{"id":25836,"date":"2020-09-20T07:08:41","date_gmt":"2020-09-20T07:08:41","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-20T07:08:41","modified_gmt":"2020-09-20T07:08:41","slug":"infidelidad-en-una-casita-rural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/infidelidad-en-una-casita-rural\/","title":{"rendered":"Infidelidad en una casita rural"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25836\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era el d&iacute;a esperado, hoy sal&iacute;amos de puente a un pueblecito medieval donde a&uacute;n se celebraban las festividades paganas ahora en septiembre.<\/p>\n<p>&Iacute;bamos tu chico, t&uacute;, mi pareja y yo camino al pueblo del norte entre monta&ntilde;as donde ya hab&iacute;amos reservado una casita rural, ten&iacute;amos tantas ganas de llegar que el camino se nos hizo s&uacute;per largo, pero mereci&oacute; la pena.<\/p>\n<p>Llegamos al caer la noche, entre una ligera lluvia que hac&iacute;a una mezcla de olores a chimeneas, tierra mojada y naturaleza.<\/p>\n<p>Mientras tu chico y yo cog&iacute;amos las cosas del coche, mi pareja y t&uacute; os fuisteis a casa de la due&ntilde;a que nos hab&iacute;a alquilado, la cual muy amable os dio hasta unos paraguas ya que cada vez la lluvia era m&aacute;s intensa, nosotros ya ten&iacute;amos todo al resguardo del porche cuando os vimos llegar caladas hasta los huesos, abriste la puerta que chirriaba y entramos justo cuando un rel&aacute;mpago casi ilumin&oacute; toda la casa, tu chico sub&iacute;a las maletas mientras yo me lie con la chimenea y vosotras corriendo os fuiste a cambiar.<\/p>\n<p>La lluvia ca&iacute;a, pero la casa se estaba caldeando r&aacute;pidamente y estando nosotros ya bebiendo unas cervezas bajasteis las dos al saloncito, al calor de la chimenea y uniros a beber con nosotros, tu chico y mi pareja fueron a la cocina a mirar qu&eacute; hab&iacute;a de cenar dej&aacute;ndonos solos ante la &uacute;nica luz del fuego c&aacute;lido de la chimenea.<\/p>\n<p>-&iquest;Era as&iacute; como lo imaginabas? -Te pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-S&iacute;, es m&aacute;s, la lluvia y los rel&aacute;mpagos le dan un toque especial<\/p>\n<p>Malas noticias llegaban desde la cocina, sal&iacute;an diciendo que no hab&iacute;a nada, solo unos paquetes de harina y ya, as&iacute; que nos toc&oacute; ir a cenar en el &uacute;nico bar del pueblo y que estaba a punto de cerrar, otra vez mojado, empapados, pero bueno &iacute;bamos a cenar algo. Hab&iacute;a 4 o 5 lugare&ntilde;os que como en cualquier pueblo nos miraron con cara rara, pero nosotros ten&iacute;amos m&aacute;s hambre que verg&uuml;enza. Cenamos y nos fuimos del bar, aunque llov&iacute;a un poco.<\/p>\n<p>Llegamos a casa y entre el cansancio del viaje, el jaleo con la cena, el fr&iacute;o&hellip; decidimos irnos a dormir y hasta el d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Eran cerca de las 6 de la ma&ntilde;ana cuando me despert&eacute; y baj&eacute; a mirar qu&eacute; era realmente lo que hab&iacute;a en la cocina y efectivamente s&oacute;lo hab&iacute;a harina y unos sobrecitos de levadura detr&aacute;s de unos peri&oacute;dicos, as&iacute; que ni corto ni perezoso me puse a amasar algo para desayunar. Escuche ruido en la escalera y eras t&uacute; bajando con una camiseta de tirantes blanca fina, casi transparente, que dejaba intuir un sujetador negro y un pantal&oacute;n muy cortito.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; haces? -Preguntaste medio bostezando.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no lo s&eacute;, encontr&eacute; la harina y levadura y aqu&iacute; ando amansando por si saco algo para desayunar.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a ya el horno esperando y ya ten&iacute;a una especie de bollitos redondos a los que a&uacute;n les estaba dando la forma. T&uacute; me dijiste entonces:<\/p>\n<p>-Entre nosotros hay confianza, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-Mucha, ya lo sabes.<\/p>\n<p>Y sin m&aacute;s intentaste desabrochar el sujetador porque con el horno hac&iacute;a mucho calor mientras yo met&iacute;a los bollitos en el horno. No pod&iacute;as desabrocharlo sin quitarte la camiseta y me pediste que mirara para otro lado. Otro lado en el que los armarios hac&iacute;an de espejo y vi c&oacute;mo te quitabas la camiseta para sacar tu sujetador, as&iacute; me qued&eacute; hasta que dijiste que ya pod&iacute;a mirar. Era tonter&iacute;a decirme lo de mirar para otro lado cuando tu camiseta dejaba entrever tus pechos. Yo la verdad estaba un poco nervioso, esos labios que me hablaban, ese canalillo, esos pechos voluptuosos y que eras t&uacute; me estaban encendiendo se me notaba, hasta te distes cuentas por que no dejabas de decir que me estuviera tranquilo y yo no pod&iacute;a, solo ten&iacute;a ganas de poseerte.<\/p>\n<p>As&iacute; que me lanc&eacute; sin m&aacute;s a besar esos labios, t&uacute; lo recibiste bien, pero r&aacute;pidamente te quitaste.<\/p>\n<p>-T&iacute;o, que est&aacute;n nuestras parejas arriba.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, llevas raz&oacute;n perdona.<\/p>\n<p>-No me has entendido, que est&aacute;n arriba, que eso le da m&aacute;s morbo a&uacute;n.<\/p>\n<p>Y volvimos a besarnos esta vez con m&aacute;s pasi&oacute;n de la que nunca imaginamos, tus manos me quitaron la camiseta, las m&iacute;as agarraron tu cintura y te subieron encima de la mesa a&uacute;n llena de harina, era una pasi&oacute;n descontrolada y desmedida, mis labios buscaron tu cuello, mis manos tus muslos, esos pantaloncitos dejaron que mis manos recorrieran tus muslos para abrirte y meterme entre ellos. Te quit&eacute; la camiseta y baj&eacute; con mis labios a tus pechos, a jugar con mi lengua entre ellos, mientras con los dedos pellizcaba los pezones duros de la pasi&oacute;n que ten&iacute;amos. No pare ah&iacute;, segu&iacute; bajando con mis manos hasta llegar a tu pantal&oacute;n, a acariciarte entre medias de las piernas, justo ah&iacute; donde te gusta, al ser tan peque&ntilde;os y holgados y no llevar nada debajo r&aacute;pidamente descubrir que estabas muy mojada, mis dedos entraban y sal&iacute;an de ti sin ninguna dificultad mientras tus gemidos iban en aumento y te lleg&oacute; el primer orgasmo. Nos bes&aacute;bamos con tanto placer que nuestras lenguas parec&iacute;an una sola pero no pod&iacute;an o&iacute;rnos.<\/p>\n<p>Tus manos se mov&iacute;an por dentro del pantal&oacute;n haciendo que mi miembro cada vez estuviese m&aacute;s duro.<\/p>\n<p>-Cl&aacute;vamela -me pediste.<\/p>\n<p>Sin un &aacute;pice de duda desabroche mi pantal&oacute;n, los deje caer hasta los tobillos y agarrando mi miembro con una mano empec&eacute; a entrar en ti, tan h&uacute;medo estaba que no me cost&oacute; nada, entraba sola. Empec&eacute; a moverme mientras te lamia el cuello y agarraba tus caderas, nuestros cuerpos estaban cada vez m&aacute;s sudorosos, con m&aacute;s energ&iacute;a, nuestra respiraci&oacute;n se acelera m&aacute;s y m&aacute;s. Mi miembro venoso estaba dentro de ti llevando ese ritmo que te gusta, tus piernas me atraparon, yo te di unos azotes y agarr&eacute; tus muslos, no pensaba parar de hac&eacute;rtelo. Con mi miembro dentro de ti te lleg&oacute; el segundo orgasmo.<\/p>\n<p>-S&aacute;cala, corre. Quiero que me llenes los pechos de leche.<\/p>\n<p>La saque de ti y mientras t&uacute; te arrodillas ante m&iacute;, yo me masturbaba al lado de tus pechos, escup&iacute;as en ellos para que mi miembro resbalara en tu canalillo y la verdad que funcion&oacute;. Empec&eacute; a soltar leche que te salpicaba un poco en la cara, mi liquido ca&iacute;a por tus pezones mientras con tus manos jugabas con ellos y los acariciabas. Yo volv&iacute; a subirme los pantalones, mientras tu medio vestida te sub&iacute;as a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al cabo de unos minutos bajaron tu chico y mi pareja, pregunte por ti y me dijo tu chico que te estabas duchando y que escucho algo raro que ven&iacute;a de abajo, le dije sin m&aacute;s que era yo, que hab&iacute;a intentado hacer unos bollos, o unas tortitas para desayunar, pero que no me sali&oacute; muy bien, ya bajaste t&uacute; y decidimos ir ya a desayunar al bar y a comprar algo para los d&iacute;as que &iacute;bamos a estar all&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era el d&iacute;a esperado, hoy sal&iacute;amos de puente a un pueblecito medieval donde a&uacute;n se celebraban las festividades paganas ahora en septiembre. &Iacute;bamos tu chico, t&uacute;, mi pareja y yo camino al pueblo del norte entre monta&ntilde;as donde ya hab&iacute;amos reservado una casita rural, ten&iacute;amos tantas ganas de llegar que el camino se nos hizo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16206,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25836","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16206"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25836"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25836\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}