{"id":25908,"date":"2020-09-24T23:53:53","date_gmt":"2020-09-24T23:53:53","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-24T23:53:53","modified_gmt":"2020-09-24T23:53:53","slug":"lo-que-mas-duele-es-la-traicion-junto-a-la-insolencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/lo-que-mas-duele-es-la-traicion-junto-a-la-insolencia\/","title":{"rendered":"Lo que m\u00e1s duele es la traici\u00f3n junto a la insolencia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25908\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>-Hace tiempo que no salimos a tomar algo y bailar. Podr&iacute;amos hacerlo ma&ntilde;ana viernes. Si quer&eacute;s les pregunto a L&iacute;a y Luis si quieren sumarse.<\/p>\n<p>Esas reuniones ya las hab&iacute;amos hecho en otras oportunidades y lo pasamos bien. Era una manera de salir de nuestra rutinaria vida. Me llamo Javier, 42 a&ntilde;os, tengo un trabajo muy bien remunerado y estoy en pareja con Bea con 30 llevados espectacularmente. Cuando qued&oacute; sin ocupaci&oacute;n habl&eacute; a un amigo, con quien conservo una relaci&oacute;n entra&ntilde;able, y &eacute;l le dio trabajo en su empresa. All&iacute; conoci&oacute; a los dos con quienes de tanto en tanto nos junt&aacute;bamos.<\/p>\n<p>&Eacute;l es un tipo com&uacute;n, tanto en su f&iacute;sico cuanto en su preparaci&oacute;n, por lo que nuestras charlas eran superficiales y poco atrayentes. Con L&iacute;a la cosa era distinta. Con el mismo o menor nivel de estudio que Luis, su madurez y sentido com&uacute;n le aportaban sabor a la conversaci&oacute;n. Ambos en la treintena.<\/p>\n<p>Ese viernes fuimos al lugar que ya conoc&iacute;amos.<\/p>\n<p>Si bien no me desagrada el baile no puedo decir que sea un devoto de &eacute;l, en cambio Luis, L&iacute;a y Bea verdaderamente lo disfrutan. Pasado un rato, Bea le pidi&oacute; a Luis que la llevara a bailar cosa que ya hab&iacute;a sucedido otras veces cuando yo no demostraba ganas de hacerlo.<\/p>\n<p>As&iacute; el bailar&iacute;n altern&oacute; mi compa&ntilde;era con la suya supliendo mi escasa participaci&oacute;n. Cuando L&iacute;a me pidi&oacute; salir a la pista lo hice m&aacute;s que nada por no desairarla. Justo empezaron las piezas lentas, y como el volumen era aceptable pudimos tambi&eacute;n charlar pregunt&aacute;ndole, por simple curiosidad, cuanto tiempo llevaba en pareja con Luis.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seis meses, pero a vos te voy a decir la verdad, solo te ruego reserva. No somos pareja. Tenemos una simple relaci&oacute;n de conveniencia. &Eacute;l me da techo y comida y yo le retribuyo con las tareas de la casa y sexo. La raz&oacute;n es simple, no tengo d&oacute;nde caerme muerta. Casi todo lo que gano se lo mando a mi madre, que est&aacute; sola, tiene una pensi&oacute;n miserable y cr&iacute;a a mi hijo de cuatro a&ntilde;os. Te consta que mi vestuario habitual son pantalones vaqueros, con alguna remera o camisa. M&aacute;s aun, ni siquiera compartimos la cama, &eacute;l duerme en la suya y yo en el sof&aacute; cama del comedor. Es libre de traer una mujer a la casa pues no hay compromiso. Te pido disculpas por estas confidencias, no hay raz&oacute;n para perturbar este momento de distracci&oacute;n, pero no tengo quien me escuche y vos me prest&aacute;s atenci&oacute;n, lo cual te agradezco&rdquo;<\/p>\n<p>Baj&oacute; la vista en el momento en que dos l&aacute;grimas bajaban por las mejillas y peg&oacute; su cara a mi pecho. Yo apret&eacute; un poco el abrazo y le di un suave beso en la frente. Bailamos un poco m&aacute;s y luego nos sentamos. En eso miro por un claro qu&eacute; se hace en la pista y los veo a Luis y Bea bien pegados, ella con los brazos al cuello de &eacute;l y &eacute;l con las manos en las nalgas de ella. Fue un momento corto pues en seguida otros los taparon.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me parece que nuestras parejas est&aacute;n muy entusiasmadas&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si tambi&eacute;n los vi. Quiz&aacute; te arruine la noche, pero no merec&eacute;s esto. Luis y Bea est&aacute;n muy calientes entre ellos y por eso me dijeron que tratara de seducirte, que te excitara como para que te sorprendieran intimando conmigo y de esa manera, al sentirte culpable, consintieras lo de ellos. Por favor no me vayas a descubrir&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por qu&eacute; lo acept&aacute;s&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me puede echar a la calle&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y cu&aacute;nto hace que vienen calmando la calentura&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mas o menos unos tres meses. Casi todos los lunes y jueves, a la salida del trabajo, Bea viene con nosotros a casa y se encierran en el dormitorio&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Justo los d&iacute;as que yo tengo reuni&oacute;n de socios y llego m&aacute;s tarde. &iquest;Quisieras venir a vivir a casa?, te ofrezco habitaci&oacute;n con ba&ntilde;o y comida, sin pago de ninguna especie&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Disculpame la respuesta, pero vos sab&eacute;s que cuando la limosna es grande hasta el santo desconf&iacute;a, &iquest;cu&aacute;l es la trampa?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No hay&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y por qu&eacute; lo hac&eacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hay cuatro buenas razones igualmente importantes, primero me saco a Bea de encima, en segundo lugar te ayudo porque vos merec&eacute;s que te ayuden, en tercer lugar me puedo vengar de Bea y si es posible de Luis, y en cuarto lugar, si bien no me puedo quitar los cuernos, por lo menos detengo su crecimiento. Te anim&aacute;s a vivir conmigo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Encantada, acepto&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien, luego combinamos los detalles&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguime el juego, no voy a abusar de vos ni te voy a perjudicar, vamos a bailar de nuevo&rdquo;<\/p>\n<p>Salimos a la pista y aprovechando las piezas lentas nos pegamos un poco mientras los busc&aacute;bamos. Quer&iacute;amos que nos vieran como disfrutando del contacto sin el consentimiento y a espaldas de ellos. Primero los vi yo. Estaban quietos, sin llevar el ritmo de la m&uacute;sica, bes&aacute;ndose ardorosamente en un movimiento de labios que cesaba transitoriamente cuando, mir&aacute;ndose a los ojos, se apretaban dando la sensaci&oacute;n de estar en plena c&oacute;pula, pues ella abr&iacute;a las piernas para recibir el empuje de &eacute;l, ambos con la cara desencajada por el deseo. Dentro de la bronca que da el ver c&oacute;mo te crecen los cuernos, no me asombr&oacute; la expresi&oacute;n de Bea, pues cuando est&aacute; bien dispuesta es capaz de correrse con el roce de su conchita sobre la pija del que la aprieta. Ya le hab&iacute;a pasado conmigo. Gir&eacute; d&aacute;ndoles la espalda y le ped&iacute; a L&iacute;a que me guiara para no perderlos de vista y fuera cont&aacute;ndome qu&eacute; hac&iacute;an. Buscaba que ellos no se dieran cuenta que los hab&iacute;a visto pues si era L&iacute;a quien los ve&iacute;a no habr&iacute;a consecuencias. El relato solo contribuy&oacute; a aumentar el dolor. Escuchar que Bea mostraba las convulsiones del orgasmo, que ten&iacute;a los ojos en blanco y la boca abierta como si le faltara el aire, que casi se cae de no ser sostenida por Lu&iacute;s, que al fin permanece inerme con los ojos cerrados y apoyada la cabeza en el hombro del macho que la hab&iacute;a hecho gozar, se transform&oacute; en un fuego que me abrazaba por dentro, me desencajaba las facciones y el odio me nublaba la vista.<\/p>\n<p>Cuando L&iacute;a, que me hablaba mirando hacia los amantes, vio mi cara se asust&oacute; (seg&uacute;n me dijo despu&eacute;s) y poni&eacute;ndose en punta de pies, me apret&oacute; contra ella d&aacute;ndome un beso en la mejilla dici&eacute;ndome en un tono de voz cari&ntilde;oso y consolador:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No les hag&aacute;s caso, no valen la pena, enfri&aacute; el coraz&oacute;n para que tu mente trabaje tranquila y la venganza sea lo m&aacute;s efectiva posible. Voy a estar a tu lado ayud&aacute;ndote en todo lo que est&eacute; a mi alcance&rdquo;<\/p>\n<p>Todav&iacute;a no puedo creer el alivio casi instant&aacute;neo que sent&iacute; y que me hizo abrazarla con agradecimiento y afecto. As&iacute; pegados seguimos bailando hasta que una mano me toc&oacute; el hombro, era Bea, que con expresi&oacute;n de suma inocencia se dirig&iacute;a a L&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Francamente te debo felicitar por lograr que Javier baile, es todo un acontecimiento. Eso s&iacute;, ojo con propasarse que los vamos a vigilar de cerca&rdquo;.<\/p>\n<p>Las manos de L&iacute;a, clav&aacute;ndose en mis hombros a modo de garras, impidieron que, cediendo al odio, la tomara del cuello y con un solo movimiento se lo quebrara. Sacando fuerzas de no s&eacute; d&oacute;nde la mir&eacute; con una sonrisa forzada y no le contest&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si quer&eacute;s que esto funcione tenemos que fingir, arriba el &aacute;nimo, no soy tan linda como Bea pero el esfuerzo va dar buen resultado&rdquo;, me dijo L&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bea no es m&aacute;s linda que vos, simplemente es m&aacute;s voluptuosa, m&aacute;s sensual. Es verdad que nos conocemos poco, hemos compartido solo cinco o seis salidas, pero si tuviera que caracterizarlas en dos palabras dir&iacute;a que vos sos una hermosa mujer mientras que Bea es una linda hembra. Creo que esta tarea de fingir me va a ser altamente gratificante&rdquo;.<\/p>\n<p>En plan de fingir, fingimos bien, su boca era una delicia, el movimiento de sus labios y de su lengua semejaba una caricia, sus ojos cerrados denotaban una entrega no simulada. De pronto se separa y mir&aacute;ndome a los ojos me pregunt&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esto duro que siento cuando me aprieto es lo que pienso?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sin duda, mi cuerpo reacciona como el de cualquier hombre en contacto con una mujer deseable&rdquo;<\/p>\n<p>Reanudamos el beso y en eso est&aacute;bamos cuando escuchamos<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Epa, epa, que pasa ac&aacute; que mi hombre est&aacute; bes&aacute;ndose con mi amiga&rdquo;, era Bea mostrando asombro.<\/p>\n<p>Simplemente la miramos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sigan, que nosotros seguiremos bailando, pero no vengan con reclamos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Querida compa&ntilde;era de complot d&eacute;mosles tiempo suficiente para avanzar en el contacto&rdquo;.<\/p>\n<p>Buscamos entre los que bailaban y al no verlos en la pista seguimos la b&uacute;squeda por los alrededores y los encontramos al costado de un pasillo en un sector poco transitado. Ella estaba de espaldas a la pared con los brazos en el cuello de &eacute;l, bes&aacute;ndose, mientras las manos de Lu&iacute;s se ocupaban de sus nalgas. Si bien pod&iacute;a esperarlo por lo visto anteriormente, ese espect&aacute;culo me impact&oacute;. Cuando termin&oacute; el beso se separaron un poco como para dar espacio a las manos, ella palpando el bulto que mostraba el pantal&oacute;n mientras &eacute;l met&iacute;a su mano derecha bajo la pollera buscando una conchita seguramente empapada, y la mano izquierda oprimiendo una teta. Que la mano de Lu&iacute;s estaba en su objetivo y los dedos hab&iacute;an entrado profundamente en la vagina se hizo evidente cuando Bea abri&oacute; s&uacute;bitamente la boca y tir&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>A partir de ese momento el movimiento de entrada y salida se volvi&oacute; fren&eacute;tico, ella con la mirada fija en los ojos de &eacute;l, le agarr&oacute; con las dos manos la mu&ntilde;eca acompa&ntilde;ando el vaiv&eacute;n, como si Lu&iacute;s no tuviera la fuerza suficiente para introducir bien adentro los dedos. De pronto ella par&oacute; el movimiento manteniendo la mano apretada firmemente contra su entrepierna, puso los ojos en blanco y comenz&oacute; la convulsi&oacute;n t&iacute;pica del orgasmo donde los m&uacute;sculos alcanzan su m&aacute;xima tensi&oacute;n y pasan luego a distenderse. Eso hizo que Bea se fuera deslizando, pegada a la pared, para quedar sentada, con los ojos cerrados, la cabeza ladeada hacia un hombro y la pollera en la cintura.<\/p>\n<p>Lu&iacute;s la dej&oacute; descansar un momento y luego la ayud&oacute; a incorporarse. Ya repuesta llev&oacute; sus brazos al cuello junt&aacute;ndose nuevamente los labios de ambos, sin la urgencia anterior, ella saboreando la lengua de &eacute;l y como agradeci&eacute;ndole el placer recibido. El beso termin&oacute; cuando las manos de Lu&iacute;s la dieron vuelta haciendo que se apoyara en la pared y parara la cola mientras le bajaba la bombacha hasta mitad de los muslos. Luego sac&oacute; la pija arrim&aacute;ndose y buscando la entrada. Al encontrarla se la enterr&oacute; de un solo golpe, comenzando el vaiv&eacute;n de entrada y salida, que ella acompa&ntilde;aba con quejidos de placer. Cuando sent&iacute; que &eacute;l empezaba emitir ronquidos y abr&iacute;a la boca preanunciando la corrida tom&eacute; a L&iacute;a de la mano.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vamos, esto me supera. Cuando vuelvas a tu casa orden&aacute; bien todo y solo lo que sea de tu propiedad, de manera que el traslado sea sin demoras. De vos necesito un favor, el pr&oacute;ximo lunes cuando ella llegue m&aacute;ndame un mensaje. Yo te avisar&eacute; cuando est&eacute; frente a tu puerta para que silenciosamente me abras&rdquo;.<\/p>\n<p>Volvimos a la mesa y con la ayuda de L&iacute;a disimule aceptablemente mi malestar hasta que fue hora de regresar a casa. Los dos d&iacute;as siguientes, cada vez que Bea se insinu&oacute; para tener intimidad, la mantuve a distancia con cualquier excusa. El lunes, ya en el estudio, la llam&eacute; para avisarle que llegar&iacute;a m&aacute;s tarde de lo habitual por un caso nuevo que deb&iacute;amos analizar.<\/p>\n<p>A las cinco y cuarto de la tarde recib&iacute; el mensaje de L&iacute;a avis&aacute;ndome que ya estaban en su casa. Cancel&eacute; todas obligaciones pendientes y sal&iacute; para all&aacute;, demorando unos treinta minutos. Cuando estaba frente a la puerta de entrada le avis&eacute;, ella me abri&oacute; y entr&eacute; sin hacer ruido. En ese momento se escuch&oacute; la voz de Lu&iacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n es?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nadie, me pareci&oacute; que hab&iacute;an tocado la puerta&rdquo;, contest&oacute; L&iacute;a y me hizo se&ntilde;as, indicando que estaban en el dormitorio.<\/p>\n<p>Evidentemente estaban tranquilos pues ni se hab&iacute;an molestado en cerrar la puerta, por lo cual sus voces se escuchaban perfectamente desde el comedor ubicado pared de por medio.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&oacute;mo aprieta tu culito tesoro&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Segu&iacute;, segu&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qui&eacute;n te coge mejor, el cornudo de Javier o yo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vos papito, vos, m&eacute;tela bien adentro&rdquo;,<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya, ya, te estoy llenando el culito de leche&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; mi amor siento palpitar tu pija con cada chorro que suelta&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Espero que el cornudo no se d&eacute; cuenta del orificio de dos pulgadas que te voy a dejar&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No te preocup&eacute;s que hace d&iacute;as que est&aacute; desganado&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Con raz&oacute;n ven&iacute;as ardiendo&rdquo;<\/p>\n<p>No suelo fumar, pero algunos momentos son especiales para calmarse echando humo, as&iacute; que encend&iacute; un cigarrillo. A la tercera pitada se escuch&oacute; la voz de Lu&iacute;s aproxim&aacute;ndose.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;L&iacute;a te dije que no fumaras adentro&rdquo;<\/p>\n<p>Lo esper&eacute; al lado de la puerta, y apenas asom&oacute; desnudo le di un pu&ntilde;etazo en el est&oacute;mago, el segundo, mientras ca&iacute;a fue en la cara. Bea al escuchar el ruido y los lamentos se asom&oacute;, tambi&eacute;n desnuda, y me vio. Digno de verse el gesto de sorpresa y la palidez de su cara antes de dar media vuelta y entrar nuevamente al dormitorio. Con Lu&iacute;s tirado en el piso, L&iacute;a ocupando un sill&oacute;n, y Bea en la habitaci&oacute;n, me sent&eacute; y encend&iacute; otro cigarrillo. Cuando el apaleado intent&oacute; pararse lo fren&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No te muevas, porque de lo contrario estos dos golpes te van a parecer caricias comparado con lo que vas a recibir&rdquo;.<\/p>\n<p>En eso apareci&oacute; Bea ya vestida. Por sus mejillas bajaban l&aacute;grimas mientras con la cabeza gacha ocup&oacute; el asiento libre.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bea, si antes de las nueve de la noche no has sacado todas tus cosas de casa yo las pongo en la vereda y ma&ntilde;ana lo veo al due&ntilde;o de la empresa donde trabajan para que los despida a ambos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perdoname, perdoname, estoy arrepentida, fue solamente sexo, te quiero s&oacute;lo a vos&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No te preocup&eacute;s que no hay cambios, hasta ahora vos me quer&iacute;as y cog&iacute;as con Lu&iacute;s, a partir de hoy me segu&iacute;s queriendo y segu&iacute;s cogiendo con Lu&iacute;s. Y a vos basura, esto que te pas&oacute; no es porque le hayas metido a Bea doscientos kil&oacute;metros de pija por la concha y el culo, tampoco es porque le hayas hecho tragar cien litros de esperma, esto es por insultarme, por referirte a m&iacute; despreciativamente como el cornudo mientras yo te ten&iacute;a por amigo. L&iacute;a, si est&aacute;s lista te ayudo a sacar tus cosas para irnos a tu nuevo hogar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 -Hace tiempo que no salimos a tomar algo y bailar. Podr&iacute;amos hacerlo ma&ntilde;ana viernes. Si quer&eacute;s les pregunto a L&iacute;a y Luis si quieren sumarse. Esas reuniones ya las hab&iacute;amos hecho en otras oportunidades y lo pasamos bien. Era una manera de salir de nuestra rutinaria vida. 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