{"id":25986,"date":"2020-09-30T22:00:00","date_gmt":"2020-09-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-30T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-30T22:00:00","slug":"mi-primera-fantasia-erotica-el-encanto-de-un-atleta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-primera-fantasia-erotica-el-encanto-de-un-atleta\/","title":{"rendered":"Mi primera fantas\u00eda er\u00f3tica. El encanto de un atleta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25986\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&Eacute;l hace su rutina de entrenamiento frente a un espejo que ocupa un &aacute;rea de 50 metros cuadrados. Como otros padres soy la espectadora del entrenamiento de mis hijos en artes marciales. El espacio es lo suficientemente grande para que tres grupos compartan el lugar.<\/p>\n<p>Sentada al fondo del sal&oacute;n, observ&oacute; el reflejo del espejo sin poder evitar que mi mirada se encuentre con esos ojos vivaces, enmarcados en unas enormes pesta&ntilde;as. Su figura definida por el arduo entrenamiento de a&ntilde;os es muy llamativa, atl&eacute;tico en la medida perfecta, con una estructura abdominal envidiable.<\/p>\n<p>Reconozco que nunca he visto un cuerpo similar tan cerca, es inevitable que me sienta atra&iacute;da. Soy casada, y es condenable por la sociedad que una mujer se excite frente a otro hombre que no sea su pareja, o as&iacute; fui educada. Nunca me he considerado una puta, pero los hombres disfrutan colocando esa etiqueta, muchas veces de forma despectiva e hiriente.<\/p>\n<p>No puedo evitar dejar de mirarlo, y mientras tanto tengo una pelea en mi interior con todo lo que soy, frente a lo que quiero poseer en este momento. Solo con mirarlo siento una excitaci&oacute;n que va creciendo en mi vagina. Empieza a moverse, ya los ejercicios de Kegel se activan solos, nadie de la sala sabe que estoy haci&eacute;ndolos, y es que deseo correrme mir&aacute;ndole.<\/p>\n<p>Ya mi pecho quiere rozar su espalda suavemente, mi figura con agraciadas curvas, y con el suficiente tama&ntilde;o para llamar la atenci&oacute;n est&aacute;n all&iacute; esperando que este hombre que me mira con picard&iacute;a quiera hacer lo mismo.<\/p>\n<p>El Sensei me llama, rompe el trance en que me encuentro, lo lamento tanto, y a la vez me hace sentir avergonzada. Me pide que tome nota de la pr&oacute;xima competencia y que actualice los datos en la oficina de administraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Un poco nerviosa por mi caminar incomodo, salgo del sal&oacute;n y me dirijo al lugar. All&iacute; no hay quien atienda, sin embargo, el espacio es agradable; el clima es templado; y la colecci&oacute;n de trofeos y fotos est&aacute;n ordenados para exaltar la labor del equipo. Fascinante encontrar en las vitrinas los reportes de prensa deportiva donde hablan de este hombre que me cautiva, la respiraci&oacute;n vuelve a acelerarse, y conecto con el deseo que hab&iacute;a interrumpido.<\/p>\n<p>El sonido de la puerta al abrirse me advierte que hay alguien entrando, la brisa c&aacute;lida y el olor de sudor me hace voltear, all&iacute; se encuentra &eacute;l. Parado muy cerca, con el karategi resplandeciente, aunque su chaqueta entreabierta deja ver la estupenda contextura. Mis ojos son un claro reflejo de mis pensamientos libidinosos.<\/p>\n<p>-&iquest;Te han atendido? &ndash;pregunta con una sonrisa p&iacute;cara.<\/p>\n<p>Mi cara sumida en un rubor rid&iacute;culamente caliente, deja ver todas mis intenciones, ya mi cuerpo al confrontar la cercan&iacute;a se agita y tiene la intenci&oacute;n de sujetar y tomar ese cuerpo. Un poco torpe atino a responder &ndash;no, a&uacute;n espero. Aunque no es un inconveniente, la vista en esta oficina es estimulante. &ndash; &iquest;Qu&eacute; haces? Grita mi interior, bajo la mirada, y sacudo la cabeza mostr&aacute;ndole claramente que estoy en mi lucha interna.<\/p>\n<p>Sonr&iacute;e y se dirige al dispensador de agua, toma un vaso de papel, lo rellena y me lo entrega. No dice ninguna palabra, es evidente que me ha descubierto. Se devuelve hac&iacute;a la puerta, y al tomar la cerradura no gira para abrir sino que pulsa el bot&oacute;n para cerrar.<\/p>\n<p>Frente al calor interno, mi cuerpo recibe una descarga de fr&iacute;o intenso que me paraliza, y de manera simult&aacute;nea apaga la luz.<\/p>\n<p>En menos de dos segundos ya est&aacute; sobre m&iacute;, no es necesario hablar m&aacute;s. Parece que esto lo hemos vivido intensamente en otra &eacute;poca, o en otra dimensi&oacute;n. Sabe a d&oacute;nde dirigirse, una suave respiraci&oacute;n en mi oreja, calienta mi cuello, y besa poco a poco hasta llegar a mi hombro, vuelve a subir y me besa la boca. Uno, dos, tres besos que van incrementando y avivando el deseo, ya nuestras lenguas no se diferencian, se han reconocido.<\/p>\n<p>En este par de segundos, pienso en detenerme, pero &eacute;l hace lo suyo, y yo siento que le he extra&ntilde;ado. Sus manos est&aacute;n tocando mis tetas que se mueven al comp&aacute;s de la respiraci&oacute;n agitada. Estamos movi&eacute;ndonos hac&iacute;a la pared, all&iacute; en ese espacio vac&iacute;o, lo suficiente para que nadie nos vea desde fuera.<\/p>\n<p>Con mis manos he logrado traspasar la chaqueta y comienzo a sentir su sudor, excitaci&oacute;n y calor. Es lo que hab&iacute;a imaginado, un abdomen firme que me excita, pero ya su pene est&aacute; r&iacute;gido, y se siente sobre su pantal&oacute;n. &uml;Yo quiero caer de rodillas, y bajar el pantal&oacute;n, pero &eacute;l me descubre primero y simplemente desabrocha mi pantal&oacute;n, y fervientemente introduce su mano en mi vagina, acarici&aacute;ndola y jadeando en mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>Me eriza la piel, estoy a merced de este hombre que no ha dudado un segundo, y me ha le&iacute;do totalmente, ha bajado mi pantal&oacute;n y all&iacute; est&aacute;, observo su cara y se encuentra admirando mi cuerpo, toca las heridas de mis operaciones y las besa suavemente.<\/p>\n<p>Sube la mirada y en sus ojos veo un destello de placer. Baja la mirada, el pantal&oacute;n y la panty ya est&aacute;n abajo, solo pienso que sabe muy bien lo que hace. Decide tomar mis nalgas con firmeza, aprieta mi cuerpo contra su boca, busca mi cl&iacute;toris, y all&iacute; comienza mi viaje de placer. Su lengua h&uacute;meda que se confunde con mi flujo facilita la lubricaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lame, chupa, y mueve intensamente sus labios. No puedo evitar arquearme, estoy excitada en un nivel desconocido, me impide moverme libremente, no puedo descifrar como evita que cierre mis piernas, al contrario siento que tiene control total sobre mi cuerpo.<\/p>\n<p>Mis manos quieren tocar aquellas partes que &eacute;l no alcanza a acariciar, me desvisto en la parte de arriba, retirando mi blusa y sost&eacute;n, mis pezones est&aacute;n parados, mis tetas se han inflado, y quieren m&aacute;s de &eacute;l. Mi cuerpo se impulsa arriba y baja, hemos compaginado.<\/p>\n<p>No puedo gritar, no puedo gemir, se oye el tr&aacute;nsito de las personas fuera de la oficina, y los gritos de los atletas en los distintos salones. Es surreal lo que estoy viviendo, el baja su pantal&oacute;n y all&iacute; mismo me sienta sobre su pene erecto. Estamos en el piso, no importa la incomodidad, nuestros cuerpos est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de eso. &Eacute;l me besa, muerde mis pezones juguetonamente, toma mi cadera y dirige nuestro encuentro al placer. Los dos nos movemos una, otra, otra&hellip;y otra vez.<\/p>\n<p>El Sensei me llama nuevamente, me advierte que se ha terminado la clase&hellip; yo me encuentro sorprendida, veo mi reflejo en el espejo. Estoy saliendo de un trance, de una monta&ntilde;a rusa de placer que he imaginado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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