{"id":26025,"date":"2020-10-03T03:13:45","date_gmt":"2020-10-03T03:13:45","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-03T03:13:45","modified_gmt":"2020-10-03T03:13:45","slug":"diario-de-una-puritana-cap-4-el-que-es-caballero-repite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/diario-de-una-puritana-cap-4-el-que-es-caballero-repite\/","title":{"rendered":"Diario de una puritana (Cap. 4): El que es caballero repite"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26025\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al otro d&iacute;a ella madrug&oacute; para ir a su casa y cambiar su ropa, pues no quer&iacute;a que en el trabajo la vieran con la misma del d&iacute;a anterior. All&iacute;, en la oficina nos encontrar&iacute;amos horas m&aacute;s tarde. Tras un par de coqueteos entend&iacute; que nuestros encuentros sexuales se repetir&iacute;an m&aacute;s pronto de lo que yo pod&iacute;a imaginar.<\/p>\n<p>Mafe me pregunt&oacute; por el entrenamiento que tendr&iacute;amos ese viernes, a lo que le respond&iacute; que habiendo acabado con las rutinas de fuerza, lo &uacute;nico que hab&iacute;a que hacer era un poco de cardio y una rutina de abdomen. Luego me propuso almorzar juntos en un restaurante cercano a la oficina, pero me negu&eacute; explic&aacute;ndole que deb&iacute;a estar en casa esperando la llegada de una encomienda; supuestamente ese d&iacute;a iban a entregarme un cintur&oacute;n lumbar, el cual ya ten&iacute;a, aunque guardado, pues hace mucho que no lo usaba.<\/p>\n<p>Verdaderamente me negu&eacute; porque supuse que esa noche iba a darse un nuevo encuentro sexual entre Mafe y yo, y mi plan era reubicar mi m&aacute;s reciente adquisici&oacute;n, el bombillo esp&iacute;a. Ten&iacute;a que ponerlo en mi habitaci&oacute;n y verificar una vez m&aacute;s el &aacute;ngulo, si era necesario reubicar la cama; en fin, asegurarme de que fuera a grabar lo que yo quer&iacute;a grabar.<\/p>\n<p>El d&iacute;a transcurri&oacute; en normalidad en el trabajo y una vez terminada la jornada lleg&oacute; el momento de un nuevo entrenamiento con recompensa final. Mafe y yo partimos rumbo a mi casa. Apenas llegamos, ella se encerr&oacute; en el ba&ntilde;o, se puso su atuendo para entrenar, que nuevamente era una de sus coloridas licras, y a m&iacute; lo &uacute;nico que se me ocurri&oacute; preguntarle fue si llevaba ropa interior bajo su atuendo deportivo. Ella no hizo mayor drama frente a la pregunta, &ldquo;cuando llevo licras no me pongo ropa interior, me incomoda bastante, El d&iacute;a que us&eacute; la falda obviamente si llevaba&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Esa confesi&oacute;n me calent&oacute; sobremanera, aunque trat&eacute; de ignorarla por el bien de la rutina de entrenamiento. Claro que debo admitir que ese d&iacute;a, a pesar de ser una rutina mucho m&aacute;s corta, me cost&oacute; much&iacute;simo, pues el hecho de saber que Mafe estaba as&iacute;, dificult&oacute; mi capacidad de concentraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando terminamos el entrenamiento le propuse salir a tomar algo, aunque eso iba en contra de lo recomendable cuando se busca mejorar la forma f&iacute;sica, pues el alcohol est&aacute; prohibido. Pero era viernes, y no quer&iacute;a aburrir a Mafe qued&aacute;ndonos encerrados en casa.<\/p>\n<p>Pero ella ten&iacute;a otros planes en mente, ella quer&iacute;a quedarse all&iacute;, quiz&aacute; ver alguna pel&iacute;cula y pasar la noche en mi casa. Yo no me opuse, de entrada era un plan m&aacute;s c&oacute;modo, m&aacute;s econ&oacute;mico, y que desencadenar&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pidamente en el codiciado polvo.<\/p>\n<p>En ese momento comprend&iacute; que Mafe estaba tan deseosa como yo, su cuerpo exhalaba deseo, estaba anhelando fornicar de nuevo conmigo.<\/p>\n<p>Pedimos una pizza a domicilio, tambi&eacute;n muy en contra de los intereses por estar en buena forma, pero muy pr&aacute;ctica para planes como el que ten&iacute;amos. No recuerdo la pel&iacute;cula que vimos, precisamente porque no le puse mucha atenci&oacute;n, ya que pas&eacute; el tiempo, de principio a fin, besando a Mafe por el cuello, descubriendo adem&aacute;s que esta era una de las cosas que m&aacute;s la calentaban.<\/p>\n<p>Fueron cerca de dos horas las que estuve en ese plan: besando su cuello, acariciando su cintura, susurr&aacute;ndole al o&iacute;do; obviamente, haciendo ciertas pausas para fingir que prestaba atenci&oacute;n a la pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n hubo momento para conversar, y entre uno y otro tema Mafe me pregunt&oacute; qu&eacute; tal hab&iacute;a estado en nuestro polvo del d&iacute;a anterior. Yo, por el bien de futuros encuentros, me sincer&eacute;, aunque no del todo, pues no quer&iacute;a herirla.<\/p>\n<p>-Bastante bien para estar tan deshabituada. Tienes que soltarte un poco m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; te refieres con soltarme?<\/p>\n<p>-Que te conviene estar menos tensa. Tomar la iniciativa ocasionalmente, moverte a tu antojo y disfrutar.<\/p>\n<p>-Bueno, si es por disfrutar, te digo que lo he disfrutado.<\/p>\n<p>-No lo dudo, pero seguro puedes disfrutar m&aacute;s. No quiero que te lleves una imagen errada de m&iacute; por lo que te dir&eacute;&hellip; mira, por ejemplo, ese momento en que te dieron ganas de orinar, pudiste haber orinado ah&iacute; mismo y listo. Es cuesti&oacute;n de que te dejes llevar.<\/p>\n<p>-Pero una cosa es dejarse llevar y otra cosa es ser sucia y desagradable.<\/p>\n<p>-Es que no te lo tienes que tomar literal, eso fue solo un ejemplo. Si no te sientes c&oacute;moda orin&aacute;ndote en medio del polvo, no lo hagas. A lo que me refiero es que si algo se te antoja, debes hacerlo, si me quieres morder, lo haces; si quieres que te chupe los senos, me lo dices o jalas mi cabeza hacia ellos; si quieres gritar, lo haces.<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; pasaste un buen rato?<\/p>\n<p>-Claro que s&iacute;. Fue un polvo ciertamente raro, el juego previo fue muy largo, con masaje incluido, que nunca lo hab&iacute;a hecho, pero estuvo muy bien. De hecho todav&iacute;a no me creo haberlo hecho con una mujer tan bella y perfecta como t&uacute;.<\/p>\n<p>-Gracias&hellip;<\/p>\n<p>-Soy un privilegiado por todo esto que est&aacute; ocurriendo, de poder estar con una mujer tan bella y de tan noble car&aacute;cter<\/p>\n<p>-Basta, me vas a hacer sonrojar<\/p>\n<p>-El rubor de tus mejillas es el sustento de mi alma<\/p>\n<p>Ella permaneci&oacute; unos segundos en silencio, con la vista ligeramente inclinada, como si realmente se estuviera sintiendo intimidada por mis cumplidos. Luego acerc&oacute; su cara a la m&iacute;a y empez&oacute; a besarme.<\/p>\n<p>Nuestros cuerpos tambi&eacute;n se juntaron, empezamos a restregarnos el uno con el otro, a&uacute;n con la ropa puesta. La tom&eacute; del culo con ambas manos y apret&eacute; sus nalgas como no lo hab&iacute;a hecho hasta ahora, mientras nuestro beso se extend&iacute;a. Sus manos, en cambio, se posaron casi todo el tiempo en mi cara.<\/p>\n<p>Luego del largo beso, empec&eacute; a bajar con mis labios por su ment&oacute;n, por su cuello, al que dediqu&eacute; un tiempo considerable, a la vez que iba acariciando su abdomen y ocasionalmente sus piernas.<\/p>\n<p>Continu&eacute; bajando, primero por sus hombros, luego por su pecho, sin detenerme mucho tiempo en sus senos, para llegar a su abdomen. Ella mientras tanto fue sac&aacute;ndose el pantal&oacute;n, de nuevo con cierto esfuerzo dado a lo ajustado del mismo.<\/p>\n<p>Esta vez me iba a llevar una grata sorpresa, pues Mafe se hab&iacute;a tomado la delicadeza de depilar su pubis. Sinceramente, un detalle de fina coqueter&iacute;a. Ahora s&iacute; que pod&iacute;a apreciarlo como era, carnoso, jugoso, rosadito, aseado y hasta con buen aroma.<\/p>\n<p>No tuve reparo alguno en chuparlo y en consentirlo con mi lengua. Ya lo hab&iacute;a hecho una vez, cuando estaba recubierto por una gruesa capa de bello, no ve&iacute;a raz&oacute;n para no hacerlo ahora.<\/p>\n<p>Ella se limitaba a disfrutar, a permitirme hacer lo que yo quisiera con mis labios, con mis dedos y con mi lengua sobre y entre su co&ntilde;o. Esta vez se le apreciaba un poco m&aacute;s tranquila para suspirar, para gemir, para expresarse.<\/p>\n<p>Su vagina ard&iacute;a, casi que quemaba, y a m&iacute; esto me enloquec&iacute;a. Me daba a entender que de nuevo estaba haciendo bien mi trabajo. Y es que sinceramente yo me lo tomaba a pecho, sab&iacute;a que no era cuesti&oacute;n de enfocarme completamente en el movimiento de mi lengua sobre su pubis, sino que todo era un arte de movimientos precisos. Me encargaba de estimular otras zonas de su cuerpo con mis manos: sus pechos, sus pezones, su abdomen, sus caderas, y especialmente su entrepierna, pues esta zona me hac&iacute;a perder la raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella correspond&iacute;a mi esfuerzo con sus gemidos y con esos espasmos, evidentemente involuntarios, tan dicientes de las sensaciones que la pose&iacute;an.<\/p>\n<p>A esa altura de la naciente relaci&oacute;n que surg&iacute;a entre Mafe y yo, ya ten&iacute;a dos certezas: los besos en el cuello la enloquec&iacute;an, y recibir sexo oral era uno de sus mayores anhelos.<\/p>\n<p>Yo estaba deseoso por penetrarla una vez m&aacute;s, pero antes de continuar decid&iacute; detenerme y preguntarle:<\/p>\n<p>-&iquest;Mafe, t&uacute; te tocas?<\/p>\n<p>-&iquest;Que si me masturbo?&#8230; S&iacute;, m&aacute;s de lo que crees<\/p>\n<p>-Jejeje, bueno, luego me lo cuentas. Yo te lo preguntaba es porque quiero que me ense&ntilde;es a tocarte, para aprender todo lo que te gusta<\/p>\n<p>-No hace falta, el sexo oral que me das es tan placentero como cualquier tocamiento<\/p>\n<p>-Me halagas Mafe, pero me gustar&iacute;a lograr tu m&aacute;ximo punto de placer sin necesidad de usar mi lengua. No porque no quiera darte sexo oral, sino porque quiero aprender a tocarte, entender que te gusta y que no<\/p>\n<p>-Bueno, te prometo que ma&ntilde;ana te ense&ntilde;o a tocarme, pero por ahora quiero que sigas consinti&eacute;ndome con tu boca<\/p>\n<p>-Listo, trato hecho<\/p>\n<p>Volv&iacute; a sumergir mi cara entre sus piernas para posar mi lengua sobre su cl&iacute;toris y estimularlo inicialmente con unos movimientos circulares. Simult&aacute;neamente la agarraba de las caderas, casi que clav&aacute;ndole mis u&ntilde;as, que no eran muy largas ni muy puntudas, por lo que ten&iacute;a la certeza de que no le estaba haciendo da&ntilde;o.<\/p>\n<p>Yo estaba supremamente concentrado en la estimulaci&oacute;n de su cl&iacute;toris, pero esta se vio interrumpida con un fuerte gemido de Mafe, que en cierta medida me asust&oacute;, pues no me lo esperaba, pero que a la vez me confirm&oacute; que la hab&iacute;a hecho tocar el cielo con mi lengua.<\/p>\n<p>Al igual que el d&iacute;a anterior, Mafe empez&oacute; a pedir repetidamente que le &ldquo;hiciera el amor&rdquo;, y yo, completamente ansioso y caliente, acced&iacute;. Esta vez los condones estaban m&aacute;s a la mano, pues est&aacute;bamos en mi cuarto, as&iacute; que no hubo p&eacute;rdida de tiempo en la tarea de ir a buscarlo. Sin embargo, Mafe me pidi&oacute; que no lo usara, &ldquo;quiero que me lo hagas al natural&rdquo;, fueron sus palabras textuales, lo recuerdo a la perfecci&oacute;n. Y lo recuerdo tan bien porque me sorprendi&oacute; sobremanera, no pod&iacute;a creer que me estuviera pidiendo eso. Yo le habl&eacute; como si se tratara de una peque&ntilde;a ni&ntilde;a que no conoce los riesgos de las ETS o de un embarazo, pero ella respondi&oacute; haci&eacute;ndome saber que no era ignorante de ello, pero dec&iacute;a confiar en m&iacute;, por lo que no ten&iacute;a recelo alguno en hacerlo as&iacute;. &ldquo;Y para evitar el embarazo basta con que te vengas afuera&rdquo;, dijo ella dibujando una p&iacute;cara sonrisa en su rostro.<\/p>\n<p>En ese momento parec&iacute;a que el inocente y el de los prejuicios era yo, pero es que me hab&iacute;a sugestionado tanto con el car&aacute;cter puritano de Mafe, que estaba casi todo el tiempo pensando en no generarle desconfianza.<\/p>\n<p>Y ahora que ten&iacute;a su benepl&aacute;cito para follarla a pelo, era el tipo m&aacute;s feliz del planeta.<\/p>\n<p>El d&iacute;a anterior hab&iacute;a sentido fuertemente el ardor de su co&ntilde;o incluso usando un cond&oacute;n, por lo que lo que iba a sentir a continuaci&oacute;n iba a ser para el delirio. Tom&eacute; mi pene entre mis manos y lo conduje hacia su apetitosa vagina, y tal y como lo esperaba, el calor que emanaba de ella era brutal, tanto as&iacute; que casi me corro con solo penetrarla.<\/p>\n<p>Claro est&aacute; que me contuve, pues la fiesta hasta ahora empezaba. Fui enterrando mi miembro sin prisa alguna, sintiendo la forma como su vagina abrazaba mi pene, sintiendo su humedad, mirando su carita sonriente y c&oacute;mplice.<\/p>\n<p>Ella hacia el adem&aacute;n de acercar su rostro al m&iacute;o para que la besara. Yo no quer&iacute;a hacerlo porque sent&iacute;a que me hab&iacute;a quedado un molesto aliento a co&ntilde;o, aunque de todas formas era por su culpa, as&iacute; que tendr&iacute;a que entenderlo.<\/p>\n<p>Sus besos eran dinamita pura, pues Mafe era una experta para jugar con su lengua, y sobre todo para provocar, pues ten&iacute;a la picard&iacute;a de hacer el adem&aacute;n de querer besarte o morderte, para luego retirar &aacute;gilmente su rostro y as&iacute; aumentar el deseo por hacerlo.<\/p>\n<p>En esta ocasi&oacute;n prest&eacute; la atenci&oacute;n que el d&iacute;a anterior no hab&iacute;a dado a sus senos. Me apasion&eacute; chupando sus pezones, y especialmente jugando con ellos entre mis manos, principalmente acarici&aacute;ndolos por debajo, pues no s&eacute; por qu&eacute;, pero ten&iacute;a cierta fijaci&oacute;n con hacer esto.<\/p>\n<p>El ritmo de mis movimientos fue increment&aacute;ndose poco a poco, aunque sin llegar a ser violento o demasiado precipitado, sino m&aacute;s bien tratando de sacar mi pene de su vagina en la mayor medida de lo posible, para luego penetrarla a profundidad.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que el coito esta vez era mucho m&aacute;s natural, pues sus gestos eran genuinos, ella ya no se conten&iacute;a para expresarse, y yo tambi&eacute;n hab&iacute;a dejado un poco al lado esa sensaci&oacute;n de estar bajo la presi&oacute;n de cagarla con ella.<\/p>\n<p>Sin embargo Mafe interrumpi&oacute; el momento para pedirme cambiar de posici&oacute;n. &ldquo;Quiero montarme&rdquo;, dijo en medio de una corta y t&iacute;mida risa.<\/p>\n<p>Yo acced&iacute;, me acost&eacute; y le di v&iacute;a libre para subirse y hacer lo que quisiera conmigo. Fue en ese momento que Mafe entendi&oacute; por completo que ella tambi&eacute;n pod&iacute;a imponer el ritmo de la relaci&oacute;n. No apenas se mont&oacute;, sino cuando se dio cuenta que si no se mov&iacute;a, poco y nada iba a pasar. Yo le ced&iacute; toda la iniciativa, pues llevarla cuando est&aacute;s abajo es supremamente agotador, adem&aacute;s que estaba buscando que ella por fin comprendiera que pod&iacute;a marcar el ritmo del coito.<\/p>\n<p>Inicialmente sus movimientos fueron muy suaves, m&aacute;s como si se estuviera restregando, pero poco a poco fueron m&aacute;s dr&aacute;sticos, fueron convirti&eacute;ndose en saltos de su humanidad sobre mi pene.<\/p>\n<p>Yo deliraba viendo c&oacute;mo se mov&iacute;an las carnes de sus caderas al rebotar sobre m&iacute;. Simult&aacute;neamente acariciaba sus piernas, y ocasionalmente le agarraba fuerte de las caderas, como buscando hacer m&aacute;s contundentes sus movimientos.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; un instante en que ella me tom&oacute; del pelo, me agarr&oacute; fuertemente y me jalon&oacute; hacia ella, hasta llevar mi cara hacia sus pechos. Yo empec&eacute; a chuparlos pero ella me detuvo con una cachetada.<\/p>\n<p>Yo qued&eacute; helado, no sab&iacute;a ni que decir, pens&eacute; incluso que eso le hab&iacute;a molestado, pero antes de que dijera nada ella me interrumpi&oacute; dici&eacute;ndome, &ldquo;disc&uacute;lpame, se me antojaba mucho hacer eso&rdquo;. Yo solo le sonre&iacute;, pues entend&iacute;a que mis palabras hab&iacute;an tenido efecto, hab&iacute;a conseguido que Mafe gozara del sexo a su antojo.<\/p>\n<p>Luego del peque&ntilde;o episodio de agresi&oacute;n, Mafe empez&oacute; a besarme, esta vez de forma lenta y muy tierna, como queriendo disculparse por el golpe que me hab&iacute;a propinado, o por lo menos as&iacute; lo interpret&eacute; yo.<\/p>\n<p>Yo la rodeaba de la cintura con mis brazos, mientras ella segu&iacute;a cabalgando sobre m&iacute;. Los besos se hicieron cada vez m&aacute;s frecuentes, pues tanto a ella como a m&iacute; nos apetec&iacute;a saborear la boca del otro.<\/p>\n<p>Ella tambi&eacute;n me abraz&oacute;, lo que dificult&oacute; los movimientos un poco, pero lo que contribuy&oacute; a que yo alcanzara el orgasmo m&aacute;s pronto. Ocurri&oacute; porque ella empez&oacute; a ara&ntilde;arme la espalda, y esto me enloquec&iacute;a. Se lo hice saber, coment&aacute;ndole que era pertinente que me desmontara antes de que ocurriera algo indeseado.<\/p>\n<p>Ella lo entendi&oacute; y se apart&oacute;. Yo r&aacute;pidamente me puse en pie y solt&eacute; mi descarga en sus pechos. Creo que ella no lo esperaba, la expresi&oacute;n de sus ojos, completamente abiertos, y un peque&ntilde;o movimiento de su torso hacia atr&aacute;s reflejaron su sorpresa, pero una vez con el semen corriendo sobre sus senos, lo &uacute;nico que hizo fue mirarme y re&iacute;r un poco.<\/p>\n<p>Yo estaba m&aacute;s que conforme, no solo porque este encuentro sexual hab&iacute;a sido mucho m&aacute;s placentero que el primero, sino porque hab&iacute;a logrado un cambio dr&aacute;stico en la mentalidad de Mafe.<\/p>\n<p>Cap&iacute;tulo 5: Fantas&iacute;as de una puritana<\/p>\n<p>Mientras se limpiaba el pecho, Mafe confesaba entre risas que nunca hab&iacute;a imaginado que fuera hacer algo as&iacute;, dejar que alguien la recubriera con esperma, o cachetear a alguien mientras fornicaba&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Al otro d&iacute;a ella madrug&oacute; para ir a su casa y cambiar su ropa, pues no quer&iacute;a que en el trabajo la vieran con la misma del d&iacute;a anterior. All&iacute;, en la oficina nos encontrar&iacute;amos horas m&aacute;s tarde. Tras un par de coqueteos entend&iacute; que nuestros encuentros sexuales se repetir&iacute;an m&aacute;s pronto de lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5643,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26025","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5643"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26025"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26025\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26025"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}