{"id":26057,"date":"2020-10-06T22:00:00","date_gmt":"2020-10-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-06T22:00:00","modified_gmt":"2020-10-06T22:00:00","slug":"enrique-el-sobrino-de-lazaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enrique-el-sobrino-de-lazaro\/","title":{"rendered":"Enrique, el sobrino de L\u00e1zaro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26057\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El sobrino de L&aacute;zaro es un joven de unos 19 a&ntilde;os, muy rubio, de semblante serio que aparenta mayor edad. Se llama Enrique, lo hab&iacute;a visto varias veces en casa de L&aacute;zaro, estudiaba inform&aacute;tica y ven&iacute;a a que otro t&iacute;o, Roberto, que es ingeniero cibern&eacute;tico, le repasara alg&uacute;n que otro tema complicado. Una tarde observ&eacute; al llegar del trabajo a casa, que hab&iacute;a fiesta en casa de L&aacute;zaro y vi acercarse a Enrique, que me salud&oacute; y me dijo que por qu&eacute; no me llegaba a la casa, que ten&iacute;an una fiestecita y que aunque L&aacute;zaro no estuviera, &eacute;l me invitaba a tomar y picar algo. Que por ser amigo de L&aacute;zaro era siempre bienvenido y no necesitaba invitaci&oacute;n. Aquello me alag&oacute; mucho, y m&aacute;s viniendo de un chico tan serio y hasta aquel preciso momento tan poco dado a ser amistoso, demasiado introvertido para mis preferencias. F&iacute;sicamente se parece mucho a un actor de seriales de TV turca llamado Cagatay Ulusoy.<\/p>\n<p>En la fiesta me present&oacute; a su novia y a las dos o tres personas que no conoc&iacute;a y que all&iacute; estaban. Me llev&oacute; a la cocina y me prepar&oacute; un plato con algunas golosinas y pasapalos.<\/p>\n<p>&ndash;Yo s&eacute; que tu prefieres el Whisky pero te voy a preparar mi trago favorito, a ver si te gusta, que no es malo probar cosas nuevas, &iquest;T&uacute; no crees?<\/p>\n<p>&ndash;Creo que s&iacute;, que uno debe probar m&aacute;s cosas para poder hacer comparaciones &ndash;&eacute;l se puso y me prepar&oacute; un vodka con zumo de naranjas y un chorrito de Campari, que ech&oacute; de una botella que sac&oacute; de la estanter&iacute;a delante de m&iacute;, por lo que tuvo que aproximarse a m&iacute; por detr&aacute;s y me comprimi&oacute; contra la meseta, posando con tremendo desparpajo su tolet&oacute;n viril medio enhiesto, en medio de la raja de mis nalgas. Sent&iacute; deseos de protestar o preguntarle si estaba borracho, pero no pude. Su atrevimiento en lugar de molestarme, me agrad&oacute;. Dej&eacute; pasar como desapercibido aqu&eacute;l incidente presuntamente involuntario o no tanto? Me invit&oacute; a brindar:<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y por qu&eacute; brindamos? &ndash;le pregunto yo.<\/p>\n<p>&ndash;Pues por las cosas divinas, placenteras y sorpresivas de la vida.<\/p>\n<p>&ndash;Si t&uacute; lo dices, pues brindemos por esas cosas. &ndash;Y chocamos las copas.<\/p>\n<p>Me empin&eacute; la copa y &eacute;l tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Te gust&oacute;? &ndash;Me pregunta mir&aacute;ndome fijamente a los ojos, con una sonrisa socarrona entre los labios.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; cosa, el trago? &ndash;le pregunto se&ntilde;alando la copa vac&iacute;a y con otra socarroner&iacute;a provocativa.<\/p>\n<p>&ndash;No, t&uacute; sabes bien a lo que me refiero &ndash;Me quedo dubitativo, pienso que es demasiado evidente que &laquo;ese huevo quiere sal&raquo;. Tengo que reconocer que es un hombre decidido y valiente, y a pesar de su juventud, sabe lo que quiere y lucha por obtenerlo. Me lleno de valor y le contesto:<\/p>\n<p>&ndash;Pues si, no puedo ocult&aacute;rtelo, aunque quisiera, que todo me ha gustado.<\/p>\n<p>&ndash;T&uacute; ver&aacute;s que no te vas a arrepentir nunca. Conf&iacute;a en m&iacute;. Esp&eacute;rame esta noche, que despu&eacute;s que deje a mi novia en su casa, te har&eacute; la visita y t&uacute; ver&aacute;s lo bien que la vamos a pasar.<\/p>\n<p>&ndash;Pero te pueden ver &ndash;objeto yo.<\/p>\n<p>&ndash;No te preocupes que yo s&eacute; c&oacute;mo hacerlo. Chao.<\/p>\n<p>Me dio la espalda y sali&oacute; al patio donde estaban los invitados. Yo me qued&eacute; que me temblaban las piernas. En tan breve tiempo se hab&iacute;a desarrollado todo que no sab&iacute;a ni qu&eacute; hacer. Por un lado sent&iacute;a miedo a lo desconocido, temor a las consecuencias de mis actos. Tambi&eacute;n me preocupaba mi relaci&oacute;n con L&aacute;zaro, que aunque cada d&iacute;a se hac&iacute;a m&aacute;s espor&aacute;dica, porque ten&iacute;a nueva novia, no era correcto sustituirlo por su propio sobrino. Estaba, realmente muy nervioso. Por otro lado Enrique, aunque no es bell&iacute;simo, tiene un rostro muy macho, varonil, su mirada cautiva, se ve muy seguro de si mismo y su decisi&oacute;n parece inapelable.<\/p>\n<p>Pasada la medianoche, sent&iacute; unos golpecitos en la puerta, pero no el timbre. Me asomo al visor de la puerta y veo que es &eacute;l. Le abro.<\/p>\n<p>&ndash;Pasa Enrique. No estaba seguro que vinieras, &iquest;d&oacute;nde estacionaste el coche?<\/p>\n<p>&ndash;Eso pensaste porque a&uacute;n no me conoces bien. Y no te preocupes que vine en taxi y me baj&eacute; a dos cuadras de aqu&iacute;. Est&aacute; muy rico el aire acondicionado aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Hay algo que me tiene preocupado.<\/p>\n<p>&ndash;A ver dime, &iquest;qu&eacute; es lo que te preocupa? Aunque sin ser adivino s&eacute; por d&oacute;nde vienes.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ahhh siii! &iquest;Adivino adem&aacute;s? &iquest;Y no ser&aacute;s mago tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>&ndash;Tambi&eacute;n soy mago &ndash;y se r&iacute;e &ndash;aunque no lo creas. Eso te lo voy a demostrar despu&eacute;s, para que veas c&oacute;mo yo desaparezco cosas grandes que t&uacute; si vas a saber d&oacute;nde est&aacute;n. &ndash;Y se r&iacute;e con descaro y lujuria. &ndash;Yo te he estado observando atentamente desde que te vi el primer d&iacute;a y he sentido una atracci&oacute;n muy grande por ti. Y la he tenido que reprimir por respeto a mi t&iacute;o L&aacute;zaro. Yo supe desde el primer momento que Uds. dos se amaban. Soy muy callado pero muy buen observador y me percat&eacute; por algunos gestos, miradas y frases que ustedes dos estaban enamorados. No vayas a creerte que me iba a lanzar contigo as&iacute;, sin paraca&iacute;das. Yo no estoy loco. Bueno de la cintura hac&iacute;a abajo si que tengo tremendo descontrol. &ndash;Se r&iacute;e nuevamente.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y por qu&eacute; ahora te decides a intentar de que yo traicione a tu propio t&iacute;o?.<\/p>\n<p>&ndash;Porque ya mi t&iacute;o est&aacute; enamorado de Gabriela y no dudo que se case pronto y se vaya a vivir lejos. Y t&uacute; me gustas mucho y estoy seguro que te voy a hacer muy feliz. &iquest;Convencido?<\/p>\n<p>&ndash;Dios m&iacute;o, &iexcl;qu&eacute; poder de convencimiento!<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Y eso qu&eacute; eres ateo! &ndash;Y se r&iacute;e fanfarroneando alegremente &ndash;Ven, si&eacute;ntate aqu&iacute; a mi lado &ndash;me toma por la cintura y me sienta en el sof&aacute; &ndash;No te preocupes que aqu&iacute; no va a pasar nada que t&uacute; no quieras &ndash; creo que no es la primera vez que oigo esa frase, es para ingenuos. Despu&eacute;s te dan un pingazo que te hace ver las estrellas.<\/p>\n<p>&ndash;Pues yo quiero que pase todo lo que tenga que pasar &ndash;&eacute;l no me deja terminar y me agarra la cara y me comienza a besar meti&eacute;ndome la lengua dulzona y enrollando mi lengua y chup&aacute;ndomela. Me va desvistiendo y me pellizca los pezones de mis tetillas, me las mordisquea, me quita la camisa, me afloja el cintur&oacute;n y me quita toda la ropa excepto los calcetines. Se desviste &eacute;l mismo y solo se queda con los calcetines puestos.<\/p>\n<p>&ndash;Ponte de lado. &ndash;Lo obedezco. Acerca su cara a mis nalgas y me abre con las manos y me escupe el ano, se pone de lado y me presenta la cabezona en el culo y va haciendo intentos de penetrarme, como en cada intento hasta que de un empuj&oacute;n entra aquella cabezota morada que me taladra con ardor el recto, grit&eacute; de dolor.<\/p>\n<p>&ndash;Ten calma, rel&aacute;jate. Vamos a esperar a que se adapte tu culo a mi trancona. Yo s&eacute; que la tengo grande.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Grande nada m&aacute;s hijoeputa?<\/p>\n<p>&ndash;Tranquilo, aguanta un poquito. &iquest;T&uacute; no has o&iacute;do el dicho de para un gustazo un trancazo?<\/p>\n<p>&ndash;Si, pero te juro que no sab&iacute;a el significado.<\/p>\n<p>&ndash;Todos los d&iacute;as se aprende algo nuevo, cari&ntilde;o m&iacute;o. Vuelve a sonre&iacute;r.<\/p>\n<p>&Eacute;l continu&oacute; acarici&aacute;ndome mis nalgas y d&aacute;ndome besos en el cuello y la espalda. A cada rato intentaba sac&aacute;rmela un poco y yo me negaba.<\/p>\n<p>&ndash;Dale, vamos a probar ahora &#8211; Me dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;No, no. Todav&iacute;a no.<\/p>\n<p>&ndash;No seas pendejo, deja que probemos, t&uacute; ver&aacute;s que lo hacemos despacito y no te va a doler m&aacute;s.<\/p>\n<p>As&iacute; mismo fue, la sacaba lentamente y despu&eacute;s la volv&iacute;a a encajar bien profundo y me daba un gusto tremendo. As&iacute; estuvimos am&aacute;ndonos apasionadamente un largo rato. Voy a obviar algunos detalles, pues me los voy a reservar para nosotros solos, como parte de nuestra intimidad que no pienso compartir. Al menos por ahora.<\/p>\n<p>Cerca del amanecer &eacute;l me despierta y se dirige a darse una ducha, me explica que no quiere que le sorprenda la luz del d&iacute;a saliendo de mi apartamento y de la urbanizaci&oacute;n. Le preparo un desayuno, pero solo toma caf&eacute; cortado sin az&uacute;car. Me besa, me da una nalgada y me dice:<\/p>\n<p>&ndash;Chao cari&ntilde;o. &iquest;Te gust&oacute; todo? &ndash;Y muestra una maliciosa sonrisa.<\/p>\n<p>&ndash;Si Enrique. T&uacute; y todo lo que me hiciste me gust&oacute; mucho.<\/p>\n<p>&ndash;A m&iacute; tambi&eacute;n me gust&oacute; mucho todo. Estamos en contacto &ndash; abri&oacute; la puerta y se esfum&oacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 El sobrino de L&aacute;zaro es un joven de unos 19 a&ntilde;os, muy rubio, de semblante serio que aparenta mayor edad. Se llama Enrique, lo hab&iacute;a visto varias veces en casa de L&aacute;zaro, estudiaba inform&aacute;tica y ven&iacute;a a que otro t&iacute;o, Roberto, que es ingeniero cibern&eacute;tico, le repasara alg&uacute;n que otro tema complicado. Una tarde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16326,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26057","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16326"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26057"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26057\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}