{"id":26130,"date":"2020-10-10T04:10:35","date_gmt":"2020-10-10T04:10:35","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-10T04:10:35","modified_gmt":"2020-10-10T04:10:35","slug":"diario-de-una-puritana-cap-5-fantasias-de-una-puritana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/diario-de-una-puritana-cap-5-fantasias-de-una-puritana\/","title":{"rendered":"Diario de una puritana (Cap 5): Fantas\u00edas de una puritana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26130\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mientras se limpiaba el pecho, Mafe confesaba entre risas que nunca hab&iacute;a imaginado que fuera hacer algo as&iacute;, dejar que alguien la recubriera con esperma, o cachetear a alguien mientras fornicaba.<\/p>\n<p>Yo puse a su disposici&oacute;n mi ducha, pero ella tuvo pereza de darse un ba&ntilde;o, sencillamente se limpi&oacute; con un pa&ntilde;ito h&uacute;medo. Luego se puso su top, y antes de que continuar&aacute; visti&eacute;ndose le propuse quedarse as&iacute;.<\/p>\n<p>-Nos quedamos desnudos viendo otra pel&iacute;cula, abrazaditos, y vas a ver como terminamos haci&eacute;ndolo durante toda la noche<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes ganas?<\/p>\n<p>-Ahora no, necesito un rato para recuperarme, pero seguro voy a tener ganas en poco tiempo. De ti siempre tendr&eacute; ganas.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad? Yo pens&eacute; que los hombres quedaban listos con una relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Muchas veces s&iacute;, pero cuando a m&iacute; realmente me gusta alguien, hacerlo toda la noche es uno de mis planes favoritos.<\/p>\n<p>-Eso lo quiero ver&hellip;<\/p>\n<p>-Te prometo que lo vas a ver. Mientras eso ocurre, me gustar&iacute;a conocer un poco tus fantas&iacute;as &iquest;En qu&eacute; piensas cuando te tocas?<\/p>\n<p>-Jajaja, me da pena contarte&hellip;<\/p>\n<p>-No te averg&uuml;ences, que ya te he visto desnuda, ya hemos hecho el amor. Quiero calentarme con eso que a ti te pone caliente.<\/p>\n<p>-Bueno pues tengo varias, pero dir&iacute;a que la m&aacute;s recurrente es aquella en que revivo el encuentro sexual que tuve con mi compa&ntilde;era de universidad, ese que ya te cont&eacute;. La he imaginado una y otra vez recorriendo mi cuerpo con su sus besos, con su lengua.<\/p>\n<p>-Esa es un poco dif&iacute;cil de cumplir, por lo menos para m&iacute;, te prometer&iacute;a ayudarte a buscar a esa chica, pero la verdad no quisiera compartirte con nadie.<\/p>\n<p>-Ya no hace falta.<\/p>\n<p>-Me alegra escuchar eso &iquest;Y con hombres tienes fantas&iacute;as?<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero con ninguno en concreto, siempre que fantaseo con hombres les pongo un rostro de alg&uacute;n famoso, o de alguno que haya visto en el trayecto del d&iacute;a y me haya parecido lindo. Lo raro es que cuando me toco pensando en hombres tengo habitualmente dos fantas&iacute;as. Una en que los golpeo y otra en que me violan.<\/p>\n<p>-Uh, bueno, eso es una novedad&hellip; &iquest;Fantaseas con que te viola alg&uacute;n famoso?<\/p>\n<p>-No, para esa fantas&iacute;a siempre tengo dificultad en ponerle rostro al violador. Lo raro es que lo imagino por mucho tiempo, sue&ntilde;o que me persigue por la ciudad, en los buses, restaurantes, cafeter&iacute;as, oficina o a donde quiera que yo vaya, &eacute;l me sigue, al final me encuentra dormida en mi habitaci&oacute;n y me penetra sin mi consentimiento. No entiendo c&oacute;mo ni por qu&eacute; llegu&eacute; a tener esa fantas&iacute;a, pero el caso es que ya me he tocado por lo menos un par de veces imaginando esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Y cu&aacute;ndo fantaseas golpeando hombres, qu&eacute; les haces concretamente?<\/p>\n<p>-B&aacute;sicamente eso, golpearlos; golpearlos de muchas formas: Pu&ntilde;etazos, cachetadas, ara&ntilde;azos, pellizcos en las tetillas, nalgadas. Creer&iacute;a que lo m&aacute;s frecuente es el pu&ntilde;etazo, aunque ahorita contigo lo que me sali&oacute; fue una cachetada.<\/p>\n<p>-Te lo agradezco. Cualquier cosa, si te apasionas mucho en una pr&oacute;xima vez, te ruego que consideres no desfigurarme la cara.<\/p>\n<p>-Jajaja, No, &iquest;C&oacute;mo se te ocurre? T&uacute; has sido muy especial conmigo, no puedo hacerte da&ntilde;o.<\/p>\n<p>-De todas formas no te vayas a sentir cohibida, si tienes deseos de cachetearme o nalguearme, si&eacute;ntete en libertad de hacerlo.<\/p>\n<p>-Jajaja, as&iacute; ser&aacute;&hellip; &iquest;Y t&uacute; con que fantaseas?<\/p>\n<p>-Si te cuento se nos va la noche, ni vemos pel&iacute;cula, ni dormimos, ni hacemos el amor ni nada. Con muchas situaciones&hellip;<\/p>\n<p>-Cu&eacute;ntame alguna.<\/p>\n<p>-Bueno Mafe, lo m&aacute;s recurrente para m&iacute; es fantasear con sexo en lugares p&uacute;blicos. Imaginarme teniendo relaciones con una chica bella, bajo el peligro de poder ser atrapados me pone muy mal.<\/p>\n<p>-&iquest;Has hecho el amor en alg&uacute;n sitio p&uacute;blico?<\/p>\n<p>-S&iacute;, hace mucho tiempo. Pero no fue nada rom&aacute;ntico, ni siquiera memorable. Fue en un potrero, m&aacute;s exactamente en una zanja que hab&iacute;a en medio del potrero, con una compa&ntilde;era del colegio. A esa edad me animaba casi a todo.<\/p>\n<p>-&iquest;Has tenido fantas&iacute;as con alguien del trabajo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, para no ir muy lejos, contigo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y con alguien m&aacute;s?<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero no te lo quiero contar.<\/p>\n<p>-Bueno est&aacute; bien. Entonces cu&eacute;ntame tu fantas&iacute;a conmigo.<\/p>\n<p>-Mafe, han sido varias fantas&iacute;as. Pero hubo una que me gust&oacute; en especial. La verdad es una fantas&iacute;a recurrente que tengo con chicas de rostro perfecto, como el tuyo. Consiste en que te hago el amor durante toda la noche mientras suena mi lista de reproducci&oacute;n de &ldquo;salsa de motel&rdquo;.<\/p>\n<p>-Jajajaja &iquest;Y qu&eacute; canciones tiene tu lista de salsa de motel?<\/p>\n<p>-Bueno pues muchos cl&aacute;sicos de salsa rosa: Lluvia, Dev&oacute;rame otra vez, Dese&aacute;ndote, coraz&oacute;n embustero, Mi sue&ntilde;o, Casi te envidio, Idilio, Cinco noches; en fin, es una lista larga.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; bello! No pens&eacute; que pudieras ser tan sensible. Cuando entr&eacute; a la empresa te vi tan vulgar y com&uacute;n, como a la mayor&iacute;a de los hombres.<\/p>\n<p>-Afortunadamente esa percepci&oacute;n cambi&oacute;, a tal punto que veo que me vas a hacer realidad mi fantas&iacute;a de hacer el amor con una chica hermosa escuchando mi famoso playlist.<\/p>\n<p>-En eso tienes raz&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>La noche la pasamos conversando, abriendo el coraz&oacute;n el uno al otro, y obviamente fornicando, por lo menos cada vez que recuper&eacute; la energ&iacute;a y el apetito para cumplir por mi parte.<\/p>\n<p>Tampoco fue algo excesivo, pues fue una noche de tres polvos: el de la cachetada, del que ya di pormenores, un segundo que encontr&oacute; mi faceta m&aacute;s animal, m&aacute;s instintiva y carnal, s&iacute; as&iacute; se puede definir, y una tercera que se enfoc&oacute; m&aacute;s en cumplir deseos de Mafe.<\/p>\n<p>Era apenas normal, Mafe a sus 24 a&ntilde;os ten&iacute;a una limitad&iacute;sima experiencia sexual. Se hab&iacute;a negado probar cosas una y otra vez, a tal punto que hasta probar posturas relativamente tradicionales se le hac&iacute;a completamente interesante.<\/p>\n<p>Del tercer polvo no puedo destacar mayor cosa, b&aacute;sicamente porque el cansancio me venc&iacute;a, y en ese coito me dediqu&eacute; exclusivamente a cumplir, a terminar antes de decaer.<\/p>\n<p>El segundo polvo de la noche quiz&aacute; si fue memorable, por lo menos para m&iacute;, y es que fue la primera vez en que penetr&eacute; a Mafe con verdadera vehemencia. Recuerdo que ese coito comenz&oacute; con un solapado masaje por su espalda, que continu&oacute; por sus piernas, y que de un momento a otro me encontr&oacute; penetr&aacute;ndola con ella boca abajo. Dir&iacute;a que buscando cumplir su fantas&iacute;a de ser penetrada sin consentimiento, aunque realmente se trat&oacute; de algo muy diferente a eso.<\/p>\n<p>Lo cierto es que fue la primera vez que la foll&eacute; con cierto grado de brutalidad. Sin contemplaciones, hundiendo mi pene al ritmo y a la profundidad que se me antoj&oacute;. Incluso regal&aacute;ndole un par de azotes en sus blancas y macizas nalgas, que adem&aacute;s la tomaron por sorpresa, pues seguramente Mafe no se esperaba que eso ocurriera.<\/p>\n<p>Bastaron un par de nalgadas para que mis manos quedaran marcadas en sus hermosas nalgas, y bastaron cinco minutos para hacerme terminar, pues para ese polvo estaba desbocado, obsesionado con complacer mis instintos. Obviamente no le solt&eacute; mi esperma adentro sino que tuve la delicadeza de retirarlo y terminar sobre su culo.<\/p>\n<p>Fue una noche realmente divertida, a la vez que agotadora; una velada que nos encontr&oacute; desnudos de principio a fin y que nos permiti&oacute; ver el amanecer en medio de orgasmos, abrazos y caricias.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado dormimos hasta tarde. Nos despertamos sobre el mediod&iacute;a en medio de un ambiente colmado de un denso olor a sexo. Yo fui el primero en despertar, con la tranquilidad de no tener mayor responsabilidad para ese d&iacute;a. Me qued&eacute; un par de minutos sentado meditando sobre la cama, observando a Mafe mientras a&uacute;n dorm&iacute;a, reflexion&eacute; sobre lo que hac&iacute;a e incluso sobre lo que sent&iacute;a, para darme cuenta de que la velada de pasi&oacute;n todav&iacute;a no hab&iacute;a transformado mi percepci&oacute;n sobre lo que sent&iacute;a por Mafe, pues para m&iacute; segu&iacute;a siendo solo una oportunidad de echar unos cuantos polvos.<\/p>\n<p>Claro que tampoco quer&iacute;a ser un canalla, no quer&iacute;a desecharla como una vulgar puta, quer&iacute;a corresponder a su afecto pero sin enamorarle.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente me vest&iacute;, sin haberme duchado, ni peinado, ni nada. Fui a la calle para comprar algo de comer. Cuando volv&iacute; Mafe hab&iacute;a despertado, aunque por su cara a&uacute;n somnolienta parec&iacute;a que no hab&iacute;a pasado mucho tiempo desde eso.<\/p>\n<p>Ella se despert&oacute; supremamente cari&ntilde;osa, evidenciando que lo vivido los &uacute;ltimos d&iacute;as hab&iacute;a sido trascendental para ella. Su actitud era completamente diferente a la que ten&iacute;a una semana atr&aacute;s, cuando era mucho m&aacute;s t&iacute;mida, introvertida y seria.<\/p>\n<p>Durante esas horas tem&iacute; por los sentimientos que Mafe pudiese desarrollar hacia m&iacute;. No quer&iacute;a enamorarla, ni hacerla sufrir, ni da&ntilde;ar la buena relaci&oacute;n que hab&iacute;amos construido m&aacute;s all&aacute; del sexo. Sab&iacute;a que no pod&iacute;a corresponder del todo a su trato cari&ntilde;oso, pero tampoco pod&iacute;a ser cortante y despreciarla. Deb&iacute;a hallar el punto medio hasta hacerle saber que lo nuestro era sexo y nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Nos sentamos a comer y planear lo que har&iacute;amos esa tarde. Las horas de sue&ntilde;o me sirvieron para restablecer un poco el aliento, pero no para recuperar el apetito sexual del todo, aunque debo decir que esa tarde revivi&oacute; y todo por virtud de Mafe, que estaba desatada, estaba insaciable.<\/p>\n<p>Cuando terminamos de comer ella propuso pasar por su apartamento para cambiarse de ropa y ense&ntilde;arme un par de &ldquo;secretitos&rdquo;. Inicialmente sent&iacute; pereza, pues mi plan ideal era quedarme acostado toda la tarde viendo alguna pel&iacute;cula, f&uacute;tbol o lo que hubiera en la tele. Pero debo decir que ced&iacute; a sus pretensiones, y vali&oacute; la pena completamente.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a su apartamento me hizo una visita guiada. No hab&iacute;a mucho por ver pues era un apartamento peque&ntilde;o, pero supongo que amaba mostrarle cada uno de los rincones de su hogar a sus visitantes.<\/p>\n<p>Y entre una y otra cosa me termin&oacute; ense&ntilde;ando un par de juguetes que ten&iacute;a para complacerse. &ldquo;Te voy a cumplir la promesa de ense&ntilde;arte c&oacute;mo me toco&rdquo;. Eso encendi&oacute; mis instintos que hasta ese momento estaban adormecidos.<\/p>\n<p>Realmente su colecci&oacute;n de juguetes sexuales no era gran cosa, apenas un par de vibradores dir&iacute;a que de un tama&ntilde;o medio o peque&ntilde;o. Pero no dej&oacute; de sorprenderme que los tuviera, pues la imagen que ten&iacute;a de ella era la de la puritana radical que se opone a cualquier acto sexual que no tenga por finalidad concebir.<\/p>\n<p>-&iquest;No vas derecho al infierno por usar este tipo de cosas?<\/p>\n<p>-No. Yo me confieso y diosito me lo perdona&hellip;<\/p>\n<p>Guard&eacute; silencio ante su conveniente y acomodada respuesta. Claro que tampoco era mi objetivo reprocharla.<\/p>\n<p>Mafe empez&oacute; a desvestirse y una vez m&aacute;s, con solo exponer su figura, logr&oacute; excitarme. Encendi&oacute; uno de sus juguetes, que ten&iacute;a varios niveles de vibraci&oacute;n y empez&oacute; a apoyarlo sobre su vagina.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; de lujo ver ese espect&aacute;culo en primera fila, pero pasados unos minutos tuve que interrumpirla, pues mi deseo era verla masturbarse pero con sus manos, no con un juguete. &rdquo;T&oacute;came t&uacute;, yo te gu&iacute;o y te ense&ntilde;o lo que me gusta&rdquo;, respondi&oacute; ella a mi petici&oacute;n. Yo empec&eacute; a babear con solo escuchar esto, pues era justamente lo que deseaba.<\/p>\n<p>&ldquo;No te voy a ense&ntilde;ar d&oacute;nde est&aacute; mi cl&iacute;toris porque s&eacute; que t&uacute; ya sabes d&oacute;nde est&aacute;, pero si te voy a ense&ntilde;ar a tocarlo para no desentonar&rdquo;. En ese instante ella tom&oacute; dos de mis dedos y empez&oacute; a frotarlos suavemente y en movimientos horizontales por sobre su cl&iacute;toris. &ldquo;Si los mueves de arriba abajo o de abajo a arriba puede ser algo molesto, pero as&iacute; no va a haber problema&rdquo;.<\/p>\n<p>Pasaron solo unos segundos entre que mis dedos hicieron contacto sobre su vagina y el momento en que empez&oacute; a emanar ese calor tan diciente, tan revelador.<\/p>\n<p>&ldquo;Otra de las cosas que por lo menos a m&iacute; me enloquece es jugar con mis pezones. Un movimiento suave y lento por sobre ellos me calienta much&iacute;simo&hellip;eso s&iacute;, no me los vayas a morder, a jalar o a pellizcar, son muy sensibles&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo dejaba que ella guiara el movimiento de mis manos, a la vez que guardaba silencio total mientras escuchaba sus sabias palabras.<\/p>\n<p>&ldquo;Y mientras me acaricias los pechos o el cl&iacute;toris, puedes utilizar tu otra mano para consentir mi vagina. Yo procuro siempre utilizar mis dedos con la u&ntilde;a boca abajo, pues al rev&eacute;s puede lastimar, adem&aacute;s que una vez tienes adentro los dedos, lo normal es doblarlos un poco, como formando un gancho, y este es estimulante si queda hacia arriba y no hacia abajo&hellip; Eso as&iacute;&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Tuve que cortar su explicaci&oacute;n para besarla, pues el realizar esta maniobra me alter&oacute;, me cre&oacute; un estado de excitaci&oacute;n que solo pude contener a trav&eacute;s de un lento y largo beso. Ella no se opuso, de hecho, tom&oacute; la parte posterior de mi cabeza e hizo que el beso fuera mucho m&aacute;s duradero.<\/p>\n<p>&ldquo;Cuando tengas los dedos haciendo el gancho al interior de mi vagina procura moverlos de arriba abajo, pero el movimiento tiene que ser de los dedos, no de la mano&rdquo;.<\/p>\n<p>Su explicaci&oacute;n se ve&iacute;a correspondida con el estado de su vagina, pues no llev&aacute;bamos m&aacute;s de dos minutos en ello, y ya estaba completamente mojada.<\/p>\n<p>&ldquo;Si esto lo acompa&ntilde;as con tus ricos besos por el cuello, tendr&eacute; que reemplazar a mis juguetes y traerte a vivir conmigo&hellip; Ven, hazme tuya otra vez&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">***************<\/p>\n<p><u>Cap&iacute;tulo 6<\/u>: Adicci&oacute;n masturbatoria<\/p>\n<p>El fin de semana termin&oacute; siendo memorable aunque muy agotador. La sesi&oacute;n masturbatoria del s&aacute;bado en la tarde fue solo el abrebocas de una apasionada jornada que se extender&iacute;a hasta el domingo al anochecer&#8230;<\/p>\n<p>@felodel2016<\/p>\n<p>No olviden comentar y compartir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Mientras se limpiaba el pecho, Mafe confesaba entre risas que nunca hab&iacute;a imaginado que fuera hacer algo as&iacute;, dejar que alguien la recubriera con esperma, o cachetear a alguien mientras fornicaba. Yo puse a su disposici&oacute;n mi ducha, pero ella tuvo pereza de darse un ba&ntilde;o, sencillamente se limpi&oacute; con un pa&ntilde;ito h&uacute;medo. Luego [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5643,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26130","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5643"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26130"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26130\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}