{"id":26147,"date":"2020-10-12T22:00:00","date_gmt":"2020-10-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-12T22:00:00","modified_gmt":"2020-10-12T22:00:00","slug":"confesiones-de-medianoche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/confesiones-de-medianoche\/","title":{"rendered":"Confesiones de medianoche"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26147\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 25<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era noche de chicas, otros tiempos. Por fin un momento de diversi&oacute;n despu&eacute;s de una larga semana en la oficina. Me reunir&iacute;a con mis amigas tras largos a&ntilde;os sin vernos. Lo ten&iacute;amos planeado con semanas de anticipaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Muy entusiasmada, me envolv&iacute; en un vestido divino de tirantes color azul profundo, con elegantes l&iacute;neas color rosa p&aacute;lido horizontales en las faldas de su ca&iacute;da de holanes. Me mont&eacute; sobre unos tacones altos de un tono rosado m&aacute;s intenso, y para el fr&iacute;o, una cazadora de cuero. Sin embargo, debajo de todo eso, me atrev&iacute; a ponerme una lencer&iacute;a de lo m&aacute;s er&oacute;tica, de una sola pieza, encajes y trasparencias, como las que tanto me encantan. Todo era v&aacute;lido en esa noche especial.<\/p>\n<p>Ya por la tarde, a las afueras de un popular bar en el centro de la ciudad, esperaba recargada en mi camioneta asentada bajo la luz de una farola que ya comenzaba a atenuar las sombras de la noche. La primera en llegar fue Paulina, muy guapa ella, con su abundante cabello largo y ondulado el cual dejaba caer libremente hasta un poco por debajo de sus hombros. Caminaba sensualmente, entallada en un vestido ajustado color crema, cintur&oacute;n y botas negras, unas muy lindas por cierto, eran largas y de tac&oacute;n alto. Por encima de todo eso se abrigaba con una gabardina de un caf&eacute; oscuro.<\/p>\n<p>Nos salud&aacute;bamos efusivamente, besos y abrazos, risue&ntilde;as por encontrarnos nuevamente, cuando justamente llegaba Daniela. La &uacute;nica chica soltera de las tres. Apenas la vi en su vestido corto color amarillo de largo escote, mor&iacute; de envidia. Se le ve&iacute;a hermoso delineando su esbelta silueta, enfatizando su cintura con ese precioso corte que dejaba una elegante ca&iacute;da desde sus caderas hasta sus largas piernas.<\/p>\n<p>Le quedaba perfecto, resaltaba en su piel canela y su cabello largo negro y lacio. No lo negar&eacute;, es una chica realmente hermosa, exuberante y sexy. Claro, es la m&aacute;s joven, debe ser unos cuatro a&ntilde;os m&aacute;s joven que yo, quien por esos d&iacute;as tendr&iacute;a unos treinta y cuatro, a la vez, dos a&ntilde;os menos que Paulina.<\/p>\n<p>Y las risas, m&aacute;s abrazos, y los coqueteos cl&aacute;sicos de chicas. M&aacute;s tarde entramos al bar y la pasamos incre&iacute;ble. Bromeamos, platicamos, re&iacute;mos y s&iacute;, tambi&eacute;n bebimos un poco. Recuerdo que unos chicos se nos acercaron e intentaron los suyo. Hicieron un buen esfuerzo, pero nada, esa noche era de nosotras y para nosotras, as&iacute; que los mandamos a volar r&aacute;pidamente. Sin embargo sirvieron de excusa para abrir el tema en torno a nuestras relaciones.<\/p>\n<p>Bien sab&iacute;amos que Paulina llevaba ya casi ocho a&ntilde;os de casada, pero Daniela segu&iacute;a soltera despu&eacute;s de separarse hac&iacute;a un par de a&ntilde;os. Yo viv&iacute;a con mi actual esposo, pero a&uacute;n no hab&iacute;a nada serio en ese entonces.<\/p>\n<p>-El chico rubio no estaba tan mal. &ndash;Nos dec&iacute;a Dani, como le decimos de cari&ntilde;o, acentuando una voz sensual y traviesa. &ndash;A m&iacute; me gust&oacute; m&aacute;s el moreno de los brazos grandes. &ndash;Confesaba Paulina ya con unas copas encima. -&iquest;Qu&eacute; hay de ti Nadia? -Me preguntaba Dani con una mal&eacute;vola sonrisa. &ndash;Mmm, ninguno. Ya est&aacute;n muy viejos, los prefiero un poco m&aacute;s j&oacute;venes. &ndash;Le respond&iacute;a con toda sinceridad y sin titubeos, dando apertura a una charla m&aacute;s &iacute;ntima y personal, haciendo que aquel lugar nocturno nos comenzara a quedar muy grande.<\/p>\n<p>Entonces decidimos trasladar la charla a un lugar m&aacute;s c&oacute;modo. Daniela propuso su departamento, que no quedaba muy lejos del lugar. Sabiendo que ah&iacute; estar&iacute;amos solas, todas aceptamos y nos fuimos en mi camioneta, pues era la &uacute;nica que hab&iacute;a llegado en auto propio, por la distancia.<\/p>\n<p>Confesiones<\/p>\n<p>En el camino la pas&aacute;bamos alegres, ruborizadas y riendo de cualquier cosa. Como yo era la que menos hab&iacute;a bebido de las tres, ser&iacute;a la que conduc&iacute;a. Paulina se hab&iacute;a sentado a mi lado de copiloto, lo disimulaba muy bien, pero sab&iacute;a que ya estaba bastante mareada. Pero Dani, ella ya no pod&iacute;a fingir ni un poquito, y no paraba de hacer desmanes en la parte trasera de la camioneta.<\/p>\n<p>Para cuando llegamos a su departamento est&aacute;bamos como locas, lo siento por sus vecinos, seguro despertamos a todo el complejo. Enseguida Dani nos invit&oacute; a su comedor, y mientras tom&aacute;bamos asiento alrededor de la mesa, ella sacaba de la alacena una botella de whiski para servirnos a cada una, acompa&ntilde;ado con un poco de agua mineral.<\/p>\n<p>-Cu&eacute;ntanos de tus aventuras Nadia. Ya nos enteramos de que tienes gustos muy tiernos. &ndash;Me dec&iacute;a Paulina poni&eacute;ndose c&oacute;moda para escuchar mejor. &ndash;Pues s&iacute;, he tenido un par de aventuras. &ndash;Les confesaba con mi bebida en mano, iniciando una peque&ntilde;a historia en la que describir&iacute;a mi m&aacute;s reciente atrevimiento cuando me le exhib&iacute; al hijo de mis vecinos.<\/p>\n<p>Ellas escuchaban atentamente, sin interrumpirme apenas para hacer alg&uacute;n comentario ocasional. En tanto, yo me extend&iacute;a en mis descripciones sin mediar palabra, sumergi&eacute;ndolas en el relato de aquella aventura: &lt;&ldquo;En esas estaba cuando sent&iacute; una mirada. De reojo mir&eacute; a la casa de enfrente y enseguida me percat&eacute; que el vecino conversaba con su hijo en la sala de estudio&hellip; Era natural que le arreb&aacute;tese la mirada. Vestida en esa holgada blusa rosa cual dejar&iacute;a ver mis senos debajo, aprisionados en mi sujetador deportivo color lila, y mis ajustadas mallas del mismo color meti&eacute;ndose entre mis muslos y mis nalgas por los movimientos normales al realizar mi rutina de Yoga.&rdquo;&gt; Les dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Continuaba sin medida, pero al paso del tiempo las emociones comenzaban a aflorar. Ambas, atentas a mis palabras, navegaban en mis fantas&iacute;as er&oacute;ticas, imaginando cada escena y cada detalle que les narraba: &lt;&ldquo;Camin&eacute; cerca de la ventana, fingiendo distracci&oacute;n, acomodando mi cabello en una coleta, Ah&iacute;, sin voltear a ver, me llev&eacute; las manos a la espalada y me desabroch&eacute; mi sost&eacute;n. Enseguida lo dej&eacute; caer desnudando mi torso y exponiendo mis senos balance&aacute;ndose a la intemperie y a ese chico, a ese afortunado muchacho quien espiaba mal escondido desde su cuarto, masturb&aacute;ndose con el espect&aacute;culo, delatado por el inequ&iacute;voco movimiento de sus cortinas, al paso de su mano estrujando su miembro excitado por m&iacute;. Gracias a m&iacute;.&rdquo;&gt; &ndash;Mmm que rico. &ndash;Expresaba Daniela. &ndash;Y con ese cuerpo que tienes debe ser el chico m&aacute;s afortunado. &ndash;Agregaba Paulina.<\/p>\n<p>Les sonre&iacute; cautivada por sus halagos, y segu&iacute;a con mi recuerdo, llegando a la mejor parte: &lt;&ldquo;Estaba vuelta loca. Mis redondas y libres tetas se me endurec&iacute;an aprisionadas por el helado fr&iacute;o al ser expuestas. Temblaba y sudaba pese a la poca ropa que vest&iacute;a&hellip; Enseguida me abr&iacute; de piernas con todo descaro directo hac&iacute;a la ventana del chico y comenc&eacute; a tocarme. Me llev&eacute; las manos a mi vagina y la encontr&eacute; receptiva, mojada y ardiente como una buena taza de caf&eacute; por las ma&ntilde;anas desbordando su tibio contenido, esgrimida para darle un buen sorbo sabroso&hellip; Sab&iacute;a que le encantaba, pod&iacute;a verlo zanj&aacute;ndose con fuerza su miembro de adolecente precoz, gozando como nunca en su vida, al verme desnuda, masturb&aacute;ndome al otro lado de la ventana&hellip; Entonces lo mir&eacute;. Le clav&eacute; firmemente mis delineados ojos caf&eacute;s y le sonre&iacute;. Mirando c&oacute;mo gozaba al ver escurrir mi trasparente eyaculaci&oacute;n entre mis dedos en cada espasmo de mis m&uacute;sculos internos expulsando todo mi blanquecina y tibia lechita. Toda para &eacute;l. A su vez, disfrutando de su propio orgasmo en ese mismo instante, haciendo eyacular su largo pene hinchado hasta secretar todo su contenido haci&eacute;ndolo caer al suelo de su alcoba.&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>&ndash;Eres una loca. Yo nunca, ni pensarlo. &ndash;Estallaba Paulina, rompiendo con su silencio, visiblemente nerviosa. &ndash;Yo si me atrever&iacute;a. Si el chico estaba tan bueno como dice, tambi&eacute;n le regalaba espect&aacute;culo. &iquest;Por qu&eacute; no? &ndash;Afirmaba Daniela evidentemente excitada por el relato.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Lo has hecho alguna vez? &ndash;Le pregunt&eacute;, aprovechando que ten&iacute;a la palabra, para cederle el turno. &ndash;No tanto as&iacute;, pero alguna vez me enred&eacute; con un desconocido en una fiesta. &ndash;Comenzaba a explicar su aventura, la cual nos llevar&iacute;a a fantasear con semejante explicaci&oacute;n sin censura que nos relataba.<\/p>\n<p>Se trataba de una noche de fiesta, donde habr&iacute;a conocido a un hombre de otro pa&iacute;s, con quien habr&iacute;a terminado follando de desinhibida en uno de los cuartos de la casa de su prima.<\/p>\n<p>Ya para ese punto las tres &eacute;ramos confidentes de nuestros deseos m&aacute;s profundos. La noche era la &uacute;nica testigo de lo que ah&iacute; comenzaba a surgir entre nosotras y apenas comenzaba.<\/p>\n<p>Escuchando aquellas palabras imp&uacute;dicas de nuestra mejor amiga, de inmediato me di cuenta que a las tres nos gustaba tanto escuchar como el confesar. A Dani se le ve&iacute;a ya muy alterada, su respiraci&oacute;n se hac&iacute;a entrecortada, no dejaba de mover sus manos incontrolablemente, frot&aacute;ndolas sensualmente sobre su esbelto cuerpo, era la que m&aacute;s hab&iacute;a bebido y no paraba de hacerlo, con la confianza de ser la anfitriona. Eso la llevaba a abrirse un poco m&aacute;s que nosotras. Pude notar en un par de ocasiones c&oacute;mo su mano se deslizaba bajo la mesa ocult&aacute;ndose tras el mantel. Sab&iacute;a que estaba tan excitada que seguramente se estar&iacute;a tocando por debajo de la mesa, creyendo que no lo notar&iacute;amos, pero lo cierto era que no pod&iacute;a disimularlo tanto como ella cre&iacute;a.<\/p>\n<p>A Paulina no se le evidenciaba tanto, pero estaba segura que tambi&eacute;n se le hab&iacute;an pasado los tragos. Sudaba por lo acalorada que estaba, roja cual tomate en su piel trigue&ntilde;a, se hab&iacute;a puesto tan sonrojada que se hab&iacute;a obligado a abrirse el abrigo, desnudando su escote, el cual dejar&iacute;a ver que en sus endurecidos senos brillando por el sudor que en ellos corr&iacute;a, no vestir&iacute;a ropa interior, haciendo que sus pezones levantasen los telares de su vestido.<\/p>\n<p>Y yo, bueno, ya estaba resignada, seguramente no llegar&iacute;a a casa ese d&iacute;a. Le pedir&iacute;a a Daniela que me dejara quedar en su sof&aacute;. Ya le hab&iacute;a manado un mensaje a mi prometido para que no me esperara. En verdad me gustaba mucho aquella acalorada conversaci&oacute;n. Me sent&iacute;a encantada, la atmosfera nocturna me cautivaba con su natural fr&iacute;o silencioso, el cual habr&iacute;a empa&ntilde;ado las ventanas con la contraste temperatura del interior, donde las tres amigas nos dej&aacute;bamos enamorar por nuestras historias.<\/p>\n<p>En ese momento Daniela terminaba su relato y nos hab&iacute;a dejado boquiabiertas, no se hab&iacute;a medido nada, siendo a&uacute;n m&aacute;s abierta que yo, logrando que nos sumergi&eacute;ramos en sus palabras, acentuando todav&iacute;a m&aacute;s lo perceptibles que ya est&aacute;bamos.<\/p>\n<p>-Vamos Lina, es tu turno. &ndash;Le dec&iacute;amos a Paulina, alent&aacute;ndola a despojarse de su carcasa cohibida. Ella siempre ha sido la m&aacute;s recatada de las tres, sab&iacute;amos que no ser&iacute;a tan f&aacute;cil sacarle una historia &iacute;ntima, pero no s&eacute;, quiz&aacute; por los tragos se anim&oacute; a confesar una aventura con su esposo en un ba&ntilde;o p&uacute;blico. No fue la gran cosa pero, ya era algo. Para ese punto est&aacute;bamos tan calientes que ya cualquier cosa nos abochornaba incontrolablemente.<\/p>\n<p>En cuanto termin&oacute; sab&iacute;a que ser&iacute;a mi turno nuevamente, y no me guardar&iacute;a nada. Inici&eacute; confesando cu&aacute;nto me gusta exhibirme en p&uacute;blico, vistiendo sensualmente para provocar a los hombres, como aquella ocasi&oacute;n en los probadores de la tienda departamental, en donde me foll&eacute; al joven empleado.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;En una ocasi&oacute;n me encontraba aburrida en mi cub&iacute;culo frente a mi ordenador&rdquo;&gt; Iniciaba mi relato. &lt;&ldquo;Cuando se me ocurri&oacute; quitarme mi sujetador para quedarme &uacute;nicamente con la blusa transparente que vest&iacute;a ese d&iacute;a bajo mi saco negro. As&iacute; sal&iacute; despreocupada y bien caliente&hellip; Una vez en mi escritorio de nuevo, me quit&eacute; mi saco sin m&aacute;s y continu&eacute; con el trabajo que ten&iacute;a. Aquella sensaci&oacute;n de mostrar mis pezones a quien fuese que pasare frente a mi cub&iacute;culo me pon&iacute;a muy mojada. Me toqu&eacute; un poco ese d&iacute;a bien recuerdo.&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>Relataba con explicito detalle una de mis tantas exhibiciones en p&uacute;blico, al mismo tiempo, miraba a mis amigas navegando en mis propias experiencias, quienes fantaseaban con lo que yo describ&iacute;a, a su vez excit&aacute;ndose m&aacute;s y m&aacute;s a cada palabra. Especialmente Dani, quien ahora delataba con sus movimientos que se estar&iacute;a tocando bajo la mesa, pod&iacute;a ver su mano movi&eacute;ndose sutilmente, seguramente masajeando su caliente vagina por encima de sus bragas. No la culpaba todas est&aacute;bamos igual; tembl&aacute;bamos, cambi&aacute;bamos de posici&oacute;n constantemente, est&aacute;bamos muy ansiosas y ten&iacute;amos los sentimientos a flor de piel. Nos relam&iacute;amos los labios y masaje&aacute;bamos nuestras piernas con todo el deseo de masturbarnos ah&iacute; mismo tal y como lo hac&iacute;a ella.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;Un d&iacute;a fui a un mercadillo ambulante a pocos minutos de mi casa. Uno de esos d&iacute;as, estaba tan caliente, que me puse un vestido amarillo con estampado de rosas, holgado, deb&iacute;a ser fresco pues era uno d&iacute;a de verano, por lo que me decid&iacute; a no ponerme nada debajo. La sensaci&oacute;n de estar desnuda debajo del delgado vestido, era muy fresca, pero sobre todo excitante&hellip; Estando en esas, me encontr&eacute; con un puesto de ropa deportiva. Entonces se me acerc&oacute; el vendedor, enseguida me di cuenta que me miraba con deseo y con perversi&oacute;n, seguramente se habr&iacute;a dado cuenta de mi desudes bajo mi vestido. Coqueteaba con el desconocido cuando encontr&eacute; un top que me gust&oacute; mucho, sin titubeos pregunte si pod&iacute;a prob&aacute;rmelo. Entonces me di media vuelta para darle la espalda al vendedor y sin m&aacute;s me baj&eacute; los tirantes de mi vestido, dej&aacute;ndolo caer hasta el suelo. Le model&eacute; un poco hasta ponerlo como perro hambriento. Ya convencida y complacida le indiqu&eacute; que me llevar&iacute;a la prenda. Cu&aacute;l fue su sorpresa al verme dejar caer de nuevo mi vestido que sujetaba con ambas manos a la altura de mi cintura, esta vez frente a &eacute;l, sin ning&uacute;n pudor, para despu&eacute;s quitarme el top, quedando as&iacute; completamente desnuda, frente a su mirada at&oacute;nica, desquiciante e impotente en el rinc&oacute;n de aquella tiendilla callejera.&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>Finalizaba, sentenciando la historia con lo caliente que hab&iacute;a quedado despu&eacute;s de ese explicito atrevimiento. &lt;&ldquo;Saliendo del mercado ambulante, me tentaba a regresar a aquella tienda para follarme duro y sucio al tipo que me hab&iacute;a visto desnuda. Recuerdo que apenas regres&eacute; a casa me masturbe como loca, imaginando que me cog&iacute;a a aquel hombre frente a su esposa en ese mismo lugar.&rdquo;<\/p>\n<p>-Que rico. Yo si me lo hubiera follado. &ndash;Nos confesaba Daniela, perdida en sus sentidos. &ndash;Y lo hice. Le contest&eacute;. &ndash;Bueno, no a &eacute;l, pero si a otro empleado. Un adolecente de una tienda departamental. &ndash;Continuaba mis historias de exhibicionismo que tanto me encantaban.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;En aquella tienda hab&iacute;a muchas prendas de moda&hellip; Me cog&iacute; algunas y me encamin&eacute; dispuesta a probarlo en los vestidores. En esas estaba cuando me detiene un encargado dici&eacute;ndome que no estaba permitido probarse ropa &iacute;ntima&hellip; Le convenc&iacute;a f&aacute;cilmente con un poco de seducci&oacute;n femenina.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Una vez en la privacidad del cub&iacute;culo me comenzaba a sentir aquellos cambios inequ&iacute;vocos que me indicaban cuanto necesitaba tocarme, aunque fuese un poco&hellip; Enseguida not&eacute; una c&aacute;mara de seguridad en la parte superior apuntando directamente al espejo&hellip; no me importaba, y comenc&eacute; a desnudarme por completo.&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>-Explicaba a voz seductora casi balbuceando de la excitaci&oacute;n que me produc&iacute;a el confesar mis aventuras sexuales. Sin embargo en ese momento tuve que hacer una pausa en medio de la historia pues las bebidas hab&iacute;an hecho estragos en m&iacute;, y ya no aguantaba las ganas de ir al ba&ntilde;o, as&iacute; que tuve que dejarlas por un momento.<\/p>\n<p>Amigas y confidentes<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente sal&iacute; corriendo rumbo al ba&ntilde;o, sin poder esperar un segundo para continuar con aquel momento tan especial y tal excitante. Al cerrar la puerta tras mis espaldas me baj&eacute; las bragas y fue ah&iacute; cuando me di cuenta de lo excitada que estaba. De inmediato not&eacute; lo mojada que hab&iacute;a puesto mi ropa interior. No pod&iacute;a creer lo caliente que me hab&iacute;a puesto, ten&iacute;a mi vagina completamente lubricada con mis secreciones sin siquiera haberme tocado. No pod&iacute;a imaginarme lo caliente que deb&iacute;a estar Daniela, quien no pod&iacute;a ni disimularlo.<\/p>\n<p>No me qued&oacute; m&aacute;s opci&oacute;n que sacarme las bragas y meterlas en mi bolso. Enseguida me arregl&eacute; un poco y sal&iacute; de nuevo a paso veloz de regreso al comedor.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; me percat&eacute; que la pl&aacute;tica hab&iacute;a migrado a la sala. Ahora Dani esperaba en el sof&aacute; de una sola plaza a la izquierda y Paulina se posaba en el love seat a la derecha, dej&aacute;ndome el sill&oacute;n triple en el centro para que continuara con mi explicito relato.<\/p>\n<p>Risue&ntilde;a, me pos&eacute; en medio de ambas, cruc&eacute; mis piernas y continu&eacute; con la historia. Lentamente el relato cobraba forma, avivando las llamas de los sentimientos m&aacute;s profundos y privados de las tres se&ntilde;oritas sonrojadas. Los detalles sal&iacute;an a la luz desde mis entintados labios rojizos, sin censurar nada en absoluto. &lt;&ldquo;Sab&iacute;a que alguien me estar&iacute;a vigilando a trav&eacute;s de aquella c&aacute;mara de seguridad, y eso me encantaba.&rdquo;&gt; Les confesaba. &lt;&ldquo;Ya desnuda, tom&eacute; aquella lencer&iacute;a que tanto me gusta, de una sola pieza, de encajes y trasparencias&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>-Te debes ver muy hermosa con un traje as&iacute;. &ndash;Me dec&iacute;a Paulina. &ndash;Seguramente el tipo de seguridad tuvo el mejor d&iacute;a de su vida, que envidia. &ndash;A&ntilde;ad&iacute;a Daniela. &ndash;S&iacute;, me encanta usar esas prendas. Aunque solo la uso en ocasiones especiales, como est&aacute;. &ndash;Les confesaba.<\/p>\n<p>-No lo creo. &iquest;Dices que vistes uno debajo ahora mismo? &ndash;Me retaba Daniela, incr&eacute;dula e insistente porque lo exhibiera, incit&aacute;ndome a que se los mostrara en ese instante.<\/p>\n<p>Y me hab&iacute;an dado justo en el ego, ah&iacute; en mi punto d&eacute;bil, seduci&eacute;ndome con halagos a mi figura. Y entonces me decid&iacute;. En ese momento me puse de pie y comenc&eacute; a deslizar mi vestido. Estaba muy nerviosa pero al mismo tiempo me sent&iacute;a tan enaltecida, tan hermosa, tan mujer y tan excitada, que me arm&eacute; de valor y solt&eacute; los tirantes de mi vestimenta dejando que cayeran hasta mis coquetos tacones altos color rosa, develando mi sensual lencer&iacute;a de telares y encajes trasparentes, exponiendo mis tetas erizadas con mis pezones bermellones, cintura delgada, largas piernas, y en medio de todo, se expon&iacute;a a la vista mi desnuda vagina, depilada, tersa y brillante. Hab&iacute;a olvidado por completo que reci&eacute;n me hab&iacute;a despojado de mis bragas en el ba&ntilde;o, dejando al descubierto mi h&uacute;meda y brillante vagina depilada frente a mis amigas.<\/p>\n<p>No me molestaba en absoluto, me gustaba. Me enorgullec&iacute;an sus miradas penetrantes e indiscretas saboreando hasta la m&aacute;s &iacute;ntima parte de mi esbelto cuerpo, forrado en la m&aacute;s er&oacute;tica lencer&iacute;a, mostrando mis senos tras los telares de encajes y mi vagina desnuda enmarcada por las pantimedias unidas al conjunto. Sus ojos se me calvaban y me embriagaban de poder, a&uacute;n m&aacute;s que cualquier bebida, mientras les modelaba con una coqueta sonrisa, contenta de mi explicites.<\/p>\n<p>-Te ves divina Nadia. &ndash;Te queda muy bien. &ndash;Que hermosa. &ndash;Me dec&iacute;an ambas casi coquete&aacute;ndome, y m&aacute;s loca me volv&iacute;a, enalteciendo mi ego y feminidad. No juzgaban, ni hac&iacute;an comentarios ante mi atrevimiento o mi exhibicionismo nudista bajo mi cintura. Nada de eso, est&aacute;bamos en completa confianza, y eso me hizo sentir lo suficientemente c&oacute;moda como para quedarme as&iacute;, dejando mi vestido en el suelo alfombrado del departamento.<\/p>\n<p>Ruborizada y encantada, regresaba a mi asiento, cruzando mis piernas elegantemente, dejando levitar mi pie derecho en mis zapatos rosas de tac&oacute;n alto, jugueteando en el viento. Retomando mi historia con m&aacute;s &eacute;nfasis y coqueter&iacute;a, llegando finalmente a la aclamada parte donde me follaba al joven empleado.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;Me sent&eacute; en la banca que estaba frente al espejo y separ&eacute; mis piernas cuanto mi elasticidad me lo permit&iacute;a. Sin pens&aacute;rmelo, baje mis manos y comenc&eacute; a tocarme alrededor de mi co&ntilde;o caliente como caldera, restregando mi palma en mi cl&iacute;toris que ya se asomaba ansioso por comenzar la acci&oacute;n. Estaba tan excitada que de inmediato me met&iacute; un par de dedos en mi h&uacute;meda vagina cuales se deslizaban sin problemas&hellip; No me importaba nada, estaba como cachorrita deseosa y ansiosa. Sin m&aacute;s contin&uacute;e meti&eacute;ndome el par de dedos hasta alcanzar aquel punto de placer er&oacute;geno en el interior de mi mojado co&ntilde;o, produciendo as&iacute; un sonido pegajoso sonando mis fluidos entre mis dedos medios, mientras me estimulaba mi cl&iacute;toris con mi pulgar y mis tetas con la mano restante.&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Sab&iacute;a que me har&iacute;a correr como nunca, no me importaba, lo necesitaba. Entonces aumentaba mis ritmos cada vez m&aacute;s y m&aacute;s, haci&eacute;ndome la m&aacute;s maravillosa y placentera de todas las pajas que me hab&iacute;a dado jam&aacute;s, provocando que un par de gemidos se me escaparan de mi garganta entre sofocantes jadeos de &eacute;xtasis total&hellip; Ah&iacute; no pude m&aacute;s, me coloqu&eacute; al borde de aquella banca para dejar mi co&ntilde;o fuera del precipicio y poder meterme mis dedos m&aacute;s adentro y masturbarme con m&aacute;s velocidad, metiendo y sacando mis dedos a gran velocidad en mi vagina mientras de paso rozaba ferozmente mi cl&iacute;toris con los dedos de mi otra mano. Poco a poco comenzaba a sentir como aquellas tortuosas carisias lograban su cometido, haci&eacute;ndome jadear y arranc&aacute;ndome uno que otro gemido casi grito desgarrador desde lo m&aacute;s profundo de mi ser hasta conseguir hacer estallar mi co&ntilde;o en un tremendo orgasmo, que expulsaba todos mis fluidos entre mis dedos produciendo un chapuceo al restregarse en todo mi sexo y mis manos hasta llegar a parar en el piso de aquel probador. Todo frente a aquella c&aacute;mara de seguridad.&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>-Y ya ninguna de las tres pod&iacute;amos ocultarlo, est&aacute;bamos ebrias de sexualidad, m&aacute;s all&aacute; del alcohol en la sangre. Nuestra tez se ruborizaba por las sensaciones er&oacute;ticas a flor de piel, provocadas por las palabras nacientes en mi boca al tiempo que observaba a mis amigas con los vellos erizados, relami&eacute;ndose los labios, a su vez, mirando mi cuerpo expuesto en mi lencer&iacute;a trasparente y mis tacones altos cual puta de lujo frente a ellas. Las tres, tembl&aacute;bamos y sud&aacute;bamos muy nerviosas, pero sobre todo, muy excitadas.<\/p>\n<p>Lina jugueteaba nerviosa con su cabello, perdiendo su mirada en mi cuerpo, en mis labios y en mis erectos pezones expuestos bajo los encajes, igualmente masajeando sus rodillas y un poco sus piernas, deseosa por llegar un poco m&aacute;s all&aacute; de sus muslos. Pero Dani, ella estaba incontrolable, a esas alturas, con el alcohol y la excitaci&oacute;n, no pod&iacute;a contener sus manos que llegaban desde sus torneadas piernas hasta su entrepierna, desliz&aacute;ndose todav&iacute;a m&aacute;s por debajo de su vestido hasta llegar a las fronteras de sus bragas. Se estaba tocando frente a nosotras con todo descaro, pero no dijimos nada.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;Entonces me acerqu&eacute; a la cortina, y tras asomarme un poco, pude ver al joven vendedor. Estaba ah&iacute; completamente embebecido al verme asomar. Le sonre&iacute;. Me encantaba. Regres&eacute; dentro de mi cabina dejando adrede un tanto m&aacute;s abierto, insinuando lo obvio&hellip; El afortunado empleado, se aproximaba lentamente, disimulando y asegur&aacute;ndose que nadie le viese. Al tenerlo en frente, le tom&eacute; de la mano y lo arrastr&eacute; dentro del vestidor. Ah&iacute; le pregunt&eacute; qu&eacute; tal se me ve&iacute;a el conjunto que vest&iacute;a. &ndash;Hermosa &ndash;me respond&iacute;a temblando de pies a cabeza. Le sonre&iacute; coquetamente y le pregunt&eacute; si le gustaba. &ndash;S&iacute;. -Me balbuceaba como idiota.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Comenc&eacute; a quitarme la parte superior para mostrarle mi par de grandes tetas. &Eacute;l se paraliz&oacute;. Entonces le tom&eacute; su mano y le restregu&eacute; su palma en mis tetas. Ya tomando confianza, aquel joven vendedor continu&oacute; pellizc&aacute;ndome los pezones justo como me encanta.&quot;<\/p>\n<p>&quot;A manera de agradecimiento me arrodill&eacute; frente a &eacute;l, le saqu&eacute; su pene completamente erecto a punto de reventar la cremallera de su pantal&oacute;n y sin m&aacute;s me lo tragu&eacute; cual paleta de hielo. Como toda una zorra profesional le comenc&eacute; a propinar una tremenda felaci&oacute;n con desesperaci&oacute;n y pasi&oacute;n, engull&eacute;ndomelo hasta el fondo de mi garganta oblig&aacute;ndome a aglutinarme con toda su tranca, moviendo mi cabeza de enfrenta hacia atr&aacute;s, masturb&aacute;ndolo con ambas manos y sobando su endurecidos test&iacute;culos.&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>-Y Dani se perd&iacute;a en sus caricias completamente encantada por mi seductora voz, haciendo que aquella escena se plasmara en sus parpados cerrados, potenciando las sensaciones en su cuerpo relajado por el alcohol.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;Una vez asegur&aacute;ndome de haberle humedecido por completo su pene tieso como roca, me puse de pie y tras bajarme las bragas de un veloz movimiento hasta los tobillos, le di la espalda y me agach&eacute; parando mi colita recarg&aacute;ndome sobre la banca del vestidor&hellip; Esper&eacute;, estaba tan caliente que nada me importaba, entonces por fin, sent&iacute; aquel magnifico pene caliente entrando en mi h&uacute;meda cavidad vaginal desliz&aacute;ndose como guante aceitado con toda mi lubricaci&oacute;n escurriendo de mi co&ntilde;o reci&eacute;n estimulado hasta el &eacute;xtasis&hellip; Una vez dentro el joven comenzaba con las memorables embestidas que yo aletargaba movi&eacute;ndome a rimo contrario, alejando mi cola cuando el retroced&iacute;a y estrech&aacute;ndome cuando me la met&iacute;a, apretuj&aacute;ndonos para que su tranca entrara hasta lo m&aacute;s fondo de mi ser.&quot;&gt;<\/p>\n<p>&ndash;Hay, disc&uacute;lpenme muchachas. &ndash;Nos dec&iacute;a Dani, soltando un profundo suspiro, antes de comenzar a tocarse ahora por debajo de sus bragas, separando sus piernas de par en par frente a nosotras, perdi&eacute;ndose en sus caricias, tumb&aacute;ndose en el sof&aacute; como si estuviese sola, haciendo que su vestido se le subiese a su cintura para dejarnos ver su mano bajo los mojados encajes de su ropa interior negra, masajeando su cl&iacute;toris y sus labios ba&ntilde;ados en sus secreciones &iacute;ntimas, rozando sus piernas con extrema sensualidad. -Continua no te fijes en m&iacute;. -Me dec&iacute;a perdiendo su mirada bajo sus parpados.<\/p>\n<p>Paulina y yo le mir&aacute;bamos atentas masturbarse placenteramente, haciendo dulces gemidos entre sus labios cerrados, contorne&aacute;ndose sobe el sof&aacute;, contagi&aacute;ndonos de su erotismo.<\/p>\n<p>Mi respiraci&oacute;n estaba muy agitada, sent&iacute;a mi coraz&oacute;n en la garganta, mis piernas temblaban. Estaba tan excitada como ella, pod&iacute;a sentir toda esa humedad en mi entrepierna escurriendo por mis muslos. Tambi&eacute;n necesitaba tocarme, en verdad quer&iacute;a hacerlo, pero en ese momento mi relato llegaba a su fin.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;Poco a poco aquellos van y viene, en esos felices deslices de su falo entrando y saliendo de mi caliente y chorreante co&ntilde;o, comenzaban a acercarme de nuevo a otro orgasmo m&aacute;s, el cual recibir&iacute;a con placer y goce&hellip; As&iacute;, baj&eacute; mi mano derecha hasta mi cl&iacute;toris y comenc&eacute; a pellizcarlo firmemente como m&aacute;s me gustaba, mientras sent&iacute;a el feroz pene del vendedor embistiendo duro y profundo detr&aacute;s de m&iacute;. Ah&iacute;, finalmente sent&iacute;a que me ven&iacute;a de nuevo, as&iacute; que par&eacute; la cola lo m&aacute;s que pude para permitir que su tranca entrase a&uacute;n m&aacute;s profundo, y mientras apretaba fuertemente mis muslos y me estrujaba con placer mi cl&iacute;toris, fue cuando un poderoso orgasmo estallaba en mi co&ntilde;o, escurriendo un par de chorros desde lo m&aacute;s &iacute;ntimo de mi ser, empapando todo su pene hasta acabar en el mismo lugar que mi anterior fil&oacute;n de l&iacute;quido vaginal.&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>-&iquest;Ya no hay m&aacute;s Nadia? &ndash;Me preguntaba Dani deseosa de continuar. &ndash;Yo tengo una. &ndash;Me arrebataba la palabra Paulina. &ndash;Es una experiencia l&eacute;sbica que tuve hace mucho, antes de casarme. &ndash;Nos dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Apenas escuchamos la introducci&oacute;n y nuestros cuerpos se estremecieron en un poderoso escalofr&iacute;o que nos erizaba la piel, haci&eacute;ndonos sudar y palpitar intensamente.<\/p>\n<p>&Iacute;ntimas amigas<\/p>\n<p>La historia se desarrollaba con ella. No sab&iacute;a qu&eacute; tanto creerle, pero no importaba, est&aacute;bamos tan calientes que solo quer&iacute;amos escuchar su voz relatando cualquier escena de sexo, tan detalladamente como fuese posible.<\/p>\n<p>Aun as&iacute; aquella aventura parec&iacute;a muy real, sonaba a lo que har&iacute;a ella. Nos confesaba que hab&iacute;a conocido a una chica en su antiguo trabajo, y nos relataba c&oacute;mo hab&iacute;a logrado cautivarla hasta llegarle a coger mucho cari&ntilde;o. Tanto as&iacute;, como para invitarle a cenar y despu&eacute;s follar en un hotel de paso.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;&hellip; Est&aacute;bamos muy nerviosas, nos sent&iacute;amos extra&ntilde;as pidiendo la habitaci&oacute;n del hotel&hellip; Parec&iacute;amos adolecentes primerizas, ten&iacute;amos miedo de tocarnos, aunque ambas sab&iacute;amos perfectamente que lo dese&aacute;bamos con toda nuestra alma&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>Nos dec&iacute;a, mientras Daniela y yo escuch&aacute;bamos atentamente. En ese momento pude ver la mano de Dani regresar bajo los confines de su ropa interior, baj&aacute;ndosela de paso un poco m&aacute;s para tocarse mejor, sin pudor, sin miedo, sin verg&uuml;enza. Y entonces me un&iacute; a ella. Me dej&eacute; llevar y me recost&eacute; a lo largo del sill&oacute;n, estirando mis piernas en torno a Lina, quien orquesta el relato en turno.<\/p>\n<p>Y mis manos comenzaban a ponerse muy ansiosas, deslizando las yemas de mis dedos sobre los encajes de mi segunda piel que delataba mis duros senos levantando mis pezones caf&eacute;s claro a tope bajo la trasparente tela. Mis piernas temblaban, y yo trataba de tranquilizarlas frot&aacute;ndolas con desd&eacute;n, pasado de paso por mi entrepierna tan profundo como pod&iacute;a llegar en mis muslos al tener los pies cruzados, a&uacute;n con los tacones altos.<\/p>\n<p>Y Paulina continuaba su relato. &lt;&ldquo;Por fin las caricias encontraban un camino libre sobre nuestros cuerpos desnudos&hellip; Nunca dejamos de besarnos, nos encantaba, solo separ&aacute;bamos nuestras bocas para inmediatamente fundirlas en otra parte de nuestro cuerpo. Hombros, senos, ombligo, pies, piernas y nuestras jugosas vaginas.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Jam&aacute;s hab&iacute;a recibido una chupada tan rica, y nunca imagin&eacute; que me la fuese a dar una mujer&hellip; Al llegar mi turno estaba muy nerviosa, ten&iacute;a miedo de no hacerlo tan bien c&oacute;mo ella me lo hab&iacute;a comido&hellip; La textura y el sabor&hellip; Me dej&eacute; llevar y segu&iacute; restregando mi lengua en su cl&iacute;toris haciendo caso omiso a sus quejidos hasta hacerla venirse en mi boca&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>Escuch&aacute;bamos la historia de Lina cual segu&iacute;a su cauce natural, la escena sexual nac&iacute;a entre sus h&uacute;medos labios, mientras los detalles florec&iacute;an imp&uacute;dicos y expl&iacute;citos. Las im&aacute;genes aparec&iacute;an n&iacute;tidas frente a nosotras como si estuvi&eacute;semos ah&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Yo estaba realmente excitada, volte&eacute; a ver a Dani de reojo para espiarla masturb&aacute;ndose sin recato, observ&aacute;ndola abriendo sus piernas hasta posarlas sobre los apoyabrazos del sof&aacute;, masaje&aacute;ndose con sensualidad uno de sus senos al aire tras haberse bajado los tirantes de su vestido, mientras con la otra mano se estimulaba pl&aacute;cidamente introduciendo sus dedos medios en su mojada cavidad, apenas un poco oculta por sus bragas estiradas a la altura de sus rodillas.<\/p>\n<p>Lina tambi&eacute;n la miraba, sus ojos se clavaban en sus manos acariciando todo su cuerpo, hasta su m&aacute;s &iacute;ntima parte. Le excitaba mucho, se pod&iacute;a ver en sus facciones encantada con el sexual espect&aacute;culo que nos estaba dando.<\/p>\n<p>Aquella vista me hizo estremecer, era demasiado. Trataba de contenerme jugueteando con mis pantorrillas, restreg&aacute;ndolas una con la otra, recorriendo mis tacones rosas con sensualidad, intentando negarme a lo que tanto quer&iacute;a, pero ya no pude resistirlo m&aacute;s. Entonces separ&eacute; mis piernas un poco, y comenc&eacute; a tocarme. Apenas deslizaba mi mano sobre mi caliente vagina al descubierto y mi cuerpo se estremeci&oacute; en un fuerte espasmo que me erizaba cada cent&iacute;metro de mi piel.<\/p>\n<p>Lentamente introduje mis dedos entre mis empapados labios mayores embarr&aacute;ndome toda mi lechita en mi vagina a medida que me penetraba masajeando mi cl&iacute;toris de paso con mi pulgar. Cerr&eacute; los ojos y me perd&iacute; en la voz de Paulina, quien continuaba exponiendo su aventura l&eacute;sbica, mir&aacute;ndonos tocarnos frente a ella con tanto placer, oblig&aacute;ndola a entrecortar sus palabras para tragar saliva cada que se le secaba la garganta, por lo excitada que la est&aacute;bamos poniendo.<\/p>\n<p>&lt;&ldquo;As&iacute; terminamos en un profundo orgasmo, frotando nuestras vaginas mojadas una contra la otra, nos besamos y al final solo sonre&iacute;mos traviesas&rdquo;&gt;<\/p>\n<p>Finalizaba nuestra querida amiga. Aquel relato fue corto. Conciso pero muy excitante. Estoy segura que Lina lo habr&iacute;a acortado, estaba incontrolable, las tres lo est&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Al terminar de confesar su historia, Paulina se puso de pie y se fue al ba&ntilde;o, apenas sonri&eacute;ndonos, exclamando que no tardaba.<\/p>\n<p>Se le ve&iacute;a muy abochornada, sin duda estaba muy caliente. Las tres lo est&aacute;bamos. Al voltear la mirada a Dani, vi que segu&iacute;a toc&aacute;ndose, lentamente como aletargando su orgasmo tan solo un poco para no hacerse venir ah&iacute; mismo. Entonces me mir&oacute; y me sonri&oacute;. No era necesario decir nada, ambas sab&iacute;amos lo que suced&iacute;a en ese piso departamental. Le regrese la sonrisa coquetamente, relami&eacute;ndome los labios con una mirada muy seductora y coqueta.<\/p>\n<p>-&iquest;Tu lo har&iacute;as Nadia? &ndash;Me pregunta Dani. -&iquest;Hacerlo con una chica?, no lo s&eacute;. Quiz&aacute; con alguien que le tuviese mucho aprecio. &ndash;Le respond&iacute;a a su insinuante pregunta. Enseguida guardamos silencio un momento, mirando a la nada, mientras nuestras manos continuaban masajeando sutilmente nuestras partes &iacute;ntimas. Al mismo tiempo, escuchando unos tenues gemidos proveniente del ba&ntilde;o adyacente a la sala.<\/p>\n<p>Sonre&iacute;mos al darnos cuenta de que Lina se estar&iacute;a masturbando tambi&eacute;n. &ndash;Nunca he estado con una chica. &ndash;Me confesaba Dani. &ndash;Yo tampoco, aunque siempre he querido hacerlo. &ndash;Contestaba temblando de ansiedad sabiendo lo que vendr&iacute;a, escuchando a Paulina d&aacute;ndose placer a raudales en el ba&ntilde;o, gritando y gru&ntilde;endo sin poder disimularlo.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a toc&aacute;ndome sin miedo, sin pudor ni verg&uuml;enza, me sent&iacute;a muy nerviosa pero en confianza, sab&iacute;a que lo que sucedier&iacute;a en ese apartamento, de ah&iacute; no saldr&iacute;a jam&aacute;s. Y me sent&iacute;a tan bien, tan caliente y tan complacida que nada me importaba.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; mis ojos de nuevo y relaj&eacute; mi cuerpo dej&aacute;ndolo desfallecer sobre el sill&oacute;n triple, estirando y abriendo mis piernas, sin importarme que una de ellas callera por el costado, afianz&aacute;ndola al piso alfombrado con mis zapatos altos rosados.<\/p>\n<p>Mi mano izquierda recorr&iacute;a mis senos sobre su natural tela de seda negra, jugueteando un poco con mis pezones erguidos debajo, al tiempo que los dedos de mi mano derecha me masturbaban haciendo circulitos en mi cl&iacute;toris, hundi&eacute;ndose traviesos solo un poco dentro de mi h&uacute;meda vagina. Cuando de pronto sent&iacute; un calor radiante a mi derecha.<\/p>\n<p>Asustada, abr&iacute; los ojos estremecida, enseguida mir&eacute; el largo cabello de Dani tap&aacute;ndome la luz de la bombilla en el techo. Su rostro se ocultaba tras la sombra de la perspectiva, tan solo dej&aacute;ndome ver un poco sus hermosos ojos claros y sus labios pintados color moscada, brillando por la delgada capa de saliva sobre ellos.<\/p>\n<p>Mi coraz&oacute;n explotaba insoportable, sent&iacute;a como si se me fuese a salir del pecho. No supe que hacer. Me congel&eacute;. Cre&iacute; que ser&iacute;a lo suficiente madura para responder, pero en ese momento sent&iacute; p&aacute;nico, sab&iacute;a lo que pasaba, pero no pod&iacute;a dejar de sentir miedo y mucha ansiedad, mirando a Daniela acercar su rostro poco a poco hac&iacute;a m&iacute;. Y no me pude mover un cent&iacute;metro.<\/p>\n<p>Nunca me hab&iacute;a besado con una mujer, y nunca me imagin&eacute; hacerlo con mi mejor amiga. Mis m&uacute;sculos se tensaron incontrolablemente, temblaba como condenada a muerte, sudaba y resoplaba sin poderme contener, cuando en ese momento finalmente sent&iacute; sus c&aacute;lidos y h&uacute;medos labios sobre los m&iacute;os.<\/p>\n<p>Le respond&iacute; como puede, no sab&iacute;a c&oacute;mo hacerlo, pero tampoco quer&iacute;a quedarme muerta y que pensara que no la deseaba.<\/p>\n<p>Besar a otra mujer por primera vez fue la sensaci&oacute;n m&aacute;s extra&ntilde;a y excitante que jam&aacute;s antes hab&iacute;a experimentado. Pero me gust&oacute;, y mucho. Dani siempre ha sido una chica muy hermosa, confieso que siempre le hab&iacute;a tenido un poco de envidia, pero ahora, ah&iacute;, completamente desnuda sobre m&iacute;, rozando nuestros labios con dulzura y cari&ntilde;o, todo era diferente. Ya no me sent&iacute;a solo su amiga, ahora me sent&iacute;a parte de ella, &eacute;ramos dos amantes de toda la vida compartiendo su amor con toda naturalidad.<\/p>\n<p>Ya relajada por el primer golpe de ansiedad, segu&iacute; bes&aacute;ndola con cari&ntilde;o y sensualidad. Nos fundimos en ese largo beso, disfrutando el sabor de nuestros labios, el olor a mujer que emanaba de nuestras cabelleras, acarici&aacute;ndonos como cualquier viejo amor&iacute;o, dejando que su ardiente cuerpo desnudo se frotarse sobre los encajes de mi sudada lencer&iacute;a. Al mismo tiempo escuch&aacute;bamos a Lina haci&eacute;ndose venir en el ba&ntilde;o al exhalar un agudo alarido de placer que resonaba fuertemente desde el ba&ntilde;o y por todo el departamento enmudecido bajo la fr&iacute;a madrugada.<\/p>\n<p>Enamorada, abrec&eacute; a Dani con cari&ntilde;o y pasi&oacute;n, restreg&aacute;ndola sobre mi esbelto cuerpo. La bes&eacute;, le sob&eacute; sus suaves nalgas, jugando con sus esponjosos gl&uacute;teos, manose&aacute;ndola sin medida, me agasaj&eacute; con sus curvas, sus piernas, y cintura. Ella me respond&iacute;a regal&aacute;ndome sensuales gemidos a labios cerrados cerca de mi o&iacute;do, momentos que aprovechaba para besarle su cuello. Estaba entregada, en verdad quer&iacute;a hacerlo, no ten&iacute;a duda, estaba muy excitada.<\/p>\n<p>Entonces, me abr&iacute; de piernas para ella y se las enred&eacute; sobre las suyas, permitiendo que su vulva se juntase con la m&iacute;a. Y la sensaci&oacute;n fue incre&iacute;ble, indescriptible, simplemente fant&aacute;stica. Disfrutaba al m&aacute;ximo de cada caricia, cada beso, y cada parte de su cuerpo, cuando escuchamos los tacones de Paulina al regresar por el pasillo desde el ba&ntilde;o. Pero no paramos, est&aacute;bamos fundidas en nuestras er&oacute;ticas caricias, y seguimos haciendo el amor sin importarnos que nos estuviese viendo, percibiendo, solo con el sonido de sus pasos, regresar a sentarse en el mismo sof&aacute; de doble plaza.<\/p>\n<p>Nos observaba, lo sab&iacute;amos. Enmudecida por el espect&aacute;culo de sus dos amigas enredadas, una sobre la otra, haciendo el amor apasionadas. Cogiendo como locas. -&iquest;Puedo chup&aacute;rtela? &ndash;Me preguntaba Daniela. &ndash;Hazlo. &ndash;Le respond&iacute;a con un profundo suspiro. Haciendo grandes esfuerzos por congregar un poco de aliento para hacer sonar aquella palabra en mis labios. Enseguida Dani baj&oacute; su boca por todo mi cuello hasta mis pechos, relami&eacute;ndome los pezones de paso sobre la trasparente lencer&iacute;a, moj&aacute;ndola por completo con su saliva justo encima de mi aureola, continuando por mi abdomen, recorriendo su lengua hasta llegar a mi monte de Venus. Ah&iacute; abri&oacute; un poco sus labios para posarlos delicadamente sobre mi vagina empapada completamente lubricada de forma natural. Y comenz&oacute; a sorber de mis jugos con extrema sensualidad, estimulando mis labios menores lentamente, alrededor de mi mojado co&ntilde;o hasta introducir su lengua hasta los confines de mi intimidad.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a perdido en todas esas sensaciones extremadamente estimulantes, sent&iacute;a mi cuerpo muy sensible; mis ojos se derrumbaron, mis m&uacute;sculos se relajaron, estir&eacute; mis piernas, dej&eacute; caer mis brazos y le abr&iacute; mi vagina, dejando que su boca la dilatara por completo. Estaba tan excitada que cre&iacute; que me vendr&iacute;a en su boca. Pero entonces par&oacute;.<\/p>\n<p>Al abrir los ojos mir&eacute; a Lina con el torso desnudo, toc&aacute;ndose en el sof&aacute; doble, con sus piernas completamente abiertas, poniendo su elegante vestido como cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>La vista era incre&iacute;ble, estimulante, no pod&iacute;a dejar de mirar la vagina mojada de Paulina secretando su brillante placer sobre sus manos y a Dani entre mis piernas mir&aacute;ndome fijamente a los ojos, con mis propias gotas en sus labios.<\/p>\n<p>Desd&eacute;n<\/p>\n<p>Entre risas, nos encaminamos a la recamara de Daniela, y ah&iacute; nos perdimos. Me bes&eacute; con Dani, despu&eacute;s con Lina, la acarici&eacute;, sabore&eacute; sus labios, prob&eacute; su saliva y la abrac&eacute; con pasi&oacute;n, le acarici&eacute; la espalda, su cintura, caderas y le masaje&eacute; fuertemente sus nalgas. Se las estruj&eacute; con cierta rudeza, con ambas manos, mientras gozaba de la suave textura de sus pechos restreg&aacute;ndose contra los m&iacute;os. Entonces sent&iacute; los calientes senos de Dani abraz&aacute;ndome por la espalda, y su c&aacute;lida lengua bes&aacute;ndome el cuello. Sus manos se entrelazaban por mi cintura, acarici&aacute;ndome los brazos y de paso los de Lina unidos a los m&iacute;os.<\/p>\n<p>Estaba entregada a ellas y ellas a m&iacute;. Lentamente nos desfallecimos en la cama, disfrutando de la ardiente fricci&oacute;n de nuestra femenina piel. Tocando y siendo tocadas, perdi&eacute;ndonos respeto sobre las sabanas, revolc&aacute;ndonos como alima&ntilde;as llenas de amor, cari&ntilde;o y pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Me encant&oacute; sentir sus desnudos cuerpos frot&aacute;ndose en el m&iacute;o, incluso en las partes que a&uacute;n se escond&iacute;an bajo mi lencer&iacute;a. Aquella sensaci&oacute;n de tener a dos mujeres para m&iacute;, fue sumamente excitante. Su aroma, su calor, su suavidad, su sabor, su delicadeza y su ternura. Fue una experiencia que jam&aacute;s puede mejorar con cualquier hombre con el que he estado.<\/p>\n<p>Me regocijaba perdi&eacute;ndome en los cuerpos de mis mejores amigas, entremetiendo mis dedos en su cabello, al mismo tiempo sintiendo sus manos sobre mi piel y sus piernas enred&aacute;ndose entre las m&iacute;as.<\/p>\n<p>Lo hac&iacute;amos como locas. Como todas unas depravadas. Dejamos que nuestros instintos m&aacute;s bajos se apoderaran de nosotras. Era una forma de desahogarnos de la rutina, dejarnos llevar por lo que quer&iacute;amos, sin miedo ni pudor. Se trataba de hacer lo que en verdad quer&iacute;amos y no pensar en nada m&aacute;s, sin medirnos entre lo que sab&iacute;amos y lo que pareciese educado o formal.<\/p>\n<p>Ahora est&aacute;bamos en total confianza, amigas de toda la vida, solas en aquel departamento bajo la oscura noche, nadie juzgar&iacute;a a nadie. &Eacute;ramos confidentes, sab&iacute;amos que no habr&iacute;a testigos, el momento era solo nuestro, dar&iacute;amos camino libre a nuestros deseos y har&iacute;amos realidad nuestras m&aacute;s temidas y deseadas fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Nos bes&aacute;bamos en nuestros ardientes labios, las tres al mismo tiempo. Nos toc&aacute;bamos sin respeto, sin temor y sin permiso. Dej&aacute;bamos que nuestras manos se descarrilaran de lo correcto, perdi&eacute;ndose en nuestras partes m&aacute;s privadas de una o la otra. Cintura, cuello, espalda, piernas, nalgas, senos, pezones y vaginas, todo estaba permitido.<\/p>\n<p>Fue en ese momento cuando finalmente comenzaron a despojarme de mi lencer&iacute;a de encaje. Lentamente jalaban de mis telares trasparentes exponiendo mis inflamados y sudorosos senos, mi caliente abdomen, hasta liberar mis largas piernas rosadas por los encajes tatuados en mi piel, cuales habr&iacute;a de par en par al libre albedr&iacute;o de mis mejores amigas sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>Enseguida Lina me bes&oacute; los muslos acerc&aacute;ndose con ag&oacute;nica lentitud en mi entrepierna, al tiempo que Dani se regresaba a mis labios para seguirme besando como tanto nos gustaba.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a el cabello de Lina haci&eacute;ndome cosquillas entre las piernas, sab&iacute;a lo que vendr&iacute;a, y me puse muy nerviosa. Temblaba incontrolablemente, sent&iacute;a que la garganta se me cerraba, me sent&iacute;a mareada m&aacute;s all&aacute; de los estragos del alcohol. Cuando por fin sent&iacute; la tibia lengua de mi querida Lina desliz&aacute;ndose en mi caliente vagina h&uacute;meda como nunca, y entonces se me escap&oacute; un profundo gemido sensual que exhalaba entre la lengua de Daniela quien me besaba con todo su cari&ntilde;o y pasi&oacute;n, al tiempo que me masajeaba er&oacute;ticamente los pezones, la cintura, y mi monte de Venus, llegando a masturbarme un poco mi cl&iacute;toris solo cuando Lina le dejaba un peque&ntilde;o espacio entere su boca.<\/p>\n<p>Las sensaciones estaban a flor de piel, me sent&iacute;a realmente estimulada por aquellas hermosas mujeres expres&aacute;ndome todo su amor y deseo. Paulina, empe&ntilde;ada en mi cl&iacute;toris, succion&aacute;ndolo, lami&eacute;ndolo y sorbiendo de mis n&eacute;ctares que emanaban desde las profundidades de mi co&ntilde;o, y Daniela haci&eacute;ndome el amor con dulzura y cari&ntilde;o desbordado, bes&aacute;ndome y acarici&aacute;ndome apasionadamente como amantes de toda la vida.<\/p>\n<p>Estaba tan potenciada por todo ese placer que no tard&eacute; mucho en sentir mi pubis palpitando, aclamando por culminar aquella tortura sexual. Mis piernas se tensaban contrayendo las terminales nerviosas de todo mi cuerpo, desde la planta de mis pies hasta la cabeza. Sab&iacute;a que me vendr&iacute;a con gran intensidad, todas esas se&ntilde;ales no pod&iacute;an equivocarse, sent&iacute;a que algo estaba por explotar en mi interior. Y ya vuelta loca de pasi&oacute;n, completamente enamorada de tan bella y hermosa compa&ntilde;&iacute;a, perdida en sus caricias, en sus labios, en sus manos y en sus lenguas, no pude m&aacute;s y me dej&eacute; venir l&aacute;nguidamente.<\/p>\n<p>Relaj&eacute; mis piernas, abr&iacute; mi conchita, y puj&eacute; un poco, dejando que mi co&ntilde;o eyaculara en la boquita de Paulina, como ese placer culposo de orinar despu&eacute;s de aguantarse mucho tiempo, sintiendo c&oacute;mo lam&iacute;a y sorb&iacute;a de toda mi lechita tibia escurriendo desde lo m&aacute;s profundo de m&iacute; ser, restregando con su lengua el l&iacute;quido seminal por todos mis labios vaginales, cuales se dilataban por completo entreg&aacute;ndose a ella, dejando al descubierto mi cl&iacute;toris convulsionando de pasi&oacute;n, haciendo que mis piernas finalmente sucumbieran ante la intensidad de aquel glorioso y profundo orgasmo l&eacute;sbico con mis amigas del alma.<\/p>\n<p>Aun gozando, Lina por fin se alej&oacute; de su jugoso manjar al verlo completamente exprimido, solo para subir hasta mi boca y besarme h&uacute;medamente, haci&eacute;ndome probar de mis propios pegajosos jugos escurri&eacute;ndole entre sus labios. Agradecida por la exquisita mamada que me hab&iacute;a dado, la bes&eacute; con pasi&oacute;n, entregando todo mi amor, y satisfacci&oacute;n en mi cuerpo. Ella me respond&iacute;a frotando su h&uacute;medo cuerpo sobre el m&iacute;o, cruzando su pierna izquierda alrededor de m&iacute;, buscando que nuestras vaginas se frotasen aunque fuese solo un poco.<\/p>\n<p>En ese momento pude sentir lo excitada que estaba, pues de inmediato me moj&oacute; todo mi pubis con su chorreante vagina, embarr&aacute;ndome todas sus secreciones en mi poco vello p&uacute;bico recortado en una coqueta l&iacute;nea y sobre mi rosada conchita depilada, aun babeando mi propio orgasmo consumado por ella misma.<\/p>\n<p>As&iacute;, mientras Paulina y yo nos bes&aacute;bamos con &iacute;mpetu, Dani se nos un&iacute;a abriendo sus piernas arrodillada sobre mi cara, posando con delicadeza su caliente vagina entre mi boca y la de Lina, oblig&aacute;ndonos a que se la chup&aacute;ramos ambas al mismo tiempo.<\/p>\n<p>El ambiente ol&iacute;a a sexo y alcohol, ol&iacute;a a perfume de mujer, wiski sudor y secreciones femeninas. Se escuchaban nuestros gemidos sensuales entre los fluidos chapoteando en nuestros labios, con nuestras lenguas entrelaz&aacute;ndose como serpientes hambrientas dentro de la caliente cavidad de Daniela.<\/p>\n<p>Todo era hermoso, sent&iacute;a el cuerpo de Lina sobre m&iacute;, sus tetas se apretaban con las m&iacute;as, pod&iacute;a sentir su coraz&oacute;n palpitando junto al m&iacute;o, su piel ardiente abraz&aacute;ndome, casi quem&aacute;ndome, oblig&aacute;ndome a abrirme de piernas a ella, quien me restregaba su co&ntilde;o por todo lo largo del m&iacute;o, como queri&eacute;ndose meter mi cl&iacute;toris erecto entro de ella. Gozando y haci&eacute;ndome gozar, meneando las caderas, follando como amantes maritales, mientras nos bes&aacute;bamos y bes&aacute;bamos la concha de Dani, quien a su vez, se estremec&iacute;a con nuestras bocas jugando en sus inflamado co&ntilde;o, moj&aacute;ndose cada vez m&aacute;s, sin dejarnos m&aacute;s opci&oacute;n que sorber de su esencia femenina, comparti&eacute;ndola una con la otra.<\/p>\n<p>Entonces notamos algo inusual, un cambio en la respiraci&oacute;n de Daniela nos indicaba que estar&iacute;a a punto de venirse. Sus gemidos se intensificaban, meneaba la cintura con extrema sensualidad, estrech&aacute;ndose cada vez m&aacute;s a nuestros labios que no dejaban de devorar sus carnosidades lubricadas e hinchadas, lamiendo sus labios, chupando su cl&iacute;toris, succionando y sorbiendo.<\/p>\n<p>Lengua con lengua, nuestras bocas se peleaban por el mejor lugar, y Daniela lo gozaba como nunca, gimiendo y gritando, bailando sobre nosotras hasta que su co&ntilde;o estall&oacute; en nuestras bocas, eyaculando sobre nosotras, regal&aacute;ndonos toda su dulce esencia cremosa que sabore&aacute;bamos complacidas, al tiempo que ella sucumb&iacute;a a su poderoso orgasmo, haci&eacute;ndola desfallecer sobre la cama, donde se derrumbaba completamente exhausta y mojada.<\/p>\n<p>Pero Lina quer&iacute;a m&aacute;s, estaba muy caliente, era la &uacute;nica que faltaba por culminar su goce con nosotras. Pese a que ya lo hab&iacute;a hecho a solas en el ba&ntilde;o, seguramente no dejar&iacute;a ir esa oportunidad. Entonces se pos&oacute; sobre Daniela, quien a&uacute;n se retorc&iacute;a convulsion&aacute;ndose por su intenso orgasmo, y la bes&oacute;. La bes&oacute; como si fuese el &uacute;ltimo amor de su vida, y se abri&oacute; de piernas sobre ella masturb&aacute;ndose con su delgado cuerpo como si se tratase de una mu&ntilde;equita sexual, trat&aacute;ndola sin piedad ni respeto.<\/p>\n<p>En tanto, yo me quit&eacute; de su camino, dej&aacute;ndolas perderse en su interminable beso, que no las dejaba respirar ni un poco. Me inmiscu&iacute; entre sus piernas, deleit&aacute;ndome con la visi&oacute;n de sus conchas empalmadas frot&aacute;ndose entre s&iacute;, y ah&iacute;, acerqu&eacute; mi boca y comenc&eacute; a chup&aacute;rselas como pod&iacute;a en tan precaria posici&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin embargo Dani ya estaba satisfecha, por lo que se apart&oacute; desliz&aacute;ndose debajo de Lina, oblig&aacute;ndola a ponerse en cuatro para poder llegar a su entrepierna donde yo la esperaba para que me ayudase a que entre las dos se la chup&aacute;semos.<\/p>\n<p>Enseguida Daniela me acompa&ntilde;o relamiendo los labios vaginales de Paulina desde abajo, mientras yo tambi&eacute;n com&iacute;a de su co&ntilde;o con desd&eacute;n por arriba, arrodillada detr&aacute;s de su blanco culo totalmente expuesto para m&iacute;.<\/p>\n<p>Y no pude resistirme a toc&aacute;rselo; primero le acarici&eacute; las nalgas, restreg&aacute;ndoselas con fiereza, rasgu&ntilde;&aacute;ndolas un poco con mis largas u&ntilde;as naturales. Abofete&aacute;ndolas con rudeza de tanto en tanto solo por mero placer, para ponerlas a&uacute;n m&aacute;s enrojecidas de lo que ya estaban, y finalmente, le toqu&eacute; un poco su hoyuelo.<\/p>\n<p>Tan solo jugu&eacute; un poco con &eacute;l, como si se tr&aacute;tese un bot&oacute;n de elevador, presion&aacute;ndolo con mi dedo pulgar sin llegar m&aacute;s all&aacute; de sus pliegues tensados en la entrada de su estrecho hoyuelo. Pero Lina lo gozaba, me di cuenta que le gustaba, escuchaba c&oacute;mo susurraba sensualmente, como gatita ronroneando, al mismo tiempo par&aacute;ndome su colita, rog&aacute;ndome por que continuase haci&eacute;ndolo.<\/p>\n<p>Ah&iacute; lo entend&iacute; perfectamente. Me llev&eacute; mi dedo &iacute;ndice a la boca y me lo lam&iacute; hasta cubrirlo por completo de saliva, enseguida lo regres&eacute; en su orto y se lo comenc&eacute; a introducir lentamente.<\/p>\n<p>No cre&iacute; que le fuese a gustar, pero s&iacute; que lo disfrut&oacute;. Se regocijaba de placer meneando la cadera con extrema sensualidad, complaci&eacute;ndose con los labios de Dani que le chupaban su co&ntilde;o, y conmigo abusando de su culito, cual se dilataba lentamente al paso de mi delgado dedo ahora dentro de ella.<\/p>\n<p>Me preocupaba un poco que la fuese a lastimar, pero a Paulina le encantaba, realmente lo estaba gozando, no dejaba de bailar masturb&aacute;ndose con mi dedo, parec&iacute;a como si me pidiese que lo hiciese m&aacute;s profundo. Entonces le saqu&eacute; mi menique para enseguida introducirle mi dedo medio, fuerte y profundo, de adentro hacia afuera, escuchando como lo disfrutaba expresando deliciosos gemidos de placer, endureciendo sus sonrojadas nalgas, que estrujaban mi dedo en las profundidades de sus pliegues anales.<\/p>\n<p>Por su parte, Daniela, no queri&eacute;ndose quedar atr&aacute;s, aumentaba la intensidad de sus leng&uuml;etazos a&ntilde;adiendo adem&aacute;s un par de dedos, introduci&eacute;ndolos sin piedad dentro de su vagina, masturb&aacute;ndola con rudeza, como queri&eacute;ndola hacerla venirse r&aacute;pidamente. A lo que Lina acced&iacute;a, separando sus rodillas un poco m&aacute;s para que Dani le pudiese ultrajar el co&ntilde;o sin piedad.<\/p>\n<p>Ah&iacute; supe que Paulina estaba a punto de terminar, casi no pod&iacute;a controlar su respiraci&oacute;n, sus piernas le temblaban ya sin poder resistir el tremendo orgasmo que se amotinaba en medio de ellas. Entonces me desinhib&iacute;, escup&iacute; en su hoyito y a&ntilde;ad&iacute; un dedo m&aacute;s a la fiesta, introduci&eacute;ndolo en su estrecho culito, ayud&aacute;ndome con toda la lubricaci&oacute;n que escurr&iacute;a de su vagina para dilatar sus pliegues anales. Y la llev&eacute; al cielo, ensa&ntilde;&aacute;ndome con fiereza y sin verg&uuml;enza en su orto, abusando de su rabo al enterrarle profundamente mis dedos medios con crueldad y rapidez, mientras Daniela la complac&iacute;a con intensidad, lamiendo y succionando su co&ntilde;o completamente empapado, escurriendo como si fuesen gotas de sudor alrededor de sus dedos que la masturbaban simulando un buen pene fall&aacute;ndola con rudeza.<\/p>\n<p>As&iacute;, embriagada de todas esas sensaciones estimulando su cuerpo, Lina finalmente se ven&iacute;a, estallando en un poderoso orgasmo haciendo que se estremeciese todo su cuerpo, mojando el rostro de Daniela debajo de ella. &ndash;Perd&oacute;n, perd&oacute;n. Lo siento. Disculpen. &ndash;Nos reiteraba incesantemente entre er&oacute;ticos gemidos, avergonzada y al mismo tiempo totalmente extasiada de placer, antes de explotar en un poderoso squirting que ba&ntilde;aba la carita de Dani, casi ahog&aacute;ndola con su largo y tibio torrente trasparente, sin dejarle m&aacute;s opci&oacute;n que beber de &eacute;l, escurriendo por su boca, sus mejillas hasta mojarle su largo y sedoso cabello.<\/p>\n<p>Finalmente Paulina desfallec&iacute;a, sin parar de disculparse, estremeci&eacute;ndose por tan extremo orgasmo colapsando entre sus piernas.<\/p>\n<p>Ebrias, mojadas y satisfechas, finalmente nos metimos a la cama, nos besamos y nos tocamos un poco, hasta quedar profundamente dormidas, desnudas entrelazadas en nuestros h&uacute;medos cuerpos sudados y exprimidos por completo.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato, te invito a leer los relatos completos aqu&iacute; confesados, disponibles en mi perfil Erothic<\/p>\n<p>Te agradezco por haber llegado hasta aqu&iacute;<\/p>\n<p>Me gustar&iacute;a mucho conocer tus sensaciones en los comentarios<\/p>\n<p>No olvides calificar<\/p>\n<p>Te deseo que tengas Felices Fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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