{"id":26175,"date":"2020-10-14T09:36:01","date_gmt":"2020-10-14T09:36:01","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-14T09:36:01","modified_gmt":"2020-10-14T09:36:01","slug":"cuando-la-calentura-aprieta-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuando-la-calentura-aprieta-08\/","title":{"rendered":"Cuando la calentura aprieta (08)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26175\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nuevamente volvi&oacute; la rutina.<\/p>\n<p>Pese a que segu&iacute;a conectada a chats, no encontraba nada que me llamara la atenci&oacute;n. Por lo cual decid&iacute; descubrir cosas nuevas en mi soledad. Me decant&eacute; por el sexo anal.<\/p>\n<p>Claro est&aacute;, primero le pregunt&eacute; a mi marido que si porque no probaba a met&eacute;rmela por el culo. No me sorprendi&oacute; su reacci&oacute;n, me dijo que eso era una guarrada, que de donde hab&iacute;a sacado esa estupidez y cosas de esas. Menos mal que conoci&eacute;ndolo ya se sortearlo y que todo qued&oacute; como si hubiera sido una broma. Pero me qued&oacute; claro que tendr&iacute;a que probarlo yo sola.<\/p>\n<p>La primera vez que lo intent&eacute; fue en el sal&oacute;n, yo desnuda, me lubriqu&eacute; mi ano con bastante gel y fui introduciendo poco a poco los dedos, primero uno y luego dos. Aquella vez no llegu&eacute; a probar el consolador, ya que el sentir ese orificio abierto por mis dedos, tuve una sensaci&oacute;n nueva de placer, que junto con la destreza de la otra mano con mi cl&iacute;toris, no tard&eacute; mucho en correrme.<\/p>\n<p>Pasado un par de d&iacute;as, volv&iacute;a a hacerlo, todo igual que la anterior, esta vez los dedos notaron menos resistencia. Me situ&eacute; para sentarme en una silla, sujet&eacute; el consolador, previamente bien lubricado, me sent&eacute; encima de &eacute;l y poco a poco fui penetr&aacute;ndome con &eacute;l. Sent&iacute;a algo de resistencia pero no par&eacute;, sin pensarlo me sent&eacute; de golpe. Error m&iacute;o, vi hasta estrellas, nunca hab&iacute;a sentido un dolor igual. Me levant&eacute; r&aacute;pidamente y me lo saqu&eacute;, seguidamente ca&iacute; al suelo, retorci&eacute;ndome de dolor, mientras mi mano apretaba mi culo. Como si con eso parara el dolor. Al ver mi mano vi que incluso me hab&iacute;a hecho un poco de sangre, seguramente debido a alg&uacute;n desgarro. Pas&eacute; unos d&iacute;as fatal, no pod&iacute;a ni sentarme, ir al ba&ntilde;o era una tortura tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Me mentalic&eacute; que el sexo anal no era lo m&iacute;o.<\/p>\n<p>Pasaron los meses y no hab&iacute;a intentado volver a probar.<\/p>\n<p>Empezado el nuevo a&ntilde;o y con mis 43 a&ntilde;os ya cumplidos, no hab&iacute;a manera de volver a sentir la excitaci&oacute;n y el morbo de una nueva infidelidad.<\/p>\n<p>Casi acabando las fiestas de navidad, un d&iacute;a mientras limpiaba mi jard&iacute;n, mi vecina sali&oacute; y entablemos conversaci&oacute;n, como cualquier d&iacute;a. Ya que eran muchos a&ntilde;os de vecinas y le ten&iacute;a mucho cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Leonor era una mujer ya mayor, enviud&oacute; muy joven y se qued&oacute; sola con su hijo. Cuando nos mudamos a nuestra casa &eacute;l tendr&iacute;a unos 14 a&ntilde;os, yo ten&iacute;a 26 cuando llegu&eacute; reci&eacute;n casada. Leonor nos ayud&oacute; siempre que nos hac&iacute;a falta. Mis hijos incluso la llamaban Tata Leonor. Su hijo se fue con 20 a&ntilde;os a trabajar a Suiza y desde entonces no lo hab&iacute;a vuelto a ver, hab&iacute;a venido varias veces a ver a su madre, pero siempre era en verano y coincid&iacute;a cuando nosotros est&aacute;bamos de vacaciones.<\/p>\n<p>Leonor me dijo que estaba esper&aacute;ndoles, que le hab&iacute;an llamado del aeropuerto que ven&iacute;an a pasar unos d&iacute;as con ella, ya que ten&iacute;an unos d&iacute;as libres en su trabajo. Ella estaba ilusionad&iacute;sima. Me qued&eacute; a esperar con ella, pese a haber terminado de limpiar y que hacia un frio de cojones. Ella me pregunt&oacute; por mis hijos, le dije que se hab&iacute;an ido con mi marido y as&iacute; pasar el d&iacute;a con mi suegros, ya que ellos viven donde mi marido tiene el taller.<\/p>\n<p>Me invit&oacute; a comer con ellos, ya que estaba preparando una paella riqu&iacute;sima, algo que era cierto, no hay nadie que haga la paella como Leonor. Pasado un rato lleg&oacute; su hijo con su esposa, cu&aacute;l fue mi sorpresa, al ver que ella era much&iacute;simo m&aacute;s mayor que &eacute;l. Era incluso m&aacute;s vieja que yo. Por m&aacute;s que los miraba no me cuadraba esa pareja. &Eacute;l se hab&iacute;a convertido en un morenazo de treinta y tantos a&ntilde;os, guap&iacute;simo. Y ella morena, peque&ntilde;a y bastante arrugada.<\/p>\n<p>Los salud&eacute; y tras un peque&ntilde;o rato de charla, me fui a mi casa, no sin antes quedar con ellos para la comida.<\/p>\n<p>Al llegar la hora de la comida, me fui para la casa de mi vecina. Al entrar Pablo, que era su nombre y su esposa ya estaban sentados a la mesa, dando cuenta de una buena botella de vino tinto. Me dirig&iacute; a la cocina por si pod&iacute;a ayudar a Leonor y as&iacute; chismorrear tambi&eacute;n de su nuera. No pude evitar preguntarle por la diferencia de edad. Me dijo que se llevaban m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, lo que la situaba cerca de los 60. Leonor se hab&iacute;a resignado, aunque no le hac&iacute;a mucha gracia, la felicidad de su hijo y el evitar discutir con &eacute;l, era lo primero.<\/p>\n<p>Nos sentamos todos a la mesa, tras unos entremeses, comimos y charlamos. Me fij&eacute; que la esposa de Pablo no paraba de beber. Al acabar de comer me fij&eacute; que sobre la mesa se encontraban 3 botellas de vino vac&iacute;as. Yo solo me hab&iacute;a tomado un par de copas, Leonor m&aacute;s o menos igual y Pablo un poco m&aacute;s. Por lo cual calculo que la suiza se hab&iacute;a soplado 2 botellas.<\/p>\n<p>Leonor y yo recogimos la mesa. Les invit&eacute; a mi casa a tomarnos el caf&eacute;, pero resulta que su nuera se hab&iacute;a quedado totalmente dormida. Algo muy normal, pues llevaba una borrachera del quince. Leonor rehus&oacute; mi invitaci&oacute;n, ya que se dispon&iacute;a a ver una telenovela, le dijo a su hijo que fuera a tom&aacute;rselo &eacute;l y ella cuidar&iacute;a de su esposa.<\/p>\n<p>Al llegar a mi casa, le invit&eacute; a que se sentara y mientras fui a preparar el caf&eacute;.<\/p>\n<p>Hablamos de todo lo ocurrido en nuestra vida, yo le puse al d&iacute;a de la m&iacute;a y &eacute;l de la suya. No ten&iacute;a hijos, ten&iacute;a un buen trabajo y ganaba mucho dinero. No pude resistirme y le pregunt&eacute; por la diferencia de edad con su esposa. &Eacute;l comenz&oacute; a re&iacute;rse, me dijo que me dec&iacute;a la verdad si le promet&iacute;a no dec&iacute;rselo a su madre. Tras promet&eacute;rselo me cont&oacute; que cuando empez&oacute; con ella era porque le pon&iacute;a bastante. Era divorciada, con la edad que yo tengo actualmente m&aacute;s o menos, estaba buena y empez&oacute; a tener relaciones sexuales con ella.<\/p>\n<p>&Eacute;l solo quer&iacute;a tener diversi&oacute;n con una madura de buen ver, pero resultaba que la t&iacute;a estaba forrada. Era de familia adinerada, adem&aacute;s de que con el divorcio de su marido, hab&iacute;a conseguido tambi&eacute;n m&aacute;s dinero aun. No me dijo la cantidad que dispon&iacute;a ella, pero me insinu&oacute; que habl&aacute;bamos en millones de euros. &Eacute;l se hab&iacute;a casado con ella por dinero, viv&iacute;a como un rey. Inviernos en estaciones de esqu&iacute;, veranos en playas paradisiacas, adem&aacute;s de venir a ver a su madre. Seg&uacute;n me cont&oacute;, desde que estaba con ella, &eacute;l no pagaba nada. Todo lo que ganaba lo ten&iacute;a ahorrado, lo manten&iacute;an de todo. Coches de lujo, relojes, tel&eacute;fonos, todo lo que quer&iacute;a lo ten&iacute;a.<\/p>\n<p>A cambio de todo eso, &eacute;l solo ten&iacute;a que estar con ella. Me dijo que la quer&iacute;a, pero que casi como amiga. El sexo ya era una cosa apenas fugaz. Al referirse al sexo, le pregunt&eacute; entonces como hac&iacute;a para aliviarse. &Eacute;l me contest&oacute; que aunque viv&iacute;an en una ciudad, era bastante peque&ntilde;a, por lo que las infidelidades eran un deporte de alto riesgo. Aprovechaba que viajaba a unos congresos de algo relacionado con su empresa, para contratar los servicios de prostitutas y as&iacute; apagar su fuego interno. Eso s&iacute; prostitutas de lujo, me recalc&oacute;.<\/p>\n<p>Casi sin darnos cuenta, casi pas&oacute; la tarde, me sent&iacute;a muy a gusto hablando con &eacute;l y seg&uacute;n me dio a entender &eacute;l conmigo. De pronto son&oacute; el timbre, era su esposa junto con Leonor, les invit&eacute; a pasar y les propuse que si quer&iacute;an tomar algo. Leonor me pidi&oacute; un caf&eacute; y su nuera me dijo que nada, que se encontraba un poco indispuesta. L&oacute;gico despu&eacute;s de tener 2 botellas de vino aun en su interior. Pasado el rato nos despedimos y se fueron a su casa. Pablo me dijo que hab&iacute;a estado muy bien la charla y me invit&oacute; a repetirla alg&uacute;n d&iacute;a. Le dije que ah&iacute; ten&iacute;a su casa para lo que quisiera.<\/p>\n<p>Al quedarme nuevamente sola en mi casa, pens&eacute; en si habr&iacute;a alguna posibilidad de acostarme con Pablo. Lo ve&iacute;a dif&iacute;cil, lo primero porque seg&uacute;n me hab&iacute;a dicho, estar&iacute;an solo cinco d&iacute;as y durante ese tiempo, yo estar&iacute;a con mis hijos o mi esposo. Por lo cual lo descart&eacute; totalmente.<\/p>\n<p>As&iacute; fue, los d&iacute;as pasaban, solamente me cruc&eacute; con &eacute;l un par de ocasiones mientras entrabamos o sal&iacute;amos. Una ma&ntilde;ana Leonor llam&oacute; a mi puerta. Me dijo que su nuera hab&iacute;a dicho de ir a visitar un centro comercial que hab&iacute;an inaugurado no hace mucho y que era pr&aacute;cticamente una ciudad de tiendas. Declin&eacute; la invitaci&oacute;n ya que en esos d&iacute;as aquello ser&iacute;a agobiante y no me gustaban las aglomeraciones. Leonor me dijo que si mis hijos pod&iacute;an acompa&ntilde;arles ya que quer&iacute;a comprarles algo, como regalo de navidad. Ella me los ten&iacute;a muy consentidos, siempre les compraba lo que ellos quer&iacute;an. Pero no pod&iacute;a decirle nada, ya que los cuidaba como si fueran hijos suyos. Mis hijos aceptaron encantados y se fueron con ella.<\/p>\n<p>Pasaron apenas unos poco minutos cuando sent&iacute; nuevamente el timbre, abr&iacute; y all&iacute; estaba Pablo. Le pregunt&eacute; qu&eacute; hacia all&iacute;. Me dijo que &eacute;l pasaba de ir al centro comercial y hab&iacute;a dejado a su madre y a su mujer irse solas con mis hijos. Me dijo que si le invitaba a caf&eacute;, le acompa&ntilde;&eacute; al sal&oacute;n y nos pusimos sendas tazas de caf&eacute;. Mientras nos lo tom&aacute;bamos, ve&iacute;amos la tele casi sin hablar, solo coment&aacute;bamos alguna cosa de las noticias que sal&iacute;an.<\/p>\n<p>Me chocaba esa situaci&oacute;n, si la compar&aacute;bamos con la charla tan amena que tuvimos la tarde del d&iacute;a de su llegada. &Eacute;l estaba como si su mente estuviera a kil&oacute;metros de distancia. Me levant&eacute;, recog&iacute; las tazas y me dirig&iacute; a la cocina. Aquella ma&ntilde;ana me hab&iacute;a vestido con un vestido de punto de manga larga y que me llegaba a medio muslo. El pelo me lo hab&iacute;a recogido en un mo&ntilde;o un poco estrafalario, pero es que no ten&iacute;a muchas ganas de peinarme aquel d&iacute;a. Deposit&eacute; las tazas en el fregadero y me dispuse a lavarlas ya que para tan poca cosa no me gustaba dejarlas all&iacute; sucias.<\/p>\n<p>Mientras las fregaba, me asust&eacute; al sentir unas manos en la cintura, gir&eacute; la cabeza y era Pablo, sin mediar palabra comenz&oacute; a besarme por el cuello mientras notaba como se pegaba a mi espalda y me apretaba contra &eacute;l. Otra mujer, en su sano juicio, hubiera rehusado de primeras aquellas intenciones, pero algo dentro de mi me paralizaba.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a sus manos recorrer todo mi cuerpo, mis pechos, mi cintura, mi entrepierna, todo por encima del vestido, mientras me excitaba con sus beso. Yo no me quede quieta y empec&eacute; a acariciar su bulto, donde ya se notaba una gran erecci&oacute;n. Me gir&eacute; y comenzamos a besarnos apasionadamente, &eacute;l subi&oacute; mi vestido, apart&oacute; las bragas y empez&oacute; a pajearme, mientras yo le quitaba la camisa.<\/p>\n<p>Le dej&eacute; solo con los pantalones, &eacute;l en cambio me subi&oacute; el vestido y me lo quit&oacute;, dej&aacute;ndome solamente con las bragas ya que no llevaba sujetador, seguimos magre&aacute;ndonos un buen rato. Le desabroch&eacute; el pantal&oacute;n y se lo baj&eacute;, de dentro sali&oacute; su polla en todo su esplendor, ten&iacute;a una erecci&oacute;n tremenda. Sin pensarlo me baj&eacute; y empec&eacute; a chupar su polla que estaba pidiendo a gritos mi atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a muy excitada y muy sucia, yo de rodillas chupando esa polla mientras le miraba y ve&iacute;a su cara de placer. &Eacute;l me par&oacute;, me ayud&oacute; a levantarme y acompa&ntilde;&aacute;ndome me subi&oacute; en la mesa mirando hacia &eacute;l, me quit&oacute; las bragas y empez&oacute; a comer mi co&ntilde;o, debido a la excitaci&oacute;n cada lamida que me daba era como una corriente inmensa de placer, era la primera vez que estaba siendo infiel sin yo buscarlo. No tard&eacute; en correrme y &eacute;l se levant&oacute; me atrajo un poco hacia &eacute;l y sin pre&aacute;mbulo me ensart&oacute; de un pollazo, mi co&ntilde;o recibi&oacute; su polla sin dolor y yo sintiendo mucho placer.<\/p>\n<p>Ca&iacute; en que no llevaba puesto preservativo, inconscientemente me call&eacute; y volv&iacute; a centrarme en el placer de sus embestidas. Sac&oacute; su polla y me levant&oacute; de la mesa, de pie me dio la vuelta, me agach&oacute; y volvi&oacute; a penetrarme por detr&aacute;s, as&iacute; estuvo un buen rato, yo volv&iacute; a correrme y el poco tiempo despu&eacute;s sac&oacute; su polla y pude sentir su semen cayendo en mi culo y espalda.<\/p>\n<p>Se dej&oacute; caer encima de m&iacute; un rato hasta que ambos recuperamos el aliento. Como comencemos sin apenas hablar, as&iacute; acabamos. &Eacute;l cogi&oacute; un poco de papel de cocina y me limpi&oacute;.<\/p>\n<p>Tras vestirnos &eacute;l me pidi&oacute; perd&oacute;n, a lo que le contest&eacute; que porque me ten&iacute;a que pedir perd&oacute;n. &Eacute;l dijo que hab&iacute;a sido una encerrona y que desde el primer d&iacute;a que vino de vacaciones y me vio, se hab&iacute;a obsesionado en follarme. Yo le dije que no se preocupara, pero que no lo tomara por costumbre. Aunque dentro de mi ped&iacute;a que se repitiera todos los d&iacute;as.<\/p>\n<p>Pocos d&iacute;as m&aacute;s tarde Pablo y su esposa se marcharon, desde entonces solo se de &eacute;l lo que me cuenta su madre. Pero aquel d&iacute;a no se me borrar&aacute; de mi mente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Nuevamente volvi&oacute; la rutina. Pese a que segu&iacute;a conectada a chats, no encontraba nada que me llamara la atenci&oacute;n. Por lo cual decid&iacute; descubrir cosas nuevas en mi soledad. Me decant&eacute; por el sexo anal. Claro est&aacute;, primero le pregunt&eacute; a mi marido que si porque no probaba a met&eacute;rmela por el culo. 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