{"id":26206,"date":"2020-10-16T22:00:00","date_gmt":"2020-10-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-16T22:00:00","modified_gmt":"2020-10-16T22:00:00","slug":"si-te-daba-mis-pechos-tendria-que-darte-hasta-el-culo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/si-te-daba-mis-pechos-tendria-que-darte-hasta-el-culo\/","title":{"rendered":"Si te daba mis pechos, tendr\u00eda que darte hasta el culo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26206\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La primera mujer casada con la que me involucr&eacute; cuando todav&iacute;a era un chaval, era una chica de Honduras que se llama Juliet. Era mi vecina en la casa de atr&aacute;s y la conoc&iacute; pues ven&iacute;a d&aacute;ndole mantenimiento a las piscinas de algunos vecinos. John, quien era el due&ntilde;o de la casa, era un viejo que por esa &eacute;poca rondaba los sesenta a&ntilde;os y de repente se cas&oacute; con una chica muy hermosa de Honduras que seg&uacute;n mi recuerdo le calculaba unos 30 a&ntilde;os lo m&aacute;ximo. Fue desde entonces que la casa de John tom&oacute; m&aacute;s vida, pues siempre hab&iacute;a sido silenciosa y adem&aacute;s de su nueva esposa, lleg&oacute; la hermana mayor y un hermano menor, quien era el esposo de Juliet. Siempre segu&iacute; d&aacute;ndole mantenimiento a las piscinas y es como de vez en cuando me cruzaba palabras con estas nuevas personas.<\/p>\n<p>John ten&iacute;a una peque&ntilde;a casa de hu&eacute;spedes al lado de atr&aacute;s a solo un par de metros de la pared de solo metro y medio que divid&iacute;a las dos casas. No hab&iacute;a una vista total, pues adem&aacute;s de la pared, hab&iacute;a algunos arbustos y cipreses que nos daban m&aacute;s privacidad a ambas propiedades y, es en esa casa de hu&eacute;spedes era donde viv&iacute;a Juliet con su marido y una peque&ntilde;a ni&ntilde;a de unos cinco a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Nos tom&oacute; cierto tiempo tener algo de confianza, pero con los meses Juliet se me fue acercando a pedirme peque&ntilde;os favores. Quiz&aacute; por esa &eacute;poca tendr&iacute;a unos 23 a 25 a&ntilde;os&hellip; nunca le pregunt&eacute; la edad, yo unos 18 a&ntilde;os. De las tres nuevas mujeres que viv&iacute;an en esa casa, sent&iacute;a que era la mujer de John quien m&aacute;s me coqueteaba y se me insinuaba y verdaderamente era una delicia verlas en sus bikinis cuando estaban en la piscina. Inclusive la hermana mayor, a quien le calculaba unos 35 a&ntilde;os, ten&iacute;a una figura muy sensual, aunque no tanto me gustaba su rostro. Su nombre era Mar&iacute;a y termin&oacute; conviviendo con uno de mis primos quien le engendr&oacute; un hijo.<\/p>\n<p>Juliet, en contraste con sus cu&ntilde;adas, era de tez morena clara, cabello espeso negro y ondulado. Bonito rostro alargado, con un cuerpo esbelto de bustos de tama&ntilde;o moderado, pero con un trasero de ensue&ntilde;o. Era bastante alta, quiz&aacute; llegaba al metro setenta y cinco y ten&iacute;a unas piernas alargadas y bien torneadas&hellip; era una delicia verla en bikini. Me gustaba su sonrisa y la manera que me hablaba con ese acento bien centroamericano del que no se desprend&iacute;a.<\/p>\n<p>Como ella no ten&iacute;a un veh&iacute;culo y no s&eacute; si sab&iacute;a conducir, en cierta ocasi&oacute;n me pidi&oacute; de favor que la llevara a comprar algunas cosas y en unas de esas platicas escuch&eacute; por primera vez la excusa m&aacute;s usada que regularmente las mujeres, como tambi&eacute;n los hombres damos para abrir la puerta a la infidelidad: &iexcl;Es que ya no me presta atenci&oacute;n! O&hellip; &iexcl;Ya casi no tenemos sexo! &ndash; No recuerdo cual expresi&oacute;n us&oacute;, pero algo as&iacute; dijo y que hasta tiempo despu&eacute;s entend&iacute;a sus verdaderas intenciones y que en ese momento a un joven de mi edad y sin esas experiencias pues pasa totalmente desapercibidas. Tuvieron que pasar varias pl&aacute;ticas y un coqueteo con insinuaciones m&aacute;s obvias para m&iacute;, para que un d&iacute;a me atreviera a dar ese paso, pues verdaderamente el marido de Juliet era un tipo mal encarado y que creo yo no le ca&iacute;a del todo bien&hellip; siempre me dio una mala aptitud, aunque no sospechaba nada de su mujer y yo, creo que por ese tiempo el marido de Juliet pensaba que me estaba cogiendo a su hermana, la mujer de John.<\/p>\n<p>Cada vez que me llamaba a trav&eacute;s del cerco para pedirme un favor, sent&iacute;a que lo inevitable estaba a punto de ocurrir. De solo pensarlo me daba esa sensaci&oacute;n de incertidumbre, de ansiedad y como siempre, cierto nerviosismo de encontrarme en esa situaci&oacute;n con cualquier chica, pero Juliet no era cualquier chica, era una mujer casada y con una hija.<\/p>\n<p>La primera vez que pas&oacute; algo indebido, Juliet me pidi&oacute; que la llevara a la est&eacute;tica para arreglarse el cabello y hacerse el manicure. Llevaba un pantal&oacute;n vaquero bien ce&ntilde;ido a su cuerpo, con una blusa un poco suelta, zapatos de tac&oacute;n y me invadi&oacute; con lo dulce de su aroma cuando se subi&oacute; a mi coche. Ese d&iacute;a estaba algo apresurado, pues estaba limpiando la piscina de nuestra casa y no quise cambiarme e iba con solo un pantal&oacute;n corto y sin camisa y solo puse una toalla en el espaldar del asiento. Era dif&iacute;cil contener una erecci&oacute;n viendo el cuerpo de esta linda mujer y por m&aacute;s que lo quise evitar, mi paquete se miraba elevado cuando Juliet entr&oacute;. Tampoco ella intent&oacute; disimularlo y pude ver como sus dos ojos oscuros enfocaron mi paquete y dio una exclamaci&oacute;n de c&oacute;mo quien alguien hace una de esas bromas ir&oacute;nicas diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Uno muri&eacute;ndose del deseo y tu poni&eacute;ndome en tentaci&oacute;n!<\/p>\n<p>-&iquest;De qu&eacute; hablas Juliet? &ndash; yo sab&iacute;a de qu&eacute; hablaba.<\/p>\n<p>-&iexcl;De nada Tony! Bueno, de lo que le das a disfrutar a tu novia Gaby y uno muri&eacute;ndose del deseo.<\/p>\n<p>-&iexcl;T&uacute; si me haces re&iacute;r Juliet!<\/p>\n<p>-&iexcl;Y t&uacute; me haces poner muy nerviosa y deseosa!<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; te pongo nerviosa?<\/p>\n<p>-&iexcl;Pues mira c&oacute;mo se mira eso! &iexcl;Realmente me pones muy caliente!<\/p>\n<p>-Pues para hacerte honesto Juliet, eres t&uacute; la que me ha puesto caliente. Perd&oacute;n que te lo diga, pero no pude evitarlo.<\/p>\n<p>Era la verdad. Tan solo la vi aparecer desde el port&oacute;n por donde ella sal&iacute;a, mi verga comenz&oacute; a tomar volumen y verdaderamente quise pensar en otras cosas para evitar la excitaci&oacute;n, pero se me fue imposible. Pens&eacute; que la inc&oacute;moda situaci&oacute;n pasar&iacute;a al tomar velocidad el veh&iacute;culo, pero Juliet creo que lograba llegar al camino que sospecho ella quer&iacute;a de alguna manera llegar. Fue cuando me lo pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;De veras, fui yo quien provoc&oacute; esa excitaci&oacute;n?<\/p>\n<p>-&iexcl;Si! &iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s?<\/p>\n<p>-&iquest;De veras te gusto tanto as&iacute;! &iquest;Te provoco tanto as&iacute;?<\/p>\n<p>-&iexcl;T&uacute; no sabes lo que me provocas! -le dije.<\/p>\n<p>-Tony, estaci&oacute;nate en alg&uacute;n lugar. -me pidi&oacute;.<\/p>\n<p>Me estacion&eacute; en un lugar solitario, pues todav&iacute;a &iacute;bamos por una zona residencial. Ella un tanto nerviosa me qued&oacute; mirando y luego despu&eacute;s de un breve silencio me dijo: Tony, b&eacute;same. &ndash; Quiz&aacute; intuy&oacute; que no me atrever&iacute;a a nada y me pidi&oacute; que la besara y entonces reclin&eacute; el asiento donde ella iba y nos dimos un beso largo con mucha pasi&oacute;n el cual ambos disfrutamos. Nos dimos algunos otros besos m&aacute;s donde intent&eacute; sobarle los pechos por sobre su blusa y llegar a su sexo por sobre sus pantalones y ella siempre me alejaba las manos de estos lugares de su cuerpo. Ese d&iacute;a no pasamos de solo besos y de nuevo, nos incorporamos y la fui a dejar a la est&eacute;tica y luego despu&eacute;s en el tiempo acordado la fui a recoger.<\/p>\n<p>Pasamos por varios d&iacute;as as&iacute;, donde parec&iacute;amos dos chavales jugando a los besos y siempre iba porque siempre imaginaba que ese d&iacute;a me lo iba a dar todo. Intent&eacute; desabrocharle sus blusas algunas veces, llegar a sus pechos y mamarlos y el d&iacute;a que por primera vez toqu&eacute; su sexo sobre sus h&uacute;medas bragas, ella llevaba una falda corta y me atrev&iacute; pues poco a poco sub&iacute; a su entrepierna hasta sentir la tela y humedad de su concha. Me la quit&oacute; y solo me dijo: &iexcl;Me da miedo! Realmente siento que esto no est&aacute; bien. -terminaba diciendo.<\/p>\n<p>Yo realmente no la apresuraba pues en la universidad ten&iacute;a mis desahogues y Gaby y algunas chicas en turno siempre estaban dispuestas a entregarme el culo cuando yo lo deseaba. Creo que me mantuve insistiendo por la extra-adrenalina el saber que uno se puede meter en problemas buscando sexo con una mujer casada. Todo cambi&oacute; el d&iacute;a que Juliet me dijo que ya no los ver&iacute;amos, pues a su marido lo hab&iacute;an cambiado al turno de la noche y estar&iacute;a en casa todo el d&iacute;a. En forma de broma le dije que, si alg&uacute;n d&iacute;a quer&iacute;a dormir calientita, pues que me lo hiciera saber y ella solo hab&iacute;a sonre&iacute;do.<\/p>\n<p>Una noche me habl&oacute; por tel&eacute;fono y me dec&iacute;a que necesitaba hablar conmigo, que ten&iacute;amos ya un par de meses que no lo hac&iacute;amos. Eran la una de la ma&ntilde;ana y por suerte yo contest&eacute; antes a que lo hicieran mi hermana o mi madre. Estuvimos hablando por unos diez minutos cosas triviales y de repente de la nada sali&oacute; con la propuesta:<\/p>\n<p>-&iquest;No te gustar&iacute;a venir y estar conmigo?<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ndo&hellip; ahora?<\/p>\n<p>-Si&hellip; si puedes.<\/p>\n<p>-Y como&hellip; &iquest;C&oacute;mo le hago?<\/p>\n<p>-S&aacute;ltate el cerco, la malla met&aacute;lica de la ventana es f&aacute;cil removerla. &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>No lo pens&eacute; mucho y sal&iacute; por la puerta corrediza de mi habitaci&oacute;n. Sub&iacute; la pared de la divisi&oacute;n y me hice paso entre los arbustos y cipreses intentando no hacer mucho ruido. Vi que Juliet ten&iacute;a una luz que poco iluminaba, remov&iacute; la malla que protege contra los mosquitos y Juliet no aparec&iacute;a para que abriera la ventana. No quer&iacute;a hacer ruido, pues no sab&iacute;a que pasaba al otro lado de la pared y de repente veo que abre un poco la cortina para echar un vistazo afuera, la identifico y le toco la ventana. La abre y me dice:<\/p>\n<p>-&iexcl;Pens&eacute; que ya no vendr&iacute;as!<\/p>\n<p>-He estado esperando en la ventana por unos diez minutos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Perd&oacute;n! Me fui a la sala para asegurarme que todo est&eacute; con llave. Sabes&hellip; &iexcl;Estoy muy nerviosa!<\/p>\n<p>Llevaba puesto uno de esos camisones de tela semi transparente para dormir, pero adem&aacute;s ten&iacute;a una toalla que le cubr&iacute;a los pechos y en algo las nalgas. Era una habitaci&oacute;n peque&ntilde;a donde apenas cab&iacute;a la cama, en frente un espejo con su respectivo gabinete y un armario peque&ntilde;o. La ni&ntilde;a dorm&iacute;a en la sala en un sof&aacute; que se hac&iacute;a cama por las noches. Definitivamente Juliet estaba muy nerviosa, sus manos estaban fr&iacute;as cuando las toqu&eacute; y estas temblaban. Yo estaba nervioso igual, pues nunca imagin&eacute; entrar a invadir una habitaci&oacute;n donde el due&ntilde;o y quien paga las cuentas se encuentra trabajando y sin quiz&aacute; sospechar que su mujer tiene el deseo de ponerle los cuernos. Eso estaba pensando y llegaba a la conclusi&oacute;n que era mejor retirarme. A decirle eso, lo que ten&iacute;a en mi pensamiento iba, cuando Juliet me pide que me acerque.<\/p>\n<p>En esta ocasi&oacute;n fue ella la que me dio un beso y fue ella la que se fue por encima de m&iacute;. Le remov&iacute; la toalla y por primera vez veo en algo la areola oscura y el pez&oacute;n de sus pechos a trav&eacute;s de su camis&oacute;n de dormir. Nos bes&aacute;bamos y yo le tom&eacute; por ese trasero subi&eacute;ndole su camis&oacute;n para sentir lo voluptuoso de sus carnes. Sus gl&uacute;teos se sent&iacute;an s&oacute;lidos y s&eacute; que llevaba una peque&ntilde;a tanga, pues encontr&eacute; el hilo dental dentro de sus nalgas. No sab&iacute;a que color eran, no me hab&iacute;a dado tiempo en descubrirlo. En esa posici&oacute;n le remov&iacute; su camis&oacute;n y me quedaron sus dos pechos colgando frente a mis ojos. Los tom&eacute; con mis manos y uno a uno me los llev&eacute; a la boca y comenc&eacute; a mamarlos. Juliet solo dijo una frase que fue como una canci&oacute;n a mis o&iacute;dos: -Sab&iacute;a que si te daba los pechos tendr&iacute;a que d&aacute;rtelo todo.<\/p>\n<p>Los pechos de Juliet eran de buen tama&ntilde;o con una figura alargadas y donde ambos se pod&iacute;an unir y mamar los dos pezones a la vez. S&eacute; que le gustaba que le hiciera eso porque siempre que lo hac&iacute;a ella gem&iacute;a de placer. La luz en la habitaci&oacute;n era un tanto p&aacute;lida que se me fue dif&iacute;cil reconocer el color de la tanga cuando le di vuelta y era Juliet la que estaba ahora debajo de m&iacute; en posici&oacute;n del misionero. Ella me hab&iacute;a despojado de mi camisa polo, pero continuaba con mis pantalones vaqueros por sobre de ella. Su piel ol&iacute;a al jab&oacute;n como s&iacute; antes de llamarme hab&iacute;a tomado una ducha. Le gustaba que le mamara los pechos y pas&eacute; un buen tiempo chup&aacute;ndolos. Sab&iacute;a que al bajar a su concha estar&iacute;a totalmente h&uacute;meda y cerca de hacer erupci&oacute;n. Baj&eacute; por su monte venus el cual carec&iacute;a de alg&uacute;n vello, pero pude descubrir a pesar de lo p&aacute;lido de la luz, una cicatriz en su abdomen que ahora puedo entender que se trat&oacute; del parto por ces&aacute;rea. No intent&eacute; quitarle su peque&ntilde;a tanga, tan solo la hice de lado y me concentr&eacute; a chupar esa conchita que estaba jugosa y muy caliente.<\/p>\n<p>Juliet tiene una conchita de labios delgados y si uno la mira parada solo se mira una l&iacute;nea. Para descubrir su cl&iacute;toris uno tiene que abrir esos labios y eso fue lo que hice y me dediqu&eacute; a pasarle la punta de mi lengua sobre su cl&iacute;toris de forma muy delicada. De vez en cuando bajaba mi lengua y la sub&iacute;a intentando a penetrarla con ella lo m&aacute;s profundo posible. Al principio fueron movimientos lentos, pero conforme Juliet correspond&iacute;a con la ansiedad de ese vaiv&eacute;n de sus caderas que deseaba una dosis m&aacute;s fuerte, mi lengua sub&iacute;a y bajaba con frenes&iacute;. Me lo anunci&oacute; un minuto antes y continu&oacute; con gemidos que intent&oacute; ahogar mordiendo las cobijas y pude sentir cuando se corr&iacute;a, pues un flujo de sus l&iacute;quidos vaginales baj&oacute; con un sabor salado y delicioso que sabore&eacute; hasta que el orgasmo de Juliet hab&iacute;a cesado.<\/p>\n<p>Me indic&oacute; por donde estaba el ba&ntilde;o, pues mi rostro estaba empapado de sus jugos vaginales. Regres&eacute; y ahora fue ella la que sentada a la orilla de la cama me esperaba ansiosa para despojarme de mis pantalones vaqueros. Me desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y me baj&oacute; el cierra y liber&oacute; a mi verga que se manten&iacute;a comprimida entre los calzoncillos estilo bikini que usaba en esa &eacute;poca. Me los dej&oacute; hasta las rodillas y me comenz&oacute; a comer el falo con una delicadeza al principio y con m&aacute;s &iacute;mpetu despu&eacute;s. Hizo una pausa y me quit&eacute; completamente el pantal&oacute;n y tambi&eacute;n le quit&eacute; la tanga a Juliet y ambos qued&aacute;bamos completamente desnudos.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; que me acostara sobre mis espaldas y en esta ocasi&oacute;n hac&iacute;amos un 69 que nuevamente llev&oacute; a Juliet a otro orgasmo. Yo continuaba con mi verga bien erecta, pues lo que no sab&iacute;a Juliet, era que temprano en la tarde me hab&iacute;a literalmente culeado a una de mis amigas y le hab&iacute;a dejado ir dos palos. Ya para la noche, ya no ten&iacute;a la presi&oacute;n de eyacular. Ella me hizo la observaci&oacute;n: &iexcl;No puedes acabar! &iquest;No me digas que eres impotente a tu edad? &ndash; Le dije que estaba a punto de irme, que solo era cuesti&oacute;n de un par de minutos. En esta ocasi&oacute;n le ped&iacute; que se pusiera en cuatro o de perrito y ella me asisti&oacute; poni&eacute;ndose a la orilla de la cama, la cual, por mi altura y su altura, quedaba perfecta para follarle la conchita con tremendas embestidas. Vi ese hermoso culo que tiene Juliet, se lo abr&iacute;a de vez en cuando mientras le perforaba la concha, hasta que me atrev&iacute; a masajear su ano. Pens&eacute; que me lo prohibir&iacute;a, pero cedi&oacute; al placer de sentir mi pulgar masajear su ojete y a la vez sentir mis embestidas. De nuevo sent&iacute; su contracci&oacute;n en su vagina, que hasta sent&iacute; como s&iacute; literalmente me apretara el glande y me dijo que se corr&iacute;a. Yo la embest&iacute; con bestial fuerza y sus gemidos y alaridos me llevaron a dejarle ir mi primera descarga a las dos y veinte de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Mientras nos limpi&aacute;bamos pude escuchar como mi corrida ca&iacute;a en el inodoro, para luego entrar r&aacute;pidamente a la tina y darnos una ducha en turnos separados. Creo que Juliet estaba sorprendida con mi aguante, pues creo que pensaba que debido a mi edad y quiz&aacute; sin mucha experiencia, iba a ser uno de esos eyaculadores precoces. Ella ya se hab&iacute;a corrido tres veces, mientras a m&iacute; me cost&oacute; llegar a ese primer orgasmo. Ella en esa pl&aacute;tica comenz&oacute; a insinuarme algo, que pens&eacute; a m&iacute; me tomar&iacute;a tiempo en convencerla a experimentar. Creo que fantaseaba con el sexo anal y me insinu&oacute; que su marido lo miraba como una aberraci&oacute;n de la gente y me pregunt&oacute; algo al respecto.<\/p>\n<p>Le di mi opini&oacute;n y le dije que simplemente era cuesti&oacute;n de gustos. Que todo lo que se daba en la cama entre dos adultos que consent&iacute;an ciertos comportamientos, pues era muy de ellos y por tanto respetable. Me qued&oacute; viendo con esa mirada muy tierna que ten&iacute;a y con una morbosidad que sent&iacute;a me com&iacute;a desde la distancia. Ella pens&oacute; que no me atrever&iacute;a, mas ella no sab&iacute;a que estaba adicto al sexo anal, pues m&aacute;s bien, mi primera eyaculaci&oacute;n fue haciendo sexo anal. Ella me lo pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gustar&iacute;a experimentarlo?<\/p>\n<p>-&iquest;El qu&eacute;&hellip; sexo anal?<\/p>\n<p>-Si&hellip; &iquest;Te incomoda o no es lo tuyo?<\/p>\n<p>-Para nada, me gustar&iacute;a experimentarlo contigo. -le dije.<\/p>\n<p>Ah&iacute; estaba y a punto de romperle el culo a la bella Juliet. No me lo cre&iacute;a, pens&eacute; que iba por lo b&aacute;sico con la esperanza de rogar y que un d&iacute;a me diera la oportunidad de romperle el culo y resulta que la callada Juliet, parec&iacute;a tener esa fantas&iacute;a o quiz&aacute; al igual que yo, era adicta al sexo anal. Recuerdo que la puse en cuatro sobre la cama y se sorprendi&oacute; cuando me fui por detr&aacute;s a lamerle el camino de sus nalgas hasta encontrar su ojete. Se lo succion&eacute; y lam&iacute; de arriba abajo y esta chica catracha solo disfrutaba y gem&iacute;a de tremendo placer. Recuerdo que me dijo con su acento centroamericano: &iexcl;Vos si sabes lo que haces! &ndash; Le lam&iacute; el culo por media hora y su concha estaba tan h&uacute;meda y solo le met&iacute; mi falo por un par de minutos para lubricarla y se la saqu&eacute; para introducirla a su rico y bien apretado culo.<\/p>\n<p>Juliet tiene un culo tan apretado que me cost&oacute; perforarlo. Fue dif&iacute;cil que Juliet sostuviera mi glande pues este era rechazado. Se quejada del dolor, pero era ella la que insist&iacute;a en ser penetrada. Le dilate el ojete con un dedo y luego dos, pero seg&uacute;n Juliet mi falo es muy grueso y la cabeza es todav&iacute;a m&aacute;s gruesa, pero lo que me gust&oacute; de esta chica, fue que no desisti&oacute; y yo quer&iacute;a realmente cog&eacute;rmelo. Finalmente, despu&eacute;s de tanto intentarlo los 22 cent&iacute;metros de mi verga se hundieron en el rico y bien solido culo de esta linda mujer. Nos tom&oacute; algunos minutos en hacer ese vaiv&eacute;n, pero una vez comenzamos, no paramos hasta ver de nuevo correrse a Juliet. Pasamos en esa posici&oacute;n de perrito por unos 20 minutos, pero luego me pidi&oacute; que ella quer&iacute;a montarse. Pude ver como de nuevo Juliet se met&iacute;a cada cent&iacute;metro de mi verga y como flexionaba sus piernas. Luego cambi&oacute; de posici&oacute;n y se sent&oacute; literalmente en mi verga y descansaba sus rodillas por sobre la cama y se levantaba una y otra vez para sentir que mi falo se le introduc&iacute;a. Yo le llev&eacute; ese vaiv&eacute;n y creo que sinti&oacute; las cosquillas del placer. Una vez encontr&oacute; la posici&oacute;n correcta, fue un vaiv&eacute;n que no par&oacute; hasta que de nuevo se corr&iacute;a. Gimi&oacute; y de nuevo tom&oacute; una cobija para morderla y mitigar el ruido, y viv&iacute;a un potente orgasmo anal del cual me dijo que este era el segundo que hab&iacute;a sentido haciendo sexo anal, pero que este hab&iacute;a sido el m&aacute;s potente que hab&iacute;a experimentado. Con sus gemidos y gestos de su rostro, me llevaron a mi segunda corrida y eran la tres y once minutos de la ma&ntilde;ana. Nos fuimos a ba&ntilde;ar r&aacute;pidamente y nos dimos un beso y nos despedimos y sal&iacute; por la ventana.<\/p>\n<p>Esas aventuras las tuve un tiempo y un a&ntilde;o despu&eacute;s ella y su esposo se hab&iacute;an mudado a un apartamento en la ciudad. Creo que Juliet por ese tiempo me dio esa sensaci&oacute;n que a la mayor&iacute;a de las mujeres les gusta el sexo anal. Cuando tuvimos m&aacute;s confianza, ella me lo dec&iacute;a con m&aacute;s franqueza: -Creo que a la mayor&iacute;a nos gusta, pero es un tab&uacute; y la gente con sus creencias lo han satanizado, pero la verdad a mi me encanta y especialmente hacerlo contigo, pues tienes el vigor para hacerlo llegar a uno a lograr el placer deseado. &ndash; Juliet era muy linda, realmente me gustaba coger con ella. Un d&iacute;a estuvimos a punto a que nos pillara su marido, pues este quiz&aacute; con cierta sospecha regres&oacute; dos horas despu&eacute;s de que &eacute;l deber&iacute;a estar trabajando, y suerte que Juliet ten&iacute;a buen o&iacute;do, pues yo nunca escuch&eacute; a ning&uacute;n veh&iacute;culo estacionarse, especialmente que en ese momento me estaba dando el culo y estaba a punto de acabar. Ella reaccion&oacute; y me dijo que me fuera. Suerte no estaba totalmente desnudo, fue solo de subirme el pantal&oacute;n y tomar mi camisa y sal&iacute; por la misma ventana. No quise hacer m&aacute;s ruido y me qued&eacute; cerca de la ventana. Escuch&eacute; la siguiente pl&aacute;tica:<\/p>\n<p>-Pens&eacute; que te encontrar&iacute;a dormida.<\/p>\n<p>-Me acabo de levantar a orinar&hellip; &iquest;Estas bien, has venido temprano?<\/p>\n<p>-Si&hellip; dos m&aacute;quinas estaban paradas y pidieron voluntarios para regresarse sin derecho a pago. Y aqu&iacute; estoy y con la idea de venir y ver si nos echamos un palo.<\/p>\n<p>-&iquest;De veras quieres coger a estas horas de la noche?<\/p>\n<p>-Si&hellip; dame un rapidin.<\/p>\n<p>-&iexcl;Est&aacute; bien! Veni pues, d&aacute;melo.<\/p>\n<p>Vi la silueta de Juliet a trav&eacute;s de las cortinas y luego con un poco de m&aacute;s claridad pues la parte de abajo no estaba tan cerrada y pude ver como la trababa su marido. La ten&iacute;a en cuatro y de repente este se vino gimiendo en su eyaculaci&oacute;n. No dur&oacute; ni cinco minutos. Vi c&oacute;mo se levantaron ambos, se fueron al ba&ntilde;o y salieron y se echaron a dormir. Tuve que salir por el port&oacute;n de enfrente y caminar por cinco o siete minutos para llegar a la casa y no hacer ruido en atravesar los arbustos. Se lo cont&eacute; a Juliet a la primera oportunidad y solo me dijo lo siguiente:<\/p>\n<p>-Te das cuenta&hellip; solo busca el placer de &eacute;l y no piensa en m&iacute;. No aguanta, en dos tres minutos se corre.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, lo vi.<\/p>\n<p>-Adem&aacute;s, su verguita no se compara a la tuya. L&aacute;stima que te haya conocido en estas circunstancias&hellip; me hubiera gustado tener a un hombre como t&uacute; en la cama todo el tiempo. &iexcl;Qu&eacute; suerte la de Gaby, que verga se coge!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 La primera mujer casada con la que me involucr&eacute; cuando todav&iacute;a era un chaval, era una chica de Honduras que se llama Juliet. Era mi vecina en la casa de atr&aacute;s y la conoc&iacute; pues ven&iacute;a d&aacute;ndole mantenimiento a las piscinas de algunos vecinos. 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