{"id":26217,"date":"2020-10-17T07:54:46","date_gmt":"2020-10-17T07:54:46","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-17T07:54:46","modified_gmt":"2020-10-17T07:54:46","slug":"sueno-compartido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sueno-compartido\/","title":{"rendered":"Sue\u00f1o compartido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26217\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hoy os traigo una fantas&iacute;a y como tal me voy a inventar el nombre aunque si lo lee alg&uacute;n d&iacute;a sabr&aacute; perfectamente quien es.<\/p>\n<p>Eran las 09:30 de la ma&ntilde;ana, y yo yac&iacute;a tendido en mi cama en un sue&ntilde;o profundo; raro en mi pues normalmente se despierta a las 08:00 de la madrugada, pero ese d&iacute;a en especial, me hab&iacute;a propuesto dormir hasta derrotar al cansancio acumulado. Sab&iacute;a programar mi cuerpo para esos d&iacute;as especiales en los cuales &quot;desconectaba el despertador biol&oacute;gico&quot; que tan perfectamente funcionaba; estaba so&ntilde;ando algo muy placentero.<\/p>\n<p>Una mujer cuyo rostro no pod&iacute;a identificar (cosa muy com&uacute;n en lo sue&ntilde;os) pero si recuerdo su espesa melena morena, sus labios carnosos, unos pechos de una talla 100 m&aacute;s o menos, unas caderas sinuosas y un culo redondo de esos que dan ganas de morder. No recuerdo c&oacute;mo llegamos a esta situaci&oacute;n pero ten&iacute;a mi miembro envuelto con sus labios que me hab&iacute;a puesto en un nivel de excitaci&oacute;n insuperable; pod&iacute;a sentir la fuerte succi&oacute;n que ejerc&iacute;a aquella deliciosa boca en mi r&iacute;gida virilidad y el accionar de una lengua sabia, experimentada en esas lides; sent&iacute;a las manos de Rosario acariciar mis test&iacute;culos y recorrer mi falo en toda su longitud masturb&aacute;ndolo con maestr&iacute;a para luego acariciar los alrededores de su sexo con roces precisos que me hac&iacute;an ponerme m&aacute;s y m&aacute;s caliente.<\/p>\n<p>Alargue mis manos buscando la cabeza de aquella hembra de mis sue&ntilde;os y, cosa extra&ntilde;a, alcanz&oacute; a tocar su melena h&uacute;meda justo en el momento cuando un gota de agua ca&iacute;a sobre uno de mis test&iacute;culos; la sensaci&oacute;n, lejos de sorprenderme me excit&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s pues en medio del sue&ntilde;o pude visualizar a Rosario saliendo de la ducha, todav&iacute;a cubierta por algunas gotas de agua sobre su piel y el cabello mojado aun, ven&iacute;a excitada, con ganas, la escena se repiti&oacute; como si de un video se tratara, volv&iacute; a verme dormido mientras asomaba el voluptuoso cuerpo de aquella ardiente Venus envuelto apenas por una toalla, ven&iacute;a descalza y de sus cabellos chorreaba agua; se par&oacute; justo al lado del dormido y desnudo su cuerpo, se arrodill&oacute; con mucho cuidado al lado de la cama y con delicadeza fue succionando mi miembro que estaba en estado de reposo hasta hacerlo reaccionar de nuevo; por la expresi&oacute;n de su rostro le encantaba hacer aquello; se notaba la excitaci&oacute;n que la embargaba segundo a segundo.<\/p>\n<p>Yo termine por abrir mis ojos y encontr&oacute; que aquello no hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o, la mujer lo mir&oacute; desde su posici&oacute;n, dej&oacute; unos segundos la deliciosa labor que estaba realizando y le dijo en un susurro: &quot;no hagas nada, d&eacute;jame disfrutar de esto que hace tiempo que no hac&iacute;a, hoy voy a gozar como la leona que soy&hellip;&quot;<\/p>\n<p>Dej&oacute; caer la toalla al suelo con un leve movimiento, sacudi&oacute; su cabellera de forma que una peque&ntilde;a lluvia de diminutas gotas se estrellaron contra mi pecho y rostro, pas&oacute; sus manos a lo largo del abdomen de su excitado semental y como quien monta en una cabalgadura, se sent&oacute; a horcajadas cubriendo mi erecci&oacute;n con su sexo dej&aacute;ndolo envuelto entre sus labios vaginales que para ese momento estaban muy dilatados y suficientemente h&uacute;medos, producto de la excitaci&oacute;n; busc&oacute; mi boca que la esperaba ansiosa y la penetre con mi lengua &aacute;vida de sensaciones mientras que, con un movimiento que denotaba una pericia digna de elogio, sin usar sus manos para nada, logr&oacute; acoplar la entrada de su vagina con el hinchado glande de mi deseada verga; movi&oacute; su pelvis hacia atr&aacute;s y en dos segundos la engull&oacute; toda en su ardiente cavidad.<\/p>\n<p>Ella sab&iacute;a c&oacute;mo lograr el m&aacute;ximo placer y prolongarlo al m&aacute;ximo; se mov&iacute;a de cualquier forma pero disfrutando cada mil&iacute;metro de mi carne, cada roce obtenido de sus sabios movimientos y cada sensaci&oacute;n que obten&iacute;a de saberse due&ntilde;a de la situaci&oacute;n; en resumidas cuentas, Rosario era la due&ntilde;a y se&ntilde;ora de mi cuerpo y lo gozaba como se le daba la gana; bien pudo ser al contrario, que yo la sorprendiera en medio del sue&ntilde;o y la poseyera como tantas veces hac&iacute;a o quiz&aacute;s pudieron haberlo hecho despu&eacute;s de alguna insinuaci&oacute;n por parte de cualquiera de los dos, pero esta vez la iniciativa hab&iacute;a sido de ella y eso hac&iacute;a que su placer fuera mayor; estuvo cabalgando en mi m&aacute;stil por casi veinte minutos en los cuales logr&oacute; no menos de dos orgasmos, me manten&iacute;a las manos sujetas para dedicarse a sentir solo lo que ella deseaba sentir; de pronto me habl&oacute; con tono autoritario; &quot;no te muevas, hoy te voy a hacer acabar sin que tengas que moverte, si lo haces, me bajo y no tendr&aacute;s tu premio&hellip;&quot;<\/p>\n<p>Yo cerr&eacute; los ojos y me dispuse a gozar de aquel dominio tan exquisito que aquella hermosa, madura y experimentada mujer ejerc&iacute;a sobre m&iacute;; pod&iacute;a sentir cada pliegue de su intimidad acariciando mi erecci&oacute;n, las experimentadas manos recorriendo mi pecho o aferr&aacute;ndome a su cintura para moverla mejor y con mayor &iacute;mpetu sobre su cuerpo; de vez en cuando, una de aquellas manos acariciaban mis test&iacute;culos amas&aacute;ndolos o apretando controladamente hasta hacerme experimentar cierto dolor que no por eso dejaba de ser placentero.<\/p>\n<p>Rosario sinti&oacute; como su cuerpo comenzaba a experimentar la tensi&oacute;n previa al orgasmo y apur&oacute; el paso: &quot;quiero orde&ntilde;arte diablo m&iacute;o!, te voy a sacar hasta la &uacute;ltima gota de leche que tengas en el cuerpo, dejarte seco!&quot;, aquello aceler&oacute; el proceso que ya hab&iacute;a comenzado escasos segundos antes; sent&iacute; las palpitaciones del glande, not&oacute; como el tronco se hinchaba r&iacute;tmicamente en su interior estimulando las paredes de su vagina y se entreg&oacute; al orgasmo simult&aacute;neo: &quot;vamos, d&aacute;mela toda!, ll&eacute;name con tu leche!, acaba para m&iacute;, para tu leona!, as&iacute;, d&aacute;selo a tu ama!&quot;<\/p>\n<p>Los espasmos se sucedieron con una intensidad y cadencia indescriptible, fue una explosi&oacute;n incontrolable, bestial, divinamente agotadora; aquella mujer se tumb&oacute; sobre mi pecho que tanto placer le acababa de brindar y se qued&oacute; inm&oacute;vil tratando de recobrar la respiraci&oacute;n mientras yo la rodeaba con los brazos y le daba un peque&ntilde;o mordisco en el l&oacute;bulo de la oreja; estuvimos as&iacute; por varios minutos, sin hablar, sin m&aacute;s comunicaci&oacute;n que el contacto de nuestros cuerpos exhaustos.<\/p>\n<p>De pronto yo la sorprendi&oacute; con un azote y cuando ella quiso replicarme con alg&uacute;n pellizco o cosa similar, le susurre al o&iacute;do: &quot;lev&aacute;ntate cielo, debemos de despertarnos&hellip;&quot;; ella me mir&oacute; con cara de sorprendida y me replic&oacute;: &quot;casi lo olvido amor, es que cuando sue&ntilde;o contigo, se me olvida el resto del mundo, parece que no llev&aacute;ramos casi 18 a&ntilde;os conoci&eacute;ndonos&rdquo;<\/p>\n<p>Gracias, amada m&iacute;a, porque en 18 a&ntilde;os me has ayudado a vencer la rutina que tanto da&ntilde;o me hace, definitivamente eres &uacute;nica&hellip;<\/p>\n<p>Muchas gracias a mis lectores y lectoras por tener 5 minutos para leerme y espero que les guste.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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