{"id":26219,"date":"2020-10-17T22:00:00","date_gmt":"2020-10-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-17T22:00:00","modified_gmt":"2020-10-17T22:00:00","slug":"mi-amante-el-profesor-de-tenis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-amante-el-profesor-de-tenis\/","title":{"rendered":"Mi amante, el profesor de tenis"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26219\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi segunda infidelidad fue con mi profesor de tenis.<\/p>\n<p>Hace unos meses atr&aacute;s, cuando a&uacute;n no exist&iacute;a la pandemia acompa&ntilde;&eacute; a una amiga a un club de deportes.<\/p>\n<p>Ella quer&iacute;a empezar a jugar al tenis.<\/p>\n<p>Fuimos juntas hasta la oficina de informes y administraci&oacute;n, para que nos entreguen un folleto con los horarios, los precios, etc.<\/p>\n<p>Nos atendi&oacute; una joven muy linda, atl&eacute;tica, simp&aacute;tica, que repet&iacute;a las ofertas en horarios, d&iacute;as y valores como estudiados de memoria.<\/p>\n<p>Mi amiga la escuchaba muy atentamente mientras mi mirada recorr&iacute;a los trofeos, medallas y galardones que el club hab&iacute;a logrado a lo largo de los a&ntilde;os. Las camisetas colgaban en las paredes luciendo los apellidos de jugadores destacados del lugar.<\/p>\n<p>La joven secretaria repet&iacute;a ofertas que no escuchaba. De pronto al nombrar a los profesores que dictaban sus clases all&iacute;, escuch&eacute; el nombre&hellip; Marcos Sabala.<\/p>\n<p>Marcos Sabala, lo recordaba, recordaba su nombre, recordaba su olor, recordaba sus besos.<\/p>\n<p>Marcos y yo nos hab&iacute;amos conocido en la facultad.<\/p>\n<p>&Eacute;l comenzaba a estudiar su carrera de profesorado en educaci&oacute;n f&iacute;sica y yo vagaba de carrera en carrera buscando alguna que me inspire.<\/p>\n<p>Los encuentros con &eacute;l eran muy pasionales.<\/p>\n<p>Nos encontr&aacute;bamos en el bar de la facultad, esperando a que el ba&ntilde;o se desocupe para entrar y matarnos!<\/p>\n<p>Fueron dos meses muy pasionales, donde despleg&aacute;bamos nuestras destrezas amatorias y atributos sexuales. El deseo, la atracci&oacute;n era cada vez m&aacute;s intensa al cruzarnos en los pasillos.<\/p>\n<p>Dejamos de vernos por varios a&ntilde;os, &eacute;l sigui&oacute; con su vida, yo con la m&iacute;a.<\/p>\n<p>Hace un tiempo atr&aacute;s un amigo en com&uacute;n realiz&oacute; una fiesta de presentaci&oacute;n en su casa.<\/p>\n<p>Marcos y yo est&aacute;bamos invitados, ambos con sus respectivas parejas.<\/p>\n<p>En un momento determinado de la noche, nuestras miradas se cruzaron y casi instintivamente ambos fuimos en direcci&oacute;n al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos m&aacute;s grandes, con m&aacute;s experiencia y con much&iacute;simas ganas el uno del otro.<\/p>\n<p>Nuestro encuentro fue tan intenso que a&uacute;n recuerdo las sensaciones org&aacute;smicas de aquel momento.<\/p>\n<p>Nunca m&aacute;s supe de &eacute;l. Hasta que ese d&iacute;a, en el club de tenis, la secretaria dijo su nombre. Mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a galopar m&aacute;s fuerte en mi pecho, mord&iacute; mis labios recordando su boca y mi vagina dej&oacute; caer gotas de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pregunt&eacute; si pod&iacute;a darme un folleto a m&iacute;, con los horarios y profesores. Mi amiga me lanz&oacute; una mirada fulminante, ella hab&iacute;a escuchado hasta el hartazgo de mis encuentros sexuales con Marcos.<\/p>\n<p>Divertida y s&uacute;per excitada, dobl&eacute; el folleto y lo guard&eacute; en mi bolsillo.<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s, iba a mi primera clase de tenis.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a varios a&ntilde;os que no ten&iacute;amos noticias sobre nuestras vidas. Ni yo de Marcos ni el m&iacute;as.<\/p>\n<p>Ambos segu&iacute;amos en pareja.<\/p>\n<p>Al verlo, mi cuerpo reaccion&oacute; de la manera que lo hac&iacute;a siempre. Mi entrepierna comenzaba a humedecerse, mi coraz&oacute;n lat&iacute;a m&aacute;s fuerte, y mi mirada se fijaba en su boca.<\/p>\n<p>Yo, f&iacute;sicamente hab&iacute;a cambiado un poco, aunque me reconoci&oacute; al instante.<\/p>\n<p>Creo haber visto su erecci&oacute;n al verme.<\/p>\n<p>Su profesionalismo se derrumb&oacute; cuando, al saludarlo respetuosamente con la mano, le entregue una nota, prolijamente doblada y me retir&eacute; de la cancha dejando mi bolso con las raquetas y las pelotas en un banco cercano. Y moviendo mi culo, camin&eacute; hasta el vestuario, antes de entrar, mir&eacute; por sobre mi hombro y vi que me segu&iacute;a sonriente, ah&iacute; confirm&eacute; que ser&iacute;a m&iacute;o cada vez que yo as&iacute; lo quisiera&hellip;<\/p>\n<p>La nota dec&iacute;a: &ldquo;TE ESPERO EN EL VESTUARIO&rdquo;.<\/p>\n<p>Tres minutos m&aacute;s tarde Marcos entraba al lugar en busca de sexo.<\/p>\n<p>El choque de cuerpos al vernos fue irresistible. La atracci&oacute;n era tal que no pod&iacute;amos despegar los cuerpos.<\/p>\n<p>El m&iacute;o estaba siendo atra&iacute;do hacia el suyo con la fuerza de un im&aacute;n, encastraban perfectamente en &eacute;l.<\/p>\n<p>Marcos sin dejar de morder mis labios, casi dolorosamente, traba la puerta para no ser interrumpidos.<\/p>\n<p>Con la misma pasi&oacute;n, me levanta de la cintura y cruzando mis piernas por su espalda, caminamos, mordi&eacute;ndonos, jadeantes, desesperados, hasta apoyar mi culo desnudo en el fr&iacute;o m&aacute;rmol de la mesada del lugar y mi nuca en el espejo. As&iacute; Marcos me cogi&oacute; como la primera vez.<\/p>\n<p>Una tarde que mi esposo hab&iacute;a salido de viaje con sus amigos, fui a la clase de tenis, esper&eacute; a Marcos y lo invit&eacute; a mi casa.<\/p>\n<p>Era la primera vez que coger&iacute;amos en una cama.<\/p>\n<p>Fue el mejor multiorgasmo que he tenido hasta hoy.<\/p>\n<p>Marcos quem&oacute; con sus manos ardientes cada rinc&oacute;n de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Mord&iacute; el suyo, sabore&aacute;ndolo por completo.<\/p>\n<p>Introdujo su pene en mi boca, en mi vagina, en mi culo, reiteradas veces. Una y otra vez, cogi&oacute; fuerte cada uno de ellos. El refriegue de los cuerpos excitados, mis fluidos vaginales mezclados con su semen, nuestros jadeos pronunciaban torpemente deseos, llevaban nuestra excitaci&oacute;n al m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>&Eacute;ramos salvajes, solo quer&iacute;amos saciar nuestro placer, calmar nuestro instinto animal.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; membres&iacute;a en el club.<\/p>\n<p>Asist&iacute;a religiosamente dos veces por semana, por 90 minutos, durante dos meses.<\/p>\n<p>Nunca jugu&eacute; al tenis. Marcos pidi&oacute; el pase a otro club.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi segunda infidelidad fue con mi profesor de tenis. Hace unos meses atr&aacute;s, cuando a&uacute;n no exist&iacute;a la pandemia acompa&ntilde;&eacute; a una amiga a un club de deportes. Ella quer&iacute;a empezar a jugar al tenis. Fuimos juntas hasta la oficina de informes y administraci&oacute;n, para que nos entreguen un folleto con los horarios, los precios, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15962,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26219","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15962"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26219"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26219\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}