{"id":26250,"date":"2020-10-20T07:02:56","date_gmt":"2020-10-20T07:02:56","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-20T07:02:56","modified_gmt":"2020-10-20T07:02:56","slug":"la-amiga-de-mi-madre-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-amiga-de-mi-madre-parte-i\/","title":{"rendered":"La amiga de mi madre (Parte I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26250\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Maritza, es una amiga de m&iacute; madre desde su infancia. Ronda alrededor de sus 38 a&ntilde;os. Es una mujer de 1.65 m de altura, cabello casta&ntilde;o oscuro, no es de complexi&oacute;n muy delgada sin embargo eso no evita que posea una figura muy sensual. Sus pechos de un generoso tama&ntilde;o se dibujan en su ropa como dos gotas de agua, son firmes para su edad y he notado que no parecen necesitar de sost&eacute;n para que permanezcan en su sitio.<\/p>\n<p>Su cintura no es tan delgada, pero la anchura de sus gl&uacute;teos dibuja sus voluminosas curvas haci&eacute;ndola ver muy sensual y apetecible. Sus piernas son robustas pero bien formadas y no hay signos de flacidez por ninguna parte de su cuerpo. Para su edad est&aacute; muy bien conservada.<\/p>\n<p>Ella nunca se cas&oacute; ni tuvo hijos. Intent&oacute; llevar una vida de pareja con un sujeto pero el tipo era un irresponsable. Despu&eacute;s de dos historias similares decidi&oacute; optar por la vida de soltera.<\/p>\n<p>Los &uacute;ltimos 2 a&ntilde;os han sido un poco complicados para ella en cuestiones laborales y econ&oacute;micas. La terrible situaci&oacute;n sanitaria y las medidas de cuarentena hab&iacute;an terminado de complicar su condici&oacute;n.<\/p>\n<p>En busca de una soluci&oacute;n a su problem&aacute;tica decidi&oacute; emprender y convirti&oacute; la sala de su casa en un local de venta de ropa americana a precios bajos.<\/p>\n<p>Aun as&iacute; el negocio no parec&iacute;a ir del todo bien. En un par de ocasiones le escuch&eacute; contar a mi madre que las ventas eran muy escasas y que apenas lograba cubrir los gastos de comida y servicios.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana me dirig&iacute;a al supermercado. Pas&eacute; frente a su casa, que me queda de camino, pude verla sentada, recostada en el mostrador, su local no ten&iacute;a cliente alguno. Aburrida ocupaba su tiempo husmeando en su celular mientras esperaba la visita de alg&uacute;n cliente.<\/p>\n<p>Esa escena me pareci&oacute; triste, de vuelta a casa decid&iacute; pasar por su local y comprar alguna prenda para tratar de alegrarle un poco el d&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hola!, &iexcl;Quiero toda la ropa del local por favor! &ndash;entr&eacute;, bromeando alegremente para animarla.<\/p>\n<p>-Hola muchach&oacute;n, que gusto verlo, pase, con gusto empacar&eacute; todo &ndash;respondi&oacute; mientras re&iacute;a de mis ocurrencias.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; hasta el mostrador donde estaba, la salud&eacute; con un beso en la mejilla como era costumbre y pos&eacute; mi mano suavemente sobre la suya en el mostrador.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal est&aacute; Mari, como le ha ido?<\/p>\n<p>-Aqu&iacute;, haciendo la lucha como siempre, pero el negocio est&aacute; muerto estos d&iacute;as, a usted &iquest;qu&eacute; tal le va?<\/p>\n<p>-Normal, todo tranquilo, ah&iacute; viendo qu&eacute; hacemos.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal su mam&aacute;, est&aacute;n todos bien en casa?<\/p>\n<p>-Si gracias a Dios todos estamos bien, tratamos de no salir mucho por esto del virus &ndash;dije mientras comenzaba a husmear entre la ropa que ten&iacute;a a la venta.<\/p>\n<p>-Me alegra mucho y &iquest;que cuenta la novia? &ndash;me pregunt&oacute; en son de broma, pues sab&iacute;a qu&eacute; hace tiempo que estoy soltero<\/p>\n<p>-&iquest;Novia?, yo no s&eacute; qu&eacute; es eso Mari, es pecado. &ndash;le dije riendo.<\/p>\n<p>-Ya va siendo hora de que se consiga una linda muchacha, tengo que conocer a sus hijos a&uacute;n.<\/p>\n<p>-Jaja no Mari, tranquila, no me apresure que yo estoy bien as&iacute;, por el momento. Adem&aacute;s quien sabe, a lo mejor y me quedo soltero. A usted no le va tan mal.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay no! No diga eso, usted tiene que hacer su vida. Si supiera, no siempre es tan bueno estar solo como pudiera parecer. &ndash;me respondi&oacute; con un tono un poco desalentador.<\/p>\n<p>-&Aacute;nimo Mari, ya ver&aacute; que las cosas van a mejorar, usted sabe que cuenta con nuestra familia, en especial conmigo&hellip; y para que vea, quiero comprar un par de cosas, &iquest;tiene donde pueda probarme esto?<\/p>\n<p>-Ay tan lindo, gracias, si claro. Venga por aqu&iacute; tengo el vestidor.<\/p>\n<p>Yo hab&iacute;a escogido un par de playeras, un pantal&oacute;n y una bermuda. Ella me mostr&oacute; el vestidor, detr&aacute;s del mostrador principal. Era un espacio angosto que ella hab&iacute;a acondicionado.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; con las playeras, una me qued&oacute; bien, la segunda era muy peque&ntilde;a. Hac&iacute;a calor, as&iacute; que decid&iacute; quedarme sin camisa mientras me probaba las dem&aacute;s prendas. El pantal&oacute;n me quedaba, pero era demasiado ajustado para mi gusto.<\/p>\n<p>Cuando me inclin&eacute; para probarme la bermuda la cortina se abri&oacute; levemente, pude ver el enorme trasero de Maritza que se encontraba apoyando sus codos sobre el mostrador mirando su celular.<\/p>\n<p>Llevaba unos leggings grises, una blusa corta de tirantes que se sub&iacute;a f&aacute;cilmente sobre sus prominentes gl&uacute;teos. Pod&iacute;a ver su diminuta tanga marcarse por debajo de esos apretados leggings. Sus pechos posaban delicadamente sobre uno de sus antebrazos en el mostrador. Maritza parec&iacute;a haber subido un par de kilos esa temporada, pero los hab&iacute;a ganado exclusivamente en sus gl&uacute;teos y tetas, lo cual la hac&iacute;a ver m&aacute;s sensual que de costumbre.<\/p>\n<p>Una intensa erecci&oacute;n brot&oacute; entre mis piernas. Llevaba rato teniendo deseos de intentar algo con Maritza, y aquel ser&iacute;a el momento perfecto.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mari! &ndash;grit&eacute;<\/p>\n<p>-Si d&iacute;game &ndash;dijo mientras se acercaba al vestidor.<\/p>\n<p>-&iquest;No tiene una talla m&aacute;s grande de bermuda? Esta me qued&oacute; muy peque&ntilde;a, mire &ndash;le dije riendo.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la cortina para mostrarle, la bermuda no me cerraba en la cadera, desabrochada, con el zipper abajo y con el enorme bulto de m&iacute; erecci&oacute;n que sobresal&iacute;a entre la prenda, le mostr&eacute;.<\/p>\n<p>Maritza me mir&oacute; de una manera lasciva que jam&aacute;s hab&iacute;a demostrado. Trat&oacute; de disimular pero fue inevitable notar que observaba mi paquete mientras fing&iacute;a ver la bermuda. Me mir&oacute; sorprendida y en silencio por unos segundos para luego reaccionar.<\/p>\n<p>-Ah, ya veo, si claro, buscar&eacute; una m&aacute;s grande y se la traigo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Gracias Mari! &ndash;me qued&eacute; dentro del vestidor acarici&aacute;ndome el pene mientras fisgoneaba el trasero de Maritza balance&aacute;ndose al caminar.<\/p>\n<p>Luego de un rato regres&oacute; con lo solicitado.<\/p>\n<p>-Encontr&eacute; una talla m&aacute;s grande, pero no del mismo color, esta es negra &ndash;dijo, acerc&aacute;ndose a la cortina del vestidor.<\/p>\n<p>Perfectamente pudo colgar la prenda por arriba de la cortina para que yo la tomase. Pero no, se qued&oacute; parada frente a la cortina como esperando que yo saliera a recibirla de sus manos.<\/p>\n<p>-Bueno, no hay problema, lo importante es que me quede &ndash;abr&iacute; la cortina nuevamente. Esta vez me encontraba casi desnudo. El b&oacute;xer era la &uacute;nica prenda que ten&iacute;a puesta y que cubr&iacute;a la enorme erecci&oacute;n que el cuerpo de Maritza me provocaba.<\/p>\n<p>-S&iacute;, d&eacute;jeme ver c&oacute;mo le queda esa &ndash;me dijo, manteniendo la cortina abierta con una de sus manos.<\/p>\n<p>Maritza me mir&oacute; de pies a cabeza mientras yo me colocaba lentamente la prenda. Sus ojos brillaban de deseo, su voz estaba temblorosamente nerviosa y una humedad leve pod&iacute;a notarse sobre sus leggings entre sus piernas.<\/p>\n<p>-Mmm, me parece que esa le queda bien, dese la vuelta, d&eacute;jeme ver &ndash;dijo observando mi trasero mientras me giraba.&ndash; si definitivamente te queda muy bien, bonito b&oacute;xer por cierto, &iquest;qu&eacute; marca es?<\/p>\n<p>Su pregunta era inusual, pero la curiosidad y el morbo de la situaci&oacute;n hicieron que le siguiera la corriente.<\/p>\n<p>-American Clothes, creo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y te gusta usar de esa marca?, creo que tengo un par de esos que podr&iacute;an interesarte &ndash;dijo mientras se giraba agach&aacute;ndose para buscar en el mostrador los dichosos b&oacute;xer.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a ver como sus gl&uacute;teos se ensanchaban y abr&iacute;an cuando se inclinaba. Se puso en cuatro bajando su cabeza lo m&aacute;s posible, hurgando en el mostrador y dej&aacute;ndome su culo como espect&aacute;culo para que lo disfrutara. Los labios de su vulva se marcaban en sus leggings apretados y la humedad que dejaban escapar hab&iacute;a hecho una mancha oscura en la tela que se expand&iacute;a lentamente hacia sus muslos.<\/p>\n<p>Mi pene estaba duro y enorme. La humedad en la punta de mi glande hab&iacute;a marcado mi ropa interior.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; est&aacute;n &ndash;dijo, levant&aacute;ndose y llev&aacute;ndome las prendas.&ndash; Uy mira nada m&aacute;s, creo que si los necesitara despu&eacute;s de todo. &ndash;dijo mirando mi evidente humedad.<\/p>\n<p>-Supongo que s&iacute; me servir&aacute;n &ndash;respond&iacute; mientras tomaba las prendas.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en un banquillo frente a m&iacute;, con las cortinas abiertas y se qued&oacute; mir&aacute;ndome.<\/p>\n<p>-Bien, adelante muchach&oacute;n, quiero ver c&oacute;mo te quedan esos calzoncillos.<\/p>\n<p>Baj&eacute; lentamente mi ropa interior, como dejando que ella disfrutara de lo que ve&iacute;a y parec&iacute;a gustarle mucho. Un enorme pene de 19 cm sali&oacute; de entre mi ropa. Estaba totalmente erecto, hinchado fuertemente, las venas recorr&iacute;an toda su longitud desde el tronco al glande. Una inflamada cabeza brillaba en un extremo y por el otro extremo, debajo, unos test&iacute;culos colgantes, completamente llenos y urgidos por descargarse.<\/p>\n<p>-Vaya, se ha convertido en todo un hombre. &ndash;dijo Maritza con un tono de excitaci&oacute;n y lujuria.<\/p>\n<p>-&iquest;Le parece?<\/p>\n<p>-Claro, no hab&iacute;a visto un pene de semejante tama&ntilde;o jam&aacute;s. No entiendo como sigues soltero. Con semejante herramienta ha de volver locas a las chicas.<\/p>\n<p>Los pezones erectos de Maritza resaltaban de su ajustada blusa, sus pechos se asomaban levemente fuera de sus tirantes. Desliz&oacute; sus manos al medio de sus piernas, apretujando y levantando sus pechos con sus b&iacute;ceps. Sus manos comenzaron a acariciar su sexo delicadamente. Sus fluidos hab&iacute;an escurrido en el banquillo que ya se notaba h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a ella, me inclin&eacute; buscando su boca con la m&iacute;a y la bes&eacute; apasionadamente mientras una de mis manos hurgaba entre sus sost&eacute;n apretando sus exquisitas tetas. Su boca estaba ardiendo, su agitada respiraci&oacute;n mostraba su desenfrenado deseo alimentado por la larga abstinencia de la solter&iacute;a.<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute; frente a ella y acomod&eacute; su cabello atr&aacute;s de su cabeza y la sujet&eacute;. Acarici&eacute; su mejilla y suavemente baj&eacute; su barbilla abriendo su boca la cual ya estaba salivando viscosamente. Asom&eacute; mi glande a su boca y de forma hambrienta Maritza comenz&oacute; a devorar mi verga con fuertes succiones. Masturbaba mi pene desde la ra&iacute;z mientras se com&iacute;a el otro extremo. La calidez de su boca era exquisita. Sus pechos colgaban balance&aacute;ndose libres luego de haberlos sacado con mis manos.<\/p>\n<p>Estaba cumpliendo una maravillosa fantas&iacute;a que hace tiempos deseaba. Lo que lo hac&iacute;a m&aacute;s excitante era el hecho de que la entrada del su casa segu&iacute;a abierta, ve&iacute;a a la gente en la calle pasar frente al su puerta mientras Maritza engull&iacute;a mi verga deliciosamente. En cualquier momento podr&iacute;a entrar alguien y pillarnos en el acto.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mi verga de la boca de Maritza, me arrodill&eacute; frente a ella que segu&iacute;a sentada en el banquillo, sus tetas quedaban a la altura de mi boca y comenc&eacute; a degustarlas con ansias.<\/p>\n<p>Lam&iacute; la periferia de sus pezones para luego mamar como un reci&eacute;n nacido aquellas tetas, succionaba fuertemente mientras jugueteaba su pez&oacute;n con mi lengua. Mientras tanto una de mis manos apretaba su otro pecho y la otra mano masajeaba su vulva que destilaba jugos lubricantes en sus leggings.<\/p>\n<p>-Oh! Ah! Que delicia, uf! No puedo creerlo, esto no est&aacute; bien Donni, ah! &ndash;me dec&iacute;a Maritza.<\/p>\n<p>-Acaso &iquest;no era esto lo que quer&iacute;as?, eres una zorra y ahora por fin ser&aacute;s m&iacute;a &ndash;le dec&iacute;a descort&eacute;s.<\/p>\n<p>El decoro entre nosotros hab&iacute;a bajado a nivel de iguales. Ya no hab&iacute;a m&aacute;s &ldquo;usted&rdquo; respetuoso. Ahora &eacute;ramos amantes.<\/p>\n<p>Llev&eacute; a Maritza hasta el piso y una vez tumbada sobre su espalda, le arranque sus mojados leggings junto con su ropa interior. Su sexo era impresionante, ella llev&oacute; sus rodillas a sus pechos sujetando sus piernas y yo me lanc&eacute; a devorar su hermosa vulva a placer.<\/p>\n<p>Sus labios eran carnosos, ros&aacute;ceos, estaba totalmente depilada, sus fluidos vaginales escurr&iacute;an por su ano. Baj&eacute; hasta su vagina, abr&iacute; su vulva con mis dedos y un cl&iacute;toris endurecido emergi&oacute; entre ellos. Inmediatamente comenc&eacute; a lamerlo, lo lam&iacute;a como un ni&ntilde;o lame su paleta, endurec&iacute;a mi lengua para meterla cuanto pudiese en su vagina.<\/p>\n<p>Ella gem&iacute;a incesantemente de placer, se estremec&iacute;a, sus piernas temblaban y su abdomen se contra&iacute;a con cada leng&uuml;etazo. Introduje dos dedos y comenc&eacute; a moverlos estimulando su punto G. Ella gozaba, apretaba mi cabello con su mano y acariciaba mi cabeza mientras yo devoraba aquel fest&iacute;n.<\/p>\n<p>De repente, escuchamos unos pasos entrar, era Jazm&iacute;n, una amiga de Maritza&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Maritza, es una amiga de m&iacute; madre desde su infancia. Ronda alrededor de sus 38 a&ntilde;os. Es una mujer de 1.65 m de altura, cabello casta&ntilde;o oscuro, no es de complexi&oacute;n muy delgada sin embargo eso no evita que posea una figura muy sensual. Sus pechos de un generoso tama&ntilde;o se dibujan en su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16430,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26250","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16430"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26250"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26250\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}