{"id":26263,"date":"2020-10-20T23:01:20","date_gmt":"2020-10-20T23:01:20","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-20T23:01:20","modified_gmt":"2020-10-20T23:01:20","slug":"carla-y-su-aventura-en-una-nueva-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/carla-y-su-aventura-en-una-nueva-ciudad\/","title":{"rendered":"Carla y su aventura en una nueva ciudad"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26263\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Carla se hab&iacute;a mudado a una nueva ciudad, a sus 26 a&ntilde;os, una nueva oportunidad laboral le hizo tomar la decisi&oacute;n de marcharse y comenzar una relaci&oacute;n a distancia con su pareja. La falta de sexo y la emoci&oacute;n ante una vida nueva en un lugar desconocido, pronto hicieron aflorar sus fantas&iacute;as m&aacute;s perversas.<\/p>\n<p>F&iacute;sicamente, Carla era una joven con una belleza un tanto ex&oacute;tica; pelirroja, piel blanquita y pecosa en el rostro, labios rosas y carnosos, ojos verdes y ligeramente rasgados&hellip; De estatura media, su cuerpo hacia babear a todo el que la ve&iacute;a: piernas delgadas y firmes; un culito redondo y resping&oacute;n que hipnotizaba y unas tetas naturales muy bien puestas, redonditas, con un escote espectacular y unos pezoncitos rosados que le encantaba marcar bajo sus tops para que todas las miradas se perdieran en ellos&hellip;<\/p>\n<p>A Carla le encantaba sentirse deseada a todas horas, ten&iacute;a una sensibilidad sexual muy especial, por no decir que era una cachonda. Le encantaba andar por la calle sin ropa interior para que cada uno de sus pasos hiciera rozar sus labios vaginales, a la par que sus pezones se erizaban&hellip;<\/p>\n<p>Despertaba miradas lascivas toda ella: su cara contin&uacute;a de excitaci&oacute;n, el movimiento de sus tetas con sus pezones marcados y ese contoneo de caderas que hac&iacute;a que las cabezas se giraran y las miradas se quedaran atrapadas en su culo. Le pon&iacute;a cachonda y le encantaba sentir como su co&ntilde;ito ard&iacute;a y se empapaba, sabiendo que hab&iacute;a tanta polla erecta deseando follarla, incluso sabiendo que provocaba que el co&ntilde;o de otras mujeres se mojara tanto como el de ella.<\/p>\n<p>Cada d&iacute;a llegaba excitada como una perra a casa y devoraba la polla de su novio hasta dejarla seca, de lo cual &eacute;l estaba encantado. Sab&iacute;a que su novia era una guarra a la que le encantaba zorrear con todo el mundo, pero le compensaban las tremendas folladas que le pegaba a diario. Hab&iacute;an llegado a un acuerdo: ella pod&iacute;a empalmar todas las pollas y cl&iacute;toris que le vinieran en gana, pero la &uacute;nica que se follar&iacute;a ser&iacute;a la suya.<\/p>\n<p>Ahora, con su novio lejos, todo era m&aacute;s dif&iacute;cil. Segu&iacute;a saliendo a la calle dispuesta a levantar pasiones, pero al llegar a casa toda mojada no ten&iacute;a quien le saciara.<\/p>\n<p>El segundo d&iacute;a en su nueva casa, Carla volv&iacute;a de dar un paseo por las tiendas del centro. Llevaba un pantal&oacute;n corto y ce&ntilde;ido por arriba del ombligo que le marcaba todo su culito, que asomaba por debajo, y hasta su co&ntilde;o. Arriba llevaba un top blanco de tirantes que abarcaba lo justito para tapar sus tetas y dejar bien marcados sus pezones.<\/p>\n<p>Subiendo en el ascensor coincidi&oacute; con un hombre muy atractivo, de alrededor de 40 a&ntilde;os, vest&iacute;a una camisa, americana y vaqueros; era alto y se notaba que hacia deporte; su imagen impon&iacute;a y era lo que le faltaba a Carla para llegar a casa desesperada por un orgasmo. Ella no le dirigi&oacute; la palabra, pero su cara no pod&iacute;a ocultar lo cachonda que le pon&iacute;a y cay&oacute; en su habitual zorreo de miradas.<\/p>\n<p>&Eacute;l tom&oacute; la iniciativa y le pregunt&oacute; si se hab&iacute;a mudado al piso de enfrente, ya que la hab&iacute;a visto por la ventana el d&iacute;a anterior y sab&iacute;a que estaba en alquiler. Ella asinti&oacute; t&iacute;midamente y &eacute;l le pregunto si se llamaba Carla, a lo cual ella respondi&oacute; sorprendida que s&iacute;. Le dijo que no era adivino, pero que el cartero hab&iacute;a dejado un paquete para ella en su casa y que si quer&iacute;a pasar a recogerlo.<\/p>\n<p>Carla estaba cachond&iacute;sima, durante el minuto que pas&oacute; en el ascensor con ese hombre no par&oacute; de imaginar todas las posturas en las que podr&iacute;a foll&aacute;rselo en ese metro cuadrado y en todos las partes de su cuerpo donde su polla podr&iacute;a correrse. Sin embargo, no quer&iacute;a ponerle los cuernos a su novio. Al menos no tan pronto. &Eacute;l la invit&oacute; a pasar, pero ella le dijo que ten&iacute;a prisa y que le esperaba en la puerta.<\/p>\n<p>Al llegar a casa y abrir el paquete, Carla encontr&oacute; una nota de su novio que dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&ldquo;Mi amor, imagino lo dif&iacute;cil que estar&aacute; siendo para ti llegar a casa y no tener una polla cerca que llevarte a la boca. Con lo zorra que eres, seguro que ya has salido a la calle a pasearte como una perra en celo y ahora mismo tienes hasta los muslos mojados. Espero que este regalito te ayude a apagar un poco tu fuego, porque ya s&eacute; que del todo es imposible. Te amo, putita. No olvides grabarte y ense&ntilde;arme como te corres&rdquo;.<\/p>\n<p>En la caja ven&iacute;a un consolador de cristal, enorme, dur&iacute;simo y precioso. Carla no ve&iacute;a el momento de met&eacute;rselo entero, pero le gustaba tanto esa sensaci&oacute;n de excitaci&oacute;n, que decidi&oacute; prepararse un ba&ntilde;o de sales y espuma, ponerse m&uacute;sica er&oacute;tica y abrirse un buen vino, para as&iacute; dar rienda suelta a sus pensamientos y alargar al m&aacute;ximo el ardor que sent&iacute;a dentro.<\/p>\n<p>Una vez en la ba&ntilde;era, comenz&oacute; a acariciarse las tetas lentamente, pellizc&aacute;ndose los pezones hasta sentir ese ligero dolor que tanto le pervert&iacute;a, bajando por su cintura, acariciando su ombligo y hundiendo sus manos entre su co&ntilde;o. Quer&iacute;a pensar en su novio, pero no se quitaba de la cabeza la voz grave de su vecino, el calor que desprend&iacute;a su cuerpo en el ascensor, imaginar c&oacute;mo tendr&iacute;a la polla&hellip;<\/p>\n<p>Bebi&oacute; un sorbo de vino y apoy&oacute; la copa sobre su cl&iacute;toris, jugando a rozarla con &eacute;l mientras con la otra mano manoseaba sus tetas imaginando que eran las manos de su vecino quien lo hac&iacute;an. Joder, aun no sab&iacute;a su nombre y ya hab&iacute;a fantaseado hasta con el sabor de sus corridas.<\/p>\n<p>Tras un buen rato, en el que se autocastig&oacute; varias veces para no llegar al orgasmo, sali&oacute; de la ba&ntilde;era y decidi&oacute; obedecer las &oacute;rdenes de su novio. Le gustaba provocar, pero a&uacute;n m&aacute;s le encantaba ser una perrita obediente. Su novio le hab&iacute;a ordenado grabarse y ense&ntilde;arle como disfrutaba de su regalo, pero decidi&oacute; que no s&oacute;lo &eacute;l ser&iacute;a quien disfrutara del momento.<\/p>\n<p>Record&oacute; que su vecino le hab&iacute;a dicho que le hab&iacute;a visto por la ventaba, as&iacute; que decidi&oacute; mover el sof&aacute; delante de la misma, para que &eacute;l tambi&eacute;n pudiera disfrutar del espect&aacute;culo. La abri&oacute;, puso el m&oacute;vil a grabar y se reclin&oacute; sobre el sof&aacute;, vistiendo solo una peque&ntilde;a toalla, dejando la caja del regalo junto a ella. Comenz&oacute; a untarse aceite por las piernas de manera muy sensual. Poco a poco fue subiendo hasta abrir un poco la toalla y dejar su co&ntilde;o depiladito a la vista. Empez&oacute; a ponerse aceite por los brazos, subiendo hasta su pecho.<\/p>\n<p>Con un ligero movimiento, hizo que su toalla se abriera y empez&oacute; a restregarse las tetas y llenarlas de aceite, haciendo que relucieran y resbalaran tanto que pudo evitar soltar un gemido mientras pellizcaba, estaba vez m&aacute;s fuerte, sus pezones. Volvi&oacute; a gemir, esta vez m&aacute;s fuerte. Deseaba que su vecino la escuchar&aacute; y se masturbar&aacute; mir&aacute;ndola desde el otro lado de la ventana. Abri&oacute; la caja y sac&oacute; el consolador. Deb&iacute;a medir por lo menos 20 cm. La boca se le hizo agua y lo llevo a sus labios, abri&eacute;ndolos ligeramente y sacando su lengua para llenarlo de saliva.<\/p>\n<p>Poco a poco se lo fue metiendo entero en la boca, quer&iacute;a que su vecino imaginara que era su polla la que estaba mamando. Cada vez se emocionaba m&aacute;s, aumentaba la velocidad en la que ese falo entraba y sal&iacute;a de su boca, se le ca&iacute;a la baba por la comisura de los labios y mojaba sus tetas. Casi no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s y a&uacute;n no se lo hab&iacute;a metido en el co&ntilde;o. Hab&iacute;a llegado el momento. Lo llev&oacute; todo empapado a su rajita y comenz&oacute; a acariciarla con la punta. No pod&iacute;a parar de gemir, cada vez m&aacute;s fuerte. Menudo espect&aacute;culo estaba dando ella sola.<\/p>\n<p>Su novio iba a flipar viendo el video y ojal&aacute; que su vecino ya lo estuviera haciendo. Jug&oacute; un rato con su cl&iacute;toris y lo acerco a su agujerito. Quer&iacute;a alargar el juego, pero no pod&iacute;a m&aacute;s, iba a reventar. As&iacute; que de golpe, se lo meti&oacute; todo de una en el co&ntilde;o. Joder, que grande era. Solt&oacute; un gemido s&uacute;per fuerte, su espalda se arque&oacute; provocando un movimiento muy sensual en su cuerpo. Con la mano que le quedaba libre no paraba de estrujar sus tetas, se iba a arrancar los pezones a ella misma. El orgasmo no tard&oacute; en llegar, no pudo reprimirse m&aacute;s, pero tampoco quer&iacute;a acabar nunca.<\/p>\n<p>Apoy&oacute; el consolador en el sof&aacute; y, dando la espalda a la ventana, ofreciendo unas vistas espectaculares de su culo, se sent&oacute; sobre &eacute;l y empez&oacute; a foll&aacute;rselo como si le fuera la vida el ello. Se corri&oacute; varias veces, su flujo ca&iacute;a a chorros por la base del consolador y form&oacute; un charco en el sof&aacute;. Continu&oacute; hasta no poder m&aacute;s, respir&oacute; unos minutos exhausta y exhibiendo su despampanante cuerpo tumbado.<\/p>\n<p>Apag&oacute; el video y se fue a la cama, con una sonrisa de satisfacci&oacute;n y el co&ntilde;o aun chorreando.<\/p>\n<p>Este ha sido mi primer relato. Si os ha gustado y quer&eacute;is seguir conociendo las aventuras que le esperan a Carla, no ten&eacute;is m&aacute;s que decirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Carla se hab&iacute;a mudado a una nueva ciudad, a sus 26 a&ntilde;os, una nueva oportunidad laboral le hizo tomar la decisi&oacute;n de marcharse y comenzar una relaci&oacute;n a distancia con su pareja. La falta de sexo y la emoci&oacute;n ante una vida nueva en un lugar desconocido, pronto hicieron aflorar sus fantas&iacute;as m&aacute;s perversas. 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