{"id":26273,"date":"2020-10-20T22:00:00","date_gmt":"2020-10-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-20T22:00:00","modified_gmt":"2020-10-20T22:00:00","slug":"entregadas-a-sus-instintos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/entregadas-a-sus-instintos\/","title":{"rendered":"Entregadas a sus instintos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26273\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Diana, la rubia compa&ntilde;era de trabajo, la reconoc&iacute;a como a la &uacute;nica propicia para escuchar mis dilemas.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que era bastante madura a pesar de sus veintinueve a&ntilde;os y por haberla encubierto o defendido en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, se hac&iacute;a merecedora de mi absoluta confianza.<\/p>\n<p>Algunas veces tambi&eacute;n se hab&iacute;a hecho incontenible alguna discusi&oacute;n; como en aquella oportunidad en la cual nos encontr&aacute;bamos ambas, copas de por medio, en mi peque&ntilde;o apartamento.<\/p>\n<p>A Diana le esperaba un excelente futuro si con los a&ntilde;os aprend&iacute;a a manejar aquel aspecto dominante y magn&iacute;fico de exuberante mujer, con sus ostensibles y abundantes formas.<\/p>\n<p>Yo en cambio, algo m&aacute;s menuda con mis veinticinco a&ntilde;os, pose&iacute;a esa inseguridad que un ser humano puede arrastrar toda la vida: tengo el cabello negro y algo m&aacute;s corto que el de Diana, y una presencia menos carism&aacute;tica lo que, inevitablemente, me lleva a refugiarme permanentemente en los consejos de mi amiga.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; importa si ese tipo ni te mira! &#8211; me dec&iacute;a Diana al respecto de lo que acababa de manifestarle -. Acaso, &iquest;no existen millones de hombres en el mundo? &#8211; concluy&oacute; exhalando un cierto vapor et&iacute;lico sobre mi rostro, mientras compart&iacute;amos el mismo sof&aacute; de tres plazas.<\/p>\n<p>S: El caso es que me atrae este, me parece un buen individuo.<\/p>\n<p>D: Perm&iacute;tame&#8230; &iexcl;Te felicito!<\/p>\n<p>Expector&oacute; sonriendo socarronamente y sacudiendo un vaso de Martini que salpic&oacute; licor sobre la mesita ratona.<\/p>\n<p>S: &iquest;No est&aacute;s de acuerdo?<\/p>\n<p>D: Lo que creo es que, de continuar as&iacute;, terminar&aacute;s esclava de alg&uacute;n &quot;buen individuo&quot;. Tienes veinticinco a&ntilde;os; &iexcl;y te est&aacute; llegando la hora de buscar desesperadamente un semental para tus hijos!<\/p>\n<p>S: &iquest;Acaso crees que no est&aacute; bien una compa&ntilde;&iacute;a estable?<\/p>\n<p>D: &iexcl;Lo que me parece mal, es someterse, as&iacute; como as&iacute; a un hombre!<\/p>\n<p>Percib&iacute; en Diana el avanzado estado de embriaguez, pese a molestarme la altaner&iacute;a con la que me hablaba, quise seguirle el punto sirvi&eacute;ndome tambi&eacute;n un vaso lleno de licor y bebi&eacute;ndomelo de un trago.<\/p>\n<p>S: Quiz&aacute; tenga la curiosidad de conocer ahora, &iexcl;la experiencia de un afecto s&oacute;lido!<\/p>\n<p>D: &iquest;Y quieres empezar con alguien que ni siquiera te mira?<\/p>\n<p>El alcohol hac&iacute;a efecto en las dos cabezas, atentando contra las respuestas r&aacute;pidas y a medida que gir&aacute;bamos sobre el mismo tema, era dif&iacute;cil soportar para m&iacute; una cierta impresi&oacute;n de admiraci&oacute;n hacia Diana.<\/p>\n<p>La atm&oacute;sfera nocturna se acentuaba con la leve luz de una l&aacute;mpara de pie, y era agradable dejarse llevar por el gustito que saboreaban los paladares, desde donde amenazaban con levantar vuelo unos p&aacute;jaros descarriados e imprevisibles.<\/p>\n<p>Disfrut&aacute;bamos, a pesar de la confrontaci&oacute;n, de la presencia mutua, observ&eacute; un par de veces a mi compa&ntilde;era de arriba a abajo, abstra&iacute;da; y conclu&iacute; para mis adentros que, una mujer con aquel porte, deb&iacute;a por lo menos ser escuchada con atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>S: &iquest;Y qu&eacute; debo hacer con mis ganas?<\/p>\n<p>D: &iquest;As&iacute; que se trata s&oacute;lo de ganas?<\/p>\n<p>Un repentino silencio zumb&oacute; mis o&iacute;dos, decididamente, y ante mi sorpresa, Diana llev&oacute; una mano hasta uno de mis senos y comenz&oacute; a masajearlo suavemente.<\/p>\n<p>El ambiente comenzaba a enrarecerse como producto del alcohol y la hora, creando ese sopor que, como c&oacute;mplice noct&aacute;mbulo, suele aparecerse en esas circunstancias.<\/p>\n<p>S: &iquest;Por qu&eacute; me acaricias?<\/p>\n<p>D: &iexcl;Simplemente que quiero corresponder a tus ganas!<\/p>\n<p>Me dijo la rubia haciendo lucir una mirada que se entend&iacute;a con la blanca dentadura que exhib&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo no deduc&iacute;a hasta donde iba a llegar la broma, pero a&uacute;n perpleja, dejaba que aquella mano recorriera hacia todos lados mis pechos s&oacute;lo cubiertos por una fina blusa.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a pasado por una experiencia tan inusual como aquella y, quiz&aacute; abandonada a la expectativa de saber con qu&eacute; ocurrencia Diana cortar&iacute;a la situaci&oacute;n, no atinaba a sacarle la mano.<\/p>\n<p>S: &iexcl;Es que preferir&iacute;a la mano de un hombre!<\/p>\n<p>D: &iexcl;Las mujeres nos conocemos m&aacute;s entre nosotras!<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creer lo que estaba haciendo mi amiga, Diana intent&oacute; acercarme su boca sin dejar de sonre&iacute;rme con aquella mirada vidriosa, pero cuando estaba pr&oacute;xima, le di un peque&ntilde;o empuj&oacute;n sac&aacute;ndomela de encima, me serv&iacute; otro vaso, y comenc&eacute; a beb&eacute;rmelo.<\/p>\n<p>S: &iexcl;No sab&iacute;a que fueras lesbiana!<\/p>\n<p>Fui bebiendo trago tras trago con la mente en blanco, mientras, Isabel tambi&eacute;n hab&iacute;a llenado nuevamente su vaso.<\/p>\n<p>D: &iquest;Qui&eacute;n puede estar seguro de nada?<\/p>\n<p>Me encontraba un poco aturdida, superada; otra vez como tantas delante de un desolado fin de semana, o m&aacute;s bien de un oscuro laberinto lleno de inseguridades.<\/p>\n<p>Por la ventana abierta se ve&iacute;a el cielo negro y rojizo, adquiriendo aquella tensi&oacute;n pegajosa, inexpresable, que tiene el invierno ciudadano.<\/p>\n<p>Vi a la mujer-amiga vestida sensualmente de azul que ten&iacute;a a mi lado, con largas y espl&eacute;ndidas piernas expuestas a mi mirada, sorprendi&eacute;ndome una vez m&aacute;s, ofreci&eacute;ndome algo insospechadamente nuevo que nunca se me hab&iacute;a pasado por la mente.<\/p>\n<p>Era una poderosa presencia cincelada de desaf&iacute;o; pero confiable, como una opci&oacute;n ideal para quien no sabe qu&eacute; hacer con sus noches.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Me har&aacute; bien esto?&quot;, me cuestion&eacute; por un instante.<\/p>\n<p>S: &iexcl;Entonces vamos al dormitorio!<\/p>\n<p>Me decid&iacute; al fin queriendo corresponder la sorpresa de mi camarada, e impresion&aacute;ndome de mi propia determinaci&oacute;n &ldquo;Vamos a ver hasta d&oacute;nde te animas a llegar&rdquo;.<\/p>\n<p>El tono de mi voz son&oacute; impasiblemente neutro a pesar de los nervios que me recorrieron las entra&ntilde;as, Diana no hizo ninguna objeci&oacute;n, se levant&oacute; con dificultad, hasta afirmar en el tercer o cuarto paso su andar inseguro por el alcohol.<\/p>\n<p>Entramos al cuarto, en penumbras y sin encender ninguna luz, sin cambiar palabras; apenas quiso sonar una risita de Diana. Esta se sent&oacute; en el borde de mi cama y, con una actitud maquinal, tir&oacute; su vestido al piso, descubriendo sus perfectos senos con orgullo.<\/p>\n<p>Yo acostumbraba mis ojos a la oscuridad y la contemplaba con absorto inter&eacute;s, intentando encontrar en mi mente alguna respuesta para lo que estaba empezando a sentir. &quot;No, no, esto no puede ser cierto. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; sucediendo?&quot; Hice un esfuerzo y me arrodill&eacute; a sus pies de modo que nos encontramos cara a cara.<\/p>\n<p>La ve&iacute;a de muy cerca y observaba, como a trav&eacute;s de una pantalla, aquel rostro en el cual comenzaban a dibujarse unos rasgos intensamente sensuales que me atrajeron: su boca carnosa desped&iacute;a una atractiva sensaci&oacute;n de deseo por lo prohibido, sin tab&uacute;es; en torno a aquellos ojos, que respond&iacute;an como un espejo, descubr&iacute;a un mundo que nunca hab&iacute;a advertido, los bordes fascinantes de un espacio nuevo.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; entonces a besarla, mientras ella me acariciaba tiernamente la cabeza; era una boca m&aacute;s suave que las que hab&iacute;a besado antes.<\/p>\n<p>Me anim&eacute; a palparle los pechos, de una piel fresca y tensa, coronados por dos endurecidos pezones, luego me emprend&iacute; en bajarle la &uacute;nica diminuta prenda &iacute;ntima que le quedaba puesta y cubr&iacute;a su velloso pubis.<\/p>\n<p>Esta se enroll&oacute; a lo largo de las esculturales piernas, incre&iacute;blemente, hab&iacute;a cometido la nunca pensada osad&iacute;a de dejar desnuda a otra mujer y, &iexcl;estaba excitada! Me detuve inhibida por aquel pensamiento y esperando alguna respuesta de mi amiga; si esta se re&iacute;a y acababa el asunto, me aliviar&iacute;a dejarlo por terminado all&iacute;; pero si, en cambio, daba muestras de querer continuar, tambi&eacute;n estaba dispuesta a hacerlo.<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos a llegar muy lejos&rdquo; me susurr&oacute; Diana al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Entonces me sent&iacute; caer de espaldas sobre la cama, unos dedos &aacute;giles hurgaron el bot&oacute;n y el cierre de mi vaquero, e hicieron que este corriera luego hacia el piso; lo mismo pas&oacute; con mi blusa y mi ropa interior.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; los ojos y percib&iacute; el tacto que me rozaba los pezones con una suavidad morbosa en la cual se transluc&iacute;a el car&aacute;cter de Diana, mis dos senos fueron recorridos lentamente, luego el vientre al tiempo que nuestras bocas se juntaban, ahora en un provocativo y lanzado beso de lengua.<\/p>\n<p>La mano que ahora me acariciaba la cintura, busc&oacute; mi sexo ya h&uacute;medo y, sin pudor, se hundi&oacute; en la mata separando mis labios vaginales y encontrando un palpitante cl&iacute;toris que ya a estas alturas deseaba ser acariciado. &quot;&iexcl;Dios m&iacute;o&#8230;!&quot;, pens&eacute; yo que nunca hab&iacute;a estado segura de la existencia de Dios.<\/p>\n<p>D: Dices que quer&iacute;as un hombre, &iexcl;si yo te tengo as&iacute;!<\/p>\n<p>S: &iexcl;Uhm! &iexcl;No digas m&aacute;s!<\/p>\n<p>En el sopor eran las &uacute;nicas palabras que encontraba mi mente confusa, y me desped&iacute; en un instante de otra posibilidad que no fuera la de sentir el momento incre&iacute;blemente intenso que estaba viviendo.<\/p>\n<p>No quer&iacute;a pensar, s&oacute;lo sentir; intu&iacute;a que, cuando un cuerpo sintoniza con otro, cualquier discurso del intelecto desaparece como una pompa de jab&oacute;n.<\/p>\n<p>Los dedos inquietos y diestros de Diana hurgaban en mi intimidad al tiempo que sent&iacute;a ir perdiendo contacto con la realidad; hasta que mi propia humedad se confundi&oacute; con otra; mir&eacute; hacia abajo en un momento de vuelta en m&iacute;, y no pudo dar cr&eacute;dito a lo que ve&iacute;a: &iexcl;mi amiga hund&iacute;a su cabeza entre mis piernas! &iexcl;Lo que ahora sent&iacute;a era la lengua que jugaba con mi cl&iacute;toris de una manera que nunca un hombre lo hubiera llegado a hacer!<\/p>\n<p>S; &iexcl;Ah uhm, uf!<\/p>\n<p>D: &iquest;Te gusta verdad?<\/p>\n<p>Ya no sent&iacute;a m&aacute;s que el deleite del placer, me retorc&iacute;a al percibir la boca de Diana recorri&eacute;ndome los labios vaginales, introduci&eacute;ndome la lengua; y ansiaba corresponderle, compartir lo que estaba sintiendo.<\/p>\n<p>Ya empezaba a experimentar un inconfundible hormigueo en todo el cuerpo mientras mi amiga me introduc&iacute;a, desenfrenadamente, dos dedos hasta el fondo de mis entra&ntilde;as; comenzando a sumergirlos y sacarlos de una manera que me enloquec&iacute;a.<\/p>\n<p>Imaginaba aquella mano empapada con mis fluidos, sin obst&aacute;culo ninguno para, de quererlo, penetrar entera.<\/p>\n<p>Por suerte fren&oacute; un segundo antes de que estallara mi culminaci&oacute;n; vi que la cama hab&iacute;a quedado completamente revuelta como consecuencia de mis involuntarias contorsiones.<\/p>\n<p>D: &iexcl;Ahora te toca a ti!<\/p>\n<p>Dijo Isabel y adopt&oacute; una posici&oacute;n de rodillas, con la cabeza y los brazos apoyados en la almohada, y las redondas nalgas bien en alto, espl&eacute;ndidas, desde donde se ve&iacute;a surcando hacia abajo la tentadora raja de su sexo.<\/p>\n<p>Hacia all&iacute; llev&eacute; mi mano, inspeccionando y mojando mis dedos; luego comenc&eacute; a besarle los muslos, mientras le acariciaba lentamente la abertura, encontrando un cl&iacute;toris inflamado y empapado.<\/p>\n<p>S: &iexcl;Tienes un cuerpazo!<\/p>\n<p>Sin pensarlo, llegu&eacute; con mi boca hasta all&iacute;, roz&aacute;ndolo con la lengua y los labios, Diana se retorc&iacute;a de placer, ayudada por la posici&oacute;n, le introduje un dedo en la vagina lentamente, hasta dejarlo por completo adentro; ya mi mente dejaba de lado cualquier prejuicio.<\/p>\n<p>Rept&eacute; por entre aquellas piernas y comenc&eacute; a pasarle las manos por los pechos, Diana gem&iacute;a sin disimulo ninguno, abandon&oacute; la posici&oacute;n en la que hab&iacute;a permanecido, dej&aacute;ndose caer sobre m&iacute; mientras nos un&iacute;amos en un abrazo, sintiendo ambas el contacto en todo el cuerpo.<\/p>\n<p>&iexcl;Nos humedec&iacute;amos mutuamente los muslos al refregarnos en un continuo movimiento mientras nuestras bocas se un&iacute;an en un ir y venir de lenguas!<\/p>\n<p>S: &iexcl;Que rico es esto!<\/p>\n<p>D: &iexcl;No necesitas esclavizarte a alguien para tener un momento as&iacute;!<\/p>\n<p>Se me ocurri&oacute; interrumpir aquel momento al ocurr&iacute;rseme una idea, no recordaba nunca haberme excitado de aquella manera.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora vuelvo- dije, levant&aacute;ndome. Sent&iacute;a una mezcla incre&iacute;ble de sensaciones en la cabeza; tom&eacute; un par de botellas que hab&iacute;an quedado vac&iacute;as en el comedor y volv&iacute; nuevamente al dormitorio.<\/p>\n<p>All&iacute; reencontr&eacute; la silueta de Diana desnuda en mi cama revuelta; me provocaba volver a expresar libremente mi libido sobre aquel cuerpo de mujer; me sent&iacute;a despojada de cualquier pudor, o m&aacute;s bien me encantaba tambi&eacute;n estar all&iacute; parada y desnuda, con nuevos y deliciosos momentos de placer por delante.<\/p>\n<p>S: &iexcl;Necesitamos algo que nos penetr&eacute;!<\/p>\n<p>Manifest&eacute; mostrando las dos botellas que llevaba, una en cada mano -. Y esto es lo mejor que se me pudo ocurrir.<\/p>\n<p>Mi voz no expresaba el menor recato; era evidente lo entregada que estaba a la situaci&oacute;n, Diana sonri&oacute; nerviosa; se sorprend&iacute;a de la transformaci&oacute;n de su amiga a quien nunca le hab&iacute;a supuesto tan osada; estir&oacute; sus brazos invit&aacute;ndome a subir a la cama con los improvisados artilugios.<\/p>\n<p>Nos arrodillamos una frente a la otra sobre las s&aacute;banas e, intentando que las botellas se sostuvieran a pesar de la poca estabilidad del colch&oacute;n, conseguimos sentarnos cada una sobre uno de los picos, poco a poco, mir&aacute;ndonos con complicidad, comenzamos a acariciarnos nuevamente, recorri&eacute;ndonos mutuamente cada regi&oacute;n que ya se reconoc&iacute;amos como vivamente excitantes.<\/p>\n<p>Segreg&aacute;bamos de nuevo los n&eacute;ctares, cosecha de la lujuria; los dedos recorr&iacute;an los pezones endurecidos, bajaban por la cintura y se introduc&iacute;an en la raja en donde los pin&aacute;culos de los envases, lentamente, iniciaban una penetraci&oacute;n, suspir&aacute;bamos ruidosamente, mezclando saliva y quejidos.<\/p>\n<p>D: &iexcl;Estamos llegando realmente!!!<\/p>\n<p>S: &iexcl;Talvez esto quer&iacute;amos! &iexcl;Ahora debemos sentarnos!!<\/p>\n<p>Un par de horas antes, no hubiera so&ntilde;ado con hablar con tal desparpajo, pero estaba realmente enardecida y, para mi propia sorpresa, descubr&iacute; que fantasear as&iacute;, junto a la confidente de tantas horas, me sobreexcitaba de una forma que era incapaz de definir.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que el pico fr&iacute;o se introduc&iacute;a sin dificultad, lubricado por mis jugos; separ&eacute; un poco las piernas para facilitar aquello. Empezamos a movernos con cierto ritmo.<\/p>\n<p>Yo puse m&aacute;s pasi&oacute;n, le bes&eacute; los dos pezones casi al mismo tiempo, mordisque&aacute;ndolos, lami&eacute;ndolos, sinti&eacute;ndolos dentro de mi boca mientras la botella entraba y sal&iacute;a de acuerdo a que se sentara u oprimiera su vagina haci&eacute;ndola desplazarse hacia fuera.<\/p>\n<p>Aquello no iba a prolongarse demasiado, pues las dos est&aacute;bamos sintiendo la inquietud de un inminente orgasmo, corri&eacute;ndonos por la piel, por la sangre, por los puntos m&aacute;s &aacute;lgidos y expres&aacute;ndose en una respiraci&oacute;n m&aacute;s intensa.<\/p>\n<p>D: &iexcl;Samanta que rico, ah!<\/p>\n<p>S: &iexcl;hemos llegado tan lejos, uhm!<\/p>\n<p>D: &iquest;Ah, que rico, que es esto?<\/p>\n<p>S: &iexcl;No s&eacute;, pero que bien se siente, uhm!<\/p>\n<p>Se convulsion&oacute; con la botella embutida a lo m&aacute;ximo, apret&aacute;ndome con fuerza; le correspond&iacute; con mi lengua por el cuello y los senos.<\/p>\n<p>El &eacute;xtasis se expresaba casi a gritos y sacudidas, supe que tambi&eacute;n hab&iacute;a llegado mi momento; situ&aacute;ndome hacia atr&aacute;s, sent&iacute; que Diana tomaba con una mano la botella y empezaba a hund&iacute;rmela una y otra vez sin pausa, cubri&eacute;ndome el resto del cuerpo con caricias y besos.<\/p>\n<p>Un imponente y largo orgasmo me derriti&oacute; en abundantes fluidos que empaparon la botella, espasmo tras espasmo, sintiendo que nunca en mi vida hab&iacute;a experimentado un momento tan intenso como aquel.<\/p>\n<p>S: &iexcl;Ah, uhm, no!! &iexcl;Que rico!<\/p>\n<p>D: &iexcl;Ah, esto es delicioso, uhm!!!<\/p>\n<p>Poco a poco y, acompasadamente, fui saliendo del trance, acurrucando mi cuerpo junto al de mi amiga que, tambi&eacute;n exhausta, suspiraba con la mirada perdida en el techo.<\/p>\n<p>Las botellas hab&iacute;an quedado a un lado de la cama, inm&oacute;viles como mudos testigos de la lujuria vivida.<\/p>\n<p>&iexcl;Jam&aacute;s hubiera sospechado que eras una lesbiana! y &iexcl;tan libidinosa! coment&oacute; jocosamente Diana luego de unos minutos.<\/p>\n<p>&iexcl;Yo tampoco lo sab&iacute;a! conteste y re&iacute;, &iexcl;con una risa tan libre como hace mucho tiempo no escuchaba de m&iacute; misma!<\/p>\n<p>Nos dimos un beso, un beso m&aacute;s cuerdo, el alcohol ya hab&iacute;a salido de nuestro cuerpo, ahora disfrut&aacute;bamos de nuestra compa&ntilde;&iacute;a y continuamos hasta la madrugada, sabiendo que nuestra amistad jam&aacute;s volver&iacute;a a ser igual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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