{"id":26281,"date":"2020-10-21T22:47:42","date_gmt":"2020-10-21T22:47:42","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-21T22:47:42","modified_gmt":"2020-10-21T22:47:42","slug":"el-chantaje-de-alfredo-a-su-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-chantaje-de-alfredo-a-su-madre\/","title":{"rendered":"El chantaje de Alfredo a su madre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26281\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El s&aacute;bado en la ma&ntilde;ana, Alfredo se levanta muy temprano y sale en su coche sin apenas desayunar, ha tomado solo un sorbo de leche. Estaciona frente a la casa de Alejandro, &eacute;ste que lo est&aacute; esperando baja los pocos escalones que lo separan de la calle y sube al auto. Se saludan.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y a d&oacute;nde vamos Alfredo?<\/p>\n<p>&ndash;A cualquier parte. Es que ten&iacute;a necesidad de salir de casa. &iquest;Y con qui&eacute;n mejor que contigo Alex?<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, vamos a donde t&uacute; quieras Alfred.<\/p>\n<p>&ndash;Por lo pronto vamos a desayunar algo. &iquest;Te gustan las empanadas venezolanas?<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, las he probado. Las de caz&oacute;n no me gustan. Pero las de queso guayan&eacute;s y las de carne mechada me flipan. &ndash;responde Alejandro.<\/p>\n<p>&ndash;A mi tambi&eacute;n me gustan esas y las arepas. &ndash;le dice Alfredo.<\/p>\n<p>&ndash;Pues para luego es tarde.<\/p>\n<p>&ndash;Yo conozco un sitio muy cool en la avenida Paran&aacute; que las hacen muy buenas. &ndash;Y parten al destino seleccionado para desayunar, que les queda a unos 20 minutos en coche.<\/p>\n<p>Se sientan en la terraza del lugar y enseguida son atendidos por una bella chica.<\/p>\n<p>&ndash;Buenos d&iacute;as. Bienvenidos, &iquest;en qu&eacute; puedo ayudar a los se&ntilde;ores? &iquest;Desean desayunar?<\/p>\n<p>&ndash;Esta es la carta del desayuno, seleccionen lo que deseen y me avisan para tomarles la orden. &ndash;Les entrega una carta del men&uacute; a cada uno.<\/p>\n<p>&ndash;Mira, por qu&eacute; no te quedas y as&iacute; nos aclaras algunas dudas. Adem&aacute;s, es tan agradable tener a una chica guap&iacute;sima como t&uacute; al lado. &ndash;Ella se sonr&iacute;e con timidez y se ruboriza.<\/p>\n<p>&ndash;Pues si, por favor, &iquest;nos puedes explicar qu&eacute; contienen las arepas de Reina pepiada?<\/p>\n<p>&ndash;El ingrediente principal es la pechuga de pollo asada, tiene adem&aacute;s puerro cortado muy fino, mayonesa y guacamole que es la salsa mexicana que se hace con aguacate, cebolla morada, ajo, sal, pimiento verde, tomate, cilantro y aceite de oliva.<\/p>\n<p>&ndash;Pues a mi traes una arepa Reina pepiada, una empanada de queso guayan&eacute;s y otra de carne mechada. &ndash;Le pide Alejandro.<\/p>\n<p>&ndash;Para mi lo mismo.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y qu&eacute; desean para beber?<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; nos sugieres?<\/p>\n<p>&ndash;Soda, cerveza, caf&eacute;, t&eacute;, leche y malt&iacute;n Polar.<\/p>\n<p>&ndash;Pues yo prefiero malt&iacute;n y un caf&eacute; expreso. &ndash;le dice Alejandro.<\/p>\n<p>&ndash;Y a m&iacute; me trae un Ginger Ale y un cortao.<\/p>\n<p>&ndash;Enseguida se los traigo todo.<\/p>\n<p>&ndash;Muchas gracias.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;A la orden!<\/p>\n<p>Al terminar de desayunar se marchan al Centro.<\/p>\n<p>&ndash;Alfred, &iquest;por qu&eacute; no vamos un rato a mi casa?<\/p>\n<p>&ndash;T&uacute; sabes que me gustar&iacute;a mucho Alex, pero hoy estoy muy tenso. Prefiero dejarte en tu casa e irme a la m&iacute;a a descansar y pensar.<\/p>\n<p>&ndash;OK, hacemos eso entonces y nos vemos el lunes en el aula.<\/p>\n<p>Alfredo dej&oacute; a Alejandro en su casa y sigui&oacute; para la suya.<\/p>\n<p>Al llegar a su casa, deja el coche en el car porch y se dirige a su habitaci&oacute;n. Cambia de idea y entra a la cocina, donde su madre est&aacute; sentada en la banqueta de siempre y bebiendo.<\/p>\n<p>&ndash;Hijo, buenos d&iacute;as &iquest;Ya desayunaste? Te fuiste sin tomar ni caf&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Buenos d&iacute;as. Si, desayun&eacute; ya. Y t&uacute; tambi&eacute;n veo que est&aacute;s desayunando, pero un poquito m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>&ndash;Es que estoy un poco estresada. As&iacute; me calmo un poco.<\/p>\n<p>&ndash;Si, eso es muy importante, pero te puedes alcoholizar. &ndash;Abre la nevera y toma la jarra de agua y se sirve un vaso. Lo apura y se marcha.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y no tienes nada que decirme? &ndash;&Eacute;l se detiene y sin voltearse le dice:<\/p>\n<p>&ndash;Esta tarde hablamos, y date una ducha, que no me gusta conversar con borrachos. &ndash;Sigui&oacute; y se meti&oacute; en su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En la tarde, despu&eacute;s de una siesta, se levanta y se da una ducha. Anda en calzoncillos y pantuflas, se va a la cocina, se sirve un whisky con dos cubos de hielo y agua gaseada. All&iacute; repite lo mismo dos veces m&aacute;s. Est&aacute; oscureciendo y decide ir al cuarto de su madre. Ya tiene un plan elaborado.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Est&aacute;s despierta? &ndash;Ha tocado la puerta y nadie ha respondido, decide entrar&ndash; &iquest;Est&aacute;s ba&ntilde;&aacute;ndote?<\/p>\n<p>&ndash;No, me estaba secando el pelo. &ndash;Sale del ba&ntilde;o envuelta en una bata que transparenta todo y no trae nada debajo. La mira bien, detall&aacute;ndola se da cuenta que est&aacute; muy buena, que a sus 38 a&ntilde;os todav&iacute;a levanta pasiones y otras cosas m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ndash;Ven, si&eacute;ntate aqu&iacute;, &ndash;se&ntilde;al&aacute;ndole con unas palmaditas la cama. Ella se sienta, est&aacute; temblorosa.<\/p>\n<p>&ndash;No tengas miedo, solo quiero hablar contigo. Te traigo una propuesta, que aunque deshonesta, no podr&aacute;s rechazar. A no ser&hellip; que est&eacute;s dispuesta a perderlo todo.<\/p>\n<p>&ndash;Alfred, de verdad que me est&aacute;s asustando.<\/p>\n<p>&ndash;No, no tienes por qu&eacute; asustarte. Si lo que vas a tener que seguir haciendo, es eso mismo que has hecho hasta hoy, poni&eacute;ndole los cuernos a mi padre, pero esta vez con su hijo y sus amigos. &iquest;Qu&eacute; te parece? &iquest;Te gusta la idea? &iquest;Verdad que mola?<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Pero te has vuelto loco? &iquest;Qu&eacute; locura es esa? &iquest;Me quieres convertir en una puta?<\/p>\n<p>&ndash;No, ya t&uacute; eres una puta. T&uacute; solita te convertiste. A ti nadie te oblig&oacute;. As&iacute; que tienes que escoger. Y no puedes negar que estoy siendo muy magn&aacute;nimo, d&aacute;ndote el chance de seguir viviendo una vida de lujos y comodidades, y lo &uacute;nico que tienes que hacer es seguir gozando, mamando pingas, dando el culo, follando hasta la saciedad.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ay Dios m&iacute;o! &iexcl;Qu&eacute; malvado eres! &ndash;Gemiquea un poco.<\/p>\n<p>&ndash;Deja a Dios tranquilo, que t&uacute; ni crees en &eacute;l. No te hagas la santurrona. Le toma la mano de ella y se la pone sobre su entrepierna. Ella forcejea pero &eacute;l la obliga a que sienta c&oacute;mo tiene la verga de alterada&ndash;. No me hagas perder la paciencia, es la &uacute;ltima vez que te lo advierto. Si vuelves a portarte mal, nuestro pacto se rompe y mi padre se enterar&aacute; de todo.<\/p>\n<p>&ndash;Pero esto es un pecado. Con mi propio hijo. &ndash;Ella solloza, o lo finge m&aacute;s bien.<\/p>\n<p>&ndash;No solo conmigo. Tambi&eacute;n con mis amigos. No lo olvides. &ndash;Y acto seguido se saca su pingona&ndash;. Aqu&iacute; tienes para que te entretengas. &iexcl;Dale! Qu&eacute; quiero contemplarla completica en tu boca. &ndash;Ella obediente, se arrodilla a sus pies, entre las piernas de Alfredo y comienza a mam&aacute;rsela, primero con algunos remilgos, luego con m&aacute;s entusiasmo.<\/p>\n<p>&ndash;Ay, as&iacute;, qu&eacute; rico. Como me gusta. &ndash;Alfredo se relame de placer. Aquella mamada lo est&aacute; llevando a niveles insospechados. El nivel de morbo y de estar haciendo lo prohibido, son los que le han elevado su l&iacute;bido. La adrenalina en su cuerpo est&aacute; haciendo lo suyo&ndash;. Dale, para. &ndash;Se la saca de la boca y la coloca de rodillas sobre el borde de la cama. Le quita la bata y la tira, la atrae hasta el mismo borde y le pasa sus dedos por su rajita, que est&aacute; bien mojada. Se embarra bien los dedos y se los mete por el culo. Ella reprime un gritico.<\/p>\n<p>Listo ya, le espeta su morrongona por el culo hasta donde no va m&aacute;s. Ella grita y hace como por sac&aacute;rsela. &Eacute;l se lo impide y la embiste varias veces.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;No te atrevas a sac&aacute;rtela, cojones!<\/p>\n<p>&ndash;Es que me duele mucho.<\/p>\n<p>&ndash;Aguanta. Ya se te pasar&aacute;. &ndash;&Eacute;l no para de met&eacute;rsela y sac&aacute;rsela. Al cabo del rato no aguanta m&aacute;s y se corre. La saca y se limpia el rabo con la bata de ella.<\/p>\n<p>&ndash;Esto no termina aqu&iacute;. &ndash;Se pone sus calzoncillos y se marcha a la cocina, d&oacute;nde toma dos latas de sodas de ginger ale y las vac&iacute;a en una jarra a la que agrega varios cubitos de hielo. Bebe y aplaca su sed, la de l&iacute;quido, porque la de la venganza la hab&iacute;a saciado, parcialmente, un poco antes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 El s&aacute;bado en la ma&ntilde;ana, Alfredo se levanta muy temprano y sale en su coche sin apenas desayunar, ha tomado solo un sorbo de leche. Estaciona frente a la casa de Alejandro, &eacute;ste que lo est&aacute; esperando baja los pocos escalones que lo separan de la calle y sube al auto. 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