{"id":26282,"date":"2020-10-22T08:59:18","date_gmt":"2020-10-22T08:59:18","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-22T08:59:18","modified_gmt":"2020-10-22T08:59:18","slug":"el-secreto-de-la-enfermera-jazmin-candente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-secreto-de-la-enfermera-jazmin-candente\/","title":{"rendered":"El secreto de la enfermera Jazm\u00edn (candente)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26282\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Una expresi&oacute;n de tristeza hizo brotar una peque&ntilde;a l&aacute;grima de los hermosos ojos de la enfermera Jazm&iacute;n, la l&aacute;grima rod&oacute; por su mejilla y se solt&oacute; de su barbilla cayendo en los voluminosos pechos que asomaban en su escote.<\/p>\n<p>Arrastr&eacute; mi silla al lado de Jazm&iacute;n, me sent&eacute; y puse mi mano en su hombro para darle consuelo.<\/p>\n<p>-Tranquila, todos cometemos errores, eso nos hace humanos.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, pero yo me siento sola, me he sentido abandonada por Alberto desde hace mucho.<\/p>\n<p>-No, mira, tranquila, no est&aacute;s sola, cuentas con Mari y tambi&eacute;n conmigo si necesitas hablar en cualquier momento. Parte de la magia en las terapias psicol&oacute;gicas es hablar sobre lo que te abruma, eso esclarece tu mente y con nosotros te ahorras el costo de la terapia &ndash;dije tratando de hacer re&iacute;r a Jazm&iacute;n.<\/p>\n<p>-Bueno, ahora que tocamos el tema, quiz&aacute; podamos ser confidentes. Te contar&eacute;. &ndash;agreg&oacute;.<\/p>\n<p>Jazm&iacute;n procedi&oacute; a contarme el motivo de su pesar. Y me permitir&eacute; contarlo como ella me lo cont&oacute; a m&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;Todo empez&oacute; una noche luego de una larga discusi&oacute;n con Alberto. Yo ten&iacute;a que cubrir mi turno en el hospital. Esa noche deb&iacute;a cubrir desde las 9 pm hasta las 9 am del siguiente d&iacute;a. Llegu&eacute; al trabajo enojada y frustrada. Mi trabajo aunque cansado a lo mejor me despejar&iacute;a lo suficiente para olvidar las tonter&iacute;as de Alberto.<\/p>\n<p>Esa noche cubr&iacute;a la unidad de medicina interna de hombres. Hab&iacute;an transferido a un nuevo paciente, su nombre era Edgar. Un hombre de unos 37 a&ntilde;os, 1.80 m como de 75 k, atl&eacute;tico, con pectorales y abdomen bien marcados. Mis compa&ntilde;eras y yo cuidamos a todos nuestros pacientes sin preferencia alguna, sin embargo, ellas ya bromeaban sobre quien ser&iacute;a la afortunada de atender al se&ntilde;or Edgar ya que el sujeto era muy atractivo, ten&iacute;a un cabello abundante y sedoso, unas cejas bien talladas naturalmente, una nariz respingada, un ment&oacute;n que ostentaba una masculina barba y unos labios muy apetecibles.<\/p>\n<p>Desafortunadamente el se&ntilde;or Edgar hab&iacute;a sufrido un accidente hace poco y una contusi&oacute;n le hab&iacute;a dejado en coma. Los m&eacute;dicos continuaban trabajando para curarlo, pero los esfuerzos hasta ese momento eran en vano.<\/p>\n<p>Acababan de transferirlo a mi unidad y su camilla era un desastre, las sabanas estaban sucias, el se&ntilde;or Edgar necesitaba un ba&ntilde;o urgente antes de ingresarlo a la unidad. Carol, holgazana como siempre, decidi&oacute; hacer el papeleo dej&aacute;ndome a cargo todos los cuidados del se&ntilde;or Edgar.<\/p>\n<p>Lo llev&eacute; a una habitaci&oacute;n privada y proced&iacute; a preparar lo necesario. Necesitaba hacerle un ba&ntilde;o de esponja (ba&ntilde;ar y vestir al paciente en su propia cama), cambiar las s&aacute;banas, etc. Llev&eacute; mis implementos y comenc&eacute; mis labores.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; quitando las s&aacute;banas sucias, luego con delicadeza, retir&eacute; la bata del se&ntilde;or Edgar. Qued&eacute; impresionada al ver esa figura muy bien tallada. Luc&iacute;a como el tipo de hombre que se ejercita pero sin excederse. Sus abdominales, aun estando relajados marcaban una forma de &ldquo;V&rdquo; que descend&iacute;a hasta su pubis. Mi asombro solo aument&oacute; cuando retir&eacute; el pantal&oacute;n que llevaba. Unas gruesas y fuertes piernas que acarici&eacute; mientras retiraba su prenda. Unos gl&uacute;teos redondos, firmes y levemente endurecidos que no dud&eacute; en apretar entre mis manos al desnudarlo.<\/p>\n<p>Pero lo m&aacute;s sorprendente fue lo que vi entre sus piernas. Un enorme pene reposaba fl&aacute;cido sobre unos test&iacute;culos redondos y grandes. Jam&aacute;s hab&iacute;a visto un pene as&iacute;, su tama&ntilde;o no correspond&iacute;a a su flacidez. No soport&eacute; la curiosidad y lo med&iacute; con mi cinta m&eacute;trica. 14 cm. en estado de reposo. Aquello era una barbaridad. Gran cantidad de pensamientos er&oacute;ticos cruzaron por mi mente mientras mi vagina humedec&iacute;a mi ropa interior. No pod&iacute;a permitir semejante cosa pues mi falda de uniforme era blanca y denotaba cualquier mancha de inmediato.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de ignorar aquel hermoso regalo de la naturaleza y comenc&eacute; el ba&ntilde;o. Pasaba la esponja mojada sobre aquellos firmes pectorales, sobre sus fornidos brazos, su tallado abdomen. Aquella labor comenzaba a ser placentera pero una tortura a la vez. Tener entre mis manos a semejante figura y no poder hacerlo m&iacute;o. Comenc&eacute; a enjabonar aquel escultural cuerpo. Sentir cada uno de sus m&uacute;sculos entre mis dedos escurridizos me prend&iacute;an de manera desmedida.<\/p>\n<p>Mir&eacute; al techo de la habitaci&oacute;n. Era una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n utilizada para ex&aacute;menes de rutina. Me di cuenta que no hab&iacute;an c&aacute;maras de seguridad. Est&aacute;bamos solos, aquel sensual hombre y yo. En un arrebato de adrenalina y excitaci&oacute;n me decid&iacute; y cerr&eacute; la puerta de la habitaci&oacute;n, coloqu&eacute; el letrero de &ldquo;Ocupado&rdquo; en la puerta, cerr&eacute; las cortinas quedando completamente aislada con aquel semental y regres&eacute; a &eacute;l decidida a mitigar mi lujuria.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; la blusa, el corpi&ntilde;o rojo que me hab&iacute;a puesto, era una l&aacute;stima que aquel hombre no pudiera hacerme suya con sus enormes y venosas manos. Las tom&eacute; y apret&eacute; con ellas mis pechos. Mis pezones se endurecieron inmediato al sentir sus gruesos dedos apretujar mis senos. Continu&eacute; enjabonando a mi caballero.<\/p>\n<p>La humedad comenzaba a escurrir fuera de mis bragas escurriendo por mis muslos. Me arranque la falda y las bragas. Por fin, estaba completamente desnuda junto a mi hombre, lo acariciaba con mis manos enjabonadas sintiendo la textura de aquel cuerpo maravilloso.<\/p>\n<p>Lo mejor lo hab&iacute;a dejado para el final, enjabon&eacute; muy bien mis peque&ntilde;as y delicadas manos y comenc&eacute; a acariciar ese enorme pene. Lo sujet&eacute; del tronco y lo levant&eacute;, era muy firme a pesar de no estar erecto a&uacute;n. Mi mano abarcaba su circunferencia con exactitud, era muy grueso. Comenc&eacute; a acariciarme el cl&iacute;toris mientras sosten&iacute;a aquel trozo en mi otra mano.<\/p>\n<p>No lo soport&eacute; y me abalanc&eacute; para com&eacute;rmelo. Met&iacute; cuanto pude de esa verga en mi boca. Comenc&eacute; a succionarlo de manera violenta. Pronto sent&iacute; como la sangre comenzaba a llenar el cuerpo muscular de su miembro. Lo masturbaba con mi mano mientras succionaba el glande con fuerza. No tard&oacute; m&aacute;s de 1 minuto y aquel pene de grandes dimensiones se hab&iacute;a convertido en algo monumental.<\/p>\n<p>Aquel no era un hombre, era una bestia semental. Su pesada verga reposaba hacia arriba sobre su abdomen, su longitud sobrepasaba ligeramente su ombligo. Y su grosor, ni hablar, no era capaz de cerrar mi mano ante semejante circunferencia. Eran 22 cm de puro placer y gloria. Lo sujet&eacute; con ambas manos y comenc&eacute; a masturbarlo.<\/p>\n<p>Cuanto m&aacute;s lo masturbaba m&aacute;s parec&iacute;a inflamarse, una enrojecida cabeza goteaba l&iacute;quido seminal por su orificio mientras las venas se marcaban a lo largo de todo el pene. Me com&iacute;a ese glande como un helado, jam&aacute;s hab&iacute;a sentido tanto placer, era la verga m&aacute;s deliciosa que hab&iacute;a probado. Su zona p&uacute;bica estaba muy bien afeitada aunque &eacute;l era velludo.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; sobre &eacute;l, abriendo mis piernas lo acomod&eacute; entre ellas. &iexcl;Uf! &iexcl;Qu&eacute; delicia! Era como sentarse sobre un tronco pero terso y suave. Yo estaba casi tan enjabonada como &eacute;l. Me inclin&eacute; para besar sus labios, eran suaves y aunque inm&oacute;viles estaban deliciosos. Los devor&eacute; mientras me masturbaba el cl&iacute;toris con la punta de su glande.<\/p>\n<p>El jab&oacute;n hac&iacute;a que todo estuviera resbaladizo, mis jugos brotaban como fuente sobre su verga endurecida, introduje el glande en mi vagina. &iexcl;Santo Cielo! Jam&aacute;s hab&iacute;a sentido mi vagina estirarse de esa manera. Era casi como sentir una mano tratando de entrar en mi estrecha concha. Continu&eacute; masturb&aacute;ndome con su glande hasta que mis flujos remplazaron el jab&oacute;n por completo. Su pene ahora estaba barnizado con la caliente lubricaci&oacute;n de mi sexo.<\/p>\n<p>Lo intent&eacute; de nuevo, introduje esa gigantesca cabeza en mi vulva. &iexcl;Mierda! Era lo m&aacute;s delicioso que jam&aacute;s hab&iacute;a sentido. Dol&iacute;a un poco, pero pronto me adapt&eacute; a su descomunal tama&ntilde;o. El grosor de aquella verga presionaba por dentro mi punto G. estimul&aacute;ndome de manera sobre humana. Fui sent&aacute;ndome sobre aquella inmensa, firme y dura erecci&oacute;n dej&aacute;ndome penetrar como una perra. Mi vagina hab&iacute;a alcanzado sus l&iacute;mites, se expandi&oacute; al m&aacute;ximo a lo ancho y a lo profundo. Sent&iacute; su glande llegar al fondo de mi vagina y presionar contra mi &uacute;tero.<\/p>\n<p>Un peque&ntilde;o dolor me advirti&oacute; sobre mi limitada capacidad anat&oacute;mica. Baj&eacute; mi mano para sentir su verga, a&uacute;n quedaba una tercera parte de ella fuera de m&iacute;. Estaba tan excitada que mis caderas comenzaron a moverse de arriba abajo, engullendo esa gigantesca verga dentro de mi sin parar. Mis fluidos escurr&iacute;an sobre sus hinchados test&iacute;culos que brincaban al comp&aacute;s de mis cabalgadas. Mis gl&uacute;teos rebotaban amenizando cada embestida. No pod&iacute;a contener mis gemidos, quer&iacute;a gritar. Por suerte el bullicio del gent&iacute;o fuera de la habitaci&oacute;n mitigaban aquella lujuriosa melod&iacute;a de gemidos y chapoteos.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a sentir los espasmos en el pene del se&ntilde;or Edgar que hac&iacute;an que se hinchara un poco m&aacute;s dentro de m&iacute;. Era el aviso de su orgasmo. Aprovech&eacute; la viscosidad de aquel manjar para penetrarme esa verga por completa. No quer&iacute;a terminar aquella experiencia sin vivirla al m&aacute;ximo. Dej&eacute; caer todo mi peso sobre aquel tronco sobre humano.<\/p>\n<p>Sent&iacute; su pubis chocar con mi cl&iacute;toris y sus test&iacute;culos exprimirse entre mis nalgas estimulando mi ano. La enormidad de aquel miembro me romp&iacute;a por dentro. Pero lo estaba disfrutando como nunca. El glande hinchado de su verga hab&iacute;a encontrado el orificio en mi cuello uterino y lo penetr&oacute;. Sent&iacute; su glande literalmente entrar hasta mi &uacute;tero y deslizarse entre las paredes de mi matriz. El dolor fue intenso, pero no voy a negar que el inmenso placer lo compensaba por completo.<\/p>\n<p>Un grito desgarrador escap&oacute; de mi garganta. Pero nada me importaba en ese momento. Estaba llena de lujuria, ebria de placer. Mis movimientos eran casi involuntarios.<\/p>\n<p>Continu&eacute; moviendo mis caderas. Presionando sus test&iacute;culos en mi culo. Sintiendo su verga hurgar en mi matriz. Atraves&aacute;ndome con ese descomunal miembro que jam&aacute;s volver&iacute;a a encontrar en la vida.<\/p>\n<p>Un espasmo intenso ensanch&oacute; su gran pene cuando un enorme chorro de l&iacute;quido caliente brot&oacute; en el interior de mi sexo. Sent&iacute; ese l&iacute;quido llenar mi &uacute;tero con facilidad, hasta mis trompas de Falopio. El resto comenz&oacute; a desbordarse en mi vagina escurriendo por los bordes de mi vulva. La sensaci&oacute;n era exquisita. Estaba en &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Mi vagina comenz&oacute; a contraerse, un cosquilleo recorri&oacute; mi sexo, recorri&oacute; mi culo, subi&oacute; por mi espalda para esparcirse por todo mi cuerpo. Grit&eacute;, gem&iacute; y me estremec&iacute; sin pudor. Mis tetas estaban inflamadas de excitaci&oacute;n, mis pezones endurecidos goteaban de placer.<\/p>\n<p>Continu&eacute; movi&eacute;ndome disminuyendo la velocidad y la intensidad paulatinamente. Mi orgasmo dur&oacute; casi 3 minutos. Pero sent&iacute; que eran interminables. Mi cuerpo d&eacute;bil y asustadizo temblaba sin control. El pene de aquel hombre permaneci&oacute; endurecido durante 5 minutos m&aacute;s. Solo me recost&eacute; sobre su pecho mientras sent&iacute;a como su pene se relajaba dentro de m&iacute; muy lentamente. Desliz&aacute;ndose naturalmente fuera de m&iacute; poco a poco.<\/p>\n<p>Aun estando en completa flacidez, la longitud y el grosor de aquel pene lo hac&iacute;an permanecer dentro de m&iacute;. No quer&iacute;a que terminara. Aquel era un sue&ntilde;o. El bullicio fuera de la sala parec&iacute;a menguar. As&iacute; que decid&iacute; terminar con mi fantas&iacute;a. Deslic&eacute; lentamente aquella verga fuera de m&iacute;. Su semen escurr&iacute;a a borbollones fuera de mi concha. Estaba tan dilatada que tuve que esperar unos minutos para no chorrear la abundante cantidad de semen que aquel hombre hab&iacute;a dejado dentro de m&iacute;. Quer&iacute;a sentirlo as&iacute; por el resto de la noche. Caliente, viscoso y escurridizo por dentro.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de enjuagar al se&ntilde;or Edgar. Le puse la ropa limpia, la m&aacute;s suave c&oacute;moda que encontr&eacute;. Arregl&eacute; con esmero su camilla y lo acomod&eacute; cari&ntilde;osamente. Hice todo aquello mientras continu&aacute;bamos encerrados y yo completamente desnuda.<\/p>\n<p>Arregl&eacute; todo. Y me vest&iacute; para salir. Llev&eacute; al se&ntilde;or Edgar a su cama correspondiente y entre 3 chicas lo acomodamos.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a hice las asignaciones de pacientes al personal de enfermer&iacute;a. Me dej&eacute; los cuidados del se&ntilde;or Edgar s&oacute;lo y exclusivamente a m&iacute;. Pongo todo mi esfuerzo en los cuidados del se&ntilde;or Edgar, sue&ntilde;o con su pronta recuperaci&oacute;n para poder conocernos e invitarle a salir. Despu&eacute;s de todo, soy suya aunque no lo sepa&hellip; A&uacute;n.&quot;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Una expresi&oacute;n de tristeza hizo brotar una peque&ntilde;a l&aacute;grima de los hermosos ojos de la enfermera Jazm&iacute;n, la l&aacute;grima rod&oacute; por su mejilla y se solt&oacute; de su barbilla cayendo en los voluminosos pechos que asomaban en su escote. 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