{"id":26286,"date":"2020-10-21T22:00:00","date_gmt":"2020-10-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-21T22:00:00","modified_gmt":"2020-10-21T22:00:00","slug":"mona-mi-ahijada-la-hice-mi-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mona-mi-ahijada-la-hice-mi-mujer\/","title":{"rendered":"Mona, mi ahijada, la hice mi mujer"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26286\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pasi&oacute;n sin l&iacute;mites, primero con su madre, ahora desvirgar a la ahijada, la perseverancia tendr&aacute; su premio, tenerlas dispuestas en la misma cama.<\/p>\n<p>Mona, es la primog&eacute;nita de mis amigos, su madre es una bella mujer capaz de despertar las tentaciones m&aacute;s atrevidas, me dej&eacute; ir y disfruto las pasiones prohibidas, tampoco soy un h&eacute;roe estoico, me dej&eacute; arrastrar por la seducci&oacute;n de un par de tetas para el infarto de cualquier calent&oacute;n, y revolcar en el deseo m&aacute;s abyecto que derrib&oacute; los prejuicios de ser la esposa de un amigo. No s&eacute; bien qui&eacute;n llev&oacute; a qui&eacute;n a la cama, pero tuvimos un t&oacute;rrido romance de verano, la ausencia temporaria del marido nos dio la oportunidad de tener casi tres meses para satisfacernos a gusto, revolcarnos, amarnos y coger a como diera lugar, sin importar d&oacute;nde y cu&aacute;ndo nos encontrara el deseo.<\/p>\n<p>Con el regreso de su marido, perdimos la disposici&oacute;n de tiempo y oportunidad, los encuentros furtivos se fueron espaciando en el tiempo y amainando el fuego de lo prohibido.<\/p>\n<p>El tiempo sigui&oacute; andando y su primog&eacute;nita, Mona (Mo), creciendo con la herencia gen&eacute;tica y la impronta del sentido er&oacute;tico materna. Los modos y maneras seductores de su madre y sobre todo la insignia familiar, la opulencia de su pechos, hab&iacute;an puesto de relieve sus cualidades que cautivan a cuanto macho se le pone enfrente, precisamente sus cualidades f&iacute;sicas privaron sobre las prevenciones morales, nada import&oacute; que fuera su padrino para impedir que m&aacute;quina del deseo trabajara a destajo, sobre todo cuando me recib&iacute;a, abrazando de tal forma que me costaba disimular el reflejos f&iacute;sico condicionado por la turgencia de sus tetotas. Tanto era el magnetismo de sus pechos que me costaba quitar la vista de la voluptuosidad de sus &ldquo;cositas&rdquo;, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n me atrap&oacute; en la intenci&oacute;n de com&eacute;rmelas con los ojos, su complicidad al pescarme infraganti nos hac&iacute;a part&iacute;cipes de la misma transgresi&oacute;n prohibida.<\/p>\n<p>Trataba de conservar las distancias, ella de acortarlas, hasta que ella quien derrib&oacute; las barreras de la prudencia, acorralado dentro del habit&aacute;culo del auto, se abalanz&oacute; sobre m&iacute; y me bes&oacute;, ese fue el minuto fatal cuando se queman las naves, el inicio de un t&oacute;rrido y pasional sentimiento enfervorizado y compartido. Nada m&aacute;s importaba, ni el v&iacute;nculo familiar, menos a&uacute;n la diferencia de edad, cualquier obst&aacute;culo era consumido por esta pasi&oacute;n arrolladora, con el argumento de la pasi&oacute;n quemando su sexo y haber alcanzado la mayor&iacute;a de edad dos d&iacute;as antes se lanz&oacute; al vaci&oacute;, acurruc&aacute;ndose en mi regazo, frotando la formidable erecci&oacute;n del pene que no pod&iacute;a dar cr&eacute;dito a aluvi&oacute;n pasional que nos encend&iacute;a por dentro.<\/p>\n<p>Los encuentros, fugaces, eran aprovechados para amarnos a escondidas, el deseo apremia y el tiempo escaso no permit&iacute;a m&aacute;s que espor&aacute;dicos encuentros, pero el destino hab&iacute;a movido sus hilos para enredarnos en nuestra propia telara&ntilde;a, el verano pr&oacute;ximo y la preparatoria para el ingreso a la universidad nos permit&iacute;a alg&uacute;n momento para burlar la f&eacute;rrea vigilancia materna, aun as&iacute; no hab&iacute;amos podido pasar de los besos encendidos y los toqueteos dentro del autom&oacute;vil.<\/p>\n<p>Por un acontecimiento familiar, los padres debieron ausentarse de la ciudad por dos o tres d&iacute;as, Mo debi&oacute; quedarse por tener que asistir al preparatorio de la universidad, dej&aacute;ndola en nuestra casa, ahora solo restaba buscar c&oacute;mo disponer del tiempo sin el obst&aacute;culo de mi familia. Un viejo compinche de correr&iacute;as facilito el apartamento donde refugiarnos, ella aducir&aacute; quedarse en la casa de una compa&ntilde;era para estudiar, yo un viaje por razones laborales, el plan perfecto para secuestrarnos por dos noches y dos d&iacute;as, un viaje al mundo de lo desconocido y consumar la asignatura pendiente: Hacerla mujer.<\/p>\n<p>Mi ahijada ten&iacute;a la inocencia de la adolescente y la madurez sexual de la hembra consumada, belleza sutil con la discreci&oacute;n que sugiere la riqueza er&oacute;tica sin explorar, toda ella es una insinuaci&oacute;n de promesas.<\/p>\n<p>Hacerme due&ntilde;o de su deseo fue la forma de sumergirnos en una pasi&oacute;n devastadora, sus gestos eran un misterio que invitan a derribar los obst&aacute;culos, abrirle los horizontes er&oacute;ticos hasta el infinito. Podr&iacute;a decirse que es una bestia sexual, joven y lujuriosa, que transita el colmo de su hermosura, la opulencia de los pechos y la calentura insaciable de su madre<\/p>\n<p>Dos noches y sus d&iacute;as nos mantuvieron sin abandonar el apartamento, siempre desnudos y calientes, el sexo en marat&oacute;n er&oacute;tica sin soluci&oacute;n de continuidad. Nada superaba el encanto del despertar sexual, me sent&iacute;a el Ad&aacute;n a&uacute;n con el sabor de la manzana en la boca.<\/p>\n<p>El sexo no entend&iacute;a de amaneceres o anocheceres, todo estaba te&ntilde;ido por la pasi&oacute;n y el deseo, el recurso de la pastillita azul fue el auxilio presto para que siempre fuera una noche ardiente.<\/p>\n<p>A trav&eacute;s de la humeante taza de caf&eacute; me deleita bebiendo leche del pico de la botella, empina el envase para dejar, como al descuido, que el l&iacute;quido se escurra por las comisuras de sus labios, resbalarse, discurrir por el ment&oacute;n, el cuello y m&aacute;s abajo, abre m&aacute;s la camisa para mostrar como unta los pezones, el resto del l&aacute;cteo escurre por los senderos, atravesando sin pudores el vientre desnudo. Sus manos esparcen la textura de la leche sobre los pechos y pezones, sin dejar de mirarme, ofreci&eacute;ndose a la rapi&ntilde;a de mi boca, nos sumergimos en la intensa textura del beso apasionado.<\/p>\n<p>Con los labios embebidos en la leche me deslizo siguiendo el derrotero blanco hasta llegar hasta la espesura nevada de su pubis angelical, mi boca encuentra la suya vertical, una rajita discreta, mis caricias interrumpen el letargo, el animalito se despereza, descorre el tel&oacute;n de seda de su guarida convirti&eacute;ndose en flor carn&iacute;vora, boca de beb&eacute; glot&oacute;n que mamaba mi dedo mientras le aguijoneaba el cl&iacute;toris con la punta de mi lengua, dej&aacute;ndolo h&uacute;medo y brillante como patito chapoteando en la carne rosada.<\/p>\n<p>A su tiempo fue ella quien se hinc&oacute;, entre mis piernas para ofrecer la boa constrictor que se engullera el miembro de su amado, agarrado en su mano me hace sentar, necesita estar arrodillada ante su amo, rendirle los honores al que fue capaz de despertar y encender la llamas ocultas de la pasi&oacute;n que devora sus entra&ntilde;as, necesita ahogarse con la carne enhiesta y turgente de su macho, rendirle pleites&iacute;a poni&eacute;ndose a mis pies. Tenerla tendida a mis pies asumiendo ante su hombre la actitud reverencial de las sumisi&oacute;n incondicional, resumiendo la entrega y revelaci&oacute;n de su temperamento de fuego signific&oacute; el momento de iniciarla en el juego de la dominaci&oacute;n, la corbata atada a su cuello y llevarla a recorrer el cuarto como perra llevada con la correa.<\/p>\n<p>Le ense&ntilde;&eacute; el placer de la obediencia y disfrute de ser sometida, amarrada y gozada en todas las formas posibles. Ense&ntilde;arle el disfrute de la sumisi&oacute;n facilita el descanso del guerrero y darle un respiro a la producci&oacute;n de leche.<\/p>\n<p>Iniciarla en los placeres in&eacute;ditos de ser la obediente sumisa de su padrino, desde ah&iacute; ella aprendi&oacute; a complacer y servir a su padrino, aceptar y obedecer las condiciones que le impone su amo, a tan as&iacute; que reconoci&oacute; haber visto desde su escondite cuando a&ntilde;os atr&aacute;s hab&iacute;a tenido sexo con su madre y que ah&iacute;, masturb&aacute;ndose en el silencio hab&iacute;a tenido su primer orgasmo. La situaci&oacute;n de dependencia er&oacute;tica y afectiva con su padrino produjo la segunda sorpresa, al confesarme que ten&iacute;a la complicidad de su madre por compartir el secreto de su infidelidad conmigo.<\/p>\n<p>-Y ahora, c&oacute;mo seguimos&hellip;?<\/p>\n<p>-Te gustar&iacute;a&hellip; -gestos de complicidad<\/p>\n<p>-Es lo que estoy pensando?<\/p>\n<p>-Qu&eacute; morboso eres&hellip; s&iacute;, eso mismo<\/p>\n<p>-Quieres tenernos a las dos a tu servicio?<\/p>\n<p>-Pero&hellip; c&oacute;mo?<\/p>\n<p>-Yo me ocupo. Madre sab&iacute;a que me tendr&iacute;as dispuesta para servirte, ella tambi&eacute;n lo est&aacute;. Le puedo avisar?<\/p>\n<p>La sorpresa silenci&oacute; la obvia respuesta.<\/p>\n<p>-Hola! Mami&hellip; s&iacute;, estoy con &eacute;l&hellip; s&iacute;, s&iacute;, claro, nos acepta a las dos&hellip;<\/p>\n<p>Hay un viejo dicho que dice: &ldquo;Debes tener cuidado con lo que deseas, pues esto puede convertirse en realidad&rdquo;. En este caso se cumpli&oacute; ese deseo nunca formulado, por m&iacute; al menos, ahora solo ser&aacute; necesario conseguir alguna pastillita azul para poder satisfacer a dos lobas&hellip;<\/p>\n<p>Todos sabemos que la realidad supera la ficci&oacute;n, te ha sucedido a ti. erdakor@yahoo.com.ar.<\/p>\n<p>Nazareno Cruz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Pasi&oacute;n sin l&iacute;mites, primero con su madre, ahora desvirgar a la ahijada, la perseverancia tendr&aacute; su premio, tenerlas dispuestas en la misma cama. 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