{"id":26322,"date":"2020-10-24T23:42:04","date_gmt":"2020-10-24T23:42:04","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-24T23:42:04","modified_gmt":"2020-10-24T23:42:04","slug":"sexo-en-el-safari-con-mi-hermano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sexo-en-el-safari-con-mi-hermano\/","title":{"rendered":"Sexo en el safari con mi hermano"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26322\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me encontraba frente al gran ventanal de la tienda con un camis&oacute;n blanco de seda muy fino que cubr&iacute;a mi cuerpo, la mirada perdida en el horizonte de la sabana africana cuando el sol pintaba el cielo naranja y se dispon&iacute;a a perder su batalla contra la luna, las sombras alargadas dibujaban la tierra y mi hermano, detr&aacute;s de m&iacute; abrazando mi vientre con sus fuertes brazos mientras me besaba en los hombros, nuestros cuerpos se reflejaban en el cristal, mi cara ten&iacute;a un semblante lleno de alegr&iacute;a, de felicidad, de amor, de pasi&oacute;n y a su vez de tristeza, los ojos llorosos cuando recordaba lo vivido y esperaba un futuro incierto, unas l&aacute;grimas empezaban su corto recorrido por mis mejillas para morir m&aacute;s adelante, as&iacute; me sent&iacute;a yo, mi coraz&oacute;n se estaba partido en dos, me estaba sintiendo morir.<\/p>\n<p>Mi hermano y yo hab&iacute;amos pasado las vacaciones m&aacute;s maravillosas que jam&aacute;s hubiera podido imaginar, cinco semanas de amor, de cari&ntilde;o entre dos hermanos que se aman pero era hora de partir, era hora de volver y aquella aventura de amor entre los dos ten&iacute;a que terminar, estaba mal aunque no sab&iacute;a ni entend&iacute;a por qu&eacute;, la sociedad dicta unas normas y aunque el amor que sent&iacute;amos era tan puro y tan profundo, la realidad que es tozuda siempre te golpea y te hace caer del sue&ntilde;o en el que vas montada y hora hab&iacute;a que levantarse y volver a caminar junto a &eacute;l pero sin &eacute;l y no sab&iacute;a si iba, si &iacute;bamos a tener fuerzas para aquello.<\/p>\n<p>Pensar que todo empez&oacute; como un juego, un juego que se nos fue de las manos, yo acostumbrada a viajar debido a mi trabajo quise recompensarle por haberme ayudado tanto durante aquel a&ntilde;o que le invite a unas vacaciones por &Aacute;frica, un continente que a Izan siempre le hab&iacute;a atra&iacute;do, despegando del aeropuerto un martes cualquiera del mes de mayo y casi cinco semana despu&eacute;s, volv&iacute;amos m&aacute;s unidos que nunca.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias Lara por este viaje, joder no tendr&iacute;as que haberte molestado, ja, ja, ja lo que est&aacute;n flipando mis amigos.<\/p>\n<p>Fueron sus primeras palabras cuando el avi&oacute;n empezaba a despegar, mi hermano un chico rubio de ojos azules, alto y cuerpo de deportista, fuerte y a la vez fr&aacute;gil, a pesar de sus 22 a&ntilde;os segu&iacute;a teniendo esa cara de ni&ntilde;o pecoso que me encantaba con unos labios carnosos, manos suaves y un coraz&oacute;n de oro, yo 4 a&ntilde;os mayor que &eacute;l, le sonre&iacute;a y le besaba en el pelo, estaba tan nervio, tan excitado por llegar a su querida &Aacute;frica que no paraba de hablar.<\/p>\n<p>Cuando aterrizamos en Tanzania y llegamos al parque del Serengueti nos sent&iacute;amos c&aacute;mara en mano empeque&ntilde;ecer de la hermosura de lo que est&aacute;bamos viendo, de lo que nos rodeaba, mi hermano no paraba de hablar, de hacer fotos, estaba feliz y yo con &eacute;l, cuando llegamos al hotel la que no paraba de hablar era yo, una caba&ntilde;a preciosa en medio del parque donde su jard&iacute;n era simplemente todo lo que los ojos alcanzaban a ver, pero con una peque&ntilde;a pega, hab&iacute;a pedido dos habitaciones y solo nos ofrecieron una.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as los pas&aacute;bamos visitando aquel vasto territorio y sus noches despu&eacute;s de cenar y de los bailes que nos ofrec&iacute;an, nos gustaba quedarnos en unas hamacas junto al fuego a la puerta de nuestra tienda, escuchando los sonidos de la sabana, otros d&iacute;as simplemente cen&aacute;bamos fuera de la tienda los dos solos y ve&iacute;amos los atardeceres.<\/p>\n<p>La tienda era una habitaci&oacute;n enorme con una cama grande que llegaba hasta el techo rodeada de una tela a modo de mosquitera en el centro de la estancia y salvo por un peque&ntilde;o rinc&oacute;n estaba totalmente abierta con ventanales que permit&iacute;an ver desde cualquier parte de la habitaci&oacute;n el parque, al acostarnos siempre mi hermano me daba las gracias con un beso, que al principio fueron en la frente y luego fue bajando poco a poco hasta rozar mis labios.<\/p>\n<p>Una noche al sentir sus labios casi rozando los m&iacute;os me eche a re&iacute;r y le pregunte por qu&eacute; se paraba ah&iacute;, mi hermano se puso rojo de verg&uuml;enza sin decirme nada dio la vuelta y se durmi&oacute;, al d&iacute;a siguiente le tuve que pedir mi beso y al d&aacute;rmelo lo poso en la frente.<\/p>\n<p>&#8211; Vaya, me gusto m&aacute;s el de ayer. &ndash; Le llegu&eacute; a decir sonri&eacute;ndole.<\/p>\n<p>La noche siguiente esperando mi beso y mi beso llego sorprendi&eacute;ndome pues no fue en la frente, no fue en las mejillas ni tan solo junto a mis labios, sino en mis labios, d&aacute;ndose la vuelta corriendo y dej&aacute;ndome sin habla sonri&eacute;ndome y con mis dedos acariciando mis labios.<\/p>\n<p>Llev&aacute;bamos una semana all&iacute; cuando aquella noche mi hermano despu&eacute;s de darme otro beso en los labios en vez de darse la vuelta me dijo que pod&iacute;a dormir abrazado a m&iacute;, al principio mi cara hizo que se diera la vuelta pero al cabo de los minutos le dije que se acercara y ri&eacute;ndome le dije que pod&iacute;a por aquella noche pero con las manos bien quietecitas, no s&eacute; por qu&eacute; lo hice, quiz&aacute;s porque tambi&eacute;n me apetec&iacute;a a m&iacute; abrazar a mi hermano aquella noche.<\/p>\n<p>A pesar de ser m&aacute;s alto que yo, recost&oacute; su cabeza por encima de mi pecho y pasando su mano por mi vientre abraz&aacute;ndome, me dio las gracias y me volvi&oacute; a besar en la mejilla, cansados los dos acabados dormidos mientras nos abraz&aacute;bamos, a la noche siguiente no fue uno sino dos los besos que nos dimos y nos volvimos a abrazar, en el silencio de la noche yo le acariciaba el pelo con mis dedos y le di un beso en &eacute;l, eso hizo que mi hermano me miraba un momento y al poco sent&iacute; como acariciaba mi vientre, tuve que pararlo sin decirle nada con mi mano cuando empezaba a descender.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a a mi hermano muy excitado y empec&eacute; arrepentirme de haberle dejado dormir abrazado a m&iacute;, la noche segu&iacute;a su camino y me despert&eacute; con la pierna de mi hermano sobre mis piernas, estaba rozando con su rodilla mi sexo, despacio muy despacio y suavemente, mi camis&oacute;n se hab&iacute;a levantado y sus manos volv&iacute;an acariciar mi vientre, pero esta vez sub&iacute;an en vez de bajar, hasta mis senos.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a despertado sus roces y me sent&iacute;a excitada y esta vez le permit&iacute; seguir, permit&iacute; que sus manos acariciaran mis senos por encima de mi camis&oacute;n, su rodilla rozando mis bragas, sus dedos empezaron rodear mis pezones cuando estos se irguieron al techo, duros y firmes, estaba demasiado excitada, era mi hermano peque&ntilde;o, pero quer&iacute;a follar, est&aacute;bamos lejos de casa, nadie nos conoc&iacute;a y pens&eacute; porque no, si &eacute;l no dice nada por qu&eacute; lo tendr&iacute;a que decir yo y as&iacute; lo que fuera a pasar pasar&iacute;a aquella noche.<\/p>\n<p>Sus manos empezaron a dibujar mi cuerpo desde mis senos hasta llegar a mis bragas, las empez&oacute; a recorrer de un lado a otro, mis piernas se empezaban a moverse y sus dedos empezaban a meterse por debajo de la tela que las separaba de mi vulva, sus caricias se posaron en mi cl&iacute;toris estimul&aacute;ndolo hasta que empez&oacute; a crecer, meti&eacute;ndose entre mis labios mojados buscando mi vagina, empezaba a gemir y a mover mi cadera, sent&iacute;a su pene golpeando mis muslos, un pene duro y grande, era una sensaci&oacute;n entra&ntilde;a, estaba tan excitada quer&iacute;a que me hiciera suya, quer&iacute;as entregarle mi cuerpo por completo a &eacute;l, pero era mi querido hermano peque&ntilde;o el que me estaba acariciando mi sexo intentando bajar mis defensas y permitirle pasar.<\/p>\n<p>Izan empez&oacute; a bajarme las bragas, sab&iacute;a que estaba despierta, le ayude a quitarse el b&oacute;xer y me incorpore para quitarme el camis&oacute;n, mi hermano no tardo en meterse entre mis piernas, su cuerpo sobre el m&iacute;o, ninguna palabra entre los dos, solo el sonido de los animales en la noche, la luna iluminaba la escena de pasi&oacute;n en la que nos hab&iacute;amos sumido, sus brazos apoyados en la almohada mirando fijamente, est&aacute;bamos temblorosos, ninguno de los dos se atrev&iacute;a ahora a dar el primer paso.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a su pene por encima de mi sexo a las puertas de mi templo, su pecho presionando mis senos, nuestra respiraci&oacute;n acelerada, sent&iacute;a su coraz&oacute;n latir con fuerza junto al m&iacute;o y nuestros sin querer, sin pretenderlo se iban acercando muy despacio mientras que no paraba de mirar aquellos ojos tan azules, hasta tenerlo tan cerca que cerr&eacute; mis ojos cuando se posaron en m&iacute;, despacio nos empezamos a besar y mis labios se abrieron para dejarle entrar.<\/p>\n<p>Nuestras manos se juntaron, se abrazaron con los dedos entrelazados, las caderas empezaron a bailar y su pene se desliz&oacute; desde mi vientre hasta mis labios, golpe&aacute;ndolos buscando mi vagina, queriendo entrar en m&iacute;, lo estaba deseando, estaba deseando sentir sus caricias en mi interior, mi vagina estaba tan preparada para el que no dude en bajar una mano y cogiendo su pene lo gu&iacute;e a mi entrada, ahora era cosa de Izan que poco a poco fue meti&eacute;ndola despacio.<\/p>\n<p>Nuestros besos cesaron de repente y mis dedos apretaban los suyos, empezaba a verme reflejada en &eacute;l, en su cara como le iba cambiando el gesto al sentir como me penetraba con su miembro, los gemidos aparecieron cada vez que la sent&iacute;a m&aacute;s dentro de m&iacute;, rozando con mis paredes, d&aacute;ndome lo que tanto deseaba.<\/p>\n<p>Nos bes&aacute;bamos apasionadamente y una y otra vez su pene entraba dentro de m&iacute;, aunque se notaba la inexperiencia en mi hermano lo que le faltaba lo supl&iacute;a con aquella enorme polla que ten&iacute;a, penetraciones incontroladas, r&aacute;pidas, cortas, ahora profundas, se le sal&iacute;a una y otra vez, hasta que le empec&eacute; a guiar, a decirle c&oacute;mo hacerlo, le besaba, gem&iacute;a y le iba dando las &oacute;rdenes precisas, resulto ser un buen alumno, ahora hac&iacute;an que mi cuerpo temblara y que peque&ntilde;os gritos salieran de mi interior, rivalizando con los de la sabana.<\/p>\n<p>Los gemidos y golpes de nuestra carne cuando nuestros sexos se juntaban, empezaron a pintar la noche, su pene envuelto en mis flujos y mi vagina se contrajo estrechando el canal, no la quer&iacute;a dejar escapar, la quer&iacute;a all&iacute; dentro de m&iacute; toda la noche, sent&iacute;a como mi cuerpo volaba, como mi tripa empezaba arder y un grito en la noche acallo el resto de los sonidos.<\/p>\n<p>Mi vagina se inundaba teni&eacute;ndola all&iacute; dentro inm&oacute;vil pero palpitando su enorme polla, mis besos m&aacute;s fuertes con m&aacute;s pasi&oacute;n agarr&aacute;ndole de la cabeza sin soltarla, pasando mis dedos por su pelo rubio a la vez que no paraba de gemir de gritar, quer&iacute;a que me siguiera amando, quer&iacute;a verle navegar por mi vagina no me importaba que explotara dentro de m&iacute;, no me importaba que fuera mi hermano, quer&iacute;a sentirle dentro muy dentro.<\/p>\n<p>Mi hermano me levant&oacute; y me puso a cuatro patas, ahora mandaba &eacute;l, gu&iacute;o su pene hacia mi vagina y de un empuj&oacute;n su polla se meti&oacute; hasta el fondo, yo mord&iacute;a la almohada para no gritar, mis pechos est&aacute;n colgando de aqu&iacute; para all&aacute; hasta que me los cogi&oacute; apret&aacute;ndolos en sus manos, empec&eacute; a mover mi culo adelante y atr&aacute;s, haciendo que su polla me penetrara una y otra vez, &eacute;l casi no se mov&iacute;a era yo la que le buscaba, hasta que dejo mis pechos libres y puso sus manos en mis caderas y empez&oacute; a moverse con rapidez.<\/p>\n<p>Cada vez m&aacute;s fuerte y un segundo orgasmo llamo a mi cuerpo a la vez que &eacute;l eyaculaba dentro de m&iacute;, dentro de su hermana, ca&iacute;mos rendidos y sudorosos en una cama empapada de flujo y semen, abrazados y bes&aacute;ndonos, besos de cari&ntilde;o, besos cortos con nuestros labios pero sin decir ni una palabra, los ruidos de la noche volvieron aparecer, parec&iacute;a que se hubieran callado solo para o&iacute;r nuestro amor,<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente sal&iacute;a de la ducha y le despertaba con una sonrisa y un beso en los labios, no dijimos nada de lo sucedido en la noche, simplemente dejamos que nuestros gestos hablaran, en todo el d&iacute;a no dejamos de abrazarnos y de besarnos esperando la noche, ese d&iacute;a vimos la puesta de sol m&aacute;s bonita que recuerdo, Izan me hac&iacute;a el amor sentado en las hamacas mientras ve&iacute;amos a las jirafas y cebras pasar, mis manos en mi boca intentando acallar los gemidos.<\/p>\n<p>Pasaron las semanas donde nuestro amor creci&oacute;, hab&iacute;amos viajado por todo el pa&iacute;s declarando a los cuatro vientos nuestra pasi&oacute;n, en cada rinc&oacute;n de aquel pa&iacute;s africano dej&aacute;bamos la impronta de nuestro amor, el &uacute;ltimo d&iacute;a, la &uacute;ltima noche, sab&iacute;amos que aquello se ten&iacute;a que terminar pero a&uacute;n nos quedaba aquella noche, en la que me hab&iacute;a arreglado para &eacute;l, me hab&iacute;a puesto mi m&aacute;s bonita ropa interior y mi mejor camis&oacute;n, me abrazaba por detr&aacute;s bes&aacute;ndome el cuello, el sol de &Aacute;frica parec&iacute;a que lo sab&iacute;a y hab&iacute;a desplegado su mejor atardecer pintando el cielo de un naranja con peque&ntilde;os matices rojizos, los animales de la reserva ven&iacute;an a despedirse.<\/p>\n<p>Mis l&aacute;grimas mojaban mis mejillas y mi hermano empezaba a quitarme las tirantas de mi camis&oacute;n con sus labios, acariciando mi vientre donde todo empez&oacute;, apartando la melena le ofrec&iacute;a mi cuello para que lo besara, las tirantas hab&iacute;an ca&iacute;do por mis brazos y tras ellas el camis&oacute;n cay&oacute; al suelo, sent&iacute;a nuevamente el cuerpo de mi hermano desnudo detr&aacute;s de m&iacute;, no paraba de ver aquella puesta de sol, y mi hermano empezaba a pintar con sus labios mi espalda hasta caer en mis nalgas tapados por unas braguitas blancas de sat&eacute;n casi transparentes, mi hermano se levant&oacute; y se puso frente a m&iacute; bes&aacute;ndome, acariciando mis pechos a la vez su lengua lam&iacute;a hasta el &uacute;ltimo rinc&oacute;n, cuando llego a mi monte de venus la noche se hizo y una luna llena como un regalo del cielo iluminaba toda la estancia, fue como si me despertara de un sue&ntilde;o, me agache a su altura y mis manos acariciaban su cuerpo con mucha suavidad, bes&aacute;ndonos con ternura, las yemas de nuestros dedos representaban un nuevo baile, caricias donde no las hab&iacute;a.<\/p>\n<p>Nos tumbamos en el suelo mullido por una alfombra, besando mi sexo, sintiendo su lengua en mi vagina, nerviosa, feliz, triste le dije casi como un susurro.<\/p>\n<p>&#8211; Izan vuelve hacerme el amor, h&aacute;zmelo toda la noche, h&aacute;zmelo hasta el amanecer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Me encontraba frente al gran ventanal de la tienda con un camis&oacute;n blanco de seda muy fino que cubr&iacute;a mi cuerpo, la mirada perdida en el horizonte de la sabana africana cuando el sol pintaba el cielo naranja y se dispon&iacute;a a perder su batalla contra la luna, las sombras alargadas dibujaban la tierra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15911,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26322","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15911"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}