{"id":26340,"date":"2020-10-26T23:00:00","date_gmt":"2020-10-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-26T23:00:00","modified_gmt":"2020-10-26T23:00:00","slug":"el-amor-en-tiempos-de-manifestaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-amor-en-tiempos-de-manifestaciones\/","title":{"rendered":"El amor en tiempos de manifestaciones"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26340\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Volv&iacute;a del trabajo por la misma calle de siempre, m&aacute;s o menos a la misma hora por esas cosas de la rutina. Eran esos d&iacute;as en que vamos pensando en cualquier cosa&#8230; hasta que la vi. Ni me di cuenta en que momento comenz&oacute; a caminar frente a m&iacute;, pero me atrajo de inmediato. Claudia no era hermosa como una modelo, pero era sumamente atractiva, un poco m&aacute;s baja que yo, un lindo cuerpo bien proporcionado y, sobre todo, un bello par de ojos negros.<\/p>\n<p>En una esquina quedamos esperando el sem&aacute;foro y nos miramos, ambos con una t&iacute;mida sonrisa. Era un buen momento para intentarlo&#8230;<\/p>\n<p>No recuerdo que le dije aunque s&iacute; que le caus&oacute; gracia, con esa sonrisita nerviosa que nada dice y todo promete. Seguimos un par de cuadras mas ahora charlando m&aacute;s animadamente de cualquier cosa. En la charla le pregunt&eacute; como podr&iacute;amos volver a vernos y, afortunadamente, intercambiamos nuestros tel&eacute;fonos. Solo me pidi&oacute; que la llame hacia el mediod&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de algunos intentos de comunicarme en la semana, sin mucho insistir, pudimos reencontrarnos por tel&eacute;fono. En diferentes charlas, me dijo que trabajaba en un negocio un tanto lejos de mi empleo, pero no demasiado y lo m&aacute;s importante: me pidi&oacute; discreci&oacute;n ya que era casada. Para esos a&ntilde;os yo tambi&eacute;n as&iacute; que&#8230; bingo! Sent&iacute; que compartir&iacute;amos c&oacute;digos aunque los encuentros no tendr&iacute;an la frecuencia que podr&iacute;a esperarse. &iquest;Ser&iacute;a poco, pero bueno?<\/p>\n<p>Finalmente, pudimos volver a vernos con m&aacute;s tiempo en un bar una tarde varias semanas despu&eacute;s. Charlamos de todo un poco, me cont&oacute; su vida y yo la m&iacute;a con nuestros problemas y situaciones. En un momento, nos tomamos de la mano y nos miramos con ternura: ambos quer&iacute;amos amarnos, se pod&iacute;a percibir la pasi&oacute;n desbordante, pero deb&iacute;amos tomar algunos cuidados. Por caso, ese d&iacute;a&#8230; ya deb&iacute;amos regresar a casa.<\/p>\n<p>En los d&iacute;as siguientes tratamos de coordinar una tarde libre. No recuerdo cual fue su excusa o la m&iacute;a, pero quedamos en vernos en un lugar intermedio ese jueves a las 14 hs.<\/p>\n<p>El d&iacute;a esperado lleg&oacute;, pero con una novedad&#8230; muy cerca del lugar donde deb&iacute;amos encontrarnos se concentr&oacute; una multitudinaria protesta contra no s&eacute; qu&eacute; causa o tema del gobierno un par de horas antes. La protesta se hizo violenta e intervino la polic&iacute;a. Hacia las 14 hs. la zona era un caos absoluto: corridas, palazos y alg&uacute;n herido en toda la zona cercana. Ante ese panorama, por la imposibilidad de encontrarnos y el riesgo que nos pase algo, hablamos y postergamos el encuentro. M&aacute;s all&aacute; de la bronca enorme que ten&iacute;a, esto solo hizo que nuestra calentura aumente a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Fue dif&iacute;cil arreglar el siguiente encuentro pues hab&iacute;amos &quot;gastado&quot; nuestras excusas para el d&iacute;a fallido. Sin embargo, a la semana volvimos a citarnos: mismo lugar, misma hora, mayores ganas.<\/p>\n<p>Ahora s&iacute;&#8230; el momento lleg&oacute;. Nos encontramos y fuimos a un hotel cercano. Literalmente&#8230; ard&iacute;amos.<\/p>\n<p>Fue solo cerrar la puerta de la habitaci&oacute;n para que nuestras pocas ropas (era verano) desaparezcan. Fuimos a ba&ntilde;arnos, hermosa excusa para acariciarnos, pero la calentura nos desbordo y lo que pens&eacute; que ser&iacute;a una gratificante sesi&oacute;n de caricias enjabonando nuestros cuerpos se convirti&oacute; en dos amantes cogiendo desenfrenados, sin parar en el piso del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Obnubilado, casi totalmente imposibilitado para pensar, me di cuenta al acabar que no estaba usando un preservativo&#8230; Llegu&eacute; a sacarlo a tiempo &iquest;a tiempo? Bueno, lo sabr&iacute;a despu&eacute;s&#8230; lo hecho, hecho est&aacute;.<\/p>\n<p>Nos recompusimos un poco y fuimos a la cama&#8230; solo para un hermoso 69. Ella era imparable, mov&iacute;a su cuerpo y con cada movimiento lograba que me caliente cada vez m&aacute;s. Me acost&eacute; boca arriba y ella me mont&oacute;&#8230; su pelvis se mov&iacute;a hipn&oacute;ticamente, mis manos buscaban sus tetas para jugar con los pezones.<\/p>\n<p>No recuerdo cuanto tiempo estuvimos as&iacute;&#8230; hasta acabar nuevamente&#8230; Era hermosa desnuda vestida solo con el sudor del sexo. Las horas pasaban y no dec&iacute;amos que no a nada. Le met&iacute;a un par de dedos en la cola y ella&#8230; hacia lo mismo conmigo. Est&aacute;bamos totalmente entregados el uno al otro. Cuando su cola estuvo dilatada, la penetr&eacute;. No era muy visitado el lugar por su marido, seg&uacute;n me cont&oacute; luego. Comentario in&uacute;til ya que sus gemidos de dolor antes de los de placer me hab&iacute;an contado esa parte de la historia con detalles.<\/p>\n<p>Seguimos mientras los cuerpos as&iacute; lo ped&iacute;an, en los breves descansos nuestras lenguas tomaban la posta, sea en las bocas, en su cl&iacute;toris o en mi pene. Hasta juntar fuerzas otra vez. As&iacute; estuvimos hasta que nos fuimos.<\/p>\n<p>En la soledad del barrio cuando comenzaba a atardecer, salimos del hotel abrazados como novios y pensando en la pr&oacute;xima&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Volv&iacute;a del trabajo por la misma calle de siempre, m&aacute;s o menos a la misma hora por esas cosas de la rutina. Eran esos d&iacute;as en que vamos pensando en cualquier cosa&#8230; hasta que la vi. Ni me di cuenta en que momento comenz&oacute; a caminar frente a m&iacute;, pero me atrajo de inmediato. 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