{"id":26378,"date":"2020-10-29T23:00:00","date_gmt":"2020-10-29T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-29T23:00:00","modified_gmt":"2020-10-29T23:00:00","slug":"el-amor-en-tiempo-de-manifestaciones-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-amor-en-tiempo-de-manifestaciones-ii\/","title":{"rendered":"El amor en tiempo de manifestaciones (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26378\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace dos d&iacute;as pas&eacute; por la puerta del edificio donde viv&iacute;a. Todo est&aacute; como era en esos d&iacute;as, tal vez un poco m&aacute;s necesitado de pintura el frente y la gente con tapabocas caminando por la cuadra. &iquest;Coincidencias? En la misma semana en que la recordaba con mi relato, veo su balc&oacute;n. Y todo se hace m&aacute;s claro. Volvamos a ese momento.<\/p>\n<p>Como era de esperar, despu&eacute;s de tan explosivo encuentro volvimos a vernos. Las siguientes semanas fueron m&aacute;s que intensas: los llamados eran m&aacute;s que frecuentes y de alguna forma nos arreglamos para encontrarnos casi todos los mediod&iacute;as, no para hacer el amor&#8230; sino para vernos, compartir un almuerzo r&aacute;pido y besarnos el resto del breve tiempo. Con las restricciones de ambos por nuestro estado civil, hac&iacute;amos una vida de novios explorando el sexo en com&uacute;n en cada minuto disponible. Excusas de todo tipo surgieron en esos d&iacute;as y tambi&eacute;n alg&uacute;n golpe de suerte, con el viaje de alguna de nuestras parejas. Visitamos casi todos los hoteles en los alrededores de nuestros empleos.<\/p>\n<p>Con la &quot;pr&aacute;ctica&quot; nos complementamos cada vez mejor y nos liberamos de los prejuicios de nuestros matrimonios. Ella se convirti&oacute; -ya lo era- en una experta en el sexo oral y yo encontr&eacute; la posici&oacute;n que m&aacute;s placer le daba. Sentado en la cama con las piernas flexionadas, ella me abrazaba juntando nuestros pechos, Sent&iacute;amos los latidos a pleno mientras con suaves movimientos la penetraba, siempre mir&aacute;ndola a los ojos. Sus movimientos eran perfectos: entraba y sal&iacute;a h&uacute;meda de sus l&iacute;quidos mientras sus pezones se endurec&iacute;an cada vez m&aacute;s a medida que raspaban el vello de mi pecho. Nos sent&iacute;amos tan relajados y felices que los orgasmos se hac&iacute;an suaves pero de mucha duraci&oacute;n. Era como una ola que en lugar de romper violenta contra las rocas&#8230; se deslizaba por la playa ocupando cada rinc&oacute;n, como la marea subiendo. Espero que puedan imaginarla y entender que sent&iacute;amos tal y como era&#8230; no es tan dif&iacute;cil.<\/p>\n<p>Muchas veces perdimos la noci&oacute;n del tiempo o volv&iacute;amos a nuestras casas como fuera de s&iacute;, lo que nos tra&iacute;a algunos problemas. Era sin duda, la droga m&aacute;s maravillosa. &Eacute;ramos adictos a nosotros.<\/p>\n<p>Una ma&ntilde;ana, m&aacute;s o menos unas seis semanas despu&eacute;s de nuestro primer encuentro, me dijo que quer&iacute;a que nos veamos ese mediod&iacute;a a almorzar en el lugar de siempre. Como lo hac&iacute;amos con frecuencia. Llegu&eacute; puntual y ella ya estaba, algo que me llamo la atenci&oacute;n dado que generalmente ella siempre llegaba unos minutos tarde.<\/p>\n<p>Fue directo al tema: ten&iacute;a un atraso. Me dijo que con el marido no ten&iacute;a sexo y obviamente, era m&iacute;o. Por otro lado, record&eacute; cada segundo de nuestro primer encuentro donde, desbordados por las ganas, exist&iacute;a la posibilidad de que hubiera acabado un poco en ella, sin forro (vean el relato anterior). Seguramente, con el tiempo era muy posible que dejemos nuestras parejas para estar juntos. Era mucho lo que estaba naciendo entre nosotros en esos d&iacute;as&#8230; pero no pod&iacute;amos resolverlo en el lapso de 8 meses&#8230; o al menos no nos animamos a hacerlo. Y ella no quer&iacute;a &quot;endos&aacute;rselo&quot; al marido&#8230; seria como firmar una confesi&oacute;n.<\/p>\n<p>Abrazados, sin soltarnos las manos, con algunas l&aacute;grimas en los ojos pensamos en lo mejor que pod&iacute;amos hacer. Y comenzamos a averiguar c&oacute;mo hacerlo&#8230;<\/p>\n<p>Par de d&iacute;as despu&eacute;s me llam&oacute; para preguntarme si ten&iacute;a tiempo -bastante- para encontrarnos. Le dije si, que nos ver&iacute;amos donde siempre. Y me dijo que quer&iacute;a hacer el amor plenamente. Sin nada entre nosotros&#8230; que tendr&iacute;amos la oportunidad para sentir que nada se interpone entre nuestras pieles.<\/p>\n<p>Nuevamente&#8230; fue tan maravilloso como aquella primera vez, pero un aire de tristeza nos sobrevolaba.<\/p>\n<p>Finalmente, el d&iacute;a lleg&oacute; y todo ocurri&oacute; como se hab&iacute;a planeado. Sali&oacute; bien y por un mes aproximadamente no nos vimos&#8230; aunque mantuvimos el contacto por tel&eacute;fono. De a poco fuimos regresando a nuestra normalidad&#8230; a nuestra vida com&uacute;n de encuentros y llamados furtivos. Y el amor que sigui&oacute; fue casi tan bueno como antes&#8230; era claro que la experiencia nos hab&iacute;a marcado y que no volver&iacute;amos a ser los mismos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hace dos d&iacute;as pas&eacute; por la puerta del edificio donde viv&iacute;a. Todo est&aacute; como era en esos d&iacute;as, tal vez un poco m&aacute;s necesitado de pintura el frente y la gente con tapabocas caminando por la cuadra. &iquest;Coincidencias? En la misma semana en que la recordaba con mi relato, veo su balc&oacute;n. Y todo se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16186,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26378","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16186"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26378"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26378\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}