{"id":26384,"date":"2020-10-30T02:59:25","date_gmt":"2020-10-30T02:59:25","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-10-30T02:59:25","modified_gmt":"2020-10-30T02:59:25","slug":"disfrutando-a-rafa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/disfrutando-a-rafa\/","title":{"rendered":"Disfrutando a Rafa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26384\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hablando con Laura, mi esposa, un d&iacute;a cualquiera, surgi&oacute; la fantas&iacute;a de contactar a alguien que no conoci&eacute;ramos, para que tuviera una aventura diferente. Su pareja sexual habitual, Wilson, siempre estaba disponible, pero simplemente se nos ocurri&oacute; la idea de intentar hacer algo distinto y probar con alguien diferente.<\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n era, como siempre, d&oacute;nde buscar, a qui&eacute;n contactar. Le dije a ella que dejara eso por mi cuenta y le ir&iacute;a contando. As&iacute; que empec&eacute; a consultar en los avisos de varias p&aacute;ginas porno sobre las opciones disponibles. Ten&iacute;amos un perfil en una p&aacute;gina, con varias fotos de ella y sus aventuras. Muchos hombres dejaban mensajes insinuantes, pero nunca se hab&iacute;a concretado nada. Ella no reacciona a eso, la calentura le viene cuando tiene al frente a la persona y su l&iacute;vido se alborota, en vivo y en directo.<\/p>\n<p>Le contest&eacute; a uno de aquellos hombres, quien casi de inmediato me contest&oacute;. Le dije qui&eacute;n era y le pregunt&eacute; qu&eacute; le llamaba la atenci&oacute;n de esta se&ntilde;ora y cu&aacute;l su inter&eacute;s, porque muchas veces las cosas no pasan de continuas y eternas insinuaciones que jam&aacute;s se hacen realidad. Enseguida me dijo que le gustar&iacute;a tomar el puesto de alguna de las personas que ve&iacute;a con ella en las fotograf&iacute;as, una manera discreta, pero directa de manifestar su deseo de estar con ella.<\/p>\n<p>Sin embargo, yo quise ser m&aacute;s incisivo y le dije que si estaba interesado, deb&iacute;amos hacer algo sorpresivo y novedoso. Me dijo que contara con &eacute;l para lo que fuera. Le dije que a ella le gustaban los preliminares extensos, porque llegar y penetrarla reci&eacute;n conocerla no era su idea de un encuentro sensual con un hombre, as&iacute; supiera que al final el prop&oacute;sito de todo fuera tan solo el contacto sexual. Me confes&oacute; que le gustar&iacute;a excitarla chupando su sexo hasta que llegara al cl&iacute;max, para luego si cabalgarla como nunca. Bueno, eso hay que verlo, le dije&#8230; Ya ver&aacute;, me contest&oacute;, no se van a arrepentir.<\/p>\n<p>Pasada una semana le escrib&iacute; de nuevo y le pregunt&eacute; si segu&iacute;a firme en su intenci&oacute;n de compartir con nosotros una noche de sexo. Me dijo que s&iacute;. Bueno, concretemos la fecha, le dije, y quedamos de realizar la faena un viernes en la noche. La idea es que el encuentro fuera una sorpresa, una cita a ciegas, y que ella no supiera para nada de quien se trataba, de d&oacute;nde hab&iacute;a aparecido, etc., etc.; un completo desconocido. Estuvo de acuerdo y quedamos de conversar de nuevo antes del evento.<\/p>\n<p>El jueves en la noche fue el quien me contact&oacute; para preguntarme qu&eacute; le gustaba a ella o c&oacute;mo le gustaba que la montaran. Bueno, le dije, recuerde que a ella le gustan los preliminares largos para irse calentando y ponerse a punto. Le cont&eacute; que ella es una mujer muy f&iacute;sica, de modo que reacciona bien a las caricias, los besos y los toqueteos en todas las partes de su cuerpo, los besos en la boca, en la parte trasera de sus orejas, el cuello, las caricias en sus senos, la parte baja de la espalda, la parte interior de sus muslos y, por supuesto, su vagina.<\/p>\n<p>Le indique que, pasado eso, a ella le excitaba mucho que el hombre se mostrara dominante, que le exhibiera su pene y la invitara a acarici&aacute;rselo, a que le acariciara su pecho, sus brazos y sus muslos, ya que parec&iacute;a sentir placer al hacerlo y sobre todo una sensaci&oacute;n de dominio y control al sentir c&oacute;mo el pene crec&iacute;a y se endurec&iacute;a en sus manos. Me dijo que estaba tomando atenta nota y que, al parecer, ella era exigente a la hora de estar con un hombre. Le record&eacute;, entonces, que no era un hombre conocido y que esas golosinas ten&iacute;an que disfrutarse a plenitud.<\/p>\n<p>Llegado el d&iacute;a, le propuse a mi esposa que nos fu&eacute;ramos de correr&iacute;a, por all&iacute;, a visitar moteles y que fuera preparada por si acaso. Le dije que me hab&iacute;an hablado de un lugar nuevo, donde las habitaciones ten&iacute;an una especie de tarima rodeada de espejos, con un tubo en el centro, para que las mujeres se exhibieran e hicieran su show, y que tambi&eacute;n hab&iacute;a unas sillas especiales para que ellas recibieran a su macho sentadas, con las piernas abiertas, como si estuvieran en cita con el ginec&oacute;logo.<\/p>\n<p>Ella no puso reparos a la idea y se visti&oacute; de fiesta, una falda corta roja y una chaqueta tipo sastre de color blanco. Sus interiores estaban compuestos por un sujetador en licra transparente, una tanga, medias con ligeros y zapatos de tac&oacute;n alto, todo en color rojo; la verdad toda una dama. Al verla en la calle, nadie imaginar&iacute;a que esa inocente dama terminar&iacute;a revolc&aacute;ndose con un muchacho en la cama pocos minutos despu&eacute;s, cuando aquella vestimenta insinuaba que fuera a asistir a un coctel o una reuni&oacute;n de ejecutivos.<\/p>\n<p>Llegamos al sitio y nos asignaron una habitaci&oacute;n, tal cual como se la hab&iacute;a descrito el d&iacute;a anterior, as&iacute; que le propuse tomarle unas fotograf&iacute;as utilizando el mobiliario que hab&iacute;amos encontrado all&iacute;. En esa actividad y para hacer m&aacute;s atractivas las fotograf&iacute;as, ella, poco a poco, se fue desnudando y exhibi&eacute;ndose para m&iacute; en diferentes poses y encuadres. Pasados unos minutos, recib&iacute; en mi celular un mensaje del invitado, quien ya se estaba anunciando en la recepci&oacute;n, as&iacute; que le indiqu&eacute; a ella que se vistiera porque alguien ven&iacute;a a visitarnos. Me mir&oacute; un tanto sorprendida, pero empez&oacute; a vestirse sin decir palabra.<\/p>\n<p>Al minuto tocaron a la puerta de la habitaci&oacute;n. Ella permaneci&oacute; sentada en un gran sof&aacute; blanco mientras yo le abr&iacute;a al invitado. El me salud&oacute; muy amablemente y se present&oacute; como Rafael Jos&eacute;. Le invit&eacute; a pasar y de inmediato se fij&oacute; en mi mujer. Nos dirigimos hacia ella y se la present&eacute;. Se saludaron de manera muy formal y se acomod&oacute; a su lado. Le pregunt&eacute; si quer&iacute;a tomar algo para entrar en calor y me respondi&oacute; que le gustar&iacute;a un ron, as&iacute; que me levant&eacute; a hacer los requerimientos y esperar a que el pedido llegara.<\/p>\n<p>Mientras tanto empezamos a charlar y, en medio de la conversaci&oacute;n le pregunt&eacute;, bueno Rafa, y a qu&eacute; vino usted hoy aqu&iacute;. Pues, si usted me lo permite, a complacer a su esposa, respondi&oacute;. Bueno, dije, &iquest;ya le pregunt&oacute; a ella si quiere? Ahora le pregunto, me contest&oacute; ri&eacute;ndose y mir&aacute;ndola a ella con picard&iacute;a y tom&aacute;ndole su mano. Y ella pareci&oacute; corresponderle, as&iacute; que la cosa me parec&iacute;a que hab&iacute;a empezado bien. Los dej&eacute; un rato mientras iba a recoger las bebidas y, cuando regres&eacute;, ya ten&iacute;a sus manos acariciando los muslos de mi esposa, por debajo de su falda.<\/p>\n<p>Serv&iacute; unos tragos y procedimos a brindar por la ocasi&oacute;n y la oportunidad que se le presentaba. La conversaci&oacute;n sigui&oacute; y al poco rato, Rafa se acerc&oacute; a ella y la bes&oacute;. Ella no lo rechaz&oacute; y, dada la cercan&iacute;a, sus manos empezaron a desabotonar su chaqueta y ella, le facilit&oacute; la labor, ayud&aacute;ndole a hacerlo. El beso sigui&oacute; y sus manos empezaron a acariciar su s senos por encima de su transparente body y ella, no s&eacute;, por qu&eacute;, aliger&oacute; esos preliminares colocando su mano sobre el pen&eacute; de aquel por encima de su ropa. La reacci&oacute;n fue instant&aacute;nea. Se not&oacute; de inmediato c&oacute;mo creci&oacute; aquel bulto en su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Y la caricia que ella le procuraba, por encima del pantal&oacute;n, le sugiri&oacute; a aquel que era hora de aligerarse la vestimenta, as&iacute; que desabroch&oacute; su pantal&oacute;n y expuso su miembro, grande, gordo y con su glande palpitante, a la vista de mi mujer que, sin dudarlo un instante, baj&oacute; su cabeza para llev&aacute;rselo a la boca y empezar a chupar tan delicioso bocado. &Eacute;l no se lo esperaba. Se ech&oacute; de espaldas sobre el sof&aacute; y blanque&oacute; los ojos como si estuviera recibiendo corriente en medio de sus piernas.<\/p>\n<p>Ella continu&oacute; chupando aquel miembro de arriba abajo mientras sus manos jugaban con sus test&iacute;culos. El hombre estaba feliz y permit&iacute;a que ella hiciera cuanto se le antojara. Ahora ella, de rodillas frente a &eacute;l, segu&iacute;a succionando aquel pene y acariciaba sus muslos desnudos. El apart&oacute; su cabeza, la invit&oacute; a sentarse a su lado y se dispuso a devolverle los favores. La recost&oacute; sobre el sof&aacute;, subi&oacute; su falda, y abri&oacute; sus piernas para tener acceso a su h&uacute;meda vagina, pero no pudo hacer mucho porque el ligero obstaculizaba el acceso y dificultaba retirar su tanga, as&iacute; que ella tuvo que levantarse, retirarse la falda, quitarse la tanga y dejar su sexo expuesto para que este hombre pudiera satisfacer sus impulsos.<\/p>\n<p>Ella se sent&oacute;, se recost&oacute; en el espaldar del sof&aacute; y abri&oacute; sus piernas lo m&aacute;s que pudo, dejando que aquel accediera a su sexo y empezara a excitarle con su lengua. El hombre clav&oacute; su cabeza en medio de las piernas de mi esposa y empez&oacute; a chupar y chupar, estimulando con sus dedos su cl&iacute;toris. Poco a poco ella se fue relajando, permitiendo que fluyeran a plenitud las sensaciones que aquel macho en calor le procuraba.<\/p>\n<p>Rafa se incorpor&oacute;, la tomo de las manos y la invit&oacute; a trasladarse de sitio e ir hacia la cama. Al llegar all&iacute; hizo que se acostara de espaldas y que abriera sus piernas para el continuar con su labor, chupando y chupando su sexo. Al rato, despu&eacute;s de disfrutar de los jugos vaginales, el hombre se incorpor&oacute;, tomo su miembro entre las manos y se dispuso a penetrar a mi mujer, quien ya estaba m&aacute;s que dispuesta a recibirlo.<\/p>\n<p>No hubo pausa, Rafa insert&oacute; su miembro en la vagina de mi mujer y empez&oacute; a empujar r&iacute;tmicamente dentro y fuera de ella, quien rodeo su torso con sus piernas atray&eacute;ndole para que siguiera su labor con m&aacute;s y m&aacute;s intensidad. Aquel empujaba y ella se retorc&iacute;a bajo su cuerpo, mostrando en su rostro gestos de gusto y placer, por lo que estaba sucediendo. Y Rafa segu&iacute;a y segu&iacute;a movi&eacute;ndose con intensidad, como a ella le gusta&hellip; Y en ese bombear, una y otra vez, Rafa decidi&oacute; cambiar de posici&oacute;n y penetrarla ahora desde atr&aacute;s, dejando su cuerpo recostado lateralmente sobre la cama. Y as&iacute; sigui&oacute; y sigui&oacute; hasta que ella empez&oacute; a gemir y a gemir en un estallido de placer&hellip;<\/p>\n<p>&Eacute;l se retir&oacute; y se recost&oacute; a su lado para reposar un rato despu&eacute;s de aquella faena. Su pene segu&iacute;a erecto y palpitaba, as&iacute; que mi esposa no desaprovech&oacute; y volvi&oacute; a chuparlo, tal vez para sentir el sabor de su propia vagina, pues aquel pene hab&iacute;a estado instalado all&iacute; por bastante tiempo y estaba h&uacute;medo y reluciente. No paso mucho tiempo para que ella decidiera montarlo y volver a sentir aquel miembro dentro de s&iacute;.<\/p>\n<p>Ella instalada sobre &eacute;l, cerr&oacute; sus ojos y empez&oacute; a moverse r&iacute;tmicamente, de arriba abajo, de un lado a otro, haciendo que aquel muchacho blanqueara sus ojos y arqueara su cuerpo sobre la cama, como pose&iacute;do. Y ella, sin abrir los ojos, segu&iacute;a concentrada en lo suyo hasta que fue aquel, quien sorpresivamente empez&oacute; a gritar y la lanz&oacute; a ella a su costado mientras su pene disparaba chorros de semen a granel. Y ella, extasiada, volvi&oacute; sobre aquel miembro para saborear los restos de su derrame.<\/p>\n<p>Los dos quedaron tirados sobre la cama bastante rato, exhaustos, sudorosos y cansados, pero satisfechos con su encuentro. El miembro de Rafa estaba fl&aacute;cido y ella pareci&oacute; estar satisfecha con la faena, de manera que parec&iacute;a que todo hab&iacute;a acabado all&iacute;. Se preguntaron el uno al otro si aquello hab&iacute;a gustado y, l&oacute;gico, ninguno dijo que no. Estuvo super dijo ella, apretando su mano. Y &eacute;l, buscando fuerzas, quiso empezar de nuevo.<\/p>\n<p>Deambularon desnudos un rato por la habitaci&oacute;n, contempl&aacute;ndose en los espejos puestos en la pared y hasta intentaron bailar, pero la pasi&oacute;n estaba instalada en ellos dos y m&aacute;s que bailar, quer&iacute;an unir sus sexos una vez m&aacute;s. Aquel hizo que ella se sentara en una de las sillas especiales de aquel lugar y empez&oacute; a chupar su cl&iacute;toris, de nuevo, mientras se masturbaba con intensidad, para logar una erecci&oacute;n. Al rato lo consigui&oacute;, se incorpor&oacute;, se puso a sus espaldas, la hizo inclinar su torso hacia adelante y la penetr&oacute; desde atr&aacute;s, con fuerza, con intensidad y mucho vigor hasta que se vino de nuevo, gritando una vez m&aacute;s. Y ah&iacute; si acabo todo, ya no hab&iacute;a energ&iacute;a para m&aacute;s.<\/p>\n<p>Bueno, Rafa, creo que ya fue todo, dije. Espero que la haya pasado bien. Seguro, dijo &eacute;l, podremos volvernos a ver. De seguro que s&iacute;, dijo ella. Y diciendo y haciendo aquel se fue vistiendo y, al ver que la noche no daba para m&aacute;s, respetuosamente se despidi&oacute; de nosotros y se fue.<\/p>\n<p>Mi esposa y yo seguimos all&iacute; un rato m&aacute;s, porque quise tomarle un par de fotos adicionales, ya que su rostro mostraba rasgos del disfrute que hab&iacute;a experimentado y quedaba registrado as&iacute; en las fotograf&iacute;as. Despu&eacute;s de varias poses y retratos, ella me dijo, gracias amor, fue una gran noche. Y as&iacute;, sin m&aacute;s, se visti&oacute; y salimos de aquel lugar. Fue otra aventura exitosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hablando con Laura, mi esposa, un d&iacute;a cualquiera, surgi&oacute; la fantas&iacute;a de contactar a alguien que no conoci&eacute;ramos, para que tuviera una aventura diferente. Su pareja sexual habitual, Wilson, siempre estaba disponible, pero simplemente se nos ocurri&oacute; la idea de intentar hacer algo distinto y probar con alguien diferente. 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