{"id":26415,"date":"2020-11-01T23:00:00","date_gmt":"2020-11-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-01T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-01T23:00:00","slug":"forzada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/forzada\/","title":{"rendered":"Forzada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26415\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este relato est&aacute; dedicado a una lectora muy especial, Est&aacute; escrito en primera persona ya que a grandes rasgos la historia se ajusta a su experiencia personal.<\/p>\n<p>Al llegar a casa, despu&eacute;s de 24 horas de guardia, Juanjo, mi marido, se hab&iacute;a encargado de todo. Los ni&ntilde;os ya estaban en la cama despu&eacute;s ducharse y cenar. Daniela hac&iacute;a un sobre esfuerzo para no dormirse y comentarme algo del colegio. Isra, m&aacute;s peque&ntilde;o, no hab&iacute;a podido aguantar y dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente. Juanjo, me esperaba en el sal&oacute;n viendo la tele a la espera de que saliera de la ducha para cenar juntos.<\/p>\n<p>Durante todo el d&iacute;a me hab&iacute;a sentido excitada. Y es que aquel nuevo m&eacute;dico residente estaba buen&iacute;simo. Era de ascendencia &aacute;rabe y parec&iacute;a modelo. Recog&iacute;a su melena negra en una cola. Su barba perfectamente arreglada le daba un aspecto mayor al de su edad. Sus ojos profundos parec&iacute;an atravesarte cuando te miraban y su voz grave y pausada hac&iacute;a que decidieras entregarte sin condiciones a sus maravillosos encantos.<\/p>\n<p>Ahora, bajo la ducha, trataba de aliviarme acariciando mi cl&iacute;toris pero no lo lograba. Mi mente volaba en busca de una fantas&iacute;a con aquel doctor. Alguna en la que Kaleb me arrinconase en uno de los almacenes de material y tap&aacute;ndome la boca para que no se oyesen mis gritos me follase contra la pared. Pero no lograba encontrar el punto y despu&eacute;s de 10 minutos desist&iacute;.<\/p>\n<p>Por fin aparec&iacute; por el sal&oacute;n, donde me esperaban Juanjo. Con mi media melena suelta y h&uacute;meda, vestida con una amplia camiseta de mi marido que tapaba escasamente el culo y dejaba ver esas braguitas negras semitransparentes que, en un c&oacute;digo no escrito entre nosotros, eran una proposici&oacute;n nunca decente. Sin sujetador, mis pezones se marcaban erectos a trav&eacute;s de la camiseta Nike azul marino. Juanjo me mir&oacute; y me bes&oacute;.<\/p>\n<p>Cenamos charlando sobre distintas cosas, con la serie de turno como fondo. &Eacute;l, mi marido, me miraba fijamente enfundado en su camiseta de Los Lakers dejando ver sus musculazos hombros, tatuado el derecho con un tribal. Su corte de pelo al cero y aquellos ojos negros hac&iacute;an estragos en mi entrepierna. Sin saber c&oacute;mo ni en qu&eacute; momento, mi mente vol&oacute; y tuve una fantas&iacute;a sexual en la que, Juanjo, mi marido y, Kaleb, el guapo m&eacute;dico residente, abusaban de mi con una doble penetraci&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Media hora despu&eacute;s nos fuimos a la cama. Con la luz apagada y de espaldas a mi marido note como se acercaba para acariciarme. Sus manos recorr&iacute;an mi cuerpo por debajo de la camiseta buscando mis tetas. Con el simple contacto not&eacute; como mi co&ntilde;o ard&iacute;a inundado de flujos. Trat&eacute; de resistirme buscando provocarle. Y es que el calent&oacute;n de todo el d&iacute;a me hab&iacute;a puesto muy perra y quer&iacute;a algo duro.<\/p>\n<p>Juanjo busc&oacute; mi cuello con la boca mientras con su mano derecha ya hurgaba entre mis labios vaginales. Al comprobar lo mojada que estaba sonri&oacute; maliciosamente. Totalmente desnudo, se arrim&oacute; un poco m&aacute;s y busc&oacute; mi ano con sus dedos:<\/p>\n<p>-No&hellip;, por el culo no&hellip; -acert&eacute; a decir de la manera m&aacute;s inocente y poco convincente que pude.<\/p>\n<p>&Eacute;l no hizo caso y con poco cuidado me introdujo uno de sus dedos en mi estrecho agujero trasero. De inmediato sent&iacute; un calor poco agradable y es que la poca lubricaci&oacute;n hac&iacute;a que la penetraci&oacute;n no fuera delicada. Me quej&eacute; y volv&iacute; a decirle que no. Juanjo comenz&oacute; a bajarme las bragas de manera brusca:<\/p>\n<p>-No, por favor, por el culo no&hellip; -Me o&iacute;a la voz y yo misma no me cre&iacute;a. En el fondo quer&iacute;a sacar al tipo duro que mi marido ocultaba y que me sodomizase a su antojo:<\/p>\n<p>-Llevo todo el d&iacute;a esper&aacute;ndote y ahora no me vas a decir que no.<\/p>\n<p>De manera casi violenta me volte&oacute; contra la cama. Su tama&ntilde;o y su fuerza hac&iacute;an que me manejara a su antojo. Not&eacute; su peso sobre mi espalda. Su respiraci&oacute;n excitada en mi oreja. Agarr&oacute; mis manos y las puso en mi espalda, a la altura de sus abdominales. Me hac&iacute;a da&ntilde;o pero me sent&iacute;a demasiado excitada para parar. Volv&iacute; a suplicar con voz de putita:<\/p>\n<p>-No por favor, no me hagas da&ntilde;o&hellip;<\/p>\n<p>Mi mente volaba fuera de mi cuerpo para ver la secuencia. Mi marido, mucho m&aacute;s grande que yo, me forzaba a mantener sexo anal contra mi voluntad. Agarraba mis manos y las inmovilizabas en mi espalda con una sola mano suya. Despu&eacute;s, Juanjo, tom&oacute; las bragas y me las introdujo en la boca para evitar que gritase. Yo trataba de gritar de manera ahogada mientras mi lengua entraba en contacto con mis propios jugos vaginales con los que hab&iacute;a manchado mis braguitas. Me mov&iacute;a intentando zafarme de su poder, una misi&oacute;n imposible ante la diferencia de fuerza.<\/p>\n<p>Luego busc&oacute; sobre la mesita de noche un bote de vaselina, y vertiendo un poco sobre sus dedos, me la unt&oacute; en el ano. Con menos cuidado que antes, me introdujo dos dedos y comenz&oacute; a dilatarme. Yo, inmovilizada y amordazada comenc&eacute; a respirar fuerte sabiendo que me iba a romper el culo. Juanjo se acerc&oacute; a mi o&iacute;do y me susurr&oacute;:<\/p>\n<p>-No llores que lo estabas deseando&hellip;<\/p>\n<p>Y ten&iacute;a raz&oacute;n. Deseaba tener sexo anal de la manera m&aacute;s brusca posible. Y ahora notaba el enorme glande de mi marido forzando mi arrugado ano. Comenz&oacute; a dolerme, y es que pese al lubricante el tama&ntilde;o era muy superior al de mi ojete. Trat&eacute; de relajarme mientras Juanjo lograba introducir su capullo en mi culo. Sent&iacute; como mi esf&iacute;nter hac&iacute;a un esfuerzo por dilatarse para darle cabida a aquel ariete extra&ntilde;o que amenazaba con desgarrarlo.<\/p>\n<p>Cuando tuvo la cabeza de la polla dentro dej&oacute; que se adaptara. Yo me o&iacute;a la respiraci&oacute;n forzada, las braguitas taponaban cualquier sonido que saliera de mi boca y mi saliva empezaba a empaparlas produciendo un extra&ntilde;o sabor a mi propio co&ntilde;o. El dolor se entremezclaba con el escozor y la sensaci&oacute;n en ese momento no era agradable aunque si me excitaba. Juanjo, me agarr&oacute; la teta derecha y pellizc&oacute; mi pez&oacute;n doloroso. Incomprensiblemente mi co&ntilde;o segu&iacute;a manando flujo caliente.<\/p>\n<p>Sin previo aviso, mi marido comenz&oacute; a empujar su polla contra mi culo. Notaba como iba abriendo mi recto sin poder resistirme. Por m&aacute;s que apretaba m&aacute;s dolor me produc&iacute;a. Decid&iacute; relajarme y que terminase de encaj&aacute;rmela entera. Un golpe de cadera de Juanjo fue definitivo para que su polla llegara a lo m&aacute;s profundo de mi culo. Intent&eacute; moverme y gritar. Me hab&iacute;a dolido aquel puntazo y tem&iacute; que me hubiese desgarrado el ano.<\/p>\n<p>Notaba a Juanjo resoplar por el esfuerzo. Se acerc&oacute; a mi o&iacute;do:<\/p>\n<p>-Te lo voy a partir, as&iacute; que no te resistas.<\/p>\n<p>No pude evitar sentir un escalofr&iacute;o por mi columna desde el cerebro hasta mi cl&iacute;toris palpitante. Mi sexo se moj&oacute; a&uacute;n m&aacute;s y me dispuse a disfrutar de una violaci&oacute;n anal&hellip;<\/p>\n<p>Juanjo, mi marido, me coloc&oacute; un coj&iacute;n debajo de mi abdomen para poder levantar un poco mi culo, con una mano me segu&iacute;a agarrando las m&iacute;as y la otra me la coloc&oacute; en la nuca impidiendo que me moviese. Como pude escup&iacute; mis braguitas y di un grito de placer cuando empez&oacute; a sodomizarme. Primero despacio, notando como su polla iba ganando terreno dentro de mi recto, pero a medida que se dilataba mi culo, su golpe de cadera se hac&iacute;a m&aacute;s fuerte y seguido. Despu&eacute;s de un minuto, Juanjo me estaba taladrando con ganas, mientras su polla me romp&iacute;a el ojete. Yo hac&iacute;a rozar mi cl&iacute;toris contra el coj&iacute;n logrando masturbarme al tiempo que me enculaba.<\/p>\n<p>Not&eacute; que me llegaba el orgasmo al tiempo que Juanjo aceleraba su follada contra mi culo:<\/p>\n<p>-Dale fuerte, cabr&oacute;n, dale.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta, zorra? &iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>-S&iacute;, joder p&aacute;rteme el culo&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta tu compa&ntilde;ero&hellip;?<\/p>\n<p>Cuando o&iacute; a mi marido preguntarme por el m&eacute;dico buenorro (del que yo le hab&iacute;a hablado en alguna ocasi&oacute;n) no pude resistir m&aacute;s y con un grito que tuve que ahogar en la almohada para no despertar a los ni&ntilde;os, me corr&iacute; como una perra. Mi marido, por su parte tambi&eacute;n grit&oacute; la correrse y tuvo que morder mi hombro dej&aacute;ndome la marca de sus dientes.<\/p>\n<p>Durante varios segundos estuvimos quietos. Yo contra&iacute;a los m&uacute;sculos de mi ano apretando la polla dura mi marido, intentando terminar de orde&ntilde;arla. Su leche que hab&iacute;a salido a borbotones inundando mis intestinos ahora comenzaba a perder grosor hasta salir de mi agujero dej&aacute;ndome una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o. Mi esf&iacute;nter lat&iacute;a intentando volver a su tama&ntilde;o original mientras era incapaz de contener en su interior la corrida de mi marido que descend&iacute;a por mis muslos hasta la s&aacute;bana.<\/p>\n<p>Juanjo, por fin se retir&oacute; de mi espalda permiti&eacute;ndome una libertad liberadora. Se tumb&oacute; boca arriba a mi lado mientras yo me incorporaba para alcanzar una toallita (que siempre guardo en la mesita de noche) y limpi&eacute; mi ojo del culo. Al notar la humedad refrescante lo agradec&iacute;:<\/p>\n<p>-Cabr&oacute;n, que te gusta violarme el culo.<\/p>\n<p>-Y a ti que te lo viole, &iquest;no?<\/p>\n<p>Le mir&eacute; y le dediqu&eacute; media sonrisa antes de disponerme a dormir despu&eacute;s de 24 horas de trabajo en el hospital.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Este relato est&aacute; dedicado a una lectora muy especial, Est&aacute; escrito en primera persona ya que a grandes rasgos la historia se ajusta a su experiencia personal. Al llegar a casa, despu&eacute;s de 24 horas de guardia, Juanjo, mi marido, se hab&iacute;a encargado de todo. 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