{"id":26447,"date":"2020-11-03T23:00:00","date_gmt":"2020-11-03T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-03T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-03T23:00:00","slug":"casada-y-poco-follada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/casada-y-poco-follada\/","title":{"rendered":"Casada y poco follada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26447\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Enrique, un veintea&ntilde;ero, moreno, de estatura mediana y con cuerpo de gimnasio, estaba tomando el sol en la playa sobre una toalla. Lleg&oacute; a su lado una mujer de mediana edad, se quit&oacute; el vestido, las sandalias, extendi&oacute; la toalla, se sent&oacute; sobre ella y quitando de una bolsa de tela un tarro de crema bronceadora se la dio por los brazos, parte de los pechos, el vientre&#8230; C&oacute;mo Enrique no le quitaba la vista de encima, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pasa, chaval?<\/p>\n<p>-Nada. &iquest;Quieres qu&eacute; te de crema por la espalda?<\/p>\n<p>-No me vendr&iacute;a mal, pero mejor que no me la des, igual te emocionas.<\/p>\n<p>-T&uacute; misma, yo solo quer&iacute;a hacerte un favor.<\/p>\n<p>C&oacute;mo se puso boca abajo sobre la toalla y se desentendi&oacute; de ella pens&oacute; que le hab&iacute;a dicho la verdad, se puso tambi&eacute;n ella boca abajo, se abri&oacute; el sujetador del bikini, y le dijo:<\/p>\n<p>-Bueno, vale, d&aacute;mela.<\/p>\n<p>Enrique cogi&oacute; la crema y se la ech&oacute; masajeando sus hombros, luego unt&oacute; crema en la espalda y las costillas rozando sus tetas, despu&eacute;s se la dio en las piernas y cuando se la dio en las nalgas y roz&oacute; los lados de su co&ntilde;o, la mujer sinti&oacute; que se empezaba a poner cachonda, as&iacute; que, agarr&oacute; el sujetador con una mano, se dio la vuelta, se sent&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>-Tienes manos grandes y muy finas<\/p>\n<p>-Tu tambi&eacute;n tienes una piel muy fina. Todo en ti es fino.<\/p>\n<p>La mujer se puso en guardia.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Est&aacute;s intentando ligar conmigo?!<\/p>\n<p>-Desde el segundo uno. Me gustan las mujeres maduras. Saben lo que quieren.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes lo que quiero yo?<\/p>\n<p>Poniendo cara de interesante, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-No, sorpr&eacute;ndeme.<\/p>\n<p>-Quiero que te vayas a la mierda.<\/p>\n<p>Se le quedara cara de tonto, y solo pudo decir:<\/p>\n<p>-Sorprendido.<\/p>\n<p>Era una mujer dif&iacute;cil, pero era hermosa, llevaba media melena rubia, y ten&iacute;a unas tetas gordas que parec&iacute;a que quer&iacute;an reventar el sujetador del bikini azul, unas piernas largas y moldeadas, una cintura normal, anchas caderas y el culo grande y redondo.<\/p>\n<p>Enrique se mor&iacute;a por ver sus tetas y la enga&ntilde;&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Cuidado con esa rata que va hacia ti!<\/p>\n<p>Se levant&oacute; c&oacute;mo si fuera un muelle que se suelta. Enrique vio sus gordas tetas con areolas rosadas y gordos pezones. Cuando la mujer se dio cuenta de la jugarreta se volvi&oacute; a echar sobre la toalla y con cara de mala hostia, le dijo:<\/p>\n<p>-Cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>-Perdona, confund&iacute; una rata con una sombra.<\/p>\n<p>-La rata eres t&uacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;No era un cabr&oacute;n?<\/p>\n<p>La hab&iacute;a enfadado.<\/p>\n<p>-&iexcl;D&eacute;jame en paz!<\/p>\n<p>-Las tienes preciosas.<\/p>\n<p>La mujer ten&iacute;a muy malas pulgas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; me dejes en paz, co&ntilde;o!<\/p>\n<p>Enrique se call&oacute; la boca. Media hora m&aacute;s tarde, m&aacute;s o menos, la mujer se abroch&oacute; el sujetador y se fue a dar un ba&ntilde;o. Cuando volvi&oacute; a la toalla en el sujetador del bikini se le marcaban los pezones y en la braguita la raja del co&ntilde;o. Al ver que le miraba para ella, estir&oacute; la braguita y la raja desapareci&oacute;. Tumbada boca abajo en la toalla, le dijo:<\/p>\n<p>-No te cortas un pelo.<\/p>\n<p>-Por lo que se intuye t&uacute; te los cortaste todos. No te puedes imaginar lo que se me est&aacute; pasando por la cabeza.<\/p>\n<p>-Claro que lo puedo imaginar. No me chupo el dedo.<\/p>\n<p>-Supongo que chupar&aacute;s otras cosas.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo qu&eacute;?<\/p>\n<p>-C&oacute;mo las cabezas.<\/p>\n<p>-&iquest;Las cabezas de qu&eacute;?<\/p>\n<p>-De las gambas, por ejemplo.<\/p>\n<p>Le ech&oacute; una esas miradas que echan las gatas cuando se ven acorraladas, y despu&eacute;s Le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; te den!<\/p>\n<p>-&iquest;No quieres saber que me pas&oacute; por la cabeza?<\/p>\n<p>-&iexcl;D&eacute;jame en paz de una pu&ntilde;etera vez!<\/p>\n<p>-Te lo digo y te dejo en paz. Imagin&eacute; que te chafaba un helado de cucurucho en el culo y que despu&eacute;s me lo com&iacute;a lami&eacute;ndolo.<\/p>\n<p>-Encima cerdo, o me dejas en paz o voy a buscar un guardia municipal para que te ponga en tu sitio.<\/p>\n<p>Su cara de gata a punto de sacar las u&ntilde;as no dejaba duda de que lo dec&iacute;a en serio. Le dijo:<\/p>\n<p>-O&iacute;do cocina.<\/p>\n<p>Una hora y pico despu&eacute;s, visti&eacute;ndose para marchar y mirando para la tableta y el cuerpo musculado de Enrique, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;De que sabor?<\/p>\n<p>Mirando hacia arriba vio su cuerpo vestido, y por extra&ntilde;o que parezca se excit&oacute; por primera vez. No s&eacute; por qu&eacute;, pero ver a una mujer en la playa, sea en bikini, en toples o desnuda, no le provocaba deseo. Le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Lo qu&eacute;?<\/p>\n<p>-El helado.<\/p>\n<p>-De chocolate, con el sabor salado que debe tener tu culo deb&iacute;a estar delicioso.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta comer culos?<\/p>\n<p>-Entre otras cosas. No te vayas. Te invito a cenar.<\/p>\n<p>-No me apetece cenar con alguien que come culos.<\/p>\n<p>Se calz&oacute; las sandalias, recogi&oacute; la bolsa y se fue.<\/p>\n<p>Enrique regres&oacute; a la playa toda la semana pero no la volvi&oacute; a ver. El s&aacute;bado, estando tumbado boca abajo sobre una toalla, oy&oacute; su voz:<\/p>\n<p>-Hoy calienta m&aacute;s que el otro d&iacute;a.<\/p>\n<p>Enrique gir&oacute; la cabeza hacia su lado y all&iacute; estaba, la mujer que esperaba echada boca abajo y sonriendo, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-S&iacute;, est&aacute; un buen d&iacute;a de playa.<\/p>\n<p>Esa tarde se ba&ntilde;aron juntos, merendaron en un chiringuito y hablaron de mil y una cosas. Menos su nombre y si estaba casada, soltera o separada, Enrique sab&iacute;a de ella hasta c&oacute;mo se limpiaba el culo. Tomando unos vinos en el chiringuito, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Compro dos helados y nos los comemos en mi coche?<\/p>\n<p>-&iquest;De chocolate?<\/p>\n<p>-Uno, si. &iquest;De qu&eacute; sabor te gustar&iacute;a que fuese el otro?<\/p>\n<p>Su voz tom&oacute; un tono sensual que calentaba m&aacute;s que el sol, cuando le dijo:<\/p>\n<p>-T&uacute; eres el que lo va a comer. &iquest;D&oacute;nde tienes el coche?<\/p>\n<p>Se&ntilde;alando el auto con un dedo, le dijo:<\/p>\n<p>-Es aquel plateado con los cristales tintados que est&aacute; entre dos pinos.<\/p>\n<p>-Te espero all&iacute;.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s estaban dentro del coche. El asiento del lado de la mujer estaba reclinado y ella estaba boca abajo sobre &eacute;l. Enrique le baj&oacute; la braguita del bikini, le chaf&oacute; el helado en el culo y despu&eacute;s se lo foll&oacute; con el cucurucho y acto seguido se lo comi&oacute;, luego le lami&oacute; el helado de las nalgas y del ojete. Estaba deliciosa aquella mezcla de dulce y salado. Pas&oacute; despu&eacute;s a follar su ojete con la lengua mientras dos dedos de su mano derecha entraban y sal&iacute;an de su co&ntilde;o mojado. La mujer ten&iacute;a su cucurucho de fresa en una mano, lo lam&iacute;a y gem&iacute;a de cuando en vez. Al tenerla a punto se dio la vuelta, le dio el helado, y le dijo:<\/p>\n<p>-Toma el de fresa.<\/p>\n<p>Lo cogi&oacute; y se lo se lo chaf&oacute; en el co&ntilde;o, tir&oacute; la galleta y le lami&oacute; el helado del co&ntilde;o empapado, helado que se derret&iacute;a por momentos con el fuego que ten&iacute;a en el co&ntilde;o. Le agarr&oacute; las esponjosas tetas y se las magre&oacute;. Suavemente lami&oacute; sus labios, su cl&iacute;toris, foll&oacute; su vagina con la punta de la lengua&#8230; Le comi&oacute; en co&ntilde;o c&oacute;mo si fuera un pastelito, hasta que le dijo:<\/p>\n<p>-Me voy a correr.<\/p>\n<p>Lami&oacute; su cl&iacute;toris de abajo a arriba a toda mecha y en segundos exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Al acabar de correrse y de tragar los jugos de su corrida sigui&oacute; lamiendo despacito de nuevo&#8230; Al ratito le cogi&oacute; el culo, se lo levant&oacute; y jug&oacute; con la lengua en su perin&eacute; y su ojete para despu&eacute;s subir lamiendo sus labios vaginales meter y sacar la lengua de su vagina, lamer su cl&iacute;toris erecto y volver a bajar para seguir lamiendo su perin&eacute;, follar su ojete con la lengua, y volver a subir&#8230; La mujer gem&iacute;a en bajito para que no la oyera la gente que ve&iacute;a pasar a ambos lados del coche&#8230; Pasado un tiempo, y mientras le follaba el ojete, sinti&oacute; c&oacute;mo su respiraci&oacute;n se aceleraba y c&oacute;mo el ojete se cerr&oacute; teniendo la punta de su lengua dentro. Tuvo un orgasmo anal y se lo anunci&oacute;.<\/p>\n<p>-Me corro otra vez.<\/p>\n<p>Al cesar sus convulsiones quit&oacute; el sujetador, le cogi&oacute; la cabeza y se la llev&oacute; a sus tetas. Comi&oacute; aquellos melones esponjosos con ganas atrasadas hasta que le volvi&oacute; a coger la cabeza y le dio un beso con lengua. Era el primer beso que le daba y la polla de Enrique, que ya lat&iacute;a una cosa mala, acerc&oacute; la cabeza a la entrada de su vagina. La mujer le cogi&oacute; el culo y lo apret&oacute; contra ella. La polla entr&oacute; sin resistencia en su co&ntilde;o engrasado. Lo morre&oacute; y despu&eacute;s le dijo:<\/p>\n<p>-Dame duro.<\/p>\n<p>La foll&oacute; clav&aacute;ndosela con violencia. Poco despu&eacute;s la polla chapoteaba en los jugos de su co&ntilde;o al llegar al fondo. Los besos se fueron haciendo m&aacute;s apasionados, y m&aacute;s y m&aacute;s, y m&aacute;s, hasta que clav&oacute; sus u&ntilde;as en las duras nalgas de Enrique, y chupando su lengua se corri&oacute; c&oacute;mo una vampiresa.<\/p>\n<p>No par&oacute; de follarla hasta que se volvi&oacute; a correr dos veces m&aacute;s y no se corri&oacute; una tercera porque al sentir que Enrique se iba a correr, le dijo:<\/p>\n<p>-D&aacute;mela en la boca.<\/p>\n<p>La sac&oacute; y la quiso llevar a la boca, pero el primer chorro le cay&oacute; en la frente, luego si, luego se corri&oacute; en los labios, ya que la boca no la abri&oacute;. C&oacute;mo Enrique era un cabronazo que a la que no quer&iacute;a una taza de caldo le daba siete, al acabar de correrse le pas&oacute; la lengua por los labios y luego la bes&oacute; con lengua. Despu&eacute;s de lamer la leche de su frente ya fue ella la que lo bes&oacute; con lengua a &eacute;l. Sonre&iacute;a c&oacute;mo una diablesa, cuando le dijo:<\/p>\n<p>-Eres un hacedor de cerdas.<\/p>\n<p>-M&aacute;s bien de viciosas. &iquest;Te gustar&iacute;a echar un polvo en el mar?<\/p>\n<p>-Tendr&iacute;amos que esperar a que se vaya la gente.<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes prisa?<\/p>\n<p>-Ninguna.<\/p>\n<p>Vieron juntos c&oacute;mo se pon&iacute;a el sol dejando te&ntilde;ido de rojo el horizonte y despu&eacute;s c&oacute;mo la luna se ba&ntilde;aba sobre la superficie del mar. Al estar a solas en la playa la mujer le cogi&oacute; de la mano, se levantaron juntos, le dio un pico, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Follas mucho con desconocidas?<\/p>\n<p>-Solo con las que me dejan. &iquest;Est&aacute;s casada?<\/p>\n<p>No le iba a responder a la pregunta.<\/p>\n<p>-Est&aacute; buena el agua.<\/p>\n<p>-T&uacute; si que est&aacute;s buena.<\/p>\n<p>Cuando el agua les daba por la cintura la bes&oacute;, de su boca baj&oacute; a sus tetas, de sus tetas a su co&ntilde;o. Aguant&oacute; lo que pudo. Sac&oacute; la cabeza del agua, volvi&oacute; a comer sus tetas y despu&eacute;s comi&oacute; su boca. La mujer ech&oacute; los brazos a su cuello y rode&oacute; su cuerpo con las piernas. Enrique frot&oacute; la polla en el co&ntilde;o antes de meterla, ella le dijo:<\/p>\n<p>-Fr&oacute;tala m&aacute;s abajo.<\/p>\n<p>Se la frot&oacute; en el ojete, la mujer baj&oacute; el culo y la cabeza de la polla entr&oacute; en su ano con normalidad, y con normalidad se la clav&oacute; hasta el fondo. Despu&eacute;s fue ella la que subi&oacute; y baj&oacute; el culo al tiempo que frotaba su cl&iacute;toris contra la pelvis de Enrique. El olor a salitre que tra&iacute;a la brisa, los graznidos de las gaviotas y el apacible sonido de las olas al llegar a la orilla junto a sus besos y al placer que sent&iacute;a al entrar y salir la polla de su culo hac&iacute;an que aquel momento fuese m&aacute;gico, y la magia se volvi&oacute; inolvidable cuando apretando la polla con su culo, le dijo:<\/p>\n<p>-C&oacute;rrete conmigo.<\/p>\n<p>Al correrse chup&oacute; la lengua de Enrique y ahog&oacute; sus gemidos en su boca. Enrique le llen&eacute; el culo de leche. Se corrieron c&oacute;mo dos condenados.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, le dijo ella:<\/p>\n<p>-No la saques. Dame por el culo un poquito m&aacute;s.<\/p>\n<p>La foll&oacute; despacito mientras sus lenguas se volv&iacute;an a devorar y sus tetas se frotaban en su pecho. Pasado un tiempo, y tras un largo beso, le dijo:<\/p>\n<p>-Casada, estoy casada.<\/p>\n<p>-Y poco follada.<\/p>\n<p>-S&iacute;, muy poco. M&eacute;tela en el co&ntilde;o que ya no aguanto m&aacute;s sin sentirla dentro de nuevo.<\/p>\n<p>Se la meti&oacute; en el co&ntilde;o y le dio le&ntilde;a. Cuanta m&aacute;s le&ntilde;a le daba m&aacute;s le&ntilde;a le daba ella a &eacute;l subiendo y bajando el culo. Esta vez lo miraba desafiante y le negaba los besos. Quer&iacute;a que se corriera &eacute;l primero y lo que consigui&oacute; fue que se corrieran juntos. Al correrse se comieron las bocas con lujuria&#8230; Enrique sinti&oacute; c&oacute;mo el co&ntilde;o de la mujer apretaba y soltaba su polla mientras se lo llenaba de leche. Sinti&oacute; sus tetas temblar en su pecho, oy&oacute; sus gemidos, vio c&oacute;mo ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s y not&oacute; c&oacute;mo su co&ntilde;o ba&ntilde;&oacute; la polla con una descomunal corrida.<\/p>\n<p>Al acabar de gozar, le dijo:<\/p>\n<p>-Me gust&oacute; follar contigo.<\/p>\n<p>-&iquest;Se acab&oacute;?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-En una habitaci&oacute;n follar&iacute;amos mejor.<\/p>\n<p>-No creo, fue genial.<\/p>\n<p>-Ya que no nos vamos a volver a ver&#8230; &iquest;Echamos otro polvo?<\/p>\n<p>-Hombre, la polla ya la tienes dentro.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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