{"id":26468,"date":"2020-11-05T23:00:00","date_gmt":"2020-11-05T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-05T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-05T23:00:00","slug":"terapia-contra-la-tristeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/terapia-contra-la-tristeza\/","title":{"rendered":"Terapia contra la tristeza"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26468\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A&uacute;n era mi&eacute;rcoles pero a Rub&eacute;n este mes, se le estaban encadenando d&iacute;as duros y pesados, de una manera tan consecutiva que era incapaz de levantar cabeza. Como un monta&ntilde;ero perdido en una dura tempestad pasaba los d&iacute;as, luchando contra cimas invisibles.<\/p>\n<p>Trabajaba de psic&oacute;logo en un centro de menores, y los problemas diarios se le iban acumulando.<\/p>\n<p>Colg&oacute; el tel&eacute;fono, se puso la chaqueta y cogi&oacute; su &uacute;nico pasatiempo estos d&iacute;as grises, aprovechaba cualquier minuto libre para sumergirse en las p&aacute;ginas de aquel libro que le hac&iacute;a olvidar la pesadez de su d&iacute;a a d&iacute;a, navegaba por las calles de la Valladolid que tan magistralmente describ&iacute;a el maestro Delibes en El Hereje.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n traspas&oacute; el umbral de la puerta el impasible viento fr&iacute;o le record&oacute; que ya hab&iacute;a comenzado el invierno, se levant&oacute; el cuello de cuero de su chaqueta apret&aacute;ndolo para que el calor corporal no se escapara, baj&oacute; la cabeza y de manera autom&aacute;tica sus pasos se dirigieron a la taberna de Garabito, sac&oacute; las manos de sus bolsillos y agarr&oacute; las fr&iacute;as asas de la gran puerta de madera y r&aacute;pidamente entr&oacute;, se coloc&oacute; en su sitio habitual y antes de sentarse ya recibi&oacute; un alegre y atento buenos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Sonia era la due&ntilde;a del bar, siempre alegre y con una sonrisa en la boca, sin que Rub&eacute;n dir&iacute;a nada, Sonia ya estaba preparando el caf&eacute; y partiendo la tortilla, tras cuatro a&ntilde;os desayunando de manera consecutiva se hab&iacute;a establecido una relaci&oacute;n de amistad entre los dos. En esos escasos 20 minutos se cruzaban conversaciones y bromas y hacia que fuera unos de los momentos m&aacute;s agradables del d&iacute;a.<\/p>\n<p>Esta ma&ntilde;ana Rub&eacute;n estaba m&aacute;s cabizbajo de lo normal, Sonia se percat&oacute; de ello y al dejarle el humeante caf&eacute; le pregunto &ldquo;&iquest;Todo bien?&rdquo;. &Eacute;l se esforz&oacute; en dibujar una sonrisa que escondiese el castillo en ruinas en el que se estaba convirtiendo su semana, ella lo not&oacute; y opt&oacute; por dejarle espacio.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as se fueron sucediendo, pero la apat&iacute;a no minoraba, Rub&eacute;n se volvi&oacute; a sentar en su taburete de madera en el fondo de la barra, esta vez no hubo buenos d&iacute;as no hubo caf&eacute;, Sonia sali&oacute; de la barra y sent&oacute; junto a &eacute;l, sin mediar palabra le agarr&oacute; de las manos y le dijo &ldquo;t&uacute; de aqu&iacute; no sales hasta que me cuentes que te pasa&rdquo;.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n estaba sorprendido, pero como una presa que no aguanta la presi&oacute;n del agua, abri&oacute; las compuertas de sus sentimientos y le cont&oacute; de manera resumida todo, el fallecimiento de su madre, la dureza y crueldad de la vida de los ni&ntilde;os con que est&aacute; y trata de ayudar, la presi&oacute;n de su jefe que no aprueba la manera de involucrarse con ellos, todo fue saliendo de manera fluida, pero el tiempo era reducido, sin darle opci&oacute;n a r&eacute;plica, Sonia le coment&oacute; que cuando saliera de la oficina regresase al bar.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n aturdido le dijo que si, sali&oacute; y volvi&oacute; corriendo a la oficina.<\/p>\n<p>A las cinco de la tarde se encamin&oacute; al bar, ella le sonri&oacute; y le dijo que la esperase, habl&oacute; con unas camareras y sali&oacute; de la barra, por sorpresa ella hab&iacute;a llamado a un par de camareras que ten&iacute;a contratadas y se hab&iacute;a cogido la tarde libre.<\/p>\n<p>Le cogi&oacute; y salieron del local.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde me invitas a una copa para seguir hablando Rub&eacute;n?<\/p>\n<p>&Eacute;l perplejo no sab&iacute;a muy bien que contestar y sin mucho rumbo comenzaron a andar, hab&iacute;a un irland&eacute;s unas calles m&aacute;s arriba y es donde acabaron.<\/p>\n<p>Se sentaron en una mesa al fondo del local y como si un confesionario se tratase el lastre que el llevaba iba saliendo al ritmo que los vasos de cerveza se acumulaban en la mesa.<\/p>\n<p>Ella hab&iacute;a conseguido su objetivo y era que el soltara un poco el ancla que tan al fondo de la tristeza le estaba hundiendo.<\/p>\n<p>Las horas pasaban Rub&eacute;n estaba m&aacute;s animado, se levant&oacute; a pedir otra ronda y aprovechar a ir al ba&ntilde;o, para su sorpresa not&oacute; al levantarse que no solo su &aacute;nimo es el que se hab&iacute;a levantado, con disimulo se meti&oacute; la mano en el bolsillo para que ella no notara nada.<\/p>\n<p>Ya en el ba&ntilde;o a oscuras se dio cuenta que la situaci&oacute;n, las cervezas&#8230; le estaban alterando, ella era mayor que &eacute;l, unos cincuenta, cara agradable, sus nervios y genio habituales y as&iacute; como su afici&oacute;n al deporte hac&iacute;an que fuera delgada, nunca se hab&iacute;a fijado en ella de esa manera, pero ahora su cabeza no paraba de preguntarse a que ven&iacute;a esta reacci&oacute;n, se intent&oacute; relajar, se moj&oacute; la cara y espero un poco a que su erecci&oacute;n disminuyera, al final consigui&oacute; salir relajado.<\/p>\n<p>Al volverse a sentar junto a ella de nuevo volvi&oacute; a ponerse duro, fue inevitable.<\/p>\n<p>Ella sonri&oacute;, esto le hizo tener miedo, ya que no sab&iacute;a distinguir si era una sonrisa habitual o que se hab&iacute;a dado cuenta de su incipiente marca en el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>La conversaci&oacute;n continu&oacute; fluida, ella de vez en cuando se acercaba m&aacute;s y le rozaba sutilmente con su cuerpo, todo esto no ayudaba en nada a las t&aacute;cticas que &eacute;l estaba desplegando para que no se le notara nada.<\/p>\n<p>Entre trago y trago ella le coment&oacute;, &ldquo;bueno veo que al final he conseguido alegrarte y hacerte olvidar un poco tus problemas&rdquo; y sin mediar palabra meti&oacute; la mano debajo de la chaqueta que &eacute;l hab&iacute;a colocado estrat&eacute;gicamente sobre sus piernas y le agarr&oacute; de una manera que le hizo sobresaltarse y con una sonrisa p&iacute;cara dijo &ldquo;y ella tambi&eacute;n se est&aacute; alegrando&rdquo;.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n no sab&iacute;a muy bien que hacer, ella le acariciaba por encima del pantal&oacute;n, notaba como cada vez el bulto era mayor, las palpitaciones de su pene erecto al contacto de aquella mano hacia que ella sonriese.<\/p>\n<p>Met&iacute;a los dedos entre los huecos de los botones y as&iacute; &eacute;l pod&iacute;a notar como unos dedos recorr&iacute;a sus calzoncillos de tela, uno de sus botones se desabroch&oacute;, momento que ella magistralmente aprovech&oacute; para soltar otro bot&oacute;n m&aacute;s y as&iacute; poder meter toda su mano dentro.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n segu&iacute;a petrificado, el bar estaba lleno, pero entre que la mesa estaba un poco escondida y que su cazadora tapaba todo, nadie en el bar ve&iacute;a m&aacute;s que una pareja normal bebiendo y hablando.<\/p>\n<p>Ella segu&iacute;a llevando la iniciativa los dedos jugaban y palpaban la abundante humedad que hac&iacute;a que el calzoncillo estuviese mojado, poco a poco desliz&oacute; la mano dentro su ropa interior, &eacute;l estaba sumamente sensible, cualquier peque&ntilde;o roce le hac&iacute;a estremecerse.<\/p>\n<p>Sonia agarraba su pene y jugaba con el mientras con la otra mano daba un trago a su cerveza.<\/p>\n<p>Los dedos bajaban desde su h&uacute;meda y palpitante punta y despacio bajaban jugando hasta llegar a la zona de los test&iacute;culos, a los cuales empez&oacute; a masajear con maestr&iacute;a, &eacute;l no paraba de humedecerse casi parec&iacute;a que se hab&iacute;a corrido pero no, solo era el espejo de lo que le estaban gustando las caricias de Sonia.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato en el cual se entretuvo jugando por la zona baja ella volvi&oacute; a subir a su mojado glande, con sus dedos jugaba con sus fluidos y hacia mover sus h&uacute;medos dedos como si una lengua se tratara, apretaba el glande, extend&iacute;a cada gota que sal&iacute;a de &eacute;l, jugaba con la cabeza de su mojado pene, literalmente su mano se habla convertido en una experta boca que succiona y besaba cada mil&iacute;metro de su piel.<\/p>\n<p>Ahora jugaba con la parte de atr&aacute;s, con el frenillo, pasando la punta de sus dedos. De vez en cuando se acerca y le daba un dulce beso en la mejilla que hac&iacute;a que pasara desapercibido la escena de fuego que le est&aacute; haciendo sentir debajo de esa cazadora.<\/p>\n<p>De repente la camarera que estaba limpiando las mesas, se acerc&oacute; y comenz&oacute; a recoger los vasos y les pregunt&oacute; si quer&iacute;an algo. Sonia aprovech&oacute; ese momento y comenz&oacute; a acariciarle un poco m&aacute;s r&aacute;pido, poni&eacute;ndole a &eacute;l nervioso por el miedo a que la camarera les descubriera, a la vez que le masturbaba con maestr&iacute;a, con total naturalidad dijo que ella quer&iacute;a otra ca&ntilde;a y se le qued&oacute; mirando con cara burlesca y le pregunt&oacute; por lo que quer&iacute;a, &eacute;l solo acert&oacute; a decir t&iacute;midamente &ldquo;lo mismo que t&uacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>La camarera se march&oacute;, ella segu&iacute;a mir&aacute;ndole fijamente con una cara de deseo dif&iacute;cil de describir, la respiraci&oacute;n de Rub&eacute;n era agitada, los movimientos de la mano cada vez eran m&aacute;s r&aacute;pidos, todo lo que la situaci&oacute;n la dejaba<\/p>\n<p>Su mano sub&iacute;a y bajaba con sensualidad, aprovechaba cada vez que estaba arriba para humedecerse y apretar el glande y de ah&iacute; bajaba hasta los test&iacute;culos jugando con ellos, presion&aacute;ndolos con su mano, la camarera estaba saliendo de la barra. Sonia notando como palpitaba y se ensanchaba el pene de Rub&eacute;n subi&oacute; la mano al empapado glande lo empez&oacute; a acariciar r&aacute;pidamente, sus dedos empapados jugaban con su punta, la camarera estaba a punto de llegar, pero &eacute;l no aguantaba m&aacute;s, notaba como se le contra&iacute;an m&uacute;sculos de su ingle como sus test&iacute;culos luchaban por aguantar y no soltar su semen caliente, pero no aguantaba, era inevitable y en el preciso instante en que la camarera posaba los vasos en la mesa, el l&iacute;quido caliente de su interior comenz&oacute; a desbordarse sobre la mano de Sonia que no dejaba de acariciarle mientras le daba las gracias a la camarera.<\/p>\n<p>&Eacute;l luchaba por disimular los espasmos de su cuerpo y su respiraci&oacute;n agitada. Cuando volvieron a estar solos ella le mir&oacute; y sacando su mano mojada del pantal&oacute;n, chup&oacute; sus dedos ante la perpleja mirada de Rub&eacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s le bes&oacute; y se le escap&oacute; un leve suspiro final que pon&iacute;a punto y aparte a una de las situaciones m&aacute;s excitantes de su vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>A&uacute;n era mi&eacute;rcoles pero a Rub&eacute;n este mes, se le estaban encadenando d&iacute;as duros y pesados, de una manera tan consecutiva que era incapaz de levantar cabeza. Como un monta&ntilde;ero perdido en una dura tempestad pasaba los d&iacute;as, luchando contra cimas invisibles. 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