{"id":26495,"date":"2020-11-06T23:00:00","date_gmt":"2020-11-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-06T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-06T23:00:00","slug":"que-rica-culeada-a-la-chica-de-ayer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/que-rica-culeada-a-la-chica-de-ayer\/","title":{"rendered":"\u00a1Qu\u00e9 rica culeada a la chica de ayer!"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26495\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Conoc&iacute; a Marta Luc&iacute;a desde la edad de los quince a&ntilde;os. Ambos tenemos la misma edad, aunque ella cumple a&ntilde;os unos cuatro meses antes que yo. No &iacute;bamos a la misma escuela, a ella la conocimos por medio de su hermana mayor, quien era compa&ntilde;era de escuela de mi hermana. Luego coincidimos en los veranos en la escuela de tenis y ambos nos vimos crecer a trav&eacute;s de los a&ntilde;os. Ya a sus 18, era una chica muy hermosa, hab&iacute;a desarrollado unos senos bastante llamativos y un trasero descomunal que te obligaba a apreciarlo en momentos de alg&uacute;n descuido, pues verdaderamente esta chica a esta edad atra&iacute;a las miradas.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n mi recuerdo, Marta Luc&iacute;a era un tanto t&iacute;mida y algo apartada. Conmigo era de pocas palabras, aunque mi hermana y su hermana siempre me dec&iacute;an que yo le gustaba. Hab&iacute;a algo en esta chica que incluso mi madre en ciertas ocasiones me la insinu&oacute;. Es que ten&iacute;a esa carita t&iacute;mida y angelical, con una sonrisa melosa y perlada que le daba ese adjetivo de sensual. Ten&iacute;a su cabello oscuro y ondulado a media espalda, de tez clara y unos labios gruesos que se le miraban apetecibles de besar. Usaba poco maquillaje y aunque era recatada en su vestimenta, era obvio el par de melones que ten&iacute;a ya a esa edad y ese monumental trasero que era obligatorio apreciar. Yo la vi en esos a&ntilde;os de la escuela preparatoria vistiendo trajes de ba&ntilde;o de dos piezas y creo que su cuerpo era la envidia de muchas de las chicas de su alrededor. Y si nunca me atrev&iacute; en buscar algo con ella, era porque &iacute;bamos a escuelas diferentes, no hab&iacute;a esta comunicaci&oacute;n que ahora tenemos, y quiz&aacute; lo m&aacute;s l&oacute;gico&hellip; era que ten&iacute;a cantidad de chicas que conquistar en mi territorio, y eso me manten&iacute;a muy ocupado.<\/p>\n<p>El d&iacute;a que volvimos a coincidir de nuevo fue para las vacaciones de primavera en nuestro primer a&ntilde;o de universidad. Varios excompa&ntilde;eros hab&iacute;amos planeado pasar esa semana en las playas de Ensenada M&eacute;xico. Nos reunimos en cierto lugar y hacer esa traves&iacute;a hacia el sur todos juntos y fue que me sorprend&iacute; volverme a encontrar con la hermosa Marta Luc&iacute;a. Pens&eacute; que era la novia de alguno de mis excompa&ntilde;eros, pero ella hab&iacute;a sido invitada por una de mis excompa&ntilde;eras en un grupo de seis agradables chicas, pero por supuesto, el monumento de Marta Luc&iacute;a era la que m&aacute;s destacaba. En total eran cuatro coches y dieciocho muchachos gozando de la libertad que esa edad te brinda. Yo llevaba el coche que mi madre me obsequi&oacute; para ese tiempo, un Mustang del a&ntilde;o 1965, el cual hasta el momento conservo como un grato recuerdo.<\/p>\n<p>Por estar en Ensenada, logramos conseguir tres habitaciones de hotel, pues esta temporada es considerada &ldquo;pico&rdquo;, pues muchos negocios esperan esta semana, pues los estudiantes de las universidades se van para Tijuana, donde las bebidas alcoh&oacute;licas son accesibles a los 18 a&ntilde;os y no a los 21 como la mayor&iacute;a de los estados de la Uni&oacute;n Americana. Aqu&iacute; en estas ciudades fronterizas se llenan de los muchos j&oacute;venes que nos atraves&aacute;bamos la frontera y vivir esa experiencia. Los primeros dos d&iacute;as algunas mujeres usaron una de las habitaciones para dormir y las otras dos hab&iacute;a chicas y chicos, pues eran parejas de novios, pero para el tercer d&iacute;a ya no hab&iacute;a esas limitaciones, todos nos hab&iacute;amos esparcido y con mas confianza ya no importaba en cualquiera de las habitaciones que durmieras. Lo &uacute;nico que se respetaba, era que las mujeres ocuparan las camas s&iacute; as&iacute; lo quer&iacute;an. Obviamente los que eran pareja nos enviaban insinuaciones para que les permiti&eacute;ramos tener intimidad, pero hubo esas noches donde se o&iacute;an lo gemidos cuando ya calientes les importaba poco follar estando todos en la misma habitaci&oacute;n. Se envolv&iacute;an en una cobija y cubierta en ella all&iacute; pasaba lo que quisieran que pasara. A mi se me insinuaron un par de chicas de las que no ten&iacute;an pareja, pero en ese momento creo que ellas intuyeron que me atra&iacute;a Marta Luc&iacute;a y se fueron alejando. Pero tambi&eacute;n, estaba este chico que mostraba un inter&eacute;s obvio y no se le desprend&iacute;a a Marta Luc&iacute;a por un instante, que hasta llegu&eacute; a pensar que ellos eran pareja. Yo hab&iacute;a llegado sin pareja, pues ya hab&iacute;a tenido esta experiencia un a&ntilde;o antes y sab&iacute;a que era la oportunidad de tener una buena experiencia con una chica nueva. Lo sorprendente en esta ocasi&oacute;n, era que aqu&iacute; me volv&iacute;a a encontrar con esta chica que siempre me hab&iacute;a gustado.<\/p>\n<p>Mi oportunidad lleg&oacute; para el cuarto d&iacute;a, pues creo que Marta Luc&iacute;a buscaba lo mismo. Creo que de darle la negativa a este chico de nombre Charles, este entendi&oacute; que no iba lograr nada y comenz&oacute; a cortejar a las chicas que se me hab&iacute;an insinuado. Ese d&iacute;a desayunamos juntos, nos fuimos a caminar por la ciudad y nos integramos al grupo hasta en la noche, pues regularmente &iacute;bamos al bar del hotel, donde tom&aacute;bamos y bail&aacute;bamos hasta horas de la madrugada. Pero ya para este d&iacute;a a pesar de nuestra juventud, ese marat&oacute;n de desvelos hac&iacute;a mella en nosotros y ese d&iacute;as regresamos cansados y nos pusimos a ver televisi&oacute;n en el hotel. Hasta entonces supe que Marta Lucia era portuguesa y no hispana, pues puse la televisi&oacute;n en espa&ntilde;ol y me dijo que entend&iacute;a parte, pero no todo. Recuerdo que nos quedamos acostados en la alfombra de la habitaci&oacute;n y ella solamente se cubr&iacute;a con una toalla playera pues la verdad, inclusive con el aire acondicionado, se sent&iacute;a algo de calor. Ella solo vest&iacute;a un pantal&oacute;n corto de color blanco y una blusa celeste donde se pod&iacute;an apreciar esos dos preciosos y monumentales melones. Al otro lado de mi lleg&oacute; a acostarse Angie y ella deber&iacute;a estar tan cansada que a los minutos hac&iacute;a un leve sonido de ronquido.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que Marta Luc&iacute;a se iba a alejar de m&iacute;, pero se mantuvo cerca y vi c&oacute;mo se desabroch&oacute; el sost&eacute;n para sentirse m&aacute;s c&oacute;moda. Yo no la quer&iacute;a incomodar y me estaba levantando cuando ella me pregunt&oacute; hacia donde iba y le contest&eacute; que me ir&iacute;a a dormir con el resto de los muchachos. Me pidi&oacute; que me quedara, que se sent&iacute;a m&aacute;s segura que por lo menos estuviera un hombre en la habitaci&oacute;n. Ese d&iacute;a estaba rodeado de seis mujeres. Dejamos la televisi&oacute;n encendida y ca&iacute;mos rendidos al sue&ntilde;o y me quede durmiendo entre Angie y Marta Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>Me despert&eacute; a eso de las cuatro de la madrugada, pues sent&iacute; una mano toc&aacute;ndome el falo por sobre mi pantal&oacute;n corto y me cost&oacute; descubrir la sorpresa que era la mano de Marta Luc&iacute;a masajeando mi verga que ya estaba erecta. Me hice de un lado como queriendo despertar y le puse mi mano por sobre su trasero y ella en una posici&oacute;n un poco inc&oacute;moda me sigui&oacute; tocando la verga. Su rostro me quedaba cerca de mi hombro y ella se acerc&oacute; un poco m&aacute;s a m&iacute;. Supe que sab&iacute;a que ya no dorm&iacute;a y se lo hice saber cu&aacute;ndo le met&iacute; mi mano por debajo de pantal&oacute;n corto y le tomaba sus nalgas firmes metiendo mi mano entre sus bragas y se las comenc&eacute; a masajear. Creo que eso la excit&oacute; y encontr&oacute; el valor para hacer lo mismo. Ahora Marta Luc&iacute;a buscaba invadir mis calzoncillos y apoderarse de mi verga erecta.<\/p>\n<p>Con los minutos, en esa posici&oacute;n de lado, le indico que se acueste sobre su espalda y me cubro con su toalla playera y comienzo a subir su blusa y para mi sorpresa Marta Luc&iacute;a ya no tiene su sost&eacute;n. Le di un beso en sus labios carnosos y me dirig&iacute; a mamarle sus suculentos pechos. Realmente era una delicia mamar esos pechos solidos de esta linda chica y aunque no pod&iacute;a mirar sus expresiones faciales por la oscuridad, sab&iacute;a que lo disfrutaba por algunos leves gemidos que se le escapaban. En eso de cambiar de pez&oacute;n a pez&oacute;n comenc&eacute; a buscar su conchita. La hab&iacute;a masajeado sobre sus pantalones cortos y donde descubr&iacute; que los ten&iacute;a desabrochados y con el cierre abajo. Met&iacute; mi mano entre sus bragas y comenc&eacute; a sentir su humedad caliente, las cuales ten&iacute;an ya empapadas sus bragas de sus jugos vaginales. Se comi&oacute; un suspiro cuando uno de mis dedos invadi&oacute; su vagina y no la dedee como yo quer&iacute;a, pues hac&iacute;a un ruido que har&iacute;a obvio lo que est&aacute;bamos haciendo y no quer&iacute;amos despertar a Angie que dorm&iacute;a al otro lado de m&iacute;. Mam&aacute;ndole sus tetas y mordiscando sus pezones y con un leve masaje a su cl&iacute;toris Marta Luc&iacute;a tocaba el cielo y me abraz&oacute; y me dio un beso para de alguna manera mitigar sus gemidos: Se estaba corriendo.<\/p>\n<p>Su respiraci&oacute;n se volvi&oacute; profusa y le tom&oacute; algunos minutos recobrar la normalidad de su compresi&oacute;n pulmonar. Obviamente sent&iacute;a el olor a su sexo, pues mi mano estaba llena de sus jugos vaginales, me levant&eacute; procurando no hacer ruido y me fui a lavar al ba&ntilde;o. Me vi al espejo y supe que no estaba so&ntilde;ando, le hab&iacute;a sacado un orgasmo a la bella Marta Luc&iacute;a. Ella lleg&oacute; a los minutos y se qued&oacute; aseando su conchita, pues asumo que se sent&iacute;a inc&oacute;moda con esa humedad entre sus piernas. Cuando regres&oacute;, se volvi&oacute; a acostar a la par m&iacute;a e intent&oacute; volver a pajearme la verga a como lo hab&iacute;a estado haciendo. Con los minutos, le quise bajar su pantal&oacute;n corto y ella intent&oacute; imped&iacute;rmelo y me dijo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>&#8211; Tony, no podemos&hellip; no quiero salir embarazada.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No te preocupes! No pienso hacer nada que te ponga a riesgo. Solo quiero ver y sentir bien tu conchita.<\/p>\n<p>&#8211; Nos pueden descubrir&hellip; mejor otro d&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Con cuidado y nadie se dar&aacute; cuenta&hellip; todos est&aacute;n dormidos.<\/p>\n<p>Le baj&eacute; su pantal&oacute;n corto al nivel de sus rodillas y descubr&iacute; que ya no llevaba sus pantis. Ten&iacute;a la panochita donde se pod&iacute;a sentir los canutos de los vellos que le ven&iacute;an creciendo en los &uacute;ltimos cuatro d&iacute;as y comenc&eacute; a besarla alrededor del monte venus. No me lo quer&iacute;a permitir, pero insist&iacute; y creo que para evitar hacer ruido ella cedi&oacute;. En esa posici&oacute;n le quit&eacute; en su totalidad su pantal&oacute;n corto y tom&eacute; posici&oacute;n abri&eacute;ndole las piernas y creo que para esta instancia era m&aacute;s f&aacute;cil continuar y evitar hacer m&aacute;s ruido y comenc&eacute; a invadir su rica conchita de labios superiores gruesos con todo lo que daba mi lengua. Solo gimi&oacute; levemente y se mantuvo recibiendo placer oral por unos cuantos minutos. Le chup&eacute; el cl&iacute;toris a placer, le hund&iacute;a mi lengua en esa rajadura que no dejaba de emanar esos jugos salados que hacen loco y adicto a cualquier hombre y con los minutos Marta Lucia comenz&oacute; a hacer cierta presi&oacute;n con un vaiv&eacute;n tambi&eacute;n leve para chocar su rica conchita contra mi boca. Creo que se mord&iacute;a los dedos cuando se fue por segunda vez, pues su orgasmo tuvo que haber sido tan fuerte que vi a trav&eacute;s de la oscuridad como los muslos de su entrepierna le temblaban sin control y su conchita comenz&oacute; a emanar m&aacute;s jugos de una manera tan abundante. Se pod&iacute;a escuchar ese ruido de chasquido cuando le chupaba la panocha, pero creo que para este punto ya no importaba si alguien nos escuchaba pues est&aacute;bamos muy prendidos.<\/p>\n<p>Nuevamente me levant&eacute; a limpiarme y Marta Luc&iacute;a hizo lo mismo. Estando en el ba&ntilde;o le echamos llave y ella literalmente me dijo si me pod&iacute;a besar la verga. Sentada sobre el inodoro, despu&eacute;s de habernos aseado, ella me comenz&oacute; a dar un oral que se pod&iacute;a apreciar que estaba con una amateur pues de vez en cuando me hac&iacute;a da&ntilde;o con sus dientes bien afilados. Aun as&iacute;, pues con la calentura acumulada de haberla o&iacute;do correrse dos veces, en unos cuantos minutos le dej&eacute; ir una descomunal corrida que rebals&oacute; su peque&ntilde;a boca y le salpiqu&eacute; su lindo rostro. Se limpiaba r&aacute;pidamente y solo me dijo: &iexcl;Tiene un sabor dulz&oacute;n!<\/p>\n<p>Nos fuimos a acostar de nuevo intentando no despertar a nadie, lo que eventualmente descubr&iacute; fue imposible, pero seg&uacute;n nosotros todos dorm&iacute;an. Ella se puso de espaldas d&aacute;ndome esas suculentas nalgas y volv&iacute; a bajarle sus pantalones cortos al nivel de su rodilla, pues sab&iacute;a no vest&iacute;a pantis. Le puse mi verga bien erecta entre sus nalgas que se sent&iacute;an fr&iacute;as al principio, pero poco a poco se fueron calentando y mi verga se deslizaba caus&aacute;ndome un rico placer pues mi liquido pre seminal le hab&iacute;an lubricado todo ese canal. Tengo la seguridad que Marta Lucia tambi&eacute;n lo disfrutaba, pues correspond&iacute;a a ese vaiv&eacute;n semi lento que hac&iacute;amos para evitar hacer mucho ruido. Creo que comenz&oacute; a sentir mucho m&aacute;s placer pues adem&aacute;s de esa invasi&oacute;n de mi verga entre sus nalgas, comenc&eacute; a besarle el cuello y le met&iacute;a la punta de mi lengua en su o&iacute;do, mordi&eacute;ndole de vez en cuando su l&oacute;bulo. Sent&iacute; y no s&eacute; si me equivocaba, pues Marta Luc&iacute;a me daba la sensaci&oacute;n de que quer&iacute;a ser penetrada analmente, pues pas&eacute; unos veinte minutos masajeando con mi verga su apretado ojete. Intentaba empujar y ella correspond&iacute;a y buscaba una mejor posici&oacute;n. Lleg&oacute; al punto que ella me tomaba la verga y se pon&iacute;a mi glande a la entrada de ese ojete. De tanto intentarlo a los minutos sent&iacute; como me lo atrap&oacute; y dio un gemido. Me dijo en voz baja: Tony&hellip; no te muevas mucho que me duele.<\/p>\n<p>Mantuve mi verga sin movimiento solo apretada por su ojete y con los segundos y minutos le fui hundiendo los 22 cent&iacute;metros de mi verga hasta que sent&iacute; que mis test&iacute;culos chocaron con sus ricas nalgas. No me mov&iacute;a mucho y solo de vez en cuando le hac&iacute;a ese vaiv&eacute;n para que sintiera mi invasi&oacute;n y hacerle saber que su culo me pertenec&iacute;a en ese instante y comenc&eacute; a masturbarle su cl&iacute;toris con mis dedos. No pas&oacute; mucho tiempo para alcanzar un tercer orgasmo y yo estaba tan excitado cogi&eacute;ndome ese majestuoso culo que me corr&iacute; segundos despu&eacute;s. S&eacute; que lo quiso gritar y solo se contuvo dici&eacute;ndome algo callada, pero excitada: &iexcl;Dios m&iacute;o&hellip; me est&aacute;s haciendo acabar otra vez!<\/p>\n<p>Hubo una respiraci&oacute;n profusa y que nos tom&oacute; unos minutos para recuperar la normalidad. De nuevo, volvimos al ba&ntilde;o y Marta Luc&iacute;a se preocup&oacute; cuando vio sangre mezclada con mi esperma y se quejaba que le ard&iacute;a el ano. Lo divis&eacute; ante la luz y le dije que se calmara, que no hab&iacute;a hemorragia. Es espectacular ver el culo de esta chica que de solo verlo desnudo y abr&iacute;rselo para hacer aquella inspecci&oacute;n, a pesar de haber acabado minutos antes, mi verga se hab&iacute;a puesto erecta de nuevo. Regresamos de nuevo a acostarnos y ya eran las siete de la ma&ntilde;ana y de repente escuchamos la voz de Angie: &iquest;Van a seguir cogiendo?<\/p>\n<p>Creo que Marta Luc&iacute;a se incomod&oacute; y quiz&aacute; sinti&oacute; pena que su amiga nos haya escuchado y quiz&aacute; visto. Esa misma tarde, cuando todos hab&iacute;an salido y vieron que Marta Luc&iacute;a y yo nos qued&aacute;bamos, eso era un indicativo que quer&iacute;amos coger y que nadie llegara a la habitaci&oacute;n hasta para la reuni&oacute;n de la cena. Fui a la farmacia por unos condones y esa tarde le abr&iacute; esa conchita y mis 22 cent&iacute;metros invadieron ese rico manjar. No lo hicimos ya analmente, pues Marta Luc&iacute;a me dijo que hab&iacute;a quedado adolorida y se sent&iacute;a inc&oacute;moda, pero s&iacute; me permiti&oacute; a que le comiera y que le hundiera mi lengua en su ojete. Ella me hizo lo mismo y esa tarde le saqu&eacute; por lo menos otros seis orgasmos. Eran esos d&iacute;as de la juventud, donde le dejaba ir de 8 a 10 polvos a cualquier chica. Todos mis amigos pensaron que me quedar&iacute;a con la bella Marta Luc&iacute;a, y aunque a m&iacute; tambi&eacute;n me gustaba mucho, el destino ten&iacute;a otros planes para cada uno. Despu&eacute;s de aquellos d&iacute;as de vacaciones de primavera, solo volvimos a coger para finales de ese mismo a&ntilde;o y por un tiempo le perd&iacute; la pista hasta que me encontr&eacute; con su hermana. Me cont&oacute; que se hab&iacute;a ido a vivir con su padre a Portugal y que de alguna manera yo hab&iacute;a influido en esa decisi&oacute;n, pues seg&uacute;n su hermana quien dijo saber lo que hab&iacute;a pasado entre su hermana y yo; le hab&iacute;a dolido mucho que yo no la haya intentado buscar despu&eacute;s de lo que hab&iacute;amos vivido.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a recib&iacute; una llamada inesperada de ella y reconoc&iacute; su voz cuando me pregunt&oacute;: &iquest;Te recuerdas de m&iacute;? &ndash; dec&iacute;a la voz&hellip; y yo le contest&eacute; con mucha seguridad. &ndash; Eres esa chica bella y hermosa quien me dio ese hermoso trasero para que se lo follara en un hotel de Ensenada. -le contest&eacute;. Ella solo me respondi&oacute;: &#8211; &iexcl;Qu&eacute; rica culeada me diste! &#8211; Y comenzamos a recordar y a vivir esos excitantes momentos. Termino dici&eacute;ndome lo que creo que ella siempre quiso que yo supiera: -Tony, quiero que sepas que a nadie me he entregado a como lo hice contigo&hellip; Nunca nadie me ha hecho lo que t&uacute; me hiciste disfrutar ese d&iacute;a de vacaciones. Quiero que sepas que es lo m&aacute;s rico que he sentido en mi vida. &iexcl;Te recordar&eacute; siempre&hellip; que verga m&aacute;s rica tienes!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Conoc&iacute; a Marta Luc&iacute;a desde la edad de los quince a&ntilde;os. Ambos tenemos la misma edad, aunque ella cumple a&ntilde;os unos cuatro meses antes que yo. No &iacute;bamos a la misma escuela, a ella la conocimos por medio de su hermana mayor, quien era compa&ntilde;era de escuela de mi hermana. 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