{"id":26533,"date":"2020-11-08T00:05:08","date_gmt":"2020-11-08T00:05:08","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-08T00:05:08","modified_gmt":"2020-11-08T00:05:08","slug":"mi-odiosa-hermanastra-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-odiosa-hermanastra-parte-2\/","title":{"rendered":"Mi odiosa hermanastra (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26533\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fue muy dif&iacute;cil dormir teniendo a la pendeja de Florencia en mi cuarto. Me hab&iacute;a acostumbrado tanto a mi ritual nocturno y ma&ntilde;anero de hacerme la paja, que el hecho de no poder hacerlo porque mi hermanastra estaba dormida tan cerquita, me dio bronca.<\/p>\n<p>Encima la forra ni siquiera se hab&iacute;a calentado en pedirme de onda quedarse en mi cuarto. Como dice mam&aacute;, no se le puede pedir ropa a Tarz&aacute;n. De una pendeja arrogante y maleducada como ella, no se pod&iacute;a esperar que pida por favor. Al menos no a m&iacute;, a quien consideraba un ser inferior. Pero por lo menos hubiese venido con m&aacute;s humildad.<\/p>\n<p>Ya eran como las dos de la ma&ntilde;ana y no pod&iacute;a pegar ojo. Mi pija se hab&iacute;a puesto m&aacute;s dura que un tronco. Para colmo, antes de apagar la luz para dormirme, hab&iacute;a visto c&oacute;mo la s&aacute;bana con que se cubr&iacute;a Florencia, se descorri&oacute; por tantos movimientos que hac&iacute;a mientras dorm&iacute;a. No pude evitar mirarla. La mina era una porquer&iacute;a de persona, pero estaba muy buena. Las piernas eran quiz&aacute;s muy musculosas para mi gusto. Mi hermanita iba al gimnasio de seguido, y las gambas eran m&aacute;s fornidas que las m&iacute;as. Las nalgas, por otra parte, eran perfectas. Ya de por si la gen&eacute;tica la favorec&iacute;a. Hab&iacute;a nacido con unas pompas carnosas y paradas. Y sus largas horas de gimnasio terminaban de perfeccionar lo que la naturaleza hab&iacute;a creado.<\/p>\n<p>Desde la &uacute;ltima vez que la imagen de ella, sac&aacute;ndose una foto semidesnuda, se hab&iacute;a filtrado entre las mujeres que m&aacute;s me calentaban, ya no pod&iacute;a escapar de fantasear con ella.<\/p>\n<p>Mi amigo segu&iacute;a firme como m&aacute;stil y duro como acero. Escuch&eacute; c&oacute;mo Florencia respiraba profundamente entre sue&ntilde;os. Hac&iacute;a como media hora que ten&iacute;a la erecci&oacute;n, y no hab&iacute;a manera de que mi amigo se ablande. Hab&iacute;a le&iacute;do en alguna parte que tener erecciones por mucho tiempo pod&iacute;a ser peligroso. As&iacute; que empec&eacute; a acogotar el ganso. Florencia segu&iacute;a con sus largas exhalaciones. La record&eacute;, de nuevo, en tetas, sentada sobre la pileta del ba&ntilde;o. La Imagin&eacute;, calladita, como estaba en ese mismo momento, pero no dormida, sino amordazada, y con las manos atadas, totalmente indefensa y a mi disposici&oacute;n.<\/p>\n<p>Qu&eacute; no dar&iacute;a por tenerla frente a m&iacute;, y humillarla, pero de una manera diferente a como ella me humillaba. Hacerla suplicar. Obligarla a que me pida perd&oacute;n por todos los insultos y agresiones. Luego le arrancar&iacute;a la ropa a tirones. La dejar&iacute;a en pelotas y la penetrar&iacute;a por todas sus hendiduras.<\/p>\n<p>Acab&eacute;. Saqu&eacute; de abajo de la almohada algunos papeles de cocina, y me limpi&eacute;. Despu&eacute;s, haciendo el menor ruido posible, para que la pendeja no se despierte, fui hasta el ba&ntilde;o para deshacerme de la evidencia incriminatoria.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato, al fin, pude dormir.<\/p>\n<p>Pero me despert&eacute; m&aacute;s temprano de lo normal &iexcl;A las nueve de la madrugada! Porque Florencia hab&iacute;a encendido la luz y empezaba a prepararse.<\/p>\n<p>-&iquest;Hace falta que hagas tanto quilombo? -Le pregunt&eacute;, bostezando.<\/p>\n<p>Florencia ni se molest&oacute; en mirarme. Estaba vestida solo en ropa interior. Estir&oacute; su espalada, haciendo fiaca. Era flaquita y ten&iacute;a tremendas curvas la hija de puta.<\/p>\n<p>-Algunos tenemos cosas que hacer -contest&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si no est&aacute;s cursando&#8230; y esas bijuteries que hac&eacute;s, las pod&eacute;s hacer a cualquier hora.<\/p>\n<p>-No jodas pendejo, mir&aacute; se te voy a estar dando explicaciones a vos. Ah y otra cosa&#8230; &iquest;No viste mi tanga?<\/p>\n<p>Me qued&eacute; petrificado ante la pregunta.<\/p>\n<p>-&iquest;Tu tanga? &iquest;Est&aacute;s loca? -dije, haci&eacute;ndome el ofendido-. Qu&eacute; se yo d&oacute;nde est&aacute; tu tanga.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; &iexcl;Tan susceptible vas a ser! Pens&eacute; que a lo mejor se me hab&iacute;a ca&iacute;do en alg&uacute;n lugar cuando fui a llevar la ropa al canasto, y vos la encontraste<\/p>\n<p>-Si encuentro una tanga tuya tirada en el piso, no la toco ni con un palo<\/p>\n<p>-Quedate tranquilo, nunca vas a tocar una tanga como esa. No creo que las chicas con las que salgas se animen a poner algo as&iacute;. -Me contest&oacute; la perra.<\/p>\n<p>Tir&eacute; las s&aacute;banas a un costado, y salt&eacute; de la cama. La agarr&eacute; de la mu&ntilde;eca, y se la apret&eacute; con fuerza.<\/p>\n<p>-Pendeja de mierda, vos no sab&eacute;s nada de m&iacute; &#8211; le dije<\/p>\n<p>Estaba totalmente sacado. Florencia, por primera vez me mir&oacute; con miedo. Tal vez la pr&oacute;xima vez que pretenda romperme las bolas, lo pensar&aacute; dos veces, me dije recaliente.<\/p>\n<p>-&iexcl;Soltame tarado! -dijo, casi llorando.<\/p>\n<p>Pero yo apret&eacute; m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>-Me est&aacute;s lastimando pendejo!<\/p>\n<p>La solt&eacute;. La mu&ntilde;eca qued&oacute; con la marca roja de mis dedos. Florencia hiso un puchero al verla.<\/p>\n<p>-Pendejo boludo &#8211; Insult&oacute;.<\/p>\n<p>Agarr&oacute; su colch&oacute;n y lo llev&oacute; a rastras hasta su cuarto.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; bastante mejor despu&eacute;s de haberle puesto los puntos a la pendeja. Pero a la tarde me dio un poco de miedo. Escuch&eacute; c&oacute;mo mi hermanastra se quejaba en voz alta con Pedro, su pap&aacute;. Pero me dije que no ten&iacute;a nada de qu&eacute; preocuparme. Si la pendeja me estaba mandando al frente por haberla lastimado, les dir&iacute;a que ella se lo busc&oacute;. Si no les gustaba la cosa, que se vayan todos a la mierda. Ya estaba harto de que todos la vean como la chica perfecta, cuando en realidad era una v&iacute;bora.<\/p>\n<p>Pero cuando entr&eacute; a la sala de estar, o&iacute; a Florencia decir:<\/p>\n<p>-Pero cu&aacute;ndo va a venir ese t&eacute;cnico de mierda! &iquest;Y por qu&eacute; no llam&aacute;s a otro?<\/p>\n<p>-El hombre tuvo una emergencia familiar Florcita &#8211; contest&oacute; Pedro.-Ten&eacute;s que entender, no le puedo sacar la changuita al pobre, y menos ahora.<\/p>\n<p>Ambos me miraron. Florencia con desprecio, como siempre. Pedro me salud&oacute; con la cabeza y sigui&oacute; hablando con su hija.<\/p>\n<p>-Pod&eacute;s dormir ac&aacute; en el living &#8211; Propuso<\/p>\n<p>No hab&iacute;a pensado en eso &iquest;Por qu&eacute; hab&iacute;a ido a mi cuarto si pod&iacute;a tirar el colch&oacute;n en el living, donde tambi&eacute;n hab&iacute;a aire acondicionado?<\/p>\n<p>Lo dej&eacute; hablando solos. Ya hab&iacute;a escuchado suficiente.<\/p>\n<p>A la tarde sal&iacute; con Gonza y Manu. Juancito no pudo ir.<\/p>\n<p>-Su jermu no lo habr&aacute; dejado -dijo Manu al respecto.<\/p>\n<p>Fuimos a lo de Gonza a escabiar. Como era de esperar, sali&oacute; el tema de Florencia. Todos mis amigos, desde que vivo en casa de Pedro, no paraban de romperme las bolas con ella. Y cuando iban a casa, le tiraban los galgos. Florencia los ignoraba, hac&iacute;a la suya. Sab&iacute;a que Gonza la segu&iacute;a en Instagram, y estaba seguro de que se habr&aacute; tirado un lance mand&aacute;ndole un privado, aunque nunca me lo dijo, claro. De todas formas, nunca le dar&iacute;a bola. No estaba a su altura. Ninguno de los pibes lo estaban. El amante de Florencia ser&iacute;a un tipo con f&iacute;sico escultural, o un hombre unos cuantos a&ntilde;os mayor que ella, hecho y derecho y con unos buenos mangos en el bolsillo. Un profesional universitario, un empresario. Florencia aspiraba alto.<\/p>\n<p>-Y c&oacute;mo anda Florcita -Pregunt&oacute; Manu, mientras soltaba el joystick un rato para agarrar el vaso de cerveza.<\/p>\n<p>-Hinchapelotas, como siempre. -contest&eacute;.<\/p>\n<p>Entonces les cont&eacute; la pelea que tuvimos en nuestro cuarto.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; forra! -C&oacute;mo te va a decir eso. -se indign&oacute; Gonza.<\/p>\n<p>Se solidarizaron conmigo, pero enseguida empezaron a romperme las bolas preguntando con qu&eacute; ropas dorm&iacute;a Florencia. Quiz&aacute;s porque ya estaba medio en pedo, o porque de vez en cuando me gustaba ser el centro de atenci&oacute;n, les cont&eacute; c&oacute;mo hab&iacute;a aparecido en mi cuarto con una bombachita blanca y una camisa como &uacute;nica vestimenta. Les cont&eacute; tambi&eacute;n, c&oacute;mo, al ratito de dormirse, las s&aacute;banas dejaron al descubierto su cola perfecta.<\/p>\n<p>-Si yo la viera as&iacute;, me la coger&iacute;a ah&iacute; nom&aacute;s -dijo Manu-. &iquest;Vos no te tentaste Mariano?<\/p>\n<p>No pensaba decirles que me hab&iacute;a masturbado mientras ella dorm&iacute;a. Algunas cosas no son necesarias ser contadas, ni siquiera a los mejores amigos.<\/p>\n<p>-Es tan ortiva que te dan ganas de decirle que se meta su cuerpito perfecto en el culo -dije.<\/p>\n<p>-&iquest;En serio nunca le tuviste ganas? -pregunt&oacute; Gonza.<\/p>\n<p>Siempre me mostr&eacute; desinteresado por Florencia, y los chicos lo sab&iacute;an. No s&oacute;lo por lo mal que me ca&iacute;a, sino porque sab&iacute;a que si me encaprichaba con una mina como esa, ser&iacute;a una p&eacute;rdida de tiempo. Adem&aacute;s, siendo su hermanastro, era a&uacute;n menos probable se fijara en m&iacute;. As&iacute; que nunca hab&iacute;a pensado en ella de esa manera, al menos no seriamente. Cada vez que la ve&iacute;a con esas calzas s&uacute;per ajustadas que usaba para ir al gimnasio, no pod&iacute;a evitar mirarla, pero no me quedaba con esa imagen en la cabeza. Cuando sal&iacute;a con sus amigas, y se vest&iacute;a de una manera recontra perra para ir a bailar, simplemente la ignoraba.<\/p>\n<p>Nunca empieces una batalla que no puedas ganar, siempre dec&iacute;a mam&aacute;. Y Florencia era eso. Una batalla que hab&iacute;a perdido antes de comenzar a pelear.<\/p>\n<p>Mi sistema era simple pero efectivo. Mientras no me hiciera la cabeza con ella iba a estar todo bien. Yo ya ten&iacute;a a mis propias fantas&iacute;as inalcanzables. No era necesario sumarme una tan complicada como Florencia.<\/p>\n<p>Hasta el momento iba todo bien y la actitud de mierda que siempre ten&iacute;a mi hermanita, me ayudaba a no mirarla como una mujer, sino como un enemigo.<\/p>\n<p>Pero desde que la vi en el ba&ntilde;o, sac&aacute;ndose esa foto, todo mi autocontrol se hab&iacute;a ido a la mierda. Y para colmo encontr&eacute; esa tanguita negra suya, tirada en el lavadero, y me la qued&eacute;, escondi&eacute;ndola en el ba&uacute;l donde guardo mis revistas, como si fuese una especie de bot&iacute;n de guerra.<\/p>\n<p>-No, est&aacute; buena, pero hay muchas minas que est&aacute;n buenas y no son tan forras -contest&eacute;, haci&eacute;ndome el boludo.<\/p>\n<p>En esa respuesta hab&iacute;a mucha mentira. Era cierto que hab&iacute;a muchas minas lindas, pero como Florencia, muy pocas. Y la mayor&iacute;a de las que estaban tan buenas como ella eran famosas. Adem&aacute;s s&iacute; que le ten&iacute;a ganas. &iexcl;Y c&oacute;mo no iba a tenerlas! de hecho, era incre&iacute;ble que hasta hac&iacute;a poco, hab&iacute;a logrado mantenerla alejada de mis fantas&iacute;as sexuales.<\/p>\n<p>No solo les ment&iacute;. Tampoco pensaba contarles que la hab&iacute;a visto en tetas. Eso me lo guardaba para m&iacute;. Me preguntaba si ella se lo habr&iacute;a contado a alguna amiga, o tambi&eacute;n se lo quedar&iacute;a para ella. En ese caso, ten&iacute;amos un secreto que de alguna manera nos un&iacute;a.<\/p>\n<p>Me fui cuando ya estaba oscureciendo. Cuando llegu&eacute; a casa vi a mam&aacute; y a Florencia viendo algo en la tele.<\/p>\n<p>-En una hora est&aacute; la comida. -dijo mam&aacute;.<\/p>\n<p>Fui a mi cuarto. Abr&iacute; el ba&uacute;l de madera donde guardaba mis magas y comics. Entre el Primer y el segundo tomo de &quot;Vagabond&quot;; estaba la tanguita de Florencia. La agarr&eacute;. Fui al ba&ntilde;o, el cual compart&iacute;a con mi hermanastra. Para mi sorpresa, colgada en la canilla de la ducha, encontr&eacute; otra prenda &iacute;ntima suya. Un culote negro. Pero este no me lo pod&iacute;a llevar, sino, me descubrir&iacute;a.<\/p>\n<p>Pero aun as&iacute; lo agarr&eacute;. Lo ol&iacute;. Estaba h&uacute;medo por el agua de la ducha, pero tambi&eacute;n cre&iacute; oler transpiraci&oacute;n y algo m&aacute;s. Algo leve, pero al ser un olor desconocido, me llam&oacute; la atenci&oacute;n. &iquest;Era fluido vaginal? al ser virgen no conoc&iacute;a ese olor, pero imagin&eacute; que se trataba de eso.<\/p>\n<p>Mi pija se puso dura, mientras sosten&iacute;a las dos prendas &iacute;ntimas de mi hermanastra. Dej&eacute; el culote donde estaba. Me sent&eacute; en el inodoro, envolv&iacute; mi verga con la tanguita robada, y me empec&eacute; a pajear. La leche sali&oacute; abundante y empez&oacute; a resbalarse por el tronco, ensuciando la prenda que lo envolv&iacute;a.<\/p>\n<p>Me di una ducha y lav&eacute; la tanguita. Luego me la llev&eacute; de nuevo a mi cuarto.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>A la noche llamaron a mi puerta. Como era su costumbre, Florencia no esper&oacute; a que yo la invite a pasar.<\/p>\n<p>&#8211; Escuchame, no quiero dormir abajo en el living, me da paja bajar por la escalera con todas mis cosas, y adem&aacute;s pap&aacute; se levanta muy temprano. Va a ser muy inc&oacute;modo dormir ah&iacute;. -dijo la intrusa.<\/p>\n<p>-&iquest;Esa es tu manera de pedirme que te deje dormir ac&aacute; de nuevo? -pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>Me clav&oacute; sus grandes ojos marrones.<\/p>\n<p>-&iquest;Me dej&aacute;s dormir ac&aacute; por esta noche?<\/p>\n<p>No dijo por favor; pero tampoco esperaba tanto de ella.<\/p>\n<p>-Bueno, pero no se te ocurra desubicarte como ayer -dije.<\/p>\n<p>-Con eso ya estamos a mano &#8211; se&ntilde;al&oacute; con su mirada la mu&ntilde;eca que le hab&iacute;a lastimado, aunque ya no ten&iacute;a marcas.<\/p>\n<p>Trajo su colch&oacute;n y sus s&aacute;banas, y como el d&iacute;a anterior, se acomod&oacute; al lado de mi cama. No hab&iacute;a tanto espacio en mi cuarto, sino, supongo que hubiese dormido lo m&aacute;s lejos posible de m&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; de estirar las s&aacute;banas se quit&oacute; el pantal&oacute;n y la remera que llevaba. &iexcl;Con qu&eacute; facilidad se quitaba la ropa mi hermanita!<\/p>\n<p>Qued&oacute; con un conjuntito de ropa interior blanca. La tanga no era tan diminuta como la que yo guardaba en esa misma habitaci&oacute;n, pero la tela blanca se met&iacute;a entre sus nalgas con demasiada facilidad. Mir&aacute; ese culo come-trapo; sol&iacute;a decir Juancito cuando ve&iacute;a una hembra voluptuosa con prendas ajustadas. Y el culo de Florencia era el m&aacute;s come trapo que hab&iacute;a. Se pod&iacute;a esconder un ropero adentro.<\/p>\n<p>-&iquest;Te incomoda verme as&iacute;? -pregunt&oacute;-. No me gusta dormir con pijama. Y de hecho, suelo dormir desnuda.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; boquiabierto, ante la idea de tenerla totalmente desnuda tan cerca.<\/p>\n<p>-Para nada, &iquest;c&oacute;mo me iba a incomodar? -contest&eacute;.<\/p>\n<p>-Ah, como te quedaste mir&aacute;ndome&#8230;<\/p>\n<p>-S&oacute;lo te miraba pensando con qu&eacute; cosa me vas a salir hoy -contest&eacute;, esquiv&aacute;ndola.<\/p>\n<p>-No te voy a salir con nada, no est&eacute;s a la defensiva.<\/p>\n<p>Se meti&oacute; debajo de la s&aacute;bana, pero s&oacute;lo se cubri&oacute; hasta el ombligo. Hac&iacute;a demasiado calor y la pieza no se hab&iacute;a enfriado mucho que digamos. Era agradable sentir el aire fr&iacute;o en la piel. As&iacute; que no me extra&ntilde;&oacute; su actitud.<\/p>\n<p>-Te aviso que voy a ver una peli en mi notebook, as&iacute; que espero que igual puedas dormir. -dije. La verdad era que pod&iacute;a ponerme los auriculares, pero no pensaba hacerlo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; vas a ver?<\/p>\n<p>-Joker.<\/p>\n<p>-Ya la vi. -dijo &#8211; Y no me molesta, igual me duermo f&aacute;cil.<\/p>\n<p>-Apag&aacute; la luz cuando quieras -le dije con sequedad.<\/p>\n<p>-Sab&eacute;s que estuve pensando&#8230; -dijo Florencia-. Creo que me desubiqu&eacute; ayer. No soy quien para estar diciendo con qu&eacute; tipo de mujeres pod&eacute;s estar o no.<\/p>\n<p>Me sorprendieron sus palabras. Casi parec&iacute;an una disculpa.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n me saqu&eacute;. -admit&iacute;-. Como dijiste&#8230; estamos a mano con eso.<\/p>\n<p>-&iquest;Te puedo hacer una pregunta? -dijo ella.<\/p>\n<p>Me fastidi&oacute; que me interrumpa justo cuando iba a poner la pel&iacute;cula. Ya de por s&iacute; era dif&iacute;cil tenerla ah&iacute;, media desnuda. No sab&iacute;a c&oacute;mo iba a poder evitar hacerme una paja otra vez mientras ella dorm&iacute;a a cent&iacute;metros de m&iacute;. Y de hecho mi amigo el cabez&oacute;n ya se estaba hinchando. La sangre corr&iacute;a cada vez m&aacute;s r&aacute;pido por &eacute;l.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; -contest&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; te caigo tan mal? -Solt&oacute; mi hermanastra.<\/p>\n<p>&iquest;Se hab&iacute;a vuelto locas?<\/p>\n<p>-&iquest;En serio me est&aacute;s preguntando? -pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-Claro&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;Pero si vos sos la que me trat&aacute;s mal! -me exalt&eacute;-. Te burl&aacute;s de mi todo el tiempo, me insult&aacute;s, varias veces me dijiste que quer&iacute;as que me fuera de esta casa, me refreg&aacute;s todo el tiempo que sos mejor que yo. Me mir&aacute;s con desprecio. Me ech&aacute;s en cara que no tengo trabajo ni estudio, cuando sab&eacute;s muy bien lo dif&iacute;cil que es para la mayor&iacute;a de los pibes de nuestra edad salir adelante. Est&aacute;s tan acostumbrada a que todo te salga bien, que no te das cuenta que no todos podemos&#8230;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a levantado la voz, casi gritando. Sent&iacute; el calor en mi rostro y supe que me hab&iacute;a puesto colorado.<\/p>\n<p>Florencia me miraba atentamente, como esperando a que yo contin&uacute;e, pero en ese momento no ten&iacute;a nada m&aacute;s que decir.<\/p>\n<p>-Las cosas no son tan as&iacute; -dijo.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; sobre la cama. Yo no pude evitar ver el sensual movimiento de sus pechos cuando lo hizo.<\/p>\n<p>-Vos tambi&eacute;n sos jodido. -sigui&oacute; hablando-. Desde que llegaste a vivir ac&aacute;, me ignoraste. No colabor&aacute;s en nada en la casa. Siempre soy yo la que tengo que andar ayudando a tu vieja y eso que estudio y trabajo, y vos no hac&eacute;s nada&#8230; Es verdad, quiz&aacute;s no sea tu culpa que no puedas aprobar el examen de ingreso en la facultad, y que no consigas trabajo, pero no ten&eacute;s ning&uacute;n motivo para no ayudar con la limpieza de la casa, o con la cocina. Pero yo s&iacute; lo tengo que hacer &iquest;Y por qu&eacute;? &iquest;Porque soy mujer? Adem&aacute;s siempre que me cruz&aacute;s en la casa, me esquiv&aacute;s, como si tuviese lepra. Cuando estamos con tu mam&aacute; viendo la tele, te met&eacute;s en el cuarto, como si fuese una tortura compartir un rato conmigo. Siempre and&aacute;s malhumorado. Y la verdad que podr&iacute;a seguir, pero bueno, yo tambi&eacute;n soy complicada, ya lo s&eacute;, pero vos no sos ninguna v&iacute;ctima Mariano, yo te sufro tanto como vos me sufr&iacute;s a m&iacute;.<\/p>\n<p>Dijo todo eso de corrido, casi como si se lo supiera de memoria, como si fuera algo que ten&iacute;a atragantado desde hace tiempo. Me qued&eacute; callado. No sab&iacute;a qu&eacute; decir. &iquest;Yo era tan forro como ella? &iquest;Ella se sent&iacute;a tan angustiada como yo al convivir con alguien que la detestaba?<\/p>\n<p>-Vos no entend&eacute;s -dije. De repente algo estaba saliendo de adentro m&iacute;o, sin que pudiese evitarlo-. Para vos la vida es muy f&aacute;cil Sos linda, e inteligente. Te llev&aacute;s el mundo por delante. No sab&eacute;s lo que es sentirte rechazado. Que solo te quiera tu mam&aacute; y algunos amigos tan loosers como vos.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a sido tan sincero con alguien, ni siquiera conmigo mismo. Florencia me mir&oacute;, y parec&iacute;a sorprendida, aunque no s&eacute; si por mis palabras, o por el solo hecho de haberme abierto de esa manera.<\/p>\n<p>-No seas tonto. No me vengas con ese cuento de que por ser linda no sufro &iquest;te pens&aacute;s que no sufro por amor? Hasta hace unos meses sal&iacute;a con uno de mis profesores. Una boluda. Cre&iacute;a estar enamorada, pero supongo que lo que me atra&iacute;a era el hecho de que fuese algo prohibido -. Me mir&oacute;, como esperando que le diga que entend&iacute;a de qu&eacute; hablaba-. Estaba casado -sigui&oacute; diciendo ante mi silencio-. Y claro, no dej&oacute; a su esposa. S&oacute;lo me quer&iacute;a por mi cuerpo. Aunque &eacute;l aseguraba que lo que m&aacute;s le gustaba era mi perspicacia, cuando est&aacute;bamos en la cama me quedaba claro que s&oacute;lo quer&iacute;a usarme. Despu&eacute;s no contestaba los mensajes. S&oacute;lo cuando quer&iacute;a un polvo furtivo se acordaba de m&iacute;. Al final lo dej&eacute; yo, pensando que iba a volver de rodillas.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; pas&oacute;? -Pregunt&eacute;, intrigado.<\/p>\n<p>-No volvi&oacute; a llamarme. Supongo que tiene una lista larga de pendejas que se entregar&iacute;an con la misma facilidad que yo. Unas est&uacute;pidas. .-&iquest;Y vos porqu&eacute; est&aacute;s solo? -me pregunt&oacute; despu&eacute;s.<\/p>\n<p>-No soy de los tipos en los que se fijan las minas -. Dije, sin poder terminar de creer la facilidad con que me estaba abriendo ante mi enemiga.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; tonto. Tu problema no es est&eacute;tico. -dijo Florencia-. Digo&#8230; no es que seas muy fachero que digamos, pero al menos sos alto. Lo que te falta es actitud. Si no te convences a vos mismo de que pod&eacute;s estar con la mujer que quieras, nunca lo vas a lograr.<\/p>\n<p>-&iquest;Ten&eacute;s muchas amigas que les guste los tipos altos? &#8211; pregunt&eacute; intrigado.<\/p>\n<p>-M&aacute;s de las que imagin&aacute;s &iquest;Sab&eacute;s por qu&eacute; llaman la atenci&oacute;n los hombres altos? -dijo Florencia, y una sonrisa maliciosa se dibuj&oacute; en su rostro.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Porque se supone que son grandes en todas las partes de sus cuerpos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Est&aacute;s mintiendo! -dije, pensando que me tomaba el pelo, aunque no estaba para nada molesto. Sent&iacute;a que estaba hablando con una persona totalmente diferente a la que conoc&iacute;a. -todas las mujeres dicen que prefieren un pene normal que sea bien utilizado a uno grande que se use mal. -dije, seguro de haberlo escuchado mont&oacute;n de veces en la televisi&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Y no te das cuenta de la mentira velada que hay detr&aacute;s de esa afirmaci&oacute;n?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;? -pregunt&eacute; sin entender.<\/p>\n<p>-Es una falsa dicotom&iacute;a -dijo Florencia.<\/p>\n<p>-Hablame en castellano por favor.<\/p>\n<p>-Una falsa dicotom&iacute;a es una situaci&oacute;n en donde se presentan dos puntos de vista como si fueran las &uacute;nicas opciones, cuando en realidad existen muchas otras.<\/p>\n<p>-Acordate que no soy universitario -dije.<\/p>\n<p>Florencia rio a carcajadas. Tuve que esperar un buen rato hasta que pudiera hablar.<\/p>\n<p>-Fijate en lo que dijiste al principio. Las mujeres, seg&uacute;n vos, prefieren una pija de tama&ntilde;o normal, pero bien usada, a una grande pero mal usada&#8230; -Dijo. Me sorprendi&oacute; escuchar la palabra pija; saliendo de su boca. -Pero para empezar hay m&aacute;s opciones&#8230; -sigui&oacute; diciendo-. Por ejemplo, un pene normal pero mal usado, o&#8230; una pija grande y bien usada.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de decir algo pero no se me ocurr&iacute;a nada. Todav&iacute;a no ca&iacute;a en la conversaci&oacute;n que estaba teniendo con mi hermanastra.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde est&aacute; la verdadera Florencia? &#8211; solt&eacute;, y ella se rio de nuevo.<\/p>\n<p>Me estaba gustando mucho hacerla re&iacute;r. &iexcl;&iquest;Qu&eacute; carajos estaba pasando?!<\/p>\n<p>-En fin -dijo ella- S&oacute;lo quer&iacute;a que no te hagas tanto problema por las apariencias. Te va a ir bien con las chicas. S&oacute;lo falta que adquieras experiencia. Esa cara de virgen te vende.<\/p>\n<p>La forra ten&iacute;a que decir alguna maldad. Pero no me molest&oacute;.<\/p>\n<p>-Bueno, ahora s&iacute;, voy a dormir -dijo.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; para apagar la luz. La vi de pies a cabeza y entend&iacute; que, al menos en lo f&iacute;sico, era asombrosa.<\/p>\n<p>-Cuando duermo me muevo mucho -coment&oacute;- Es posible que amanezca con las s&aacute;banas tiradas a un costado. Pero s&eacute; que no te aprovechar&iacute;as al verme media desnuda, as&iacute; que voy a estar tranquila.<\/p>\n<p>Entonces hiso silencio. A los pocos minutos escuch&eacute; c&oacute;mo su respiraci&oacute;n se hac&iacute;a m&aacute;s larga y profunda. Se hab&iacute;a dormido.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Fue muy dif&iacute;cil dormir teniendo a la pendeja de Florencia en mi cuarto. Me hab&iacute;a acostumbrado tanto a mi ritual nocturno y ma&ntilde;anero de hacerme la paja, que el hecho de no poder hacerlo porque mi hermanastra estaba dormida tan cerquita, me dio bronca. Encima la forra ni siquiera se hab&iacute;a calentado en pedirme [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4947,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26533","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4947"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26533\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}