{"id":26598,"date":"2020-11-11T23:00:00","date_gmt":"2020-11-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-11T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-11T23:00:00","slug":"esclavo-de-ti-mismo-c-6-kaligari-2-fase-esclavo-capataz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esclavo-de-ti-mismo-c-6-kaligari-2-fase-esclavo-capataz\/","title":{"rendered":"Esclavo de ti mismo (C. 6) Kaligari 2\u00aa fase: Esclavo capataz"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26598\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Alfonso se puso de pie y avanz&oacute; hacia su Amo. Marcus not&oacute; las gotas de sudor que ba&ntilde;aban el torso de su esclavo y eso le excit&oacute; sobremanera. Verlo luchar con su mejor amigo, pelear como un alfa para someter a la siguiente presa, obedecer sus &oacute;rdenes al pie de la letra y continuar completamente son&aacute;mbulo, casi hizo que lo cogiera en ese mismo momento, pero volvi&oacute; a contenerse.<\/p>\n<p>-Listo, mi Amo. Cac&eacute; a Sam para ti. Soy tu predilecto, tu esclavo capataz. Y te ayudar&eacute; a someter a los hombres que desees. Dime ahora, &iquest;c&oacute;mo m&aacute;s puedo complacerte?<\/p>\n<p>Pronunci&oacute; Alfonso con voz normal, aunque cargada de devoci&oacute;n.<\/p>\n<p>Marcus se aproxim&oacute; y devor&oacute; la boca de su esclavo, a lo que Alfonso contest&oacute; sol&iacute;cito. Comenz&oacute; a mover expertamente los labios, a la vez que disfrutaba el contacto de la lengua de su Amo al saborearla con su propia lengua.<\/p>\n<p>Marcus decidi&oacute; concluir entonces aquel apasionado beso. Alej&oacute; con los brazos al casta&ntilde;o y fij&oacute; la mirada en sus ojos abiertos y completamente rojos.<\/p>\n<p>-&iquest;Te complace ser mi predilecto? &iquest;Te complace ser mi esclavo capataz? &iquest;te complace cazar a otros hombres para m&iacute;? &iquest;te complace ser mi esclavo sexual? &iquest;te complace ser mi amante son&aacute;mbulo?<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus con voz sugerente.<\/p>\n<p>-Ssi. Yo soy tu predilecto. Me complace ser tu esclavo capataz. Me complace cazar a otros hombres para ti. Me complace ser tu esclavo sexual. Me complace ser tu amante son&aacute;mbulo. &iexcl;Sabes que s&oacute;lo vivo para cumplir todos tus deseos y servirte, mi Amo!<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Alfonso sumiso y cargado de devoci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Muy bien esclavo. Estoy muy orgulloso de tu labor. Ahora vamos a someter a Sam. &Eacute;l ser&aacute; un esclavo sumamente fogoso por lo que vi en la pelea. Ay&uacute;dame a cargarlo hasta la habitaci&oacute;n que te indiqu&eacute;.<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>El son&aacute;mbulo se acerc&oacute; al cuerpo inconsciente de Sam, con gran facilidad lo carg&oacute; y comenz&oacute; a llevarlo hacia dentro de la mansi&oacute;n. Subieron las escaleras y avanzaron rumbo del sal&oacute;n Kaligari. Marcus se adelant&oacute; unos pasos y presion&oacute; el interruptor para abrir la puerta met&aacute;lica, misma que se corri&oacute; con su usual chirrido.<\/p>\n<p>Alfonso ingres&oacute; con el cuerpo de Sam en los brazos. Marcus cruz&oacute; la habitaci&oacute;n para presionar un nuevo bot&oacute;n en la pared izquierda, la cual se corri&oacute; hacia un lado y rebel&oacute; una extra&ntilde;a sala.<\/p>\n<p>Empotrada en el muro del fondo yac&iacute;a una enorme pantalla tridimensional que en ese instante trasmit&iacute;a barras de color azul. De un sistema de audio emanaba un sonido de est&aacute;tica, al tiempo que cuatro poderosos reflectores ubicados a los extremos de la sala, derramaban una enceguecedora luz blanca.<\/p>\n<p>Justo al centro y fuera del alcance de la luz, se localizaban un grupo de tres sof&aacute;s reclinables, todos iguales al del sal&oacute;n Kaligari. Alfonso avanz&oacute; hasta el sof&aacute; de en medio, situ&oacute; a Sam encima y lo recost&oacute; con cuidado.<\/p>\n<p>-Bien esclavo, ahora qu&iacute;tale y r&oacute;mpele la ropa<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus con expectaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo, lo que m&aacute;s te complazca.<\/p>\n<p>Contest&oacute; Alfonso con voz sumisa, aunque bastante l&uacute;cida.<\/p>\n<p>De inmediato el casta&ntilde;o le sac&oacute; la americana a Sam. Rasg&oacute; la camisa, desabroch&oacute; el cintur&oacute;n, rompi&oacute; los pantalones y quit&oacute; los zapatos y calcetines. De un fuerte tir&oacute;n desgarr&oacute; el b&oacute;xer y Marcus pudo apreciar el largo miembro de su segunda presa.<\/p>\n<p>-Esclavo, ll&eacute;vate la ropa destruida y des&eacute;chala en el jard&iacute;n de atr&aacute;s. La americana, zapatos y cintur&oacute;n, gu&aacute;rdalos en el sal&oacute;n de trofeos, en la vitrina junto a la tuya. Despu&eacute;s, esp&eacute;rame al lado del cuarto de control.<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-Si, mi Amo, lo que m&aacute;s te complazca.<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Alfonso fervoroso.<\/p>\n<p>El son&aacute;mbulo tom&oacute; las ropas y se retir&oacute; fuera de la sala. Marcus presion&oacute; un bot&oacute;n en el respaldo del sof&aacute; donde Sam se encontraba inconsciente, tras lo que poderosas amarras aprisionaron sus brazos, piernas y torso. Despu&eacute;s tir&oacute; de una palanca y el sof&aacute; se coloc&oacute; en posici&oacute;n semirrecta, con lo que al despertar, lo primero que Sam ver&iacute;a ser&iacute;a la enorme pantalla.<\/p>\n<p>Marcus se permiti&oacute; examinar el cuerpo de su segunda presa. Palp&oacute; el fuerte abdomen, tan o m&aacute;s duro que el de Alfonso. Recorri&oacute; sus duros b&iacute;ceps y apret&oacute; con firmeza el miembro de su futuro esclavo. Sam al sentir el contacto, se removi&oacute; y emiti&oacute; un leve gemido, aunque sin recuperar el sentido.<\/p>\n<p>Marcus se inclin&oacute;, chup&oacute; el cuello de su presa y desliz&oacute; a trav&eacute;s de aquella blanca piel su lengua. Prob&oacute; un gusto a madera, jugoso y viril, distinto al de su esclavo son&aacute;mbulo. Se refren&oacute; para no poseer a Sam en ese mismo momento, pues la suculencia de su piel lo alter&oacute; sobremanera. Le propin&oacute; un apasionado beso en los labios, explor&oacute; su boca y se deleit&oacute; con el enjuague bucal del ojiazul, un sabor entre menta y naranja.<\/p>\n<p>-Estoy seguro que disfrutar&aacute;s de tu nueva vida, mi futuro zombi sin voluntad. En unos momentos vas a despertar por &uacute;ltima vez. Y despu&eacute;s de eso, me volver&eacute; tu Amo para siempre. Ser&aacute;s un zombi sin voluntad. Vaya que vas a complacerme, no pens&eacute; que tu piel fuera a excitarme tanto.-<\/p>\n<p>Dijo Marcus en un murmullo, al tiempo que lam&iacute;a el o&iacute;do de Sam.<\/p>\n<p>Enseguida se alej&oacute; del cuerpo desnudo del ojiazul, se encamin&oacute; hacia la salida y presion&oacute; el bot&oacute;n que sellaba la pared falsa. Atraves&oacute; el Sal&oacute;n Kaligari y bloque&oacute; esa puerta tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Alfonso ya lo esperaba con el rostro cargado de devoci&oacute;n, sus ojos totalmente rojos y el torso descubierto a un costado del cuarto de control, tal como se lo orden&oacute;.<\/p>\n<p>-Mi Amo, Ind&iacute;came ahora c&oacute;mo puedo complacerte.<\/p>\n<p>Pronunci&oacute; Alfonso con pasi&oacute;n, a la vez que efectuaba una reverencia hacia su Amo.<\/p>\n<p>-Dime esclavo, &iquest;no sentiste nada al dejar noqueado a tu amigo? &iquest;no te preocupa que pronto lo convertir&eacute; en un esclavo m&aacute;s de mi harem? &iquest;no te importa que pronto lo someter&eacute; igual que a ti?<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus con tono sarc&aacute;stico.<\/p>\n<p>-No, mi Amo. No me importa Sam. &Eacute;l no es mi amigo, no es nada para m&iacute;. Sabes que s&oacute;lo vivo para complacerte, para brindarte placer. A ti te complace esclavizarlo. Y yo s&oacute;lo puedo disfrutar, porque te complazco al obedecer tus &oacute;rdenes. Soy tu predilecto, tu capataz. Y har&eacute; cualquier cosa que quieras.<\/p>\n<p>Contest&oacute; Alfonso, mientras bajaba la cabeza en un gesto de total docilidad.<\/p>\n<p>Marcus lo contempl&oacute; con fijeza por varios segundos antes de hablar. -&iexcl;Kaligari!<\/p>\n<p>Al escuchar la palabra, Alfonso cerr&oacute; los ojos, alz&oacute; sus brazos y dej&oacute; caer la cabeza hacia atr&aacute;s. Te escucho&hellip; Soy un miserable esclavo son&aacute;mbulo del Kaligari&hellip; Tus deseos son &oacute;rdenes&hellip; S&oacute;lo vivo para complacerte y obedecerte&hellip; Mi Amo<\/p>\n<p>Declar&oacute; el son&aacute;mbulo, al tiempo que se quitaba r&aacute;pidamente el pantal&oacute;n, los zapatos y el b&oacute;xer.<\/p>\n<p>Marcus qued&oacute; encantado por la facilidad de inducir en aquel macho esos estados tan profundos de sonambulismo. La segunda fase del Kaligari result&oacute; un &eacute;xito y Alfonso convertido en su esclavo capataz, en su amante son&aacute;mbulo, someti&oacute; a Sam de una manera formidable. Se felicit&oacute; mentalmente por sus grandes dotes, pues tan s&oacute;lo en 24 horas logr&oacute; destruir cualquier posibilidad de que tratara de liberarse del sonambulismo, adem&aacute;s de incitarlo a participar en la cacer&iacute;a y tarea de esclavizar a su mejor amigo. Pese a ello, no deseaba cometer ning&uacute;n error. Por lo cual resultaba mejor regresarlo a la primera fase del Kaligari, donde el sonambulismo se hallaba falto de cualquier conciencia.<\/p>\n<p>Durante aquella ma&ntilde;ana lo hab&iacute;a colocado en la segunda fase, en la que continuaba en un profundo estado de sonambulismo, pero consegu&iacute;a adquirir una consciencia distante de las cosas que lo rodeaban, de sus acciones e incluso un control instintivo de reacci&oacute;n a ciertas situaciones, como la pelea contra Sam.<\/p>\n<p>Al interior de la segunda fase, Alfonso viv&iacute;a todo como un sue&ntilde;o, un sue&ntilde;o donde &eacute;l era su amante, su esclavo sexual, su esclavo capataz, su predilecto. En ese sue&ntilde;o el &eacute;xtasis de complacerlo y servirlo era superior y lo manten&iacute;an son&aacute;mbulo, pero si la parte racional del cerebro se esforzaba por analizar, Alfonso podr&iacute;a crear alg&uacute;n tipo de oposici&oacute;n al sonambulismo y hasta despertar.<\/p>\n<p>Afortunadamente, el d&iacute;a y noche de sexo, acondicionamiento dentro de la primera fase y la constante implantaci&oacute;n de comandos y &oacute;rdenes a su subconsciente, lograron que no solamente disfrutase el sue&ntilde;o, sino que cayera en un sonambulismo todav&iacute;a m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>El color carmes&iacute; en la pupila de los ojos era un indicador inequ&iacute;voco de un nivel m&aacute;ximo de sonambulismo, adem&aacute;s la devoci&oacute;n con la que cumpli&oacute; sus instrucciones y la nula preocupaci&oacute;n por el futuro de su mejor amigo, se&ntilde;alaban que la resistencia ya no exist&iacute;a. Alfonso era completamente suyo. Un son&aacute;mbulo. Un esclavo que jam&aacute;s volver&iacute;a a despertar.<\/p>\n<p>-Bien, as&iacute; me agrada, que recuerdes que debes permanecer desnudo. Hoy te permit&iacute; utilizar ropa. Pero eso &uacute;nicamente ser&aacute; cuando te encomiende una misi&oacute;n. El resto del tiempo tienes prohibido usar cualquier prenda.<\/p>\n<p>Se&ntilde;al&oacute; Marcus con voz lasciva.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo&hellip; Me complace estar desnudo para ti&hellip; Debo permanecer as&iacute;, son&aacute;mbulo y desnudo&hellip; Estar siempre listo para que utilices mi cuerpo&hellip; Disfruto estar desnudo y son&aacute;mbulo&hellip; S&oacute;lo vivo para complacerte&hellip; Y nada m&aacute;s<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Alfonso con la voz nuevamente perdida.<\/p>\n<p>-Muy bien. &iquest;Recuerdas cu&aacute;l es tu tarea especial como mi esclavo son&aacute;mbulo?-<\/p>\n<p>Pregunt&oacute; Marcus con deseo.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo. Debo recorrer la casona con los brazos extendidos por delante, la cabeza ca&iacute;da hacia atr&aacute;s y los ojos cerrados. Debo andar as&iacute;, desnudo, descalzo, una y otra vez&#8230; Una y otra vez&hellip; Sin parar&hellip; Sin cansarme&hellip; Debo recorrer cada una de las habitaciones&hellip; Debo lucir mi cuerpo desnudo para que tu puedas disfrutarlo&hellip; Una y otra vez&hellip; Una y otra vez&hellip; Hasta que t&uacute; ordenes detenerme&hellip;<\/p>\n<p>Contest&oacute; Alfonso con voz apagada.<\/p>\n<p>-Si, exacto. Ahora quiero que vayas a hacer eso. Que hagas tu tarea especial. Quiero que recorras tres veces cada habitaci&oacute;n de la casa. Excepto el cuarto de control y el sal&oacute;n Kaligari. Todas las dem&aacute;s habitaciones debes recorrerlas, enteramente desnudo. Y mientras lo haces, quiero que repitas que est&aacute;s desnudo, son&aacute;mbulo y profundamente dormido. Y que yo, Marcus, soy tu Amo. Comienza desde el recibidor. Ahora.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo, Disfruto complacerte&hellip; Har&eacute; lo que digas&hellip;<\/p>\n<p>Alfonso se alej&oacute; a trav&eacute;s del corredor y Marcus pudo contemplar la magn&iacute;fica espalda y el poderoso trasero de su esclavo. Una vez que el son&aacute;mbulo se perdi&oacute; por las escaleras, Marcus ingres&oacute; al cuarto de control y activ&oacute; el sistema de video.<\/p>\n<p>Enlaz&oacute; las c&aacute;maras a la pantalla de la sala donde Sam yac&iacute;a inconsciente y a su propio ordenador, para enseguida activar en este el comando que permit&iacute;a visualizar la doble pantalla.<\/p>\n<p>Del lado izquierdo del monitor Observ&oacute; a Alfonso desnudo con sus pasos de son&aacute;mbulo llegar hasta el recibidor y comenzar a realizar su &ldquo;tarea especial&rdquo;. Encendi&oacute; el audio y escuch&oacute; la voz pausada de su esclavo repetir lo que le hab&iacute;a mandado.<\/p>\n<p>El calor que sinti&oacute; al escuchar la voz de su predilecto, por poco lo hace correr a su encuentro y tener sexo desenfrenado con &eacute;l encima de la mesa del comedor. Aunque, tras pensarlo bien, concluy&oacute; en que ese ser&iacute;a un buen espect&aacute;culo y la mejor forma de destruir cualquier resistencia mental de Sam.<\/p>\n<p>Marcus tecle&oacute; nuevamente en el ordenador y enlaz&oacute; el sistema de audio de la sala al de las c&aacute;maras. Enseguida program&oacute; la secuencia de luces y ondas bineur&aacute;lgicas, calibr&oacute; la secuencia de supresi&oacute;n hipn&oacute;tica, subi&oacute; el volumen y apret&oacute; el comando para iniciar. Se fij&oacute; en la parte derecha del monitor, mas not&oacute; que Sam todav&iacute;a permanec&iacute;a inconsciente.<\/p>\n<p>Chasque&oacute; la boca con desaprobaci&oacute;n y puls&oacute; un interruptor azul en el teclado, el cual activ&oacute; un mecanismo que arroj&oacute; un potente chorro de agua fr&iacute;a sobre el cuerpo desnudo de su presa. Luego se levant&oacute; de la silla y se encamin&oacute; hacia el comedor, dispuesto a comenzar con el espect&aacute;culo que destruir&iacute;a la voluntad de Sam para siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Alfonso se puso de pie y avanz&oacute; hacia su Amo. Marcus not&oacute; las gotas de sudor que ba&ntilde;aban el torso de su esclavo y eso le excit&oacute; sobremanera. 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