{"id":26667,"date":"2020-11-14T23:00:00","date_gmt":"2020-11-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-14T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-14T23:00:00","slug":"plantada-en-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/plantada-en-el-cine\/","title":{"rendered":"Plantada en el cine"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26667\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Volv&iacute; a comprobar mi reloj, la s&eacute;ptima vez en pocos minutos. Ac&eacute;ptalo, me dije, no va a venir.<\/p>\n<p>Esperaba dando vueltas por la entrada del cine, con una minifalda cort&iacute;sima, un top escotado con la espalda descubierta, y unas sandalias &lsquo;f&oacute;llame&rsquo; de tac&oacute;n alto. Parec&iacute;a la t&iacute;pica mujer a la que han dejado plantada, lo que era totalmente cierto.<\/p>\n<p>Comprob&eacute; mi tel&eacute;fono, pensando en que quiz&aacute;s no hab&iacute;a escuchado la llamada o alg&uacute;n mensaje recibido. Algo que &eacute;l deber&iacute;a haber hecho si quer&iacute;a cancelar la cita, por lo que fuese, cualquier emergencia&#8230; pero no. No hab&iacute;a mensajes.<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a conocido a Enrique en clase de yoga. Era el &uacute;nico hombre entre diez mujeres, y me impresion&oacute; su valent&iacute;a para unirse a un grupo femenino&#8230; pero tambi&eacute;n su f&iacute;sico. Ten&iacute;a un cuerpo realmente vigoroso, y me gustaba observar sus m&uacute;sculos mientras hac&iacute;a los ejercicios. Imaginaba que estaba tumbada bajo &eacute;l, sobre la estera, mientras bajaba sobre m&iacute; con esos fuertes brazos.<\/p>\n<p>Decid&iacute; charlar con &eacute;l despu&eacute;s de la clase, fuimos a por unas copas, congeniamos, y nos fuimos a su casa para una estupenda noche de sexo.<\/p>\n<p>Inicialmente era pasional, fogoso, un aut&eacute;ntico semental. Ten&iacute;a una resistencia extraordinaria y me fascinaba sentir su enorme miembro palpitando dentro de m&iacute;. Y a &eacute;l tambi&eacute;n le gustaba penetrarme con ganas, llenarme, mientras le apretaba con mis entrenados m&uacute;sculos p&eacute;lvicos. A veces me torturaba, saliendo de m&iacute; lentamente y qued&aacute;ndose justo en la entrada de mi vagina, hasta que le rogaba que entrase de nuevo, con mis brazos y piernas rode&aacute;ndole y desesperada por ser penetrada. Era una tortura exquisita, y me llevaba a un punto en que no pod&iacute;a evitar llegar una y otra vez, repetidamente, hasta que me dedicaba una amplia sonrisa antes de derramarse en mi interior, con un profundo gemido de animal salvaje.<\/p>\n<p>Presum&iacute;a de amante, ignorando las advertencias de todas mis amigas sobre su reputaci&oacute;n de cabronazo, de usar a las mujeres para su conveniencia. &lsquo;Puede usarme de todas las maneras que se le ocurran&rsquo;, les dec&iacute;a, recordando los maravillosos orgasmos. En realidad, no sab&iacute;a si lo nuestro iba a alg&uacute;n lado, pero el sexo era tan bueno que tampoco me importaba.<\/p>\n<p>S&oacute;lo vino a algunas clases m&aacute;s de yoga, explicando que no sol&iacute;a mantenerse mucho tiempo en algo, que le gustaba probar cosas nuevas. Deber&iacute;a haber notado que tambi&eacute;n inclu&iacute;a a las personas.<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Le ech&eacute; un vistazo a la cantidad de gente haciendo cola para entrar. S&aacute;bado noche, pel&iacute;cula popular, y por supuesto, la mayor parte de ellos eran parejas. Enrique no se presentaba, y esto s&oacute;lo a&ntilde;ad&iacute;a sal a la herida.<\/p>\n<p>Ya s&oacute;lo faltaban cinco minutos, y ten&iacute;a que tomar una decisi&oacute;n. Pod&iacute;a volver a casa, apenada, y emborracharme. O llamar a una amiga, para emborracharme con compa&ntilde;&iacute;a. Pero tambi&eacute;n pod&iacute;a entrar y ver la pel&iacute;cula por mi cuenta. No es algo que no hubiese hecho antes, no es exactamente como comer sola en un restaurante. En esos casos, siempre me llevo un libro o el laptop. Pero aqu&iacute; s&oacute;lo ten&iacute;a una peque&ntilde;a revista con la programaci&oacute;n prevista.<\/p>\n<p>Pero&#8230; &iquest;por qu&eacute; me afectaba eso de ver una pel&iacute;cula sola? Por Dios, soy una mujer adulta. Precisamente hab&iacute;a sugerido ir al cine porque realmente quer&iacute;a verla, y hab&iacute;a esperado por ella con impaciencia (incluyendo el sexo que seguir&iacute;a, es cierto). Por supuesto, siempre pod&iacute;a esperar a que saliese en DVD, supongo. Y mientras tanto aliviar mis ganas con mi vibrador favorito.<\/p>\n<p>Observ&eacute; c&oacute;mo entraban las &uacute;ltimas personas y se dirig&iacute;an a la sala 1. La mejor, la de pantalla enorme y sonido Dolby surround. En este momento ya s&oacute;lo pensaba en matarlo con mis propias manos. &#39;Una entrada, por favor&#39;, le ped&iacute; al adolescente aburrido de la taquilla. Su trabajo de fin de semana, pens&eacute;, mientras termina sus estudios.<\/p>\n<p>&#39;S&oacute;lo tenemos estos lugares libres. &iquest;D&oacute;nde desea sentarse?&#39;<\/p>\n<p>Me hubiese gustado entrar y deslizarme hacia la parte de atr&aacute;s, como cuando ten&iacute;a catorce a&ntilde;os. Entonces pod&iacute;as sentarte en cualquier sitio, y normalmente nos &iacute;bamos hacia atr&aacute;s con los amigos, donde pod&iacute;as hacer el tonto cuanto quisieras. Lo cierto es que odio elegir mi asiento en una pantalla.<\/p>\n<p>&#39;&iquest;Qu&eacute; tal en el centro de esta fila?&#39;, me sugiri&oacute;.<\/p>\n<p>Las luces ya se hab&iacute;an apagado, mientras otro adolescente con una peque&ntilde;a linterna me acompa&ntilde;&oacute; hasta la fila. Tuve que pedir permiso a varias personas para pasar, mientras tropezaba repetidamente con diferentes piernas. Me imaginaba que todos me miraban, y algunos murmuraron algo, disgustados por la molestia. Continu&eacute; susurrando perdones hasta que consegu&iacute; llegar a mi sitio.<\/p>\n<p>Mir&eacute; a ambos lados. Estaba entre una chica completamente acurrucada contra su novio, la cabeza rubia felizmente apoyada en su hombro (mmmm), y un hombre con una camisa coloreada y pantalones oscuros.<\/p>\n<p>Tratando de no incomodar demasiado a mis vecinos, me sent&eacute; y ajust&eacute; discretamente mi falda. Tampoco hab&iacute;a demasiado que hacer, ya que hab&iacute;a elegido una muy corta y ajustada, que apenas cubr&iacute;a mis caderas. De acuerdo, no fue totalmente decisi&oacute;n m&iacute;a. Enrique hab&iacute;a sugerido que me pusiese algo que le &#39;facilitase&#39; ciertas tareas en el cine, y en aquel momento me pareci&oacute; una idea excelente. Pero ahora prefer&iacute;a no parecer vulgar, y coloqu&eacute; la revista sobre mis rodillas para intentar cubrir algo de todo lo que expon&iacute;a. Con el ce&ntilde;o fruncido, me promet&iacute; enviarle un mensaje lo m&aacute;s desagradable posible para decirle todo lo que pensaba sobre &eacute;l. Pero despu&eacute;s de la funci&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Continu&eacute; cocinando la situaci&oacute;n durante los 20 minutos de bombardeo publicitario, lo que s&oacute;lo hizo aumentar mi rabia. Finalmente, la pel&iacute;cula empez&oacute; y puse toda mi atenci&oacute;n en la pantalla.<\/p>\n<p>Contemplaba una escena donde la protagonista era enterrada viva, sin posibilidad aparente de escape, cuando de pronto sent&iacute; como roce de pelos en mi tobillo. Simplemente lo ignor&eacute;, dando por supuesto que no hab&iacute;a animales en el cine. Pero como continuaba, mir&eacute; hacia abajo para comprobar que el hombre hab&iacute;a movido la pierna hacia un lado y rozaba mi tobillo desnudo con la piel de su zapato. Me qued&eacute; helada.<\/p>\n<p>&Eacute;l estaba mirando fijamente a la pantalla, como si no hubiese notado nada. Y quiz&aacute;s fuese as&iacute;, puede que no se hubiese dado cuenta del contacto f&iacute;sico. Con cuidado, apart&eacute; mi pie y decid&iacute; no tenerlo en cuenta. Volv&iacute; a concentrarme en la pantalla, y no ocurri&oacute; nada m&aacute;s. Estaba aliviada de no haberme sentado justo al lado de un pervertido, especialmente con el humor que ten&iacute;a. Pero un poco despu&eacute;s not&eacute; una liger&iacute;sima presi&oacute;n sobre mi pantorrilla, tan ligera que era casi imperceptible, haci&eacute;ndome dudar de la sensaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mis ojos bajaron y pude observar c&oacute;mo su pierna estaba tocando la m&iacute;a. La tela &aacute;spera de sus jeans provocaba una sensaci&oacute;n interesante sobre mi piel desnuda. Hmmmm. Me preguntaba qu&eacute; hacer. Con todo el derecho, podr&iacute;a haberle dado ya una buena patada, o clavar con fuerza el tac&oacute;n afilado sobre su pie, y estoy segura de que hubiera captado el mensaje. Pero mientras me decid&iacute;a, me permit&iacute; disfrutar la sensaci&oacute;n un poquito m&aacute;s. De hecho, no era exactamente desagradable, m&aacute;s bien lo contrario. Y cuando not&eacute; los dedos desliz&aacute;ndose suavemente por mis muslos, no me pill&oacute; por sorpresa.<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s interpret&oacute; mi falta de respuesta como consentimiento no expresado para lo que estaba ocurriendo. Y &iquest;qu&eacute; era lo que estaba ocurriendo? Una cierta exploraci&oacute;n er&oacute;tica en una gran sala oscura llena de gente. Desde luego no estaba en peligro, y de alguna manera sab&iacute;a que en cuanto le indicase parar, &eacute;l lo har&iacute;a inmediatamente. Me preguntaba si alguien m&aacute;s pod&iacute;a ver lo que me estaba haciendo, lo que no hac&iacute;a m&aacute;s que aumentar la excitaci&oacute;n. Y lo cierto es que, a pesar de todo, me resultaba emocionante.<\/p>\n<p>El contacto era incre&iacute;blemente sutil, suave, como si estuviese rozando el terciopelo m&aacute;s delicado, y me provocaba ligeros temblores. Aunque continuaba mirando a la pantalla y escuchando los di&aacute;logos y una maravillosa banda sonora, yo estaba simult&aacute;neamente en un universo paralelo que consist&iacute;a &uacute;nicamente en pura sensaci&oacute;n f&iacute;sica.<\/p>\n<p>Mientras continuaba deslizando sus dedos sobre mi piel, creo que pudo notar mi agitaci&oacute;n. Y decidi&oacute; perfectamente cu&aacute;ndo y c&oacute;mo intensificar su descaro. Me estremec&iacute; cuando su mano empez&oacute; a subir lentamente, de manera continuada, por mis muslos y bajo el borde de la fina tela de mi falda. Y entonces se detuvo, como dudando si era razonable continuar. En ese momento yo me divid&iacute;a entre la indignaci&oacute;n, la rabia y la excitaci&oacute;n, pero ya estaba encendida y disfrutaba del momento.<\/p>\n<p>Suspir&eacute; profundamente, de una manera muy perceptible, y &eacute;l movi&oacute; su mano un poco m&aacute;s, subiendo hasta que pude sentir las yemas de sus dedos acariciando el interior de mis muslos. Los labios y mi vagina, ya h&uacute;medos, tentadoramente cercanos.<\/p>\n<p>Encontr&oacute; la delgada tela de mi tanga de encaje, lo desplaz&oacute; a un lado, y me pareci&oacute; sentirle jadear discretamente al notar el arreglado vello, perfilado cuidadosamente, y el calor y humedad de mi interior. Me qued&eacute; completamente quieta, esperando, como hipnotizada. Y entonces un dedo intr&eacute;pido encontr&oacute; el camino y resbal&oacute; en mi interior, mientras el pulgar se encargaba maravillosamente de mi cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Yo continuaba con la vista en la pantalla, incapaz de volverme a mirarle. Normalmente habr&iacute;a estado ya gimiendo con ganas, pero ahora ten&iacute;a que permanecer en silencio, simulando que estaba totalmente absorta con la pel&iacute;cula. Todo esto no hac&iacute;a m&aacute;s que aumentar lo il&iacute;cito, lo inapropiado de lo que estaba haciendo, y crec&iacute;a mi excitaci&oacute;n. Era nuestro secreto.<\/p>\n<p>Pero no era tan f&aacute;cil controlar mis cuerdas vocales, y me daba cuenta con horror exquisito de que si continuaba jugando de esa manera con mi sexo, iba a tener un orgasmo all&iacute; mismo. Y casi mientras ese pensamiento cruzaba mi mente, lleg&oacute;. De repente, con fuerza&#8230; y en silencio. Pens&eacute; que me desmayaba, mientras las contracciones corr&iacute;an por mi cuerpo, atraves&aacute;ndome, haci&eacute;ndome perder la respiraci&oacute;n. Apret&eacute; las manos con fuerza sobre la butaca, y por un momento cerr&eacute; los ojos.<\/p>\n<p>Cuando los abr&iacute; de nuevo, pregunt&aacute;ndome si hab&iacute;a so&ntilde;ado todo lo ocurrido, apoy&eacute; mi mano sobre la suya. &Eacute;l la agarr&oacute;, sujet&aacute;ndola suave pero firmemente, para llevarla hacia su butaca y colocarla cuidadosamente sobre su entrepierna. Me asombr&oacute; descubrir su pene desnudo, erguido, dur&iacute;simo, y dirig&iacute; una r&aacute;pida mirada de reojo. &iquest;Se hab&iacute;a estado masturbando con la otra mano mientras me llevaba al cl&iacute;max?<\/p>\n<p>Hab&iacute;a puesto su chaqueta doblada sobre sus rodillas, y se hab&iacute;a bajado la cremallera. Mi mano estaba bajo la chaqueta, sujetando su erecci&oacute;n. Y mientras deseaba a Hugh Jackman en la pantalla, apreciando su incre&iacute;ble carisma sexual, hice eyacular al extra&ntilde;o del asiento a mi lado.<\/p>\n<p>S&oacute;lo necesit&eacute; unos cuantos segundos, tan excitado estaba, y me sent&iacute; extraordinariamente poderosa. Le pose&iacute;a, apretando con firmeza para percibir su dilataci&oacute;n y las en&eacute;rgicas contracciones mientras expulsaba a borbotones una apreciable cantidad de semen, que resbalaba caliente sobre mi mano. Cuando termin&oacute;, me prest&oacute; un pa&ntilde;uelo. Pero un impulso desconocido me ped&iacute;a llevar la mano a mi boca para probar su sabor. Y me result&oacute; muy, muy agradable.<\/p>\n<p>Al finalizar la pel&iacute;cula, no estaba segura sobre si deber&iacute;a salir de all&iacute; r&aacute;pidamente. &Eacute;l podr&iacute;a estar avergonzado, y no sab&iacute;a qu&eacute; esperar. Pero reconozco que soy curiosa, y me sent&iacute;a cachonda de nuevo.<\/p>\n<p>Las luces encendidas nos brindaron la oportunidad para poder vernos adecuadamente. Un hombre maduro, alto, de espalda ancha y brazos fuertes. Masculino, realmente viril. Me sonri&oacute; con cierta indecisi&oacute;n, y yo le devolv&iacute; la sonrisa.<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>&lsquo;&iquest;Quieres ir a alg&uacute;n otro lugar?, me pregunt&oacute; con una voz profunda, calmada. Y s&oacute;lo pude asentir&hellip; &lsquo;S&iacute;, claro&rsquo;.<\/p>\n<p>Avanzamos hacia el vest&iacute;bulo juntos, entre el resto de la gente. &lsquo;Conozco un lugar muy cerca&rsquo;, dijo, tomando mi mano. Caminando por uno de los pasillos me dijo al o&iacute;do, &lsquo;Espera aqu&iacute;&rsquo;. Y desapareci&oacute; en los servicios de caballeros, donde imaginaba que estar&iacute;a buscando la m&aacute;quina de condones.<\/p>\n<p>Apareci&oacute; de nuevo un par de minutos despu&eacute;s, me agarr&oacute; de la mu&ntilde;eca y me empuj&oacute; dentro de uno de los compartimentos. Quise abrir la boca para protestar, pero susurr&oacute;, &lsquo;Shhhh. No s&eacute; t&uacute;, pero no creo que pueda aguantar hasta que lleguemos a mi casa&rsquo;.<\/p>\n<p>Sin tiempo para reaccionar me empuj&oacute; contra la divisi&oacute;n, se arrodill&oacute; entre mis piernas, levant&oacute; mi falda, me arranc&oacute; el tanga empapado y empez&oacute; a lamerme de una manera absolutamente extraordinaria. Conduc&iacute;a su lengua entre mis labios, introduciendo la punta de la lengua en mi vagina, y con un movimiento repentino la llevaba hacia arriba hasta tocar suavemente el cl&iacute;toris. Acelerando el ritmo poco a poco, en seguida alcanc&eacute; mi segundo orgasmo de la tarde, de nuevo silencioso, pero a la vez asombrosamente intenso.<\/p>\n<p>Y mientras todav&iacute;a me tambaleaba, mis piernas temblando, agarr&oacute; su miembro brutalmente hinchado, enrojecido, y lo dirigi&oacute; a la entrada de mi abierto y expectante sexo. &lsquo;Pen&eacute;trame ya, &iexcl;ya!&rsquo;, le susurr&eacute;.<\/p>\n<p>Mis m&uacute;sculos p&eacute;lvicos se apoderaron de su erecci&oacute;n cuando entr&oacute; con un &uacute;nico movimiento, con decisi&oacute;n. Y comenz&oacute; a moverse de forma vigorosa, adentro y afuera, haci&eacute;ndome contener la respiraci&oacute;n con cada embestida. Cada vez con m&aacute;s &iacute;mpetu, hasta que literalmente explot&oacute; en mi interior y me inund&oacute; completamente, as&iacute; de fuerte lo sent&iacute;. Y con esa sensaci&oacute;n de tenerlo dentro de m&iacute;, llen&aacute;ndome, notando sus contracciones, llegu&eacute; casi al mismo tiempo. Por tercera vez, apret&aacute;ndome fuertemente contra &eacute;l con un orgasmo todav&iacute;a m&aacute;s brutal, la cabeza hacia atr&aacute;s y la espalda arqueada, y las piernas dobl&aacute;ndose ya sin fuerza.<\/p>\n<p>Mientras tanto, ambos manten&iacute;amos una mano sobre la boca del otro, ahogando nuestros gemidos, desesperados por no ser descubiertos. O&iacute;mos a varios tipos que entraron y salieron durante varios minutos, y cuando el camino estaba libre, corrimos al pasillo como una pareja de adolescentes traviesos.<\/p>\n<p>Una vez fuera del cine, decid&iacute; presentarme. &lsquo;Soy Pilar&rsquo;.<\/p>\n<p>&Eacute;l sonri&oacute; t&iacute;midamente. &lsquo;Esteban. Gracias por una tarde maravillosa, Pilar&rsquo;.<\/p>\n<p>&lsquo;Todav&iacute;a no ha terminado&rsquo;, se&ntilde;al&eacute;.<\/p>\n<p>&lsquo;Correcto. &iquest;Sabes qu&eacute; quiero hacer justo ahora?&rsquo;<\/p>\n<p>Sacud&iacute; mi cabeza, pensando que ya nada podr&iacute;a sorprenderme.<\/p>\n<p>&lsquo;Esto&rsquo;, y de repente abri&oacute; la boca y grit&oacute;. Con fuerza, como si se estuviera corriendo de nuevo. Y me un&iacute;, liberando la contenci&oacute;n de las &uacute;ltimas dos horas, vocalizando todo el placer experimentado.<\/p>\n<p>&lsquo;Ya me siento mejor&rsquo;, suspir&oacute;. &lsquo;&iquest;Y ahora qu&eacute;?&rsquo;<\/p>\n<p>Le tom&eacute; la mano. &lsquo;Vamos a mi casa, a por otra sesi&oacute;n de buen sexo. Pero escuela tradicional, sobre una cama, y sin restricciones de ruido esta vez&rsquo;.<\/p>\n<p>&lsquo;Suena muy bien. Pero mientras tanto, &iquest;qu&eacute; te pareci&oacute; la pel&iacute;cula?&rsquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Volv&iacute; a comprobar mi reloj, la s&eacute;ptima vez en pocos minutos. Ac&eacute;ptalo, me dije, no va a venir. Esperaba dando vueltas por la entrada del cine, con una minifalda cort&iacute;sima, un top escotado con la espalda descubierta, y unas sandalias &lsquo;f&oacute;llame&rsquo; de tac&oacute;n alto. 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