{"id":26676,"date":"2020-11-15T23:00:00","date_gmt":"2020-11-15T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-15T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-15T23:00:00","slug":"el-candidato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-candidato\/","title":{"rendered":"El candidato"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26676\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Laura formaba parte de la delegaci&oacute;n organizadora del congreso. Pertenec&iacute;a al grupo joven del partido desde hac&iacute;a tres a&ntilde;os. Ahora a sus veinticinco reci&eacute;n cumplidos y con la carrera de derecho terminada estaba convencida de sus ideales pol&iacute;ticos. El plato fuerte del fin de semana era la presencia del secretario general del partido en la comunidad.<\/p>\n<p>Rodolfo era el futuro candidato a las elecciones. El tipo ten&iacute;a cuarenta y un a&ntilde;os y una imagen muy del partido. De complexi&oacute;n fuerte y rasgos marcados no era tan atractivo como carism&aacute;tico dado su don de palabras. Entre los j&oacute;venes gozaba de gran tir&oacute;n. En parte debido a su edad y en parte debido a su discurso moderado dentro de un partido tan conservador. Sin salirse del guion marcado por la direcci&oacute;n s&iacute; manten&iacute;a una l&iacute;nea menos radical. Estaba separado y ten&iacute;a un hijo de diez a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Desde el primer d&iacute;a Laura hab&iacute;a ocupado una de las primeras filas del auditorio muy cerca del candidato y dem&aacute;s personajes importantes. A lo largo del fin de semana Rodolfo hab&iacute;a requerido su presencia varias veces. El &uacute;ltimo d&iacute;a y en medio de una euforia generalizada, el hombre hizo subir a Laura al estrado donde alab&oacute; su buen hacer durante todo el fin de semana. La agarr&oacute; por la cintura y la apret&oacute; contra &eacute;l antes de plantarle dos besos y gui&ntilde;arle un ojo. Ella le mir&oacute; embobada con sus grandes ojos azules y su rubia melena suelta. Se estremeci&oacute; y se ruboriz&oacute;.<\/p>\n<p>Un mes despu&eacute;s, Laura recibi&oacute; una llamada de su padre a su oficina en una gran empresa de telecomunicaciones. Le comentaba que requer&iacute;an su presencia en la sede del partido a petici&oacute;n del candidato. Ella se qued&oacute; fr&iacute;a y sin reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; a la sede, la secretaria de Rodolfo le estaba esperando. Laura se sinti&oacute; muy nerviosa. Lidia, la secretaria, le dio la buena noticia. El candidato hab&iacute;a pedido expresamente que Laura formara parte del equipo encargado de preparar las pr&oacute;ximas elecciones. La chica se emocion&oacute; y abraz&oacute; a la secretaria.<\/p>\n<p>Durante los siguientes meses Rodolfo y su equipo trabajaron codo con codo preparando una campa&ntilde;a muy dura. La relaci&oacute;n de amistad entre el candidato y la mujer fue estrech&aacute;ndose hasta terminar en relaci&oacute;n de pareja, justo despu&eacute;s de que se perdieran las elecciones por escaso margen.<\/p>\n<p>Siete a&ntilde;os despu&eacute;s de aquellas elecciones, la pareja viv&iacute;a en una urbanizaci&oacute;n en La Moraleja. En un chalet de 250 metro cuadrados. El paso del tiempo hab&iacute;a sentado de diferente manera a ambos. Mientras al candidato se le notaba el desgaste de la pol&iacute;tica, hab&iacute;a engordado y las entradas en su frente pronto ser&iacute;an indisimulables, Laura era una guapa mujer de treinta y dos a&ntilde;os. Con un buen cuerpo moldeado a base de ejercicio y una preciosa cara de piel blanca y suave donde destacaban sus ojos azules. El pol&iacute;tico se dispon&iacute;a a preparar otra campa&ntilde;a donde volv&iacute;a a ser candidato, en cambio la mujer se hab&iacute;a apartado de la pol&iacute;tica y viv&iacute;a volcada en su trabajo.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a tiempo que echaba en falta algo de acci&oacute;n en su matrimonio y sobre todo ser madre. Lo hab&iacute;an intentado desde siempre ya que nunca tomaban precauciones a la hora de hacerlo pero ella empezaba a sospechar que a la edad de su marido ser&iacute;a muy dif&iacute;cil.<\/p>\n<p>Jose, el hijo de Rodolfo viv&iacute;a con su madre pero los fines de semana se acercaba por la urbanizaci&oacute;n para estar con ellos. Tambi&eacute;n porque en esta viv&iacute;a su mejor amigo del instituto, Gabriel. Ambos ten&iacute;an dieciocho a&ntilde;os y estaban en el &uacute;ltimo curso antes de ir a la universidad. Un d&iacute;a Rodolfo anunci&oacute; a su mujer que el domingo ir&iacute;an a ver el partido de baloncesto del equipo de Jose y Gabi en el instituto. La importancia del juego era vital ya que si ganaban jugar&iacute;an un play-off en el pabell&oacute;n de la comunidad con los juveniles de los grandes equipos de la ciudad.<\/p>\n<p>Llegado el domingo, en la grada de la pista del instituto estaban los padres de todos los jugadores. Incluidos ellos y los de Gabi que eran buenos amigos del candidato y su mujer. Tras unos segundos finales apasionantes se lleg&oacute; a una jugada definitiva. Jose penetr&oacute; por la zona y luego sac&oacute; el bal&oacute;n a Gabi que clav&oacute; un triple lateral sobre la bocina que les daba la victoria por un punto. El jolgorio en la grada y en la cancha era notable. Los jugadores se abrazaban mientras que los padres de los protagonistas lloraban de la emoci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando los jugadores se retiraron al vestuario Rodolfo cogi&oacute; de la mano a Laura y tir&oacute; de ella r&aacute;pido. Se dirigieron por los vomitorios de la grada hacia el pasillo de los vestuarios. El suelo estaba todo mojado y ella temi&oacute; resbalar con sus tacones. Se detuvieron frente a una doble puerta met&aacute;lica enorme donde un &ldquo;segurata&rdquo; imped&iacute;a el paso. Dentro se o&iacute;an gritos de j&uacute;bilo y v&iacute;tores a los h&eacute;roes del partido. Tras negociar con el hombre de seguridad y &eacute;ste reconocer al candidato le dej&oacute; pasar. Abri&oacute; la puerta de par en par y se col&oacute; dentro, su mujer se qued&oacute; fuera esperando por respeto a los jugadores. Desde fuera miraba inocentemente al interior. En ese momento vio como Gabi el hijo de sus amigos sal&iacute; de la ducha desnudo camino de la sala para secarse y vestirse. Lo que vio le dejo estupefacta. El chico andaba mirando al suelo con todo su cuerpo mojado. Un cuerpo que pese a estar sin formar como el de un adulto se le defin&iacute;a una buena musculatura. Pero sobre todo al andar se le balanceaba de un lado a otro un pene exageradamente grande. Ella abri&oacute; los ojos impresionada, luego miro al hombre de seguridad que se hab&iacute;a dado cuenta de todo y se ruboriz&oacute; desviando la mirada. De repente la puerta se cerr&oacute; de golpe.<\/p>\n<p>Durante unos minutos que le parecieron eternos permanecieron en silencio los dos. Ella pensaba en la visi&oacute;n y en que podr&iacute;a pensar ese hombre. Cuado sali&oacute; Rodolfo fueron a buscar a sus amigos que les esperaban en la calle. Estuvieron comentado fases del partido hasta que llegaron los jugadores. Hubo felicitaciones y saludos. Pero cuando Laura vio a Gabi ya nada era igual. Le bes&oacute; pero sin poder dejar de pensar en c&oacute;mo y qu&eacute; le hab&iacute;a visto. Le mir&oacute; a los ojos y el beso fue m&aacute;s lascivo que cari&ntilde;oso.<\/p>\n<p>Transcurrieron las semanas y el recuerdo de aquel chaval desnudo se hab&iacute;a convertido en casi un obsesi&oacute;n. No le pod&iacute;a imaginar de ninguna otra manera que no fuera desnudo. La curiosidad de c&oacute;mo ser&iacute;a aquel miembro en estado de excitaci&oacute;n le empezaba a dominar al punto de tener fantas&iacute;as sexuales con &eacute;l mientras lo hac&iacute;a con el candidato.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a en el club de golf donde se reun&iacute;a con algunas vecinas entre las que se encontraba la madre de Gabi, sali&oacute; el tema de los estudios de los ni&ntilde;os. La madre coment&oacute; que Gabi con el baloncesto hab&iacute;a descuidado mucho el ingl&eacute;s y que si no aprobaba en septiembre tendr&iacute;a problemas. Laura casi de pasada coment&oacute; que ella hablaba perfectamente ingl&eacute;s. Su amiga le mir&oacute; y le propuso la posibilidad de que le echara una mano. Ella disimulando el entusiasmo acept&oacute;.<\/p>\n<p>Gabi, era un chico de casi metro noventa. No era muy guapo, pero si apuntaba a tener un buen cuerpo adem&aacute;s de estar muy bien dotado. No le hac&iacute;a mucha gracia el hecho de que fuera Laura la que le diese clases. S&iacute;, estaba muy buena pero, joder era la madrastra de Jose.<\/p>\n<p>Durante la primera semana de estudios la relaci&oacute;n fue bastante buena. Laura era una t&iacute;a sencilla de muy buen car&aacute;cter y Gabi era un chico con mucho sentido del humor que le hac&iacute;a re&iacute;r con sus cosas. La qu&iacute;mica fue inmediata entre ellos. En la segunda semana, Laura le recib&iacute;a con ropa m&aacute;s informal sin la rectitud del principio y al empezar a hacer calor el chico tambi&eacute;n vest&iacute;a menos ropas.<\/p>\n<p>Una ma&ntilde;ana Laura se visti&oacute; con sus mallas y su top negro ajustado para ir a correr temprano alrededor de la urbanizaci&oacute;n antes de que llegara Gabi a las doce. Su marido estaba ya en plena campa&ntilde;a y no ven&iacute;a a comer. Se puso una gorra y sac&oacute; su melena rubia recogida en una cola a trav&eacute;s de ella. Durante la carrera de cuarenta minutos no dej&oacute; de pensar en Gabi y su tremendo miembro. Esto, unido al tiempo que llevaba sin sexo debido a la campa&ntilde;a, la estaban poniendo &ldquo;muy burra&rdquo;. Decidi&oacute; acortar el camino y volver r&aacute;pido a casa.<\/p>\n<p>Se desnud&oacute; frente al espejo del ba&ntilde;o. Se mir&oacute;, ten&iacute;a un cuerpo realmente precioso. Se cogi&oacute; las tetas con las manos y se las acarici&oacute;. Sus pezones se endurecieron. Sigui&oacute; mir&aacute;ndose al espejo, una fina capa de vellos rubios cubr&iacute;a por completo su monte de Venus. Cerr&oacute; los ojos y se meti&oacute; en la ducha.<\/p>\n<p>El agua sal&iacute;a con fuerza. Era muy placentero notarla caer sobre la cabeza y la espalda. Con su melena mojada y echada hacia atr&aacute;s se volvi&oacute; a mirar. Pas&oacute; sus manos por sus pechos de nuevo mientras el potente chorro de agua golpeaba sobre ellos. Baj&oacute; su mano derecha y se palp&oacute; el co&ntilde;o. Ten&iacute;a los rizos rubios mojados y la raja le ard&iacute;a. Cerr&oacute; los ojos y pens&oacute; en Gabi al tiempo que comenzaba a masturbarse. El agua caliente quemaba su piel mientras que sus dedos aceleraban el ritmo sobre su cl&iacute;toris. Con la mano izquierda tomo la alcachofa de la ducha y la dirigi&oacute; directamente hacia su vagina de manera que todo el caudal de agua que sal&iacute;a golpeaba directamente sobre su pipa. Sent&iacute;a que se iba a correr. Le fallaban las piernas, se apoy&oacute; con la mano derecha en la pared y con la izquierda acerc&oacute; m&aacute;s la ducha a su co&ntilde;o hasta que lleg&oacute; al orgasmo pensando que era Gabi qui&eacute;n le produc&iacute;a semejante placer.<\/p>\n<p>Sobre las doce del mediod&iacute;a lleg&oacute; Gabi vestido con unas bermudas de baloncesto y una camiseta. Ella le recibi&oacute; con un short muy peque&ntilde;o y una camiseta muy amplia de Rodolfo. Se saludaron con un beso y Laura aprovech&oacute; para rozarle sus tetas. Gabi la mir&oacute; extra&ntilde;ado. A lo largo de toda la clase la mujer se arrim&oacute; mucho al chico. Y se apoyaba con sus codos en la mesa de manera que dejaba ver por el amplio escote sus preciosos senos. Todo esto estaba provocando en Gabi una terrible erecci&oacute;n. Una de las veces que se levant&oacute; para ir al buscar algo no pudo disimular el bulto de sus bermudas. La mujer se le qued&oacute; mirando: &ldquo;Hijo de mi vida que, &iquest;qu&eacute; tienes ah&iacute;?&rdquo;.<\/p>\n<p>El chico sinti&oacute; un poco de verg&uuml;enza pero antes de que pudiera decir nada Laura se hab&iacute;a arrodillado ante &eacute;l y le bajaba el pantal&oacute;n. Ante ella se ergu&iacute;a una polla de proporciones descomunales. Gorda y dura como una barra de acero, con una cabeza en forma de bola roja, caliente. Sin pensarlo arrim&oacute; sus carnosos labios y comenz&oacute; a introduc&iacute;rsela hasta poco m&aacute;s de la mitad. Gabi permanec&iacute;a de pie con las bermudas en los tobillos y acariciando la cabeza de su profesora mientras ella le pegaba una mamada que la firmar&iacute;a una profesional. Tras unos minutos, Laura, tuvo que parar para descansar los m&uacute;sculos de la cara y seguir haci&eacute;ndole una paja con la mano: &ldquo;Joder, vaya poll&oacute;n gastas, Gabi&rdquo; a lo que &eacute;l solo pod&iacute;a contestar con gemidos. Volvi&oacute; a chuparle la polla buscando que el hijo de sus amigos se corriera. Esto sucedi&oacute; de manera abundante y sin previo aviso con lo que parte del semen se esparc&iacute;a por su boca, sus dientes y una buena cantidad cruzaba su cara.<\/p>\n<p>Tras limpiarse con la camiseta que ten&iacute;a puesta se tumb&oacute; en el sof&aacute; esperando a su amante qui&eacute;n no se hizo esperar. Gabi se arrodill&oacute; entre sus piernas y le quit&oacute; el peque&ntilde;o short negro que llevaba puesto y que marcaban tan bien sus labios vaginales. Se sorprendi&oacute; al comprobar que no llevaba bragas y disfrut&oacute; unos segundos de la visi&oacute;n de su co&ntilde;o cubierto de rizos rubios. Laura abri&oacute; las piernas dej&aacute;ndole ver una hendidura rosada y abundantemente inundada de fluidos. Gabi procedi&oacute; a un lento cunnilingus. Introduciendo la lengua muy despacio en aquella maravillosa raja caliente. Saboreando ese n&eacute;ctar dulz&oacute;n que manaba de su interior a borbotones. Ella lleg&oacute; a un escandaloso orgasmo al tiempo que presionaba la cabeza de su alumno contra su sexo. Qued&oacute; rendida sobre el sof&aacute;. Pero Gabi con sus vigorosos dieciocho a&ntilde;os estaba otra vez listo para la batalla. Cosa que ella agradeci&oacute;.<\/p>\n<p>El chico se puso sobre la mujer y le comenz&oacute; a comer los pezones. Con la mano fue acomodando su polla en la entrada del co&ntilde;o: &ldquo;Con cuidado que la tienes muy grande.&rdquo;. Despacio empez&oacute; a introducirla. Laura cerraba los ojos y gem&iacute;a: &ldquo;Aaahhh&hellip;&rdquo; De un fuerte empuj&oacute; se la calz&oacute; entera en aquel volc&aacute;n hirviendo. La penetraci&oacute;n se produjo sin esfuerzo debido a la abundante lubricaci&oacute;n que la excitaci&oacute;n le provocaba: &ldquo;La tienes enorme, Gabi&rdquo;, dec&iacute;a ella casi sin voz mientras &eacute;l comenzaba un incesante movimiento de cadera sobre su amante. No le daba tregua y ella no la ped&iacute;a. Abrazada a su cuello con los brazos y rodeando su cuerpo con sus piernas, recib&iacute;a las terribles embestidas de su tremenda verga. Hasta volver a eyacular e inundar el interior de sus entra&ntilde;as con su semen. Al sac&aacute;rsela restos de este cayeron sobre los rizos rubios. Mientras ella notaba como su vulva estaba totalmente abierta dado el tama&ntilde;o de su invasor.<\/p>\n<p>Rodolfo esta vez gan&oacute; las elecciones y se convirti&oacute; en presidente auton&oacute;mico. Tras el discurso de investidura fue felicitado doblemente por todos. Una por su estrenada presidencia y la otra por su futura paternidad. Ya que su mujer estaba embarazada&#8230; por fin&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Laura formaba parte de la delegaci&oacute;n organizadora del congreso. Pertenec&iacute;a al grupo joven del partido desde hac&iacute;a tres a&ntilde;os. Ahora a sus veinticinco reci&eacute;n cumplidos y con la carrera de derecho terminada estaba convencida de sus ideales pol&iacute;ticos. 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