{"id":26677,"date":"2020-11-15T23:00:00","date_gmt":"2020-11-15T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-15T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-15T23:00:00","slug":"esclavo-de-t-mismo-c-9-entre-sus-brazos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esclavo-de-t-mismo-c-9-entre-sus-brazos\/","title":{"rendered":"Esclavo de ti mismo (C. 9): Entre sus brazos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26677\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marcus succion&oacute; la boca de Sam, mientras el ojiazul profundamente hipnotizado deslizaba efusivo las manos sobre el cuerpo desnudo de su Amo.&nbsp;<\/p>\n<p>La frescura del agua de la piscina contrastaba incre&iacute;blemente con aquel acto tan sexual, aunque para Marcus result&oacute; un verdadero deleite tener a ese macho escultural a su merced y nadar con &eacute;l a la luz del atardecer.<\/p>\n<p>-Mi Amo&hellip; Ya est&aacute; listo el almuerzo&hellip; Lo traje como lo ordenaste&hellip;<\/p>\n<p>Se&ntilde;al&oacute; Alfonso desde la orilla de la piscina.<\/p>\n<p>Marcus despeg&oacute; la boca de su zombi y volte&oacute; a ver a su predilecto. Era cierto. Hab&iacute;a ordenado al son&aacute;mbulo que preparara la comida, pues pose&iacute;a dotes culinarios magn&iacute;ficos. Alfonso coloc&oacute; tres charolas sobre la mesa de playa, a unos metros de la piscina y los platillos desde la distancia olieron sumamente suculentos.<\/p>\n<p>-Mi zombi, debemos parar por ahora. Los quiero fuertes, ya que su deber es complacerme y obedecerme. Ven, vamos a comer.<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus, mientras besaba y chupaba el h&uacute;medo cuello de Sam.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo&hellip; Lo que quieras&hellip; De inmediato lo cumplir&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>Contest&oacute; Sam, totalmente carente de cualquier emoci&oacute;n.<\/p>\n<p>Marcus se coloc&oacute; de tal manera que qued&oacute; rodeado por los musculosos brazos de Sam y le orden&oacute; caminar. Los dos atravesaron abrazados la piscina, hasta alcanzar la orilla, donde Alfonso con la cabeza ca&iacute;da hacia atr&aacute;s, los ojos cerrados y sus brazos al frente, esperaba las indicaciones de su Amo.<\/p>\n<p>-Mi guapo zombi, lev&aacute;ntame con tus brazos y col&oacute;came en los brazos de Alfonso. Mi esclavo son&aacute;mbulo, c&aacute;rgame en cuanto Sam me deje en tus brazos.-<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus a los dos machos.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo&hellip;<\/p>\n<p>Respondieron los dos al un&iacute;sono.<\/p>\n<p>Sam ejecut&oacute; la orden cuidadosamente y sac&oacute; a Marcus del agua. Cuando Alfonso sinti&oacute; el peso de su Amo, lo sujet&oacute; con firmeza y esper&oacute; nuevas instrucciones.<\/p>\n<p>-Ll&eacute;vame a la mesa mi son&aacute;mbulo y col&oacute;came en mi silla. Mi zombi, sal del agua y ven con nosotros.<\/p>\n<p>Se&ntilde;al&oacute; Marcus a sus esclavos.<\/p>\n<p>Alfonso obedeci&oacute; y con enorme precauci&oacute;n baj&oacute; a Marcus y lo sent&oacute; en una amplia silla de metal. Despu&eacute;s retom&oacute; nuevamente su posici&oacute;n de son&aacute;mbulo, a expectaci&oacute;n de m&aacute;s indicaciones. Por su parte Sam acat&oacute; el mandato de su due&ntilde;o absoluto, sali&oacute; de la piscina y con el agua que le escurr&iacute;a del escultural cuerpo camin&oacute; hasta quedar de pie junto a Alfonso, mientras clavaba la cabeza en el pecho, dejaba caer los brazos pesados a los costados y manten&iacute;a los ojos totalmente en blanco.<\/p>\n<p>Marcus sonri&oacute; alucinado por aquella depravada escena. Dos poderosos machos anteriormente heterosexuales, ahora vueltos gays, completamente desnudos, sin ning&uacute;n control de sus mentes o cuerpos, uno son&aacute;mbulo y el otro hipnotizado, eran sin duda su mejor cacer&iacute;a.<\/p>\n<p>-Mi son&aacute;mbulo, besa a Sam con lujuria. Y t&uacute; mi zombi, responde al beso con la misma pasi&oacute;n. Despu&eacute;s quiero que los dos se arrodillen y cada uno bese uno de mis pies, mientras dicen: &ldquo;S&oacute;lo Marcus tiene poder sobre m&iacute;, s&oacute;lo Marcus me puede ordenar&rdquo;.<\/p>\n<p>Demand&oacute; Marcus, insaciable.<\/p>\n<p>Los dos acataron la orden sin protestar. Alfonso busc&oacute; la boca de Sam y lo oblig&oacute; a agacharse, pues el ojiazul era cinco cent&iacute;metros m&aacute;s alto. El zombi acept&oacute; el dominio del son&aacute;mbulo y recibi&oacute; aquel beso con deseo en su rostro. El casta&ntilde;o utiliz&oacute; su lengua como un ariete, explor&oacute; ansioso la boca de Sam casi hasta la garganta, mientras chupaba sus labios. El zombi obedeci&oacute; a Marcus y apret&oacute; a Alfonso contra su cuerpo, al tiempo que se frotaba contra &eacute;l y correspond&iacute;a ardiente ese beso, al mover con vigor los labios y tratar de atravesar con su lengua la boca del son&aacute;mbulo.<\/p>\n<p>Los dos finalizaron el beso y uno al lado del otro, se arrodillaron delante de Marcus, a la vez que cada uno tomaba un pie. Alfonso sujet&oacute; el pie derecho y Sam el izquierdo. -S&oacute;lo Marcus tiene poder sobre m&iacute;&hellip; S&oacute;lo Marcus me puede ordenar&hellip;<\/p>\n<p>Pronunciaron los dos esclavos a d&uacute;o con aquellas voces pausadas y guturales.<\/p>\n<p>Marcus solt&oacute; una carcajada repleta de gozo. -Bien mi son&aacute;mbulo, lev&aacute;ntate, deja la charola de Sam en el piso. Mi zombi, vas a comer en el suelo, como el cuerpo sin voluntad que eres. A&uacute;n no acaba tu castigo. Tienes prohibido utilizar los cubiertos por hoy, s&oacute;lo puedes usar las manos y tus dientes. C&oacute;melo todo y mast&iacute;calo bien, mi zombi.<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus perverso.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo&hellip; Cumplir&eacute; lo que quieras&hellip; S&oacute;lo existo para obedecer&hellip;<\/p>\n<p>Contest&oacute; el zombi.<\/p>\n<p>El son&aacute;mbulo baj&oacute; la charola de Sam al suelo y la coloc&oacute; delante del ojiazul, quien no se inmut&oacute;, pues su due&ntilde;o todav&iacute;a no le hab&iacute;a otorgado permiso para comenzar a comer.<\/p>\n<p>-Mi son&aacute;mbulo, ven y si&eacute;ntate a mi lado. Vas a darme de comer en la boca y cuando yo est&eacute; satisfecho, entonces podr&aacute;s comer. Mi zombi, puedes empezar ahora con tus alimentos. Cuando termines, quiero que levantes tu charola, la lleves a la cocina y regreses por las nuestras. Despu&eacute;s vas a lavar los trastos y cubiertos, y dejarlos en la bandeja al lado de la tarja. Cuando acabes, quiero que subas a la segunda planta y nos esperes frente a la pen&uacute;ltima puerta del lado derecho, esa ser&aacute; tu alcoba mi zombi.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus a sus esclavos.<\/p>\n<p>-Ssi, mi due&ntilde;o&hellip; Cumplir&eacute; lo que quieras&hellip; Siempre obedecer&eacute; tus &oacute;rdenes&hellip;<\/p>\n<p>Respondi&oacute; el ojiazul.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo, har&eacute; lo que digas&hellip; S&oacute;lo vivo para brindarte placer y nada m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Indic&oacute; simult&aacute;neamente el casta&ntilde;o.<\/p>\n<p>Marcus disfrut&oacute; ver a Sam comer como un perro. El ojiazul meti&oacute; la boca en el Tas&oacute;n de la sopa y con su lengua chupaba el contenido. Tom&oacute; la ensalada con las manos y coloc&oacute; cada trozo en su boca. La carne, la cogi&oacute; como el zombi sin voluntad que era, pues con los dientes la desgarr&oacute; y la engull&oacute;.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el son&aacute;mbulo tom&oacute; los cubiertos con algo de elegancia, aunque sin abandonar sus movimientos l&aacute;nguidos y empez&oacute; a darle de comer lentamente, lleno de una devoci&oacute;n sin igual.<\/p>\n<p>Marcus contempl&oacute; un segundo a uno, al siguiente al otro. Pens&oacute; en la noche de placer que les aguardaba, ya que esa noche decidi&oacute; dormir con ambos. Deseaba continuar con el castigo de Sam y utilizar a Alfonso en la mejor parte, pero concluy&oacute; que lo m&aacute;s conveniente era descansar para estar fresco al otro d&iacute;a y llevar a cabo la pr&oacute;xima cacer&iacute;a. Por lo que se limitar&iacute;a a dormir rodeado por los fuertes brazos y torsos desnudos de sus esclavos.<\/p>\n<p>Cuando estuvo satisfecho, orden&oacute; al son&aacute;mbulo que se detuviera y le permiti&oacute; comer. Se percat&oacute; que Sam tambi&eacute;n hab&iacute;a terminado e iniciaba a recoger su bandeja, por lo que modific&oacute; parte de sus instrucciones.<\/p>\n<p>-Voy a cambiar tus &oacute;rdenes mi zombi. Cuando concluyas con el lavado de los trastos, quiero que tomes una ducha r&aacute;pida. Hay un ba&ntilde;o en tu futura habitaci&oacute;n, te quiero perfectamente limpio, busca en uno de los estantes y apl&iacute;cate loci&oacute;n en todo el cuerpo. Y despu&eacute;s nos esperas desnudo sobre la cama de la alcoba del fondo, que es mi alcoba, la alcoba de tu Amo.<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus al ojiazul.<\/p>\n<p>-Ssi, mi due&ntilde;o&hellip; Cumplir&eacute; todo lo que quieras&hellip; S&oacute;lo soy un zombi sin voluntad&hellip; Un zombi que vive para obedecerte&hellip;<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Sam totalmente sumiso.<\/p>\n<p>El zombi se retir&oacute; a llevar su bandeja, aunque tras unos minutos volvi&oacute; por las de Marcus y Alfonso. El son&aacute;mbulo ya hab&iacute;a terminado y Sam recogi&oacute; ambas charolas, presto totalmente a los deseos de su due&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Mi predilecto, como hoy tu papel fue enteramente digno de tu rango de esclavo capataz, quiero que seas t&uacute; quien escoja a la siguiente presa. &iquest;De tus seis amigos restantes a cu&aacute;l de ellos debo esclavizar? &iquest;A Mauro Mendosa, Nicol&aacute;s Palacios, Sergio Castelli, James Slater, H&eacute;rcules Caetron o Nataku Llamada?, &iquest;cu&aacute;l de los seis me brindar&aacute; mayor placer?-<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus, mientras apoyaba su cabeza en el torso desnudo del son&aacute;mbulo y tomaba sus manos para que le acariciara.<\/p>\n<p>&#8211; El son&aacute;mbulo respondi&oacute; primero a la orden muda de su Amo. Empez&oacute; a deslizar sus dedos a trav&eacute;s del torso descubierto y contest&oacute; con aquella voz apagada que a Marcus le enloquec&iacute;a tanto. -Mi Amo&hellip; Creo que cualquiera de ellos te complacer&aacute;&hellip; Todos son guapos y viriles&hellip; Fuertes y fogosos&hellip; Todos ser&aacute;n magn&iacute;ficos esclavos y te servir&aacute;n bien&hellip; Pero considero que h&eacute;rcules y Sergio&hellip; Son la mejor elecci&oacute;n&hellip; Debes esclavizarlos a los dos&hellip; El cuerpo fornido de H&eacute;rcules ser&aacute; un manjar para mi Amo&hellip; Y Sergio est&aacute; bien dotado en todos los aspectos, especialmente en el miembro&hellip; Ser&aacute; el esclavo con el miembro m&aacute;s grande dentro del harem&hellip; mi Amo&hellip; Adem&aacute;s&hellip; ambos son los m&aacute;s fogosos&hellip; Mi Amo debe someterlos primero&hellip;<\/p>\n<p>Afirm&oacute; el casta&ntilde;o sin inflexi&oacute;n alguna.<\/p>\n<p>Marcus lo mir&oacute; sorprendido por aquella respuesta, pues el sonambulismo era m&aacute;s poderoso de lo que cre&iacute;a. En verdad Alfonso disfrutaba aquel sue&ntilde;o, donde se hab&iacute;a transformado en su esclavo capataz, en su predilecto. Se sinti&oacute; complacido por ese nuevo descubrimiento y pens&oacute; en todas las posibilidades.<\/p>\n<p>-&iquest;Disfrutar&aacute;s cazarlos para m&iacute;?, &iquest;igual que como lo hiciste con Sam?, &iquest;disfrutar&aacute;s cuando yo los doblegue y se unan al harem, mi predilecto?-<\/p>\n<p>Cuestion&oacute; Marcus con creciente lujuria.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo&hellip; Yo disfrutar&eacute; cazarlos para ti&hellip; Disfrutar&eacute; esclavizarlos para complacerte&hellip; Eso te complace&hellip; Te brinda placer&hellip; Y yo soy un esclavo son&aacute;mbulo&hellip; Y s&oacute;lo vivo para darte placer&hellip; Y nada m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Contest&oacute; el casta&ntilde;o con la voz enteramente perdida, aunque cargada con un ligero tono de felicidad.<\/p>\n<p>Marcus lo sujet&oacute; del rostro y lo bes&oacute; intensamente. El son&aacute;mbulo record&oacute; cada instrucci&oacute;n de su Amo y manifest&oacute; su conformidad de inmediato al beso, al usar su lengua y recorrer con deseo el cuerpo de su due&ntilde;o. Para el son&aacute;mbulo complacer era la &uacute;nica misi&oacute;n y era feliz cuando su Amo gozaba de su cuerpo, as&iacute; que transigir&iacute;a cualquier cosa que le pidiera.<\/p>\n<p>Marcus rompi&oacute; el beso y volvi&oacute; a acurrucarse en el pecho de su esclavo. -Bien, entonces as&iacute; ser&aacute;. H&eacute;rcules y Sergio ser&aacute;n los siguientes. Hipnotizar&eacute; a ambos, aunque de forma distinta a Sam.<\/p>\n<p>Se&ntilde;al&oacute; Marcus malicioso.<\/p>\n<p>El son&aacute;mbulo continu&oacute; con las caricias, a la vez que Marcus colocaba sus manos sobre las piernas de Alfonso. -Ven, vamos a la rec&aacute;mara, deseo descansar. Fueron dos d&iacute;as muy exhaustos para m&iacute;. Deseo que Sam y t&uacute; me den un buen masaje y despu&eacute;s dormiremos hasta ma&ntilde;ana. Vamos.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus a su esclavo, tras ponerse de pie.<\/p>\n<p>El casta&ntilde;o obedeci&oacute; a su Amo y le sigui&oacute; al interior de la casa. Camin&oacute; a su lado, enteramente subyugado, sin ning&uacute;n tipo de resistencia y en su postura de son&aacute;mbulo. Al subir las escaleras Marcus observ&oacute; a Sam salir de la habitaci&oacute;n que le hab&iacute;a asignado, a&uacute;n con gotas de agua sobre su cuerpo, al tiempo que capt&oacute; el penetrante aroma a jab&oacute;n y loci&oacute;n.<\/p>\n<p>Marcus lo alcanz&oacute; justo en la puerta de su alcoba, le tom&oacute; del brazo y le hizo bajar el rostro para besarlo. -Mi zombi, me encanta la loci&oacute;n que usaste. Me vuelve loco tu piel. &iexcl;Es tan viril, tersa e irresistible!-<\/p>\n<p>Dijo Marcus, sin dejar de besar el cuello de Sam.<\/p>\n<p>Alfonso lleg&oacute; a su lado y en su posici&oacute;n de son&aacute;mbulo esper&oacute; las instrucciones de su Amo, a la vez que Sam se dejaba explorar y besar por Marcus.<\/p>\n<p>-Esc&uacute;chenme los dos. Vamos a entrar a la rec&aacute;mara y quiero que ambos vayan al ba&ntilde;o. Mi son&aacute;mbulo ens&eacute;&ntilde;ale el armario a Sam. Tomen los aceites para masaje. Los espero en la cama, quiero sentir las maravillosas manos de los dos. Ambos me brindar&aacute;n el mejor masaje de la historia.-<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>Los dos esclavos asintieron y entraron a la alcoba detr&aacute;s de su Amo. Cumplieron sus deseos y fueron en b&uacute;squeda de los aceites, mientras Marcus se dejaba caer cansado encima de la cama.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; sus ojos, pens&oacute; en el &eacute;xito de la primera parte de la cacer&iacute;a y comenz&oacute; a trazar en su mente la forma en que H&eacute;rcules y Sergio ser&iacute;an esclavizados. Sonri&oacute; para s&iacute;, pues el m&eacute;todo que acababa de elegir crear&iacute;a un verdadero escenario de cacer&iacute;a.<\/p>\n<p>Marcus se sinti&oacute; fortificado, al saber que a&uacute;n quedaban seis machos de aquella manada, listos para ser doblegados, sobre todo ahora que su l&iacute;der y el primer beta estaban en su poder. Hab&iacute;a planeado con cuidado la captura de la manada y ansiaba el momento en que los seis hombres restantes fueran convertidos en esclavos. El plan que ten&iacute;a para ellos era s&oacute;lo el principio de m&aacute;s cacer&iacute;as, de una org&iacute;a sin fin, de un &eacute;xtasis descomunal.<\/p>\n<p>Sinti&oacute; las manos de sus esclavos tocar su cuerpo, mientras ambos se subieron a la cama, cada uno a un lado. El colch&oacute;n Kinsey se hundi&oacute; debido al peso de los tres, pero Marcus anhelaba aquel momento con expectaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Mi son&aacute;mbulo, masajea mi cuello, torso y espalda. Mi zombi, tu las piernas y pies. Despu&eacute;s quiero que intercambien lugares y cuando lo hagan tres veces, pongan los aceites sobre la mesa de noche y vengan a acostarse conmigo. Hoy dormir&eacute; con los dos. Quiero sentir el cuerpo desnudo de ambos. Y ustedes sentir&aacute;n gran felicidad y deseo al complacerme y obedecerme.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus con voz relajada.<\/p>\n<p>-Ssi mi Amo&hellip; Har&eacute; lo que digas&hellip; Vivo para complacerte&hellip;<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Alfonso.<\/p>\n<p>-Ssi mi Amo&hellip; Existo s&oacute;lo para obedecer&hellip; Cumplir&eacute; cualquier cosa que quieras&hellip;<\/p>\n<p>Contest&oacute; Sam.<\/p>\n<p>Ambos hombres comenzaron a masajear el cuerpo de su due&ntilde;o. Los dos le dieron la vuelta para atender la parte posterior de las piernas y la espalda. Marcus sinti&oacute; aquellos magn&iacute;ficos pares de manos tratar con sensibilidad y adoraci&oacute;n su cuerpo, mientras las respiraciones de sus esclavos cadenciosas y profundas se volv&iacute;an m&aacute;s &aacute;vidas y agitadas.<\/p>\n<p>Marcus abri&oacute; los p&aacute;rpados cuando Sam y Alfonso volvieron a girarlo, esta vez para empezar con el masaje de su parte delantera. Observ&oacute; al ojiazul con los ojos totalmente en blanco, aunque con una expresi&oacute;n de enorme j&uacute;bilo al obedecer a su due&ntilde;o. Mir&oacute; el rostro de son&aacute;mbulo de Alfonso, lleno de &eacute;xtasis debido a la felicidad que experimentaba al complacerlo.<\/p>\n<p>-Mi son&aacute;mbulo besa mi torso, mientras masajeas y quiero que repitas que &ldquo;eres un objeto de placer&rdquo;. Mi zombi, besa y acaricia mis piernas. Y toca con tu lengua mi miembro, al tiempo que dices que &ldquo;Eres mi zombi sin voluntad&rdquo;.<\/p>\n<p>Ambos hombres acataron las instrucciones. -Soy un objeto de placer&hellip; soy un objeto de placer&hellip;- Dijo Alfonso entre cada beso al depilado torso de Marcus. -Soy un zombi sin voluntad&hellip; Soy un zombi sin voluntad&hellip; Soy un zombi sin voluntad&hellip;- Repiti&oacute; Sam, al pasar la lengua sobre el miembro de Marcus.<\/p>\n<p>Dej&oacute; que los dos hicieran aquello durante unos diez minutos, antes de ordenarles nuevamente. -Delicioso, mis esclavos. &iexcl;Tienen unas manos maravillosas! Y tus labios mi son&aacute;mbulo, Hmmm, c&oacute;mo me excitan. Y tu lengua mi zombi, si contin&uacute;as as&iacute;, habr&aacute; una desmedida sesi&oacute;n de sexo.-<\/p>\n<p>Afirm&oacute; Marcus con voz entrecortada.<\/p>\n<p>-Pero no. Es suficiente. Dejen las cosas sobre la mesa de noche y vengan, m&eacute;tanse en la cama conmigo. Aunque me encantar&iacute;a una nueva sesi&oacute;n de sexo con ambos, estoy muerto. S&oacute;lo deseo dormir entre sus cuerpos.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>Los dos esclavos se pusieron de pie y colocaron los frascos con aceites en la mesa que su Amo orden&oacute;. Despu&eacute;s Marcus se introdujo en las s&aacute;banas y Alfonso fue el primero en seguirlo, aunque Sam no se demor&oacute; y se acomod&oacute; del lado izquierdo de la cama.<\/p>\n<p>Marcus entrelaz&oacute; las piernas con Alfonso y tir&oacute; de &eacute;l para que quedara abrazado a su torso. Despu&eacute;s repos&oacute; la cabeza sobre el pecho de Sam y cogi&oacute; los brazos del ojiazul para que quedaran encima del costado del son&aacute;mbulo y alrededor de su propio cuerpo.<\/p>\n<p>-Quiero que duerman profundamente. Descansar&aacute;n toda la noche. Si requieren atender sus necesidades f&iacute;sicas, podr&aacute;n levantarse e ir al ba&ntilde;o de modo normal, pero despu&eacute;s quiero que regresen a esta posici&oacute;n y contin&uacute;en con un sue&ntilde;o profundo. Reaccionar&aacute;n &uacute;nicamente cuando escuchen de mi voz sus palabras comando. Tu mi son&aacute;mbulo, cuando escuches &ldquo;Kaligari&rdquo;, volver&aacute;s a tu sonambulismo. Y tu mi zombi, cuando escuches &ldquo;Sicod&eacute;lico&rdquo;, regresar&aacute;s a tu trance.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-Har&eacute; lo que digas&hellip; Mi Amo&hellip; Soy un &acute;son&aacute;mbulo y un objeto para tu placer&hellip;<\/p>\n<p>Repiti&oacute; Alfonso con voz pausada.<\/p>\n<p>-Sssi, mi due&ntilde;o&hellip; Soy tu zombi sin voluntad&hellip; Obedecer&eacute;&hellip; Cumplir&eacute; cualquier cosa que quieras&hellip;<\/p>\n<p>Replic&oacute; Sam, completamente entregado a la voluntad de Marcus.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, resguardado por los cuerpos desnudos de aquellos dos machos, Marcus se entreg&oacute; m&aacute;s relajado que nunca, a un esquicito sue&ntilde;o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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