{"id":26713,"date":"2020-11-18T23:00:00","date_gmt":"2020-11-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-18T23:00:00","modified_gmt":"2020-11-18T23:00:00","slug":"esclavo-de-ti-mismo-c-11-tercera-caceria-el-campamento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esclavo-de-ti-mismo-c-11-tercera-caceria-el-campamento\/","title":{"rendered":"Esclavo de ti mismo (C. 11): Tercera cacer\u00eda: El campamento"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26713\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sergio colg&oacute; el auricular y azot&oacute; el pu&ntilde;o contra el apoyabrazos del sof&aacute;.&nbsp; Escuch&oacute; que su amigo griego discut&iacute;a tambi&eacute;n a trav&eacute;s de su m&oacute;vil en la cocina. Reconoci&oacute; la conversaci&oacute;n, pues era muy semejante a la que acababa de tener con Pam.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute; as&iacute; lo quieres, entonces terminamos!, &iquest;No, Andrea, &iexcl;No estoy para soportar tus celos!, &iquest;As&iacute;, si as&iacute; lo piensas, &iexcl;Yo tambi&eacute;n estar&eacute; mejor sin ti!, &iexcl;Claro, vay, &iexcl;vay!<\/p>\n<p>Escuch&oacute; a H&eacute;rcules golpear furioso la barra en la cocina y dud&oacute; en ir a ver c&oacute;mo se encontraba, mas luego de un par de segundos fue el griego quien entr&oacute; en la sala.<\/p>\n<p>-&iexcl;Maldici&oacute;n! &iexcl;No soporto cuando Andrea se pone en ese plan! &iexcl;Me acus&oacute; de serle infiel con Rhein! &iquest;Puedes creer semejante estupidez? -Cuestion&oacute; H&eacute;rcules.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;? &iquest;Y c&oacute;mo supo de Rhein? -Le devolvi&oacute; la pregunta el brasile&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Dice que una amiga suya trabaja en Bogue, aunque no me quiso decir qui&eacute;n. La supuesta amiga le afirm&oacute; que yo me acost&eacute; con Rhein la noche de la fiesta. Seg&uacute;n la tipa, Alexis me permiti&oacute; estar en la fiesta y ella vio c&oacute;mo me la tiraba. -Explic&oacute; H&eacute;rcules enfurecido.<\/p>\n<p>-Pues parece que ella y Pam se pusieron de acuerdo. Pam y yo discutimos porque no le gust&oacute; para nada la idea de que nos vayamos a Europa dos meses- Dijo Sergio. -Me pregunt&oacute; si me importaba m&aacute;s ella o mi trabajo y me pidi&oacute; que renunciara.<\/p>\n<p>-&iexcl;Woo!, &iquest;de verdad te exigi&oacute; renunciar? -Inquiri&oacute; sorprendido H&eacute;rcules.<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero la mand&eacute; al diablo. Ya sabe que no me gusta que nadie me controle. Me atrae mucho y estoy seguro de querer ir enserio con ella, pero no tolero que nadie trate de controlarme. -Indic&oacute; Sergio molesto.<\/p>\n<p>-Si, lo mismo pienso de Andrea. Es verdad que he coqueteado con algunas mujeres, pero nunca le he sido infiel. No soporto que me diga mentiroso y me acuse sin fundamento. -Declar&oacute; el griego.<\/p>\n<p>-Hay que calmarnos H&eacute;rcules. Ya no tarda Sam en pasar por nosotros y aunque &eacute;l y Alfonso son buenos amigos, no me gusta mezclar mis problemas personales con el trabajo. Alfonso es nuestro jefe y quiero mantener separadas ambas cosas. T&uacute; y yo somos amigos desde antes de trabajar con ellos y es diferente. -Coment&oacute; Sergio con voz m&aacute;s calmada.<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n. Vamos a pasar un excelente fin de semana con ellos y vamos a olvidar a esas mujeres, al menos por el fin de semana. -Confirm&oacute; H&eacute;rcules, poco convencido.<\/p>\n<p>Mas enseguida se escuch&oacute; la bocina de la camioneta de Alfonso y los dos hombres sujetaron un par de maletas y una enorme mochila. Sergio abri&oacute; la puerta de la casa y sali&oacute; hasta la Berja, al tiempo que H&eacute;rcules cerraba tras de s&iacute;.<\/p>\n<p>Samuel Huest estacion&oacute; la camioneta y esper&oacute; a que los hombres subieran las cosas al portaequipaje. Ambos se acomodaron adelante con el ojiazul y el griego cerr&oacute; la portezuela con un ligero golpe.<\/p>\n<p>-Sergio, H&eacute;rcules. &iquest;c&oacute;mo est&aacute;n?, &iquest;La semana de la moda no acab&oacute; con ustedes? &iquest;O mejor dicho esos cueros de modelos no los dejaron totalmente secos? -Cuestion&oacute; Sam sarc&aacute;stico con una voz y expresi&oacute;n totalmente normales.<\/p>\n<p>Sergio observ&oacute; el reflejo de los ojos azules de Sam en el espejo y crey&oacute; ver por un minuto que estos se pusieron completamente blancos, sin embargo, pens&oacute; en que era s&oacute;lo un efecto &oacute;ptico.<\/p>\n<p>-Que va, somos respetuosos de las reglas Sam. S&oacute;lo ver, no tocar. -Respondi&oacute; el brasile&ntilde;o con sinceridad.<\/p>\n<p>-As&iacute; es Sam, yo quer&iacute;a tir&aacute;rmelas a todas, &iexcl;pero este cabr&oacute;n no me dej&oacute;! -Agreg&oacute; el griego entre risas.<\/p>\n<p>Los tres soltaron sonoras carcajadas, aunque luego de un par de segundos H&eacute;rcules pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y Alfonso d&oacute;nde est&aacute;?<\/p>\n<p>-Ya se encuentra all&aacute;. Quiso empezar a poner el campamento antes del atardecer y me pidi&oacute; que lo dejara a medio d&iacute;a. Adem&aacute;s, quer&iacute;a dar una caminata por el lago. -Explic&oacute; Sam tranquilo, a la vez que arrancaba la camioneta.<\/p>\n<p>-Si, es una excelente zona para cazar. Seguramente tendremos una magn&iacute;fica cacer&iacute;a. -Confirm&oacute; el griego.<\/p>\n<p>-O s&iacute;, H&eacute;rcules. Ambos ver&aacute;n que ser&aacute; una grandiosa cacer&iacute;a. Les aseguro que quedar&aacute;n sumamente satisfechos -Dijo Sam con un tono misterioso, mientras la camioneta se incorporaba a la autopista que sal&iacute;a de la ciudad.<\/p>\n<p>Entre tanto, en medio de un claro del bosque, a un kil&oacute;metro de las Monta&ntilde;as de Sal y junto al lago de la cascada, Alfonso instalaba el campamento. Marcus se acerc&oacute; por detr&aacute;s a su esclavo y lo bes&oacute; en el cuello.<\/p>\n<p>-&iquest;hiciste con Sergio y H&eacute;rcules lo que te indiqu&eacute;? -Cuestion&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo, tal como ordenaste. Us&eacute; la droga en Andrea, le hice creer que una de sus amigas vio a H&eacute;rcules acostarse con una modelo llamada Rhein y ella sola hizo el resto. Tambi&eacute;n la utilic&eacute; sobre Pam, le coment&eacute; que Sergio estar&iacute;a fuera dos meses y la induje a que le exigiera elegir entre su relaci&oacute;n y continuar con su trabajo como guardaespaldas. -Contest&oacute; Alfonso con aquella voz cargada de placer, tan caracter&iacute;stica de la segunda fase del Kaligari.<\/p>\n<p>-&iquest;Y los resultados fueron los previstos? -Inquiri&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-Si mi Amo. Andrea y Pam terminaron con H&eacute;rcules y Sergio. No los buscar&aacute;n m&aacute;s. Y ser&aacute;n tuyos sin obst&aacute;culo alguno. &iquest;Actu&eacute; bien? &iquest;Te pude complacer como deseabas mi Amo? -Pregunt&oacute; el son&aacute;mbulo preocupado por no haber satisfecho adecuadamente a Marcus.<\/p>\n<p>Marcus gir&oacute; la cabeza del son&aacute;mbulo y lo bes&oacute; en los labios. -Tranquilo mi esclavo. Eres un capataz magn&iacute;fico mi predilecto. Lo hiciste excelentemente bien. -Contest&oacute; Marcus, al tiempo que exploraba el cuerpo del son&aacute;mbulo por arriba de las prendas.<\/p>\n<p>-Dime ahora, c&oacute;mo puedo complacerte. Para m&iacute; no hay nada m&aacute;s importante que complacerte mi Amo. &iquest;dime c&oacute;mo puedo brindarte m&aacute;s placer? -Cuestion&oacute; Alfonso, a la vez que dejaba que Marcus disfrutara su cuerpo.<\/p>\n<p>-Ya sabes lo que tienes que hacer. Act&uacute;a con normalidad en cuanto Sergio y H&eacute;rcules lleguen. Convive de modo regular con ellos y no hagas notar que eres mi esclavo, oc&uacute;ltalo a toda costa. Si te hablan de mujeres, expr&eacute;sate como si a&uacute;n fueras heterosexual. -Orden&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pero mi Amo!&#8230; Yo, s&oacute;lo experimento placer, atracci&oacute;n y deseo por ti o por los hombres que t&uacute; me indiques. Nada m&aacute;s importa. S&oacute;lo brindarte placer. &iexcl;S&oacute;lo disfruto cuando tengo sexo contigo y cuando disfrutas mi cuerpo! -Afirm&oacute; Alfonso aterrado, mientras se arrodillaba a los pies de su Amo.<\/p>\n<p>Marcus qued&oacute; desconcertado y maravillado por aquel cambio en Alfonso. La psique homosexual parec&iacute;a haberse impuesto por completo. -&iexcl;LEV&Aacute;NTATE ESCLAVO!, as&iacute; es. T&uacute; s&oacute;lo sientes atracci&oacute;n y deseo por m&iacute;. Yo soy el &uacute;nico objeto de tu placer y s&oacute;lo existes y vives para complacerme. S&oacute;lo eres feliz cuando yo disfruto y uso tu cuerpo. Disfrutas el sexo conmigo y con los hombres que yo te ordene. &iexcl;Esas &oacute;rdenes son incuestionables! Pero no te pido que sientas nada por ninguna mujer, solamente ordeno que les mientas y les hagas creer eso a H&eacute;rcules y Sergio. Que les mientas me complace, es parte de la cacer&iacute;a. &iquest;entiendes? Debes mentirles para cazarlos. -Explic&oacute; Marcus mientras se inclinaba y tocaba el miembro de Alfonso por encima de la ropa.<\/p>\n<p>-Oh si mi Amo, entiendo. Parte de la cacer&iacute;a. Disfruto cazar y someter hombres para ti. Mi Amo, s&oacute;lo vivo para complacerte. Y si te complace que mienta para cazarlos, lo har&eacute; con felicidad. Si mi Amo, lo que digas. -Respondi&oacute; Alfonso m&aacute;s relajado y nuevamente con un gran fervor en su voz.<\/p>\n<p>-Bien, convive con ellos normalmente. Pon este polvo blanco que te entrego ahora en las bebidas de H&eacute;rcules y Sergio. Despu&eacute;s quiero que Sam y t&uacute; los mantengan ocupados. Beban, fumen y Conversen con ellos ante la fogata. Cuando Sam y t&uacute; noten que la droga les hace efecto y se queden dormidos, quiero que les convenzan de acostarse en las bolsas junto al fuego. En cuanto ellos duerman, Sam y t&uacute; deber&aacute;n dejarlos afuera y entrar en la tienda. Enseguida quiero que t&uacute; tambi&eacute;n duermas profundamente y vuelvas al estado m&aacute;ximo de sonambulismo. Ser&aacute; como si me escucharas decirte al o&iacute;do &ldquo;Kaligari&rdquo;. -Demand&oacute; Marcus, mientras besaba el cuello del esclavo capataz.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo cuando entre en la tienda dormir&eacute; profundamente y volver&eacute; a mi sonambulismo, ser&aacute; como si te escuchara decir Kaligari. Si mi Amo, har&eacute; todo lo que digas. -Confirm&oacute; Alfonso con devoci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Cuando est&eacute;s son&aacute;mbulo, quiero que te quites la camisa al mismo tiempo que Sam. Solamente te sacar&aacute;s la camisa y los dos esperar&aacute;n dentro de la tienda hasta escuchar mis nuevas &oacute;rdenes. -Instruy&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-Si mi Amo, me quitar&eacute; la camisa &uacute;nicamente y dentro de la tienda aguardaremos hasta escuchar tus &oacute;rdenes. Si, har&eacute; lo que digas, sabes que existo s&oacute;lo para complacerte. -Afirm&oacute; Alfonso, totalmente entregado a la felicidad de Marcus.<\/p>\n<p>-Bien, ya no tardan en llegar. Ahora conoces mis deseos. No me falles mi predilecto. Compl&aacute;ceme y te recompensar&eacute;. -Declar&oacute; Marcus, a la vez que giraba en redondo y se perd&iacute;a en el bosque.<\/p>\n<p>Alfonso suspir&oacute;, no pod&iacute;a fallarle a su Amo. &Eacute;l era su esclavo capataz, su predilecto y su &uacute;nica misi&oacute;n era complacerlo. Su Amo deseaba esa noche esclavizar a Sergio y H&eacute;rcules, por lo que &eacute;l deb&iacute;a complacer a su Amo y someter a esos hombres a toda costa.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s Sam, H&eacute;rcules y Sergio aparecieron a trav&eacute;s del sendero que llevaba desde la carretera y Alfonso se aproxim&oacute; a saludarlos. Estrech&oacute; las manos del brasile&ntilde;o y el griego, aunque contra el &uacute;ltimo lanz&oacute; un r&aacute;pido pu&ntilde;etazo, pues aquella era su manera personal de saludarse.<\/p>\n<p>H&eacute;rcules intercept&oacute; el pu&ntilde;o de Alfonso a pocos cent&iacute;metros de su rostro y solt&oacute; una carcajada. -&iexcl;Vale, vale! Alfonso, te empiezas a hacer lento- Mas H&eacute;rcules no termin&oacute; aquella frase, pues el casta&ntilde;o realiz&oacute; una barrida que derrib&oacute; al griego. -&iexcl;Oye eso es traici&oacute;n!<\/p>\n<p>-No, H&eacute;rcules, tu eres el lento. &iexcl;Debes estar en alerta permanente! -Indic&oacute; Alfonso entre divertido y severo.<\/p>\n<p>-Ya cabrones. Traje la comida y H&eacute;rcules compr&oacute; bebidas como para embriagarnos por el resto del verano. Adem&aacute;s, Sergio vino aprovisionado con una abundante dotaci&oacute;n de tabaco y hierba. &iexcl;A darle! -Declar&oacute; entusiasmado Sam, a la vez que comparti&oacute; una mirada c&oacute;mplice con el casta&ntilde;o.<\/p>\n<p>Los cuatro sacaron las carnes, salchichas y quesos. Sergio destap&oacute; una cerveza y se la zamp&oacute; de un golpe. Sam prefiri&oacute; beber ron y le pas&oacute; la botella a Alfonso para que preparara los tragos.<\/p>\n<p>Mientras el ojiazul, el brasile&ntilde;o y el griego colocaron las carnes y embutidos en el fuego, Alfonso prepar&oacute; los vasos de H&eacute;rcules y Sergio, y sin que ninguno de los dos lo notase dej&oacute; caer el polvo blanco que Marcus orden&oacute;. Despu&eacute;s les extendi&oacute; los vasos de pl&aacute;stico, tras lo cual Sergio y H&eacute;rcules los bebieron sin sospechar.<\/p>\n<p>El brasile&ntilde;o encendi&oacute; los cigarros de mariguana con las llamas de la fogata y los reparti&oacute; entre los dem&aacute;s. Los cuatro conversaron, comieron, fumaron y bebieron durante horas. Sergio y H&eacute;rcules comentaron acerca de la semana de la moda. Sobre lo complicado que fue mantener a salvo a Neimar, pues era un actor y modelo famoso, debido a lo que ten&iacute;a un nutrido grupo de fans, algunas de las cuales eran chicas bastante precoces. El brasile&ntilde;o explic&oacute; que tuvo que sacar a una adolescente que logr&oacute; entrar a la habitaci&oacute;n de Neimar y le esperaba desnuda en la regadera. Por su parte, H&eacute;rcules cont&oacute; de sus experiencias en la fiesta de Bogue y como fue necesario sacar a Alexis totalmente borracho y drogado, antes que se tirara a todas las modelos de la pasarela y le denunciaran por violaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Los cuatro rieron y departieron a lo largo de la noche. Cada vez que el alcohol se acababa, Alfonso se encargaba de rellenar los vasos o reabastecer las reservas de cervezas. Y sin que nadie prestara atenci&oacute;n, colocaba nuevas dosis de aquel polvo blanco en las bebidas de H&eacute;rcules y Sergio.<\/p>\n<p>Cerca de media noche, los efectos comenzaron a notarse. El brasile&ntilde;o y el griego empezaron a cabecear so&ntilde;olientos y Sam supo que esa era la se&ntilde;al para que &eacute;l y su capataz cumplieran las &oacute;rdenes de su due&ntilde;o absoluto.<\/p>\n<p>Sam continuaba hipnotizado e igual que Alfonso, sab&iacute;a que le pertenec&iacute;a a Marcus y deb&iacute;a obedecer, no pensar, no resistirse, s&oacute;lo obedecer. Su due&ntilde;o orden&oacute; esclavizar a aquellos hombres y &eacute;l como su zombi sin voluntad, obedecer&iacute;a.<\/p>\n<p>-H&eacute;rcules, Sergio, &iquest;qu&eacute; pas&oacute; cabrones? Est&aacute;n a punto de caer dormidos. &iexcl;La noche apenas comienza! -Indic&oacute; el ojiazul.<\/p>\n<p>A H&eacute;rcules le cost&oacute; mucho trabajo mantener abiertos los ojos, estos se encontraban cada vez m&aacute;s pesados. A su vez el brasile&ntilde;o se sent&iacute;a mareado y deseaba recostarse.<\/p>\n<p>-&iexcl;huelles no aguantan nada! -Recrimin&oacute; Sam.<\/p>\n<p>-Ya d&eacute;jalos, es mejor que se acuesten de una vez. La noche est&aacute; tan deliciosa que les caer&aacute; bien dormir aqu&iacute;, junto al fuego. -Afirm&oacute; Alfonso.<\/p>\n<p>El casta&ntilde;o y el ojiazul ayudaron a Sergio y H&eacute;rcules a caminar hasta las bolsas de dormir. Ninguno de los dos opuso resistencia ya que la noche era realmente fresca, por lo cual el griego y el brasile&ntilde;o se sintieron m&aacute;s bien c&oacute;modos al percibir el calor de la fogata antes de caer profundamente dormidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sergio colg&oacute; el auricular y azot&oacute; el pu&ntilde;o contra el apoyabrazos del sof&aacute;.&nbsp; Escuch&oacute; que su amigo griego discut&iacute;a tambi&eacute;n a trav&eacute;s de su m&oacute;vil en la cocina. 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