{"id":26744,"date":"2020-11-21T07:42:19","date_gmt":"2020-11-21T07:42:19","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-21T07:42:19","modified_gmt":"2020-11-21T07:42:19","slug":"el-vecino-friki","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-vecino-friki\/","title":{"rendered":"El vecino friki"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26744\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mar llegaba andando a su casa. Eran casi las 8 de la ma&ntilde;ana del domingo y a su mente ven&iacute;an flashes de la noche. Hab&iacute;a quedado con Julia para salir de copas. Nada m&aacute;s llegar a la discoteca, y con un par de copas en el cuerpo vio, al tipo.<\/p>\n<p>Avis&oacute; a su amiga y le dijo que ese era para ella. Julia no pudo sino alabar el gusto de su amiga. Enrico, como despu&eacute;s supo que se llamaba, era un italiano apuesto, alto, fuerte. Afincado en la ciudad donde ten&iacute;a una empresa y con una labia acojonante. Sus ojos verdes terminaban de redondear lo que sin duda era un gran partido.<\/p>\n<p>Durante varias horas bailaron al ritmo que marcaba Dua Lipa. Entre bailes y copas cay&oacute; alg&uacute;n pico. Hasta que a cierta hora la situaci&oacute;n fue inevitable. Salieron de la discoteca cogidos de la mano en direcci&oacute;n a un parking. No movieron ni el coche. Decidieron aplacar el calent&oacute;n all&iacute; mismo. En los asientos traseros del Q7 de Enrico, camuflados por las lunas tintadas, comenzaron a besare de manera apasionada mientras se deshac&iacute;an de la ropa.<\/p>\n<p>El escultural cuerpo de &eacute;l hizo a Mar albergar unas expectativas que se derrumbaron cuando liber&oacute; su pene. La ten&iacute;a peque&ntilde;a. No era un micropene, pero sus dimensiones eran por debajo de lo est&aacute;ndar lo que provoc&oacute; en ella un sentimiento de decepci&oacute;n. Esto no hubiese sido m&aacute;s problem&aacute;tico si al menos hubiese sido bueno, pero&#8230; Se mostr&oacute; ego&iacute;sta, mirando exclusivamente por su placer, y un poco brusco en las caricias para acabar demasiado r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Al final, la chica opt&oacute; por fingir un exagerado orgasmo para quit&aacute;rselo de encima. El tipo, arrogante, pens&oacute; que hab&iacute;a cumplido como un semental, ella le contest&oacute; d&aacute;ndole un n&uacute;mero de tel&eacute;fono falso. Confiaba en no volver a cruz&aacute;rselo.<\/p>\n<p>*********<\/p>\n<p>Pese a ser domingo, &Aacute;ngel estaba asomado a la ventana de su dormitorio desde bien temprano. Hab&iacute;a estado toda la noche enganchado al ordenador. Primero con una interminable partida de FORNITE, luego lo cambi&oacute; por v&iacute;deos porno. Y ahora se asomaba a la ventana para divisar su objetivo.<\/p>\n<p>A sus 20 a&ntilde;os era un aut&eacute;ntico friki. No ten&iacute;a amigos m&aacute;s all&aacute; de internet. El sexo opuesto era un misterio de no ser por las p&aacute;ginas porno que sol&iacute;a visitar. Ni siquiera hab&iacute;a ido de putas.<\/p>\n<p>Ahora, como cada domingo, esperaba la llegada a casa de su vecina. Una chica varios a&ntilde;os mayor que &eacute;l de la que estaba enamorado en secreto. Hab&iacute;a perdido la cuenta de las pajas que se hab&iacute;a hecho pensando en ella. Sab&iacute;a que sal&iacute;a los s&aacute;bados por la noche. La supon&iacute;a ligando y follando. Nunca los tra&iacute;a a su casa. Siempre aparec&iacute;a al amanecer. Cuando calculaba que entraba en el portal, &eacute;l sal&iacute;a de casa con el &uacute;nico prop&oacute;sito de cruzarse con ella y saludarla. Ella lo hac&iacute;a cansada pero siempre con una sonrisa y a &Aacute;ngel, eso, le val&iacute;a.<\/p>\n<p>*********<\/p>\n<p>Cansada, Mar lleg&oacute; al portal del bloque donde viv&iacute;a. La decepci&oacute;n sexual la hab&iacute;a dejado con unas ganas terribles de echar un polvo. No ve&iacute;a la hora de llegar a casa, agarrar el succionador de cl&iacute;toris, conectarse a la p&aacute;gina de relatos er&oacute;ticos y aliviarse mientras le&iacute;a un buen anal.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s colocar el pie en el primer escal&oacute;n de la escalera oy&oacute; como se cerraba la puerta de una casa. Lo hac&iacute;a con mucho cuidado. Como para no despertar a los habitantes de ella. Mar sonri&oacute;. Como cada domingo, su vecino, el friki, bajaba la escalera para cruzarse con ella.<\/p>\n<p>Vestido con un pantal&oacute;n de ch&aacute;ndal de algod&oacute;n gris y una camiseta de Star Treck (con sudadera cuando bajaban las temperaturas), se cruzar&iacute;a con ella en el primer descansillo. La saludar&iacute;a con la cabeza gacha, casi sin mirarla. Ella, cansada, le devolver&iacute;a el saludo con su bonita sonrisa. Pensaba que eso le har&iacute;a feliz y le servir&iacute;a para hacerse una buena paja.<\/p>\n<p>A fin de cuentas, &iquest;qu&eacute; edad tendr&iacute;a? &iquest;18? &iquest;20 a&ntilde;os como mucho? Adem&aacute;s, a&uacute;n viv&iacute;a con sus padres. Era el t&iacute;pico friki pajillero.<\/p>\n<p>Llegados al descansillo, &Aacute;ngel salud&oacute; con apenas un susurro y mir&oacute; a Mar de reojo. Ella le devolvi&oacute; el saludo y le sonri&oacute;. El joven sigui&oacute; su camino hacia la calle. La chica se par&oacute; a observarlo. Era delgado, muy blanco de piel (apenas le daba el sol). Ni guapo ni feo. Mar lo detuvo:<\/p>\n<p>-Perdona.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel se detuvo en seco. Era la primera vez que iba a cruzar m&aacute;s de una palabra con su vecina.<\/p>\n<p>-&iquest;Te puedo hacer una pregunta?<\/p>\n<p>El chico hizo un movimiento de asentimiento con la cabeza.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde vas cada domingo tan temprano a la calle?<\/p>\n<p>A esa hora, poco antes de las 8 de la ma&ntilde;ana, los negocios permanec&iacute;an cerrados y su indumentaria no era la adecuada para salir a correr. &Aacute;ngel comenz&oacute; a ruborizarse mientras su mente buscaba una coartada convincente. Cada segundo que pasaba balbuceando su cara se enrojec&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s. El remate lleg&oacute; cuando Mar estall&oacute; en una carcajada:<\/p>\n<p>-Entonces, lo haces por cruzarte conmigo, jajaja<\/p>\n<p>El chico la miraba avergonzado al ser descubierto y se gir&oacute; para seguir bajando:<\/p>\n<p>-Disculpa -llam&oacute; su atenci&oacute;n Mar. -Perdona si te he molestado. No era mi intenci&oacute;n. Me resulta halagador que esa sea la raz&oacute;n.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel se detuvo definitivamente. Miraba hacia ella y se dispon&iacute;a a volver a su casa derrotado.<\/p>\n<p>-&iquest;Me aceptar&iacute;as un caf&eacute;? -Mar estaba ofreci&eacute;ndole una sincera disculpa. &Aacute;ngel, a&uacute;n abrumado por la situaci&oacute;n y sin creerse que pudiera acompa&ntilde;ar a su vecina (y amor plat&oacute;nico) a desayunar, volvi&oacute; a asentir con la cabeza.<\/p>\n<p>Sentado en un sof&aacute; de cuero blanco a juego con el resto del mobiliario, &Aacute;ngel observaba aquella casa tan diferente a la suya pese a compartir edificio y planta. No sabr&iacute;a identificar todas las modificaciones pero no se parec&iacute;a en nada.<\/p>\n<p>Estaba claro que el recibidor hab&iacute;a desaparecido para darle m&aacute;s amplitud al sal&oacute;n que luc&iacute;a m&aacute;s luminoso que el suyo. No sab&iacute;a d&oacute;nde, pero en su piso hab&iacute;a un dormitorio m&aacute;s que en este no lograba localizar. La decoraci&oacute;n era minimalista y elegante, todo en tonos blancos y negros.<\/p>\n<p>O&iacute;a a Mar abrir y cerrar muebles en la cocina, cuya puerta era visible desde el sof&aacute; en el que se encontraba, mientras preparaba los caf&eacute;s. La due&ntilde;a de la casa apareci&oacute; portando una peque&ntilde;a bandeja que soportaba lo necesario para el desayuno. &Aacute;ngel la vio acercarse y la observ&oacute; detenidamente. Con el vestido negro con el que hab&iacute;a salido la noche anterior que le marcaba una perfecta y sexy figura.<\/p>\n<p>Mar se sent&oacute; junto a su joven vecino sabiendo lo que provocaba en &eacute;l. El hombre intent&oacute; separarse antes de incorporarse para coger su taza en la mesita auxiliar que estaba frente a ellos:<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; no sales? -Rompi&oacute; el hielo Mar.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; eh&#8230; poco, la verdad&#8230;<\/p>\n<p>&Aacute;ngel contestaba con frases entrecortadas en un estado de nerviosismo que Mar not&oacute;. La mujer tom&oacute; las riendas:<\/p>\n<p>-Pues yo salgo mucho. A veces m&aacute;s de lo que deber&iacute;a. Y no te creas que siempre me lo paso bien. Hoy, por ejemplo, la noche no ha salido como me esperaba. -La mujer dio un sorbo a su caf&eacute; y se dispon&iacute;a a calentar a su vecino.<\/p>\n<p>-Mi amiga Julia y yo salimos a una discoteca y all&iacute; conoc&iacute; a un t&iacute;o que estaba buen&iacute;simo. Guapo, fuerte, con buena conversaci&oacute;n&#8230; Al final decidimos irnos los dos.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel o&iacute;a la historia con inter&eacute;s mientras en su mente la imagen de aquella vecina quit&aacute;ndose el vestido frente al t&iacute;o le nublaba la visi&oacute;n. Su entrepierna comenz&oacute; a despertar y aquel pantal&oacute;n de ch&aacute;ndal no consegu&iacute;a disimularlo. Mar se dio cuenta y comenz&oacute; a dar detalles.<\/p>\n<p>-Nos metimos en su Q7 y no llegamos ni a salir del parking. Con el calent&oacute;n ya sabes&#8230; nos pasamos al asiento trasero y nos enrollamos. Bueno ya sabes como can estas cosas&#8230; Alg&uacute;n polvo habr&aacute;s echado en los asientos traseros de un coche.<\/p>\n<p>Mar presionaba a &Aacute;ngel poni&eacute;ndolo en evidencia sabiendo que posiblemente nunca hubiese vivido esa situaci&oacute;n:<\/p>\n<p>-Cuando empezamos a hacerlo result&oacute; que el t&iacute;o no daba la talla, ya me entiendes. -La vecina dec&iacute;a esto mirando a &Aacute;ngel, mordi&eacute;ndose el labio inferior y levantando la ceja izquierda.<\/p>\n<p>Daba una imagen de falsa inocencia irresistible. Mar se dio cuenta que &Aacute;ngel estaba totalmente empalmado.<\/p>\n<p>-Oye, &iquest;qu&eacute; te pasa en el pantal&oacute;n?<\/p>\n<p>La cara roja de &Aacute;ngel lo delat&oacute;. Y Mar pas&oacute; al ataque:<\/p>\n<p>-&iquest;Nunca te has comido un co&ntilde;o jugoso? &iquest;Nunca has separado los labios de un co&ntilde;o caliente y has metido la lengua saboreando los flujos?<\/p>\n<p>&iquest;Nunca has metido la polla en una boca hasta la campanilla?<\/p>\n<p>A cada pregunta de ella, el chico reaccionaba con m&aacute;s rubor. Se remov&iacute;a nervioso en aquel sof&aacute;. Mar se coloc&oacute; delante de &eacute;l y de manera sensual comenz&oacute; a bajar su vestido. A&uacute;n le duraba el calent&oacute;n y el gatillazo del tal Enrico no hab&iacute;a hecho sino aumentarlo:<\/p>\n<p>&Aacute;ngel no daba cr&eacute;dito a lo que ve&iacute;a. Su vecina, de estaba desnudando delante de &eacute;l. Hab&iacute;a dejado caer su vestido ajustado y ahora, le mostraba su espectacular culo solo cubierto por un tanga que se perd&iacute;a entre sus maravillosos gl&uacute;teos. Al chico le sudaban las manos de estado nerviosos. Sent&iacute;a como su polla lat&iacute;a ardiente dentro de aquel pantal&oacute;n de ch&aacute;ndal. No llevaba ropa interior. Instintivamente meti&oacute; su mano izquierda dentro del pantal&oacute;n y acarici&oacute; su miembro.<\/p>\n<p>Mar se gir&oacute; de cara a su vecino. Le mostr&oacute; sus preciosas tetas, de aureola grande, de color marr&oacute;n claro, con un pez&oacute;n puntiagudo que ella agarraba:<\/p>\n<p>-Bueno, &iquest;no me vas a ense&ntilde;ar que guardas ah&iacute; dentro?, venga s&aacute;cate la polla.<\/p>\n<p>La chica se mor&iacute;a el labio inferior expectante. Estaba a punto de desvirgar a su vecino t&iacute;mido, m&aacute;s joven que ella. Su excitaci&oacute;n aumentaba por momentos. &Aacute;ngel no lo dud&oacute; ay tir&oacute; de su ch&aacute;ndal hacia abajo. Su polla salt&oacute; ante la mirada atenta de Mar que no pudo evitar una exclamaci&oacute;n de asombro:<\/p>\n<p>-JODER, MACHO. &ndash;De inmediato sinti&oacute; como su co&ntilde;o se inundaba con sus flujos. Los pezones se le endurecieron y un s&uacute;bito calor le subi&oacute; desde su vientre hasta su cara.<\/p>\n<p>Y es que la polla de &Aacute;ngel era descomunal. De una abundante mata de vello p&uacute;bico emerg&iacute;a un tronco de grosor impresionante acabado en un glande sobredimensionado de color viol&aacute;ceo. A lo largo la polla se le marcaban unas venas de colora azul oscuro. El chico se la agarr&oacute; con la mano izquierda y a&uacute;n sobraba para tama&ntilde;o para colocar otra. Mar, curiosa, no pudo dejar de preguntarle por sus medidas. El chico, orgulloso, le contest&oacute; que calzaba 24 cent&iacute;metros. Realmente, salvo en pel&iacute;culas, Mar no hab&iacute;a visto nada igual. Si se hab&iacute;a comido pollas grandes pero nunca algo semejante a esa anaconda que ten&iacute;a delante:<\/p>\n<p>-&iquest;Puedo? &ndash;Mar, realmente impresionada, se arrodill&oacute; entre las piernas de &Aacute;ngel.<\/p>\n<p>Le era casi inabarcable por su delicada mano. Tir&oacute; hacia abajo y coloc&oacute; su otra mano encima y comenz&oacute; un leve movimiento basculante:<\/p>\n<p>-Es la primera vez que hago una paja a dos manos.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel suspiraba sin dejar de ver como las peque&ntilde;as manos de piel suave de Mar le acariciaban el rabo. Para &eacute;l, tambi&eacute;n era la primera vez que alguien le hac&iacute;a una paja.<\/p>\n<p>La vecina le mir&oacute; a los ojos, caliente, cachonda, viciosa. Dirigi&oacute;, sin dejar de mirarle, su lengua al capullo de &Aacute;ngel y lami&oacute; el l&iacute;quido preseminal que brotaba de su glande. Hizo c&iacute;rculos con la lengua alrededor del orificio de salida y extendi&oacute; el aquel l&iacute;quido por todo el capullo. Despu&eacute;s, baj&oacute; hasta que los rizos negros de &Aacute;ngel le hicieron cosquilla en su nariz y comenz&oacute; a subir la lengua desde la base de la polla hasta arriba. Le segu&iacute;a pareciendo desproporcionada. A la altura del frenillo tir&oacute; de la piel hacia abajo y masaje&oacute; aquel punto.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel, que nunca hab&iacute;a estado con ninguna mujer, temi&oacute; no aguantar mucho m&aacute;s cuando Mar, despu&eacute;s de escupir en la cabeza de su polla se la meti&oacute; en la boca. A penas le cab&iacute;a, Su mand&iacute;bula hac&iacute;a un sobreesfuerzo por darle cabida a aquel trozo de carne. Como pudo logr&oacute; incrustarse hasta la mitad y comenzar un movimiento de arriba abajo. Su vecino respiraba entrecortado, y sus piernas se tensaban, cuando la avis&oacute; que se corr&iacute;a.<\/p>\n<p>A la mujer no le hab&iacute;a dado tiempo a sac&aacute;rsela de la boca cuando el primer chorro de semen impact&oacute; en su paladar. Continu&oacute; con una paja mientras el enorme capullo de &Aacute;ngel escup&iacute;a largos chorros de lefa que Mar dirig&iacute;a a su cara y sus tetas. La leche caliente sobre su cuerpo hac&iacute;a que su rajita se inundase de flujos y su excitaci&oacute;n aumentase m&aacute;s. Pero aquello no pod&iacute;a acabar all&iacute;. Ella quer&iacute;a follarse aquella polla de proporciones exagerada:<\/p>\n<p>-Ahora vuelo. Ni se te ocurra largarte. &ndash;Dijo Mar mientras se levantaba con los restos de la corrida sobre sus tetas y su preciosa cara.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel, en un estado de relajaci&oacute;n desconocido, hab&iacute;a tenido el mejor orgasmo de su puta vida. No ten&iacute;a que ver con aquellas pajas ante la pantalla de su ordenador en las que visionaba v&iacute;deos porno o incluso esa otra que se hizo con la fotograf&iacute;a de su vecina en la pantalla. Aquella corrida memorable que tras impactar en el cristal del monitor manch&oacute; casi todo el teclado.<\/p>\n<p>Ahora, tumbado en el sof&aacute; de cuero blanco de su vecina, se hab&iacute;a desnudado y esperaba impaciente que ella volviese del ba&ntilde;o. O&iacute;a el agua de la ducha y estuvo tentado a entrar all&iacute; y foll&aacute;rsela contra la pared. Su mente volaba con todas las fantas&iacute;as que hab&iacute;a tenido con ella pero esto lo estaba superando con creces. En la vida habr&iacute;a podido imaginar que Mar, su vecina, su amor plat&oacute;nico, le hubiese invitado a desayunar en su piso y acabase chup&aacute;ndole la polla. Volv&iacute;a a estar empalmado y sus 24 cent&iacute;metros luc&iacute;an en todo su esplendor cuando Mar sali&oacute; del ba&ntilde;o, totalmente desnuda. El cuerpo de aquella diosa era mucho mejor de lo que hab&iacute;a imaginado. Sus tetas de un tama&ntilde;o medio ped&iacute;an a gritos un mordisco en cada pez&oacute;n. Su vientre plano necesitaba un par de palmetazos que le marcase enrojecido. Su rajita, solamente con un peque&ntilde;o tri&aacute;ngulo de vello p&uacute;bico, ansiaba tragarse una buena polla como la suya.<\/p>\n<p>Mar se tumb&oacute; junto a &eacute;l y le bes&oacute;. Le agarr&oacute; la polla y se deleit&oacute; con aquel miembro de actor porno que ten&iacute;a tan cerca de su casa y que no pensaba desperdiciar:<\/p>\n<p>-Es realmente impresionante. &ndash;Alababa la mujer mientras la acariciaba.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel sonre&iacute;a, sin saber muy bien que decir:<\/p>\n<p>-Las he visto grandes, las he visto gordas&hellip; pero como esta no he visto ninguna.<\/p>\n<p>Mar volvi&oacute; a besar a &Aacute;ngel y le dio instrucciones para que se colocase. Ella qued&oacute; tumbada sobre uno de los brazos del sof&aacute; con las piernas bien abiertas. Coloc&oacute; una sobre el respaldo y otra en el suelo. Ante &Aacute;ngel se abr&iacute;a un co&ntilde;o de verdad por primera vez en sus 20 a&ntilde;os de vida. &Eacute;l se coloc&oacute; de rodillas en el suelo y su cuerpo inclinado sobre la mujer:<\/p>\n<p>-Vas a probar un co&ntilde;o por primera vez. Disfr&uacute;talo y hazme disfrutar.<\/p>\n<p>El vecino friki acerc&oacute; su lengua al sexo de su amor plat&oacute;nico y lami&oacute;. Ella suspir&oacute;. Volvi&oacute; a hacerlo antes de lanzarse como un perro sobre cubo de agua. Trataba de abarcar con su boca el co&ntilde;o de la mujer para luego meter la lengua entre los labios y recoger todo el flujo vaginal. No lo hac&iacute;a nada bien. La mujer se desesperaba porque no atinaba con su cl&iacute;toris. As&iacute; que le mand&oacute; parar y de manera acad&eacute;mica &eacute;l explic&oacute; c&oacute;mo, d&oacute;nde y con qu&eacute; fuerza hacer. Separ&oacute; sus labios vaginales con los dedos de una mano, con los de la otra mostr&oacute; su henchido cl&iacute;toris delimit&aacute;ndolo con los dedos &iacute;ndice y coraz&oacute;n. Ahora s&iacute;. El hombre trill&oacute; aquel micro pene femenino y comenz&oacute; a darle placer a Mar que se retorc&iacute;a en el sof&aacute;. Se mord&iacute;a el labio inferior mientras con sus manos se agarraba, por encima de su cabeza, al brazo del asiento:<\/p>\n<p>-S&iacute;, joder, s&iacute;.<\/p>\n<p>El orgasmo no se hizo esperar y con un grito se desvaneci&oacute;. &Aacute;ngel levant&oacute; su cabeza con el ment&oacute;n mojado con los flujos de Mar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de descansar un minuto, la mujer orden&oacute; al hombre que se sentara en el sof&aacute;. &Aacute;ngel lo hizo sin rechistar. Apenas hablaba impresionado por lo que estaba viviendo. Mar se coloc&oacute; a horcajadas sobre &eacute;l, colocando una rodilla a cada lado de sus piernas. Mir&oacute; hacia abajo y, ayud&aacute;ndose de su mano derecha, agarr&oacute; la polla de &Aacute;ngel para dirigirla a la entrada de su co&ntilde;o. Antes se pas&oacute; la mano por sus labios vaginales tratando de extender el flujo y lubricarlo. Luego hizo lo mismo con el glande y comenz&oacute; a descender.<\/p>\n<p>Mar not&oacute; como el enorme capullo de su vecino comenzaba a abrirse paso entre sus labios y como su rajita se abr&iacute;a. Tom&oacute; aire de manera exagerada con cada cent&iacute;metro de polla que se introduc&iacute;a en su vagina. Resopl&oacute;, cerr&oacute; los ojos, se mordi&oacute; los labios y volvi&oacute; a boquear cuando aquel monstruo de un cuarto de metro top&oacute; con lo m&aacute;s hondo de su vagina. La sensaci&oacute;n era indescriptible. Se sent&iacute;a totalmente ocupada. Su rajita totalmente tensada intentando abarcar el grosor de aquel miembro. Y comenz&oacute; a sentir lugares inexplorados por nadie en el fondo de sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a botar sobre la polla de &Aacute;ngel, primero despacio, sintiendo como entraba y sal&iacute;a cada vez que ella bajaba y sub&iacute;a por aquella barra de acero ardiente. Hizo un movimiento de bajada m&aacute;s fuerte para sentir un puntazo y dio un grito de dolor. SE la hab&iacute;a clavado en el &uacute;tero casi:<\/p>\n<p>-C&oacute;meme las tetas, cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>&Aacute;ngel comenz&oacute; babear las tetas de Mar, se las mamaba como un ni&ntilde;o m&aacute;s que com&eacute;rselas como un hombre. Ella, sin dejar de botar y con la mirada entrecerrada, le corrigi&oacute;. Se las agarr&oacute; y se las ofreci&oacute;:<\/p>\n<p>-Mu&eacute;rdeme los pezones. &ndash;Le dijo mientras se los pellizcaba ante &eacute;l.<\/p>\n<p>Ahora, agarrada a la nuca de &Aacute;ngel sinti&oacute; como &eacute;ste trillaba con los dientes los pezones haci&eacute;ndole da&ntilde;o mientras su polla segu&iacute;a horadando lo m&aacute;s profundo de su co&ntilde;o. Pero despu&eacute;s de unos minutos la mujer necesitaba m&aacute;s, as&iacute; que le oblig&oacute; a girar sin salir de dentro.<\/p>\n<p>Mar descansaba sobre el asiento. &Aacute;ngel estaba sobre ella, abrazo por las piernas de la mujer que le imped&iacute;an salir de dentro de ella. Ella le exigi&oacute; que le diera fuerte y &eacute;l no se lo pens&oacute;. Con un movimiento de cadera fren&eacute;tico comenz&oacute; a penetrar m&aacute;s profundamente a&uacute;n el co&ntilde;o de su vecina:<\/p>\n<p>-Dios, joder. Me vas a partir el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mar se agarraba a la espalda de &Aacute;ngel hasta clavar sus u&ntilde;as en los flancos de &eacute;l. El hombre sudaba sobre ella mientras percut&iacute;a hasta empotrarla contra el sof&aacute;. La vecina le alentaba a darle m&aacute;s fuerte antes de morder el hombro de su ejecutor en pleno &eacute;xtasis. El hombre se esforz&oacute; en su &uacute;ltimo aliento y anunci&oacute; que se corr&iacute;a.<\/p>\n<p>-Mi co&ntilde;o, mi co&ntilde;o, me lo partes cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>Con el &uacute;ltimo golpe de ri&ntilde;&oacute;n le dej&oacute; la polla clavada en lo m&aacute;s profundo de su ser. Ella le miraba con ojos de asombro y con la respiraci&oacute;n entrecortada. Despu&eacute;s de esto tendr&iacute;a que foll&aacute;rselo todos los d&iacute;as o comprarse un consolador XXL. Su co&ntilde;o seguro habr&iacute;a dado de s&iacute; y ahora no le valdr&iacute;a cualquier polla.<\/p>\n<p>Los &uacute;ltimos movimientos provocaban un sonido acuoso y como si fuera una bomba de achique cada vez que la polla entraba en el co&ntilde;o se sal&iacute;a buena parte de la gran corrida que &Aacute;ngel hab&iacute;a echado all&iacute; dentro. El l&iacute;quido se sal&iacute;a corriendo por los gl&uacute;teos de Mar hasta manchar el asiento del sof&aacute;. Otra buena parte fue a parar a su ano. Por supuesto, y pese a ser una pr&aacute;ctica habitual en ella, deshecho por completo la posibilidad de que el diera por culo. Con ese rabo la romper&iacute;a en dos.<\/p>\n<p>Durante los siguientes minutos todo fue relajaci&oacute;n. &Aacute;ngel hab&iacute;a dejado de percutir y su polla lat&iacute;a dentro de la vagina de Mar. En un acto de timidez hab&iacute;a metido su cara en el espacio entre el hombro y la cabeza de ella.<\/p>\n<p>Mar, hab&iacute;a dejado de abrazar con sus piernas el cuerpo de su amante. Yac&iacute;a abierta de piernas con &eacute;l entre ellas y acariciaba su espalda donde antes hab&iacute;a clavada sus u&ntilde;as extasiadas por la tremenda follada.<\/p>\n<p>M&aacute;s de hora y media despu&eacute;s de la invitaci&oacute;n al caf&eacute;, &Aacute;ngel se vest&iacute;a para volver a su casa, de la que hab&iacute;a salido con sus padres durmiendo y, que ahora, habr&iacute;an despertado. Mar continuaba tumbada en el asiento del sof&aacute; viendo c&oacute;mo se vest&iacute;a su amante. Se palpaba la rajita del co&ntilde;o, dolorida y satisfecha. Se introduc&iacute;a dos dedos para medir el calibre que le hab&iacute;a quedado:<\/p>\n<p>-Vaya destrozo que me has hecho guapo. &ndash;La mujer sonre&iacute;a a &Aacute;ngel que la miraba con media sonrisa.<\/p>\n<p>Totalmente desnuda le despidi&oacute; en la puerta d&aacute;ndole un beso al tiempo que otro vecino llegaba al descansillo y les daba los buenos d&iacute;as. &Aacute;ngel se ruboriz&oacute;. Mar le sonri&oacute; antes de gui&ntilde;arle un ojo y cerrar la puerta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mar llegaba andando a su casa. Eran casi las 8 de la ma&ntilde;ana del domingo y a su mente ven&iacute;an flashes de la noche. Hab&iacute;a quedado con Julia para salir de copas. Nada m&aacute;s llegar a la discoteca, y con un par de copas en el cuerpo vio, al tipo. Avis&oacute; a su amiga y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16556,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26744","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16556"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}