{"id":26798,"date":"2020-11-24T08:12:23","date_gmt":"2020-11-24T08:12:23","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-24T08:12:23","modified_gmt":"2020-11-24T08:12:23","slug":"el-anonimato-es-afrodisiaco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-anonimato-es-afrodisiaco\/","title":{"rendered":"El anonimato es afrodis\u00edaco"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26798\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fuimos a disfrutar una semana de descanso en un hotel de Punta Cana, el B&aacute;varo Beach Resort para ser m&aacute;s exactos, animados por la publicidad que promov&iacute;a este lugar como un destino tur&iacute;stico digno de visitar. La idea era conocer otros destinos y la Rep&uacute;blica Dominicana nos pareci&oacute; un destino atractivo.<\/p>\n<p>El lugar es promocionado como un destino ideal para adultos, raz&oacute;n que nos motiv&oacute; para ir all&iacute;, a&uacute;n sin saber cu&aacute;les eran las entretenciones que all&iacute; nos esperaban. El sol, las playas, el mar, la m&uacute;sica caribe&ntilde;a, la comida y muchas atracciones culturales y deportivas cautivan la atenci&oacute;n y hacen agradable la estad&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando llegamos, el hotel parec&iacute;a estar con alta ocupaci&oacute;n. Se ve&iacute;a bastante gente en todas las estancias y aquello hac&iacute;a m&aacute;s entretenida la estad&iacute;a. La oferta de comida era excelente y los dos primeros d&iacute;as estuvimos dedicados a explorar el lugar y ver las opciones que hab&iacute;a para conocer y aprovechar al m&aacute;ximo el tiempo que &iacute;bamos a estar all&iacute;.<\/p>\n<p>El hotel ofrece diariamente entretenciones en varios escenarios, de modo que uno puede alternar las opciones y acudir al espect&aacute;culo que mejor le parezca. Uno de ellos, la discoteca, siempre est&aacute; animada, as&iacute; que fuimos all&iacute; al segundo d&iacute;a. Estuvimos bailando merengue y salsa hasta el cansancio y, nos pareci&oacute; divertido y agradable aquel lugar. Hab&iacute;a algunos hombres solos que, para no perder la oportunidad, invitaban a las damas a bailar y, varias de ellas, entre esas, mi esposa, encantadas aceptaban.<\/p>\n<p>Laura se enganch&oacute; con un hombre moreno, digamos que normal, pero bastante simp&aacute;tico y agradable. Un bailar&iacute;n consumado seg&uacute;n ella. Despu&eacute;s supimos que &eacute;l era un profesor de matem&aacute;ticas en un colegio de Puerto Rico, que estaba acompa&ntilde;ando a una promoci&oacute;n de estudiantes que realizaban su excursi&oacute;n de fin de a&ntilde;o, pr&oacute;ximos a graduarse. Sus muchachos estudiantes, hombres y mujeres j&oacute;venes estaban all&iacute;, pero, ellos, los profesores, no ten&iacute;an pareja para bailar, as&iacute; que procuraban adaptarse al ambiente y pasarla lo mejor que pudieran.<\/p>\n<p>Lo cierto es que aquella noche, al parecer, ambos quedaron encantados con la mutua compa&ntilde;&iacute;a y el contacto que les proporcion&oacute; estar juntos y bailar varias veces, porque, tal vez, a falta de parejas, el tipo la cogi&oacute; a ella como pareja predilecta. Todo ser&aacute;, quiz&aacute; refiri&eacute;ndose a que se trataba de un tipo normal y corriente, pero baila muy bien, dijo ella. Se mueve muy rico y tiene ritmo. Llegaron el fin de semana y parece que se van en dos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Cuando volvimos a la habitaci&oacute;n, mi esposa dijo que iba a salir un rato, pues quer&iacute;a respirar aire fresco y que el olor del mar le resultaba agradable. Nuestra habitaci&oacute;n ten&iacute;a vista a la playa y el mar, situados muy cerca. Y, &iquest;a d&oacute;nde vas a ir?, pregunt&eacute;. A ning&uacute;n lado, dijo. Solo voy a estar aqu&iacute; afuera, descansando un rato. Bueno, yo si tengo ganas de dormir, respond&iacute;. Ya vengo. No me demor&oacute;, dijo, y la vi caminar hacia el mar hasta que se perdi&oacute; en la oscuridad.<\/p>\n<p>No supe a qu&eacute; hora o cuando regres&oacute;, porque me qued&eacute; dormido casi de inmediato. Lo cierto es que cuando me despert&eacute;, ella estaba durmiendo a mi lado, pero no me di cuenta a qu&eacute; hora hab&iacute;a llegado. Cuando despert&oacute;, pregunt&eacute;, oye, y a &iquest;qu&eacute; hora llegaste? Al ratico, pero t&uacute; ya dorm&iacute;as y roncabas. Y &iquest;qu&eacute; hiciste? Me fui caminado por la playa hasta la marina y me devolv&iacute;. Quer&iacute;a sentir el aroma del mar y el viento refrescando, porque en esa discoteca hac&iacute;a calor y sude bastante bailando. Si, respond&iacute;. Adem&aacute;s, como hab&iacute;a tanta gente, el aire acondicionado parec&iacute;a no dar abasto.<\/p>\n<p>Fuimos a desayunar y despu&eacute;s, nos embarcamos en un tour, para ir a visitar Santo Domingo. Y all&iacute; pasamos todo el d&iacute;a. Cuando regresamos, fuimos a comer a uno de los restaurantes tem&aacute;ticos que hab&iacute;a en aquel lugar, donde ofrecen comida mexicana. Y estando all&iacute;, instalados en la mesa, vimos ingresar al profesor, quien, al vernos, fue directamente a nosotros, salud&oacute; a mi esposa, y se me present&oacute;. Mucho gusto, se&ntilde;or, Jhonny. Tuve el placer de bailar con la dama el d&iacute;a de ayer en la discoteca. Si, dije, los vi. Bueno, lo felicito, me dijo, ella baila estupendo y lo hace sentir a uno muy bien. Gracias, le contest&eacute;.<\/p>\n<p>&iquest;Los puedo acompa&ntilde;ar?, pregunt&oacute;. Si, claro. &iquest;Est&aacute; solo? Si, dijo. Dej&eacute; organizada a la gente con uno de mis compa&ntilde;eros y me escap&eacute; para liberarme del ajetreo y descansar un rato, as&iacute; que me vine a cenar a este lugar, dijo. M&aacute;s tarde, seguramente, los muchachos querr&aacute;n ir a la discoteca. &iquest;Van a ir ustedes? A m&iacute; me gustar&iacute;a, se adelant&oacute; a decir mi esposa. Bueno, la verdad, yo no lo hab&iacute;a considerado, porque pasamos todo el d&iacute;a por fuera. De pronto s&iacute;, dije. Perfecto, dijo &eacute;l, si van por all&aacute; nos hacemos mutua compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Y, mientras cen&aacute;bamos, Jhonny habl&oacute; sobre su trabajo, lo que hac&iacute;an con los muchachos en el colegio, an&eacute;cdotas de otras experiencias con los muchachos y cosas por el estilo. Y, terminada la cena, se despidi&oacute; y dijo que nos esperaba si es que nos decid&iacute;amos a ir. Yo quisiera descansar, afirm&oacute;, pero estos muchachos tienen una energ&iacute;a inagotable y debemos estar pendientes de ellos. Bueno, dije yo, si nos animamos, por all&aacute; llegamos.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a hab&iacute;a un espect&aacute;culo en otro lugar, al cual hab&iacute;amos considerado asistir. Era una presentaci&oacute;n de bailes dominicanos y del caribe, bastante animados, por cierto. Una vez terminado el evento, regresamos a nuestra habitaci&oacute;n. &iquest;Al fin vamos a ir a la discoteca?, pregunt&oacute; ella. Pues la verdad, yo no tengo ni cinco de ganas. Yo si quisiera ir un ratico, coment&oacute;. &iquest;Me acompa&ntilde;as? Bueno, vamos, pero si me coge el sue&ntilde;o, me devuelvo de inmediato; &iexcl;mira la hora que es! Bueno, pero vinimos a esto &iquest;no? Pues, siempre y cuando uno le saque gusto, si, pero si uno no tiene ganas, pues no. Ay, deja la quejadera, es solo un ratico. Okey, vamos pues&hellip;<\/p>\n<p>Cuando llegamos, el profesor estaba en la puerta y, al vernos, levant&oacute; sus manos para hacerse notar. Nos acercamos a &eacute;l y nos dispusimos a entrar. Pens&eacute; que se hab&iacute;an arrepentido, dijo. No, contest&oacute; ella, fuimos al espect&aacute;culo de baile y, entre tanta distracci&oacute;n, se pasa el tiempo volando. Bueno, pero ya est&aacute;n aqu&iacute; dijo &eacute;l, quien estuvo muy atento y cordial en su trato, y sobre todo muy gal&aacute;n y caballero con mi esposa. Y, no m&aacute;s llegar a la mesa, de inmediato la convid&oacute; a bailar, cosa que ella acept&oacute;, sin dudarlo. Yo me qued&eacute; en la mesa y vi c&oacute;mo se gozaban y divert&iacute;an en cada baile. El se&ntilde;or supo c&oacute;mo ganarse la atenci&oacute;n de mi mujer y ella estaba encantada con &eacute;l. Lo aburridor del asunto es que ella y &eacute;l se entretuvieron bailando toda la noche y se olvidaron que yo exist&iacute;a, de modo que muy pronto me entraron las ganas de dormir.<\/p>\n<p>Decid&iacute;, entonces, ir hasta d&oacute;nde ella estaba. Le dije, oye, t&uacute; est&aacute;s encarretada con el se&ntilde;or este y a m&iacute; ya me dio sue&ntilde;o. Si quieres, qu&eacute;date, pero yo ya no aguanto m&aacute;s. Me voy para la habitaci&oacute;n. Bueno, dijo ella, estoy otro ratico y all&aacute; nos vemos. Me abraz&oacute; y me dio un beso en la mejilla. Yo sal&iacute;, sin siquiera mirar atr&aacute;s, y me dirig&iacute; directo a la habitaci&oacute;n. Al despertarme en la ma&ntilde;ana, igual que el d&iacute;a anterior, ella dorm&iacute;a a mi lado. Y tampoco supe a qu&eacute; hora hab&iacute;a llegado.<\/p>\n<p>Fuimos a desayunar algo tarde y, como no hab&iacute;a nada programado para aquel d&iacute;a, nos fimos a tomar el sol en la playa, dormitar y recuperarnos de las andanzas del d&iacute;a anterior. Pasado el tiempo, pregunt&eacute;, bueno, y al fin &iquest;en qu&eacute; termin&oacute; lo de anoche? Lo normal, dijo ella. Bailamos hasta que cerraron el sitio, como a las 3 am. Y &iexcl;ya! Jhonny es un tipo interesante. Bueno&hellip; y adem&aacute;s de lo que habl&oacute; ayer, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s ha dicho?, pregunt&eacute;. Pues, no mucho; con esa m&uacute;sica a todo volumen es muy poco lo que se puede conversar. Entiendo. Entonces fue s&oacute;lo bailadera, tocadera y chupadera. &iexcl;Quien dijo! respondi&oacute; ella. Pues &iexcl;me imagino! dije yo. Solo bailamos, respondi&oacute;&hellip;<\/p>\n<p>En la tarde, estando en la habitaci&oacute;n, not&eacute; a mi esposa algo inquieta, como si tratara de decir algo, estuviera dubitativa y se abstuviera de hacerlo. &iquest;Pasa algo?, pregunt&eacute;. No, nada, &iquest;por qu&eacute;? Pues pareciera que quisieras decirme algo, pero no te atreves. No s&eacute;. Y, despu&eacute;s de algunos minutos de silencio, entretenida, arregl&aacute;ndose en el ba&ntilde;o, por fin, pregunt&oacute;, oye, &iquest;te molestar&iacute;a si invito a Jhonny a nuestra habitaci&oacute;n? Y &iquest;por qu&eacute; en la habitaci&oacute;n?, pregunt&eacute;. Porque no hay tanta gente, no hay ruido y se puede conversar libremente. Y &iquest;no puede ser en la playa, en alg&uacute;n sal&oacute;n o en otro lugar? &iquest;Tiene que ser en la habitaci&oacute;n?<\/p>\n<p>Se qued&oacute; mir&aacute;ndome, sin decir palabra. Bueno, &iquest;qu&eacute; le encuentras de interesante al profesor? Que es una persona educada, con formaci&oacute;n, alguien con quien se puede charlar de muchas cosas, porque sabe de todo, ha viajado y tiene experiencia. Adem&aacute;s, ni &eacute;l sabe nada de m&iacute; y tampoco yo s&eacute; mucho de &eacute;l. Y despu&eacute;s de habernos conocido, quiz&aacute; m&aacute;s nunca nos volvamos a ver. Somos totalmente an&oacute;nimos. Y, c&oacute;mo es morenito, agregu&eacute;, de seguro tiene la verga grande. S&iacute;, dijo ella. Okey, lo que creo entender es que me estas pidiendo permiso para estar con ese tipo, aqu&iacute; en la habitaci&oacute;n, &iquest;no es cierto? Pues, no s&eacute;. &iquest;C&oacute;mo as&iacute; que no sabes? Pues s&iacute;; no hemos hablado nada ni ha habido ninguna propuesta, de modo que puede pasar o no puede pasar. Y &iquest;t&uacute; que crees? No s&eacute;, dijo ella. Bueno, pregunte sonriendo, &iquest;te lo quieres follar? &iquest;Si o no? Si, dijo ella.<\/p>\n<p>Est&aacute; bien. &iquest;Y &eacute;l sabe que yo soy parte del decorado? Es que no hemos hablado nada de eso, dijo ella. A ver si estoy entendiendo, dije. &Eacute;l no te ha propuesto nada, ni te ha sugerido nada y t&uacute; lo que pretendes es traerlo aqu&iacute;, seducirlo y, si se da, follar con &eacute;l. &iquest;Cierto? Si, respondi&oacute;. Y &iquest;cu&aacute;l es la premura? Se van ma&ntilde;ana, dijo ella. Y, &iquest;a qu&eacute; hora quedaron de encontrarse? El a&uacute;n no sabe. &iquest;C&oacute;mo as&iacute;? Pues, no, a&uacute;n no le he dicho. Y, entonces, &iquest;en qu&eacute; momento pensabas dec&iacute;rselo? Quedamos de encontrarnos para cenar. &iquest;T&uacute; y &eacute;l, solos?, pregunt&eacute; sorprendido. &iexcl;No! bobo, los tres, como ayer. Ya dec&iacute;a yo que eso estaba raro.<\/p>\n<p>Bueno, vamos a hacer una cosa, indiqu&eacute;. Nos encontramos en la famosa cena, pero, yo me hago el despistado y me voy, y los dejo solos para que puedan ponerse de acuerdo. No le digas que yo voy a estar presente, porque de pronto no se siente c&oacute;modo y desiste. Pero &iexcl;yo no quiero estar sola! dijo ella. Bueno, lo que podemos hacer es que yo me acomodo en uno de los asientos que hay en el balc&oacute;n, en un rinc&oacute;n, y cerramos las cortinas, de modo que &eacute;l no me vea. T&uacute; haces t&uacute; show y, si cualquier cosa, yo estar&eacute; ah&iacute; para intervenir. Pero, &iquest;qu&eacute; le digo? Que hay unos compa&ntilde;eros de trabajo tambi&eacute;n alojados en este hotel, que quise pasar a saludarlos y que de seguro me demoro. Y, si llega a verme, pues le dices la verdad. Si &eacute;l decide continuar, bien. Y, si no, pues lo siento; otra vez ser&aacute;. Pues s&iacute;, me parece, dijo ella.<\/p>\n<p>Fuimos a la zona de restaurantes y, como era de esperarse, el se&ntilde;or estaba atento, chequeando la gente que llegaba al lugar. Cuando nos vio, r&aacute;pidamente se acerc&oacute; a saludarnos. Hola, Laura, &iquest;c&oacute;mo la has pasado el d&iacute;a de hoy? Bien, respondi&oacute; ella, descansando. &iquest;Y usted?, pregunt&eacute; yo. Bien, pendiente de los arreglos de &uacute;ltima hora, porque ya ma&ntilde;ana nos vamos. &iquest;Tan r&aacute;pido? Pues, no tanto, ya completamos una semana aqu&iacute;. Y, mientras convers&aacute;bamos, nos fuimos acomodando en una mesa.<\/p>\n<p>Bueno, profe, dije, y &iquest;cu&aacute;l es la mayor responsabilidad cuidando estos muchachos? Son varias. Primero que todo, debemos estar atentos a que no vayan a sufrir un accidente, por imprudencias o por actuaciones temerarias o impulsivas. Y, segundo, estando atentos que no se vayan a involucrar sexualmente, sin protecci&oacute;n, y no tengamos embarazos indeseados que lamentar. Y es que &iquest;eso sucede frecuentemente? No es lo corriente, pero si hemos tenido casos, y todos ellos se han dado cuando comparten juntos en este tipo de eventos; la compa&ntilde;&iacute;a, el baile y el compartir hacen subir la calentura y uno nunca sabe qu&eacute; pueda pasar.<\/p>\n<p>Hablamos de varias cosas, pero, como hab&iacute;amos acordado, yo ten&iacute;a que ausentarme para que ellos pudieran hablar sin interrupciones, as&iacute; que me desped&iacute;, diciendo, de una vez, que me iba a encontrar con unos compa&ntilde;eros de trabajo que, por casualidad, estaban alojados en un hotel cercano y que hab&iacute;amos quedado de encontrarnos para tomar unas cervezas. &iquest;Te demoras?, pregunt&oacute; ella. Yo dir&iacute;a que no, pero t&uacute; ya sabes c&oacute;mo es eso. Espero estar a la 1 am de regreso, a m&aacute;s tardar. Bueno, profe, encantado de conocerle y que tenga buen viaje. Muchas gracias, dijo &eacute;l. Los espero en San Juan, cuando quieran. Bueno, pero nos tiene que dar el contacto. Yo los dejo con Laura; no se preocupe. Entonces, desde mi perspectiva, las cosas ya estaban marchando.<\/p>\n<p>Yo llegu&eacute; primero a la habitaci&oacute;n y me dediqu&eacute; a acomodar las sillas en el balc&oacute;n, de manera que tuviera acceso visual hacia la habitaci&oacute;n, tratando de pasar desapercibido, utilizando &uacute;nicamente las cortinas como escudo. La habitaci&oacute;n ten&iacute;a interruptores para graduar la intensidad de las luces, por lo cual las ajust&eacute; de manera que quedara todo en una conveniente media luz, que permit&iacute;a mantener todo en penumbras y quedar yo, detr&aacute;s de las cortinas, casi en total oscuridad. Me iba a tocar quedarme muy quieto.<\/p>\n<p>Mi esposa lleg&oacute; al rato. No dijo nada. Como no me encontr&oacute; en la habitaci&oacute;n, de primera mano, y viendo que todo estaba a media luz, se asom&oacute; al balc&oacute;n. No me di cuenta que estabas aqu&iacute;, dijo. Pues esa es la idea, contest&eacute;. Por nada del mundo debes dejar que el tipo se acerque a la ventana. Si eso va a pasar, ya me imagino saltando yo la barda y ocult&aacute;ndome a un lado de la habitaci&oacute;n, que quedaba situada en un primer piso. Ella, mientras tanto, encendi&oacute; el televisor y busc&oacute; en el TV CABLE, un canal de m&uacute;sica. Seleccion&oacute; una m&uacute;sica suave, tal vez Soft Rock de los a&ntilde;os 60 y 70&acute;s.<\/p>\n<p>Estaba vestida con un vestido enterizo blanco, decorado con flores rojas y violetas, bastante bonito, que cubr&iacute;a un peque&ntilde;o bikini blanco. Por lo dem&aacute;s, solo vest&iacute;a unas sandalias de tac&oacute;n alto que resaltaban la figura de sus piernas. Entr&oacute; al ba&ntilde;o, se retoc&oacute; el maquillaje y pareci&oacute; estar lista para recibir al invitado. Bueno, finalmente, &iquest;qu&eacute; le dijiste para que viniera? La verdad, contest&oacute;. Y &iquest;cu&aacute;l fue la verdad que le contaste? Que quer&iacute;a estar con &eacute;l, como regalo de despedida. Y&hellip; Por supuesto acept&oacute;, dijo ella, comentando que el se&ntilde;or estaba pensando lo mismo pero que no sab&iacute;a c&oacute;mo dec&iacute;rselo.<\/p>\n<p>Eran las diez en punto cuando tocaron a la puerta. Ella abri&oacute; y, sin mediar palabra, Jhonny la abord&oacute; de inmediato, tomando su rostro con las manos y reteni&eacute;ndolo para besarla con mucho vigor y pasi&oacute;n, algo que ella no pareci&oacute; sorprenderla y lo permiti&oacute; con agrado. De inmediato, el remilgado profesor, la empujo hacia atr&aacute;s, la recost&oacute; contra la pared y, sin dejar de besarla, empez&oacute; a acariciarla por todas partes, poniendo especial atenci&oacute;n en sus senos.<\/p>\n<p>Luego, aprovechando que en el recibidor de la habitaci&oacute;n hab&iacute;a un gran espejo, dispuesto desde el techo hasta la pared, se puso de espaldas a ella, besando ahora su cuello, lamiendo sus orejas y amasando con especial intensidad sus senos, contemplando ambos su imagen reflejada. Y, en esa posici&oacute;n, el t&iacute;mido profe, empez&oacute; a soltarle el vestido, que cay&oacute; a los pies de ella, quien, encantada, contorsionaba su cuerpo al ritmo de las caricias de aquel y empujaba sus caderas hacia &eacute;l, sintiendo la dureza del pene de aquel hombre que parec&iacute;a explotar dentro de sus pantalones.<\/p>\n<p>Ella, ahora vestida por su diminuto bikini, ve&iacute;a en el espejo como aquel segu&iacute; amasando sus senos y, con la ropa todav&iacute;a puesta, empujando su miembro contra las nalgas de mi mujer. Ella, con los ojos entrecerrados y la boca entreabierta, ofrec&iacute;a sus nalgas a aquel y, colocando sus manos a la espalda, le frotaba su miembro erecto por encima de la ropa.<\/p>\n<p>Jhonny no lo dud&oacute; m&aacute;s y, sin dejar de manosear a mi esposa, se fue despojando de la ropa. Ellos, mientras hac&iacute;an esto, segu&iacute;an encantados con la imagen que se ve&iacute;a reflejada en el espejo. Poco a poco Jhonny fue quedando desnudo, para placer de la excitada se&ntilde;ora que, ahora, pod&iacute;a acariciar aquel miembro con toda libertad. Jhonny segu&iacute;a empujando y, en un abrir y cerrar de ojos, despoj&oacute; a mi mujer de sus bragas, que dando tan solo vestida con el corpi&ntilde;o de su bikini.<\/p>\n<p>En el espejo se pod&iacute;a ver reflejado ahora la imagen del sexo de mi esposa y, detr&aacute;s de ella, en medio de sus piernas, un miembro grande, duro y erecto que buscaba acomodarse. Inicialmente, Jhonny, desde atr&aacute;s, restreg&oacute; su miembro contra la vagina de mi mujer, sin llegar a penetrarla, pero, pasados unos instantes, hizo que ella inclinara su torso, apoyando las manos en la pared, a lado y lado del gran espejo, penetr&aacute;ndola desde atr&aacute;s. Y ella, excitada como estaba, colaboraba para que las embestidas de aquel en esa posici&oacute;n fueran m&aacute;s c&oacute;modas y placenteras.<\/p>\n<p>El empujaba y empujaba, mostrando en su rostro gestos de placer y satisfacci&oacute;n. Pienso que nunca lleg&oacute; a pensar que se le fuera a dar esa oportunidad y estaba aprovech&aacute;ndola al m&aacute;ximo. Empujaba y empujaba, y segu&iacute;a acariciando a mi mujer por todos los rincones de su cuerpo. Ella, para ese momento, solo atinaba a gemir t&iacute;midamente con cada embestida que aquel le proporcionaba. De repente, Jhonny se retir&oacute; y le dijo; Laura, mejor vamos a la cama. Y ella as&iacute; lo hizo.<\/p>\n<p>Anduvieron los cuatro pasos que los separaban de la gran cama y se acomodaron en ella. Laura se tendi&oacute; boca arriba, abriendo sus piernas, y &eacute;l, sin dudarlo un instante, la abord&oacute; de frente, en la posici&oacute;n de misionero e insert&oacute; ese gran miembro en la vagina de mi atribulada y excitada esposa. La sensaci&oacute;n tuvo que ser intensa, porque cuando &eacute;l lo hizo ella solt&oacute; un gemido de placer, como si le hubieran tocado las fibras mas profundas de su cuerpo.<\/p>\n<p>El profe, sin perder tiempo, empez&oacute; a meter y sacar su miembro con un vigor y una rapidez incre&iacute;ble, logrando que mi esposa gimiera cada vez m&aacute;s r&aacute;pido y fuerte. Cada embestida estaba acompasada por un gemido y eso, al parecer, hac&iacute;a que Jhonny impusiera con m&aacute;s vigor su virilidad. Empuj&oacute; y empuj&oacute; hasta que ya no pudo m&aacute;s y, sacando su miembro de la vagina de ella, exhalo un chorro de l&iacute;quido blanco y denso que cay&oacute; sobre el pecho de mi esposa. A continuaci&oacute;n, se mont&oacute; sobre el pecho de ella y, colocando su pene frente a la cara de mi mujer, ofreci&oacute; su miembro para que se lo mamara. Y ella, as&iacute; lo hizo.<\/p>\n<p>Atenta y delicada, con su boca y con su lengua, se dedic&oacute; a lamer aquel gran miembro en toda su extensi&oacute;n. Jhonny, casi de inmediato, volvi&oacute; a levantar presi&oacute;n. Le pidi&oacute; a ella que se recostara boca abajo y as&iacute; acostada como estaba, la penetr&oacute; desde atr&aacute;s. Nuevamente empezaron los gemidos de ella al ritmo de los embates de aquel. Al rato le pidi&oacute; que se colocara en posici&oacute;n de perrito y, desde atr&aacute;s, volvi&oacute; a empujar con igual velocidad y ritmo, como antes lo hab&iacute;a hecho.<\/p>\n<p>No pas&oacute; mucho tiempo hasta que, en medio de gesticulaciones de placer, ella solt&oacute; un fuerte y profundo gemido, que acompa&ntilde;&oacute; con la expulsi&oacute;n de un profuso chorro de l&iacute;quido, que humedeci&oacute; las s&aacute;banas y alcanz&oacute; a salpicar las paredes de la habitaci&oacute;n. La contracci&oacute;n continuada de sus pechos, con sus pezones totalmente duros y erectos, eran se&ntilde;al del gran placer que hab&iacute;a experimentado estando sometida a las atenciones de aquel.<\/p>\n<p>Pasado esto, ella se acomod&oacute; boca arriba, a&uacute;n agitada por el esfuerzo. El, por su parte, le ofreci&oacute; su boca para que lo besara. Y ella as&iacute; lo hizo, de manera que sus cuerpos permanecieron unidos, &eacute;l sobre ella, bes&aacute;ndose de manera interminable. Aquel segu&iacute;a acariciando a mi mujer con sus manos, sin perder detalle de su cuerpo.<\/p>\n<p>Y, como siempre, la pregunta de rigor por parte de ellos. Laura, &iquest;c&oacute;mo estuvo? Genial, respondi&oacute; ella. Hac&iacute;a rato que no me excitaba tanto. Me alegra, dijo &eacute;l. Era lo menos que pod&iacute;a hacer para compensar lo bien que me hiciste sentir las otras noches. &iquest;C&oacute;mo as&iacute;? pens&eacute; yo&hellip; &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado las otras noches? Ella no hab&iacute;a dicho nada. Con raz&oacute;n el tipo hab&iacute;a llegado tan dispuesto. Bueno, le tendr&eacute; que preguntar.<\/p>\n<p>Pasado un rato, Jhonny dijo que lo mejor era irse, porque en cualquier momento yo podr&iacute;a llegar y que, adem&aacute;s, ten&iacute;an cosas que hacer desde muy temprano. Nuevamente, la bes&oacute;, y ella, correspondi&eacute;ndole, acarici&oacute; con ganas su pene, una vez m&aacute;s, haciendo que se pudiera duro de nuevo, y de nuevo el hombre, no queriendo perder oportunidad, la penetr&oacute;, pero esta vez delicadamente, movi&eacute;ndose sobre ella acompasadamente mientras la besaba.<\/p>\n<p>Aquello no dur&oacute; mucho. Creo que ambos ya hab&iacute;an llegado al l&iacute;mite, as&iacute; que Jhonny se levant&oacute;, se visti&oacute; mientras le contaba a ella lo que le esperaba con el grupo de muchachos y, una vez listo, se despidi&oacute;, bes&aacute;ndola nuevamente, y finalmente dej&oacute; la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella entr&oacute; al ba&ntilde;o, se duch&oacute;, se coloc&oacute; un bikini y sali&oacute;. Y &iquest;Qu&eacute; fue lo que hicieron las otras noches? Nada, dijo ella. Entonces &iquest;por qu&eacute; te agradec&iacute;a? Lo normal. Y &iquest;qu&eacute; es lo normal?, cu&eacute;ntame. Bueno, asinti&oacute;, pero espero que no te molestes. Me va a molestar que no me cuentes y que dejes esto en suspenso, contest&eacute;.<\/p>\n<p>Anteayer en la noche, cuando nos conocimos, ciertamente me conect&eacute; con &eacute;l en el baile. El tipo baila muy rico y, ya t&uacute; sabes, uno se junta al cuerpo del hombre y se transmiten sensaciones. Yo me excit&eacute;. El tipo no desaprovech&oacute; oportunidad y me acarici&oacute; mientras bail&aacute;bamos, por todas partes, de modo que yo estaba s&uacute;per caliente. Cuando estaban pr&oacute;ximos a cerrar, me propuso que nos vi&eacute;ramos en el kiosco que hay en la playa. Yo fui hasta all&aacute;, nos vimos, conversamos, nos besamos y nos disfrutamos acarici&aacute;ndonos un rato. Pero nada m&aacute;s. El tipo nunca trat&oacute; de sobrepasarse y solo fue hasta donde yo se lo permit&iacute;.<\/p>\n<p>Ayer, cuando nos quedamos solos en la discoteca, simplemente bailamos. El no insinu&oacute; nada. Fui yo la que le dije que si &iacute;bamos a caminar un rato y me dijo que s&iacute;. Fuimos hasta la marina en el muelle y, aprovechando que no hab&iacute;a nadie, que estaba oscuro y que est&aacute;bamos solos, le chup&eacute; su sexo hasta que lo hice venir mientras estaba sentado en una de las barandas. El me estimul&oacute; mi cl&iacute;toris con su mano, me bes&oacute; y me acarici&oacute;, incluso hasta me desnud&oacute;, pero nada pas&oacute;.<\/p>\n<p>Lo que pas&oacute; fue lo que viste hoy. Bueno&hellip; y &iquest;de d&oacute;nde vino tanta calentura?, pregunt&eacute;. Yo creo que no tener relaci&oacute;n con la otra persona hace subir la excitaci&oacute;n. Yo no lo conozco, &eacute;l no me conoce, yo le gusto, &eacute;l me gusta. Y entonces, viene la pregunta, &iquest;porque no? Yo creo que estar en el anonimato dispara el deseo y la respuesta es m&aacute;s intensa. Al menos eso es lo que me pareci&oacute;. Qui&eacute;n lo creyera, pens&eacute; para mis adentros. Lo cierto es que hab&iacute;a presenciado una de las mejores folladas que le han dado a mi se&ntilde;ora en mucho tiempo. &iexcl;Que viva el anonimato!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Fuimos a disfrutar una semana de descanso en un hotel de Punta Cana, el B&aacute;varo Beach Resort para ser m&aacute;s exactos, animados por la publicidad que promov&iacute;a este lugar como un destino tur&iacute;stico digno de visitar. La idea era conocer otros destinos y la Rep&uacute;blica Dominicana nos pareci&oacute; un destino atractivo. 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