{"id":26811,"date":"2020-11-25T07:17:09","date_gmt":"2020-11-25T07:17:09","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-25T07:17:09","modified_gmt":"2020-11-25T07:17:09","slug":"cuando-la-calentura-aprieta-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuando-la-calentura-aprieta-12\/","title":{"rendered":"Cuando la calentura aprieta (12)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26811\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pasaron algunas semanas desde mi &uacute;ltima aventura. Una ma&ntilde;ana mientras me tomaba mi caf&eacute; ma&ntilde;anero y me fumaba un cigarro, ese momento para m&iacute; era especial todos los d&iacute;as, mi cerebro empez&oacute; a rememorar todas mis aventuras fuera de casa, adem&aacute;s de todo lo que yo hac&iacute;a en la intimidad. Me di cuenta que me hab&iacute;a vuelto adicta al sexo, pens&eacute; que no era tan grave como si fuera una adicta a la droga, pero me di cuenta que m&aacute;s o menos se ten&iacute;an los mismos s&iacute;ntomas. Cuando pasaba un tiempo sin hacer nada, mi cuerpo se volv&iacute;a loco, yo no pod&iacute;a ni pensar y buscaba una aventura fuera como fuera.<\/p>\n<p>Los &uacute;ltimos meses incluso ya no me apetec&iacute;a hacer el amor con mi marido, aunque segu&iacute;a queri&eacute;ndolo con locura. No es que &eacute;l fuera muy fogoso, pero es que era muy aburrido en la cama, misionero, luego yo encima y se acab&oacute;. Hasta entonces yo siempre ten&iacute;a mi orgasmo, pero al haber experimentado ya otras cosas, el hacerlo tan simple no me llenaba, incluso hab&iacute;a tenido que fingir en varias ocasiones tener el orgasmo. Algo que yo nunca hab&iacute;a hecho. Pero como estoy contando al no ser que estuviera con muchas ganas, no me excitaba hacerlo como mi marido quer&iacute;a. Aquellos pensamientos se quedaron en mi cabeza y durante unos d&iacute;as me hicieron sentir culpable, tanto que me cambio hasta el humor. Me encontraba desganada, triste, por cualquier cosa me enfadaba con la gente o conmigo misma. Pasaron incluso semanas, no me apetec&iacute;a hacer el amor con mi marido e incluso ya ve&iacute;a el sexo como algo sucio y repugnante.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a me llam&oacute; mi amiga Sandra, tras estar un rato hablando con ella, me pregunt&oacute; si me pasaba algo, ya que hab&iacute;a notado que hablaba con ella como un poco apagada. Aunque hacia que nos conoc&iacute;amos apenas m&aacute;s de medio a&ntilde;o, hab&iacute;amos entablado una gran amistad, &eacute;ramos intimas, sabiendo una de la otra todos nuestros deslices y adem&aacute;s de ayudarnos en todo lo cotidiano. Yo la intente convencer de que no me pasaba nada, algo que ella no crey&oacute;, pero como buena amiga, no quiso insistir.<\/p>\n<p>Varios d&iacute;as m&aacute;s tarde, al regresar de llevar a mis hijos al colegio, me encontr&eacute; a Sandra esper&aacute;ndome en la puerta de mi casa. Le pregunte que si le hab&iacute;a pasado algo, me contest&oacute; que estaba preocupada por mi y hab&iacute;a venido a verme. La invite a pasar a mi casa y a tomarnos un caf&eacute;. Ya estando ella all&iacute;, no pude resistirme y le cont&eacute; todo lo que me estaba pasando. Ella cayo mientras le contaba todo lo que me rondaba la cabeza, tras desahogarme, ella hablo.<\/p>\n<p>&quot;Rosa, lo que te pasaba es que has tenido muchas emociones en poco tiempo, por lo poco que se de ti, tu siempre has sido una chica decente, solo hab&iacute;as tenido relaciones con tu marido, pero con el tiempo t&uacute; has sentido que necesitabas experimentar cosas nueva, no has hecho nada malo, desde mi punto de vista. Yo empec&eacute; enga&ntilde;ando a mi marido por venganza, ahora es porque necesito ese punto de chispa que nos dan esas experiencias. Desde la primera vez que le puse los cuernos, me he dado cuento que mi matrimonio va incluso mejor que antes. Nos queremos hasta m&aacute;s. T&uacute; no has dejado de querer a tu marido, ni has dejado desatendidos a tus hijos. Sigues siendo un ama de casa ejemplar, pero con tus aventuras aisladas. No le des m&aacute;s vueltas y mientras no hagas sufrir a tu familia, disfruta lo que puedas, porque estamos aqu&iacute; de paso&quot;<\/p>\n<p>Mientras dec&iacute;a eso yo no paraba de llorar, pero a la vez me hab&iacute;an aliviado algo sus palabras. Mi mente me dec&iacute;a que ella ten&iacute;a raz&oacute;n que hab&iacute;a sido un baj&oacute;n por tantas cosas que me hab&iacute;an pasado, cosas que yo nunca hubiera ni imaginado, pero que debido a mis calentones me hab&iacute;a atrevido. Es como si hubiera dos mujeres dentro de m&iacute;, una ama de casa decente y un poco mojigata por un lado y por el otro una mujer ardiente con ganas de que le dieran ca&ntilde;a.<\/p>\n<p>Sandra sac&oacute; un pa&ntilde;uelo y me sec&oacute; las l&aacute;grimas que ca&iacute;an por mi cara. Luego empez&oacute; a acariciarme, anim&aacute;ndome a que no me preocupara. No paraba de alentarme y eso me animaba. Ella segu&iacute;a acarici&aacute;ndome y no s&eacute; c&oacute;mo ocurri&oacute; de pronto nuestros labios estaban juntos.<\/p>\n<p>Comencemos a besarnos t&iacute;midamente, pero al poco nuestras lenguas se juntaron. Mi mente se despejo y lo que estaba sucediendo no me causo reparo ninguno. Nuestras manos, empezaron a acariciar mutuamente nuestros cuerpos y nuestras respiraciones fueron aumentando. Yo semi tumbada y Sandra sobre m&iacute;, notaba como frotaba su entrepierna por mi muslo a la vez que no paraba de tocar sus enormes pechos, apretar su culo y acariciar su cuello. No par&aacute;bamos de besarnos ni un segundo. De mi boca sali&oacute; la propuesta de irnos a mi habitaci&oacute;n, no cre&iacute;a que esas palabras hubieran salido de mi boca.<\/p>\n<p>Sandra ni contesto, nos dirigimos al dormitorio y aun vestidas nos tumbemos en la cama. Sandra me tumbo y seguimos otro buen rato bes&aacute;ndonos, mientras ella no paraba de repetirme lo especial que era. Comenz&oacute; a acariciar mi co&ntilde;o por encima del pantal&oacute;n, mientras me magreaba los pechos. Se levant&oacute; se quit&oacute; su jersey y el sujetador, pude volver a ver esos pechos que segu&iacute;an choc&aacute;ndome por los enormes que los tenia, comparado a su cuerpecito de adolescente. No s&eacute; d&oacute;nde sal&iacute;a mi iniciativa, pero la atraje hasta mi y comenc&eacute; a com&eacute;rselos.<\/p>\n<p>Apret&aacute;ndolos, chup&aacute;ndole los pezones, era la primera vez que ten&iacute;a unos pechos en mi boca y me encantaba a pesar de lo que podr&iacute;a haber pensado en otra ocasi&oacute;n. Ella se dejaba hacer, estuve jugando con ellos bastante rato, mientras Sandra solo me acariciaba por encima de mi ropa. Se acomod&oacute; entre mis piernas y mientras yo segu&iacute;a jugando con sus tetas, no paraba de restregarse contra mi entrepierna. Me puso de rodillas sobre la cama para quitarme la camisa que llevaba. Mientras su mano segu&iacute;a masturb&aacute;ndome aun por encima del pantal&oacute;n, estaba haci&eacute;ndome sufrir, ya que lo que yo quer&iacute;a era notar sus dedos en mi humedad.<\/p>\n<p>Me desabrocho el sujetador, ahora fue ella la que empez&oacute; a disfrutar de mis pechos. Luego sigui&oacute; bes&aacute;ndome, una mano no paraba de apretar uno de mis pechos y otra se deslizaba por el interior de mi pantal&oacute;n y por fin note sus dedos jugando con mi cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Se tumb&oacute;, le ayude a quitarse el pantal&oacute;n y el tanga, me quede mirando su co&ntilde;o depilado, se ve&iacute;a chiquitito y estrecho, no pude resistir la tentaci&oacute;n de tocarlo. Ella guiaba mi mano, mientras daba un gemiditos de placer. Me aparto la mano, se levant&oacute; y me ayudo a quitarme le pantal&oacute;n. Me recost&oacute; y comenz&oacute; a masturbarme. Aceleraba su mano y cuando ve&iacute;a que me aumentaba el placer, frenaba y segu&iacute;a lentamente, su lengua jugaba con un pez&oacute;n y yo notaba su dedo entrando y saliendo de mi co&ntilde;o, mientras alternaba a jugar con mi cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Cuando vio que llegaba al orgasmo, me beso apasionadamente y me corr&iacute; mientras mis gemidos se perd&iacute;an en su boca. Aun con mis &uacute;ltimos aspamos por el orgasmo, se baj&oacute; y sent&iacute; como su lengua recog&iacute;a los caldos que emanaban de dentro de m&iacute;. El sentir su lengua recorriendo mi co&ntilde;o hacia que una electricidad de placer recorriera todo mi cuerpo. Aunque le insist&iacute;a que parara, ella segu&iacute;a lami&eacute;ndomelo, minutos m&aacute;s tarde volv&iacute; a explotar de placer y me corr&iacute; en su boca. Tras tranquilizar un poco mi cuerpo, me levante y volvimos a besarnos. Ahora fui yo la que llevo la iniciativa, me met&iacute; sus grandes pechos en mi boca y empec&eacute; a chupar sus pezones, ella de rodillas delante de m&iacute;, se masturbaba, mientras me ped&iacute;a que se los mordiera, aumento el ritmo de su mano y no tardo en correrse.<\/p>\n<p>Me dio la vuelta y me dijo que quer&iacute;a probar una cosa. Me puso a cuatro patas, con mi cabeza apoyada contra la almohada, yo no ve&iacute;a nada. De pronto sent&iacute; sus pechos contra mi raja, estaba masturb&aacute;ndome con sus tetas. El sentir esa nueva sensaci&oacute;n, me puso de nuevo a cien. Estuvo un buen rato y cuando estaba a punto paro. Me di la vuelta y ella se coloc&oacute; entre mis piernas de forma que nuestros cl&iacute;toris se rozaban, empecemos a movernos al unison&oacute;. Sent&iacute;a el calor de su co&ntilde;o contra el m&iacute;o, era algo nuevo para m&iacute;, no s&eacute; si para ella tambi&eacute;n. Minutos m&aacute;s tarde las dos juntas nos corrimos y nos quedemos tumbadas exhaustas, mientras no pod&iacute;amos de parar de besarnos.<\/p>\n<p>Tras esa raci&oacute;n de placer inmenso, nos dirigimos a la ducha y nos duchemos juntas bes&aacute;ndonos como dos amantes. Pero tras vestirnos, volvimos a ser amigas. Amigas &iacute;ntimas e inseparables.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Pasaron algunas semanas desde mi &uacute;ltima aventura. Una ma&ntilde;ana mientras me tomaba mi caf&eacute; ma&ntilde;anero y me fumaba un cigarro, ese momento para m&iacute; era especial todos los d&iacute;as, mi cerebro empez&oacute; a rememorar todas mis aventuras fuera de casa, adem&aacute;s de todo lo que yo hac&iacute;a en la intimidad. Me di cuenta que me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15541,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26811","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15541"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26811"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26811\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}