{"id":26842,"date":"2020-11-27T06:18:50","date_gmt":"2020-11-27T06:18:50","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-27T06:18:50","modified_gmt":"2020-11-27T06:18:50","slug":"mi-esposa-de-guia-turistica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-esposa-de-guia-turistica\/","title":{"rendered":"Mi esposa, de gu\u00eda tur\u00edstica"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26842\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab&iacute;amos quedado de hacer algo diferente el fin de semana y se nos ocurri&oacute; reservar habitaci&oacute;n en un hotel reconocido de la ciudad, en un plan que promocionan para parejas. El plan incluye tres d&iacute;as y dos noches, alojamiento en una suite, cena de gala, acceso a la discoteca y facilidades del hotel, spa, gimnasio y las zonas h&uacute;medas.<\/p>\n<p>El plan iba de viernes a domingo, as&iacute; que llegamos temprano en la tarde del viernes y nos alojamos. La cena de gala estaba programada para el d&iacute;a siguiente, as&iacute; que nos dedicamos a conocer el lugar y salimos a caminar por los alrededores, visitando el comercio disponible por el sector. Cuando llegamos al hotel, m&aacute;s o menos a las 7:30 pm, me entr&oacute; una llamada de la empresa para la cual trabajo. Como piloto que soy, fui programado para realizar un vuelo al d&iacute;a siguiente. Tal situaci&oacute;n era una contrariedad, pero no hab&iacute;a posibilidad de evadir la obligaci&oacute;n.<\/p>\n<p>A mi esposa le disgust&oacute; tremendamente que no informara acerca de las circunstancias que ten&iacute;amos y que la empresa se buscara a otra persona, algo que yo sab&iacute;a no iba a ser posible porque, si me hab&iacute;an llamado, era que ya hab&iacute;an agotado opciones. Y as&iacute; hab&iacute;a sido. La tripulaci&oacute;n disponible iba a realizar otro vuelo y, no habiendo sino otra tripulaci&oacute;n de la cual echar mano, se nos hab&iacute;a llamado para colaborar. En fin. En las empresas peque&ntilde;as esto es com&uacute;n, as&iacute; que la opci&oacute;n era adaptarse a la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de aquella noticia, todo lo planeado se vino abajo. Conversamos sobre el asunto y decidimos mantener el plan, pues pod&iacute;a regresar temprano al otro d&iacute;a y aprovechar la noche del d&iacute;a siguiente. Por lo pronto, y sin posibilidad de irme de fiesta, s&oacute;lo pod&iacute;a prometer que la iba a acompa&ntilde;ar esa noche y regresar lo m&aacute;s temprano que pudiera al d&iacute;a siguiente. A ella no le gust&oacute; para nada el plan y prefer&iacute;a regresar a casa, pero yo le manifest&eacute; que ya hab&iacute;amos pagado y que lo mejor era tratar de sacarle provecho a la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fuimos a cenar al restaurante del hotel y all&iacute;, vimos que hab&iacute;a varios caballeros, supuestamente extranjeros, aparentemente solos, esperando ser atendidos. No le pusimos mucha atenci&oacute;n a aquello, pero nos caus&oacute; curiosidad que hab&iacute;a muy pocas parejas en el lugar. Eso, no obstante, no fue impedimento y nos disfrutamos de la comida que all&iacute; ofrec&iacute;an. Sin embargo, el tema obligado de conversaci&oacute;n de mi esposa era &iquest;qu&eacute; voy a hacer sola el d&iacute;a de ma&ntilde;ana? Le dije, bueno, ahora averiguamos en la recepci&oacute;n, pues de pronto hay alg&uacute;n tipo de evento programado y vemos qu&eacute; se puede hacer.<\/p>\n<p>Efectivamente, pasada la cena, pasamos por la recepci&oacute;n para averiguar qu&eacute; eventos habr&iacute;a disponibles. Se nos inform&oacute; que la discoteca estaba disponible ese d&iacute;a y que, al d&iacute;a siguiente, hab&iacute;a un tour programado para visitar atracciones tur&iacute;sticas en los alrededores de la ciudad. Bueno&hellip; &iquest;Hay cupo disponible? Si se&ntilde;or. &iexcl;Listo! Registramos a mi esposa en la lista de participantes y pudimos ver que hab&iacute;a varias personas incluidas. El tour estaba programado para salir a las 8:30 am, despu&eacute;s del desayuno, al d&iacute;a siguiente. As&iacute; que fuimos a curiosear en la discoteca, bailamos unas piezas y nos fuimos a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, sal&iacute; temprano del hotel para atender mi compromiso laboral. Quedamos en que le ir&iacute;a contando c&oacute;mo se daban las cosas y que nos &iacute;bamos acomodando seg&uacute;n las circunstancias. Bueno, aprovecha tu viaje, dije cuando me desped&iacute;. De pronto te encuentras con un pr&iacute;ncipe azul y se te arregla el d&iacute;a, agregu&eacute;. &iexcl;Ojal&aacute;! Dijo ella. Y as&iacute; fue.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; al aeropuerto y me enteraron del itinerario de vuelo, supe que dif&iacute;cilmente llegar&iacute;amos temprano, as&iacute; que no quise informarle a ella mis sospechas, porque supon&iacute;a que se iba a desanimar y se corr&iacute;a el riesgo de que desistiera. Llego en la tarde, casi entrando la noche, le dije, para no faltar al compromiso de informarle c&oacute;mo iban las cosas. As&iacute; que ella tom&oacute; el tour y se dispuso a pasar el d&iacute;a de la mejor manera.<\/p>\n<p>Una vez realizado mi primer trayecto, ya pasado el mediod&iacute;a, le llam&eacute; para saber c&oacute;mo andaban las cosas. Me cont&oacute; que aquello hab&iacute;a sido una buena elecci&oacute;n, que hab&iacute;a varios extranjeros tomando el tour y que, siendo ella una de las pocas mujeres que estaban solas en esa actividad, hab&iacute;a entablado conversaci&oacute;n con uno de ellos, un se&ntilde;or argentino, ya mayor, de mediana edad, de nombre Federico Rossini. Que era una persona educada, muy amable, conversadora y que ella estaba haciendo las veces de gu&iacute;a tur&iacute;stica, habl&aacute;ndole de nuestro pa&iacute;s y de todo un poco. Que, la verdad, estaba distra&iacute;da y encantada con la compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Bueno, dije yo, se hizo cierta mi afirmaci&oacute;n. Te apareci&oacute; el pr&iacute;ncipe azul. Entonces, si hay complicaciones, ya tienes programa para esta noche. &iquest;C&oacute;mo as&iacute;? dijo ella. No, nada especial, dije, pero t&uacute; ya sabes c&oacute;mo es esto. Yo estoy haciendo lo posible para regresar lo m&aacute;s temprano posible, pero dependo de muchos factores que no est&aacute;n bajo mi control. Y lo m&aacute;s malo que me pueda pasar es que no regrese hoy y nos toque pernoctar. Y &iquest;es que ya est&aacute;s viendo que va a ser as&iacute;?, pregunt&oacute;. Pues no estoy viendo nada por ahora, respond&iacute;, pero me preparo por si acaso salen imprevistos, que nunca faltan. Esperemos que no, dijo. Me vas contando. As&iacute; lo har&eacute;, contest&eacute;.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, como a las 4 pm, la volv&iacute; a llamar. &iquest;Por d&oacute;nde vas? Est&aacute; demorada la cosa dije. Y tal vez se alargue el asunto, como te coment&eacute; esta ma&ntilde;ana. Bueno, ni modo, contest&oacute;. Y &iquest;ya regresaron?, pregunt&eacute;. Si, precisamente acabamos de entrar al hotel. El paseo estuvo entretenido, pero ya se acab&oacute;. Bueno, y &iquest;qu&eacute; vas a hacer esta noche? Pues, dijo ella, se me est&aacute; ocurriendo que, si vas a llegar tarde, aprovecho el cupo que tenemos para la cena e invito al se&ntilde;or con el que compartimos el viaje. Estuvimos juntos todo el d&iacute;a y es una persona interesante. Pues s&iacute;, dije yo, si no hay otra opci&oacute;n, t&uacute; veras. Lo importante es que est&eacute;s distra&iacute;da. Yo miro a ver, contest&oacute;. Me llamas si sabes algo.<\/p>\n<p>Ciertamente el regreso iba a tardar, as&iacute; que, para no generar m&aacute;s expectativas, a las 7 pm volv&iacute; a llamarla y le dije que, como present&iacute;, tal vez no lleg&aacute;bamos en la noche. Organiza tu velada y, si hay alguna posibilidad, te llamo antes de las 11 pm. De lo contrario es que nos toc&oacute; quedarnos en alg&uacute;n lado. Bueno, dijo ella, pero no hizo reparo alguno a mi supuesta tardanza.<\/p>\n<p>Estuvimos de regreso a eso de las 11 pm y, con los deberes que hay que hacer al finalizar los vuelos y el traslado al hotel, estuve arribando a eso de la 1 pm. Fui a la habitaci&oacute;n y no encontr&eacute; a nadie. Todo estaba arreglado, as&iacute; que supuse que estar&iacute;a en la discoteca. &iquest;En qu&eacute; otro lugar podr&iacute;a estar? Me fui a echar un vistazo, pero no los vi. Lo que suced&iacute;a en ese momento no le presenci&eacute;. Ella me lo cont&oacute; al d&iacute;a siguiente, cuando finalmente coincidimos, pues lleg&oacute; a la habitaci&oacute;n muy a las 5 am.<\/p>\n<p>Me relat&oacute; que, como yo no iba a llegar, invit&oacute; a Federico a que compartiera la cena con ella. El se&ntilde;or acept&oacute;. Seg&uacute;n dijo, se port&oacute; como un aut&eacute;ntico caballero y fue muy atento a todo momento, adem&aacute;s que se hab&iacute;a vestido muy elegante para la ocasi&oacute;n y se le ve&iacute;a muy atractivo. Despu&eacute;s de la cena, le propuso que tomaran unas copas y, entonces, se dirigieron a la discoteca. All&iacute;, la m&uacute;sica a todo volumen, les imped&iacute;a hablar, as&iacute; que el propuso ir a otro lugar. Se fueron al bar del hotel y all&iacute;, sin tanto ruido, siguieron conversando.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, Federico le propuso que, si ella no ten&iacute;a inconveniente, la invitaba a seguir la charla en su habitaci&oacute;n, sin tanto ruido y tal vez en un ambiente m&aacute;s agradable. Y ella, no le vio problema, y acept&oacute;. Llegando a la habitaci&oacute;n, el hombre dispuso bebidas en una peque&ntilde;a sala, ya que tambi&eacute;n estaba alojado en una suite y, ya acomodados, propuso tomar unas fotograf&iacute;as para recordar el evento y agradecerle la compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella acept&oacute; indic&aacute;ndole que lo har&iacute;a, pero que le ped&iacute;a el favor de que no fuera a subir las fotograf&iacute;as en redes sociales o cosas por el estilo. Que aceptaba, siempre y cuando el tema quedara entre ellos dos. Prometi&oacute; que as&iacute; lo har&iacute;a. Primero realiz&oacute; unas selfies de los dos, posando en diferentes partes de la habitaci&oacute;n, mientras continuaban su conversaci&oacute;n. Y despu&eacute;s, ya hablando de temas m&aacute;s personales y de sus particulares experiencias, &eacute;l propuso tomarle unas fotograf&iacute;as a ella, adulando sus piernas, sus pechos y dici&eacute;ndole que era una mujer muy bella.<\/p>\n<p>Con ese pretexto, cuenta ella, el tipo aprovech&oacute; para pasar de tomar fotos muy normales, a proponer tomar unas fotos m&aacute;s atrevidas, si no era inconveniente. As&iacute; que ella, un tanto alicorada, se prest&oacute; para el juego, porque le pareci&oacute; algo diferente. Y, entre toma y toma, las fotos se volvieron m&aacute;s atrevidas y, al final, resulto ella semidesnuda, posando en ropa interior, en diferentes posiciones. &Eacute;l tomaba las fotos y le mostraba c&oacute;mo iban quedando. Y a continuaci&oacute;n, propon&iacute;a realizar mejoras, intentar otra pose y dem&aacute;s.<\/p>\n<p>En ese juego, resultaron tomando fotograf&iacute;as, ya no en la salita sino en la habitaci&oacute;n, sobre la cama, pues, ya entrados en el juego, la situaci&oacute;n se prestaba para eso. Y all&iacute;, en la cama, Federico propuso varias tomas. Primero, posando vestida, luego en ropa interior y, por &uacute;ltimo, totalmente desnuda, solo vistiendo sus zapatos.<\/p>\n<p>Ella me mostr&oacute; el resultado de ese juego. Hab&iacute;a fotos donde ella posaba de frente, de lado, levantando sus brazos, empinando sus piernas, sentada sobre la cama con las piernas abiertas, mostrando sus senos, sus nalgas, su sexo, en posici&oacute;n de perrito, tomas de sus nalgas desde atr&aacute;s, con las piernas cerradas, con las piernas abiertas. En fin. Nada que no hubi&eacute;ramos hecho antes y, por eso, ella lo hizo sin reparos. Lo &uacute;nico es que quien le tomaba las fotos no era su pareja sino un tipo reci&eacute;n conocido, pero hab&iacute;a habido tanta confianza en la relaci&oacute;n que establecieron a trav&eacute;s del d&iacute;a, que ella no puso objeciones para hacerlo.<\/p>\n<p>Y, aprovechando que ella estaba desnuda sobre la cama y &eacute;l, sentado a su lado, mostr&aacute;ndole las fotos que hab&iacute;a tomado con su c&aacute;mara, discretamente, dijo ella, empez&oacute; a acariciarle el cuerpo y, de repente, terminaron bes&aacute;ndose. Yo, creo, dice ella, que, a esa altura, ella ya hab&iacute;a decidido permitirle que el tipo la follara, pero dejaba que las cosas avanzaran a su ritmo y ella no mostraba intenciones de tomar la iniciativa.<\/p>\n<p>Fue &eacute;l, incluso, que mientras se besaban, tom&oacute; una de sus manos dirigi&eacute;ndola a su pecho velludo para que ella lo acariciara. Me dice que nunca hab&iacute;a estado con un tipo tan velludo y que esa sensaci&oacute;n le pareci&oacute; c&aacute;lida y atractiva. Y, entonces &eacute;l, en respuesta a sus caricias, poco a poco se fue desnudando. Primero su camisa, permitiendo que ella le palpara en cada rinc&oacute;n de su pecho, mientras segu&iacute;an bes&aacute;ndose, y luego el pantal&oacute;n y sus interiores hasta quedar ambos totalmente desnudos, uno junto al otro.<\/p>\n<p>Me dice ella que el tipo se arrodillo frente a ella, abri&oacute; sus piernas y se dispuso a besar su sexo. Ella, entonces, se acomod&oacute; sobre la cama, para que &eacute;l pudiera hacer aquello m&aacute;s c&oacute;modo y que se entreg&oacute; a las sensaciones que las caricias de su lengua le produc&iacute;an en su cl&iacute;toris. Cuenta que Federico es muy h&aacute;bil y que, de verdad, hizo que tuviera un orgasmo tan s&oacute;lo estimul&aacute;ndola y trabajando sobre su sexo con la lengua.<\/p>\n<p>Me confiesa que estaba tan excitada con la mamada que aquel le estaba dando y experimentando tales sensaciones con los ojos cerrados, que no supo en que momento el tipo se acomod&oacute; y la penetr&oacute;. La tom&oacute; por sorpresa, sobre todo porque &eacute;l no us&oacute; preservativo, pero la sensaci&oacute;n estaba tan deliciosa que no le import&oacute;, aunque s&iacute; tuvo reparos para pedirle que no fuera a eyacular dentro de ella. Y &eacute;l le respondi&oacute; que no se preocupara por eso, as&iacute; que empuj&oacute; y empuj&oacute; hasta que se vino, pero, poco antes, sac&oacute; su miembro y derram&oacute; toda su carga sobre el vientre de mi mujer. El, un tanto avergonzado de lo que acababa de pasar, uso las s&aacute;banas para secar el semen que hab&iacute;a derramado sobre el cuerpo de mi mujer.<\/p>\n<p>En medio de su relato, ella confiesa que no repar&oacute; en el cuerpo desnudo de &eacute;l. Que, ciertamente, es un tipo de raza blanca, bastante diferente de los mulatos con los que prefiere tener sexo, pero dijo que la experiencia hab&iacute;a sido rica y que no se lo esperaba. Que le llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n la sensaci&oacute;n que tuvo al tacto al acariciar su pecho y sus muslos velludos. Que de todo pens&oacute; menos en que fueran a terminar de esa manera.<\/p>\n<p>Cuenta que, una vez terminado aquello, &eacute;l, muy caballeroso, se ofreci&oacute; a vestirla, casi que de manera opuesta a como la fue desvistiendo y que, estando ella ya vestida y &eacute;l desnudo, la invit&oacute; a tomarse una copa m&aacute;s mientras le preguntaba qu&eacute; fotos quer&iacute;a ella mantener, asegur&aacute;ndose de mandarlas a un correo electr&oacute;nico que ella le dict&oacute;. Hecho esto, y siendo ya casi las cinco de la ma&ntilde;ana, ella lo dej&oacute; en su habitaci&oacute;n y se dirigi&oacute; a la nuestra, encontrando la sorpresa de que yo ya hab&iacute;a llegado.<\/p>\n<p>Ah, &iexcl;llegaste&#8230;! Y, &iquest;por qu&eacute; no me llamaste?, dijo. Porque me hubiera tirado lo que sea que has estado haciendo hasta esta hora. &iquest;Me quieres contar? Si, claro. Y ah&iacute; empez&oacute; su relato. &iquest;El tal Federico sabe que t&uacute; eres casada? Si, claro. &Eacute;l estaba al tanto de la situaci&oacute;n, porque yo le cont&eacute;. Y, cuando lo invite a cenar, le dije que tendr&iacute;a que reemplazar a mi esposo, porque ya estaba confirmado que no iba a llegar. En ese momento, seg&uacute;n lo que hab&iacute;amos hablado, t&uacute; no llegabas.<\/p>\n<p>As&iacute; que las cosas se fueron dando, pero no pens&eacute; que este se&ntilde;or me fuera a salir con esas. Bueno, pregunt&eacute;, pero si tu le aceptas a un hombre ir a su habitaci&oacute;n, &iquest;no es porque ya ten&iacute;as en la cabeza que quer&iacute;as estar con &eacute;l? La verdad yo no lo hab&iacute;a pensado, contest&oacute;. Est&aacute;bamos charlando tan sabroso y pas&aacute;ndola tan agradable, que no le puse morbo a la invitaci&oacute;n. De hecho, nunca hablamos de nada que sugiriera que aquello iba a pasar. Simplemente sucedi&oacute;. Bueno, y &iquest;qu&eacute; tal estuvo?, dije. Bien. Fue algo diferente, inesperado y raro. Se sinti&oacute; bien. No puedo decir que estuvo s&uacute;per, pero result&oacute; agradable.<\/p>\n<p>&iquest;Y no crees que a &eacute;l le dar&iacute;a verg&uuml;enza si te viera acompa&ntilde;ada conmigo m&aacute;s tarde? No, &iquest;por qu&eacute;? Pues porque el tipo puede sentirse un tanto culpable de haberse aprovechado de la situaci&oacute;n y tal vez avergonzado al saber que yo ya lo s&eacute;. No creo, dijo ella. Si somos adultos, cada quien es responsable de lo que elige. Fui yo quien decidi&oacute; que eso pasara, as&iacute; que no veo por qu&eacute; &eacute;l tenga que sentirse culpable.<\/p>\n<p>Salimos a almorzar y a abandonar el hotel cuando ya iban siendo la 1 pm. Y, en el restaurante, nos encontramos a Federico. Mi esposa lo salud&oacute; como si nada. Y &eacute;l, sin verg&uuml;enza alguna, vino a nuestra mesa para saludarla, como si nada hubiera pasado entre ellos. Una vez nos presentamos, dijo, lo pas&eacute; muy bien con su se&ntilde;ora el d&iacute;a de ayer. Es una persona muy amable, cordial y un encanto de mujer. Me hizo sentir acompa&ntilde;ado todo el d&iacute;a. Menuda hembra tiene como esposa. Lo felicito. Y yo, ante eso, no supe qu&eacute; responder y s&oacute;lo me limit&eacute; a decir&hellip; gracias.<\/p>\n<p>Menudo paseo hab&iacute;a tenido el Federico ese, gracias al papel de gu&iacute;a tur&iacute;stica que se ofreci&oacute; a ejercer mi esposa. Y, ante la adversidad, ella supo adaptarse y sacar provecho de la situaci&oacute;n. Y as&iacute;, mientras yo echaba cabeza sobre d&oacute;nde podr&iacute;a andar la noche anterior, ella estaba encantada con su nueva y extra&ntilde;a aventura. &iexcl;Cosas de la vida!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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