{"id":26853,"date":"2020-11-27T23:22:16","date_gmt":"2020-11-27T23:22:16","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-11-27T23:22:16","modified_gmt":"2020-11-27T23:22:16","slug":"una-noche-en-la-que-fuimos-de-boda-con-mi-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-noche-en-la-que-fuimos-de-boda-con-mi-mujer\/","title":{"rendered":"Una noche en la que fuimos de boda con mi mujer"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26853\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La fiesta de la boda a la que concurrimos la otra noche fue maravillosa, mucha gente y alegr&iacute;a junta. Debo decir que me llevo un gran recuerdo de todo lo sucedido. Pero creo necesario conceder un espacio de mayor preponderancia a una particularidad de esa noche, la causa por la cual mi atenci&oacute;n estuvo sumida completamente a un solo hecho: la atrayente e inconmensurable belleza y sensualidad de mi mujer. No mostrarme anonadado resulto ser dif&iacute;cil esa noche, las sonrisas de picard&iacute;a que mi mujer expresaba as&iacute; lo atestiguaron. Realmente su atractivo me confiri&oacute; cierto desconcierto que no pude disimular.<\/p>\n<p>El vestido rojo que le llegaba hasta la mitad de sus muslos descubriendo a la vista esas adorables piernas me deslumbro. La curvatura de su cintura resplandeciendo sobre ese rojo tan intenso me encandilo de tal manera que no pude contener los suspiros cada instante que la ve&iacute;a caminar. Esa tela se ce&ntilde;&iacute;a tan perfectamente a cada rinc&oacute;n de su cuerpo que fue imposible quitarle la mirada de encima en toda la noche. El deseo de atraparla entre mis manos para poseerla creci&oacute; de manera ferviente a medida que trascurr&iacute;a la fiesta. Mi mirada tropez&oacute; en cada rinc&oacute;n de su cuerpo durante toda la noche, mi pulso se aceleraba cada instante en que m&aacute;s cerca de ella estaba.<\/p>\n<p>En un momento de la fiesta ella se dispuso a charlar con una invitada que estaba a su lado derecho en otro asiento cercano. Observando con gran deseo a mi mujer me fue dif&iacute;cil enterarme de que hablaron, mi mirada tan osada recorr&iacute;a de arriba abajo su cuerpo. La deten&iacute;a en su boca que articulaba palabras, en su mirada atenta por la conversaci&oacute;n. Bajaba hasta sus pechos sin prisa la mirada, el escote ajustado ocasionaba que mi piel ardiera mientras mis ojos se posaban tan a gusto sobre ellos.<\/p>\n<p>Tan complacido por la contemplaci&oacute;n de su cuerpo me hallaba. Verla arropada con ese vestido rojo provoco que me costara contener la erecci&oacute;n, el latir abrupto de constantes vibraciones en mi miembro erecto me dominaban. Mordiendo mis labios deslizaba la mirada por sus piernas cruzadas. El costado de su pierna izquierda estaba a merced de mis ojos. Mis manos se inquietaban de tal manera que golpeaba los dedos contra la mesa deseando apretar la piel de sus piernas vigorosamente.<\/p>\n<p>Cuando finalmente termino la charla y la invitada se fue al ba&ntilde;o coloque mi mano derecha sobre su espalda. La conduje h&aacute;bilmente mirando su boca, cent&iacute;metro a cent&iacute;metro desplace mi mano suavemente frotando hacia abajo, y cada vez m&aacute;s abajo hasta alcanzar la parte inferior de su espalda. Desde ah&iacute; arrastre el movimiento de mano hacia la parte derecha de su cintura. La sostuve apretando firme, acariciando con los dedos lento y suave. Frotaba a medida que iba ascendiendo por el contorno de su cadera. El placer que sent&iacute; al hacerlo profundizaba a&uacute;n m&aacute;s mi respiraci&oacute;n. Lentamente acerqu&eacute; tanto como pude mi boca a la suya para besarla. Fue un alivio desplazar mis labios sobre los de ella. Lo hice con tanto entusiasmo que sent&iacute; que est&aacute;bamos solos en el universo. Una sensaci&oacute;n invadi&oacute; mi cuerpo haciendo parecer que de mi cuerpo emanaba calor.<\/p>\n<p>Como en una laguna en la cual la corriente de viento comienza a formar las primeras ondas, mis manos comenzaron a invadir cada rinc&oacute;n de su cuerpo. Primero fue suave, como una brisa, luego desplegando de a poco todo el furor que la tensi&oacute;n me proporcionaba. Sus piernas, su cadera, su cintura, su espalda estuvieron a merced de mis manos. A medida que pasaban los segundos la inquietud de mis manos hac&iacute;an emerger la pasi&oacute;n y el desenfreno en mi ser. Apretaba su piel, apoyaba las yemas de mis dedos desplaz&aacute;ndolos tan indiscretamente por sus piernas. Furtivamente lograba acariciar sus piernas por debajo de su vestido. El contacto de mis labios con los suyos acrecentaba a&uacute;n m&aacute;s el v&eacute;rtigo, el deseo de poseerla. Beso a beso me apoderaba totalmente de ella entre mis manos.<\/p>\n<p>Finalmente tom&eacute; su mu&ntilde;eca con mi mano y la conduje hacia afuera tan aprisa como pude. Nos dirigimos hacia el auto que estaba en el estacionamiento del local de la fiesta. El temblor de mis manos ocasionado por la excitaci&oacute;n me impidi&oacute; abrir c&oacute;modamente la puerta de adelante. Mi mujer, la cual sosten&iacute;a de la mu&ntilde;eca aun, me miraba y sonre&iacute;a burlonamente.<\/p>\n<p>Cuando eso ocurre, cuando veo esa sonrisa en ella, las ganas de poseerla son insoportables. Sus ojos tan grandes, su mirada tan tierna combinado a esos labios hermosos en plena sonrisa me deleitan descomunalmente. Una vez dentro del auto con ella, en el asiento trasero, comenz&oacute; uno de los mejores momentos que experimente en mi vida.<\/p>\n<p>Un impulso en&eacute;rgico hizo que la empujara dej&aacute;ndola acostada a lo largo de la parte trasera del auto. Inmediatamente me recost&eacute; encima de ella a pesar de su sorpresa: &ldquo;como se nota que hace mucho que no estamos solos sin nuestro peque&ntilde;o&rdquo; le o&iacute; decir antes de que mi boca besara sus labios. Mis labios delicadamente se sumergieron apretando tan a gusto su labio superior. Realmente al besarla sent&iacute;a un v&eacute;rtigo irrefrenable sobre el est&oacute;mago. Con ambas manos sosten&iacute;a sus mejillas. Al hacerlo, acariciaba lenta y serenamente con la mano derecha su cabello hacia el costado.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a yo que en ese momento estaba en un profundo estado de necesidad de acceder al contacto de su piel. Poco a poco mi mano derecha se arrastr&oacute; hacia abajo surcando su cabello. Aplast&eacute; la piel de su cuello con mis dedos y lentamente fui descendiendo. Cay&oacute; mi mano hasta alcanzar uno de sus pechos. Lo rodee completamente con la mano abierta. Apret&eacute; y segu&iacute; moviendo la mano por esa zona. Mis besos a su boca cambiaron a besos en su cuello, la euforia sentida era tal que mi respiraci&oacute;n se profundizaba cada vez que lo hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Inmediatamente me dispuse a quitar su ropa interior deslizando mis manos por debajo de su vestido. El temblor de mis manos era comparable al de mi miembro erecto, el cual sent&iacute;a humedecerse a cada segundo. Fue en un instante fugaz que baj&eacute; mi pantal&oacute;n y abri&eacute;ndola de piernas introduje con vigor mi verga. Tan caliente estaba que se deslizo con firmeza hasta el fondo, la llen&eacute; entera y pude sentir con enorme entusiasmo como su vagina apretaba mi miembro erecto. Aplastado contra su cuerpo mis embestidas se aceleraban mientras ella gem&iacute;a sobre mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>Sujetarla entre mis brazos realmente me hac&iacute;a sentir un verdadero &eacute;xtasis, cada gemido de ella me excitaba m&aacute;s y m&aacute;s. Con el deseo incontrolable de descargar todo mi semen dentro de ella, mi mano sujetaba su espalda debajo del vestido, rasgu&ntilde;ando su piel por impulso a medida que las embestidas se incrementaban en intensidad y ritmo. En profundo alarido casi sin poder contenerme y con enorme potencia tuve un orgasmo incomparable. Chorro tras chorro de semen brotaba de mi miembro erecto y firme llenando su interior. Totalmente inundada de mis fluidos le deje su vagina. En profundo suspirar pude sentir el alivio de la enorme tensi&oacute;n sexual que previamente sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Esa noche fue realmente incre&iacute;ble, jam&aacute;s lo hab&iacute;amos hecho de forma tan incre&iacute;ble, excepto lo que sucedi&oacute; luego de llegar a casa&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La fiesta de la boda a la que concurrimos la otra noche fue maravillosa, mucha gente y alegr&iacute;a junta. Debo decir que me llevo un gran recuerdo de todo lo sucedido. 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