{"id":26908,"date":"2020-12-01T08:01:57","date_gmt":"2020-12-01T08:01:57","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-01T08:01:57","modified_gmt":"2020-12-01T08:01:57","slug":"conocidos-desconocidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/conocidos-desconocidos\/","title":{"rendered":"Conocidos desconocidos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26908\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Una historia medieval. La brisa golpeaba en la peque&ntilde;a aldea, un barrio de la conocida ahora como Noruega; a lo lejos, el sol comenzaba a esconderse dejando ver unas nubes amenazantes, negras, cargadas de agua y con intenciones de dejar caer litros y litros de lluvia. La brisa empezaba a transformarse en un viento m&aacute;s fuerte, comenz&oacute; a azotar los techos de la casa.<\/p>\n<p>En la distancia, solo se ve&iacute;a el ir y venir de las personas que casi corr&iacute;an para no ser alcanzados por el chubasco que promet&iacute;a descargar en una tormenta grande. Pero a Raquel solo le intereso una persona&hellip; un extra&ntilde;o&hellip; un desconocido que no formaba parte del lugar&#8230; Ella se pasaba mucho tiempo en la ventana, y conoc&iacute;a cada individuo que pasaba a la calle&hellip; una joven que, si bien era recatada, ten&iacute;a aires de dulzura en su cara.<\/p>\n<p>As&iacute; observo como claramente el joven cruzaba la calle en direcci&oacute;n hacia una herrer&iacute;a que se encontraba cerca&hellip; aquel muchacho de tez clara y con ojos profundos, resultaba enigm&aacute;tico para Raquel quien con solo verlo&#8230; Comenz&oacute; a sentir que mariposas surcaban en su vientre.<\/p>\n<p>El joven se sinti&oacute; observado y entonces giro la mirada hacia d&oacute;nde proven&iacute;a su incomodidad; fue entonces cuando se encontraron sus miradas; ella sin saber que hacer se qued&oacute; quieta, est&aacute;tica, absorta por aquella mirada tan profunda, que intentaba atravesar su mirada. El joven sonri&oacute; y pens&oacute; para s&iacute;: &quot;la conozco&#8230; se me hace muy familiar&quot;, pero no era as&iacute;; su coraz&oacute;n se hab&iacute;a quedado prendado de ella, y el hecho de sentir que conoces a alguien solo denota el amor a primera vista&#8230; entonces le aguanto la mirada&#8230; la mirada de aquel muchacho era tan profunda que hizo que Raquel desviara sus ojos&#8230; as&iacute; que el joven, solo entro a la herrar&iacute;a&#8230; ah&iacute; compro unas cosas que le hac&iacute;an falta y le pregunto al encargado una direcci&oacute;n; entre se&ntilde;ales y palabras incomprensibles el herrero de la tienda le respondi&oacute;: &quot;es enfrente&#8230;&quot;<\/p>\n<p>Entonces lo comprendi&oacute; todo, iba a la casa de aquella mujer tan atractiva para &eacute;l; un poco turbado por la extra&ntilde;a forma en como el destino se recrea con los mortales, dio las gracias al se&ntilde;or, quien solo le regres&oacute; una sonrisa, y se dirigi&oacute; a la puerta. El viento solo dio paso a la tormenta y el agua ca&iacute;a a cantaros&#8230; era un chubasco incre&iacute;ble y poco a poco las nubes cubrieron de tal manera el sol y el viento se encarg&oacute; de apagar las antorchas de las calles, &eacute;l ten&iacute;a que llegar, as&iacute; que se arm&oacute; de valor y se camin&oacute; hasta donde estaba la puerta de aquella casa que le provocaba emociones insondables&#8230; y toco con los nudillos.<\/p>\n<p>Raquel desde donde estaba observaba a el muchacho, no comprend&iacute;a cual ser&iacute;an sus movimientos, pues titubeaba al caminar, pero al ver que su paso apremiante lo acercaba cada vez m&aacute;s a la entrada de su casa, su coraz&oacute;n comenz&oacute; a palpitar precipitadamente; sus p&oacute;mulos se ruborizaron y solo hubo un pensamiento dentro de ella&#8230; el de conocerlo&#8230; cuando ella escucho la puerta, casi desfalleci&oacute; y escucho claramente como la encargada de la limpieza en su casa abri&oacute; la puerta y escucho hablar pero no pudo entender&#8230; su pensamiento estaba extasiado pues solo pod&iacute;a pensar en el forastero y nada m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>&Eacute;l se present&oacute;: &quot;Buenas tardes&#8230; Me llamo Carlos&hellip; &iquest;&iquest;&iquest;Se encuentra el se&ntilde;or de la casa???&quot;.<\/p>\n<p>A lo cual la sirvienta respondi&oacute;: &quot;no, en este momento no se encuentra, &iquest;desea dejar un mensaje?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&#8230; mire&#8230;. vengo desde lejos, y la verdad estoy un poco cansado&#8230; &iquest;se encuentra su esposa? Dijo Carlos<\/p>\n<p>&quot;Lo siento se&ntilde;or&#8230; la se&ntilde;ora muri&oacute; hace tiempo&#8230; s&iacute; gusta puede hablar con Raquel, la hija del se&ntilde;or&#8230;&quot;<\/p>\n<p>El joven solo mostr&oacute; tristeza cuando recibi&oacute; la noticia&#8230; y solo pudo suspirar por la p&eacute;rdida de la que hab&iacute;a sido notificado y unas l&aacute;grimas recorrieron las mejillas de Carlos&#8230; lagrimas que solo significaba el hecho de no estar al lado de aquella mujer a quien quer&iacute;a como a una madre&#8230; en sus &uacute;ltimos momentos, cuando ni&ntilde;o, sus papas murieron y sus padrinos asumieron su cuidado. Cuando el parti&oacute; para luchar en el extranjero, Raquel a&uacute;n no hab&iacute;a nacido&#8230; y solo sab&iacute;a de ella por cartas que recib&iacute;a y enviaba desde la lejan&iacute;a a su padrino; as&iacute; que ella era una persona completamente extra&ntilde;a para el&#8230; interesante pero extra&ntilde;a, ignoraba cual ser&iacute;a la actitud que ella asumir&iacute;a cuando le viera.<\/p>\n<p>Raquel, mientras tanto comenz&oacute; a bajar de la planta de arriba, dejando su lugar a un lado de la ventana y conforme iba bajando sinti&oacute; que las fuerzas le abandonaban. Pero la curiosidad pudo m&aacute;s de lo que ella pensaba y se dirigi&oacute; a la puerta&#8230; ah&iacute;; al ver nuevamente a Carlos a los ojos supo que era atrayente&#8230;. le atra&iacute;a no solo por ser extra&ntilde;o y diferente, sino porque encontraba en &eacute;l algo que nunca hab&iacute;a podido ver en cualquier otro muchacho.<\/p>\n<p>Entonces Carlos dijo: &quot;&iquest;Muri&oacute;?&#8230; fue mucho el tiempo que estuve fuera&#8230; mire&#8230; el se&ntilde;or es mi padrino&#8230; es un amigo de la infancia de mi padre&#8230; pero desde hace 20 a&ntilde;os no ten&iacute;a noticias de ellos, pues estaba en el extranjero&#8230;<\/p>\n<p>&quot;Hola buenas&#8230; &iquest;busca a alguien?&quot; dijo Raquel.<\/p>\n<p>Carlos, al verla nuevamente se sinti&oacute; confuso, apenas hacia un rato hab&iacute;a hecho ruborizar a Raquel y ahora ella le estaba pagando con la misma moneda el rato tan inc&oacute;modo que le hab&iacute;a hecho pasar; el encuentro fue casual y solo se dignaron a medirse con los ojos.<\/p>\n<p>&quot;Me llamo Carlos&#8230; t&uacute; debes de ser Raquel&#8230;&quot; dijo entonces.<\/p>\n<p>&quot;As&iacute; es&#8230; veo que est&aacute; bien informado&quot; contesto ella.<\/p>\n<p>Carlos entonces: &quot;Disculpe mi atrevimiento se&ntilde;orita, pero su padre y su difunta madre son mis padrinos de nacimiento&hellip; &quot;<\/p>\n<p>Entonces Raquel lo comprendi&oacute; todo&#8230; se trataba de &eacute;l&#8230; la persona con quien hab&iacute;a intercambiado una que otra carta en sus a&ntilde;os de adolescencia, pero que jam&aacute;s le hab&iacute;a visto en persona&#8230; solo le escrib&iacute;a por cumplir un capricho de su padre quien le ped&iacute;a que se familiarizara con el&#8230; como si fuera una hermana.<\/p>\n<p>Raquel maravillada por lo peque&ntilde;o que es el mundo, le invito a pasar y le pidi&oacute; a la sirvienta que trajera agua y que pusiera la mesa pues el invitado tendr&iacute;a hambre y estar&iacute;a cansado pues el viaje habr&iacute;a sido largo; mientras ella daba instrucciones, Carlos le miraba asombrado, anteriormente solo hab&iacute;a visto su rostro de &aacute;ngel, pero ahora ten&iacute;a una perfecta visi&oacute;n de lo que era ella en todo el esplendor de su cuerpo; ella ten&iacute;a unos senos grandes, muy bien proporcionados, pero grandes para su estatura; pues ella era de complexi&oacute;n normal, caderas regulares, baja de estatura y con piernas de ensue&ntilde;o. Carlos no pudo evitar fijarse en sus pechos, aunque lo disimulo bastante bien; Raquel sab&iacute;a que estaba siendo analizada por completo por Carlos por lo cual hizo que el ego femenino se elevara; provocando que contoneara descaradamente cada vez que pasaba frente a &eacute;l. Carlos solo imaginaba lo que ser&iacute;a tenerla entre sus brazos y tomarla por la fuerza sin importarle nada; hab&iacute;a algo en ella que lo hab&iacute;a hechizado, y estaba dispuesto a hacerla suya a cualquier precio.<\/p>\n<p>Raquel lo llevo hasta el comedor y lo acompa&ntilde;o mientras &eacute;l com&iacute;a; entonces nuevamente le regalo con esa vocecita de virgen, unas palabras m&aacute;s:<\/p>\n<p>&quot;Siento tener que decirte que mi padre no regresara hasta dentro dos semanas&#8230; sali&oacute; de viaje por aldeas de al lado y pues si gustas puedes quedarte a dormir el tiempo que quieras&#8230; pues mi padre siempre me ha dicho que alg&uacute;n d&iacute;a ten&iacute;as que regresar; as&iacute; que te tiene un cuarto b&aacute;sicamente pensado para ti; claro, si no tienes alg&uacute;n otro plan&#8230;&quot;<\/p>\n<p>Carlos solo escuchaba, pensativo y mientras arrancaba pedazos a mordidas de la carne, solo pensaba en Raquel, quien se afanaba por mostrar sus atributos sin importarle nada; &eacute;l solo asinti&oacute; y dijo que pasar&iacute;a unos d&iacute;as en aquel lugar&#8230; puesto que necesitaba ver a su padrino, adem&aacute;s (pens&oacute; para s&iacute;) no me vendr&iacute;a mal unos d&iacute;as de buena comida y de una buena vista del escultural cuerpo de Raquel; cuando el termin&oacute;, pidi&oacute; que lo guiaran a su habitaci&oacute;n, para despu&eacute;s quitarse las botas pues ten&iacute;a intenciones de ba&ntilde;arse; tan solo se recost&oacute; un rato y cayo presa del sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de dejar a Carlos en su cuarto, Raquel pensaba en todo lo que &eacute;l le despertaba, nac&iacute;a algo muy dentro de ella un sentimiento, pero m&aacute;s que sentimiento era deseo; un deseo de tenerlo dentro de ella, de sentir sus besos, sus caricias, sus dedos tocando sus lugares prohibidos; as&iacute;, conforme los pensamientos de ella se iban desarrollando, se comenz&oacute; a acariciar y sus manos hicieron contacto con sus piernas, mientras que se dirig&iacute;a poco a poco por debajo de su falda.<\/p>\n<p>El trabajo de sus dedos solo hac&iacute;a que ella se excitara m&aacute;s a cada momento; hasta que sinti&oacute; como el fuego de su interior comenzaba a quemarle desde lo m&aacute;s profundo de sus entra&ntilde;as; provocando que dejara a un lado las bragas, permitiendo el acceso total a sus dedos. Su sexo estaba completamente h&uacute;medo y con ansiosa de recibir el miembro de Carlos, o al menos eso se imaginaba Raquel; poco a poco llego hasta su cl&iacute;toris el cual comenz&oacute; a estimular de una manera extraordinaria&hellip; pues era la primera vez que ella se masturbaba delante de un hombre y aunque estaba dormido, no pod&iacute;a dejar de sentir culpa y cierta mezcla de dolor, pues era pecado.<\/p>\n<p>Carlos se despert&oacute; con el sonido de la lluvia, azotando en el techo de aquella casa que seguramente abrigar&iacute;a sus intenciones con Raquel. Fue entonces cuando escucho unos gemidos ahogados en el sonido de la tormenta&hellip; unos sonidos guturales que proven&iacute;an de alg&uacute;n lugar de esa casa; intrigado sali&oacute; de su cuarto y comenz&oacute; a buscar el origen de dicho sonido, yendo a parar a la entrada de un cuarto cuya puerta estaba abierta.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creer lo que sus ojos ve&iacute;an, ah&iacute;, ante &eacute;l, estaba Raquel, con sus bragas en los tobillos y con una mano debajo de su falda y la otra acariciando uno de sus pechos, pellizcando ese pez&oacute;n, embelesado, solo se dedic&oacute; a observar y a acariciarse a su miembro, que ahora estaba m&aacute;s duro que al principio. Durante unos minutos de sobriedad, Carlos solo se quit&oacute; de ah&iacute;, y se encer&oacute; en su cuarto; Pens&oacute; durante un largo rato la situaci&oacute;n, se despoj&oacute; de sus ropas y se dirigi&oacute; a la ba&ntilde;era; mientras el agua recorr&iacute;a todo su cuerpo no pod&iacute;a apartar a Raquel de sus pensamientos; solo pensaba en sus manos hurgando en esa cueva&#8230; en penetrarla&#8230; y con ese pensamiento, solo consigui&oacute; excitarse mucho m&aacute;s y entonces se masturbo.<\/p>\n<p>Lentamente acaricio su miembro so&ntilde;ando con el momento que ella lo har&iacute;a por &eacute;l, se imagin&oacute; la calidez de su boca ingiriendo su tridente y en un instante exploto derramando toda su leche en sus manos. Cuando Carlos termin&oacute; de ba&ntilde;arse se dirigi&oacute; hacia su cama y se recost&oacute; as&iacute;, desnudo, no sab&iacute;a cu&aacute;les eran las costumbres de aquella casa, pero lascivo como se encontraba se jugar&iacute;a el todo por el todo. Decidi&oacute; ir al encuentro de Raquel sin importarle nada, la har&iacute;a suya a toda costa; era m&aacute;s de la media noche, todo estaba oscuro y solo se iluminaba la casa cada vez que un rayo part&iacute;a la oscuridad de la noche y el ruido de sus pisadas en el suelo de madera era sonoro. La casa estaba pr&aacute;cticamente sola, pues la servidumbre no se quedaba a dormir ah&iacute;; as&iacute;, en un arranque de valor, se dirigi&oacute; al cuarto de Raquel y abri&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>Ella estaba dormida y solo con un camis&oacute;n encima, pero pod&iacute;a marcarse claramente su exquisito cuerpo de mujer; &eacute;l, al verla se puso duro, tan duro que comenz&oacute; a dolerle su miembro; aventurado, comenz&oacute; a avanzar hacia la cama y lentamente aparto la sabana de Raquel, quien solo gimi&oacute; para sus adentros, &eacute;l al darse cuenta que a&uacute;n continuaba dormida comenz&oacute; a acariciar su piel, desde la cara, para despu&eacute;s dar paso a su cuello; poco a poco fue abarcando terreno, cuando lleg&oacute; a sus pechos, ella comenz&oacute; a jadear, su respiraci&oacute;n se hizo entrecortada. &Eacute;l comenz&oacute; a jugar con sus tetas, que se paraban reaccionando a las caricias de Carlos; empez&oacute; por rozarlas con las yemas de los dedos&#8230; as&iacute;&#8230; despu&eacute;s de un rato&#8230; se atrevi&oacute; a rozarlas con la lengua&#8230; y viendo que ella aun no despertaba&#8230; comenz&oacute; a besarlas pausadamente&#8230; pasando por todo el contorno de sus pechos hasta llegar nuevamente a sus pezones&#8230;de vez en cuando succionaba&#8230; gentilmente en el c&iacute;rculo alrededor de ellas e incluso cuando comprendi&oacute; que Raquel estaba profundamente dormida&#8230; comenz&oacute; a mordisquearlas; mientras que con su mano libre se atrevi&oacute; a pellizcar el seno que quedaba solo.<\/p>\n<p>Fue entonces que ella se movi&oacute; involuntariamente, pues a&uacute;n continuaba dormida y quedo boca arriba, con las piernas semiabiertas. Carlos entonces se atrevi&oacute; a m&aacute;s, busc&oacute; deliberadamente su cl&iacute;toris empezando a moverlo en c&iacute;rculos y comenz&oacute; a hurgar dentro de &eacute;l, con sus dedos, poco a poco se pusieron h&uacute;medas aquellas paredes que conten&iacute;an el secreto de la lujuria y el placer. Estaba excitado, nada le importaba y comenz&oacute; a lamerle esos jugos que brotaban cada vez que el acariciaba su sexo. Entonces &eacute;l sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacer, se puso encima de ella, le beso los labios y cuando el acomodo la punta de su palo en direcci&oacute;n a la gloria, le mordi&oacute; sus labios y de un solo golpe dejo ir su instrumento; Raquel solo dejos sentir un gemido y entonces abri&oacute; los ojos.<\/p>\n<p>Entre sue&ntilde;os sent&iacute;a lo que suced&iacute;a, pero nunca pens&oacute; que fuera real, pero al sentir dentro de ella aquel hombre, solo se asust&oacute;; y no fue sino hasta que comprendi&oacute; la situaci&oacute;n, cuando logro tranquilizarse. Pero despu&eacute;s de darse cuenta de lo que estaba pasando, solo lo tomo de la espalda y le encajo las u&ntilde;as; as&iacute;, comenzaron a transportarse a lugares infinitos del placer, &eacute;l era agresivo y primero la penetraba despacio para despu&eacute;s penetrarla hasta el fondo y sentir como su pene chocaba contra las paredes de su vagina; Raquel pod&iacute;a sentir el miembro erecto, lleno de amor y lascivia dentro de ella; sent&iacute;a el roce de los test&iacute;culos en sus nalgas, lo cual indicaba que estaba hasta adentro, en un momento, comenzaron a hacerlo m&aacute;s precipitadamente, m&aacute;s salvaje aun.<\/p>\n<p>Su ritmo aumento, mientras que &eacute;l, solo pensaba en llenar de leche el agujero de Raquel; ella solo se arqueo de espaldas para que el palo de Carlos la llenara completamente en su interior y cuando ambos sintieron que el final llegaba, se abrazaron fuerte, muy fuerte, mientras que el semen se tocaba las paredes vaginales. Ella con sed de placer, se dirigi&oacute; hasta su miembro y comenz&oacute; a acariciarlo, de una manera que aprecia ser una experta; despu&eacute;s de un rato de estimularlo, engullo completamente el tridente de Carlos quien solo cerraba los ojos y la agarraba de los cabellos para evitar que dejara de hacerlo, comenz&oacute; a jadear nuevamente, mientras ella le hacia el trabajo. &Eacute;l alcanzo su dureza nuevamente; parec&iacute;a que ni siquiera se hubiesen encontrado antes en una lucha de placer.<\/p>\n<p>Aquel hombre sinti&oacute; que se iba a correr en la boca de Raquel, y antes de eyacular, le dijo que no, la tomo de la cintura y la recost&oacute; nuevamente sobre su cama, poni&eacute;ndola en postura de cuatro patas y mientras ella le dec&iacute;a: &quot;hazme tuya, no importa por donde&#8230;&quot;, solo aplic&oacute; presi&oacute;n parcial y le dejo sentir su cabeza; ella al percibir que estaba siendo penetrada por atr&aacute;s solo le dijo: &quot;&iexcl;&iexcl;&iexcl;la quiero toda!!!&#8230; in&uacute;ndame de tu leche por delante y por detr&aacute;s&quot;&hellip; Carlos solo jugaba con la cabeza dentro de su culo, Raquel intento meterse ella sola aquel palo, &eacute;l no se lo permiti&oacute; y contin&uacute;o dando su castigo con tan solo la cabeza dentro del culo, que comenzaba a ceder ante el extra&ntilde;o que se habr&iacute;a paso&#8230; as&iacute; en un arranque de furia, ella intento reclamarle por qu&eacute; no la hab&iacute;a penetrado completamente y entonces solo se qued&oacute; a media palabra pues &eacute;l agarro su miembro y entro completamente todo su palo&#8230;<\/p>\n<p>Aquella vieja cama no aguantar&iacute;a mucho. Los gemidos que atravesaban la habitaci&oacute;n y el olor a sexo y los cuerpos ba&ntilde;ados en sudor dieron paso al movimiento r&iacute;tmico de meter y sacar el miembro de Carlos dentro del culo de Raquel; era objeto de obsesi&oacute;n de &eacute;l y ver como se tragaba hasta el tronco de su herramienta lo excito de tal modo que el movimiento duro muy poco, pues ambos comenzaron a sentir que llegaba el cl&iacute;max de aquella relaci&oacute;n; as&iacute; mientras entraba y sal&iacute;a su pene dentro del ano de ella, met&iacute;a sus dedos en el sexo de aquella hermosa mujer, jugosa y abierta para engullir nuevamente su pene si se lo propon&iacute;a.<\/p>\n<p>Por fin sinti&oacute; llegar el final y cuando Carlos presinti&oacute; que se correr&iacute;a, saco su palo del ano y la viro nuevamente para hacerla suya una &uacute;ltima vez por el frente, haciendo que su sexo se estremeciera y se mojara con sus propios jugos; el arma de Carlos, palpitaba dentro de ella y ella aprisionaba su cuerpo cerrando las piernas para impedir que jam&aacute;s saliera de ella. El cl&iacute;max llego, y mientras &eacute;l se manten&iacute;a encima de ella, pod&iacute;an sentir como los chorros de semen se escurr&iacute;an a lo largo de su entrada.<\/p>\n<p>Unos d&iacute;as despu&eacute;s y mucho sexo, llego su padre y encontr&oacute; a su hija muy feliz por lo que Carlos le hab&iacute;a hecho sentir. No tardaron muchos d&iacute;as cuando Carlos le pidi&oacute; al que era su padrino la mano de Raquel, el cual accedi&oacute; sin ninguna reticencia.<\/p>\n<p>Muchas gracias por leerme y espero que les gustara. Dejen comentario o valoraciones, se agradece mucho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Una historia medieval. 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