{"id":26913,"date":"2020-12-01T23:51:28","date_gmt":"2020-12-01T23:51:28","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-01T23:51:28","modified_gmt":"2020-12-01T23:51:28","slug":"adios-a-mi-secreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/adios-a-mi-secreto\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s a mi secreto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26913\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me penetr&oacute; fuerte, de un tir&oacute;n y hasta adentro. Mi recto y mi ano, apenas lubricados y humedecidos con mi deseo de olvidar su in&uacute;til virginidad, sintieron el dolor desgarrante, potente y casi insoportable de ser abiertos s&uacute;bitamente, sin piedad y sin misericordia, por un miembro tan hermoso, grande, grueso y caliente.<\/p>\n<p>Estaba junto a &eacute;l en su apartamento en el noveno nivel de un edificio, la habitaci&oacute;n era muy clara, en parte por los grandes ventanales que proporcionaban luz y un agradable viento que agitaba las cortinas, como por los espejos en las paredes y en el closet.<\/p>\n<p>Sintiendo el gran dolor de tener aquella deliciosa verga desflor&aacute;ndome, mir&eacute; hacia uno de los espejos y me vi a m&iacute; mismo acostado con el pecho sobre la cama, a medias vestido con una blusa vaquera a cuadros, la falda de mezclilla, corta y acampanada, levantada sobre mi espalda, mi tanga de encaje a la mitad de los muslos y unas hermosas sandalias planas doradas, con una tira entre los dedos pulgar e &iacute;ndice, que llegaba hasta el empeine y luego se divid&iacute;a a cada lado del tobillo para amarrarse en el tal&oacute;n y a la vez bajaba a la suela para fijar el pie.<\/p>\n<p>&Eacute;l estaba desnudo, sobre m&iacute;, con su cadera sobre mis nalgas descubiertas, empuj&aacute;ndose dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a sacar su pene de mi esf&iacute;nter. Las paredes de mi recto quedaron abiertas y dolidas tratando de cerrarse con mucha dificultad. La cabeza hinchada y ardiente de aquel manjar carnal quedo brevemente en la puerta de mi ano.<\/p>\n<p>Meti&oacute; la lengua en mi oreja. &ldquo;&iquest;te gusta?&rdquo;; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Me ard&iacute;a mucho su penetraci&oacute;n, yo a&uacute;n ten&iacute;a miedo, tanto de entregarme a un hombre por vez primera, como por haber revelado a alguien el secreto cuidadosamente guardado por tantos a&ntilde;os, ese de desear que la mujer que ten&iacute;a escondida dentro de m&iacute;, saliera de su escondite y me revelara yo, vestido como toda una dama, para alguien.<\/p>\n<p>A pesar del ardor y el dolor, mi deseo era m&aacute;s intenso: &ldquo;me duele tanto&rdquo;, respond&iacute;, &ldquo;Pero tu verga es un deleite, te lo suplico, hazme m&aacute;s mujer&rdquo;. Y empin&eacute; mi trasero, ofreci&eacute;ndoselo para que lo poseyera m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me dio una fuerte nalgada, me dijo &ldquo;lib&eacute;rate, no tengas m&aacute;s miedo, entr&eacute;gate completa&rdquo; y arremeti&oacute; de nuevo, una y otra y otra vez, en cada metida mis pulmones exhalaban excitados el aire en forma de gemidos. &Eacute;l era un semental y yo me sent&iacute;a una princesa virgen. Abr&iacute; m&aacute;s mis piernas y su pene me entr&oacute; con mayor comodidad, dobl&eacute; las rodillas y mis talones se posaron en sus nalgas, empuj&aacute;ndolo hacia dentro de m&iacute;. No quer&iacute;a que disminuyera ese placer.<\/p>\n<p>En el calor de las embestidas que me daba, sonre&iacute; recordando como hace apenas dos horas ni siquiera pensaba en entregar mi secreto a alguien, mucho menos, adem&aacute;s, que luego me estuviera poseyendo completamente.<\/p>\n<p>Ayer al salir de clases de la universidad, tanto &eacute;l como tres compa&ntilde;eros (incluyendo dos mujeres) y yo decidimos juntarnos en su apartamento para hacer una tarea de grupo. El horario convenido era las 4 de la tarde, pero &eacute;l (a quien le dir&eacute; en este relato &ldquo;mi hombre&rdquo;) me sugiri&oacute; que almorz&aacute;ramos a las 12:00 y repas&aacute;ramos otros temas.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a su apartamento, almorzamos r&aacute;pidamente, me cepill&eacute; los dientes y en su sala de estar comenzamos a leer y discutir sobre unos libros. Luego de un rato, mi hombre se acerc&oacute; a m&iacute; y se sent&oacute; a mi par. Me quit&oacute; los libros y los puso en la mesa. Me mir&oacute; fijamente a los ojos y me dijo: &ldquo;s&eacute; que guardas un secreto. Puedo verlo desde que te conoc&iacute;&rdquo;. Me extra&ntilde;&oacute;, pero no le hice caso, indic&aacute;ndole que estaba desvariando. Cuando trat&eacute; de tomar de nuevo el libro, me tom&oacute; de la mano, me acerc&oacute; hac&iacute;a &eacute;l y quiso besarme. Me negu&eacute;, lo empuj&eacute; y me levant&eacute; sorprendido, pero a la vez halagado. &ldquo;&iquest;Est&aacute;s loco?&rdquo; le pregunt&eacute; y presurosamente me dirig&iacute; a la puerta para salir de all&iacute;. Mi hombre me alcanz&oacute; y antes que llegara a la puerta me tom&oacute; de un brazo, me jal&oacute; hacia &eacute;l, me abraz&oacute;, me recost&oacute; sobre la pared y me dijo &ldquo;Quiero hacerte m&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; te pasa?&rdquo;, repliqu&eacute;, &ldquo;somos hombres&rdquo;. Intent&oacute; besarme. &ldquo;Dame un beso&rdquo;, orden&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Los &uacute;nicos que se besan son los hombres con las mujeres&rdquo;, le dije como buscando una ilusa excusa, pero a la vez sugiri&eacute;ndole que era lo que en verdad yo quer&iacute;a, fingiendo tratar de liberarme, pero sin querer hacerlo.<\/p>\n<p>Se detuvo, pero continuaba abraz&aacute;ndome, presionando contra mi cuerpo su pecho y su cintura, donde ya sent&iacute;a su miembro endurecerse. Me mir&oacute; a los ojos fijamente, no dijo nada. Mi respiraci&oacute;n estaba agitada. Supe que era el momento. Era ahora o nunca la oportunidad. &ldquo;Nunca se lo he dicho a nadie&rdquo;, dije con voz temblorosa y nerviosa, &ldquo;pero ya que me das esta oportunidad&hellip; quiero vestirme de mujer para ti como lo hago a solas y sin que nadie nunca me haya visto. As&iacute; podr&eacute; ser mujer para ti y besarte todo lo que quieras&rdquo;. Baj&eacute; la mirada y respir&eacute; agitadamente a causa de los nervios. Mi hombre me levant&oacute; con su mano la barbilla y nuevamente nos vimos a los ojos. &ldquo;Y ese es tu secreto&rdquo;. Me dijo sonriente.<\/p>\n<p>Me solt&oacute;. Me tom&oacute; de la mano y me llev&oacute; hacia una habitaci&oacute;n. Con una llave abri&oacute; un closet discreto y aparecieron cientos de vestidos, faldas, calzado, medias y muchas otras cosas. Tom&oacute; una percha y me la dio. Ten&iacute;a la falda de mezclilla y la blusa a cuadros. Se inclin&oacute; y me alcanz&oacute; los zapatos. &ldquo;Que travesti de closet puedes ser sin unas lindas sandalias. Estas son las m&aacute;s hermosas que he elegido para ti. Tus pies se sentir&aacute;n y ver&aacute;n hermosos&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Hab&iacute;as elegido?&rdquo;, pregunt&eacute; confuso.<\/p>\n<p>&ldquo;Nenita linda&rdquo;, me dijo, &ldquo;sab&iacute;a que este momento llegar&iacute;a. Vi a Genoveva desde que te conoc&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Genoveva?, No entiendo&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Genoveva es la mujer que llevas dentro. Ya basta de fingir&hellip; D&eacute;jala salir. Quiero verla, acariciarla, quiero que te olvides de tu masculinidad y te des permiso de liberarte para que conozcas tu verdadero lado femenino. Hoy no solo ver&aacute;s a Genoveva en el espejo, travisti&eacute;ndote a escondidas en casa de tus padres: hoy la enfrentar&aacute;s aqu&iacute;, ante m&iacute;, sin miedo, sin cr&iacute;ticas, sin presiones&rdquo;.<\/p>\n<p>Desaboton&oacute; mi camisa y yo lo dej&eacute; quit&aacute;rmela. Me zaf&eacute; las zapatillas deportivas que llevaba. Desabroch&oacute; el bot&oacute;n y el cierre de mis vaqueros y los baj&oacute; junto a mis calzoncillos. Qued&eacute; desnudo.<\/p>\n<p>&ldquo;Pero mira que miseria de miembro tienes&rdquo;, me dijo. Y era cierto, mi pene apenas excede las 2 pulgadas y con el miedo que sent&iacute;a se escond&iacute;a arrugado a&uacute;n m&aacute;s. &ldquo;Una mejor raz&oacute;n para que disfrutes por el otro lado&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&oacute; la tanga negra y con un toque de sus manos me pidi&oacute; que subiera las piernas para pon&eacute;rmela. Luego, me coloc&oacute; la falda y finalmente la blusa a cuadros. &ldquo;D&eacute;jame a mi ponerme las sandalias&rdquo;, supliqu&eacute;. &ldquo;Quiero ser yo quien ponga el toque especial para sentirme al fin travestida ante ti&rdquo;. Met&iacute; los pies en aquellas bellezas doradas. Una corriente el&eacute;ctrica de placer recorri&oacute; todo mi cuerpo. Eran no solo tan suaves, ventiladas y c&oacute;modas, sino adem&aacute;s tan femeninas, que mi esf&iacute;nter comenz&oacute; a lubricarse.<\/p>\n<p>Mientras terminaba de amarrarme las cintas a mis tobillos, me coloc&oacute; en la cabeza una peluca larga de color casta&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me tom&oacute; de la mano y me vi junto a &eacute;l en el espejo. Estaba hermosa. Con las manos entrelazadas me llev&oacute; a una gran puerta de vidrio, la abri&oacute; y esta daba al balc&oacute;n de su apartamento, salimos a &eacute;l y vi la ciudad. Un aire c&aacute;lido aireaba todo mi cuerpo y en especial mis pies que se cubr&iacute;an apenas por unas tiras de cuero.<\/p>\n<p>&ldquo;Juguemos&rdquo;, me dijo vi&eacute;ndome a los ojos &ldquo;&iquest;quieres ser mi novia?&rdquo;<\/p>\n<p>Emocionado le sonre&iacute;, colgu&eacute; mis brazos a su cuello, me acerqu&eacute; a &eacute;l y le respond&iacute;: &ldquo;quiero ser tu novia mi amor&rdquo;. Nos besamos con lenguas apasionadas en aquel balc&oacute;n, con el viento y la vista a la ciudad.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un buen rato, nuestros miembros erectos se tocaban por sobre la ropa. Me llev&oacute; a su cuarto, se deshizo en un segundo de toda su ropa y pude ver aquella golosina de carne, erecta, hinchada de tanta sangre dentro de &eacute;l. Iba a arrodillarme para mamarla, pero no me dej&oacute;. Me volte&oacute;, me tir&oacute; a la cama, me baj&oacute; a medias la tanga y, sent&iacute; verga dentro de mi por primera vez, tal como lo cuento al inicio de mi relato.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; bombe&aacute;ndome con rudeza. &ldquo;Gime y grita&rdquo;, me orden&oacute;. A lo cual obedec&iacute; con placer, agregando frases de &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; rico papito!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;me gusta tu verga!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;m&aacute;s duro!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;quiero tu leche!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;soy tuya!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;Dame hasta adentro!&rdquo; y otras que en mi locura ya no recuerdo.<\/p>\n<p>Cada embestida me desgarraba m&aacute;s las fibras de la entrada del culo. Mi desfloraci&oacute;n anal era total. En pocos minutos pas&eacute; de un chico normal a una nena, a una novia y a una mujer desvirgada con muchas ganas.<\/p>\n<p>Aceler&oacute; sus penetraciones. Sent&iacute; desde su rostro sus gotas de sudor cayendo sobre mi espalda y cabello. Su miembro se puso m&aacute;s duro y quemaba a&uacute;n m&aacute;s por su temperatura. Ambos gem&iacute;amos como enajenados. Mi peque&ntilde;o pene, sin estar erecto comenz&oacute; a derramar semen y sent&iacute; un orgasmo electrizarme el cuerpo, pero esta vez el protagonista principal era mi agujero siendo penetrado. Aceler&oacute; m&aacute;s y con un grito de placer mi hombre expeli&oacute; 5 chorros calientes de su delicioso yogur dentro de mi recto. En nuestra locura, me complement&oacute; 10 metidas r&aacute;pidas de verga m&aacute;s hasta que con un gemido finalmente me penetr&oacute; profundamente, qued&aacute;ndose as&iacute; un rato y desplom&aacute;ndose abatido sobre mi cuerpo.<\/p>\n<p>Sent&iacute; todo su peso sobre m&iacute; a la vez que su pene comenzaba a ser fl&aacute;cido. Me volte&eacute;, lo abrac&eacute; con mis brazos al cuello y mis piernas a su espalda. Lo bes&eacute;. &ldquo;gracias por descubrirme, por hacerme mujer y darme permiso de travestirme para ti&rdquo;, le dije mientras lo ve&iacute;a a los ojos. &ldquo;Apenas empiezas&rdquo; me respondi&oacute; &ldquo;recuerda que eres mi novia y cada vez te pedir&eacute; que te pongas m&aacute;s hermosa para m&iacute;&rdquo;. Me sac&oacute; del culo su miembro ya fl&aacute;cido y sent&iacute; el correr de su semen saliendo de mi ano.<\/p>\n<p>Tocaron el timbre. &iexcl;Eran los compa&ntilde;eros de estudio!<\/p>\n<p>&ldquo;Ya vienen, v&iacute;stete de nuevo&rdquo; orden&oacute;, &ldquo;yo los atiendo&rdquo;. Hizo una pausa y me vio a los ojos firmemente para continuar: &ldquo;mi Genoveva, ma&ntilde;ana te espero temprano para que te d&eacute; tiempo de maquillarte, depilarte y lucir otros vestidos que te tengo preparados. Disfrutar&aacute;s de muchas sandalias que tanto te gustan, model&aacute;ndolas para m&iacute;, ahora regresa a tu closet&rdquo;. Me dio un beso chupando mi labio inferior y se levant&oacute; para vestirse, mientras en el ba&ntilde;o yo ocultaba nuevamente entre ropas de hombre a Genoveva que, deliciosamente, por fin hab&iacute;a salido de su escondite secreto.<\/p>\n<p>Si llegaste hasta aqu&iacute;, no me queda m&aacute;s que agradecerte tu tiempo y enviarte un beso, escr&iacute;beme tus comentarios a genoveva.sexy@yahoo.es.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Me penetr&oacute; fuerte, de un tir&oacute;n y hasta adentro. 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