{"id":26923,"date":"2020-12-01T23:00:00","date_gmt":"2020-12-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-01T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-01T23:00:00","slug":"jacqueline-la-coqueta-y-erotica-jacqueline-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/jacqueline-la-coqueta-y-erotica-jacqueline-parte-1\/","title":{"rendered":"Jacqueline, la coqueta y er\u00f3tica Jacqueline (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26923\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Recordar a Jaqueline es recordar a la chica m&aacute;s extrovertida con la que me haya encontrado en la vida.&nbsp; Desde que la conoc&iacute; supe que era una chica &uacute;nica, especial&hellip; un tanto dif&iacute;cil al principio de entenderla, pero una vez superadas las ansiedades de esas expectativas que a uno le proyecta, las cosas pueden ser muy divertidas, aunque yo tambi&eacute;n a&ntilde;adir&iacute;a: intrigante.<\/p>\n<p>Cuando la conoc&iacute; ella ten&iacute;a 20 a&ntilde;os y yo rondaba los 32. Trabajaba como recepcionista en una compa&ntilde;&iacute;a que se encontraba cerca de mi oficina y cuyo due&ntilde;o para una navidad me la present&oacute; y desde entonces fue Jacqueline como una monta&ntilde;a rusa de emociones. No hablaba un ingl&eacute;s perfecto, pero desde que supo que yo hablaba espa&ntilde;ol su acercamiento fue total. Se me present&oacute; como espa&ntilde;ola, aunque tiempo despu&eacute;s supe que era mexicana. Hac&iacute;a ese acento de castilla, pero luego despu&eacute;s lo cambiaba a uno argentino o a uno colombiano&hellip; realmente era graciosa, pero adem&aacute;s de graciosa era una chica muy bella.<\/p>\n<p>No era muy alta, quiz&aacute; una altura promedio y con un cuerpo muy proporcionado a su altura. Chica de bello rostro con un cabello casta&ntilde;o que le llegaba a media espalda, ojos caf&eacute; y diminuta nariz, de boca peque&ntilde;a y labios gruesos y muy coquetos&hellip; realmente era una delicia verla sonre&iacute;r. Como dije, su rostro era muy atractivo y s&iacute; a eso le agregamos unos buenos melones y un trasero redondo de buena proporci&oacute;n, la convert&iacute;a en una chica que hac&iacute;a voltear las miradas. Y, adem&aacute;s Jaqueline ten&iacute;a m&aacute;s que su natural belleza, tambi&eacute;n sab&iacute;a vestirse y med&iacute;a muy bien las &eacute;pocas al igual que sus propias intensiones. Al principio pens&eacute; que era de esas chicas que llaman &ldquo;calienta huevos&rdquo;, pero s&iacute; verdaderamente le ca&iacute;as bien y hab&iacute;a qu&iacute;mica, te pod&iacute;a hacer gozar mucho m&aacute;s de lo que la imaginaci&oacute;n daba. Realmente yo no me lo esperaba, pues Jacqueline era ese coquetear constante y, no solo lo hac&iacute;a conmigo, lo hac&iacute;a con cualquiera que a ella se le pegara la gana.<\/p>\n<p>De sus labios escuch&eacute; que era casada y que ten&iacute;a una hija, pero a pesar de que conviv&iacute; con ella muchos momentos familiares en esos tres a&ntilde;os antes de moverme al otro lado del pa&iacute;s, nunca me present&oacute; a su esposo y s&iacute; conoc&iacute; a su hija, madre y hermanas, como tambi&eacute;n a algunos t&iacute;os y primos. Supe que le gustaba bromear y ten&iacute;a un esp&iacute;ritu travieso, muy juvenil, quiz&aacute; hasta podr&iacute;a decir infantil. Desde que la conoc&iacute; comenzamos a salir a comer juntos, y esta es la &uacute;nica chica que me recuerdo que me haya invitado, me haya ido a recoger a mi oficina y me haya pagado, literalmente pagado la cuenta del restaurante y luego despu&eacute;s la de alg&uacute;n motel. Con Jacqueline se pod&iacute;a esperar de todo, siempre estaba uno a la expectativa de lo que podr&iacute;a ocurrir con ella despu&eacute;s. En este medio he escrito m&aacute;s de 100 relatos con diferentes chicas con las que he vivido momentos &iacute;ntimos, con Jacqueline puedo escribir mil an&eacute;cdotas er&oacute;ticas, pues creo que ese debe ser su adjetivo: La er&oacute;tica Jacqueline.<\/p>\n<p>Recuerdo que la primera vez que me invit&oacute; a un asado, fue en honor al cumplea&ntilde;os de su hija apenas dos semanas de haberla conocido. Ese fue el primer d&iacute;a que me sent&iacute; inc&oacute;modo y no sab&iacute;a c&oacute;mo reaccionar o proceder. Me presentaba a su madre en una conversaci&oacute;n un tanto dif&iacute;cil de conllevar y sonaba a algo as&iacute;:<\/p>\n<p>-Madre, le presento a mi novio Tony&hellip; Antonio Zena.<\/p>\n<p>-&iquest;Tu novio Jacky?<\/p>\n<p>-Bueno madre&hellip; usted sabe. Es un decir, pero es algo m&aacute;s que mi novio si es lo que usted quiere saber.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mujer! Eso no lo necesito saber. &iexcl;No me hagas ruborizarme!<\/p>\n<p>Realmente no sab&iacute;a c&oacute;mo reaccionar y solo le di la mano y nos dimos el saludo de rigor. Solo me pregunt&eacute;: -Si esto hac&iacute;a con su madre y con un desconocido como yo &iquest;qu&eacute; se pod&iacute;a esperar cuando obtuviera m&aacute;s confianza? &ndash; No tuve que esperar mucho, pues la semana despu&eacute;s me recogi&oacute; para llevarme a un restaurante mexicano, del cual me hab&iacute;a hablado y donde me llev&eacute; tremenda sorpresa. Todo comenz&oacute; con su llamada telef&oacute;nica antes de que ella pasara a recogerme y su pl&aacute;tica fue algo as&iacute;:<\/p>\n<p>-Tony, llam&aacute;ndote para recordarte que paso por ti en dos horas. &iquest;C&oacute;mo te gustar&iacute;a que fuera vestida?<\/p>\n<p>-Jacqueline, como tu gustes&hellip;<\/p>\n<p>-No me quieres en nada en particular&hellip; pantalones, vestido formal, una faldita&hellip;<\/p>\n<p>-Jacqueline&hellip; como te sientas confortable.<\/p>\n<p>-Bueno, en ese caso me ir&eacute; con una minifalda y un bustier.<\/p>\n<p>-No te lo aconsejo&hellip; est&aacute; haciendo fr&iacute;o.<\/p>\n<p>-&iexcl;No importa! Es m&aacute;s&hellip; me ir&eacute; sin bragas y ver si caliento algo para que luego me caliente.<\/p>\n<p>-Como t&uacute; quieras Jacqueline.<\/p>\n<p>-Ok&hellip; como yo quiera. Te veo al rato y ahora me voy a depilar las cejas y otra cosita m&aacute;s.<\/p>\n<p>De esa manera eran las conversaciones con Jacqueline. Nunca le bajo de tono o nivel, aunque a veces pens&eacute; que le bajar&iacute;a conforme a las circunstancias, pero realmente me equivocaba&hellip; esta chica era la esencia del erotismo. Lleg&oacute; en su peque&ntilde;o autom&oacute;vil semi deportivo, el cual era un Toyota C&eacute;lica de color rojo del a&ntilde;o reciente y con caja de cambios. Recuerdo su broma, y ese d&iacute;a cambi&oacute; su acento castellano al chilango del Distrito Federal de M&eacute;xico: -Si le agarro su palanca, no crea que fue de intenci&oacute;n&hellip; solo llevo tres semanas con este coche. -Me hizo re&iacute;r, pero la verdad que estaba m&aacute;s concentrado de c&oacute;mo luc&iacute;a la bella Jacqueline.<\/p>\n<p>Obviamente le pod&iacute;a ver la frescura de sus hermosas piernas, pues en realidad llevaba una minifalda. No usaba mucho maquillaje, ella es hermosa por naturaleza. Pod&iacute;a ver su abdomen desnudo y plano con unas piedras brillantes alrededor de su ombligo&hellip; primera vez que las ve&iacute;a. Su bustier rojo era tan intenso como el color de su carro deportivo y pod&iacute;a ver su cadena de oro, siempre con un coraz&oacute;n rojo y, unos aretes de diamantes que hac&iacute;an brillar todo su rostro. Desde ese d&iacute;a siempre supe que manejaba con pies descalzos y ten&iacute;a bonitos pies, siempre detallados con la est&eacute;tica de una buena pedicura.<\/p>\n<p>Cuando salimos de su veh&iacute;culo, mir&eacute; la belleza de mujer que era Jacqueline. Si no era espa&ntilde;ola, en ese momento record&eacute; la m&uacute;sica de mi madre y aquel grupo quiz&aacute; olvidado para muchos: Los Churumbeles y su canci&oacute;n que sonaba a algo as&iacute;: &ldquo;La espa&ntilde;ola cuando besa, es que besa de verdad&hellip; el beso, el beso, el beso de Espa&ntilde;a&hellip; le puede dar un beso en la mano, o darle un beso de hermano, pero un beso de amor, no se lo dan a cualquiera. -No s&eacute; porque se me ven&iacute;a esa canci&oacute;n de mi infancia y siempre la voy a relacionar con la bella Jacqueline mexicana, pero de madre espa&ntilde;ola.<\/p>\n<p>Nos hicieron pasar a una mesa reservada por Jacqueline, la cual estaba en una especie de cub&iacute;culo que daba cierta privacidad. Nos atendieron muy bien y disfrut&aacute;bamos de los aperitivos y bebidas, pero esta chica parece que ten&iacute;a los tiempos muy bien controlados y, en una de esas me dice que debe recoger su celular que se le ha ca&iacute;do. Veo que se agacha en direcci&oacute;n al piso debajo de la mesa y llega el mesero y se escucha su voz diciendo en un timbre bien er&oacute;tico: &iexcl;Que rica la tienes mi amor?&hellip; &iquest;te gusta que te la bese as&iacute;?<\/p>\n<p>No estaba acostumbrado a este tipo de bromas o parodia, pero mir&eacute; a Jacqueline que se asom&oacute; debajo de la mesa, como limpi&aacute;ndose algo de su boca y me recuerdo exactamente sus palabras para el mesero: &iexcl;Disculpe! Estamos reci&eacute;n casados y usted sabe c&oacute;mo es esto en esos primeros d&iacute;as. -La verdad que no recuerdo que color obtuve en esa experiencia. Recuerdo que minutos despu&eacute;s, ya para terminar la cena y tomarnos la &uacute;ltima copa de champagne, no s&eacute; c&oacute;mo apareci&oacute; este bulto de color azul intenso por sobre la mesa y el mesero lo iba a recoger en ese instinto u obligaci&oacute;n de limpieza. Jacqueline sali&oacute; de repente diciendo: &iexcl;No&hellip; no se los lleve! Son los calzoncitos que mi marido me ha quitado y son muy de &eacute;l&hellip; o algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Un poco entonado no le di mucha importancia a lo que viv&iacute; esa noche. Jacqueline me fue a dejar a la oficina donde ten&iacute;a mi propio lugar donde dormir. No le insinu&eacute; que me la quer&iacute;a coger, aunque realmente mi verga se excitaba por ella, pero no quer&iacute;a mostrar ansiedad&hellip; siempre pens&eacute; que, si en ese momento se lo ped&iacute;a, o lo intentaba, ella se iba a esquivar. Desde un principio pens&eacute; que era una calienta huevos y s&iacute; que los calienta, pero en mi caso, era de tener paciencia y desesperar a la que intentaba desesperarme.<\/p>\n<p>Contin&uacute;a<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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