{"id":26930,"date":"2020-12-03T08:57:05","date_gmt":"2020-12-03T08:57:05","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-03T08:57:05","modified_gmt":"2020-12-03T08:57:05","slug":"caballero-de-la-lujuria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/caballero-de-la-lujuria\/","title":{"rendered":"Caballero de la lujuria"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26930\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Os traigo la historia de un caballero de reluciente armadura tan mujeriego encontrar&aacute; una sorpresa en la atractiva joven que encontr&oacute; en uno de sus viajes e intentara conquistarla. &iquest;Cazador cazado?<\/p>\n<p>Cenaron en una taberna donde las mesas, sillas, barra, paredes, techo&hellip; era todo de madera y agradable, los juglares sonaban de fondo. &Eacute;l escuchando embelesado la dulce voz de ella, hipnotizado por sus preciosos ojos mientras la escuchaba. Se tomaban las manos con delicadeza, se acariciaban los brazos, mientras se miraban a los ojos, desatinando las palabras. Todo un poco a prop&oacute;sito, un poco dej&aacute;ndose ir. Fall&aacute;ndoles la respiraci&oacute;n, desconcentrados.<\/p>\n<p>&Eacute;l se dio cuenta de que por varias horas hab&iacute;a llegado a descansar la cabeza, olvid&aacute;ndose de la misi&oacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de una buena cena y mientras sonaban las gaitas y tambores, fueron a bailar entrada la noche, en un sitio &iacute;ntimo y tranquilo. Bailando muy pegados. Calent&aacute;ndose hasta quemarse. &Eacute;l, apretando el culo de ella mientras se meneaban, movi&eacute;ndose embriagado, dominado por la danza de sus caderas. Dando vueltas y m&aacute;s vueltas, despacio. Despacio. Nervioso con el roce de sus labios contra los de &eacute;l, recibiendo sus besos entre risas, como peque&ntilde;os picotazos. Con la mirada perdida contemplando su sonrisa radiante, seductora y arrebatadoramente atractiva. Atontado mirando c&oacute;mo ella se apartaba, con un gesto de cabeza, el pelo de la cara. Respirando deprisa cuando entre paso y paso le hablaba al o&iacute;do, con susurros que le acariciaban la l&iacute;vido. Embriagado oy&eacute;ndola decir que le apetec&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>Aunque ya no quedaba casi nadie en el restaurante, se retiraron a un rinconcillo, porque no pod&iacute;an ya resistir el deseo de abrazarse y besarse, entre dos &aacute;rboles que hac&iacute;an de vigas del restaurante, sin prisa, sin detenerse. Embelesados al besarse penetrando con las lenguas, tragando su saliva, mordi&eacute;ndole ella, chup&aacute;ndola &eacute;l&#8230;<\/p>\n<p>Con el hormigueo en el cuello de los dientes de ella, &eacute;l volv&iacute;a a sentirse seducido, a gusto, derivando en sensaciones. &iquest;Pod&iacute;a estar realmente seguro de que ella no era una guerrera de sus enemigos y que todo estaba preparado desde el principio? Todos los detalles en que se hab&iacute;a fijado desde el primer d&iacute;a revelaban todo lo contrario: La forma de encontrarse en el camino, aquella hoguera en el bosque, hab&iacute;a tenido muchos momentos para deshacerse de &eacute;l.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; demonios, demasiado rebuscado! Llevaba muchas semanas sin apenas rozar a una mujer, y ahora que pod&iacute;a pasarlo bien con una incre&iacute;ble y delicada dama, empezaba a dudar. Abandon&oacute; ese pensamiento.<\/p>\n<p>En la habitaci&oacute;n de la posada, la abraz&oacute; por detr&aacute;s, acarici&aacute;ndola con manos fuertes y con delicadeza. Quit&aacute;ndole la ropa, pausadamente. Ella dejaba que las manos de &eacute;l empezasen a viajar por su cuerpo mientras la desnudaba. Desnuda. Desnudo. La deposit&oacute; suavemente sobre la cama. La cubr&iacute;a de besos, deslizaba su lengua por todo su cuerpo, sabore&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>Todo le llevaba a sentir un control absoluto. Las yemas de sus dedos recorr&iacute;an cada cent&iacute;metro de su piel, dando placer lenta y suavemente, llen&aacute;ndola de sensaciones poco a poco, haci&eacute;ndola jadear, haci&eacute;ndola suspirar profundamente. Llenando poco a poco de deseo irrefrenable toda la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Tranquilo y seguro de ser el due&ntilde;o de la situaci&oacute;n, sin darse cuenta, las sensaciones le inundaban y se dejaba llevar. Sinti&oacute; el regocijo inmenso cuando ella lo montaba y cabalgaba sobre &eacute;l, acariciando su pecho, domin&aacute;ndolo con sus caderas, haci&eacute;ndole moverse a su anhelo, manejando su cuerpo con pericia; pero ella siempre dejando que &eacute;l pensara al rev&eacute;s: que era &eacute;l el que la manejaba la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al penetrarla y o&iacute;r cambiar el ritmo de sus suspiros, le subi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la tensi&oacute;n. Notando el latido acelerado de los corazones, y todas sus sensaciones. El contacto h&uacute;medo y c&aacute;lido era rec&iacute;proco. Sus caricias internas, naturales, arrolladoras. Sucumb&iacute;a ante la explosi&oacute;n de est&iacute;mulos, perdi&oacute; el control, y parec&iacute;a que iba a eyacular con desenfreno. Pero no pudo eyacular ni un poquito, porque ella, por dentro, sab&iacute;a estrangular el miembro de &eacute;l sin mover las manos ni las piernas. Fascinante habilidad, ya la conoc&iacute;a, y le gustaba. Despu&eacute;s ella, sin perder el control, sigui&oacute; cabalgando sobre &eacute;l; sin perder el control, pero vibrando con fuerza, gimiendo, gritando, ara&ntilde;ando. La locura.<\/p>\n<p>Sin detenerse, al rato, &eacute;l sucumb&iacute;a de nuevo ante los est&iacute;mulos, perd&iacute;a el control, queriendo segregar su l&iacute;quido otra vez, desenfrenadamente. Y de nuevo no vaciaba ni un poquito, porque ella volv&iacute;a a estrangularlo por dentro. Y as&iacute;, con su secreta habilidad, iba cortando sus eyaculaciones, permiti&eacute;ndole casi alcanzar el orgasmo, pero sin dejarle llegar, domin&aacute;ndolo con su cuerpo, manejando el de &eacute;l a su antojo, haci&eacute;ndole perder la raz&oacute;n con sus encantos y sus delicias&#8230; As&iacute; durante lo que parecieron horas, d&aacute;ndole placer, dej&aacute;ndole abandonarse a su delirio, dej&aacute;ndole liberarse de todas sus tensiones, d&aacute;ndole confianza.<\/p>\n<p>A la cuarta sensaci&oacute;n en la que iba a salir todo su l&iacute;quido esencial, &eacute;l se sent&iacute;a agotado. No esperaba ya nada peligroso de ella, sucumbiendo una vez m&aacute;s ante la deliciosa suavidad de su piel, ante su anatom&iacute;a prodigiosa. Ella sab&iacute;a perfectamente que &eacute;l estaba tranquilo, y sab&iacute;a que era el momento de empezar con su plan.<\/p>\n<p>&Eacute;l estaba tumbado sobre ella en la cama, jadeando. Ella lo acog&iacute;a entre sus piernas, acariciando con sus muslos los costados de &eacute;l, pellizcando su pecho con las manos. Mientras lo deleitaba, su brazo se alarg&oacute; sigilosamente, alcanzando un objeto casi invisible pegado por detr&aacute;s al cabecero de la cama. Con una mano lo acariciaba, a modo de distracci&oacute;n. La otra mano portaba un peque&ntilde;o cuchillo. &Eacute;l no sospechaba ya nada, no sospechaba que los pellizcos sensuales que recib&iacute;a en el cuello ten&iacute;an un fin muy concreto. Ella lo hac&iacute;a enloquecer con estos pellizcos, conoc&iacute;a sus zonas er&oacute;genas a la perfecci&oacute;n, y era capaz de doblegar la voluntad de cualquier hombre entre sus caderas.<\/p>\n<p>Era el momento de conducirlo al orgasmo. Sus caricias aumentaron, aceler&oacute; el ritmo de sus caderas, notando c&oacute;mo &eacute;l empezaba a perder el control, sin dejar de mordisquear. Entre un pellizco y otro, &eacute;l no not&oacute; una punta fin&iacute;sima y corta rodeaba su cuello, buscando una peque&ntilde;a arteria con precisi&oacute;n perfecta. Ella sincroniz&oacute; la maniobra con el acercamiento al orgasmo de &eacute;l. Sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacer con su miembro para hacerle perder el control, para hacerlo eyacular con desenfreno.<\/p>\n<p>Lo apret&oacute; fuerte entre sus caderas, friccionando su miembro hasta la locura de atar, pellizc&aacute;ndolo con voluptuosidad enloquecedora. Esta vez ella no lo iba a detener, no lo iba a estrangular, al rev&eacute;s, friccionaba r&aacute;pidamente para provocar el brutal vaciado de sus genitales. &Eacute;l eyacul&oacute; con la fuerza de una bestia. Y justo al tiempo, ella deslizo, sin cortar, aquel peque&ntilde;o cuchillo por el cuello de &eacute;l. Incre&iacute;ble, una maniobra de guerrera profesional conocedora de sus capacidades. &Eacute;l estaba extasiado en su orgasmo, que solo notaba el frio acero por su cuello.<\/p>\n<p>Ella le dio vuelta con fuerza, para cabalgarlo encima, con &iacute;mpetu lujurioso, quiz&aacute; no estuvo disimulando todo el rato, al fin y al cabo. Agarrando las manos de &eacute;l, lo sujet&oacute; con fuerza contra la cama.<\/p>\n<p>&quot;Puedo vencerte, y te he vencido, te he vencido&#8230;&quot;. Su deliciosa voz retumbaba en toda la habitaci&oacute;n. Descabalgo de &eacute;l dej&aacute;ndose caer a su derecha y mir&aacute;ndole a los ojos le volvi&oacute; a repetir que &ldquo;lo venci&oacute;&rdquo;, que sab&iacute;a que era un mujeriego pero que consigui&oacute; desmontarle con sus movimientos.<\/p>\n<p>&Eacute;l la abrazo y la reconoci&oacute; que s&iacute;, que jam&aacute;s pens&oacute; que una mujer lo pod&iacute;a dominar tanto f&iacute;sica como mentalmente.<\/p>\n<p>Muchas gracias por leerme, dejar comentario y valoraci&oacute;n se agradece mucho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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