{"id":26938,"date":"2020-12-02T23:00:00","date_gmt":"2020-12-02T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-02T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-02T23:00:00","slug":"turno-de-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/turno-de-noche\/","title":{"rendered":"Turno de noche"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26938\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy enfermera y trabajo en un hospital. Hace un a&ntilde;o que estoy en el turno de noche, debido a que se respira m&aacute;s tranquilidad y el horario me permite tiempo para m&iacute;, adem&aacute;s de que mi cuenta bancaria tambi&eacute;n lo agradece. Tengo cuarenta y dos a&ntilde;os y estoy casada con dos hijos: uno de dieciocho y otro de diecis&eacute;is.<\/p>\n<p>Hace unos meses ingresaron en el turno de ma&ntilde;ana a un joven de treinta a&ntilde;os por accidente de moto. No fue aparatoso, pero sufri&oacute; un fuerte traumatismo que deriv&oacute; en un coma, por lo que se le remiti&oacute; a cuidados intensivos. Cuando inici&eacute; mi turno me pasaron el parte y le&iacute; su historial. No hab&iacute;a mucho que hacer, s&oacute;lo controlar que sus constantes fuesen estables y cambiar los goteros.<\/p>\n<p>Junto a la informaci&oacute;n oficial, tambi&eacute;n me enter&eacute; de la extraoficial, pues al parecer, era vox populi que el muchacho calzaba una herramienta fuera de lo com&uacute;n y eso caus&oacute; cierto revuelo entre las auxiliares. Nunca he hecho demasiado caso de los cotilleos, si bien es cierto que siempre se ha dicho que cuando el rio suena, agua lleva, de modo que como todas mis compa&ntilde;eras ya lo hab&iacute;an verificado, yo no iba a quedarme sin satisfacer mi curiosidad. A la una de la madrugada, cuando todo estaba en absoluta calma me anim&eacute; a comprobar la autenticidad de las habladur&iacute;as e hice a un lado la s&aacute;bana y a continuaci&oacute;n la bata confirmando que la realidad supera en ocasiones a los chismes. Una especie de serpiente ca&iacute;a hacia un lado y me qued&eacute; boquiabierta pensando que Dios hab&iacute;a sido muy generoso con aquel joven y sin embargo muy cicatero con otros.<\/p>\n<p>A pesar de saber que mi compa&ntilde;era estaba en planta, mir&eacute; hacia todos lados comprobando que no hab&iacute;a nadie por los alrededores y alentada por el morbo me anim&eacute; a brindarle una leve caricia a trav&eacute;s de aquella salchicha en estado de reposo. Despu&eacute;s la cog&iacute; con la mano sopes&aacute;ndola y a&uacute;n sobraba miembro para otra mano. Presion&eacute; sabiendo que no habr&iacute;a ninguna reacci&oacute;n por su parte y sus constantes continuaron sin ninguna alteraci&oacute;n. Volv&iacute; a dejarlo todo como estaba y segu&iacute; mi ronda.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;era me pregunt&oacute; si ya hab&iacute;a visto la nueva atracci&oacute;n de feria que hab&iacute;a en intensivos y yo no hice demasiado caso al comentario, aparentando indiferencia y fingiendo que estaba centrada en el trabajo, aun cuando tener aquel miembro en la mano y palparlo alter&oacute; mis bajos hasta el punto de tener que ir al lavabo a satisfacer la necesidad imperiosa de aplacar mis repentinos calores como si fuese una adolescente con las hormonas revueltas. Despu&eacute;s de liberar endorfinas segu&iacute; con mis tareas y visit&eacute; al convaleciente dos veces m&aacute;s antes de terminar mi turno para comprobar que todo estaba en orden.<\/p>\n<p>Al llegar a casa reclam&eacute; las atenciones de mi esposo y se extra&ntilde;&oacute; de mi comportamiento, sea como fuere no puso demasiadas objeciones, ni hizo demasiadas preguntas del motivo de mi euforia. Simplemente se puso a ello y tambi&eacute;n se benefici&oacute; de un extraordinario polvo.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente comprob&eacute; que el muchacho ya hab&iacute;a salido del coma y lo hab&iacute;an trasladado a planta y no s&eacute; por qu&eacute; agradec&iacute; que fuese en la m&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando atend&iacute; las tareas de mayor urgencia me dirig&iacute; a su habitaci&oacute;n para interesarme por su estado y conocerle. Le di un poco de conversaci&oacute;n con la intenci&oacute;n de empatizar con &eacute;l. Intentaba responder a mis preguntas, pero todav&iacute;a estaba conmocionado y los sedantes le provocaban un estado de letargo (conveniente en aquellos momentos) en el que ten&iacute;a dificultades para mantenerse despierto, de modo que no insist&iacute; demasiado, le cambi&eacute; el gotero y le dej&eacute; dormir.<\/p>\n<p>Al cabo de una hora regres&eacute; y vi que dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente. Me atrev&iacute; a separar las sabanas otra vez para velar por aquel patrimonio de la humanidad y por su estado. Mi osad&iacute;a hizo que dirigiera mi mano al falo en estado de reposo y se apoder&oacute; de &eacute;l. Presion&eacute; ligeramente aplic&aacute;ndole un sutil movimiento de masturbaci&oacute;n. No sab&iacute;a exactamente lo que pretend&iacute;a ni qu&eacute; esperar, &uacute;nicamente mis actos eran consecuencia de mis impulsos m&aacute;s b&aacute;sicos. Corr&iacute;a el riesgo de que despertara y podr&iacute;a tener problemas muy serios.<\/p>\n<p>Puede pensarse que aquel acto es una falta de &eacute;tica profesional muy grave, y no se andar&iacute;a muy lejos de la verdad. No es normal en m&iacute; semejante actitud, de hecho, nunca anteriormente me hab&iacute;a aventurado en una temeridad semejante, y mucho menos hab&iacute;a puesto en entredicho mi carrera profesional, as&iacute; como tampoco hab&iacute;a enga&ntilde;ado a mi esposo de ninguna de las maneras. Sin embargo, all&iacute; estaba yo ahora, una madre y esposa ejemplar masturbando a un hombre dormido, estimulada por su &oacute;rgano sexual.<\/p>\n<p>Al cabo de unos minutos me pareci&oacute; advertir que el miembro empezaba a ganar dureza y me detuve en el acto pensando que podr&iacute;a despertarse. Volv&iacute; a taparle y sal&iacute; con premura de la habitaci&oacute;n dirigi&eacute;ndome nuevamente al ba&ntilde;o para aliviar mi atormentado sexo.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; a casa a las siete de la ma&ntilde;ana volv&iacute; a reclamar las atenciones de mi esposo y echamos otro polvazo digno de comparaci&oacute;n con nuestros mejores tiempos, eso s&iacute;, potenciado por mis fantas&iacute;as en las que era pose&iacute;da salvajemente por aquel semental encamado. Mi nueva y fren&eacute;tica actividad sexual reactiv&oacute; nuestra relaci&oacute;n y ambos comprobamos que se reforz&oacute;, tanto a nivel sexual como familiar.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente mi decepci&oacute;n se vino abajo. Cuando entr&eacute; en la habitaci&oacute;n estaba su novia haci&eacute;ndole compa&ntilde;&iacute;a. Los primeros d&iacute;as no pod&iacute;an verlo, excepto una hora en cuidados intensivos, y cuando lo llevaron a planta, sus familiares se quedaban durante el d&iacute;a, por eso me extra&ntilde;&oacute; y, al mismo tiempo frustr&oacute; mis prop&oacute;sitos, por tanto, tuve que hacer mis visitas rutinarias dejando de lado mis impulsos m&aacute;s ardientes.<\/p>\n<p>Afortunadamente la muchacha esa semana tambi&eacute;n ten&iacute;a en su trabajo el turno de noche y aprovechaba el d&iacute;a para estar con su novio y atenderle, por consiguiente, las noches lo dejaba en manos de las enfermeras, en este caso, las m&iacute;as.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; tuve la oportunidad de charlar brevemente con &eacute;l, pero todav&iacute;a estaba aturdido a pesar de que ya se le hab&iacute;a quitado medicaci&oacute;n. Volv&iacute; al cabo de una hora y repet&iacute; mi ritual. Me apoder&eacute; del badajo y deslic&eacute; mi mano acariciando toda su envergadura, mientras con la otra mano me vi obligada a darle placer a mi entrepierna. Mi respiraci&oacute;n se aceler&oacute; al tiempo que mis dedos se perd&iacute;an dentro de mi sexo.<\/p>\n<p>Sin saber por qu&eacute;, presa del delirio y de la insensatez, me aproxim&eacute; para introduc&iacute;rmelo en la boca y empec&eacute; a hacerle una mamada a aquella fl&aacute;cida salchicha sin dejar por ello de darme placer con mis dedos. Poco a poco mi entusiasmo se increment&oacute; y not&eacute; como el miembro iba endureci&eacute;ndose en mi boca. Lo sensato hubiese sido parar, dejarlo todo como estaba y salir de all&iacute;, eso era lo que dictaba mi raz&oacute;n, por el contrario, mis deseos estaban en desacuerdo y se dejaron llevar por la lujuria actuando con una temeridad de la que yo en esos momentos no era realmente consciente.<\/p>\n<p>La verga ganaba rigidez mientras me afanaba en la faena. La cog&iacute; de la base y contempl&eacute; su envergadura, a continuaci&oacute;n me volte&eacute; y vi los ojos del muchacho como me observaban mientras me aferraba a su polla. Mi coraz&oacute;n se aceler&oacute;. No sab&iacute;a si continuar porque no alcanzaba a descifrar su escrutadora mirada.<\/p>\n<p>Desconoc&iacute;a si era de aprobaci&oacute;n o de disconformidad por mi libertina actitud, pero cuando su mano cogi&oacute; mi cabeza inst&aacute;ndome a seguir, todas mis dudas se disiparon y continu&eacute; con mi tarea de tragarme aquel pil&oacute;n de carne palpitante, y despu&eacute;s de diez minutos dedicados a la mejor mamada de mi vida, su esencia inund&oacute; mi boca. Al mismo tiempo que manaba la leche de su verga, la dejaba resbalar por la comisura. Con los labios pringosos de semen le mir&eacute; para ver su cara de aprobaci&oacute;n y le dediqu&eacute; una c&oacute;mplice sonrisa que me devolvi&oacute; con cara de satisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin embargo, mi cuerpo se encontraba ahora en plena ebullici&oacute;n. Me limpi&eacute; la boca con unos Kleenex y sal&iacute; de la habitaci&oacute;n un poco avergonzada, sin embargo no fue impedimento para que me dirigiera a los lavabos para aplacar la olla a presi&oacute;n que se agitaba en mi interior. En las siguientes rondas estaba pl&aacute;cidamente dormido y no quise despertarlo.<\/p>\n<p>Como iba siendo habitual en los &uacute;ltimos d&iacute;as, al llegar a casa viol&eacute; literalmente a mi marido impulsada por mis fantas&iacute;as. No s&eacute; qu&eacute; pensar&iacute;a &eacute;l que me estaba pasando, quiz&aacute;s que hab&iacute;a llegado el momento de retomar nuestra actividad sexual mermada por tantos a&ntilde;os de apat&iacute;a por mi parte. Sospecho que todas las mujeres hemos sufrido un impasse cuando nos hemos tenido que ocupar de nuestros hijos, dejando de lado otras necesidades conyugales. Dej&eacute; que pensara que llegaba la etapa de reemprender el sexo que hab&iacute;amos dejado un poco de lado. Sent&iacute; remordimientos porque le estaba siendo infiel, sin embargo intent&eacute; verlo con positividad, pues si con ello nos benefici&aacute;bamos ambos, mejor que mejor.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; al trabajo con energ&iacute;as renovadas dispuesta a repetir mi haza&ntilde;a y al relevar a mi compa&ntilde;era del turno anterior, me comunic&oacute; que seguramente al paciente se le iba a dar el alta al d&iacute;a siguiente, por lo que la noticia me apen&oacute;. Indudablemente me alegr&eacute; por &eacute;l, considerando que su estado hab&iacute;a sufrido una mejor&iacute;a sorprendente, y teniendo en cuenta que lleg&oacute; con un coma del cual cab&iacute;a pensar lo peor.<\/p>\n<p>Agradec&iacute; que tampoco le acompa&ntilde;ara nadie esa noche, eso me permit&iacute;a una &uacute;ltima oportunidad con &eacute;l. Lo vi completamente repuesto y ya le hab&iacute;an quitado todos los goteros. S&oacute;lo tomaba un relajante para descansar. Quise saber m&aacute;s de &eacute;l e incluso estuve a punto de pedirle su n&uacute;mero de tel&eacute;fono, pero no me atrev&iacute;. Hab&iacute;a sido osada para cosas peores, sin embargo no me decid&iacute; a eso, posiblemente porque &eacute;l me ver&iacute;a como una madura insatisfecha con ganas de que alguien le diese el placer que en casa no recib&iacute;a.<\/p>\n<p>Aunque mi figura no es la de una modelo, tampoco puedo quejarme de mi cuerpo. Mido uno cincuenta y cinco y peso cincuenta y ocho kilos. M&aacute;s o menos todo est&aacute; compensado y en su sitio y, aunque no soy delgada, tampoco tengo un exceso de peso y pienso que todav&iacute;a soy atractiva para muchos hombres. En cambio, la novia del muchacho era notablemente m&aacute;s atractiva y estilizada, por tanto, no cab&iacute;a ninguna duda respecto a quien preferir&iacute;a el muchacho, considerando que pedirle el tel&eacute;fono me calificaba a m&iacute; como una casada buscona e insatisfecha, por consiguiente desist&iacute;.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; c&oacute;mo se encontraba esa noche y me respondi&oacute; que de momento no tan bien como la anterior, y una sonrisa se le dibuj&oacute; de oreja a oreja, de ah&iacute; que me decidiera a prescindir de los pre&aacute;mbulos y bajara la s&aacute;bana para encontrarme con su mano cogi&eacute;ndose el garrote en plena erecci&oacute;n. Seguramente estaba a la espera de mi llegada deseando continuar donde lo hab&iacute;amos dejado la noche anterior. Por otro lado, creo que se percat&oacute; de c&oacute;mo mi boca se abri&oacute; involuntariamente al observar su polla de caballo completamente tiesa, pero me dio igual. Mi mano se apoder&oacute; del inhiesto falo e inici&eacute; un movimiento repetitivo al tiempo que ve&iacute;a el goce que reflejaba su cara.<\/p>\n<p>Sin poder evitarlo me arrodille en la cama y me dediqu&eacute; a hacerle una mamada en la que sus gemidos eran reflejo del placer que le provocaba. Al mismo tiempo, su mano incursionaba por debajo de mi bata para llegar a las zonas h&uacute;medas. No s&eacute; si fue la mejor felaci&oacute;n de su vida o una m&aacute;s, lo que tengo claro es que yo nunca hab&iacute;a tenido una verga semejante, ni en mi mano, ni en mi boca, y mucho menos dentro de m&iacute;. Si los d&iacute;as anteriores estaba encendida, ese d&iacute;a no s&eacute; calificar como me encontraba. Mis flujos manaban de mi sexo sin contenci&oacute;n de ning&uacute;n tipo.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; las medias y las bragas desesperadamente y me posicion&eacute; sobre aquel tronco. Lo cog&iacute; primero para tantear el canal, aproxim&aacute;ndolo a la entrada y fui dej&aacute;ndome caer lentamente sintiendo como penetraba cada cent&iacute;metro de aquel cimbrel. Mi suspiro fue una fiel transcripci&oacute;n del placer que me produc&iacute;a tener su polla dentro de m&iacute;, pero no contenta con ello, inici&eacute; un movimiento lento de arriba abajo y de lado a lado, mientras sus manos desabrochaban mi bata y se aferraban a mis pechos. Poco a poco sent&iacute; la necesidad de acelerar el ritmo saltando encima de &eacute;l como una amazona y gimiendo irremediablemente.<\/p>\n<p>Aunque era dif&iacute;cil que alguien entrase, puesto que cada una ten&iacute;amos la asignaci&oacute;n de nuestras tareas, no quer&iacute;a que mis gemidos me delataran, pues la quietud en esos momentos en los pasillos era total y mis fren&eacute;ticos gemidos originados por el fulgor de los embates en mi sexo, eran un peligro que perturbaba la paz del lugar, de modo que tuve que contenerme para no gritar de placer cuando un poderoso orgasmo golpe&oacute; mis entra&ntilde;as y se apoder&oacute; de todas las terminaciones nerviosas de mi cuerpo, y unos segundos despu&eacute;s not&eacute; las convulsiones de su verga eyaculando dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; encima de &eacute;l exhausta con su miembro todav&iacute;a en mi interior, y poco a poco fue perdiendo rigidez hasta que se sali&oacute;, lo que provoc&oacute; un sonoro pedo, y con &eacute;l, su esencia mezclada con mis flujos escaparon del orificio. Despu&eacute;s de la euforia vino la calma y reconsider&eacute; mi conducta, pensando en que me hab&iacute;a convertido en una depravada, pero la dicha de la que mi cuerpo se benefici&oacute; alej&oacute; moment&aacute;neamente los pensamientos adversos. Cuando me recompuse me vest&iacute; con premura y me desped&iacute; de &eacute;l y fui a lavarme para despu&eacute;s volver a mis obligaciones.<\/p>\n<p>Mientras finalizaba mi jornada me replante&eacute; de nuevo el hecho de pasarnos los n&uacute;meros de tel&eacute;fono porque ahora estaba segura de que yo tambi&eacute;n le gustaba a &eacute;l y la atracci&oacute;n era mutua, sin embargo una vocecita en mi interior me advirti&oacute; que era el momento de poner fin, pues era sabido que cuando no se sabe parar a tiempo en estos casos, pronto surgen las consecuencias, o lo que es lo mismo, quien juega con fuego, pronto acabar&aacute; quem&aacute;ndose, y yo tengo una familia de la que estoy orgullosa y no quiero destruir.<\/p>\n<p>Para m&iacute; fue una aventura incre&iacute;ble, la mayor locura que hecho hasta el momento y no s&eacute; si volver&iacute;a a repetirlo. Supongo que si me surgiera la oportunidad, no la rechazar&iacute;a. Lo que tengo claro es que yo no la buscar&eacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la experiencia, mi vida sexual mejor&oacute;, pero poco a poco las aguas turbulentas volvieron a la calma. No s&eacute; si aquella vivencia repercuti&oacute; de alg&uacute;n modo en mi vida conyugal, en cualquier caso, ahora disfruto m&aacute;s que antes y mi mente es m&aacute;s abierta con respecto al sexo, aunque pens&aacute;ndolo bien&hellip; no s&oacute;lo mi mente&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Soy enfermera y trabajo en un hospital. Hace un a&ntilde;o que estoy en el turno de noche, debido a que se respira m&aacute;s tranquilidad y el horario me permite tiempo para m&iacute;, adem&aacute;s de que mi cuenta bancaria tambi&eacute;n lo agradece. 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