{"id":26965,"date":"2020-12-03T23:00:00","date_gmt":"2020-12-03T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-03T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-03T23:00:00","slug":"jacqueline-la-coqueta-y-erotica-jacqueline-parte-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/jacqueline-la-coqueta-y-erotica-jacqueline-parte-3\/","title":{"rendered":"Jacqueline: la coqueta y er\u00f3tica Jacqueline (Parte 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26965\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya hab&iacute;an pasado varios meses y Jacqueline siempre me manten&iacute;a con esas emociones que llegaban como las expectativas infantiles de la sorpresa. Me gustaba su juego y no s&eacute; si lo hac&iacute;a por la prudencia, por las intenciones de torturarme y acorralarme entre las ansiedades, pero no me importaba pues por aquellos d&iacute;as estaba descubriendo las avenidas amplias de volver a ser soltero y, no me iba tan mal. Las erecciones que Jacqueline me provocaba al coquetearme, ya sea de una forma verbal o f&iacute;sica, ten&iacute;an los seguros desahogos en chicas como la bella rubia Grace, la hondure&ntilde;a Yoseline, su compatriota y bella mexicana Marisela, por mencionar a las que m&aacute;s recuerdo. Pero ah&iacute; estaba en el juego de Jacqueline y despu&eacute;s de varios almuerzos y encuentros, despu&eacute;s de cuatro meses solo me hab&iacute;a ofrecido que besara sus labios y que tocara los otros de su hirviente y juvenil sexo.<\/p>\n<p>Por esos d&iacute;as me invit&oacute; a que le acompa&ntilde;ara a su modista, pues deber&iacute;a de medirse algunos vestidos que hab&iacute;a ordenado. Hab&iacute;amos ido a almorzar y camino para que ella me fuera a dejar a mi oficina, quedaba esta plaza comercial donde estaba su modista. Le salud&oacute; una se&ntilde;ora que andaba pellizcando las apariencias de una quinta d&eacute;cada, una mujer muy elegante que al verme me dio una de esas miradas que puedes sentir cubri&oacute; sin casi disimular desde la punta de mis zapatos al tope de mi coronilla. Jacqueline me present&oacute; como su novio y por primera vez a mis 33 a&ntilde;os me sent&iacute;a inc&oacute;modo que una chica de 20, con apariencia de quincea&ntilde;era me presentara como su novio. Imaginaba lo que esta mujer pensaba de m&iacute;, pues yo estuve al otro lado de la moneda d&eacute;cada atr&aacute;s con mujeres que cuando yo ten&iacute;a 18 o 20, miraba ya en los rostros de la bella y sensual Desiree, el rostro de una mujer madura y para mi a esa edad, ya Desiree era una mujer que impon&iacute;a respeto y que yo ya consideraba como una mujer mayor. Hoy que he atravesado el medio siglo de vida, veo a una mujer de 33 como a una jovenzuela y a una de 20 todav&iacute;a en esa metamorfosis infantil. Jacqueline me mir&oacute; pensativo y me dijo acerc&aacute;ndose a mi o&iacute;do:<\/p>\n<p>-&iexcl;Le gustas a la se&ntilde;ora&hellip; te come con esa mirada!<\/p>\n<p>-Pens&eacute; que me miraba de esa manera porque presiento que se hace esa pregunta interior: &iquest;Qu&eacute; hace este viejo con esta jovencita? &ndash; Y Jacqueline sonr&iacute;e.<\/p>\n<p>-&iquest;De veras te consideras un hombre viejo?<\/p>\n<p>-Mucho mayor que t&uacute;&hellip; de seguro. &ndash; vuelve a sonre&iacute;r.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora la hace pasar a una habitaci&oacute;n donde Jacqueline debe probarse los nuevos vestidos. Es Jacqueline quien me pide que la acompa&ntilde;e y veo que hay un peque&ntilde;o sof&aacute;, una de las paredes es un espejo gigantesco, hay un cancel en la otra pared opuesta y donde Jacqueline podr&aacute; desvestirse y probarse los nuevos vestidos. La mujer le lleva las nuevas confecciones y Jacqueline me llama para que le asista a desabrochar su brasier. Este d&iacute;a vest&iacute;a uno de esos overoles que le hac&iacute;an ver m&aacute;s juvenil y Jacqueline ya se hab&iacute;a despojado de ellos y solo la encontraba con sus bragas estilo bikini de un color beige que al principio pens&eacute; que se encontraba desnuda de esa parte, el brasier era del mismo color y le asist&iacute; en desabrocharlo.<\/p>\n<p>Sus pechos ten&iacute;an una medida espectacular y siempre ten&iacute;a en mente que eran la obra de alg&uacute;n cirujano pl&aacute;stico, pero no reconciliaba esa idea, pues Jacqueline tan solo ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Hice como que quer&iacute;a evitar mirarla, pero esta mujer es una tentaci&oacute;n que es imposible hacerlo. Pude ver esa piel corrugada de un caf&eacute; rosa de su areola, sus pezones estaban erectos y Jacqueline sosten&iacute;a sus dos hermosos pechos con sus peque&ntilde;as manos. Me iba a retirar despu&eacute;s de colgar su brasier y escucho que me dice: &iexcl;Cari&ntilde;o&hellip; ay&uacute;dame a vestirme! -Y luego dice algo que plenamente me inc&oacute;modo, pues realmente no me lo esperaba, especialmente estando frente a una mujer mayor y para m&iacute;, adem&aacute;s de que era mayor tambi&eacute;n era desconocida. Jacqueline de una forma simple, pero con una iron&iacute;a er&oacute;tica le dice a la modista: -Estos hombres&hellip; que bien como ans&iacute;an desvestirnos, pero para ayudarnos a vestir&hellip; ah&iacute; nos ignoran. -Y Jacqueline me sonre&iacute;a con esa mirada picara y preciosa. Estuvimos en esa rutina de pruebas por unos 40 minutos, donde la bella y er&oacute;tica Jacqueline me brind&oacute; un espect&aacute;culo para que yo la viese ese d&iacute;a semidesnuda. Por suerte, puede ocultar mi erecci&oacute;n, pues esa es la ventaja de usar trajes o sacos de vestir.<\/p>\n<p>No s&eacute; si Jacqueline me exageraba o me ment&iacute;a, pero debido a que ya le hab&iacute;a visto los pechos desnudos y creo que conoc&iacute;a a su modista por algunos a&ntilde;os, mientras se probaba aquellas confecciones me hablaba de que debido al crecimiento de sus pechos y de su trasero en sus a&ntilde;os de pubertad, dej&oacute; de practicar ballet pues sus dedos de los pies no pod&iacute;an ya en sostener ese peso adicional. La modista, que en ese d&iacute;a supe tambi&eacute;n era la modista de su hermana mayor y madre, dijo algo que me hizo llamar la atenci&oacute;n: &iexcl;A esta mujer le asent&oacute; muy bien llegar a ser madre muy joven! De repente un d&iacute;a la vi hecha toda una mujer que hasta llegu&eacute; a pensar que todo aquello que resaltaba ten&iacute;a que ver con la cirug&iacute;a pl&aacute;stica. &ndash; La cuenta de los tres vestidos eran alrededor de unos $800.00 d&oacute;lares, los cuales me ofrec&iacute; en pagar, pero Jacqueline intervino y me dijo de esta manera: &iexcl;Disculp&eacute; Sr. Zena! Muy su mujer puedo ser, pero mientras no lo confirme ning&uacute;n documento, yo me valgo por mi misma. Gracias, pero no puedo aceptarlo. &ndash; concluy&oacute; diciendo.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a sonar autoritaria pero la mayor&iacute;a del tiempo era una chica muy melosa. Le molestaba que la compararan con esa actriz juvenil mexicana Thal&iacute;a, quien cuando la vi por primera vez en una fotograf&iacute;a, me pareci&oacute; una chica muy guapa y sensual y s&iacute; ten&iacute;a algunas facciones muy parecidas, pero definitivamente Jacqueline era mas voluptuosa que la sensual Thal&iacute;a, pero al igual que la actriz ten&iacute;a una llamativa cintura. No recuerdo haberla visto nunca vistiendo lo mismo, excepto las veces que luc&iacute;a sus jeans bien ajustados y que era una delicia verla en ellos, especialmente s&iacute; solo usaba bustier o esas peque&ntilde;as blusas que me dejaban verla con su ombligo adornada de sus piedras brillantes. Siempre me cuestionaba como pod&iacute;a hacerse de todo aquello que hasta un d&iacute;a llegu&eacute; a pensar que se dedicaba parcialmente al sexo de paga de la alta clase. No ten&iacute;a un coche muy caro que digamos, pero en los tres a&ntilde;os que la conoc&iacute; siempre cambi&oacute; su coche al a&ntilde;o m&aacute;s reciente. Luc&iacute;a siempre alguna diferente joya y bonitos atuendos confeccionados especialmente para ella o esa ropa de marca que venden los departamentos populares de la alta clase. Viv&iacute;a en un condominio en un lugar que se pod&iacute;a decir de media clase alta, pero que no se pod&iacute;an sostener todos estos lujos con un salario de recepcionista. Su esposo al que nunca conoc&iacute; deber&iacute;a ser el que pagaba todas aquellas cosas. Tiempo despu&eacute;s entend&iacute;a de donde proven&iacute;a todo eso.<\/p>\n<p>Hasta el momento creo que nunca estuvo casada, pues sal&iacute;a conmigo a todas horas de los d&iacute;as sin ninguna preocupaci&oacute;n. Un d&iacute;a me la encontr&eacute; con alguien m&aacute;s por pura casualidad en un restaurante cuando yo tambi&eacute;n me miraba con su compatriota Marisela, quien tambi&eacute;n era muy bella y con un cuerpo igual de espectacular. A diferencia con Jacqueline, Marisela si era casada y ten&iacute;a cuatro hijos a sus 27 a&ntilde;os, sorpresa que me llev&eacute; cuando lo descubr&iacute;, pues Marisela nunca me habl&oacute; de hijos, mucho menos que hab&iacute;a parido cuatro. La verdad que se me hizo dif&iacute;cil de creerlo, pues esta mujer ten&iacute;a un cuerpo de doncella espectacular. Ese d&iacute;a que nos vimos el uno con el otro con diferentes parejas, ni ella ni yo intentamos hacer contacto, aunque el d&iacute;a siguiente me cuestion&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres provocarme celos?<\/p>\n<p>-&iexcl;Para nada! Esa chica es representante de ventas&hellip; cuestiones de negocios.<\/p>\n<p>-&iexcl;A las ocho de la noche!<\/p>\n<p>-Jacqueline, hay veces que desayuno a las seis de la ma&ntilde;ana con un cliente y ceno y voy a cocteles hasta medianoche.<\/p>\n<p>-&iexcl;Siempre has tenido en tu vida las excusas perfectas!<\/p>\n<p>-&iquest;Si est&aacute;s celosa?<\/p>\n<p>-&iexcl;No! &iquest;Y t&uacute; no me vas a preguntar nada de mi compa&ntilde;&iacute;a de esa noche? &iexcl;Quiz&aacute; no te importo! &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>-No tengo por cuestionar nada&hellip; siempre he pensado Jacqueline que me someto a tu juego y nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;No te caus&oacute; un poquito de celos verme con otro hombre?<\/p>\n<p>-No&hellip; Pens&eacute; que era tu esposo. T&uacute; me hablas de &eacute;l todo el tiempo y es por eso por lo que pienso que lo tuyo es nada m&aacute;s que un juego. -Y escuch&eacute; como el tono del tel&eacute;fono desapareci&oacute;. Me colg&oacute;.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a conoc&iacute; a la Jacqueline infantil y caprichosa y no intent&eacute; en marcarle o buscarle d&iacute;as despu&eacute;s. Pas&oacute; un mes y un d&iacute;a se aparece la recepcionista con un ramo de rosas rojas. Nunca nadie en la vida me hab&iacute;a enviado flores&hellip; me parec&iacute;a inusual: &iquest;Una mujer envi&aacute;ndole rosas a un hombre? Yo nunca le hab&iacute;a enviado rosas, a pesar de que sab&iacute;a que muchos de sus admiradores se las enviaban todo el tiempo. Me propuse no contactarla y la segu&iacute; ignorando. Dos d&iacute;as despu&eacute;s la misma recepcionista sub&iacute;a con otro ramo de rosas, el cual tambi&eacute;n ignor&eacute; en enviar las gracias y por pura coincidencia, ese fin de semana tomaba mis vacaciones y las cuales ya hab&iacute;a agendado para visitar la tierra de mi padre y me fui con mi hijo a la bella ciudad de la loba: Roma. Regres&eacute; dos semanas despu&eacute;s, solo para partir una semana m&aacute;s a la ciudad de Canc&uacute;n en M&eacute;xico y la misma recepcionista me contaba que hab&iacute;an tenido que tirar el resto de las rosas que envi&oacute; Jacqueline.<\/p>\n<p>No la vi por dos meses consecutivos y un d&iacute;a se apareci&oacute; en mi oficina sin siquiera pasar por recepci&oacute;n para anunciarse. La recepcionista que ya la conoc&iacute;a se contacta por medio del intercomunicador y con tono de advertencia me dice: Sr. Zena, Jacqueline va subiendo las gradas&hellip; no ha pedido audiencia. Le dije que no se preocupara y que no me pasara llamadas hasta ver salir a Jacqueline de las instalaciones. La vi aparecer y aunque la puerta estaba medio abierta, ella toc&oacute; la puerta y me pregunt&oacute;: &iquest;Puedo pasar? &ndash; Vest&iacute;a un vestido de una sola pieza que se le ce&ntilde;&iacute;a a su hermoso cuerpo. Era de esa tela de mezclilla y con botones de bronce y, con un escote que se pod&iacute;a apreciar buena parte de la piel tersa de sus preciosos senos. Lleg&oacute; como una gatita buscando mimos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hola, cari&ntilde;o&hellip; c&oacute;mo te he echado de menos!<\/p>\n<p>-&iexcl;Hola Jacqueline! &iquest;C&oacute;mo has estado?<\/p>\n<p>-&iexcl;Tu debes saber como me encuentro! &iexcl;Te he extra&ntilde;ado un siglo!<\/p>\n<p>-Jacqueline, disculpa que te suene breve, pero acabo de regresar y tengo muchas cosas pendientes en mis manos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Esta bien! Solo quer&iacute;a pedirte perd&oacute;n por haberte colgado&hellip; quiero saber que me perdonas.<\/p>\n<p>-Jacqueline, no hay nada que perdonar. &ndash; Se acerc&oacute; a m&iacute;, me dio un abrazo intenso y se despidi&oacute; con un beso en los labios.<\/p>\n<p>Creo que fueron cinco minutos y me gust&oacute; haberla visto vistiendo ese atuendo realmente muy provocativo. Esa especie de vestido me dejaba ver unos doce o catorce cent&iacute;metros por sobre sus rodillas, un escote provocativo que parec&iacute;an que esos dos melones se sal&iacute;an y verdaderamente me excitaron y que me hicieron so&ntilde;ar. Tres d&iacute;as despu&eacute;s ella me llama para hacerme una invitaci&oacute;n:<\/p>\n<p>-Tony&hellip; &iquest;podemos cenar juntos ma&ntilde;ana?<\/p>\n<p>-Si&hellip; solo con una condici&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;Condici&oacute;n! Ok&hellip; creo que me lo merezco. Solo porque eres el Sr. Antonio Zena, me someto a tu condici&oacute;n. Dime.<\/p>\n<p>-&iquest;Puedes llevar el mismo vestido que llevaste la &uacute;ltima vez que nos vimos?<\/p>\n<p>-Usted no conoce a las mujeres&hellip; no podr&iacute;a llevar el mismo vestido.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no? Me gustar&iacute;a verte con el mismo vestido. Tienes tiempo para lavarlo, llevarlo a la tintorer&iacute;a si lo requiere&hellip; simplemente quiero verte con el mismo vestido.<\/p>\n<p>-&iquest;Alguna otra petici&oacute;n?<\/p>\n<p>-D&eacute;jame pensar un segundo&hellip; No lleves nada de maquillaje, no quiero que tengas ninguna joya, no quiero que, vistas ninguna ropa interior, solo puedes usar ese perfume que usas y nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>-De acuerdo&hellip; &iquest;pero puedo pedirle algo?<\/p>\n<p>-T&uacute; dir&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>-Si yo digo No significa No y si me quedo callada significa Si.<\/p>\n<p>-Siempre lo he intuido as&iacute;.<\/p>\n<p>-No significa Si y, si hay silencio significa tambi&eacute;n Si.<\/p>\n<p>-Eres chistoso Antonio, por eso me encantas mucho m&aacute;s de lo que t&uacute; te imaginas.<\/p>\n<p>Creo que desde ese punto los niveles de erotismo de parte de esta preciosa mujer se elevaron. Ella me sorprendi&oacute; con ese dilema de su tortura, pero de una manera masoquista me somet&iacute; a ella&hellip; creo que valdr&iacute;a la pena&hellip; creo que muchos se habr&iacute;an sometido a ella. Jacqueline era una tortura er&oacute;tica, era como decirle a un oso, ah&iacute; esta el panal de miel, pero no lo muerdas; como estar muerto del hambre viendo el bistec mas gustoso y que te digan que solo puedes olerlo&hellip; oh&hellip; simplemente desvestir a una mujer mas hermosa con los ojos cerrados: Es imposible.<\/p>\n<p>Este relato continuara el d&iacute;a de ma&ntilde;ana y quiz&aacute; la pr&oacute;xima semana, pero si no entiendes el contexto en general, intenta buscar las partes anteriores. Jacqueline siempre fue erotismo y se intensifica tan violenta, como cuando te sorprende una marea alta. Tienen que ver muchos los astros, pero en realidad, Jacqueline tiene control de las mareas.<\/p>\n<p>Contin&uacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Ya hab&iacute;an pasado varios meses y Jacqueline siempre me manten&iacute;a con esas emociones que llegaban como las expectativas infantiles de la sorpresa. 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