{"id":26966,"date":"2020-12-03T23:00:00","date_gmt":"2020-12-03T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-03T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-03T23:00:00","slug":"las-carnes-de-la-tia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-carnes-de-la-tia\/","title":{"rendered":"Las carnes de la t\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26966\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Ramiro, tengo 22 a&ntilde;os y vivimos con mi mam&aacute; en un modesto departamento de la ciudad. Mi mam&aacute; se llama Claudia, tiene 45 y hace tres a&ntilde;os est&aacute; divorciada de mi padre, con el cual mantienen muy poca relaci&oacute;n; la justa y necesaria. Yo nac&iacute; y me crie en la ciudad, pero mi mam&aacute; es oriunda de un pueblo muy peque&ntilde;o a un par de horas en auto de donde vivimos. Ella vino a vivir a la ciudad cuando se cas&oacute; con mi padre, pero se crio en el peque&ntilde;o pueblo con sus padres, ya fallecidos y su hermana Norma, mi t&iacute;a.<\/p>\n<p>Norma es un poco m&aacute;s grande que mam&aacute;. Tiene 50 a&ntilde;os y, a diferencia de mam&aacute;, nunca quiso dejar su pueblo natal porque con su difunto esposo hab&iacute;an creado una peque&ntilde;a empresa de productos de cerdo. Mi t&iacute;o Miguel, el esposo de Norma, hab&iacute;a fallecido unos a&ntilde;os atr&aacute;s y mi t&iacute;a decidi&oacute; hacerse cargo ella sola de la empresa que hab&iacute;a creado su marido. Su devoci&oacute;n al trabajo hab&iacute;a hecho que el deseo de tener hijos no formar&aacute; parte de sus prioridades en la vida.<\/p>\n<p>Mam&aacute; me contaba que la t&iacute;a pose&iacute;a un don para facturar productos de cerdo. Tal es as&iacute; que, por m&aacute;s que sea una empresa familiar, se hab&iacute;a convertido en la m&aacute;s importante del pueblo y la zona. Norma pasaba sus d&iacute;as en la despensa haciendo jamones, chorizos, salames y todos los derivados de cerdo m&aacute;s ricos del pueblo, mientras que Miguel se ocupaba de atender la modesta pero exitosa carnicer&iacute;a qu&eacute; hab&iacute;an edificado al lado de su casa.<\/p>\n<p>Pocos recuerdos tengo de la t&iacute;a Norma. La &uacute;ltima vez que la vi fue en una Navidad cuando yo ten&iacute;a 15 a&ntilde;os. Era una mujer un poco m&aacute;s baja que mam&aacute;, rellenita y con las caracter&iacute;sticas cl&aacute;sicas de una mujer del campo abocada toda la vida al trabajo con las manos. Su metro sesenta y algo ven&iacute;a acompa&ntilde;ado de unas tetas peque&ntilde;as con su ca&iacute;da natural, un amplio culo con las imperfecciones de una mujer de su edad, pelo casta&ntilde;o oscuro rizado y unos grandes y penetrantes ojos verdes.<\/p>\n<p>Los primeros d&iacute;as de diciembre llegaron con temperaturas normales para la &eacute;poca. Era mi &uacute;ltimo d&iacute;a de universidad antes de comenzar mis vacaciones y estaba ansioso por volver a casa para empezar a disfrutar de la paz lejos de los libros. Ese viernes llegu&eacute; a casa y mam&aacute; estaba hablando por tel&eacute;fono con la t&iacute;a Norma. Me fui a mi habitaci&oacute;n a dejar mis cosas sin inter&eacute;s por su charla y unos minutos despu&eacute;s entr&oacute; mam&aacute; con l&aacute;grimas en los ojos.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; ma?<\/p>\n<p>-Rami, hijo, me llam&oacute; la t&iacute;a Norma para avisarme que falleci&oacute; Rub&eacute;n, mi padrino.<\/p>\n<p>-&iexcl;Uy ma! &iexcl;Qu&eacute; cagada! Lo siento mucho. Nunca llegu&eacute; a conocerlo.<\/p>\n<p>-Gracias, hijo. Lo s&eacute;, pero tu t&iacute;a y yo estamos destruidas.<\/p>\n<p>-No s&eacute; qu&eacute; decirte ma, lo siento mucho.<\/p>\n<p>-Yo s&eacute; que arrancas tus vacaciones, pero no tengo a qui&eacute;n m&aacute;s ped&iacute;rselo. &iquest;Vos no me acompa&ntilde;as a pasar unos d&iacute;as a lo de la t&iacute;a as&iacute; me puedo despedir de mi padrino?<\/p>\n<p>-Obvio ma, cont&aacute; conmigo. Ma&ntilde;ana a primera hora salimos.<\/p>\n<p>-Ay, gracias mi vida, te amo.<\/p>\n<p>Mis vacaciones no hab&iacute;an empezado y ya se estaban yendo al carajo. Hac&iacute;a a&ntilde;os que no ve&iacute;a a la t&iacute;a Norma, pero un pueblo diminuto sin nada que hacer y dos viejas con &aacute;nimos de velorio no eran mis vacaciones ideales. Pero el dolor de mam&aacute; hizo que no le pueda decir que no. Me prepar&eacute; la valija con unas cuantas mudas de ropa, la Playstation con pocas esperanzas de que haya internet en el pueblucho y me acost&eacute; a dormir pensando que al otro d&iacute;a empezaba la semana m&aacute;s larga y aburrida de mi vida. Que equivocado estaba&hellip;<\/p>\n<p>A las 7 son&oacute; la alarma de mi celular y mam&aacute; me estaba esperando en el comedor con una taza de caf&eacute;, unas tostadas y la valija preparada. A las 8 ya est&aacute;bamos en la autopista rumbo a la casa de la t&iacute;a Norma. El viaje dur&oacute; dos horas y mam&aacute; no par&oacute; de contarme an&eacute;cdotas de su adolescencia con su hermana. Seg&uacute;n ella, la t&iacute;a Norma a pesar de no ser una mujer despampanante, ten&iacute;a un &eacute;xito abrumador con los j&oacute;venes de la &eacute;poca y hab&iacute;a tenido m&aacute;s novios de los que ella hab&iacute;a tenido jam&aacute;s. Con sue&ntilde;o y de mal humor no par&eacute; de escuchar a mi madre tratando de descubrir el secreto de la t&iacute;a con los hombres en su juventud y pidi&eacute;ndome mi opini&oacute;n.<\/p>\n<p>Poco me importaba el tema, as&iacute; que mientras mam&aacute; estaba ocupada en sus recuerdos, manej&eacute; lo m&aacute;s r&aacute;pido que pude para llegar a la casa de la t&iacute;a. Despu&eacute;s de dos horas de viaje, estacionamos en la puerta de la carnicer&iacute;a &ldquo;Las carnes de Norma&rdquo;. El nombre me dio gracia en mi picaresca man&iacute;a de encontrarle el doble sentido a todo. De la casa vecina sali&oacute; una mujer que nada se parec&iacute;a a la t&iacute;a que hab&iacute;a conocido aquella navidad a mis 15 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a ten&iacute;a el pelo casta&ntilde;o oscuro, pero con unos rubios y brillosos reflejos dorados de peluquer&iacute;a que le sacaban algunos a&ntilde;os. Los grandes ojos verde oscuro segu&iacute;an teniendo esa intensidad que recordaba, pero esta vez, estaban delineados cuidadosamente acompa&ntilde;ados de un labial rojo oscuro en sus carnosos labios. Pero su rostro no era nada en comparaci&oacute;n con los cambios de su cuerpo. Hab&iacute;a adelgazado m&iacute;nimo 10 kg, su cintura de avispa estaba seguida de sus grandes, pero formadas nalgas y una remera algo escotada dejaban ver poco menos de la mitad de dos enormes tetas, obviamente adquiridas en un quir&oacute;fano. Mam&aacute; quedo m&aacute;s anonadada que yo al ver los cambios que hab&iacute;a sufrido su hermana.<\/p>\n<p>-&iexcl;Norma! Sos vos? Volviste a nacer querida.<\/p>\n<p>-Jaja &iquest;Viste hermanita? Es maravilloso lo que pueden hacer algo de entrenamiento y un buen cirujano.<\/p>\n<p>-&iexcl;Guau! Te felicito. Siento mucho lo de Rub&eacute;n, Normita. Yo no lo ve&iacute;a hace unos cuantos a&ntilde;os, pero vos eras mucho m&aacute;s cercana. Viv&iacute;a ac&aacute; a unas cuadras<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay si Clau! Estoy destrozada. Pero bueno, estaba muy enfermo y ya estaba sufriendo un mont&oacute;n. A veces es preferible que dejen de sufrir. &iexcl;Ay, pero no me digas que &eacute;l es Ramiro! &ndash;me mir&oacute; llev&aacute;ndose las manos a la cara sorprendida y casi se ech&oacute; a correr para abrazarme.<\/p>\n<p>-Hola, t&iacute;a, tanto tiempo &ndash;le dije mientras me abrazaba y me apoyaba en el pecho los duros y firmes implantes. La dureza en mi verga no se hizo esperar, pero el jean que llevaba puesto me ayud&oacute; a que no se notara.<\/p>\n<p>-Pero que grande que est&aacute;s mi vida. Si no fueras mi sobrino y tendr&iacute;as unos a&ntilde;os m&aacute;s Ramirito jaja &ndash;se re&iacute;a mientras me acariciaba el ment&oacute;n con el pulgar.<\/p>\n<p>-Los nenes crecen Normita Jaja &ndash;acot&oacute; mam&aacute; sin darse cuenta de las intenciones que ocultaba la t&iacute;a.<\/p>\n<p>-Pasen que hice una torta riqu&iacute;sima as&iacute; comemos algo y nos vamos al velorio.<\/p>\n<p>Entramos a la casa y era una t&iacute;pica casa de se&ntilde;ora mayor, llena de antig&uuml;edades y fotos en blanco y negro. Mam&aacute; y la t&iacute;a se pusieron a charlar con un caf&eacute; de por medio, mientras yo no prestaba atenci&oacute;n. La t&iacute;a se dio cuenta e intervino.<\/p>\n<p>-Espero que no te aburras estos d&iacute;as Ramirito. Debe ser horrible para vos tener que acompa&ntilde;ar a dos viejas lloronas. Anda a conocer el local y a ver las m&aacute;quinas con las que trabaja tu t&iacute;a. Vos que sos un bicho de ciudad seguro no ten&eacute;s ni idea de c&oacute;mo se hace un jam&oacute;n o un chorizo jaja.<\/p>\n<p>-Ni idea t&iacute;a. Yo voy a la carnicer&iacute;a y los compro nada m&aacute;s. Jaja<\/p>\n<p>-Me imagin&eacute; jaja. Anda que ma&ntilde;ana te ense&ntilde;o un poco del trabajo que hace la t&iacute;a.<\/p>\n<p>Le hice caso y fui a ver el emprendimiento que hab&iacute;an creado m&iacute;s t&iacute;os. La parte de adelante era como cualquier carnicer&iacute;a, pero la cocina donde hac&iacute;an todo era un mundo aparte. Heladeras repletas de carne, cuchillos de todos los tama&ntilde;os y un par de m&aacute;quinas que no ten&iacute;a ni idea c&oacute;mo se usaban ni para que serv&iacute;an. Despu&eacute;s de recorrer todo un poco asqueado por el olor a carne cruda del lugar de trabajo de la t&iacute;a, volv&iacute; a la casa y ya se estaban preparando para ir a despedir al padrino de mam&aacute;. Me qued&eacute; solo en la antigua morada.<\/p>\n<p>C&oacute;mo hab&iacute;a imaginado, la t&iacute;a no ten&iacute;a internet ni lo necesitaba. Me acost&eacute; en la cama que la t&iacute;a hab&iacute;a improvisado para m&iacute; en el sill&oacute;n del living a mirar los pocos canales de la antigua tele. Despu&eacute;s de unos minutos me aburr&iacute; y me puse a recorrer la vieja casa. Recorr&iacute; el pasillo y una puerta entreabierta me dej&oacute; ver el interior de lo que parec&iacute;a ser la habitaci&oacute;n de mi t&iacute;a. Entr&eacute; tranquilo sabiendo que no hab&iacute;a nadie en la casa y me tir&eacute; en el mullido sommier de dos plazas. Met&iacute; la mano por debajo de la almohada como cada vez que me tiro en mi cama y mis dedos palparon algo duro.<\/p>\n<p>Al sacarlo me encuentro con un enorme vibrador color piel, con huevos muy realistas y varias velocidades de vibraci&oacute;n. La imagen de la t&iacute;a paje&aacute;ndose con semejante juguete hizo que me envergara enseguida. Me desprend&iacute; el bot&oacute;n del jean, me baj&eacute; el b&oacute;xer y, mientras ol&iacute;a el juguete, me masturb&eacute; unos pocos minutos acostado en la cama de la hermana de mam&aacute; y al acabar, el largo y espeso chorro de leche fue a parar al impecable cubrecama.<\/p>\n<p>Dej&eacute; el vibrador donde estaba y fui al ba&ntilde;o a buscar papel para limpiarlo. Use varios metros del rollo, pero el manch&oacute;n de leche a&uacute;n segu&iacute;a en la tela despidiendo el agrio aroma. Antes de empezar a caminar hacia la cocina a buscar un trapo h&uacute;medo para sacar la mancha, escuch&eacute; la cerradura de la puerta de entrada, seguido de una charla sobre recuerdos y herencias entre mam&aacute; y la t&iacute;a. Iba a ser imposible limpiar mi jugo de la cama. As&iacute; que me fui de la habitaci&oacute;n con la mano a&uacute;n manchada y sin poder dejar limpia la escena de mi travesura. Por suerte no era el &uacute;nico que comet&iacute;a travesuras en esa casa.<\/p>\n<p>El d&iacute;a transcurri&oacute; normal y aburrido. Mam&aacute; y la t&iacute;a Norma se pasaron el d&iacute;a sentadas charlando sobre su infancia en el amplio patio de la casa. La mancha en la cama dej&oacute; de preocuparme despu&eacute;s de unos minutos y me olvid&eacute; del asunto. Volv&iacute; a deambular por la casa, por la carnicer&iacute;a y por la cocina donde la t&iacute;a hacia su magia, todav&iacute;a intentando descifrar para que serv&iacute;an esas dos enormes m&aacute;quinas. Volv&iacute; a pasar por el cuarto de mi t&iacute;a, pero la puerta estaba cerrada. Rogaba que la t&iacute;a no haya descubierto la mancha en su cama despu&eacute;s de que yo haya descubierto su chorizo no comestible.<\/p>\n<p>El d&iacute;a fue el m&aacute;s largo del mundo y reci&eacute;n era el primero de cuatro. Cerca de las 9 de la noche mam&aacute; me avis&oacute; que la t&iacute;a ya ten&iacute;a lista la cena. Me sent&eacute; en la mesa y la hermana de mam&aacute; trajo una fuente repleta de sus manjares caseros acompa&ntilde;ados de papas fritas. Jam&aacute;s en mi vida hab&iacute;a comido embutidos tan ricos como esos, devore tres platos enteros de los m&aacute;s ricos chorizos, jamones y salames ante la sonrisa de satisfacci&oacute;n de la t&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Viste que te dije que t&uacute; t&iacute;a hacia magia con esas manos? -me pregunt&oacute; mam&aacute; mientras me acariciaba el pelo en un gesto maternal como si todav&iacute;a fuese un nene chiquito.<\/p>\n<p>-&iexcl;Incre&iacute;ble t&iacute;a! Nunca hab&iacute;a comido algo tan rico<\/p>\n<p>-&iexcl;Gracias mi vida! Se nota que te gust&oacute;. Capaz que te vas con unos kilitos de m&aacute;s a tu casa jaja. &ndash;apoy&oacute; los codos en la mesa apoyando las manos en su ment&oacute;n y presion&oacute; con fuerzas sus enormes tetas con los antebrazos mientras me miraba a los ojos.<\/p>\n<p>-&iexcl;No importa! Este manjar lo vale t&iacute;a jaja &ndash;le dije mientras hac&iacute;a un breve paneo al escote del vestido rojo entallado que llevaba puesto. Ella me vio y yo lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;Come querido! Que ese cuerpito que ten&eacute;s necesita estar sano y fuerte &ndash;dijo en tono cari&ntilde;oso. Me gui&ntilde;o el ojo sin que mam&aacute; se diera cuenta y se levant&oacute; para juntar los platos.<\/p>\n<p>-&iquest;No te gustar&iacute;a aprender a hacer el trabajo de la t&iacute;a as&iacute; no te aburr&iacute;s? Hoy me dijo que ten&iacute;a ganas de ense&ntilde;arte.<\/p>\n<p>Al ser un bicho de ciudad, no ten&iacute;a mucha devoci&oacute;n por ensuciarme las manos con carne cruda y grasa, pero haber visto las enormes tetas de la t&iacute;a me ganaron las ganas de tener cerca otro tipo de carne, y tambi&eacute;n de devorarla. Di una respuesta de la que ya conoc&iacute;a la reacci&oacute;n de mi t&iacute;a Norma.<\/p>\n<p>-No tengo ni idea ma. Aparte mir&aacute; si rompo algo. La t&iacute;a est&aacute; muy ocupada para andar preocup&aacute;ndose por m&iacute; -La t&iacute;a mordi&oacute; el anzuelo y se dio vuelta al escucharme.<\/p>\n<p>-&iexcl;No digas pavadas Ramirito! Ma&ntilde;ana es domingo y no abro el local, as&iacute; que tenemos todo el d&iacute;a para que te ense&ntilde;e. Vos qu&eacute;date tranquilo que t&uacute; t&iacute;a es la mejor maestra choricera del pa&iacute;s jaja &ndash;dijo mientras secaba un plato y con el movimiento del brazo los enormes globos de su pecho le rebotaban uno con otro&ndash; capaz que mi sobrino termina haciendo chorizos m&aacute;s ricos que yo jaja.<\/p>\n<p>Con la panza repleta de comida y una mezcla de miedo y morbo por las lecciones de la t&iacute;a, me acost&eacute; en el sill&oacute;n-cama del living y, mientras jugaba con mi celular, mam&aacute; y la t&iacute;a me avisaron que se iban a dormir. Dej&eacute; pasar unos minutos y, despu&eacute;s de un poco de manoseo, me levant&eacute; al ba&ntilde;o con la verga endurecida y con las tetas de la t&iacute;a rebotando en mi mente.<\/p>\n<p>Camin&eacute; por el oscuro pasillo camin&eacute; hac&iacute;a el ba&ntilde;o con el objetivo de mear y de descargar mi calentura con una paja nocturna. Pero al pasar por la puerta cerrada de la habitaci&oacute;n de la t&iacute;a un sonido hizo que frenara de golpe. Pegu&eacute; mi o&iacute;do a la puerta y escuch&eacute; el &ldquo;prrr&rdquo; constante del juguete de la t&iacute;a acompa&ntilde;ado de gemidos cada vez m&aacute;s fuertes. Era mi oportunidad perfecta para golpear la puerta y aprovechar la excitaci&oacute;n de mi provocadora t&iacute;a. Decid&iacute; contener las ganas y seguir con el juego de seducci&oacute;n, ya que era lo que m&aacute;s calentura me provocaba. Con la imagen de la t&iacute;a masturb&aacute;ndose en mi cabeza, fui al ba&ntilde;o, me hice una paja r&aacute;pida y volv&iacute; al sof&aacute; cama. Dorm&iacute; pl&aacute;cidamente toda la noche.<\/p>\n<p>A las 10 de la ma&ntilde;ana me despert&eacute; con el sol que se colaba por la ventana en mi cara. Hac&iacute;a mucho calor as&iacute; que me vest&iacute; con un pantal&oacute;n de f&uacute;tbol, una musculosa ajustada y ojotas. Entr&eacute; al comedor y ah&iacute; estaban mam&aacute; y la t&iacute;a Norma charlando desde muy temprano. Las salud&eacute; a ambas, pero casi no pude mirar a mam&aacute; por las transparencias de su hermana. Llevaba un camis&oacute;n negro semi transparente casi hasta las rodillas y atado por la cintura con un fino hilo del mismo color. La transparencia de su prenda dejaba ver, casi en su totalidad, un hermoso corpi&ntilde;o de encaje negro que hac&iacute;a casi imposible dejar de mirar sus enormes tetas de quir&oacute;fano. Desvi&eacute; la mirada todo lo que pude mientras que mam&aacute; me un&iacute;a a la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Dormiste bien mi amor?<\/p>\n<p>-Excelente ma, como un beb&eacute; &ndash;que le encantar&iacute;a amamantar las tetas a la t&iacute;a, pensaba por dentro.<\/p>\n<p>-Me alegro querido, ese sill&oacute;n es muy c&oacute;modo. A veces yo tambi&eacute;n me quedo dormida ah&iacute; &ndash;acot&oacute; la t&iacute;a&ndash; Yo tambi&eacute;n dorm&iacute; como una reina, aunque voy a tener que lavar el cubrecama porque tiene una mancha que no me doy cuenta cuando se la hice.<\/p>\n<p>Mientras sorb&iacute;a su taza de caf&eacute;, levant&oacute; la vista y me mir&oacute; con ojos p&iacute;caros. La t&iacute;a lo sab&iacute;a, hab&iacute;a descubierto mi travesura h&uacute;meda y pegajosa, pero no me hab&iacute;a increpado frente a mam&aacute;.<\/p>\n<p>-Quien sabe Nor, capaz se te volc&oacute; caf&eacute; y no te diste cuenta &ndash;trat&oacute; de descifrar mam&aacute;.<\/p>\n<p>-No creo Clau, no soy de tomar caf&eacute; en la cama y no ten&iacute;a olor a caf&eacute;. Era un aroma mucho m&aacute;s fuerte, rico, pero no era caf&eacute; -contest&oacute; mientras se pasaba la lengua por el labio superior como saboreando el regalo que, sin querer, le hab&iacute;a dejado en su cama.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en la mesa con ellas para ocultar la erecci&oacute;n que llegar&iacute;a en cualquier momento al enterarme que a la t&iacute;a le gustaba el olor de mi leche. Por suerte, la conversaci&oacute;n sigui&oacute; por otros rumbos.<\/p>\n<p>-Como te contaba Clau. Cuando falleci&oacute; Miguel sent&iacute; la necesidad de ponerme linda y aprovech&eacute; que me va tan bien con el negocio. As&iacute; que empec&eacute; a entrenar y despu&eacute;s de unos meses busqu&eacute; al mejor cirujano pl&aacute;stico de la zona y me hice estas dos bellezas que me cambiaron la vida jaja &ndash;dijo orgullosa mientras hac&iacute;a rebotar con sus manos sus enormes tetas. Desvi&eacute; la mirada a mi celular para no hacer tan obvio mi deseo de chupar cada cent&iacute;metro de sus enormes pechos.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; bueno hermana. Est&aacute;s m&aacute;s hermosa que nunca. Quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a yo haga lo mismo jaja.<\/p>\n<p>-Te lo recomiendo Clau. Yo sigo sola, pero estoy contenta porque atraigo muchas miradas y me siento deseada, aunque alg&uacute;n que otro chori masculino de vez en cuando acepto jaja &ndash;dijo mientras desviaba la mirada hac&iacute;a m&iacute;, aunque yo siguiera con la vista en mi tel&eacute;fono escuch&aacute;ndolo todo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay Nor! &iquest;Qu&eacute; va a pensar Rami? Despu&eacute;s hablamos de esto nosotras solas &ndash;dijo mam&aacute; mientras se sonrojaba.<\/p>\n<p>-Nada ma, &iquest;qu&eacute; voy a pensar? Tiene necesidades como todo el mundo. Vos porque sos una vieja antigua jaja<\/p>\n<p>-Jaja viste Clau, tu hijo la tiene m&aacute;s clara que vos. Si vivieras un poco m&aacute;s desinhibida ser&iacute;as m&aacute;s feliz.<\/p>\n<p>Mama se sonroj&oacute; a&uacute;n m&aacute;s y cambi&oacute; de tema<\/p>\n<p>-Son dos desubicados. Dejen de hablar pavadas. Nor, &iquest;c&oacute;mo va el negocio? &ndash;pregunt&oacute; nerviosa mam&aacute; en su af&aacute;n de cambiar el tema.<\/p>\n<p>-Muy bien, como siempre hermana. Desde que Miguel no est&aacute; me cuesta un poco m&aacute;s, pero sabes que me encanta trabajar y ensuciarme las manos desde chica para hacer los chorizos m&aacute;s ricos. Y por ah&iacute; Rami hered&oacute; el don y los hace igual o m&aacute;s ricos. Hoy lo averiguamos sobrino.<\/p>\n<p>Antes de que pueda responderle a la t&iacute;a, el celular de mam&aacute; comenz&oacute; a sonar. No prest&eacute; mucha atenci&oacute;n, pero la charla parec&iacute;a ser sobre herencias y sucesiones del difunto padrino de mam&aacute;. Despu&eacute;s de unos minutos cort&oacute; el tel&eacute;fono y nos cont&oacute; las novedades.<\/p>\n<p>-Era el abogado de Rub&eacute;n para avisarme que me dej&oacute; parte de su herencia. Me dijo que hoy a las 3 de la tarde tengo que estar en su estudio para firmar papeles y ultimar detalles.<\/p>\n<p>-Una desgracia con suerte ma.<\/p>\n<p>-No tanta suerte, tengo que viajar de vuelta a casa porque el estudio del abogado queda all&aacute; y me dijo que la sucesi&oacute;n puede estar lista reci&eacute;n en tres d&iacute;as.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; esperas hermana? Anda y hace lo que tengas que hacer. Rub&eacute;n seguro te dejo una buena cantidad de los campos que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>-Eso no me importa Norma, yo quer&iacute;a quedarme unos d&iacute;as ac&aacute; con vos y Rami.<\/p>\n<p>-Anda tranquila ma, yo me quedo ac&aacute; con la t&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro hijo, no te vas a aburrir? Aunque te vas a aburrir m&aacute;s si ven&iacute;s conmigo a hacer tr&aacute;mites. &iquest;Vos no ten&eacute;s problema Norma? &ndash;Mi cara y la de la t&iacute;a se iluminaron al mismo tiempo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; problema voy a tener hermana? Adem&aacute;s, le promet&iacute; a Rami ense&ntilde;arle mi trabajo y no me gusta romper mis promesas.<\/p>\n<p>-Bueno, prometo volver lo antes posible y estamos en contacto.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de una hora, mam&aacute; se subi&oacute; al auto y se puso en marcha a hacer sus tr&aacute;mites mientras yo quedaba al cuidado de mi renovada t&iacute;a Norma. La despedimos en la puerta y cuando entramos me pareci&oacute; ver que la perversi&oacute;n y la lujuria hab&iacute;an invadido la cara de la t&iacute;a. Ya no me parec&iacute;a un lugar tan aburrido.<\/p>\n<p>-Rami, mi vida, me voy a cambiar as&iacute; empezamos a trabajar en la carnicer&iacute;a, &iquest;Te parece?<\/p>\n<p>-Dale, t&iacute;a, te espero en el local.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos la t&iacute;a entro al local con su torso cubierto &uacute;nicamente por un delantal de cuero blanco hasta las rodillas que le ajustaba fuertemente las tetas que se asomaban por los costados. En la parte de abajo solo se ve&iacute;a un peque&ntilde;o short blanco que, con suerte, alcanzaba a tapar su bello culo. Con la mirada perdida en sus tetas no preste atenci&oacute;n a que tra&iacute;a un delantal id&eacute;ntico al de ella en su mano.<\/p>\n<p>-Para trabajar hay que vestirse adecuadamente Rami, ponete el delantal de carnicero as&iacute; no te ensucias la ropa.<\/p>\n<p>-Jaja, me va a quedar rid&iacute;culo t&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Vas a trabajar o a salir de noche mi amor? Jaja, Adem&aacute;s, &iquest;A m&iacute; me queda rid&iacute;culo? &ndash;pregunt&oacute; mientras apoyaba sus manos en la cintura y giraba para mostrarme su look de carnicera.<\/p>\n<p>-No t&iacute;a, a vos te queda pintado &ndash;contest&eacute; nervioso mientras intentaba, sin &eacute;xito, sacar la mirada de las tetas que se asomaban por el costado del delantal.<\/p>\n<p>-Bueno, a vos te va a quedar igual mi vida, dale, cambiate.<\/p>\n<p>Tom&eacute; el pesado delantal y atin&eacute; a pon&eacute;rmelo directamente sobre mi ropa, pero la t&iacute;a me detuvo<\/p>\n<p>-&iexcl;Ch ch! Sacate la remera mi amor que se te puede manchar. Ponete solo el delantal.<\/p>\n<p>Le hice caso y me saqu&eacute; la musculosa ante la atenta y depravada mirada de la t&iacute;a. Me puse el delantal por encima de mi cabeza y me sent&iacute;a rid&iacute;culo e inc&oacute;modo, aunque mis brazos y mis pectorales se luc&iacute;an mucho mejor asom&aacute;ndose por los costados del brilloso cuero blanco.<\/p>\n<p>-Todo un carnicero mi sobrino &ndash;alab&oacute; la t&iacute;a mientras me ayudaba a atar el delantal por la espalda y me rozaba con sus enormes tetas la parte baja de la espalda&ndash; Bueno, ahora traigo la mezcla y vamos a usar las m&aacute;quinas embutidoras.<\/p>\n<p>Fue hasta una despensa contigua y trajo una enorme olla con una pasta de carne con un olor muy fuerte, pero no tan desagradable.<\/p>\n<p>-Esta es la mezcla para chorizos Rami. S&eacute; que no te gusta ensuciarte las manos bichito de ciudad, pero si quer&eacute;s aprender lo vas a tener que hacer &ndash;dijo con un tono entre autoritario y cari&ntilde;oso.<\/p>\n<p>Meti&oacute; sus descuidadas, pero h&aacute;biles manos en la pasta y empez&oacute; a revolverla. Yo la imit&eacute; y juntos empezamos a revolver la olorosa pasta para mezclar los ingredientes. Lo hicimos durante unos diez minutos y not&eacute; como sus manos buscaban encontrarse con las m&iacute;as dentro de la carne. El delicado y sutil roce de su mano hizo que mi erecci&oacute;n sea casi instant&aacute;nea. El bamboleo de sus gomas producido por el en&eacute;rgico movimiento de sus brazos hizo que me olvidara del fuerte olor y de la suciedad en mis manos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Muy bien sobrino! Sab&iacute;a que de algo te iban a servir esos brazos fuertes. Ahora s&iacute; vamos a las maquinas as&iacute; te ense&ntilde;o como se hace y despu&eacute;s vemos c&oacute;mo te sale a vos.<\/p>\n<p>Siguiendo sus instrucciones y con las manos aun embarradas de carne, levant&eacute; la pesada olla y deposit&eacute; el contenido en una enorme boca que ten&iacute;a la maquina en la parte superior. Una vez depositada la carne, la t&iacute;a tom&oacute; de una bolsa lo que parec&iacute;a ser un preservativo gigante y lo insert&oacute; en un pico inferior de la m&aacute;quina.<\/p>\n<p>-Esto que pongo ac&aacute; es la tripa del chorizo Rami. Cuando prenda la m&aacute;quina, la carne va a salir con la forma del chorizo y se va a meter dentro de esto que parece un forro gigante para dejarlo con la forma alargada perfecta con la ayuda de las manos.<\/p>\n<p>-Guau, nunca imagin&eacute; que se hac&iacute;an as&iacute;.<\/p>\n<p>-Jajaja, no es mucha ciencia Rami. Ahora vas a ver la experiencia que tienen mis manos para el chorizo -dijo mientras prend&iacute;a la embutidora y a mi se me alteraban las hormonas.<\/p>\n<p>Prendi&oacute; el aparato y ella puso sus manos en el pico que hab&iacute;a puesto el forro gigante. Despu&eacute;s de unos segundos, la carne con forma alargada comenz&oacute; a salir y meterse dentro de la tripa mientras la t&iacute;a le iba dando forma con ambas manos como toda una profesional. El movimiento de sus dedos y la similitud del chorizo con una verga me inundaron de morbo. Trataba la carne con una suavidad y una t&eacute;cnica que aumentaron a&uacute;n m&aacute;s mi calentura y la dureza en mi entrepierna.<\/p>\n<p>-&iquest;Viste que no es dif&iacute;cil Rami? Quer&eacute;s intentar vos? &ndash;dijo mientras segu&iacute;an saliendo metros y metros de chorizo por el pico mientras la t&iacute;a le daba forma con sus habilidosas manos.<\/p>\n<p>-Bueno, a ver, pero si hago un desastre la culpa la ten&eacute;s vos, jaja &ndash;dije, nervioso.<\/p>\n<p>-Pero no pasa nada mi amor, dale ven&iacute;.<\/p>\n<p>Se corri&oacute; a un costado y me hizo pasar por detr&aacute;s suyo, procurando rozar sus firmes nalgas por mi entrepierna. Quer&iacute;a comprobar si la situaci&oacute;n me hab&iacute;a excitado y lo logr&oacute;. Puse mis manos en el pico de la maquina intentando imitarla, pero mis movimientos eran m&aacute;s bruscos y torpes para darle forma al chorizo. A ella le causaba gracia la torpeza de mis manos.<\/p>\n<p>-Jaja, con un poco de pr&aacute;ctica te va a salir sobrino. Trata la carne suave como si fuera tu pija y te va a salir mejor jaja.<\/p>\n<p>El comentario hizo que me excitara a&uacute;n m&aacute;s pero tambi&eacute;n me puso nervioso. Mis manos empezaron a temblar y la carne que sal&iacute;a de la m&aacute;quina empez&oacute; a tener forma de cualquier otra cosa menos de un chorizo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te puse nervioso sobrino? Pens&eacute; que la puritana era tu mam&aacute; jaja &ndash;dijo al tiempo que apoyaba sus manos sucias sobre las m&iacute;as para ayudarme a darle mejor forma a mi imperfecto trabajo.<\/p>\n<p>-Jaja no t&iacute;a, lo que pasa es que no es f&aacute;cil hacer esto, tus manos est&aacute;n acostumbrada a los chorizos, adem&aacute;s nunca imagin&eacute; hablar de mi pija con mi t&iacute;a jaja.<\/p>\n<p>-&iquest;Y hacerte la paja en mi cama y dejarme la leche de regalo te lo imaginaste?<\/p>\n<p>La pregunta me hizo temblar a&uacute;n m&aacute;s las manos y sent&iacute; que, en cualquier momento, iba a atravesar el duro cuero del delantal con la rigidez de mi verga.<\/p>\n<p>-Pe&#8230; perd&oacute;n t&iacute;a, se me escap&oacute; el chorro y no hice a tiempo a limpiar &ndash;contest&eacute; nervioso y transpirado.<\/p>\n<p>-No me pidas perd&oacute;n Rami, hac&iacute;a mucho tiempo que no ol&iacute;a leche tan rica. Me hizo acabar muy rico anoche cuando me masturbaba.<\/p>\n<p>Cuando pens&eacute; que la situaci&oacute;n no me pod&iacute;a calentar m&aacute;s, la t&iacute;a apag&oacute; la embutidora y llevo una de sus sucias manos por debajo de su delantal, meti&oacute; la mano en su concha y sac&oacute; sus dedos &iacute;ndice y mayor empapados de su espeso y transparente jugo.<\/p>\n<p>-Me acord&eacute; del regalito que me dejaste en la cama y me moj&eacute; toda jaja.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; mirando con una sonrisa nerviosa el sucio pero excitante espect&aacute;culo. Tom&oacute; la punta del perfecto chorizo que ella hab&iacute;a hecho y, como si fuera una verga fl&aacute;cida, empez&oacute; a pajearlo con sus manos sucias de carne y flujo. Despu&eacute;s de unas suaves subidas y bajadas con su mano, lo meti&oacute; en su boca ros&aacute;ndolo suavemente con sus labios para que el embutido no se rompa. Cerca de 20 cm de chorizo se hab&iacute;an metido en su boca para luego sacarlo suavemente con un suave desliz en sus labios sin haber roto el blando tubo de carne.<\/p>\n<p>-Todav&iacute;a tengo el toque jaja &ndash;dijo con vos provocativa mientras pasaba la lengua por sus labios rojos y miraba la marca del labial rojo en los 20 cm del chorizo&ndash; Pero voy a necesitar algo un poco m&aacute;s duro.<\/p>\n<p>Meti&oacute; las manos por debajo de mi sucio delantal y me baj&oacute; el short y la ropa interior. Cuando not&oacute; la dureza de mi verga, una sonrisa se dibuj&oacute; en su cara y me sac&oacute;, casi de un tir&oacute;n, el pesado cuero del delantal. La dureza de mi verga qued&oacute; frente a su cara y de forma fren&eacute;tica hizo lo mismo que hab&iacute;a hecho con el chorizo. Lo meti&oacute; entero en su boca sin dejar de subir y bajar con sus carnosos labios. De vez en cuando amasaba con sus manos mis huevos, el tronco y el glande para luego volver a meterlo en su garganta, sin importarle los restos de carne que quedaban cuando lo tocaba.<\/p>\n<p>Cuando not&oacute; que en cualquier momento mi verga pod&iacute;a convertirse en un volc&aacute;n de leche caliente, se par&oacute;, se sac&oacute; el delantal y se baj&oacute; el peque&ntilde;o short y su tanga negra para quedar completamente desnuda. No se preocup&oacute; por los elementos de trabajo que hab&iacute;a en su mesada y se tumb&oacute; boca arriba y con las piernas bien abiertas sobre los chorizos que hab&iacute;amos hecho y los restos de carne que hab&iacute;an quedado, manch&aacute;ndose toda con la mezcla de su producto.<\/p>\n<p>-Cogeme pendejo &ndash;susurr&oacute; al tiempo que tomaba una vez m&aacute;s el largo chorizo para chuparlo y frotarlo por sus enormes tetas.<\/p>\n<p>Con la verga dura como una roca, embest&iacute; con mi glande en su concha empapada y los gemidos no se hicieron esperar. Uno, dos, tres, cuatro orgasmos cont&eacute; mientras amasaba sus enormes tetas repletas de carne y met&iacute;a y sacaba mi venoso pene de la humedad de su concha. Despu&eacute;s de un rato, me pidi&oacute; que la sacara y se dio vuelta para quedar tumbada boca abajo en la sucia mesada y dejar su culo a mi disposici&oacute;n. Abr&iacute; sus nalgas con mis manos y enterr&eacute; mi lengua en su culo, intentando meterla en lo m&aacute;s profundo de sus entra&ntilde;as. El aroma y el sabor que sub&iacute;an de su mojada concha me hab&iacute;a cegado y, en ese momento, era capaz de hacer cualquier cosa.<\/p>\n<p>-Rompeme bien el culo &ndash;me orden&oacute; mientras con su mano derecha frotaba en su cl&iacute;toris el chorizo imperfecto que yo hab&iacute;a hecho.<\/p>\n<p>Apoy&eacute; la punta de mi endurecida verga y empuje hac&iacute;a delante con toda firmeza mientras ella empujaba hac&iacute;a atr&aacute;s. Mientras mi falo se abr&iacute;a camino en sus entra&ntilde;as, los gritos de dolor y placer de la t&iacute;a Norma retumbaban en la carnicer&iacute;a. Despu&eacute;s de unos minutos de bombeo duro, sent&iacute; como la leche caliente empez&oacute; a trepar por mi verga, deposit&aacute;ndola en su dilatado ano. Al sacarla, un hilo blanco espeso comenz&oacute; a chorrear del asterisco entre sus nalgas. Al pararse de la sucia mesada, paso su mano por su culo tratando de juntar la mayor cantidad de leche posible para luego meterla en su boca y saborearla como un delicioso postre. Nos quedamos ah&iacute; parados unos segundos repletos de carne cruda y olor a sexo.<\/p>\n<p>Durante esos tres d&iacute;as en la casa de la t&iacute;a aprend&iacute; lo m&aacute;s importante de su oficio con mucho entusiasmo. Mejor&eacute; mucho mi t&eacute;cnica con los embutidos gracias a sus lecciones y a la motivaci&oacute;n del sexo m&aacute;s sucio y depravado de mi vida. Mam&aacute; qued&oacute; sorprendida de mis habilidades con el sucio trabajo, pero se sorprendi&oacute; mucho m&aacute;s al ver que iba a pasar cada verano a la casa de mi t&iacute;a Norma a ayudarla con su fruct&iacute;fero trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Mi nombre es Ramiro, tengo 22 a&ntilde;os y vivimos con mi mam&aacute; en un modesto departamento de la ciudad. Mi mam&aacute; se llama Claudia, tiene 45 y hace tres a&ntilde;os est&aacute; divorciada de mi padre, con el cual mantienen muy poca relaci&oacute;n; la justa y necesaria. Yo nac&iacute; y me crie en la ciudad, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16866,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26966","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16866"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26966"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26966\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}