{"id":26969,"date":"2020-12-05T08:31:10","date_gmt":"2020-12-05T08:31:10","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-05T08:31:10","modified_gmt":"2020-12-05T08:31:10","slug":"la-infiel-eli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-infiel-eli\/","title":{"rendered":"La infiel Eli"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26969\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando detuve el coche a su lado, Eli llevaba, seg&uacute;n ella, demasiado tiempo esperando en la acera. Se le ve&iacute;a nerviosa y entr&oacute; en el coche de manera apresurada. Cuantas menos personas la vieran menos explicaciones tendr&iacute;a que dar, y es que pocos mentideros mayores que un grupo de madres a la puerta de un colegio.<\/p>\n<p>La mujer hab&iacute;a dejado a su hijo en la fila junto al resto de compa&ntilde;eros de clase y a su marido le hab&iacute;a dicho que pasar&iacute;a el fin de semana en Sevilla en el cumplea&ntilde;os de una amiga. El tipo, siempre cr&eacute;dulo, se lo trag&oacute; sin rechistar, aparentemente tampoco hab&iacute;a motivos para desconfiar de su mujer. En sus 15 a&ntilde;os de matrimonio Eli le hab&iacute;a sido siempre fiel, o al menos eso era lo que &eacute;l cre&iacute;a a pies juntillas.<\/p>\n<p>Ella me hab&iacute;a confesado alguna que otra canita al aire, de lo contrario le hubiese sido imposible aguantar tanto tiempo casada. Se refer&iacute;a a ello como peque&ntilde;as bombonas de ox&iacute;geno para aguantar la inmersi&oacute;n.<\/p>\n<p>Nosotros nos conoc&iacute;amos hac&iacute;a a&ntilde;os pero hab&iacute;amos conectado solamente unos meses antes. Yo le daba clases particulares a Mario, el hijo de Eli. En las reuniones peri&oacute;dicas que manten&iacute;a con los padres de mis alumnos comenzamos a entablar relaci&oacute;n. Durante aquellos encuentros nos mir&aacute;bamos disimuladamente, luego hubo alg&uacute;n roce sin intenci&oacute;n para terminar con frases con doble sentido. Su marido, que tambi&eacute;n asist&iacute;a, no se enteraba de nada. El siguiente paso fue comentarle algunas fotos de su estado de whatsapp. T&iacute;picas postales de puestas de sol donde aparec&iacute;a ella mirando al infinito con una rid&iacute;cula frase filos&oacute;fica al pie. Luego las fotos pasaron a ser un poco m&aacute;s atrevidas. Vestidos ajustados insinuantes, otros con generosos escotes, top-less a contraluz o sus morros lanzando besos. Para todas yo ten&iacute;a un comentario con doble sentido que ella no dudaba en responder, lo que nos daba pie a conversaciones subidas de tono. Estaba convencido de que a poco que le tirase la ca&ntilde;a Eli picar&iacute;a el anzuelo. Era la t&iacute;pica mujer echada para adelante que no le har&iacute;a ascos a cualquier oportunidad.<\/p>\n<p>A mediados de mayo organic&eacute; una especie de fiesta fin de curso donde adem&aacute;s de los alumnos vendr&iacute;an sus padres. Alquil&eacute; un peque&ntilde;o local y montamos una merienda-cena donde no faltaron las copas para los adultos. En total, entre alumnos y padres, nos juntamos alrededor de 30 personas. A lo largo del tiempo estuve conversando con los distintos grupos de padres que formaban corillos. Ni que decir tiene que mi objetivo principal y con qui&eacute;n pas&eacute; m&aacute;s tiempo fue con Eli y su marido. Cuando no, nos busc&aacute;bamos con la mirada mientras ella desviaba la atenci&oacute;n del padre de su hijo en direcci&oacute;n contraria. Ella aprovechaba que yo me acercaba a rellenar la copa para hacer lo propio y as&iacute; coincidir los dos sin el marido. Yo le hac&iacute;a cualquier comentario y ella acababa ri&ntilde;endo y apoyada en m&iacute;, aparentemente sin m&aacute;s maldad.<\/p>\n<p>En un momento ella me hizo una se&ntilde;al que yo entend&iacute; como que la siguiera. Coincidimos en la puerta de los servicios que se encontraban en un peque&ntilde;o pasillo oscuro y apartado. Sin darme tiempo a preguntar Eli se abalanz&oacute; y agarrada a mi cuello me bes&oacute; apasionadamente. Yo le agarraba la cara con las dos manos y ella me met&iacute;a la lengua hasta la campanilla. Durante dos minutos no exist&iacute;a nada m&aacute;s que sus carnosos labios hasta que el ruido de la cisterna nos alert&oacute; de que la puerta se abrir&iacute;a. Sali&oacute; una de mis alumnas con quien estuve hablando para disimular mientras Eli pasaba al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Aquella noche, sobre la una de la madrugada, recib&iacute; un whatsapp de ella:<\/p>\n<p>&ldquo;Vaya calent&oacute;n que tengo. Lo de esta tarde ha sido una locura que me ha puesto a mil&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;La verdad es que me has sorprendido y me ha encantado besarte&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Yo necesito m&aacute;s. Quiero que me folles&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Si te tuviera aqu&iacute; no dormir&iacute;as en toda la noche&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Estoy deseando que me la mentas hasta el fondo&rdquo;.<\/p>\n<p>La conversaci&oacute;n sigui&oacute; por esa l&iacute;nea durante casi una hora pese a que estaba en la cama junto a su marido. &Eacute;l dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente.<\/p>\n<p>Desde aquella noche nuestro objetivo fue buscar una manera de poder pasar un tiempo juntos. Y lo conseguimos 15 d&iacute;as despu&eacute;s. Mi disponibilidad era total. Estoy separado y no tengo que dar explicaciones a nadie. Eli, en cambio, ten&iacute;a que encontrar una coartada plausible para convencer a su marido. Esta le lleg&oacute; a trav&eacute;s de su amiga Sara. &Eacute;sta le envi&oacute; una invitaci&oacute;n para pasar su cumplea&ntilde;os en Sevilla junto a otras dos conocidas. Esto le sirvi&oacute; para disponer de un fin de semana libre. Por supuesto declin&oacute; la invitaci&oacute;n pero ante su marido iba a pasar un &ldquo;week-end-girls&rdquo;.<\/p>\n<p>Ahora, en el coche y camino de un hotel rural en la Sierra de Huelva, Eli comenz&oacute; a relajarse. Recogi&oacute; su melena azabache en una cola dejando ver sus y rasgos. Su perfecta nariz, sus carnosos labios, sus prominentes p&oacute;mulos y sus impresionantes ojos negros. Se estir&oacute; en el asiento del copiloto y me mir&oacute; con cara lasciva:<\/p>\n<p>-No veo la hora de llegar al hotel para descalzarme y tumbarme en la cama para dejar pasar el tiempo&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Nada m&aacute;s? &ndash;pregunt&eacute; yo mientras recorr&iacute;a su pierna con mi mano.<\/p>\n<p>Eli las separ&oacute; todo lo que le permit&iacute;a su minifalda y no dud&eacute; en introducir mis dedos entre su tanga. Ella suspir&oacute; cuando hurgu&eacute; entre sus labios vaginales separ&aacute;ndolos y palpando la humedad que manaba de su interior. Cerr&oacute; los ojos y apret&oacute; las piernas aprisionando mi mano. Tuve que hacer un esfuerzo para lograr sacarla de su ardiente c&aacute;rcel y fue ella misma qui&eacute;n la dirigi&oacute; a su boca para chupar mis dedos impregnados en su n&eacute;ctar. Uno a uno los fue limpiando con su lengua mientras me miraba con deseo en una demostraci&oacute;n de lo que me esperaba cuando nos aloj&aacute;ramos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de hora y media de viaje, por fin, Eli entr&oacute; en la habitaci&oacute;n, tir&oacute; su mochila en una esquina, se tumb&oacute; en la cama y se descalz&oacute;. Con media sonrisa me invit&oacute; a su lado. Por supuesto no lo dud&eacute;. Me tir&eacute; junto a ella y comenzamos a besarnos abrazados como si fu&eacute;ramos adolescentes. Empezamos a desnudarnos con pasi&oacute;n desenfrenada. Acab&eacute; arrancando alg&uacute;n bot&oacute;n de su camisa. Acall&eacute; sus protestas mordi&eacute;ndole los labios y bajando su minifalda hasta dejarla en ropa interior.<\/p>\n<p>Me deleit&eacute; con su cuerpo. Ante mi yac&iacute;a una madre de 40 a&ntilde;os con un cuerpo espectacular, casada y dispuesta a serle infiel a su marido conmigo. Eli buscaba una excitaci&oacute;n con sexo prohibido que ya no encontraba con el padre de su hijo. Se contoneaba sobre la cama pidi&eacute;ndome que la llevara al &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Desde el cuello recorr&iacute; cada cent&iacute;metro de su piel hasta llegar a sus pechos donde me entretuve en lamer, morder y ensalivar aquellas maravillas de la naturaleza. Pese a su edad, desafiaban a la gravedad de manera excitante. Su areola rosada se coronaba con un gordo pez&oacute;n de fresa que parec&iacute;a casi adolescente. Entre suspiros y gemidos segu&iacute; bajando por su barriga, sorte&eacute; el piercing de su ombligo y baj&eacute; su tanga de encajes dejando ver un co&ntilde;ito perfectamente arreglado. Su mata de pelo negro estaba triangulada de manera perfectamente geom&eacute;trica. Su olor a hembra en celo me resultaba embriagador y no dud&eacute; en morder aquellos labios que me provocaban para succionar su cl&iacute;toris y beber su flujo. Durante diez minutos estuve comi&eacute;ndole el co&ntilde;o a Eli que se retorc&iacute;a de placer:<\/p>\n<p>-M&eacute;teme un dedo en el culo. M&eacute;temelo.<\/p>\n<p>Sus palabras fueron &oacute;rdenes y sin dejar de mover la lengua sobre su cl&iacute;toris fui introduciendo mi dedo anular por su esf&iacute;nter hasta que, apretando mi cabeza contra su co&ntilde;o, Eli se corri&oacute; de gusto.<\/p>\n<p>Sin apenas respiro, se incorpor&oacute; y se coloc&oacute; de rodillas. Con su melena alborotada y acalorada por la excitaci&oacute;n resultaba mucho m&aacute;s morbosa. Hizo que me recostara y comenz&oacute; a besar mi cuerpo con sus carnosos labios.<\/p>\n<p>(A mis 45 a&ntilde;os no soy ning&uacute;n adonis. No poseo un cuerpo de bombero de calendario. Ni mi polla es un descomunal miembro con las venas marcadas. Soy un tipo normal que trata de cuidarse lo m&iacute;nimo para no padecer obesidad. As&iacute; que sin poseer una tableta de chocolate abdominal tampoco tengo la t&iacute;pica barriga cervecera.)<\/p>\n<p>Ahora, la impresionante boca de Eli mord&iacute;a mis pezones y comenzaba a bajar hasta el l&iacute;mite que marcaba el cintur&oacute;n de mi pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Haciendo un esfuerzo logr&eacute; quit&aacute;rmelo quedando ante aquella mujer tan solo con un b&oacute;xer negro que a duras penas controlaba mi erecci&oacute;n. Ella, mordi&eacute;ndose el labio inferior, baj&oacute; de un tir&oacute;n la prenda haciendo que mi polla saltase como un resorte. La agarr&oacute; con la mano y comenz&oacute; un movimiento muy lento. Sin dejar de mirarme fue acercando su cabeza a mi polla, abri&oacute; la boca y la abraz&oacute; con sus labios. Poco a poco fue descendiendo. Pod&iacute;a notar la c&aacute;lida humedad de su saliva recorriendo mi polla. Suspir&eacute; antes de disfrutar de una magn&iacute;fica mamada.<\/p>\n<p>Eli demostr&oacute; ser una excelente feladora, algo que se pod&iacute;a adivinar al ver su cara por primera vez. Desprend&iacute;a sexualidad en cada movimiento, en cada expresi&oacute;n, en cada gesto. Era todo morbo. Hablando en plata; ten&iacute;a una cara de guarra impresionante.<\/p>\n<p>Durante un rato la mujer estuvo chup&aacute;ndomela con ganas. Se acompa&ntilde;aba de la mano. La recorr&iacute;a con la lengua desde la base hasta la punta para luego introduc&iacute;rsela de nuevo en la boca toda entera. Aceleraba el ritmo y me llevaba al l&iacute;mite. En un momento la agarr&eacute; de la melena para ser yo quien le marcara el ritmo. Ella adopt&oacute; una actitud sumisa y se dej&oacute; follar la boca a mi antojo. El sonido gutural y acuoso que produc&iacute;a mi polla al entrar y salir del fondo de aquella boca era m&uacute;sica celestial. Tener a aquella madre, que estaba enga&ntilde;ando al marido haci&eacute;ndole creer que se hab&iacute;a ido a Sevilla con las amigas mientras estaba desnuda en una habitaci&oacute;n de hotel comi&eacute;ndome la polla, era una situaci&oacute;n que me ten&iacute;a al filo del &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Eli par&oacute; de golpe:<\/p>\n<p>-Quiero follarte.<\/p>\n<p>Sin darme otra opci&oacute;n, se coloc&oacute; a horcajadas sobre m&iacute; y, dirigiendo con su mano mi polla hacia su co&ntilde;o, comenz&oacute; a descender sobre ella. Cada cent&iacute;metro que la penetraba notaba como se me derret&iacute;a en su interior. Eli comenz&oacute; a mover su cadera muy despacio, sintiendo como mi polla rebuscaba cada rinc&oacute;n de su intimidad. Coloc&oacute; una mano sobre mi pecho, ech&oacute; su melena hacia atr&aacute;s y comenz&oacute; a cabalgarme entre jadeos:<\/p>\n<p>-S&iacute;&iacute;&iacute;, joder&hellip;<\/p>\n<p>A medida que ganaba ritmo y sus gritos sub&iacute;an de volumen comenz&oacute; a agarrarse una teta mientras con la otra mano intentaba masturbarse. Todo ello sin dejar de cabalgarme.<\/p>\n<p>Por mi parte, la agarraba por las caderas y me deleitaba con la tremenda follada que me estaba dando aquella diosa morena. Mi polla percut&iacute;a contra el fondo de su vagina de manera tan violenta como ella sub&iacute;a y bajaba. Sus gritos se deb&iacute;an o&iacute;r fuera de la habitaci&oacute;n y mi ego sal&iacute;a por las ventanas. De repente, y en parte para evitar correrme, la volte&eacute; y me coloqu&eacute; sobre ella:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres follarme t&uacute;?, a ver como lo haces, cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>Aquel desaf&iacute;o hizo que de un golpe de cadera se la calzase muy profundo a lo que ella respondi&oacute; con un quejido de placer. A partir de ah&iacute;, no pude parar. Comenc&eacute; a follarla duro. Con golpes fuertes y seguidos. Ella me alentaba:<\/p>\n<p>-Sigue. M&aacute;s. Dame m&aacute;s joder.<\/p>\n<p>Cuando logr&eacute; coger un ritmo regular ella me rode&oacute; con sus piernas mientras con sus brazos se agarraba a m&iacute;. Pude notar como clavaba sus u&ntilde;as en mi espalda mientras me exig&iacute;a que no parase. Fui incapaz de calcular el tiempo que estuve penetrando violentamente el co&ntilde;o de Eli, pero el orgasmo y la corrida eran inminentes y as&iacute; se lo hice saber:<\/p>\n<p>-C&oacute;rrete dentro. &Eacute;chamelo todo.<\/p>\n<p>Not&eacute; que me apretaba con sus piernas m&aacute;s fuerte evitando que me escapara. Una de sus manos me agarr&oacute; el culo mientras yo mord&iacute;a su cuello y su boca. El orgasmo me lleg&oacute; y con un grito de satisfacci&oacute;n rellen&eacute; el co&ntilde;o de Eli con mi abundante corrida. Hab&iacute;a sido uno de los mejores polvos de mi vida. Ca&iacute; exhausto sobre ella que me besaba con los ojos entornados:<\/p>\n<p>-Cuanto deseaba que me follaras.<\/p>\n<p>El animal sexual con quien hab&iacute;a follado apenas unos segundos antes hab&iacute;a desaparecido para convertirse en una dama dulce que me acariciaba el cuerpo roz&aacute;ndome con las yemas de sus dedos. Le sonre&iacute;. Sudado, rod&eacute; hasta colocarme boca arriba junto a ella. Ambos quedamos dormidos.<\/p>\n<p>El sonido sordo e insistente de un m&oacute;vil me despert&oacute;. Cuando logr&eacute; situarme pude ver a Eli de pie junto a la ventana de la habitaci&oacute;n, desnuda, hablando por tel&eacute;fono:<\/p>\n<p>-No, estaba dentro de un bar y no me dio tiempo a descolgar. &ndash;Hablaba con su marido-. Me lo estoy pasando genial. Ahora estoy en la calle porque en el bar con la m&uacute;sica no pod&iacute;a hablar. Esta noche iremos a cenar y ma&ntilde;ana ser&aacute; el cumplea&ntilde;os&hellip;. Un beso&hellip; Adi&oacute;s.<\/p>\n<p>Me gir&eacute; sobre la cama y comprob&eacute; que estaba h&uacute;medo. La corrida se hab&iacute;a salido del co&ntilde;o de Eli y hab&iacute;a mojado las s&aacute;banas:<\/p>\n<p>-&iquest;Has visto qu&eacute; hora es? &ndash; Me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-Ni idea, pero habr&aacute; que hacer algo.<\/p>\n<p>-Yo de momento me voy a duchar que me has dejado toda pringada.<\/p>\n<p>Eran casi las 8 de la tarde, hab&iacute;amos dormido mucho y ni siquiera hab&iacute;amos comido, as&iacute; que la cuesti&oacute;n era recomponerse y salir a cenar algo. Yo esper&eacute; a que ella terminase en la ducha para entrar.<\/p>\n<p>Pese a los gritos que Eli hab&iacute;a dado mientras foll&aacute;bamos nadie en recepci&oacute;n nos hizo alusi&oacute;n lo cual no quer&iacute;a decir que no lo hubiesen o&iacute;do. Preguntamos alg&uacute;n lugar para cenar y nos indicaron. Dimos una peque&ntilde;a vuelta por los alrededores del hotel, entramos a cenar donde nos hab&iacute;an aconsejado y charlamos de nuestras vidas. Ella me coment&oacute; que s&iacute; quer&iacute;a a su marido. Era un hombre bueno pero a cierta edad se necesita alguna motivaci&oacute;n extra. Antes o despu&eacute;s los matrimonios caen en la rutina y no hay nada peor que el tedio. Esta infidelidad incluso le podr&iacute;a venir bien a su relaci&oacute;n&hellip; Despu&eacute;s de cenar estuvimos en un pub tomando unas copas y sobre las 12 nos volvimos al hotel.<\/p>\n<p>Durante las copas volvimos a calentarnos. Nos estuvimos besando y tocando de manera que salimos r&aacute;pido para la habitaci&oacute;n. Nada m&aacute;s entrar abrac&eacute; a Eli por detr&aacute;s y comenc&eacute; a comerle el cuello, le agarr&eacute; las tetas y contra la pared comenc&eacute; a desnudarla mientras recorr&iacute;a su espalda con besos. Fui descendiendo por su columna y me arrodill&eacute; tras ella para, despu&eacute;s de quitarle el pantal&oacute;n mord&iacute; sus gl&uacute;teos. Sus suspiros me animaban a seguir y as&iacute; fui separ&aacute;ndolos y comenc&eacute; a comerle el culo metiendo la lengua dentro de su agujero. Tras unos minutos la volte&eacute; y comenc&eacute; una sesi&oacute;n de sexo oral que ella agradeci&oacute; con gemidos de placer. Con una pierna sobre mi hombro pod&iacute;a acceder a aquel triangulo rizado del que manaba n&eacute;ctar dulce. Lib&eacute; con mi lengua aquel l&iacute;quido hasta extraerlo directamente del interior de la vagina para untarlo con mi lengua sobre su cl&iacute;toris provocando descargas de electricidad desde su espina dorsal hasta su cerebro. A Eli casi le temblaban las piernas y tuvo que apoyarse en mi cabeza para no caer.<\/p>\n<p>A punto de llegar al orgasmo la lanc&eacute; sobre la cama. Frente a ella me desnud&eacute;. Sentada sobre el filo de la cama la ofrec&iacute; mi erecci&oacute;n y ella comenz&oacute; a lamer con ansias. El movimiento de su cabeza hac&iacute;a que mi polla se perdiese en el interior de su boca para volver a resurgir totalmente mojada de su saliva.<\/p>\n<p>Cuando entend&iacute; que ya hab&iacute;a tenido su buena raci&oacute;n la hice colocarse a cuatro patas ofreci&eacute;ndome una inmejorable vista de su culo y su co&ntilde;o. Desde aqu&iacute; los labios se asomaban por entre las piernas mientras su agujero anal se contra&iacute;a sobre s&iacute; mismo. Me coloqu&eacute; tras ella y agarr&aacute;ndola por las caderas me la foll&eacute; con fuerza. Eli se aferraba a las sabanas y hund&iacute;a su cabeza en la almohada mientras yo no le daba tregua. Con una erecci&oacute;n de caballo percut&iacute;a con mi ariete contra aquel castillo. Una vez profanado ella no opuso resistencia y se entreg&oacute; a su nuevo due&ntilde;o. Cada vez que la o&iacute;a gritar, m&aacute;s fuerte le daba. Cuando se acercaba el final la agarr&eacute; por el pelo y tirando de ella hice que se incorporara:<\/p>\n<p>-Me voy a correr, &iquest;me oyes?- Le gritaba.<\/p>\n<p>-S&iacute;, cabr&oacute;n, s&iacute;.<\/p>\n<p>Sin previo aviso le di un cachetazo en una de sus nalgas y le dej&eacute; marcada la mano. Ella dio un grito de dolor que acall&eacute; con otro fuerte golpe de cadera contra su enrojecido co&ntilde;o. La empuj&eacute; contra la cama y ella se derrumb&oacute; boca abajo, lo que aprovech&eacute; para subirme a horcajadas sobre ella y correrme en su espalada. Ahora eyacul&eacute; menos que por la tarde pero no fue menos placentero. Eli estaba agotada y dormimos abrazados.<\/p>\n<p>La luz que entraba a trav&eacute;s de la persiana mal cerrada nos despert&oacute; antes de las 9 de la ma&ntilde;ana. Decidimos que aprovechar&iacute;amos el d&iacute;a dando una vuelta por la Sierra. Visitar&iacute;amos los pueblos de los alrededores, comer&iacute;amos en alguno de ellos y volver&iacute;amos de noche. Eli, se levant&oacute; y se meti&oacute; en el ba&ntilde;o. Se llev&oacute; el tel&eacute;fono por lo que deduje que querr&iacute;a hablar con su marido. Yo permanec&iacute; en la cama. Mientras la o&iacute;a hablar me fui excitando.<\/p>\n<p>Eli era un pibonazo. La t&iacute;pica pureta impresionante, guapa, con cuerpazo y una bestia en la cama. Y ahora estaba enga&ntilde;ando a su marido. Y yo era el corneador. Todos estos pensamientos fueron teniendo un efecto en mi libido. Me descubr&iacute; masajeando mi polla erecta y se me ocurri&oacute; dar una sorpresa a Eli que por el ruido de la ducha ya deb&iacute;a estar dentro. Entr&eacute; en el ba&ntilde;o y la adivin&eacute; detr&aacute;s de la cortina bajo el agua. La asust&eacute; cuando descorr&iacute; la pieza de pl&aacute;stico que proteg&iacute;a del agua. Desnudo ante ella me deleit&eacute; con su cuerpo bajo la ducha. Ten&iacute;a la melena mojada hacia tras. El agua resbalaba por su cuerpo, provocando peque&ntilde;as salpicaduras cuando pasaban por sus tetas. Estas reaccionaron al verme empalmado y sus pezones se endurecieron de manera provocativa.<\/p>\n<p>Me met&iacute; en la ducha junto a ella, tom&eacute; la alcachofa y dirig&iacute; el chorro hacia su co&ntilde;o. La primera impresi&oacute;n hizo que se sobresaltara pero el impacto del agua caliente sobre su cl&iacute;toris comenz&oacute; a hacer efecto. Ella me miraba suplicando que no dejase de masturbarla. Cerr&oacute; los ojos y se agarr&oacute; a mis hombros cuando comenc&eacute; a hacer movimientos circulares. No pudo evitar morder mi hombro cuando su orgasmo la sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>Yo la abrac&eacute; y comenc&eacute; a besarla. La boca, el cuello las tetas. Con las manos amasaba cada uno de sus gl&uacute;teos y con mis dedos comenc&eacute; a masajear su orificio anal. Ella me mir&oacute; sonriendo:<\/p>\n<p>-Eres malo&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; crees&hellip;?<\/p>\n<p>Se abalanz&oacute; sobre mi boca mientras notaba como mi dedo segu&iacute;a explorando cada vez m&aacute;s adentro su puerta trasera. Le di la vuelta y la puse mirando a la pared. Me pegu&eacute; a ella y le mord&iacute; el cuello antes de lamer su oreja y preguntarle:<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes lo que voy a hacer?<\/p>\n<p>Ella lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Me quieres dar por culo?<\/p>\n<p>Tom&eacute; un poco de champ&uacute; con mis dedos y comenc&eacute; a masajear su ano lubric&aacute;ndolo con el l&iacute;quido. Ella gem&iacute;a y me desafiaba:<\/p>\n<p>-Eres un cabr&oacute;n que me quieres partir el culo.<\/p>\n<p>Fui metiendo cada vez m&aacute;s adentro, primero uno, luego dos y tres dedos antes de comenzar a foll&aacute;rmela con ellos. La o&iacute;a gemir de placer mientras mis dedos comenzaban a entrar y salir de su culo:<\/p>\n<p>-M&eacute;teme la polla por el culo, cabr&oacute;n. Revi&eacute;ntamelo.<\/p>\n<p>Hice que se inclinara un poco m&aacute;s hacia delante y que me ofreciera el culo. Este qued&oacute; totalmente expuesto a la altura de mi polla. Me la embadurn&eacute; con champ&uacute;. Agarr&eacute; a Eli por la nuca y coloqu&eacute; la punta de mi polla a la entrada de su culo. Poco a poco fui haciendo fuerzas hasta lograr que el capullo franquease el esf&iacute;nter. Ella se quejaba de dolor pero ya no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s. Dej&eacute; que el hueco se adaptase al intruso y desoyendo sus quejas comenc&eacute; a penetrar aquel maravilloso culo. Se la fui metiendo sin pausa hasta calz&aacute;rsela entera con un golpe de cardera. Not&eacute; como mis huevos toparon con su co&ntilde;o. Ella grit&oacute; de dolor. Aquello no era nada para lo que le vendr&iacute;a encima.<\/p>\n<p>Con la respiraci&oacute;n entrecortada me ped&iacute;a que fuera despacio pero nada m&aacute;s lejos de mi intenci&oacute;n. Comenc&eacute; a sodomizarla con ganas. Recre&aacute;ndome en el ruido que hac&iacute;a mi polla al abrirse paso en su estrecho intestino. Ella tard&oacute; un poco en disfrutarlo pero finalmente lo hizo:<\/p>\n<p>-Ahora s&iacute;. Joder. Dame por culo fuerte, cabr&oacute;n. No te cortes. P&aacute;rtemelo.<\/p>\n<p>Durante m&aacute;s de 10 minutos estuve agarrado a su cadera haciendo fuerza para romperle el culo. A veces le daba tan fuerte que le era imposible aguantarse con las manos y chocaba contra la pared. Por fin, la agarr&eacute; de la melena mojada, le di un cachetazo y me corr&iacute; en el interior de sus tripas. Ella se hab&iacute;a masturbado con una mano mientras su culo clamaba clemencia. Cuando se la saqu&eacute;, ella se derrumb&oacute; y se desliz&oacute; hacia abajo acabando de rodillas. De su culo brotaba mi semen que se escapaba por el desag&uuml;e con peque&ntilde;os hilos de sangre. Su ano palpitaba enrojecido y Eli maldec&iacute;a por el dolor que le tocar&iacute;a soportar.<\/p>\n<p>A las 11 de la ma&ntilde;ana nos pusimos en camino para recorrer los pueblos de la Sierra de Huelva. Hicimos paradas para tomar un aperitivo, ver alg&uacute;n mirador, y almorzar en un restaurante. Nos contamos an&eacute;cdotas, nos re&iacute;mos, nos miramos, nos besamos. Realmente parec&iacute;a que estuvi&eacute;semos reci&eacute;n casados aunque lo que pretend&iacute;amos era pasar un fin de semana follando como adolescentes. Ella para salir del tedio de un matrimonio con un marido aburrido. Yo por retomar unas relaciones sexuales que en los &uacute;ltimos meses hab&iacute;an sido escasas. La cuesti&oacute;n es que volvimos al hotel de noche, despu&eacute;s de haber cenado.<\/p>\n<p>Ahora en la habitaci&oacute;n, con menos &iacute;mpetu que las veces anteriores, Eli me besaba sentada a horcajadas en mi regazo. Haciendo que mi capullo rozase su pipa. Yo, la abrazaba y recorr&iacute;a su espalda recre&aacute;ndome en sus maravillosos gl&uacute;teos. Esta vez le hice caso y no profan&eacute; su m&aacute;s dolorido orificio:<\/p>\n<p>-Por favor, esta noche por el culo no. Lo tengo ardiendo de la irritaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Asent&iacute; mordi&eacute;ndole la boca y dejando que fuera ella, la que con un movimiento pausado me fuera follando. Sus gemidos preced&iacute;an al ofrecimiento de su busto:<\/p>\n<p>-C&oacute;meme las tetas.<\/p>\n<p>Yo mord&iacute;a los pezones e intentaba abarcar con la boca aquellas dos magn&iacute;ficas obras de arte. Con la cabeza hacia atr&aacute;s comenz&oacute; a cabalgarme m&aacute;s fuerte a medida que notaba que el orgasmo le har&iacute;a estallar. Con un grito me anunci&oacute; que hab&iacute;a llegado al &eacute;xtasis sexual. Me abraz&oacute; fuerte y me pidi&oacute; que me corriese.<\/p>\n<p>Yo prefer&iacute; masturbarme sobre ella. As&iacute; que de rodillas sobre ella que yac&iacute;a boca arriba me paje&eacute; hasta eyacular sobre su barriga y sus tetas. Eli agradeci&oacute; con suspiros de satisfacci&oacute;n el calor de mi corrida sobre su espectacular cuerpo.<\/p>\n<p>Cansados por el viaje del d&iacute;a y el sexo ca&iacute;mos en un profundo sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>El domingo me despert&eacute; antes que Eli. Me levant&eacute; y estuve ase&aacute;ndome un poco. Desnudo frente al espejo comprob&eacute; que ten&iacute;a marcas de sus u&ntilde;as y alg&uacute;n mordisco en el cuello. Volv&iacute; a la habitaci&oacute;n y me recre&eacute; en la mujer que dorm&iacute;a desnuda en mi cama. Realmente era preciosa. Su cuerpo trabajado pasaba por el de alguien mucho menor. Los marcados rasgos de su cara le daban una belleza casi animal y una sensualidad irresistible. Sus tetas manten&iacute;an una tersura y dureza impropias de una madre de cuarenta a&ntilde;os. Su abdomen totalmente plano delataba que practicaba alg&uacute;n tipo de ejercicio en el gimnasio al igual que sus piernas perfectamente torneadas.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; junto a ella y comenc&eacute; a despertarla recorriendo todo su cuerpo con besos y caricias. Poco a poco, Eli fue ronroneando haciendome saber que el despertar era de su agrado. Se coloc&oacute; bocabajo para permitirme seguir las caricias por su espalda. Mis manos recorrieron el camino hacia arriba y hacia abajo. En cada descenso fui introduciendo mis dedos cada vez m&aacute;s en su entrepierna. Sent&iacute; el calor al pasar por la hendidura de su co&ntilde;o. Hasta que decid&iacute; quedarme all&iacute; y masajearle el cl&iacute;toris. Despacio, sin prisa. Unt&aacute;ndolo con sus propios fluidos para evitar molestias. A medida que su respiraci&oacute;n se hac&iacute;a m&aacute;s fuerte yo comenc&eacute; a masturbarla con mayor cadencia. Le introduje un par de dedos y comenc&eacute; a follarla con la mano. Ella se fue incorporando a cuatro patas deseosa de que le metiese algo m&aacute;s duro que mis falanges.<\/p>\n<p>Viendo el estado de mi amante no dud&eacute; en situarme detr&aacute;s y, sin apenas esfuerzo, penetrarla con mi polla. Aferrado a sus caderas empec&eacute; a penetrarla sin pausa. Me deleitaba con el movimiento de su melena a cada golpe de cadera m&iacute;o. Eli llev&oacute; su mano derecha a su cl&iacute;toris y comenz&oacute; a masturbarse. Le hice saber que estaba a punto de correrme e inmediatamente descargu&eacute; lo poco que me quedaba dentro de su vagina. Ca&iacute; abatido por el orgasmo a su lado pensando que era la cuarta vez en todo el fin de semana que me corr&iacute;a dentro de Eli.<\/p>\n<p>Ella aprovech&oacute; mis &uacute;ltimos restos de semen que sal&iacute;an de su co&ntilde;o para terminarse la paja. Acelerando el movimiento de sus dedos humedecidos por mi leche, aquella madre infiel se corri&oacute; para m&iacute; por &uacute;ltima vez este fin de semana. Permanecimos durante casi media hora tumbados uno junto al otro. Desnudos. En silencio. Sab&iacute;amos que este tiempo llegaba a su fin. Ella volver&iacute;a a la rutina de su matrimonio. Con el sexo aburrido de un matrimonio mon&oacute;tono.<\/p>\n<p>El viaje de vuelta fue menos euf&oacute;rico que el de ida. Antes de salir del hotel, y mientras yo liquidaba en la recepci&oacute;n, Eli estuvo hablando con su marido. Minti&eacute;ndole de lo bien que se lo hab&iacute;a pasado en Sevilla junto a sus divertidas amigas. El recepcionista la miraba de reojo mientras me atend&iacute;a. Por su puesto no hizo ning&uacute;n comentario al respecto. Durante el viaje, le mand&oacute; un par de audios por whatsapp a su marido y a su hijo.<\/p>\n<p>Tardamos varias semanas en volver a quedar. Nunca volvimos a tener otro fin de semana y nuestros encuentros se limitaban a un par de horas en las que Eli convenc&iacute;a de que quedaba con alguna amiga o salidas de compras en solitario. Alguna noche de copas coincidimos y lo hicimos en el coche. Despu&eacute;s de casi un a&ntilde;o y de mutuo acuerdo dejamos de ser amantes. Eli sigui&oacute; felizmente casada con su marido hasta que necesitase otra de aquellas bombonas de ox&iacute;geno. Ya sin ser amantes volvimos a vernos pero nuestra relaci&oacute;n fue menos efusiva que durante aquel tiempo en que Eli le fue infiel a su marido conmigo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Cuando detuve el coche a su lado, Eli llevaba, seg&uacute;n ella, demasiado tiempo esperando en la acera. Se le ve&iacute;a nerviosa y entr&oacute; en el coche de manera apresurada. 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