{"id":26971,"date":"2020-12-04T23:00:00","date_gmt":"2020-12-04T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-04T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-04T23:00:00","slug":"mi-nueva-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-nueva-madre\/","title":{"rendered":"Mi nueva madre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"26971\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era d&iacute;a de mudanza. Finalmente llegaba el momento de decirle adi&oacute;s a la casa de mi infancia, cual inevitablemente hab&iacute;a sido adquirida tan solo un par de semanas despu&eacute;s de haber sido puesta a la venta por mi padre, resignado a no poder costear los gastos &eacute;l solo.<\/p>\n<p>Estaba hecha una sopa de emociones, me sent&iacute;a triste por dejar la casa de mi vida, pero al tiempo me sent&iacute;a aliviado por todos esos recuerdos nost&aacute;lgicos de mi madre impregnados en cada habitaci&oacute;n, a&uacute;n a casi seis a&ntilde;os de su muerte.<\/p>\n<p>As&iacute; iniciaba una nueva vida en otro hogar, alejado de los suburbios, en otra casa m&aacute;s peque&ntilde;a, cual compartir&iacute;a con mi padre y su pareja, pronto a casarse para convertirse en mi madrastra.<\/p>\n<p>Ella era engre&iacute;da y altanera, la verdad no me ca&iacute;a nada bien. Aunque ten&iacute;a un lindo rostro y de cuerpo no se le renegaba nada, su actitud era todo lo contrario. Pese a que sus largas piernas, cintura delgada, su cabellera rubia y lacia le hac&iacute;a lucir m&aacute;s joven de lo que era en realidad, ten&iacute;a todo el carisma de una vieja amargada de noventa a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ella no tendr&iacute;a m&aacute;s de treintaicinco a&ntilde;os, en tanto, mi pap&aacute;, por ese tiempo ya estaba ara&ntilde;ando el medio siglo, por lo que no me daba buena espina aquella relaci&oacute;n. Es decir, ella estaba m&aacute;s cerca de mi edad, que en esos d&iacute;as tendr&iacute;a veinticuatro a&ntilde;os, que la de mi propio padre.<\/p>\n<p>Para m&iacute;, era m&aacute;s que obvias las intenciones de esa mujer, seguro estaba que solo quer&iacute;a a mi padre para sacarle dinero y vivir de gratis.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n ella era edec&aacute;n en una agencia de modelaje, pero la verdad es que ni trabajaba ten&iacute;a por lo que no aportaba nada a la casa, solo se la pasaba mirando la tv o haciendo Pilates en la sala. Cuando no estaba revisando su m&oacute;vil, simplemente perd&iacute;a el tiempo haci&eacute;ndose tratamientos de belleza en el rostro.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a mal por mi padre, no sab&iacute;a c&oacute;mo hacerle ver lo que pasaba y a d&oacute;nde se encaminaba su relaci&oacute;n. Nunca he tenido un v&iacute;nculo tan profundo con &eacute;l como para platicarlo abiertamente, eso era m&aacute;s con mam&aacute;.<\/p>\n<p>Pero bueno, al menos le sacaba provecho a la relaci&oacute;n. No hab&iacute;a d&iacute;a que no les escuchara haciendo el amor al menos una vez, por las ma&ntilde;anas o antes de dormir. Ella gem&iacute;a como zorra. No negar&eacute; que me excitaba mucho escucharla. M&aacute;s de una vez le he dedicado una paja al imagin&aacute;rmela en cuatro siendo penetrada, o montada y cabalgando como una estrella del porno.<\/p>\n<p>Ojos para los dos<\/p>\n<p>A decir verdad, ya me ten&iacute;a harto y fastidiado. La muy sinverg&uuml;enza no hac&iacute;a m&aacute;s que gastarse el dinero de mi padre comprando ropa y productos de belleza. Y no era por el dinero, sino por su actitud.<\/p>\n<p>En el fondo sab&iacute;a que mi padre era consciente de ello, que solo estaba con ella por el sexo y por mero af&aacute;n de no estar solo, intentando as&iacute; enterrar el recuerdo de mi madre. Pero yo eso sent&iacute;a que deb&iacute;a hacer algo.<\/p>\n<p>En verdad no soportaba estar con ella en la misma casa, me trataba como un estorbo, no me hablaba apenas para saludar siquiera. Y a mi padre no lo intimaba precisamente mejor, solo le hablaba bonito cuando quer&iacute;a comprarse algo.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a est&aacute;bamos ella y yo solos en casa. Yo estaba en el comedor haciendo algunas cosas de la universidad en mi port&aacute;til, cuando ella hac&iacute;a sus ejercicios en la sala justo frente a m&iacute;. No pod&iacute;a quitarle la mirada de sus nalgas, la muy desgraciada s&iacute; que se cargaba un buen trasero, bien parado en esas mallas ajustadas color lila que no dejaban nada a la imaginaci&oacute;n, presumiblemente sin ropa interior o una muy peque&ntilde;a en su caso, pues no se le marcaba en la ajustada ropa, ni en su top blanco, dej&aacute;ndome ver sus levantados pezones dibujados bajo la el&aacute;stica tela a punto de reventar por sus voluptuosos senos, incluso marcando sus labios vaginales cada vez que hac&iacute;a alguna sentadilla o estiraba sus piernas hac&iacute;a atr&aacute;s con las manos al piso.<\/p>\n<p>Entonces, comenc&eacute; a sentir como mi pene se inflaba bajo mis pantalones cortos. Me puse un poco nervioso, pero no me preocupaba. No era que me importara mucho. Miraba a mi nueva madre haciendo sus estiramientos, par&aacute;ndome la cola para que pudiese observarle hasta el m&aacute;s sutil detalle de su perfecta circunferencia. No s&eacute; si lo hac&iacute;a a prop&oacute;sito y si lo zorra le sal&iacute;a natural, pero no hab&iacute;a manera de disimularlo.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute;, me puse de pie y le desfil&eacute; por enfrente con toda la polla parada levantando la tela de mi ropa. Sab&iacute;a lo guarra que era, de inmediato se clav&oacute; su mirada sin disimulo, comprobando lo zorra que era.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a me divert&iacute;a desviando su mirada al levantarme la paja frente a ella, a&uacute;n sin importarme que estuviese con pap&aacute;. Me deseaba, seguro estaba que preferir&iacute;a un cuerpo m&aacute;s joven y fornido como el m&iacute;o, en vez del cuerpo mi padre, quien lejos hab&iacute;a dejado sus d&iacute;as de gloria.<\/p>\n<p>En la sala, mirando la tv, le mostraba mi erguido miembro bajo mis pantalones. O en mi habitaci&oacute;n, pase&aacute;ndome en pelotas con la puerta abierta cuando pap&aacute; no estaba, para que me pudiese observar completamente desnudo mientras ella estaba en la sala. Le gustaba, no pod&iacute;a negarlo.<\/p>\n<p>Caza en casa<\/p>\n<p>Otro d&iacute;a regresaba de la escuela m&aacute;s temprano de lo habitual. Una falla en el sistema de suministro de agua potable nos dejar&iacute;a el d&iacute;a libre.<\/p>\n<p>Al llegar a casa, me dispon&iacute;a a recostarme en mi cama e intentar recuperar sue&ntilde;o por la desma&ntilde;ada vana del d&iacute;a, cuando escuch&eacute; ruidos provenientes de la habitaci&oacute;n de mi pap&aacute;. Sab&iacute;a que era ella, no hab&iacute;a nadie m&aacute;s, pero los sonidos eran extra&ntilde;os, se escuchaban como peque&ntilde;os quejidos.<\/p>\n<p>En un principio, ingenuamente cre&iacute;a que estaba haciendo sus ejercicios, pues se o&iacute;a justamente as&iacute;. Pero entonces exclam&oacute; un agudo gemido de placer, y ah&iacute; lo supe todo. Se estaba masturbando. Entonces me acerqu&eacute; a su recamara silenciando mis pasos tanto como pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Aprovechando mi inadvertencia, me escabull&iacute; hasta su puerta, cual para mi suerte ten&iacute;a entreabierta. Ah&iacute;, me asom&eacute; y la vi. Estaba completamente desnuda recostada en su cama a piernas abiertas y toc&aacute;ndose con ambas manos en todo su sexo.<\/p>\n<p>Por la perspectiva no pod&iacute;a ver m&aacute;s que sus pies, piernas, cintura y sus parados senos, lateralmente. Evitando asomarme m&aacute;s all&aacute; para no ser descubierto. La panor&aacute;mica era asombrosa, pod&iacute;a ver con toda claridad sus atl&eacute;ticas piernas blancas y su par de deliciosas tetas redondas, endurecidas, con sus peque&ntilde;os pezones rozados completamente erguidos, sacudi&eacute;ndose mientras sus manos le daban placer, jugando en su entrepierna.<\/p>\n<p>Entonces se movi&oacute; y me asust&eacute;. No estaba seguro si me hab&iacute;a visto o escuchado, pero retroced&iacute; un par de pasos por mero instinto. Esper&eacute; un momento, y al escuchar nada, regres&eacute; a su puerta para continuar espi&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Cuando me asom&eacute; de nuevo, la vi en otra posici&oacute;n, esta vez estaba en cuatro, arrodillada sobre su cama, toc&aacute;ndose con una mano por debajo de su cuerpo hasta su depilada vagina. Ahora, girada a un costado de su cama hasta dejar colgando sus pies por el borde de la misma, pod&iacute;a ver mejor el espect&aacute;culo, observando a mi madrastra complaci&eacute;ndose al meterse un par de dedos por detr&aacute;s, tan fuerte y profundo como era capaz.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a escuchar su mojada vagina haciendo sonidos acuosos entre sus dedos, mezclados con los gemidos de placer que exhib&iacute;a sin censura, expresando todo ese gozo que se proporcionaba a s&iacute; misma, creyendo que a&uacute;n estaba sola en casa. Estaba tan cerca que hasta pod&iacute;a oler su sexo lleno de sus secreciones &iacute;ntimas escurriendo entre sus manos.<\/p>\n<p>Incapaz de contenerme, me saqu&eacute; el falo completamente erecto y lubricado por la excitaci&oacute;n de solo mirarla, y comenc&eacute; a jal&aacute;rmelo con extremo placer. Lo hac&iacute;a lento y contento, intentando contener mi agitada respiraci&oacute;n relami&eacute;ndome los labios. Completamente loco por comerme a mi futura madre ah&iacute; mismo. Mir&aacute;ndola tan excitada como yo, gimiendo y gozando al borde del orgasmo, escuchando c&oacute;mo exhalaba un profundo alarido insinu&aacute;ndome que estar&iacute;a a punto de venirse, contorne&aacute;ndose en la cama, levant&aacute;ndome el culo en cada arremetida de sus dedos dentro de ella, meti&eacute;ndoselos y sac&aacute;ndoselos profundamente, como aclamando por un buen pene, mientras se restregaba su cl&iacute;toris con la otra mano.<\/p>\n<p>Entonces no pude resistirme m&aacute;s. Ya descarrilado, me adentr&eacute; a su habitaci&oacute;n con la pija de fuera. Ella estaba tan perdida en sus caricias que nunca se percat&oacute; de mi presencia. Me acerque por detr&aacute;s hasta su culo. Ah&iacute; me acopl&eacute; de tras de su blanco trasero mientras a&uacute;n se masturbaba, y sin m&aacute;s, le clav&eacute; mi enrojecido pene, duro como roble, en una de esas veces cando sus dedos estaban fuera.<\/p>\n<p>Su cavidad estaba tan lubricada que no forcej&eacute; en absoluto para deslizar mi falo hasta los confines de mi madrastra, quien enseguida solt&oacute; un agudo grito estremecedor de espanto, intentando reincorporarse o gatear lejos de m&iacute; para sacarme de ella, pero no se lo permit&iacute;. La sujet&eacute; con fuerza por la cintura y la arrim&eacute; todav&iacute;a m&aacute;s a mis caderas para terminar de ensartarle toda la verga hasta el fondo, cual se deslizaba como mantequilla entre sus calientes pliegues vaginales.<\/p>\n<p>Ella gritaba desgarradoramente, estaba realmente asustada, intentaba desfundarse con desesperaci&oacute;n, pero al mismo tiempo est&aacute;bamos tan excitados que cualquier movimiento nos otorgaba un profuso placer, fuese pactado o no.<\/p>\n<p>-Nooo. Detente idiota. &iquest;Qu&eacute; haces? No. Para. &ndash;Me gritaba, y yo sin decirle palabra, le arremet&iacute;a mi pene duro y fuertemente, salpicando nuestros l&iacute;quidos por todos nuestros muslos, mientras la penetraba con rudeza desde atr&aacute;s, produciendo ese tan excitante y caracter&iacute;stico sonido de chapoteo sexual a cada embestida en sus suaves nalgas duras y calientes.<\/p>\n<p>-Detente. Por favor. Para. No lo hagas, est&uacute;pido hijo de&#8230; No. Ya basta. &ndash;Me suplicaba entre dolosos alaridos, quej&aacute;ndose al borde del llanto, y sin embargo tan excitada.<\/p>\n<p>Poco a poco, aquellos sollozos se convert&iacute;an en disimulados gemidos sensuales de placer, casi rog&aacute;ndome ahora, porque no me detuviese. Sab&iacute;a que estaba demasiado excitada como para negarme una buena cogida, seguramente se habr&iacute;a estimulado tanto que estar&iacute;a a punto de venirse en cualquier momento. Yo tambi&eacute;n lo estaba, luchaba por contenerme, quer&iacute;a hacerla terminar antes que yo.<\/p>\n<p>-No termines adentro. Le escuch&eacute; decir, d&aacute;ndome v&iacute;a libre a que me la cogiera a merced. Entonces aument&eacute; la velocidad, arremetiendo mi pene dentro de su cada vez m&aacute;s mojada vagina, masturb&aacute;ndome con su rico culito apresado firmemente en mis garras, cual no dejaba de secretar sus acuosas eyaculaciones cremosas que recubr&iacute;an todo el escroto de mi falo, mientras la escuchaba dici&eacute;ndome entre gemidos extremadamente excitantes que esperara, que no me viniera a&uacute;n, pues ella estaba por hacerlo.<\/p>\n<p>-Espera, espera. Aguanta que me vengo. No termines. Aguata. Me vengo. Ho, si. &ndash;Me dec&iacute;a, entrecortando su voz, extasiada por las embestidas duras y feroces palmeando en sus sabrosas nalgas, arranc&aacute;ndole un gemido en cada arremetida, mientras yo apretaba los dientes para complacerla tan solo un poco m&aacute;s. &ndash;Mierda, mierda. &ndash;Expresaba antes de enmudecer un par de segundos, conteniendo el aliento un instante, para dar paso a un intenso orgasmo que expresaba con un agudo grito desgarrador de placer, gozado abiertamente. Oblig&aacute;ndome a sacarle mi falo para permitir que se viniera a chorros frente a mis ojos, mientras yo me exprim&iacute;a toda mi verga en sus nalgas, depositando mi semen justo en el hoyito de su estrecho ano. Mirando ese fabuloso espect&aacute;culo de su vagina mojada eyaculando, secretando un hilo de su fluido cremoso que escurr&iacute;a hasta las cobijas de su cama.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a chantajeaba a mi madrastra con decirle a mi padre de lo sucedido. A cambio, ella me dejaba que la toquetease por toda la casa, dejando que me la cogiera cuando la quisiera.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato, te invito a leer m&aacute;s historias visitando mi perfil.<\/p>\n<p>Gracias por haber llegado hasta aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Me encanta leer tus sensaciones en los comentarios.<\/p>\n<p>No olvides calificar.<\/p>\n<p>Te deseo que tengas Felices Fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Era d&iacute;a de mudanza. Finalmente llegaba el momento de decirle adi&oacute;s a la casa de mi infancia, cual inevitablemente hab&iacute;a sido adquirida tan solo un par de semanas despu&eacute;s de haber sido puesta a la venta por mi padre, resignado a no poder costear los gastos &eacute;l solo. Estaba hecha una sopa de emociones, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2116,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-26971","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26971\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}