{"id":27002,"date":"2020-12-06T23:00:00","date_gmt":"2020-12-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-06T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-06T23:00:00","slug":"mi-vecina-madura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-vecina-madura\/","title":{"rendered":"Mi vecina madura"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27002\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me describo brevemente, mido 1,85, moreno, de pelo corto, delgado, pero fibrado y me gusta hacer deporte todo lo que mis ocupaciones me permiten. Voy al gimnasio un m&iacute;nimo de un par de veces a la semana y ocasionalmente hago piscina y salgo a correr.<\/p>\n<p>Vivo en Venezuela, en una peque&ntilde;a comunidad de vecinos donde la mayor&iacute;a nos conocemos. Tenemos una piscina comunitaria, que es donde m&aacute;s vida social hacemos y durante los meses de verano me gusta aprovechar ese peque&ntilde;o lujo y bajo a ba&ntilde;arme a menudo. Tengo que decir que, desde que llevo viviendo aqu&iacute;, m&aacute;s de una vecina ha llamado mi atenci&oacute;n. Por aqu&iacute; han pasado mujeres muy atractivas, de todas las edades, algunas de las cuales ya se han mudado y otras siguen viviendo en la comunidad. Con varias de ellas he fantaseado en infinidad de ocasiones.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n, voy a relatar una experiencia real que tuvo lugar a comienzos del verano de 2019 con mi vecina Alicia. Entonces, ella ten&iacute;a 46 a&ntilde;os. Se divorci&oacute; hace bastante tiempo y tiene un hijo. Siempre me ha llamado la atenci&oacute;n: delgadita cuando era m&aacute;s joven y, con el paso de los a&ntilde;os, ha adquirido unas curvas de infarto. Se conserva muy bien. Medir&aacute; aproximadamente 1,65, pelo casta&ntilde;o, media melena, aunque suele llevar coleta, bastante resultona de cara a mi parecer, muy femenina, viste a la moda. F&iacute;sicamente destacar&iacute;a de ella su pecho, no excesivamente grande, pero muy bien puesto; sus piernas, que son largas, potentes, pero bien torneadas; su piel blanca y tersa, que durante la estaci&oacute;n estival adquiere un moreno muy bonito; su vientre delgado y su culo, un gran culo, en el que siempre he pensado que se podr&iacute;a torear. Un cuerpo hecho para el pecado que cualquier hombre desear&iacute;a.<\/p>\n<p>Al parecer, desde hace algunos a&ntilde;os tiene un novio, llamado Marcos pero, por cuestiones que desconozco, no conviven juntos. Lo s&eacute; porque en alguna vez ha venido a la piscina. &Eacute;l es un tipo de trato agradable, m&aacute;s o menos de su misma edad, moreno y musculado. Recuerdo que una vez, durante un d&iacute;a muy caluroso, estando yo presente, se ba&ntilde;aron los dos en la piscina y pude admirar con envidia la forma que ten&iacute;a de tocarla, abrazarla, besarla y amasar su cuerpo en el agua, lo que hizo que se me pusieran los dientes largos ante tan t&oacute;rrido y sensual ba&ntilde;o y pensara que, ojal&aacute; fuese yo quien estuviese en su lugar, aunque fuese s&oacute;lo por una vez. Supongo que despu&eacute;s de salir del agua ambos se pegar&iacute;an su merecido fest&iacute;n en casa, ya que el hijo de ella se hab&iacute;a ido de vacaciones con unos amigos.<\/p>\n<p>De siempre he tenido una buena relaci&oacute;n con ella; no tanto mi familia, pero supongo que son las t&iacute;picas fricciones que a veces ocurren entre vecinos, pues luego todo vuelve a su cauce.<\/p>\n<p>El caso es que, como iba diciendo, un s&aacute;bado de abril del a&ntilde;o pasado decid&iacute; que ser&iacute;a buena ocasi&oacute;n para aprovechar la ma&ntilde;ana y dar una vuelta con la bici. Mi plan era salir temprano para evitar el calor de las horas centrales del d&iacute;a, estar 2 o tres horas pedaleando y volver a casa a la hora de la comida para, antes de comer, darme un relajante ba&ntilde;o en la piscina.<\/p>\n<p>Ser&iacute;an casi las diez y media cuando baj&eacute; al trastero por la bicicleta y el casco. Yo iba vestido para la ocasi&oacute;n, con maillot y culotte, gafas de sol y mi bid&oacute;n con agua congelada para que me durara fr&iacute;a toda la ma&ntilde;ana. Los trasteros en mi comunidad est&aacute;n en una zona m&aacute;s o menos apartada del paso, en una especie de entreplanta, donde la temperatura ambiente es fresca y constante todo el a&ntilde;o. Para acceder a ellos, hay que abrir dos puertas.<\/p>\n<p>Una vez entr&eacute; al vest&iacute;bulo de los trasteros, veo que la luz estaba encendida, por lo que supuse que habr&iacute;a alg&uacute;n vecino organizando su trastero. Me dirig&iacute; hacia el m&iacute;o y a la derecha pude verla a ella, que entraba y sal&iacute;a constantemente del peque&ntilde;o habit&aacute;culo, pues estaba guardando ropa de y sacando la de verano, mientras la apilaba en cajas de cart&oacute;n en el pasillo.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Hola, &iquest;qu&eacute; tal?&quot;<\/p>\n<p>Yo: &quot;Pues aqu&iacute;, voy a aprovechar para salir a dar una vuelta con la bici y as&iacute; contin&uacute;o con la operaci&oacute;n bikini&quot;, dije en tono jocoso.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;&iexcl;Pero qu&eacute; dices, si est&aacute;s genial! Se nota que est&aacute;s cuadrado&quot;.<\/p>\n<p>A esa observaci&oacute;n supongo que ayud&oacute; bastante mi ce&ntilde;ida indumentaria, que me hac&iacute;an marcar piernas, torso y brazos.<\/p>\n<p>Yo: &quot;Bueno, no te creas, que me cuesta trabajo mantenerme en forma&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Ya veo&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;A ti en cambio, parece que te basta y te sobra con tu gen&eacute;tica&quot;.<\/p>\n<p>No soy de lanzar piropos y menos en fr&iacute;o, pero como hab&iacute;a empezado ella, me result&oacute; m&aacute;s f&aacute;cil ser natural. No lo hice con ganas de provocarla, simplemente dej&eacute; que mi espontaneidad hablara por m&iacute;.<\/p>\n<p>Alicia sonr&iacute;o ligeramente avergonzada. Seguro que no se esperaba que me atreviera a corresponder el piropo. Vest&iacute;a una camiseta de tirantes blanca, un short beige y unas chanclas. Iba ligeramente despeinada y sin maquillar, pero igualmente me pareci&oacute; que estaba guapa.<\/p>\n<p>Antes de que continuara el silencio le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>Yo: &quot;&iquest;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo?&quot;<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Estoy haciendo limpieza en el trastero, que hac&iacute;a tiempo que no me pon&iacute;a. Como ves, tengo que tirar muchas cosas. Si no te importa, antes de que te vayas, &iquest;podr&iacute;as ayudarme a coger una caja, que est&aacute; muy alta y no llego?<\/p>\n<p>Fui hacia su trastero. Estaba todo lleno de cosas y apenas se pod&iacute;a entrar. Como pude, pas&eacute; delante de ella y, desde fuera, me se&ntilde;al&oacute; la caja que deb&iacute;a bajar. Me puse de puntillas, pero no alcanzaba. Le pregunt&eacute; si ten&iacute;a alguna escalera o algo a donde subirme, pero me contest&oacute; que no.<\/p>\n<p>Yo: &quot;se me ocurre una idea para bajar la caja. Si quieres puedo sujetarte mientras la coges&quot;.<\/p>\n<p>Alicia me mir&oacute; extra&ntilde;ada, pero la verdad es que no hab&iacute;a muchas m&aacute;s opciones.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;hombre, la verdad es que est&aacute;s fuerte y creo que puedes de sobra conmigo, pero a ver si en un mal gesto te vas a hacer da&ntilde;o&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;como quieras, pero no veo otra opci&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>En ese momento, ella accedi&oacute; como pudo al trastero. En el peque&ntilde;o espacio en el que est&aacute;bamos, de apenas 3 metros cuadrados, apenas pod&iacute;amos maniobrar y est&aacute;bamos muy cerca, a lo que le dije:<\/p>\n<p>Yo: &quot;venga, me voy a poner justo debajo, para que llegues mejor&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;&iquest;c&oacute;mo me vas a coger?&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;pues con que te coja con los brazos por las piernas y te alce un poco creo que ser&aacute; suficiente&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;vale&quot;.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; a m&iacute; y la not&eacute; nerviosa. Estando tan pegados, evitaba cruzar su mirada con la m&iacute;a. Me agach&eacute; un poco para cogerla y:<\/p>\n<p>Yo: &quot;Auuupa&quot;.<\/p>\n<p>La levant&eacute; sin apenas esfuerzo. Al principio, parec&iacute;a que se pod&iacute;a desequilibrar, pero r&aacute;pidamente ella se agarr&oacute; a un mueble y, con las manos, se fue dirigiendo hacia la caja que quer&iacute;a sacar. Mientras tanto, yo me gir&eacute;, para acompa&ntilde;ar sus movimientos. Como la caja pesaba un poco, tard&oacute; unos segundos en agarrarla. Segundos que yo disfrut&eacute; manoseando aquellos muslos apretando mis manos contra ellos, con la excusa de agarrarla para que no se cayera.<\/p>\n<p>Yo: &quot;&iquest;lo tienes ya?&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;S&iacute;, ya lo tengo, me ha costado porque pesa un poco. Ten cuidado no se te vaya a caer encima&quot;.<\/p>\n<p>Con cuidado la baj&eacute; y, una vez apoy&oacute; los pies en el suelo, decidi&oacute; apoyar la caja en el suelo, cansada por el esfuerzo f&iacute;sico realizado. Se agach&oacute; y la coloc&oacute; entre nuestros pies. Al levantarse, pudo observar la erecci&oacute;n que me hab&iacute;a provocado. Una erecci&oacute;n de caballo, como casi nunca hab&iacute;a tenido y que, debido al culotte, se me marcaba todav&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella no sab&iacute;a a d&oacute;nde mirar ni qu&eacute; decir, s&oacute;lo acert&oacute; a exclamar:<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Diiiooosss&quot;!<\/p>\n<p>Yo: &quot;&iquest;Qu&eacute;?&quot;<\/p>\n<p>Alicia: &quot;C&oacute;mo que qu&eacute;, no te hagas el tonto&quot;.<\/p>\n<p>Ah&iacute; fui yo el que no supo qu&eacute; decir por un instante.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;tengo novio eh&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;&iquest;y qu&eacute;?&quot;, le contest&eacute; en tono desafiante. &quot;No me digas que no te gusta lo que ves&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;no tiene nada qu&eacute; ver que me guste, pero&#8230;&quot;.<\/p>\n<p>Enseguida not&eacute; como su respiraci&oacute;n y la m&iacute;a empezaron a acelerarse.<\/p>\n<p>Yo: &quot;Pero qu&eacute;&#8230; no estamos haciendo nada malo, adem&aacute;s aqu&iacute; nadie se iba a enterar&quot;.<\/p>\n<p>Ah&iacute; not&eacute; que empezaba a envalentonarme, que tomaba la iniciativa y el control de la situaci&oacute;n, por lo que decid&iacute; rodearla con mis brazos y atraerla hacia m&iacute;, para que notara el contacto de mi miembro entre sus piernas.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;&iquest;Qu&eacute; haces? &iexcl;Est&aacute;s loco!&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;&iexcl;S&iacute;!&quot;, dije mientras la agarraba con mis dos manos del culo y la apretaba a&uacute;n m&aacute;s contra m&iacute;.<\/p>\n<p>En ese momento, ella inclin&oacute; la cabeza ligeramente hacia atr&aacute;s y abri&oacute; los ojos sobrecogida. Esa era la se&ntilde;al que me indicaba que se iba a dejar llevar y que iba a poder poseerla a mi antojo.<\/p>\n<p>Del ment&oacute;n, la acerqu&eacute; a m&iacute; y empec&eacute; a saborear sus labios. No quer&iacute;a que fuese algo r&aacute;pido, quer&iacute;a recrearme en cada detalle de su anatom&iacute;a y disfrutar el momento al m&aacute;ximo, nunca se sabe cuando la vida te va a obsequiar con algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Ella correspond&iacute;a y nuestras lenguas empezaron a bailar sensuales, como si de un tango se tratara.<\/p>\n<p>Viendo que ya ten&iacute;a a mi presa donde quer&iacute;a, solt&eacute; una mano de su culo y, como pude, cerr&eacute; la puerta del trastero para estar m&aacute;s &#39;c&oacute;modos&#39; y para evitar que alg&uacute;n vecino indiscreto nos sorprendiera en plena faena. La luz del mismo era una triste bombilla y apenas iluminaba la estancia con tanto trasto que hab&iacute;a, pero era suficiente para deleitar mi vista con su cuerpo.<\/p>\n<p>Con la puerta cerrada, la agarr&eacute; de las piernas y ella las entrelaz&oacute; alrededor de mi cintura. Empec&eacute; a deslizar mis labios por su cuello y lamerla todo cuanto pude. As&iacute; estuvimos un par de minutos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s, la gir&eacute; y la puse frente a la puerta. Ella estir&oacute; sus brazos hacia arriba, tocando con la punta de los dedos casi el marco. Mientras segu&iacute;a bes&aacute;ndola, desabroch&eacute; su short. Alicia se quit&oacute; con facilidad la camiseta de tirantes. Para mi sorpresa, llevaba un ba&ntilde;ador blanco que nunca antes le hab&iacute;a visto lucir en la piscina. La parte de abajo era un bikini tanguero que hac&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s apetecible e irresistible su culo.<\/p>\n<p>Yo: &quot;&iquest;Y este bikini?&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Es nuevo. Pero no lo bajo a la piscina porque me da verg&uuml;enza usar el tanga delante de los vecinos. Lo ten&iacute;a reservado para la playa&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;Pues lo vas a estrenar hoy a lo grande conmigo&quot;.<\/p>\n<p>Le di un sonoro azote en cada nalga y volv&iacute; a ponerla frente a la puerta. Ella solt&oacute; dos peque&ntilde;os gritos que ahogu&eacute; enseguida tap&aacute;ndole la boca con mi mano derecha. Nos miramos y sonre&iacute;mos en un gesto de complicidad. Me arrodill&eacute; y, mientras bajaba mis manos acariciando por sus costillas, cintura y cadera, empec&eacute; a lamer sus nalgas. Poco a poco, iba apartando la tela del tanga e iba introduciendo mi lengua. Se volv&iacute;a loca. Sabore&eacute; tanto cada nalga que hab&iacute;a formado una fina pel&iacute;cula de saliva entorno a su culo, como si fueran unas braguitas a medida.<\/p>\n<p>Antes de que cayera el tanga al suelo, volv&iacute; a subir para quitarle el top. Ante mi se alzaron dos tetas preciosas y empec&eacute; a devor&aacute;rselas. Me met&iacute; sus pezones en la boca, y los masajeaba con mis labios y mi lengua. Pero el hambre que ten&iacute;a de comerme aqu&eacute;l cuerpo, que se hab&iacute;a ido acumulando durante a&ntilde;os, me hizo querer m&aacute;s. Mucho m&aacute;s. Sus pechos ten&iacute;an el tama&ntilde;o perfecto para abarcarlos casi enteros con mi boca. Primero uno y luego otro.<\/p>\n<p>En ese momento, ella quiso corresponderme y quiso agarrarme la verga, pero no se lo permit&iacute; todav&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo: &quot;todav&iacute;a no, guapa. Ya tendr&aacute;s tiempo. Ahora eres m&iacute;a. Vas a disfrutar y cuando yo te diga podr&aacute;s llev&aacute;rtela a la boca&quot;.<\/p>\n<p>Ella no dijo nada y se dej&oacute; hacer. Yo sab&iacute;a que si dejaba que me la chupara en ese momento me correr&iacute;a enseguida.<\/p>\n<p>En ese momento aprovech&eacute; para, por un rato, dejar sus tetas y bajar besando su vientre, recre&aacute;ndome en su ombligo. Mientras lo hac&iacute;a, le quit&eacute; el tanga. Con el en sus tobillos, baj&eacute; y puse mi cara en su monte de venus, sabedor del manjar que me iba a comer. Ten&iacute;a algo de bello en su sexo, algo que me encantaba, pues era como lo hab&iacute;a imaginado. En ese momento, mientras empezaba a comerle el co&ntilde;o, con su espalda apoyada en la puerta, alc&eacute; su pierna derecha por encima de mi y apoy&oacute; su muslo sobre mi hombro izquierdo. Repet&iacute; la operaci&oacute;n con su pierna izquierda. As&iacute;, estaba totalmente sentada sobre mi mientras me deleitaba pas&aacute;ndole la lengua por los labios mayores, menores y el cl&iacute;toris, con el que jugaba con mi dedo. Alternativamente, met&iacute;a otro dedo por su co&ntilde;o. Se volv&iacute;a loca entre jadeos y gemidos que cada vez eran m&aacute;s evidentes por lo sonoro de los mismos.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Sigue, no pares, me encanta&#8230;&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;Ahora viene lo mejor, prep&aacute;rate&quot;.<\/p>\n<p>En ese momento, con un dedo en su cl&iacute;toris, met&iacute; la lengua en su co&ntilde;o todo lo que pude y empec&eacute; a dar vueltas y giro con ella dentro.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Aaahhh, sigueee por favor&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;quiero que te corras en mi boca&quot;, dije mientras miraba su reacci&oacute;n y pude comprobar que asent&iacute;a sin decir nada m&aacute;s, concentr&aacute;ndose en disfrutar de aquello.<\/p>\n<p>Chup&eacute; con frenes&iacute; aquella maravilla. En apenas un par de minutos se estaba corriendo en mi cara. Ten&iacute;a todo el co&ntilde;o empapado y yo aprovechaba para beberme cada gota de aqu&eacute;l n&eacute;ctar de dioses.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;me voy, qu&eacute; gusto, siii&quot;. Tuvo una corrida impresionante que hizo su cuerpo convulsionar. &quot;Quiero chup&aacute;rtela, por favor&quot;, a&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;Todav&iacute;a no. Ahora voy a cogerte como te mereces&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;s&iacute;, c&oacute;geme&quot;.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; el maillot como pude, los tirantes del culotte y me dol&iacute;a de lo empinada que la ten&iacute;a. Por suerte mi miembro estaba bien lubricado.<\/p>\n<p>Cuando vio mi m&aacute;stil, me susurr&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>Alicia: &quot;Menudo tama&ntilde;o gastas, despacio por favor&quot;.<\/p>\n<p>Yo hice o&iacute;dos sordos y se la met&iacute; de un plumazo y hasta el fondo.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;&iexcl;aaahhh cabr&oacute;n! Te dije que despacio&quot;.<\/p>\n<p>S&eacute; que en realidad lo hab&iacute;a disfrutado tanto como yo, pues nuestros fluidos permit&iacute;an que mi pene se deslizara como una m&aacute;quina bien engrasada en el interior de su vagina.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a llegado mi momento, el que hab&iacute;a estado esperando durante mucho tiempo. La agarr&eacute; bien fuerte del culo y empec&eacute; a embestirla contra la puerta como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Los golpes sobre aquel pedazo de madera eran tremendos, parec&iacute;a que en cualquier momento la &iacute;bamos a tirar abajo. Ella simplemente cruz&oacute; sus piernas alrededor de mi cadera y con sus brazos hizo lo propio con mi cuello, dedic&aacute;ndose a besarme intermitentemente entre gemidos y alaridos de placer. Alicia se hab&iacute;a vuelto a correr un par de veces m&aacute;s.<\/p>\n<p>As&iacute; estuvimos durante casi diez minutos m&aacute;s. Cuando no pude m&aacute;s (no s&eacute; c&oacute;mo aguant&eacute; tanto), empapados en sudor, me corr&iacute; y la llen&eacute; con mi semen. La carga fue abundante. Mantuve mi pene por un par de minutos dentro de su cavidad mientras descans&aacute;bamos abrazados y ya de pie junto a aquella maltrecha puerta.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;&iexcl;te corriste dentro cabr&oacute;n!&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;s&iacute;, &iexcl;qu&eacute; pasa! &iquest;Te gusta mi leche caliente dentro de ti?&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;S&iacute;, me ha encantado. Nunca me hab&iacute;an cogido as&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;Ya lo s&eacute;. Se notaba que te hac&iacute;a falta una verga como la m&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;No creas que no voy servida con la de Marcos, pero la tuya&#8230; uff que vergota cari&ntilde;o&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;A m&iacute; me tienes mucho m&aacute;s a mano, vecina&quot;. Le dije mientras sacaba la verga de su co&ntilde;o, mientras mis fluidos iban saliendo de ella, empapando su pierna y formando un peque&ntilde;o charco sobre el suelo. A continuaci&oacute;n, puse su mano sobre mi pene y empez&oacute; a masturb&aacute;rmelo con suavidad y, r&aacute;pidamente, volvi&oacute; a levantarse con br&iacute;o.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;wao, otra vez est&aacute;s empalmado&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;S&iacute;, es que te ten&iacute;a muchas ganas&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;&iquest;En serio? Nunca me lo hab&iacute;a imaginado&quot;<\/p>\n<p>Yo: &quot;S&iacute;, siempre has sido mi musa&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;&iquest;A que ahora s&iacute; me vas a dejar chup&aacute;rtela?&quot;<\/p>\n<p>Yo: &quot;Exacto preciosa, b&aacute;jate. Quiero que te la tragues toda&quot;.<\/p>\n<p>En ese momento empez&oacute; una felaci&oacute;n de ensue&ntilde;o. Con mi verga totalmente erecta en su boca me relaj&eacute; de pie en la posici&oacute;n donde antes se encontraba ella, con la espalda pegada a la puerta. Baj&eacute; la vista y vi como aquella mujer me la com&iacute;a sin cesar. Como pod&iacute;a, me deleitaba toc&aacute;ndole una teta, apretando un poco sus pezones, que los ten&iacute;a tiesos. Tambi&eacute;n, asomaba mi mirada al precipicio del contorno que formaba su culo en pompa. Con ese escenario, no tardar&iacute;a mucho m&aacute;s en volverme a correr.<\/p>\n<p>Yo: &quot;me corro Alicia&quot;.<\/p>\n<p>En ese momento se la sac&oacute; de la boca, se levant&oacute; y mientras me segu&iacute;a masturbando, nos fundimos en un intenso beso. Me corr&iacute; al comp&aacute;s del experto movimiento de su mano, que lo frotaba contra su pubis. Una aut&eacute;ntica delicia.<\/p>\n<p>Desnudos, pisando aqu&eacute;l fr&iacute;o suelo de gres, entre bromas y caricias mutuas, nos quedamos de pie jugando, meti&eacute;ndonos mano y bes&aacute;ndonos por un rato. Estaba totalmente agotado. Esa hembra merec&iacute;a que me exprimiera al m&aacute;ximo penetr&aacute;ndola. Yo en ese momento no sab&iacute;a muy bien qu&eacute; decir, solo disfrutaba el momento y esperaba que ella tomara la iniciativa.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;bueno, &iquest;qu&eacute;? &iquest;T&uacute; no te ibas a montar en bici&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;s&iacute;, pero que sepas que esto no acaba aqu&iacute;, que habr&aacute; m&aacute;s&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;bueno, ya veremos&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;Habr&aacute; m&aacute;s y mejor y me suplicar&aacute;s para que te lo d&eacute;, zorrita. Tu cuerpo ahora me pertenece y voy a darte m&aacute;s placer&quot;.<\/p>\n<p>Alicia: &quot;qu&eacute; cre&iacute;do te lo tienes ahora, con lo t&iacute;mido que parec&iacute;as&quot;.<\/p>\n<p>Nos vestimos y nos despedimos. Sal&iacute; con cuidado de all&iacute; para que nadie nos viera, cog&iacute; mi bici y sal&iacute; de los trasteros. Me temblaban las piernas, pero hab&iacute;a hecho un sue&ntilde;o realidad. Ella se qued&oacute; all&iacute; ordenando las cajas.<\/p>\n<p>Cuando volv&iacute; del paseo, guard&eacute; la bici en el trastero. Sub&iacute; a casa y me puse el ba&ntilde;ador. Cuando baj&eacute; a la piscina, all&iacute; estaba ella tomando el sol junto al agua. Cerca hab&iacute;a otro matrimonio. Disimulando, pas&eacute; a su lado y, con voz calmada pero para que me escucharan los otros vecinos, le dije:<\/p>\n<p>Yo: &quot;&iquest;Has trabajado mucho en el trastero?&quot;<\/p>\n<p>Alicia: &quot;pues la verdad que no mucho&quot;.<\/p>\n<p>Yo: &quot;no me extra&ntilde;a&quot;.<\/p>\n<p>Alicia se mordi&oacute; el labio en aqu&eacute;l momento, pensando para adentro que estaba donde yo quer&iacute;a. Creo que el comentario pas&oacute; desapercibido para nuestros vecinos, pero aquello no evit&oacute; que ella se sonrojara, pensando si hab&iacute;an podido la novedosa complicidad existente entre nosotros.<\/p>\n<p>Ac&aacute; les dejo mi correo por si desean escribir: jesuan9625@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me describo brevemente, mido 1,85, moreno, de pelo corto, delgado, pero fibrado y me gusta hacer deporte todo lo que mis ocupaciones me permiten. Voy al gimnasio un m&iacute;nimo de un par de veces a la semana y ocasionalmente hago piscina y salgo a correr. Vivo en Venezuela, en una peque&ntilde;a comunidad de vecinos donde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12062,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27002","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduras"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27002","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12062"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27002"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27002\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27002"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}