{"id":27022,"date":"2020-12-08T03:59:25","date_gmt":"2020-12-08T03:59:25","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-08T03:59:25","modified_gmt":"2020-12-08T03:59:25","slug":"la-inspeccion-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-inspeccion-parte-2\/","title":{"rendered":"La inspecci\u00f3n (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27022\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de varios meses de pandemia, de a poco se va normalizando todo, retornando al trabajo y las actividades in situ.<\/p>\n<p>Mi mujer de a poco vuelve a hacer las inspecciones en el r&iacute;o, tom&aacute;ndose una semana fuera de casa para realizar este trabajo de campo.<\/p>\n<p>Con estos viajes, mi mente comienza a volar e imaginar a mi mujer teniendo relaciones ocasionales con otro hombre o con varios.<\/p>\n<p>Elizabeth es una hermosa mujer de unos 48 a&ntilde;os, que se nota que de joven fue escultural mente bonita. De una estatura media con una cabellera rubia, ojos marrones y un cuerpo perfectamente contorneado. Tiene unos pechos hermosos, con unos pezones en forma de almendras, que cualquiera desear&iacute;a saborear. Una cintura bien marcada, y un trasero espectacular.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute;amos m&aacute;s de j&oacute;venes, a su paso, siempre ve&iacute;a que los hombres volteaban la vista y no dejaba de mirarla.<\/p>\n<p>Hoy casi con 50 a&ntilde;os, tambi&eacute;n sigue despertando las miradas de los hombres.<\/p>\n<p>No ha perdido esa sensualidad de mujer deseable para cualquiera.<\/p>\n<p>Como cada viaje, nos mensajeamos un par de veces al d&iacute;a. Generalmente por la ma&ntilde;ana y por la noche.<\/p>\n<p>En uno de esos mensajes, me cuenta que el capit&aacute;n de la embarcaci&oacute;n, la dej&oacute; por unos minutos timonear la misma.<\/p>\n<p>Con mucha alegr&iacute;a y entusiasmo, me relata la aventura, c&oacute;mo ni&ntilde;a con juguete nuevo&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Elizabeth se sienta en el sill&oacute;n del capit&aacute;n.<\/p>\n<p>Pisa en el apoya pie para elevarse sobre el asiento y sentar su llamativo trasero en el sill&oacute;n, mostrando sin querer la calza negra ajustada a su cuerpo.<\/p>\n<p>No pasa desapercibido el movimiento, y el capit&aacute;n cruza una mirada c&oacute;mplice con uno de los tripulantes.<\/p>\n<p>La tripulaci&oacute;n de la embarcaci&oacute;n est&aacute; conformada por cuatro personas. Un marinero, un t&eacute;cnico, un cocinero y el capit&aacute;n.<\/p>\n<p>Ella toma el tim&oacute;n de la embarcaci&oacute;n con sus dos manos y el capit&aacute;n la ayuda a tener confianza, moviendo el tim&oacute;n de un lado a otro cuanto fuera necesario.<\/p>\n<p>En uno de los movimientos el hombre apoya su mano sobre la de ella y la ayuda a mantener el curso,<\/p>\n<p>Aprovechando la oportunidad, el capit&aacute;n, no solt&oacute; su mano por un instante, queriendo de alguna manera interactuar ese peque&ntilde;o contacto con ella. Mientras tanto le va explicando algunas t&eacute;cnicas b&aacute;sicas del manejo.<\/p>\n<p>Entre la alegr&iacute;a de estar frente al tim&oacute;n. Ella le pide a otro de los tripulantes que le saque una foto con el m&oacute;vil. El capit&aacute;n se aleja, pero ella le dice&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No te vayas, saqu&eacute;monos la foto juntos. Jajaja.<\/p>\n<p>As&iacute; que el capit&aacute;n se acerca con una sonrisa. &Eacute;ste se aprovecha de la situaci&oacute;n y le vuelve a agarrar la mano que estaba en el tim&oacute;n. Para sentir otra vez la piel Elizabeth.<\/p>\n<p>Luego de unos minutos de navegaci&oacute;n, Elizabeth baja del sill&oacute;n y muy feliz le da un abrazo de afecto al capit&aacute;n como recompensando el gesto.<\/p>\n<p>Uno de los tripulantes esboza una sonrisa al ver esta situaci&oacute;n y comienza a mirar a Elizabeth con otros ojos.<\/p>\n<p>Estaba claro que entre los hombres de la embarcaci&oacute;n, Elizabeth estaba despertando instintos de deseo y calentura. Ella era la &uacute;nica mujer entre 4 hombres.<\/p>\n<p>Luego de un rato, llega el momento de almorzar. Lo cual hace que la embarcaci&oacute;n se detenga en una de las orillas reparadas del r&iacute;o.<\/p>\n<p>Entre risas y alguna an&eacute;cdota almuerzan una rica comida hecha por el cocinero. Despu&eacute;s de la sobremesa, Elizabeth se toma unos minutos de descanso en el camarote del capit&aacute;n.<\/p>\n<p>Ella se recuesta y se toma una peque&ntilde;a siesta, un ratito despu&eacute;s, el capit&aacute;n le lleva una cobija ya que hac&iacute;a fr&iacute;o. Pidiendo disculpas por la interrupci&oacute;n, le da el abrigo. Entre dormida, le agradece y el capit&aacute;n aprovecha a taparla.<\/p>\n<p>Muy atento, &eacute;l le extiende la manta y naturalmente comienza a acariciar el contorno de su cuerpo arrop&aacute;ndola. En su mente, el capit&aacute;n estaba con ganas de poseerla y de disfrutar de esta mujer. De a poco y muy suavemente comenz&oacute; a acariciar su figura ya que estaba dormida. Con la yema de los dedos recorr&iacute;a su cuerpo por encima de la cobija, casi sin que ella se diera cuenta; pos&oacute; sus manos en los pechos y en forma circular acariciaba ese par de tetas.<\/p>\n<p>De a poco bajo una de sus manos hasta la ingle de ella y por encima de la manta rozaba sus dedos una y otra vez.<\/p>\n<p>Su pene ya estaba que explotaba.<\/p>\n<p>As&iacute; estuvo unos minutos, hasta que se anim&oacute; a m&aacute;s y meti&oacute; la mano por debajo de la manta. Sus dedos comenzaron a buscar esa vagina, que recordaba c&oacute;mo un rato antes, se le marcaba en la calza negra cuando estaba en la cubierta del tim&oacute;n.<\/p>\n<p>Los dedos comenzaron a frotar de arriba hacia abajo sobre la raya que formaba esa conchita. La calentura del capit&aacute;n era tal que su frente comenz&oacute; a sudar.<\/p>\n<p>Con la otra mano apretaba su bulto uno y otra vez por encima de su pantal&oacute;n. Tratando de satisfacer su erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Elizabeth comienza a moverse y sentir esos roses en su vagina. C&oacute;mo estaba dormida imagino que esas sensaciones eran un sue&ntilde;o. As&iacute; que se relaja para seguir disfrutando&#8230;<\/p>\n<p>El capit&aacute;n ve que ella se deja hacer, as&iacute; que contin&uacute;a y se atreve a m&aacute;s. Con mucha destreza, logra meter su mano por debajo de la calza, comenzando a rozar sus dedos en los labios vaginales, que empezaba a empaparse de flujo de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La respiraci&oacute;n de Elizabeth comienza a agitarse, y a esbozar unos resoplidos de placer.<\/p>\n<p>Abre sus ojos, y con sorpresa se da cuenta que no estaba so&ntilde;ando, era el capit&aacute;n haci&eacute;ndole una paja tremenda.<\/p>\n<p>A esta altura ya estaba muy excitada as&iacute; que se dej&oacute; llevar por el deseo y la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Elizabeth se baja la calza y su tanga hasta liberarse de ellas y queda con su concha totalmente al descubierto. Termina por sacarse la remera t&eacute;rmica y su corpi&ntilde;o, dejando su escultural cuerpo totalmente desnudo.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n ya muy caliente, se abre la cremallera de su pantal&oacute;n y saca su pene totalmente erecto. Con su mano se la agarra y con el movimiento t&iacute;pico de sube y baja, descubre su m&aacute;stil rosado, brillante y h&uacute;medo de la excitaci&oacute;n. &Eacute;l se para de lado del camastro a la altura del torso y la cara de Elizabeth, ofreci&eacute;ndoselo&#8230;<\/p>\n<p>Sin perder el tiempo ella le agarra el garrote y despu&eacute;s de unos besos en la cabeza del pene, se lo mete de apoco en la boca.<\/p>\n<p>&mdash;Mmmmm que rica pija dura. C&oacute;mo me gusta!!! Mmmm<\/p>\n<p>Mientras se la chupaba con mucho placer&#8230;<\/p>\n<p>La pija dura, entraba y sal&iacute;a de su boca. El capit&aacute;n con los ojos cerrados y su vista hacia arriba, gozaba de la mamada.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute;, as&iacute;, ch&uacute;pame ch&uacute;pame la pija!! Que bien que lo haces!!! Mmmmm. (Dec&iacute;a el capit&aacute;n)<\/p>\n<p>Como la embarcaci&oacute;n no era tan grande, uno de los marineros, justo pasa por la puerta del camarote y nota la puerta entornada pero no cerrada, pudiendo ver lo que ocurr&iacute;a. Pod&iacute;a espiar y ver que Elizabeth le estaba haciendo una tremenda mamada al capit&aacute;n. Y tambi&eacute;n ve&iacute;a que esa mujer estaba totalmente desnuda y la pod&iacute;a disfrutar verla en pelotas. Su erecci&oacute;n no tard&oacute; en aparecen frente a ese espect&aacute;culo inesperado.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n se da cuenta que el marinero estaba fisgoneando la situaci&oacute;n. Pero no lo incomod&oacute;, al contrario, le hizo un gesto con la cabeza y lo miro con complicidad.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n se saca la ropa, quedando tambi&eacute;n totalmente desnudo. Un hombre de buen cuerpo, normal, pero con un tremendo pene erecto.<\/p>\n<p>El acomoda a Elizabeth en cuatro, se agacha por detr&aacute;s del culo de ella y le comienza a lamer el orificio anal hasta la vagina. Su lengua jugueteaba entre el culo y la concha de ella.<\/p>\n<p>Le excitaci&oacute;n de Elizabeth era tremenda.<\/p>\n<p>&mdash;ahhh asiii ch&uacute;pame as&iacute;!!! Que rica lengua siii!! Asiii!!<\/p>\n<p>Esa chupada del capit&aacute;n la estaba volviendo loca de placer.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero esa pija, c&oacute;geme ya!!!<\/p>\n<p>Quiero ese m&aacute;stil dentro m&iacute;o!!!<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s pre&aacute;mbulo, el capit&aacute;n se incorpora y apunta su pene en el orificio vaginal, apoya suavemente la cabeza de la pija y lo introduce en la concha caliente de Elizabeth. En ese momento pega un peque&ntilde;o grito de placer.<\/p>\n<p>&mdash;aaahhh asi, si as&iacute;. C&oacute;mo me gusta papito!!! As&iacute; cogeme!! Que buena pija ten&eacute;s.<\/p>\n<p>El Capit&aacute;n comienza un bombeo tremendo, entra y sale, entra y sale.<\/p>\n<p>Elizabeth estaba muy excitada, su conciencia no pod&iacute;a pensar en otra cosa que en ser cogida por esa pija.<\/p>\n<p>Mientras tanto el marinero sigue espiando como su capit&aacute;n montaba a esa hembra en celo. No quer&iacute;a perderse ni un segundo.<\/p>\n<p>Ya ten&iacute;a su pene muy erecto y se frotaba por arriba del mameluco su m&aacute;stil duro como una roca. En ese momento el capit&aacute;n le hace una se&ntilde;a al marinero para que entre.<\/p>\n<p>El marinero se sube la cremallera del mameluco y saca su pene erecto. Se lleva la mano a su boca y moja con saliva la misma para mojar su falo a modo de paja, lubric&aacute;ndolo. Sus ganas de penetrarla a Elizabeth eran tremendas.<\/p>\n<p>El Capit&aacute;n saca su pene y le da el lugar al marinero para que meta su pija en esa concha caliente bien lubricada de la excitaci&oacute;n. El marinero comienza bombear una y otra vez.<\/p>\n<p>Elizabeth no se hab&iacute;a dado cuenta que el marinero la estaba cogiendo, ya que estaba en cuatro patas, con la mirada para otro lado.<\/p>\n<p>Ella no dejaba de gozar.<\/p>\n<p>El marinero no pod&iacute;a creer que se estaba montando a Elizabeth, la se&ntilde;ora inspectora de su trabajo.<\/p>\n<p>Ella estaba tan excitada que con sus ojos cerrados, balbuceaba y gem&iacute;a!<\/p>\n<p>&mdash;as&iacute; cogeme. Me estoy volviendo loca de placer. Asi, c&oacute;mo me gusta la pija!!!<\/p>\n<p>Mientras tanto las manos del capit&aacute;n comenzaron a acariciar los pechos de Elizabeth; con sus dedos pellizcaba suavemente sus pezones masaje&aacute;ndoselos.<\/p>\n<p>El placer de ella era tal que no se daba cuenta que eran dos hombres los que la estaban haciendo gozar, hasta que se da cuenta.<\/p>\n<p>Y como hab&iacute;a sucedido antes, se ruboriz&oacute; un poco pero se deja llevar por toda la excitaci&oacute;n y goce que estaba experimentando.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n se para frente a su cara y le ofrece su pene. Elizabeth se lo mete otra vez en la boca y le hace una tremenda mamada, mientras que el marinero sigue penetr&aacute;ndola por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>Elizabeth no pod&iacute;a m&aacute;s del disfrute. Dos hombres la estaban cogiendo. Ten&iacute;a una pija por detr&aacute;s y otra en la boca.<\/p>\n<p>Los suspiros y jadeos de ella eran tremendos.<\/p>\n<p>&mdash;mmmm asiii!! Si siii ahhh!!<\/p>\n<p>Luego hacen un cambio, el capit&aacute;n vuelve a penetrarla y al marinero le toca la mamada.<\/p>\n<p>Ella se mete el falo del marinero en la boca mientras con una mano acaricia con unos apretones suaves los huevos. El pene del marinero era grueso y de gran tama&ntilde;o, excitando la de sobremanera a Elizabeth. El hombre mientras le succionaba el garrote, sus manos jugueteaba y sobaba los pechos de ella.<\/p>\n<p>Los cuerpos de los tres estaban muy calientes. El marinero termina de sacarse el mameluco, quedando los tres al desnudo.<\/p>\n<p>Luego el marinero se sienta en el camastro y Elizabeth se sienta en su pene boca adelante dando la espalda al marinero. Quedando perfectamente sentada cabalgado al marinero y chup&aacute;ndole la pija al capit&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;mmmm. As&iacute; as&iacute;, que buena cogida. Que ricas pijas me estoy comiendo. Les gusta?<\/p>\n<p>&mdash;siii, que buena concha!!! Que buen culo. Que buenas tetas. C&oacute;mo me gusta cogerla!!! Asiii, mu&eacute;vase. Dec&iacute;a el marinero trat&aacute;ndola de usted a pesar de todo.<\/p>\n<p>Elizabeth estaba gozando como loca, su cuerpo herv&iacute;a de deseo.<\/p>\n<p>Ya no pod&iacute;a m&aacute;s de placer.<\/p>\n<p>En la mente del capit&aacute;n estaba la idea de gozar con el culo de Elizabeth y le propone ser penetrada por los dos al mismo tiempo. Por el ano y por su concha. A lo que ella le dijo que le iba a doler. Que mejor no.<\/p>\n<p>Pero ella estaba que explotaba de deseo y lujuria. Era la primera vez que ten&iacute;a dos pijas juntas, dos falos a su servicio. Y que estaban dispuestos a ba&ntilde;arla en leche y hacerla gozar hasta el agotamiento.<\/p>\n<p>De a poco la fueron convenciendo.<\/p>\n<p>Ella no estaba tan convencida pero acepto. As&iacute; que el marinero se recost&oacute; bien sobre el camastro, ella lo monto, agarr&oacute; su pija enorme y se la acomodo en su vagina caliente. Elizabeth cabalgaba sin cesar. Sube y baja, sube y baja, mientras las manos del marinero apretaban sus pechos.<\/p>\n<p>Por detr&aacute;s el capit&aacute;n acerca su cara al orificio anal y se lo comienza a chupar, por momentos pone tensa la punta de la lengua y se la introduce en el culo de Elizabeth. Ella gritaba y gem&iacute;a de placer.<\/p>\n<p>&mdash;ahhh. Asii Sisi.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n estaba preparando el preciado hoyo para poder meter su choto. Ese culo estrecho y apretado lo quer&iacute;a hacer suyo.<\/p>\n<p>Finalmente despu&eacute;s de sobarle el agujero, se incorpora, se pone por detr&aacute;s. Roza su glande en el agujero, y despacito comienza a meter la cabeza de su pene. Elizabeth se mordisqueaba sus labios, y entre jadeos da un peque&ntilde;o quejido de placer. El capit&aacute;n empuja con un poco m&aacute;s de fuerza y logra penetrar ese culo hermoso de Elizabeth.<\/p>\n<p>Para ella era un mar de sensaciones. Entre dolor y placer, sent&iacute;a esos dos m&aacute;stiles entrando y saliendo de sus agujeros al mismo tiempo. Estaba siendo cogida por el culo y la concha al mismo tiempo. Ella explotaba de placer infinito!<\/p>\n<p>&mdash;ahhhh! Me est&aacute;n matando de placer, ya no aguanto m&aacute;s!!! Que rico!!<\/p>\n<p>Los tres cuerpos estaban unidos y movi&eacute;ndose como en una danza r&iacute;tmica sexual. Hombre, mujer hombre.<\/p>\n<p>Por momentos el ritmo se pon&iacute;a salvaje y por otros, suave.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n y el marinero, ya no daba m&aacute;s de placer, ya los test&iacute;culos le explotaban de las ganas de liberar la leche sobre ella.<\/p>\n<p>El camarote estaba tomando temperatura de tanta acci&oacute;n sexual. Los tres cuerpos estaban bastante sudados, d&aacute;ndole a la situaci&oacute;n un ambiente caliente y sensual. Los aromas embriagantes de los cuerpos sudados y la mezcla del perfume de mujer hac&iacute;an que sus sentidos llegar&aacute;n a su m&aacute;xima expresi&oacute;n.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n, saca su pija del culo de ella, se la pone en la boca a Elizabeth. Ya no aguantaba m&aacute;s, &eacute;l ten&iacute;a ganas de tirarle toda la leche caliente.<\/p>\n<p>Ella comienza a chuparle la pija mientras el marinero sigue penetr&aacute;ndola una y otra vez, haciendo que la hembra comienza a entrar en ebullici&oacute;n. Elizabeth se comienza a estremecer. Su respiraci&oacute;n se entrecorta y los movimientos de su cuerpo comienzan a hacerse m&aacute;s err&aacute;ticos. Al mismo tiempo que le chupa la pija al capit&aacute;n.<\/p>\n<p>Los tres estaban y a punto de llegar al cl&iacute;max, a descargar toda esa energ&iacute;a sexual acumulada.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a acabar, dice ella, con cada embestida del marinero. Mientras se la mamaba al capit&aacute;n.<\/p>\n<p>El vientre de Elizabeth se contrae y acaba tremendamente&#8230; Su respiraci&oacute;n s&uacute;per agitada, gime de placer y da unos peque&ntilde;os gritos!<\/p>\n<p>Finalmente con las ganas de venirse de los dos hombres, ella se sienta en el camastro, y ellos le acercan a cada lado de la cara las dos porongas.<\/p>\n<p>Elizabeth las toma una con cada mano y les propina una buena paja a cada una. Mientras se las chupaba. Su boca iba y ven&iacute;a entre capullo y capullo. Ella pod&iacute;a percibir c&oacute;mo les lat&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;mmmm qu&eacute; ricas. Que ricas pijas.<\/p>\n<p>El capit&aacute;n ya estaba que explotaba, hacia unos minutos que quer&iacute;a largar los chorros de semen de tanta calentura. Elizabeth siente en su mano como el pene comienza a latir y abre su boca sacando la lengua, c&oacute;mo pidiendo esa leche. El hombre con un gran espasmo lanza un gran chorro de leche en la boca de ella, seguido de otros lances del n&eacute;ctar de esa poronga.<\/p>\n<p>&mdash;ahhh ahhh ahhh. Exclam&oacute; el capit&aacute;n mientras acababa sobre Elizabeth.<\/p>\n<p>Ella se relame la leche, mientras sigue haci&eacute;ndole la paja al marinero que tambi&eacute;n est&aacute; a punto caramelo de terminar. El marinero comienza a jadear con fuerza, hasta que se estremece como si una descarga el&eacute;ctrica saliera de su cuerpo, largando un chorro de leche caliente sobre la boca de Elizabeth. Ella abre su boca mostrando todo el l&iacute;quido seminal que de apoco va chorreando sobre sus pechos!<\/p>\n<p>Los tres cuerpos exhaustos terminan tumbados sobre el camastro del capit&aacute;n. Y con las miradas c&oacute;mplices de haber disfrutado se reponen de tremenda experiencia para seguir inspeccionando el r&iacute;o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Despu&eacute;s de varios meses de pandemia, de a poco se va normalizando todo, retornando al trabajo y las actividades in situ. Mi mujer de a poco vuelve a hacer las inspecciones en el r&iacute;o, tom&aacute;ndose una semana fuera de casa para realizar este trabajo de campo. 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