{"id":27026,"date":"2020-12-08T23:00:00","date_gmt":"2020-12-08T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-08T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-08T23:00:00","slug":"jacqueline-la-coqueta-y-erotica-jacqueline-parte-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/jacqueline-la-coqueta-y-erotica-jacqueline-parte-6\/","title":{"rendered":"Jacqueline: la coqueta y er\u00f3tica Jacqueline (Parte 6)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27026\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Creo que Jacqueline pronto se sinti&oacute; reemplazada por Karina y con los d&iacute;as iba conociendo a una chica diferente, aquella que realmente sent&iacute;a celos o que dramatizaba muy bien los celos. Realmente nunca estuve seguro de lo que realmente era Jacqueline, pero por esos d&iacute;as de un nuevo final de a&ntilde;o, incre&iacute;blemente ya hab&iacute;amos tenido dos quebrantamientos sin haber llegado nunca a ser novios&hellip; realmente nunca lo fuimos.<\/p>\n<p>Por la &eacute;poca de navidad Karina mi secretaria vino a ser esa acompa&ntilde;ante en varias de mis reuniones y como dije, esta mujer al igual que Jacqueline era una bella y hermosa mujer, pero tambi&eacute;n por su edad de unos 28 a&ntilde;os, era muy madura. Quiz&aacute; ella hab&iacute;a mal interpretado aquellas invitaciones como una obvia intensi&oacute;n de que deseaba acercarme a ella y fue cuando me confes&oacute; en un almuerzo que ella era lesbiana. Obviamente ella conoc&iacute;a a Jacqueline y quiz&aacute; s&iacute; hubiese tenido los momentos que yo tuve con esta chica, Karina hubiese logrado m&aacute;s de lo que yo hab&iacute;a logrado, pero eso solo era un pensamiento perverso y morboso de mi parte. No se hab&iacute;a aparecido por casi dos meses y un buen d&iacute;a me lleg&oacute; por correo una de esas tarjetas de navidad que sol&iacute;amos enviar por el viejo correo. Era una tarjeta, como queriendo ocultar a la Jacqueline que hab&iacute;a conocido y presentarme una nueva&hellip; no suger&iacute;a nada m&aacute;s que mostrar un buen deseo por la &eacute;poca.<\/p>\n<p>Por esos d&iacute;as me encontr&eacute; casualmente a la madre y hermana de Jacqueline cuando desayunaba con mi cu&ntilde;ado en uno de esos restaurantes populares de la ciudad despu&eacute;s de un juego de golf en un domingo soleado y muy fr&iacute;o. Me reconocieron o nos reconocieron&hellip; no lo sab&iacute;a en el momento, pero pens&eacute; que su adem&aacute;n de saludo era dirigido a m&iacute;, pero luego d&iacute;as despu&eacute;s tambi&eacute;n supe que mi cu&ntilde;ado pens&oacute; lo mismo. No lo supe hasta d&iacute;as despu&eacute;s que finalmente Jacqueline se hab&iacute;a armado de un complejo de prudencia y me hab&iacute;a llamado por tel&eacute;fono haci&eacute;ndome una invitaci&oacute;n. Se hab&iacute;a disculpado de todo y me hab&iacute;a propuesto en que fu&eacute;ramos amigos e incluso me hab&iacute;a sugerido llevar pareja a la invitaci&oacute;n de navidad que se iba a dar en la casa de su madre. Pens&eacute; que solo ir&iacute;a si pod&iacute;a conseguir que me acompa&ntilde;ara una chica que de alguna manera Jacqueline sintiera que era competencia. Esa era la preciosa Karina.<\/p>\n<p>Acept&oacute; mi invitaci&oacute;n y s&eacute; que lo hac&iacute;a por una sencilla raz&oacute;n&hellip; a Karina le sentaban mal esas chicas con un comportamiento infantil y mimadas. Pas&eacute; por ella a su apartamento y Karina me deslumbr&oacute; con un vestido rojo de una sola pieza que apenas cubr&iacute;a la parte posterior de la rodilla, un escote en V donde se pod&iacute;a ver una buena parte del lado interior de sus suculentos senos, pero sin llegar a ser descarado o vulgar, le daba esa apariencia sensual de una mujer madura, pero jovial. Jacqueline al igual llevaba un vestido rojo, pues creo que era cuesti&oacute;n de la &eacute;poca, un tanto diferente por no decir m&aacute;s provocativo. Ella conoc&iacute;a a Karina y la salud&oacute; con un comportamiento simple por no decir con cierto desd&eacute;n. Nuevamente vi a la madre y hermana de Jacqueline a quienes me hab&iacute;a encontrado d&iacute;as antes en el restaurante. La fiesta se animaba conforme pasaban las horas, pero Karina me hab&iacute;a aclarado que deber&iacute;a estar con sus amigas en un club a las once de la noche y la fui a dejar hasta el lugar. Le di las gracias, nos dimos un cari&ntilde;oso beso en la mej&iacute;a y me dijo algo que nunca me esper&eacute; de esta preciosa mujer y quien se hab&iacute;a sincerado haci&eacute;ndome saber que era lesbiana.<\/p>\n<p>-Sr. Zena, le puedo decir algo y espero no me mal entienda. &ndash; por esa &eacute;poca siempre me llamaba &ldquo;se&ntilde;or&rdquo;.<\/p>\n<p>-Dime lo que t&uacute; quieras&hellip; -le contest&eacute;.<\/p>\n<p>-Usted&hellip; usted es un hombre muy guapo&hellip; creo que usted lo sabe. Obviamente es muy seguro de s&iacute; mismo, pero le voy a decir el porqu&eacute; usted atrae a Jacqueline y quiz&aacute; a muchas otras mujeres. Usted es delicado como una mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo? &iexcl;No te entiendo!<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo le explico? &iexcl;Creo que ya me met&iacute; en problemas! Mire&hellip; usted tiene ademanes delicados&hellip; no quiero decir femeninos. La forma que come, como se lleva el pa&ntilde;uelo o la servilleta a la boca, le pueden parecer er&oacute;ticos a cualquier mujer. Tiene una voz grave, pero dulce y relajada y hoy me di cuenta de que estando con usted, perd&iacute; la noci&oacute;n que estaba todav&iacute;a conviviendo con mi jefe y sent&iacute; que estaba con una de mis amigas. No lo confund&iacute;, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-&iquest;Tengo ademanes de gay&hellip; eso quieres decir? -le dije de broma.<\/p>\n<p>-&iexcl;No&#8230;! Para nada&hellip; usted es muy masculino, pero con una delicadeza que hace que cualquier mujer lo note. -Termin&oacute; diciendo.<\/p>\n<p>La noche hab&iacute;a transcurrido de lo m&aacute;s normal en casa de la madre de Jacqueline. Me aparecieron dos llamadas de ella despu&eacute;s de haber partido, pero las cuales ignor&eacute;. Estaba decidido en no caer en las garras de su coqueter&iacute;a y darle la oportunidad a Jacqueline que me diera otra frustraci&oacute;n dej&aacute;ndome a medio camino excitado. Esta vez ser&iacute;a yo quien le dar&iacute;a las frustraciones y me importar&iacute;a poco lo que ella pensara de m&iacute;. D&iacute;as despu&eacute;s de esta fiesta en casa de la madre de Jacqueline, sorprendentemente una tarde me habla mi cu&ntilde;ado, el esposo de mi hermana y quien es abogado especializado en casos comerciales y civiles. La llamada me dej&oacute; pensando, pero todav&iacute;a no ataba todos los cabos pues eso deber&iacute;a ocurrir mucho m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>-Antonio, &iquest;recuerdas a aquella mujer que nos salud&oacute; aquel domingo en el restaurante? Me pregunt&oacute; por ti esta tarde.<\/p>\n<p>-&iquest;La conoces?<\/p>\n<p>-Es una clienta, le asesoro de vez en cuando. Creo que est&aacute; interesada en ti. -Me dijo.<\/p>\n<p>La verdad que no le quise aclarar el por qu&eacute; cre&iacute;a que ella preguntaba por m&iacute;, pues no quer&iacute;a hacer el rid&iacute;culo ante mi cu&ntilde;ado y que este le contara a mi hermana que hab&iacute;a salido con una chica de solo 20 a&ntilde;os. La verdad que la sola idea me perturbaba, esta hab&iacute;a sido la primera experiencia cortejando a una chica de esa edad.<\/p>\n<p>Jacqueline ya no se apareci&oacute; por mi oficina, creo que no quer&iacute;a mostrar ante Karina que era ella quien me buscaba, pero tom&oacute; la estrategia de llamarme y hacerme esas pl&aacute;ticas er&oacute;ticas, las cuales muchas veces las llev&eacute; por las avenidas breves y de esa manera frustrar sus intenciones. Era dif&iacute;cil dejar de escucharla y entiendo perfectamente como esas l&iacute;neas er&oacute;ticas hacen mucho dinero con servicios como ese. Jacqueline era una tentaci&oacute;n con su voz melosa y describiendo de una manera er&oacute;tica lo que usaba e imaginaba hacer. Para m&iacute; era m&aacute;s f&aacute;cil imaginarlo que cualquier cliente con una extra&ntilde;o llamando a uno de esos servicios de llamadas calientes. A Jacqueline la conoc&iacute;a, nos hab&iacute;amos tocado, nos hab&iacute;amos visto desnudos y ella tomaba aquellas experiencias para darle rienda suelta a su imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Recuerdas Antonio esa noche? Esa noche que vest&iacute;as esa bata con ese calzoncillo transparente que te regal&eacute;. Quer&iacute;a comerme tu polla y quer&iacute;a que me comieras mi co&ntilde;ito, pero no me esperaste a que saliera de ba&ntilde;arme. Siempre sue&ntilde;o con ese momento y fantaseo con esa follada que nunca me diste. Imaginaba besar esa preciosa polla, saborearla pedazo a pedazo, sentirla como mi abrir&iacute;a mi co&ntilde;ito y sentir tus embestidas con ese golpeteo de tus bolas pegando en mi trasero. Como me gustar&iacute;a chupar esas grandes bolas que tienes&hellip; &iquest;alg&uacute;n d&iacute;a me las dar&aacute;s?<\/p>\n<p>-&iexcl;Posiblemente suceda?<\/p>\n<p>-&iquest;No est&aacute;s seguro? &iquest;No deseas follarme mi co&ntilde;ito?<\/p>\n<p>-Claro que si Jacqueline, pero yo soy m&aacute;s de acci&oacute;n que de palabras.<\/p>\n<p>-Pues ven&hellip; estoy a solas en mi casa o nos podemos ver en alg&uacute;n motel si gustas.<\/p>\n<p>-Hoy estoy muy ocupado Jacqueline, hoy no puedo dejar mi oficina.<\/p>\n<p>-Pues ven despu&eacute;s del trabajo.<\/p>\n<p>-No puedo, qued&eacute; con Karina en acompa&ntilde;arla a una fiesta con sus amigas.<\/p>\n<p>-&iquest;Me quieres dar celos con Karina?<\/p>\n<p>-&iexcl;No Jacqueline! Simplemente que ya tengo un compromiso con ella.<\/p>\n<p>-&iquest;Te hace rico el amor Karina?<\/p>\n<p>-&iexcl;Lo siento Jacqueline! Debo dejarte, debo atender esta llamada. &ndash; Y le colgaba.<\/p>\n<p>Creo que se molestaba mucho, m&aacute;s que todo porque la excusa era otra chica y que ella simplemente era otra mujer m&aacute;s&hellip; hermosa y bella pero una mujer m&aacute;s. Pero en vez de disuadirla con ese rechazo creo que para Jacqueline se le hizo un reto o un capricho. Y semanas despu&eacute;s insist&iacute;a con una de esas llamadas er&oacute;ticas: -Tony, estoy pensando en ti&hellip; te imagino con esos calzoncillos transparentes y que te los quito y me haces sentir cada cent&iacute;metro de tu hermosa verga&hellip; me tienes tan caliente que solo me queda jugar conmigo misma pensando en ti. -Todo era una invitaci&oacute;n a sexo y un d&iacute;a se me ocurri&oacute; hacerle el juego m&aacute;s humillante y cruel que uno le puede hacer a una mujer. Acept&eacute; ir a verla a un hotel cerca de donde trabajaba y del cual ella tendr&iacute;a que pagar, pues como excusa para no pensar que me dejar&iacute;a plantado, yo iba a llamar a la habitaci&oacute;n de hotel y corroborar que ella verdaderamente se encontraba ah&iacute;. Acept&oacute; y quedamos que estar&iacute;a ah&iacute; a las siete de la noche en punto.<\/p>\n<p>Desde las cinco me llam&oacute; y me hizo saber que ya se encontraba en el hotel y me hab&iacute;a dado el n&uacute;mero de la habitaci&oacute;n. Coquetamente me hac&iacute;a saber que estaba lista, que hab&iacute;a llevado una botella de Chivas Regal y que ten&iacute;a vino para que yo no me preocupara por ello. Esa tarde le ped&iacute; a Karina de favor de que me llamara exactamente a las 7:30 p.m. que lo pusiera en su agenda que s&eacute; que colgaba en la puerta de su refrigerador y que era muy importante. Con Karina sab&iacute;a que pod&iacute;a contar, ella era m&aacute;s puntual que yo y muy eficiente, especialmente que le dije que no era cuesti&oacute;n de trabajo, sino un favor de amigos. Llegu&eacute; al estacionamiento del hotel minutos antes de las siete y llam&eacute; a recepci&oacute;n y me comunicaron con la habitaci&oacute;n de Jacqueline:<\/p>\n<p>-&iquest;Realmente pensaste que te dejar&iacute;a plantado? Sube, estoy ansiosamente esper&aacute;ndote.<\/p>\n<p>Me tom&oacute; un par de minutos para subir al segundo nivel del hotel, abri&oacute; la puerta y ah&iacute; estaba Jacqueline con su dulce aroma, con un nuevo tinte de cabello que ahora se le miraba rojizo, con un vestido de color blanco bien ajustado a su precioso y sensual cuerpo. Este d&iacute;a estaba m&aacute;s maquillada que en otras ocasiones, me quit&oacute; el chaleco apresuradamente y nos comenzamos a besar como si de dos amantes en reconciliaci&oacute;n se trataba. Me desaboton&oacute; el pantal&oacute;n y esta vez iba directa a lo que iba, no quer&iacute;a dejar lugar a las dudas que tan pronto me despoj&oacute; del pantal&oacute;n me quit&oacute; el calzoncillo estilo bikini que llevaba. Me par&oacute; la verga r&aacute;pidamente pues golosamente se la llev&oacute; a la boca. Primera vez que sent&iacute;a los labios de Jacqueline apretando deliciosamente mi verga. Me estaba dando una felaci&oacute;n deliciosa a la orilla de la cama y disimuladamente mir&eacute; mi reloj: llevamos diez minutos en ello. Le ped&iacute; que se parara y le baj&eacute; el cierre de su vestido blanco el cual me dejaba ver el relieve su sus calzoncitos y descubr&iacute; que llevaba unos cacheteros tambi&eacute;n blancos y ella me asist&iacute;a a removerlo pues pensaba bajarlo y Jacqueline se lo removi&oacute; subi&eacute;ndolo por todo su cuerpo.<\/p>\n<p>Me quedaba ante m&iacute;, sola con ese calz&oacute;n que magnificaba esos gl&uacute;teos que se pod&iacute;an sentir firmes. Ya los hab&iacute;a acariciado, pero nunca lo hab&iacute;a hecho como ese d&iacute;a. No llevaba brasier, este vestido no lo requer&iacute;a y sus dos ricos y espectaculares melones quedaban a disposici&oacute;n m&iacute;a. Los bes&eacute; y les dediqu&eacute; un par de minutos mam&aacute;ndolos y el cuerpo de Jacqueline se erizaba y no era por el fr&iacute;o de la &eacute;poca, la habitaci&oacute;n ten&iacute;a una temperatura adecuada. Se sent&oacute; por sobre mis piernas y exclam&oacute; con su voz picara y sugestiva: &iexcl;Que rica se siente&hellip; tienes una verga divina! -No le hab&iacute;a quitado su calz&oacute;n cachetero, pero mi verga le hac&iacute;a un hueco en su caliente sexo, que realmente no sent&iacute;a que llevaba calzones, pues estaba ya mojado y caliente que verdaderamente cre&iacute; que ella se los hab&iacute;a quitado por arte de magia.<\/p>\n<p>En esa posici&oacute;n a la orilla de la cama, con una agilidad de flexibilidad se fue por encima de m&iacute; y comenc&eacute; a quitarle sus calzones que ya estaban m&aacute;s que h&uacute;medos. Yo le di vuelta a Jacqueline y ahora ella quedaba acostada por sobre su espalda y mir&eacute; ese co&ntilde;ito peque&ntilde;o y espectacular que tiene esta linda chica. Estaba bien depilado y vi el brillo de sus labios h&uacute;medos y el brillar de su inflamado cl&iacute;toris que brillaba igual que el pendiente de un coraz&oacute;n de rub&iacute; que siempre llevo. Me dediqu&eacute; a chupar su co&ntilde;ito y Jacqueline tom&oacute; mis manos cuando intent&eacute; llegar a sus pezones, pero luego creo que intuy&oacute; mi intenci&oacute;n y me dej&oacute; masajear sus tetas y apretar sus pezones mientras me com&iacute;a su co&ntilde;ito&hellip; le met&iacute;a la lengua a su hueco y luego regresaba y le chupaba su cl&iacute;toris. Recuerdo sus exclamaciones con su acento espa&ntilde;ol y muy er&oacute;ticos: &iexcl;Que rico mi amor, que rico la chupas! Me vas a hacer correr en cualquier momento. &ndash; Cuando sent&iacute;a que, hac&iacute;a ese vaiv&eacute;n para encontrar su orgasmo, me dirig&iacute;a a su ombligo o besaba sus entrepiernas&hellip; Ella me dijo en cierto momento: Antonio, me est&aacute;s haciendo sufrir, f&oacute;llame&hellip; quiero sentir que me follas&hellip; m&eacute;teme tu preciosa polla mi amor.<\/p>\n<p>Disimuladamente vi en mi reloj que faltaban siete minutos para las 7:30 p.m. Le puse una almohada debajo de las nalgas a Jacqueline y ella me asisti&oacute; intuyendo mi intenci&oacute;n, pero nunca se imagin&oacute; lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s. En esa misma posici&oacute;n chup&aacute;ndole su co&ntilde;ito, le elev&eacute; sus dos hermosas piernas y le deslic&eacute; mi lengua hasta su culo. Sinti&oacute; mi invasi&oacute;n que creo no se lo esperaba y exclam&oacute;: &iexcl;Me quieres volver loca! &iexcl;Qu&eacute; rico Sr. Zena, usted est&aacute; decidido a volverme loca&hellip; que delicioso cari&ntilde;o! -Le chup&eacute; el ojete por un par de minutos, donde tambi&eacute;n intent&eacute; penetrarle con mi lengua. Ella me lo ped&iacute;a con su voz er&oacute;tica: &iexcl;F&oacute;llame el co&ntilde;o Antonio, f&oacute;llame que me vuelves loca mi amor!<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute; y me hinqu&eacute; sobre la cama en posici&oacute;n del misionero. Jacqueline miraba como me tomaba la verga que estaba brillosa de mi glande por esos l&iacute;quidos pre seminales que ya hab&iacute;an dejado mi evidencia sobre las sabanas de la cama. As&iacute; hincado frente a su conchita se la deslizaba de arriba hacia abajo y le sobaba con mi glande su inflamado cl&iacute;toris. Miraba como Jacqueline cerraba sus ojos, frunc&iacute;a su labios, gem&iacute;a, su respiraci&oacute;n se volv&iacute;a profusa, su piel se erizaba y ella solo me exclamaba cuando me mir&oacute; a los ojos: -Antonio, m&eacute;teme la verga&hellip; quiero sentir tu verga adentro de mi&hellip; f&oacute;llame como t&uacute; quieras. Le deslic&eacute; mi verga lentamente y Jacqueline se sent&iacute;a bien apretada&hellip; su vagina me mandaba ese vibrar exquisito, me apretaba mi verga con su co&ntilde;ito. Estaba delicioso y Jacqueline quer&iacute;a conllevar ese vaiv&eacute;n porque sab&iacute;a que su orgasmo estaba cerca. Siempre que sent&iacute;a que quer&iacute;a acelerarlo se la sacaba y como ten&iacute;a esa almohada debajo de sus nalgas, me quedaban tambi&eacute;n expuesta para sodomizarla.<\/p>\n<p>Le asom&eacute; mi glande a su ojete, y se lo quise follar, pero me puso la resistencia de un anillo no acostumbrado a esta perforaci&oacute;n. Jacqueline me pregunt&oacute;: &iquest;Te lo quieres follar&hellip; te quieres follar mi culito? &ndash; Tom&eacute; mi glande con mi mano y se lo hund&iacute; por unos segundos, pero volvi&oacute; a salir expulsado. Jaqueline solo me dijo: No cari&ntilde;o, lo intentamos m&aacute;s tarde&hellip; f&oacute;llame el co&ntilde;ito que me vas a hacer correr pronto. &ndash; le volv&iacute; a dejar ir mi verga en su conchita y Jacqueline gimi&oacute; de nuevo y comenz&oacute; a hacer un vaiv&eacute;n a punto de correrse y son&oacute; el tel&eacute;fono. Me levant&eacute; de la cama y pude ver su frustraci&oacute;n en su rostro y contest&eacute; mi tel&eacute;fono. Estaba tan caliente y verdaderamente estaba gozando el momento y sab&iacute;a que lo que hab&iacute;a pensado hacer de antemano, me iba a doler, pero tambi&eacute;n le iba a dar con todo al ego de Jacqueline. Me fui al ba&ntilde;o a lavarme, me puse los pantalones mientras Jacqueline quedaba anonadaba en su asombro.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pasa? &iquest;Qui&eacute;n llam&oacute;?<\/p>\n<p>-Karina&hellip; luego te cuento. Debo de ir por ella.<\/p>\n<p>-Por favor&hellip; &iquest;Realmente debes ir?<\/p>\n<p>-Si Jacqueline&hellip; es una emergencia. Luego te hablo. -le dec&iacute;a mientras me acomodaba los zapatos.<\/p>\n<p>Ni tan siquiera le di un beso de despedida, me asegur&eacute; de que llevaba todas mis pertenencias y sal&iacute; de esa habitaci&oacute;n. Debo decir que, s&iacute; me dol&iacute;an los test&iacute;culos, es dif&iacute;cil evitar ese ardor cuando se ha estado tan excitado y no haber liberado esa presi&oacute;n. No me atrev&iacute; ir a donde Grace para liberar tal presi&oacute;n, pues ahora no solo ol&iacute;a a perfume de mujer, sino que tambi&eacute;n ol&iacute;a a ese sexo fresco, al joven sexo de la preciosa Jacqueline. Al igual que me dol&iacute;an los test&iacute;culos, siempre imagin&eacute; que a Jacqueline le deber&iacute;an estar doliendo los ovarios, si es que una mujer pasa lo mismo cuando no se puede liberar esa presi&oacute;n de un acto sexual frustrado. No s&eacute; cu&aacute;ntas veces me llam&oacute; Jacqueline aquella noche, ignor&eacute; esas llamadas y solo me la imaginaba frustrada en la cama, poni&eacute;ndose su calz&oacute;n cachetero y su vestido blanco, llev&aacute;ndose su vino tinto y la botella de whisky que nunca destapamos.<\/p>\n<p>El pr&oacute;ximo cap&iacute;tulo es el final y te sugiero que para entender el contexto de esta historia debes leer los cap&iacute;tulos anteriores. Solo de esa manera se puede entender el porque hice lo que hice. De solo recordarlo, me arden los huevos, pero tambi&eacute;n me causa una erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Creo que Jacqueline pronto se sinti&oacute; reemplazada por Karina y con los d&iacute;as iba conociendo a una chica diferente, aquella que realmente sent&iacute;a celos o que dramatizaba muy bien los celos. 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