{"id":27048,"date":"2020-12-10T10:18:33","date_gmt":"2020-12-10T10:18:33","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-10T10:18:33","modified_gmt":"2020-12-10T10:18:33","slug":"candidata-a-zorra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/candidata-a-zorra\/","title":{"rendered":"Candidata a zorra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27048\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Conforme avanza la noche el viento golpea con mayor virulencia y el frio se hace m&aacute;s intenso tambi&eacute;n en el interior del coche. Natalia se pone el abrigo y se acurruca haci&eacute;ndose un ovillo con las piernas encima del asiento trasero. Est&aacute; tiritando cuando por fin reconoce que ha sido una temeridad salir con semejante temporal. Si no hubiese tenido que esperar el vuelo de su marido habr&iacute;a podido ir en el autob&uacute;s con todo su equipo, pero antes de iniciar su gira deseaba abrazar una vez m&aacute;s a su esposo, puesto que la campa&ntilde;a les iba a mantener separados por un tiempo.<\/p>\n<p>Los medios ya alertaban de que el temporal pod&iacute;a ser importante, lo que no esperaba es que fuese tan inclemente como para que la nieve les impidiese la visibilidad y con ello la circulaci&oacute;n, por no mencionar el hecho de no llevar cadenas &iquest;No es cometido del chofer encargarse de eso? Ahora es f&aacute;cil buscar culpables, piensa, y eso la hace reflexionar. Es cierto que &eacute;l deber&iacute;a haber previsto llevar un juego de cadenas, pero tambi&eacute;n la obligaci&oacute;n de ella era haber sido precavida y evitar viajar en coche teniendo informaci&oacute;n como la ten&iacute;a que amenazaba temporal. Antepuso su primer mitin a la seguridad de ambos y, si iba a gobernar en la comunidad, &iquest;qu&eacute; pod&iacute;a esperarse de ella tomando ese tipo de decisiones tan irreflexivas?<\/p>\n<p>Natalia es cabeza de lista por su partido y candidata a la presidencia y casi todos los sondeos apuntan a ella como clara vencedora para las pr&oacute;ximas elecciones, sin embargo ella nunca le ha prestado demasiada importancia a las encuestas porque por experiencia sabe que en el &uacute;ltimo momento las cosas pueden dar un giro inesperado. Tiene plena confianza en sus opciones como presidenta, sin embargo ahora sus preocupaciones son otras.<\/p>\n<p>El temporal hace que las retenciones sean de varios kil&oacute;metros, y por orden suya, Ahmed coge la primera salida para incorporarse a una comarcal y evitar as&iacute; el atasco. Al abandonar la autov&iacute;a desaparece la aglomeraci&oacute;n y Natalia respira aliviada porque no hay nadie por la carretera, por lo que posiblemente se puedan incorporar unos kil&oacute;metros m&aacute;s adelante. El GPS les indica que sigan por la comarcal, pero con el temporal han cortado la carretera y el chofer tiene que tomar inevitablemente un desv&iacute;o que les lleva por una carretera local que parece m&aacute;s un camino de cabras que una carretera.<\/p>\n<p>El limpiaparabrisas no puede eliminar la nieve con la misma rapidez con la que cae sobre el cristal, de tal modo que apenas hay visibilidad y el camino, con toda la que ha ca&iacute;do ha desaparecido como tal, con el agravante de que van sin cadenas, por tanto, lo sensato ser&iacute;a parar y llamar a emergencias. Natalia llama primero a algunos miembros de su equipo para comunicarles que probablemente se retrasar&aacute; por el temporal, pero la cosa parece m&aacute;s seria que un simple retraso y se percata de ello cuando abre la puerta del coche y no ve nada. El viento trasporta la nieve a sesenta kil&oacute;metros por hora y &eacute;sta golpea su cara cuando asoma la nariz, por lo que vuelve a meter la cabeza como lo hace una tortuga cuando advierte un peligro.<\/p>\n<p>Parece ser que no hay cobertura, no sabe si por la cercan&iacute;a de las monta&ntilde;as o por el propio temporal. Lo intenta una y otra vez sin lograrlo y le ordena a Ahmed que lo intente con su tel&eacute;fono por ver si tiene m&aacute;s suerte, pero es m&aacute;s de lo mismo: nada.<\/p>\n<p>Ni siquiera tienen mantas para abrigarse, solo los abrigos y la temperatura empieza a bajar r&aacute;pidamente dentro del coche, por lo que no les queda otra opci&oacute;n que encender el motor para que la calefacci&oacute;n los mantenga calientes, confiando en que no se queden tambi&eacute;n sin gasolina.<\/p>\n<p>Tras la llamada a emergencias toman nota de su ubicaci&oacute;n y le hacen saber que las urgencias est&aacute;n colapsadas, inform&aacute;ndoles que mandar&aacute;n a los cuerpos de seguridad para que acudan en su rescate a la mayor brevedad posible.<\/p>\n<p>Transcurren los minutos y Ahmed limpia el cristal empa&ntilde;ado por sus respiraciones y por la diferencia de temperatura, alumbra con la linterna hacia el exterior percat&aacute;ndose de que todo es blanco. La carretera ha desaparecido y parece que est&eacute;n en medio de la nada. Natalia tiene un nudo en el est&oacute;mago y empieza a sentir un desasosiego ante el amenazante paisaje. A ella siempre le ha gustado tener todas las cosas bajo control y por primera vez en mucho tiempo, la situaci&oacute;n se le escapa de las manos. Al ignorar el poder implacable de la naturaleza, &eacute;sta se ha vuelto contra ella, piensa.<\/p>\n<p>Llevan dos horas esperando y nadie ha acudido en su rescate y queda muy poca gasolina, por lo que tienen que apagar el motor, y al hacerlo perciben como el term&oacute;metro desciende vertiginosamente. Natalia considera que si se sienta Ahmed detr&aacute;s con ella y se mantienen abrazados podr&aacute;n mantener el calor, de no hacerlo, las consecuencias pueden ser funestas, de modo que se desabrochan los abrigos para que sus cuerpos permanezcan pegados el uno junto al otro.<\/p>\n<p>Natalia tiene mucho frio y se abraza a Ahmed rodeando con su brazo su pecho y espalda. Est&aacute; tiritando. Ahmed siente su contacto tan de cerca que no sabe muy bien qu&eacute; hacer, ni c&oacute;mo actuar. &Eacute;l tan s&oacute;lo es su chofer e invariablemente ha sabido siempre cu&aacute;l es su cometido. Siempre ha admirado a su jefa y la ha tratado con sumo respeto y educaci&oacute;n, por tanto, para &eacute;l la situaci&oacute;n es un tanto inc&oacute;moda y, a pesar del frio empieza a sudar, ya que al fin y al cabo es un hombre y el hecho de sentir su contacto le provoca cierta inquietud y, como no, una evidente excitaci&oacute;n que no sabe c&oacute;mo disimular. Natalia est&aacute; abrazada a &eacute;l con la cabeza apoyada en su pecho y percibe el nerviosismo del chofer, en vista de que esta r&iacute;gido y sin apenas moverse. Eso, y el hecho de percatarse (a pesar de la tenue luz del piloto) del sobresaliente bulto que est&aacute; a cuarenta cent&iacute;metros de su cara, le lleva a entender su desaz&oacute;n.<\/p>\n<p>Ahmed es un hombre respetuoso y no har&aacute; nada que la pueda incomodar, no obstante la situaci&oacute;n le desborda. Ella lo puede entender, aun as&iacute; el frio la obliga a seguir aferrada a su torso para entrar en calor, pero tambi&eacute;n es cierto que su tacto le parece de lo m&aacute;s reconfortante. Es un hombre atl&eacute;tico, de eso no cabe duda, despu&eacute;s de todo, nunca lo ha visto de manera sexual, &iquest;por qu&eacute; entonces est&aacute; evaluando su tren superior y lo atl&eacute;tico que es? Natalia es consciente de que Ahmed no est&aacute; c&oacute;modo con ella recostada sobre su pecho y de que su contacto es el que le inquieta y le ha provocado la excitaci&oacute;n. Deber&iacute;a apartarse y normalizar el supuesto dilema, pero no quiere hacerlo. &iquest;Es por el frio o por otra cosa?<\/p>\n<p>Es ella quien tiene el control y as&iacute; le gusta que sea siempre, por tanto, Ahmed carece de control alguno en ese escenario. Natalia tiene su mirada fija en el primer plano del anormal bulto que se le marca, incluso le parece ver como palpita. Advierte que ya no tiene frio a pesar de que la temperatura no ha subido. Ahora es el calor el que invade la estancia, aunque ella no sabe si es que ha subido la temperatura del ambiente o la de ambos, prueba de ello es que Ahmed est&aacute; sudando y Natalia ha dejado de tiritar. Nota como la respiraci&oacute;n del ch&oacute;fer se acelera, pero tambi&eacute;n como su sexo se humedece y se inquieta. No entiende muy bien su actitud, aunque deber&iacute;a porque parece querer jugar a un juego peligroso.<\/p>\n<p>Por culpa de pretender ver a su esposo antes de marcharse se encuentra en esta situaci&oacute;n y ahora su esposo parece haberse diluido entre la nieve y es el contacto del joven moreno, junto al mont&iacute;culo que tiene ante sus ojos lo que acapara su atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Si van a morir, &iquest;qu&eacute; mejor manera de que aquello sea la antesala?<\/p>\n<p>Ahmed es de origen egipcio, pero ya lleva veinte a&ntilde;os en el pa&iacute;s y tiene doble nacionalidad. Es el ch&oacute;fer de Natalia, pero cuando no est&aacute; a su servicio, permanece a disposici&oacute;n del partido.<\/p>\n<p>Ahora es otro el servicio que al parecer requiere de &eacute;l la candidata. Sabe que lo que est&aacute; a punto de hacer es una osad&iacute;a y todos los a&ntilde;os dedicados en cuerpo y alma a su carrera pueden irse al traste, al igual que su matrimonio si da un mal paso. En esos momentos valora si merece la pena dar el temerario paso y su mano obvia a su sentido com&uacute;n y desciende lentamente por su pecho hasta alcanzar la hinchaz&oacute;n deteni&eacute;ndose a palparla. Por el volumen se advert&iacute;a lo que escond&iacute;a Ahmed tan celosamente, y al cogerlo, sus sospechas se confirman.<\/p>\n<p>Ahmed no sabe qu&eacute; hacer. Respira aceleradamente y siente la presi&oacute;n de la mano de la futura presidenta palpar su miembro todav&iacute;a encerrado. Est&aacute; muy excitado y no tiene m&aacute;s remedio que dejarse llevar por la sensaci&oacute;n placentera que su jefa le est&aacute; provocando con sus manoseos. Natalia le desabrocha los botones, le baja ligeramente el pantal&oacute;n, ve el exagerado abultamiento de su slip y no duda en deslizarlo hacia abajo para observar que una fabulosa verga le da la bienvenida, le presenta sus respetos y se pone a su servicio.<\/p>\n<p>La candidata a la presidencia aferra la polla desde la base, hace una exclamaci&oacute;n y se pone bizca contempl&aacute;ndola, despu&eacute;s desliza su mano a trav&eacute;s del tronco una y otra vez como si estuviese midiendo su envergadura. Su lengua empieza a tantear el erecto falo empezando por el glande y bajando por toda su extensi&oacute;n. Se propicia ella misma unos golpes con la polla en la boca como si quisiera cerciorarse de que es aut&eacute;ntica y despu&eacute;s sus labios se enroscan en el glande saboreando el cipote que est&aacute; enteramente a su disposici&oacute;n. Su boca intenta albergar toda su extensi&oacute;n en la boca, aun sabiendo que es imposible, y lo hace hasta la mitad, por lo que desiste de la impracticable proeza, decidiendo centrarse en la felaci&oacute;n. Su cabeza sube y baja a un mismo comp&aacute;s y la mano de Ahmed se posa t&iacute;midamente sobre su cabeza como si quisiera marcar &eacute;l el ritmo de la mamada, sin embargo, Natalia acelera la cadencia y su mano se une aplicando movimientos circulares a trav&eacute;s de la polla.<\/p>\n<p>La respiraci&oacute;n excesivamente acelerada de Ahmed provoca que los cristales se empa&ntilde;en todav&iacute;a m&aacute;s y goteen por la condensaci&oacute;n acumulada. Sus gemidos sugieren que no aguantar&aacute; mucho y no transcurren m&aacute;s de dos minutos mamando el garrote de Ahmed cuando la leche golpea en su garganta haciendo que el ch&oacute;fer se retuerza de placer. Ella retira su boca y los dos siguientes latigazos golpean en su cara.<\/p>\n<p>Natalia levanta la cabeza para observarle y pasea su lengua por el labio superior, despu&eacute;s junta los labios saboreando la amarga sustancia blanquecina.<\/p>\n<p>Ahmed la observa con cara de un adolescente que acaba de perder la virginidad. Es la primera vez que est&aacute; con una mujer de su nivel. Siempre ha pensado que las mujeres de las altas esferas son intocables e inalcanzables, pero al parecer se equivocaba, teniendo en cuenta que todas son de carne y hueso, aunque muestren la frialdad de un t&eacute;mpano y crean estar por encima del resto de mortales.<\/p>\n<p>Natalia le mira a los ojos y le sonr&iacute;e con la cara ba&ntilde;ada de esperma y sin dejar de aferrarse al madero todav&iacute;a erecto, s&oacute;lo lo suelta para coger un pa&ntilde;uelo y limpiarse el semen de su rostro. Inmediatamente se desabrocha sus pantalones y se deshace tan s&oacute;lo de un camal, despu&eacute;s cruza la pierna por encima de las de Ahmed, vuelve a coger el puntal, hace sus bragas a un lado y se sienta a horcajadas sobre &eacute;l. Finalmente se deja caer sintiendo como penetra por completo el poll&oacute;n de Ahmed en su angustiada raja.<\/p>\n<p>Natalia no es una sex symbol. Su cuerpo dista mucho de serlo. Es una dama madura de cuarenta y dos a&ntilde;os que ya ha tenido dos hijos y sus caderas son propias de una mujer que ha gestado en dos ocasiones. No es una f&eacute;mina de gimnasio, ni much&iacute;simo menos, pero es de las que saben sacarle partido a su cuerpo en su forma de vestir. Es una arist&oacute;crata muy elegante y distinguida y, sobre todo, muy valorada entre su equipo. Su personalidad y su talante acostumbra en no pocas ocasiones a intimidar a sus adversarios. Habla cuatro idiomas, sin embargo el idioma que ahora maneja es el de los gritos y jadeos que le produce el saltar sobre la verga de Ahmed, quien poco a poco est&aacute; perdiendo la timidez y se agarra a sus carnosas nalgas, mientras la noble dama cabalga queriendo sentir todo el puntal, y en pocos minutos la candidata se corre entre jadeos en un orgasmo que parece interminable. Cuando finalmente concluye, se queda quieta apoyada sobre &eacute;l mientras valora lo ocurrido.<\/p>\n<p>Podr&iacute;a decirse que acaba de echar su carrera por la borda. Es consciente de ello y est&aacute; evaluando la situaci&oacute;n, pero la polla palpitante que todav&iacute;a alberga en su interior empieza a moverse y le recuerda que su lacayo est&aacute; como un toro y tambi&eacute;n desea acabar, si bien todo indica que ella cree que ya es suficiente y que todo ha sido un error por su parte. Se lo hace saber a Ahmed, por el contrario, antes de que se salga, &eacute;l le da la vuelta sin sac&aacute;rsela y la coloca acostada en el asiento dici&eacute;ndole que lo hubiese pensado antes de ser tan zorra. Ahora quiere ser &eacute;l quien controle la follada y empieza a embestir de menos a m&aacute;s, y tras unas cuantas exclamaciones de protesta, Natalia comienza a gozar de nuevo del garrote que quiere sacarle los higadillos por la boca. Vuelve a gozar de la estaca que incursiona una y otra vez en su co&ntilde;o y se deja llevar por el placer que le provoca. Se agarra a sus prietas nalgas y lo empuja hacia ella queriendo sentir todo su potencial. Se siente muy zorra como le ha hecho saber su ch&oacute;fer, pero ya pensar&aacute; en eso m&aacute;s tarde. Ahora le importa m&aacute;s su goce y se abandona al placer que le est&aacute; brindando el semental moreno, al tiempo que sus u&ntilde;as se clavan en las nalgas del egipcio, siendo &eacute;stas un indicador de la intensidad de la c&oacute;pula.<\/p>\n<p>Entre gritos y resoplidos de placer por parte de ambos amantes, es Natalia la primera que empieza a vislumbrar un nuevo orgasmo y sus pupilas desaparecen al mismo tiempo que el formidable cl&iacute;max golpea sus entra&ntilde;as. A sus gritos desbocados se le unen los de Ahmed, soltando lastre en su interior, y cuando finaliza, extrae la anaconda de la cavidad al mismo tiempo que los l&iacute;quidos resbalan por su raja, descienden por el ano y se desparraman en el asiento. Los dos amantes se incorporan y cada cual regresa a su asiento con sus respiraciones normaliz&aacute;ndose poco a poco. Natalia est&aacute; completamente despeinada y dista mucho de parecer la pr&oacute;xima presidenta. Ahmed se encuentra exultante y siente que estalla de j&uacute;bilo al haber tenido el placer de foll&aacute;rsela. La pol&iacute;tica siente ahora que su co&ntilde;o es un bebedero de patos, y aunque ha disfrutado como una salvaje, es consciente de que su reputaci&oacute;n pende de un hilo por su insensatez. Ahora sus aspiraciones a presidenta est&aacute;n en manos del egipcio, quien sostiene la &ldquo;<em>candidatura<\/em>&rdquo; y la zarandea ante sus ojos, mostr&aacute;ndole que aquello no ha hecho m&aacute;s que empezar.<\/p>\n<p>La mandataria adivina que si quiere ser presidenta tiene que esforzarse y repara en que ahora es ella la que tiene que obedecer las &oacute;rdenes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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