{"id":27055,"date":"2020-12-10T09:51:01","date_gmt":"2020-12-10T09:51:01","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-10T09:51:01","modified_gmt":"2020-12-10T09:51:01","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-2\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera etapa (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27055\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El peque&ntilde;o coche que ten&iacute;a funcionaba de maravilla, eso s&iacute;, estaba algo destartalado, pero bueno, perfecto para un joven con el carnet reci&eacute;n sacado. Nunca le hab&iacute;a fallado, pero cada vez que se montaba tem&iacute;a por ello, era algo innato, escuchar el motor le hac&iacute;a suspirar de alivio. Con dos puertas delanteras, sin aire acondicionado y con las maletas ocupando tanto los asientos traseros como el maletero, comenzaron su aventura.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, hijo, no es que me quisiera ir, pero no quer&iacute;a aprovecharme de la hospitalidad de tus padres m&aacute;s tiempo, &iquest;t&uacute; me entiendes a qu&eacute; s&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Que menos t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Me haces un gran favor, si quieres estos d&iacute;as te puedes quedar en casa, no hace falta que est&eacute;s solo donde la abuela, as&iacute; no tienes que hacerte la comida.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, me encuentro bien solo, muchas veces&hellip; incluso lo prefiero.<\/p>\n<p>&mdash;Ya, pero&hellip; no me vas a dejar sola a m&iacute; &iquest;verdad?<\/p>\n<p>&mdash;Eso es jugar sucio. &mdash;Sergio rio de la misma forma que su t&iacute;a y a&ntilde;adi&oacute;&mdash; No s&eacute;, ya ver&eacute;, tenemos tiempo de pensarlo son 6 horas de viaje. Bueno, y&hellip; no te asustes, pero es la primera vez que hago un viaje tan largo.<\/p>\n<p>&mdash;Que bien, morir en la carretera, mi sue&ntilde;o hecho realidad. &mdash;esas gracias con un tono de sarcasmo a Sergio le encantaban y no entend&iacute;a por qu&eacute; a los dem&aacute;s no.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;n mis primas?<\/p>\n<p>&mdash;Pues abandonando a su madre y con sus futuros maridos, haciendo sus futuras vidas. Ya tengo ganas de que alguna se decida a darme un nieto para cuidarle y que alguien me quiera.<\/p>\n<p>&mdash;Con la suerte que tienes te van a tocar todo nietas. Adm&iacute;telo t&iacute;a, voy a ser al &uacute;nico que puedas malcriar &mdash;por supuesto Carmen rio.<\/p>\n<p>&mdash;Ay, mi ni&ntilde;o&hellip; siempre me ha dado pena tenerte tan lejos, pero bueno por lo menos nos vemos a menudo.<\/p>\n<p>&mdash;Me gustar&iacute;a que nos vi&eacute;ramos m&aacute;s, aunque s&iacute;, as&iacute; es la vida, que se le va a hacer. &iquest;El t&iacute;o que est&aacute; haciendo?<\/p>\n<p>&mdash;Yo qu&eacute; s&eacute;, cari&ntilde;o &mdash;con un tono de que el tema le aburr&iacute;a&mdash; sus negocios insoportables. Va a comprar algo por all&iacute;, no s&eacute; si para la empresa u otra empresa, sinceramente Sergio, ni lo s&eacute;, ni me importa. De lo que tengo ganas es que venda su dichoso negocio o se lo traspase a nuestras hijas y vivir lo que queda sin preocupaciones.<\/p>\n<p>&mdash;Tiene que absorber mucho tiempo.<\/p>\n<p>&mdash;Y vida, cari&ntilde;o y &iexcl;VIDA!, eso es lo m&aacute;s importante.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; lo dices? &mdash;a Sergio le pic&oacute; la curiosidad.<\/p>\n<p>&mdash;Al final &mdash;resopl&oacute; para seguir diciendo&mdash; pi&eacute;nsalo, estos viajes suceden a menudo, y ha sido as&iacute; toda la vida. Por suerte, ahora es menos habitual, pero he pasado mucho tiempo sola y quieras que no, una quiere a su marido cerca, as&iacute; me puedo quejar de &eacute;l, &iquest;o no? &mdash;Sergio la sonri&oacute; como contestaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;S&eacute; de lo que hablas&hellip; bueno no, porque no estoy casado y no me ha pasado, pero te entiendo &mdash;Carmen sonri&oacute; agradecida ante su comprensi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute;, &iquest;qu&eacute; tal con la chica que estabas?<\/p>\n<p>&mdash;Ya no estamos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Vaya, &mdash;llev&aacute;ndose una mano a la boca&mdash; no lo sab&iacute;a, tu madre no me ha dicho nada, y &iquest;fue hace mucho?<\/p>\n<p>&mdash;Hace m&aacute;s o menos medio a&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces no te me vas a poner a llorar como una madalena, &iquest;o s&iacute;? &mdash;no esper&oacute; una respuesta, solo observ&oacute; la mueca de su sobrino y a&ntilde;adi&oacute; de forma m&aacute;s seria&mdash; &iquest;qu&eacute; tal estas?<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, podr&iacute;a estar mejor. A ti es la &uacute;nica que no me gusta mentir, Carmen, estoy mal, pero no voy a llorar. &mdash;la mir&oacute; demostr&aacute;ndole sinceridad y luego pens&oacute; en que era la primera vez que lo hablaba abiertamente con alguien&mdash; Me dej&oacute; despu&eacute;s de 3 a&ntilde;os. &iexcl;Por su ex! Que hac&iacute;a 3 o 4 a&ntilde;os que no lo ve&iacute;a &mdash;no pudo evitar sonre&iacute;r de la incredulidad&mdash; &iexcl;Es que es acojonante!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; me dices! O sea que va y deja a mi sobrino &mdash;enfatizando el MI&mdash; &iquest;por uno que hace 4 a&ntilde;os que no ve? Esa chica ni era la adecuada, ni sabe lo que ha perdido.<\/p>\n<p>&mdash;Es que no me lo pod&iacute;a creer. A ver t&iacute;a, es que eso es ser un poquito cabrona&hellip; y lo peor es que cuando estaba conmigo, &iquest;qu&eacute; pensaba en &eacute;l?<\/p>\n<p>&mdash;Mejor que no te hagas ese tipo de preguntas, porque no te van a solucionar nada. Ahora toca abrir las ventanas y que entre aire fresco a tu vida.<\/p>\n<p>&mdash;Ojal&aacute;. A ver en el pueblo si me puedo olvidar un poco del tema. Aunque todav&iacute;a la tengo en el Facebook y eso ya sabes&hellip; me cuesta quitarla.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; la tienes, para ver su foto y recordarla?<\/p>\n<p>&mdash;Es dif&iacute;cil de explicar t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Esperas volver con ella? &mdash;Carmen estaba m&aacute;s que interesada.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No! &mdash;Sergio casi indignado.<\/p>\n<p>Carmen cogi&oacute; el m&oacute;vil de su sobrino que estaba al lado de la palanca de cambios.<\/p>\n<p>&mdash;Pon el dedo.<\/p>\n<p>&mdash;Que vas&hellip; &mdash;lo puso sin pensar y sin darse cuenta de las intenciones de esta, aunque en su subconsciente, sab&iacute;a lo que ocurrir&iacute;a&mdash; no t&iacute;a, a ver espera&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Calla anda. &mdash;Despu&eacute;s de un minuto, le volvi&oacute; a decir&mdash; Ya est&aacute; eliminada, solucionado. Ahora &iquest;de qu&eacute; quieres hablar?<\/p>\n<p>Sergio no pudo m&aacute;s que abrir los ojos por lo ocurrido. Se sinti&oacute; tan sorprendido que no daba cr&eacute;dito, pero m&aacute;s todav&iacute;a por la sensaci&oacute;n de paz que recorr&iacute;a su cuerpo al no tener m&aacute;s a aquella mujer en su vida. Sab&iacute;a que lo tendr&iacute;a que haber hecho el mismo mucho antes, sin embargo no hab&iacute;a podido, quiz&aacute; su problema era que no quer&iacute;a admitir que la relaci&oacute;n hab&iacute;a terminado. Aun as&iacute;, el fino dedo de su t&iacute;a hab&iacute;a sido la salvaci&oacute;n y ahora, se sent&iacute;a mucho mejor.<\/p>\n<p>&mdash;Pues ni idea, pero&hellip; gracias, t&iacute;a, me has quitado un peso de encima, alucinante. &iexcl;Qu&eacute; tonto soy!<\/p>\n<p>&mdash;Cambiemos de tema, as&iacute; no lo piensas. Cu&eacute;ntame, &iquest;qu&eacute; tal esta mi hermana?, la he visto algo delgada.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, est&aacute; m&aacute;s delgada, todo es por el estr&eacute;s, &iquest;ya sabes lo de la empresa de pap&aacute;? &mdash;ella asinti&oacute;&mdash; Esperamos que no. Pero el tema de los despidos est&aacute; en el aire y no saben si le va a tocar. Adem&aacute;s, yo estoy en la universidad&hellip; otro gasto y mi hermana&hellip; cada vez es m&aacute;s est&uacute;pida.<\/p>\n<p>&mdash;No hables as&iacute; de tu hermana &mdash;son&oacute; en el mismo tono recriminador de su madre.<\/p>\n<p>&mdash;Ya&hellip; es que est&aacute; en una edad mal&iacute;sima, insoportable t&iacute;a. No obstante tienes raz&oacute;n, no deber&iacute;a meterme con ella. &mdash;Recordando el tema principal a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Volviendo a mam&aacute;, lo que pasa que est&aacute; agobiada, intento ayudar como puedo&hellip; he estado trabajando a la par que estudio. No creo que tengamos problemas con el dinero, pero ya sabes c&oacute;mo es, se preocupa mucho.<\/p>\n<p>&mdash;Sabes que a nosotros, nos va bien. Si a tu padre le pasa algo y necesitase dinero, le dar&iacute;a lo que me pidiera.<\/p>\n<p>&mdash;Ya sabes que no te lo pedir&aacute; jam&aacute;s &mdash;contest&oacute; r&aacute;pido Sergio&mdash; es muy orgullosa, creo que eso lo hered&eacute; de ella, aun as&iacute; no creo que haga falta, t&iacute;a, de verdad.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; eres mi esp&iacute;a en la casa, si pasa algo grave me llamas sin dudar y os presto nuestra ayuda. Os quiero much&iacute;simo y no puedo permitir que est&eacute;is mal, sois mi familia.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute; t&iacute;a, pero de verdad no le des vueltas, todo se solucionar&aacute; tarde o temprano, lo &uacute;nico que quiero, es que mam&aacute; est&eacute; m&aacute;s feliz y ya.<\/p>\n<p>Por un momento, ces&oacute; la conversaci&oacute;n entre ambos y dejaron que la m&uacute;sica que sonaba en la radio les tomara el relevo, mientras el sol iba desapareciendo entre las monta&ntilde;as.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Has conducido alguna vez de noche? &mdash;su t&iacute;a estaba intrigada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Un trayecto largo? Nunca.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s seguro de hacerlo? A&uacute;n quedan unas horas de carretera.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, claro que s&iacute;&hellip; &mdash;su confianza deca&iacute;a seg&uacute;n contestaba&mdash; bueno&hellip; supongo &iquest;no?, no tengo sue&ntilde;o&hellip; pero&hellip; me has metido la duda.<\/p>\n<p>La hora de viaje se hab&iacute;a cumplido, quiz&aacute; Sergio se encontraba fresco en ese momento, pero la incertidumbre sobre c&oacute;mo ser&iacute;an las horas restantes afloraron en &eacute;l. Carmen sac&oacute; el m&oacute;vil mientras negaba con la cabeza, comenzando a hacer una b&uacute;squeda r&aacute;pida.<\/p>\n<p>&mdash;No nos la vamos a jugar. Me he vestido para hacer un viaje, no para morir. En veinte minutos pone que hay un buen hotel, paramos y dormimos. Prefiero llegar ma&ntilde;ana a la ma&ntilde;ana que no llegar.<\/p>\n<p>&mdash;Como t&uacute; digas. Te invito que ha sido culpa m&iacute;a. Creo que me he venido un poco arriba saliendo a la tarde.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Un poco? &mdash;Rio al tiempo que el sol desaparec&iacute;a casi por completo&mdash; la verdad, eres testarudo, s&iacute; que te pareces a tu madre, aunque tambi&eacute;n a m&iacute;. Pero calla, pago yo.<\/p>\n<p>Llegaron al hotel en el mismo tiempo que lo indicaba el m&oacute;vil de la mujer. Seg&uacute;n entraron las instalaciones sorprendieron a Sergio d&aacute;ndole la sensaci&oacute;n de estar en un lugar lujoso, un sitio &ldquo;caro&rdquo;. En recepci&oacute;n les comentaron que solo quedaban dos habitaciones y ambas para matrimonio. La mujer con toda normalidad tom&oacute; la palabra.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, cualquiera de las dos nos vale, la cosa es descansar.<\/p>\n<p>Una vez entregadas las llaves en un rapid&iacute;simo papeleo por parte de la recepcionista, cogieron el ascensor para subir y poder descansar. Sergio que a&uacute;n se sent&iacute;a algo culpable, en un gesto algo tonto de compensaci&oacute;n, decidi&oacute; subir &eacute;l todas las maletas. Su t&iacute;a le sonri&oacute; a&ntilde;adiendo un &uacute;nico comentario.<\/p>\n<p>&mdash;Algo es algo.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n abrieron la puerta, contemplaron lo amplia que era la habitaci&oacute;n. Con una parte para ver la televisi&oacute;n en la que hab&iacute;a dos sof&aacute;s y m&aacute;s atr&aacute;s, la cama enorme al igual que la estancia. Desde all&iacute; tumbados y con tranquilidad, podr&iacute;an ver la televisi&oacute;n sin tener que pasar a la parte de la &ldquo;sala&rdquo; como la denomin&oacute; el joven en su cabeza. Como colof&oacute;n, Sergio entr&oacute; en el ba&ntilde;o, el cual le pareci&oacute; tan grande como lo era su propio cuarto, estaba en un hotel lujoso, no cab&iacute;a duda.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, &iquest;t&iacute;a donde me has tra&iacute;do? &mdash;el joven no pod&iacute;a salir de su asombro.<\/p>\n<p>&mdash;Al primero que me sal&iacute;a con buenas puntuaciones y de calidad, &iquest;te preparas y bajamos a cenar?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, claro.<\/p>\n<p>Sergio se ase&oacute; con presteza en el inmenso ba&ntilde;o, para despu&eacute;s colocarse el mismo ch&aacute;ndal que hab&iacute;a llevado toda la hora de conducci&oacute;n. En cambio, Carmen s&iacute; que se hab&iacute;a preparado mejor y su piel estaba recubierta con unos ropajes parecidos al primer d&iacute;a que cruz&oacute; la puerta de su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Quietooo hijo! &mdash;Le salt&oacute; la mujer seg&uacute;n le vio salir del ba&ntilde;o&mdash; &iquest;c&oacute;mo vas a bajar as&iacute; que pareces un pordiosero?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa? &mdash;Sergio en realidad no lo comprend&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, estas ropas est&aacute;n sudadas del viaje, y el pantal&oacute;n&hellip; &iexcl;Si est&aacute; roto y todo!<\/p>\n<p>&mdash;Pero apenas se ve y adem&aacute;s, si vamos a estar sentados.<\/p>\n<p>&mdash;Calla por favor, a ver abre la maleta &mdash;dijo su t&iacute;a acerc&aacute;ndose a esta.<\/p>\n<p>Carmen se par&oacute; a revisar toda la maleta por m&aacute;s de cinco minutos en los que Sergio esperaba de pie pacientemente. Pareci&oacute; que al final la mujer encontr&oacute; algo de su agrado y se lo lanz&oacute; al joven que lo atrap&oacute; al vuelo. Era una camisa de cuadros y un pantal&oacute;n vaquero corto, ahora Sergio s&iacute; que se ve&iacute;a con mejor &ldquo;pinta&rdquo;.<\/p>\n<p>Con el permiso y benepl&aacute;cito de Carmen, bajaron al restaurante que quedaba al lado de recepci&oacute;n. Sergio al entrar, no puedo evitar fijarse en que todos los que estaban cenando, lo hac&iacute;an en parejas. La luz era muy tenue, muy acogedora, dando un toque de intimidad a cada mesa. Una m&uacute;sica suave sonaba de fondo, como si fuera un eco distante que envolv&iacute;a el ambiente d&aacute;ndole un toque de magnetismo que el muchacho desconoc&iacute;a.<\/p>\n<p>Uno de los metres les guio entre varias mesas donde tres parejas se susurraban confidencias, roces de mano y miradas penetrantes. Tomaron asiento y el hombre les hablo de la carta de vinos en un tono que apenas se le pod&iacute;a escuchar. Carmen tom&oacute; la palabra, ya que Sergio segu&iacute;a algo hipnotizado por el lugar.<\/p>\n<p>Con cierta experiencia en lugares de este estilo, la mujer pregunt&oacute; por varios caldos en concreto, mientras Sergio la observaba sin saber que dec&iacute;a. Despu&eacute;s de que el metre le dedicase a su t&iacute;a una sonrisa con su dentadura perfecta, le pregunt&oacute; a Sergio lo mismo. El muchacho en cambio, no pudo hacer otra cosa que mantener la boca cerrada y levantar los hombros.<\/p>\n<p>&mdash;Tomar&aacute; lo mismo que yo &mdash;se adelant&oacute; Carmen. Cuando el metre se alej&oacute;, mir&oacute; a Sergio para iniciar una conversaci&oacute;n&mdash; he dado por hecho que si sales de fiesta, bebes vino.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, aunque el vino, no es que me guste mucho.<\/p>\n<p>&mdash;Este seguro que s&iacute;, ya ver&aacute;s.<\/p>\n<p>El hombre no tard&oacute; en volver, esta vez con las dos copas y una bolsa refrigerante que envolv&iacute;a el vino solicitado. Con calma derram&oacute; el l&iacute;quido, manchando los vasos levemente para que ambos lo probaran. Le pregunt&oacute; a Sergio, si era de su agrado, el joven no pudo decir otra cosa que &ldquo;est&aacute; bien&rdquo;. Carmen, en cambio, solt&oacute; una frase salida de un concurso de catadores, haciendo referencia al gran sabor afrutado que pose&iacute;a el brebaje. Antes de marcharse el hombre, mirando directamente a los ojos azules de la mujer y con un tono un tanto adulador, le dijo.<\/p>\n<p>&mdash;La dama, tiene un gran paladar<\/p>\n<p>Ambos se sonrieron cort&eacute;smente y cuando Sergio comprob&oacute; que el caballero estaba a una distancia considerable pregunt&oacute; extra&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute; ligando contigo?<\/p>\n<p>&mdash;No hijo, los metres son as&iacute; de amables.<\/p>\n<p>&mdash;Pues, a m&iacute; no me ha dicho eso&hellip; &mdash;a&ntilde;adi&eacute;ndola una sonrisa picarona, ante lo que Carmen solo pudo copiar el anterior gesto de su sobrino y levantar los hombros.<\/p>\n<p>La velada transcurr&iacute;a de lo m&aacute;s relajada. Los temas eran de lo m&aacute;s variados, aunque el inter&eacute;s de Carmen, como buena t&iacute;a, se centraba en los estudios de Sergio.<\/p>\n<p>El metre se acerc&oacute; una vez terminados los postres, queriendo saber si todo hab&iacute;a sido del agrado de los comensales. Sergio fue el primero en hablar y con palabras que su t&iacute;a le hab&iacute;a sugerido que dijera, le solt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Exquisito manjar. El toque de canela es un acierto, mis felicitaciones al chef.<\/p>\n<p>&mdash;Se&ntilde;ora, usted ten&iacute;a buen paladar para el vino, pero su pareja lo tiene para el dulce &mdash;Carmen le volvi&oacute; a sonre&iacute;r mientras el hombre retiraba los platos y posteriormente perderse entre las mesas.<\/p>\n<p>De vuelta a la habitaci&oacute;n, mientras pulsaba el bot&oacute;n del tercer piso, Sergio no pod&iacute;a mantener la curiosidad, la respuesta del metre le hab&iacute;a descolocado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;ndo me ha llamado pareja&hellip; como lo ha dicho?, no s&eacute; si me explico. &iquest;En plan una parte de dos&hellip; o pareja, ya sabes, casados, novios&hellip;? &mdash;Carmen le mir&oacute; con los ojos abiertos y despu&eacute;s, se tap&oacute; la boca para poder re&iacute;rse.<\/p>\n<p>&mdash;M&aacute;s por lo segundo, cari&ntilde;o. Si te has fijado, estamos en un hotel de parejas, no hay ning&uacute;n ni&ntilde;o y no hab&iacute;a m&aacute;s de dos personas por mesa, o sea que es normal que se confunda.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, por favor, &iquest;c&oacute;mo no pueden ver que soy tu sobrino? Si me sacas muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, &iexcl;&iquest;me est&aacute;s llamando vieja?! &mdash;tratando de poner un rostro de falso enfado.<\/p>\n<p>&mdash;No t&iacute;a, si t&uacute; te cuidas mucho, pero que me sacas casi 30 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&mdash;No llegan a 30 mi vida, no me sumes que me da un mal&hellip; adem&aacute;s, si t&uacute; supieras lo que he visto yo&hellip; &mdash;solt&oacute; Carmen al entrar en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Mucha diferencia de edad?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, algo como t&uacute; y yo ser&iacute;a lo &ldquo;normal&rdquo; &mdash;haciendo con sus manos un gesto de entrecomillado&mdash; hay cosas peores que no se las cree nadie y que est&aacute;n&hellip; bueno&hellip; por inter&eacute;s. Hay j&oacute;venes, ya sean hombres o mujeres que est&aacute;n con personas que apenas se levantan solas. Pero&hellip; &iexcl;&iquest;Sergio?! &mdash;se sorprendi&oacute; de pronto al ver a su sobrino.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa?<\/p>\n<p>El joven hab&iacute;a comenzado a quitarse la ropa delante de su t&iacute;a. No hac&iacute;a nada extra&ntilde;o, si lo comparaba con su rutina habitual en casa. La parte de arriba hab&iacute;a volado y a su t&iacute;a solo le dio tiempo a detenerle cuando sus manos desabrochaban el bot&oacute;n del pantal&oacute;n, atisb&aacute;ndose ligeramente un b&oacute;xer a rayas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Que te voy a ver todo!, desv&iacute;stete en el ba&ntilde;o. &iquest;Te has tomado en serio que somos pareja?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah, perd&oacute;n! No sab&iacute;a que te molestaba verme, voy al ba&ntilde;o &mdash;Sergio de forma ingenua, no entend&iacute;a lo inapropiado de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;No, no es eso. Pero chico, quedarte en ropa interior delante de tu t&iacute;a&hellip; pues me ha impactado de primeras &mdash;las manos de Carmen se mov&iacute;an algo nerviosas al querer expresarse.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, que me has visto durante toda mi vida en ba&ntilde;ador, esto es lo mismo. Aunque tranquila, que voy al ba&ntilde;o no te preocupes &mdash;en su mente resonaba una pregunta &ldquo;&iquest;Puedes ver a alguien con el ba&ntilde;ador m&aacute;s peque&ntilde;o, pero en ropa interior no?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o, te he visto as&iacute;, aunque eso es diferente.<\/p>\n<p>&mdash;Ya&hellip; &mdash;no pudo evitar una mueca de victoria, para despu&eacute;s a&ntilde;adir&mdash; tienes raz&oacute;n, cuando tengo el ba&ntilde;ador, ves m&aacute;s que ahora&hellip; &mdash;realidad pura y dura.<\/p>\n<p>&mdash;Ya, sin embargo&hellip; &mdash;sin saber que decir ante aquel argumento&mdash; bueno, mira haz lo que quieras, venga ponte el pijama.<\/p>\n<p>&mdash;Duermo sin&hellip; &mdash;incluso al joven le dio verg&uuml;enza decirlo&mdash; mi madre me meti&oacute; uno creo&hellip; &iexcl;Aqu&iacute; esta! Me lo pongo.<\/p>\n<p>Carmen decidi&oacute; coger la ropa que hab&iacute;a dejado lista de antemano y dirigirse direcci&oacute;n al ba&ntilde;o, d&aacute;ndose por vencido y dejando que su sobrino se desvistiera donde quisiera.<\/p>\n<p>&mdash;Ay cari&ntilde;o&hellip; si s&eacute; que eres tan bobo &mdash;us&oacute; el tono m&aacute;s dulce del mundo&mdash; no me caso contigo, est&aacute;s atontado. &mdash;rio al tiempo que cerraba la puerta y escuchaba a su sobrino contestarle desde el otro lado con iron&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Si t&iacute;a, un mont&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Dej&oacute; las ropas en el amplio m&aacute;rmol al lado del lavabo, comenzando a desvestirse sin prisa mientras soltaba una leve carcajada al recordar la frase de Sergio, &ldquo;Con el ba&ntilde;ador ve&iacute;a m&aacute;s&rdquo;. Era cierto, no ment&iacute;a, pero Carmen ten&iacute;a otro punto de vista, sab&iacute;a por la experiencia y los a&ntilde;os, que ver a una persona en ba&ntilde;ador, puede resultar curioso. Pero ver como alguien se quita la ropa, qued&aacute;ndose como dios le trajo al mundo, no tiene precio, sobre todo en ciertas ocasiones&#8230; sexuales.<\/p>\n<p>Mientras se deshac&iacute;a de su pantal&oacute;n y este recorr&iacute;a sus piernas con el agradable tacto de la tela, la pregunta m&aacute;s obvia apareci&oacute; en su mente, &iquest;hacia cu&aacute;nto que no ten&iacute;a sexo? No lo recordaba.<\/p>\n<p>A una velocidad sideral, con el reflejo de sus piernas desnudas en el espejo, una imagen pas&oacute; su mente. Recreando lo que sus ojos hab&iacute;an visto unos segundos atr&aacute;s, una figura estilizada apareci&oacute;, un cuerpo joven y mantenido gracias a los a&ntilde;os de la juventud, era la imagen de Sergio.<\/p>\n<p>Tan solo le hicieron falta unos pocos segundos para mirar en detalle el cuerpo de su sobrino. Sin m&uacute;sculos prominentes, solo marcados seguramente gracias a la delgadez por el deporte que sol&iacute;a hacer. Un joven lleno de energ&iacute;a, que rebosaba vitalidad y buen humor, en verdad su sobrino era un buen partido, no sab&iacute;a c&oacute;mo su ex le hab&iacute;a podido cambiar por otro.<\/p>\n<p>Abri&oacute; los ojos al pensar de esa forma en su joven acompa&ntilde;ante, hab&iacute;a crecido, pero &ldquo;&iquest;tanto?&rdquo;. Una idea se hab&iacute;a construido en su mente incluso antes de entrar en el ba&ntilde;o, la tuvo que dejar salir porque le empujaba dentro de la cabeza. &ldquo;Si yo hubiera tenido de joven uno as&iacute;&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Antes de recoger la ropa, se visti&oacute; con el salto de cama de terciopelo que tanto le gustaba. El suave tacto consigui&oacute; erizarle la piel, aunque ten&iacute;a sus dudas si solamente hab&iacute;a sido eso, o tambi&eacute;n la breve imagen de un cuerpo joven tan cerca de ella.<\/p>\n<p>Pos&oacute; los ojos en el espejo admirando su figura, nada mal para los a&ntilde;os que gastaba, todav&iacute;a podr&iacute;a causar deseo, no ten&iacute;a duda de eso. Sin embargo no pod&iacute;a comprender por qu&eacute; Pedro no lo ve&iacute;a as&iacute;. Sin encontrar respuesta, acab&oacute; por mover la cabeza a modo de negaci&oacute;n, se revolvi&oacute; el cabello en un gesto de liberaci&oacute;n m&aacute;s que por eficacia y se encamin&oacute; a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando atraves&oacute; la puerta, su sobrino se encontraba entre las sabanas mirando su m&oacute;vil listo para dormir. Una situaci&oacute;n algo at&iacute;pica, pero dentro de lo que cab&iacute;a, normal. Hab&iacute;a dormido con &eacute;l cu&aacute;ndo era m&aacute;s peque&ntilde;o, aunque de eso ya hac&iacute;a muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Sin embargo lo que la descoloc&oacute;, no fue pensar en compartir la cama con su sobrino, sino en otra cosa. Mientras caminaba con su precioso pijama, not&oacute; como los ojos de su sobrino la segu&iacute;an hasta llegar a su lado de la cama, donde gir&oacute; la vista para que su t&iacute;a no se diera cuenta. Quiz&aacute; aquellas telas fueran algo inapropiadas para dormir con Sergio, pero tampoco hab&iacute;a planeado dormir acompa&ntilde;ada y con ellas se sent&iacute;a la mar de c&oacute;modas.<\/p>\n<p>La prenda hacia resaltar su cuerpo y sobre todo, colocaba sus senos de manera que fueran m&aacute;s visibles de lo que hab&iacute;an sido nunca para su sobrino. &ldquo;&iquest;Quiz&aacute; como si llevara un bikini?&rdquo; Carmen no evit&oacute; que una sonrisa aflorara en sus labios.<\/p>\n<p>No sent&iacute;a verg&uuml;enza por su cuerpo, es m&aacute;s, se enorgullec&iacute;a de mantenerlo tan bien. La mirada de Sergio no se la tom&oacute; a mal, incluso le pareci&oacute; que pod&iacute;a llegar a ser normal, aunque los a&ntilde;os pasasen, sent&iacute;a que todav&iacute;a era atractiva.<\/p>\n<p>&mdash;Se te van a quemar las neuronas con el m&oacute;vil &mdash;Carmen habl&oacute; por romper el silencio.<\/p>\n<p>&mdash;Le estoy contando a mi madre que hemos parado.<\/p>\n<p>La mano de Carmen se estir&oacute; para alcanzar un bote de crema de su maleta y con calma, de una forma muy pausada, comenz&oacute; a esparcirlo por su cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te echas?<\/p>\n<p>&mdash;Crema para la piel, as&iacute; se queda m&aacute;s tersa y firme.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Siempre te la das? &mdash;Asinti&oacute;&mdash; pues parece que te funciona, se te ve muy bien. Mira que yo siempre pensaba que esas cremas eran una estafa.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a sido algo sutil, quiz&aacute; Sergio no lo hab&iacute;a pensado, pero el simple hecho de decir que las cremas funcionaban le hizo sentir a Carmen que aquello era un piropo. Algo totalmente espontaneo y sin ninguna otra intenci&oacute;n, no obstante a la mujer le cal&oacute;.<\/p>\n<p>Siempre le hab&iacute;a gustado cuidarse y de nuevo, otra pregunta cabalg&oacute; por su mente &ldquo;&iquest;hace cu&aacute;nto que no me dicen nada bonito?&rdquo;. Trat&oacute; de no externalizar lo que sent&iacute;a, aunque dud&oacute; si el sentimiento que le corr&iacute;a por cada poro de piel era felicidad, de esa que tienes que saltar para expulsarla.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya&hellip; muchas gracias, Sergio &mdash;apret&oacute; los labios para mantener un estado an&iacute;mico normal&mdash; Pues, s&iacute; que funcionan s&iacute;, es que sinceramente, no me gusta ser vieja. Suelo echarme todas las noches, tanto en la piel como en la cara.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te confieso una cosa? &mdash;Pregunt&oacute; Sergio contemplando la espalda de la mujer que segu&iacute;a en su tarea&mdash;. Eso s&iacute;, despu&eacute;s haremos como si no hubiera dicho esto en la vida.<\/p>\n<p>&mdash;Como hayas matado a alguien, voy a llamar a la polic&iacute;a, ni lo dudas, te quiero mucho, pero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No t&iacute;a, es peor&hellip; &mdash;les encantaba bromear&mdash; tienes la piel muy bien, tienes un cuerpo en forma, en general te cuidas muy bien. Siempre me ha parecido que entre mi madre y t&uacute;, la joven eres t&uacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Muchas gracias &mdash;lo agradeci&oacute; de coraz&oacute;n&mdash; y&hellip; me olvido de lo que has dicho, secreto entre los dos. Pero, una duda, &iquest;me ves joven a m&iacute;, o mayor a Mari?<\/p>\n<p>&mdash;Mi madre tambi&eacute;n se conserva bien para su edad, ser&aacute; por vuestros genes. Siempre ha tenido un rostro que parece muy joven, bueno&hellip; t&uacute; tambi&eacute;n, os parec&eacute;is mucho. Pero ya le empiezan a pesar los a&ntilde;os, el estr&eacute;s&hellip; algo de culpa tengo en eso&hellip; Creo que por eso se ve m&aacute;s mayor, unas buenas vacaciones le vendr&iacute;an bien. T&uacute; la verdad t&iacute;a, no parece que tengas tus a&ntilde;os. En definitiva que me estoy liando, pareces m&aacute;s joven.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, eh! Vamos Sergio reg&aacute;lame los o&iacute;dos, por favor &mdash;Sergio not&oacute; que la broma segu&iacute;a, pero en el fondo Carmen quer&iacute;a escuchar todo aquello&mdash; &iquest;cu&aacute;ntos a&ntilde;os crees que podr&iacute;a aparentar?<\/p>\n<p>&mdash;Muy pocos, te lo aseguro, entre los noventa y los cien, no aparentas los doscientos que calzas.<\/p>\n<p>&mdash;Ser&aacute;s&hellip; &mdash;agarr&oacute; el primer coj&iacute;n que pudo y solt&oacute; varios golpes a su sobrino.<\/p>\n<p>&mdash;No t&iacute;a, perd&oacute;n&hellip; una bromita nada m&aacute;s. Parece que estuvieras entrando en los cuarenta y pocos.<\/p>\n<p>&mdash;Eso, est&aacute; mejor&hellip; que subida de moral. Llegas a equivocarte y duermes en la ducha.<\/p>\n<p>Los dos rieron espont&aacute;neamente, mientras Carmen pulsaba el mando de la tela para entretenerse un poco. Sergio por su parte parec&iacute;a derrotado y se tap&oacute; para tratar de dormir, haci&eacute;ndose un ovillo en el lado opuesto donde su t&iacute;a se encontraba.<\/p>\n<p>La mujer apag&oacute; la televisi&oacute;n unos minutos m&aacute;s tarde, su sobrino se hab&iacute;a marchado al mundo de los sue&ntilde;os y no le quer&iacute;a molestar con los chillidos que sal&iacute;an de la caja tonta. Le mir&oacute; con los mismos ojos que hab&iacute;an heredado tanto su hermana, como su sobrina. Un azul del color del oc&eacute;ano tan intenso que te podr&iacute;an hacer sumergir en un mar sin salida.<\/p>\n<p>Notaba en su cuerpo cierta felicidad que hac&iacute;a a&ntilde;os que no ten&iacute;a. Apenas hab&iacute;a sido una tarde junto al joven, sin embargo no encontraba el sentido. Siempre era agradable estar con Sergio, nunca dudo de eso, pero aquella tarde, la sensaci&oacute;n hab&iacute;a crecido de una forma exponencial, sin saber, que todav&iacute;a le quedaba por crecer. La felicidad que podr&iacute;a esperarle al final de la carretera podr&iacute;a ser inexplicable, aunque lo primero, era dormir.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p><em>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 El peque&ntilde;o coche que ten&iacute;a funcionaba de maravilla, eso s&iacute;, estaba algo destartalado, pero bueno, perfecto para un joven con el carnet reci&eacute;n sacado. Nunca le hab&iacute;a fallado, pero cada vez que se montaba tem&iacute;a por ello, era algo innato, escuchar el motor le hac&iacute;a suspirar de alivio. Con dos puertas delanteras, sin aire [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16875,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27055","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16875"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27055"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27055\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}